Capítulo 3
Rory llegó a Stars Hollow dos días antes de lo presupuestado, y como no quería importunar ni a su madre ni a Luke, decidió sorprenderlos nuevamente. Esta vez, por supuesto, la sorpresa solo llegaría hasta la puerta principal, la que golpearía repetidamente y acompañaría con unos avisos de su llegada, por si acaso.
Pero al bajarse del taxi frente a la casa de su madre, la sorprendida fue ella. El lugar estaba rodeado de albañiles, que entraban y sacaban elementos de construcción, y aunque Rory pensó que podían estar pintando las paredes o una obra menor, no tardó en notar la habitación extra del segundo piso.
-¡Muchachos, Rory está aquí!
Uno de los albañiles la reconoció, y todos comenzaron a saludarla y felicitarla por el éxito de su libro. La mayoría eran conocidos de toda la vida, y a pesar de que trataba de prestarles atención y seguir su conversación, no dejaba de pensar en la casa y en qué diablos estaba pasando.
-Tom -Rory se dirigió al contratista- ¿Qué están haciendo aquí?
-Ehhh, ¿Tu madre no te lo dijo?
-No, no me contó nada. ¿Ésa es una habitación nueva? ¿Qué más están haciendo?
-Lo siento Rory, pero no puedo contarte nada o Luke me matará. Deberías hablar con Lorelai.
-Bien, eso haré. Debe estar en el Dragonfly.
-No -Tom miró su reloj- No a esta hora. Deberías ir a la cafetería.
-¿Y por qué sabes que está ahí?
-De nuevo, no puedo decirte nada. Tengo aprecio por mi rostro y no quiero que el puño de Luke se incruste en él.
-Oh, dios.
Rory, rodando los ojos, se despidió de todos los albañiles agitando su mano y se subió al taxi, tomando ruta a la cafetería de Luke.
De camino, Rory comenzó a pensar por qué su madre y Luke habían decidido ampliar la casa. En un principio no imaginaba ningún motivo lógico, pero luego de unos minutos, la idea más probable le hizo perder el aliento y sintió como un aire helado recorrió su cuerpo.
Su abuela Emily.
La última vez que habló con ella, algo así como dos semanas atrás, a su abuela la aquejaba un resfriado que la tuvo con pañuelos en la nariz casi toda la conversación. Rory supuso que se le pasaría en unos días y, con todo el ajetreo de preparar su regreso y finiquitar las últimas visitas de la gira, olvidó llamarla de nuevo.
¿Y si había empeorado? Para que su madre y Luke hayan decidido hacer una habitación y traerla a vivir con ellos, el estado de su abuela debía de ser muy grave. Y ella ni siquiera había sido capaz de llamarla y preguntarle cómo estaba.
Al bajarse del taxi y entrar a la cafetería, su pecho ya no daba más, la culpa y la preocupación lo estaban colapsando. Se encontró a Luke atrás del mesón, preparando café, y a Lori jugar con Babette en una mesa. Moría por ver a su hija y tomarla entre sus brazos, pero necesitaba saber qué tan grave era el estado de su abuela.
-¡Luke!
-¿Rory? -En cuanto Luke la miró, Rory notó cómo su rostro evidenciaba demasiada sorpresa, casi disgusto, de verla- ¿Qué haces aquí? Se supone que llegabas en dos días.
-¿Qué le pasó a la abuela? -Rory sentía que sus ojos se llenaban de lágrimas por conforme pasaban los minutos- Dímelo de una vez, puedo soportarlo.
-¿A tu abuela?
-Sí. Pasé a la casa y noté la habitación que están construyendo, la van a traer a vivir con ustedes. ¿Qué tan mal está? ¿Cuánto le queda?
-Rory, para. La habitación no es para tu abuela, y no por dios, no vendrá a vivir con nosotros.
-¿No? ¿Significa que no está enferma?
-¿Tu abuela? Emily vivirá más que todos nosotros.
-Oh -Rory sonrió y prácticamente se desvaneció en el asiento- ¡Qué alivio! No sabes el susto que pasé.
Pasado el mayor susto que había tenido en mucho tiempo, Rory saludó a todos los vecinos en la cafetería y tomó en brazos a Lori, llenándola de besitos en el rostro. La niña, mucho más grande de la última vez que la vio, balbuceaba palabras incomprensibles para Rory y jugaba con su collar.
-¿Y por qué la habitación, Luke? ¿Alguno planea comenzar a pintar cuadros o algo por el estilo?
-No, no exactamente.
-¿Y entonces?
-Cielo, encontré la muñeca de… -Rory escuchó la voz de su madre desde las escaleras y dirigió su mirada a ella, pero quedó absolutamente mortificada al encontrársela frente a frente-¿Rory?
Rory tardó en reaccionar, y recién lo hizo cuando Lori tiró de su cabello. Antes, sus ojos se habían quedado fijos en el abultado vientre de su madre.
-¿Estás embarazada? -No sabía por qué lo había preguntado, si era obvio. Pero seguía sin aliento, sin poder creérselo.
-Vaya, ¿Qué me delató? -Lorelai sonrió, y Rory sabía que estaba intentando quitarle tensión al momento- Deben ser las tetas, Luke insiste que no me han crecido tanto, pero es obvio que…
-Babette -Rory interrumpió a su madre y se dirigió a Babette- ¿Podrías cuidar a Rory un rato? Tengo que salir un rato.
-Claro, corazoncito.
Rory dejó a Lori con Babette y abandonó la cafetería intempestivamente. Lorelai salió tras ella.
-Rory… ¡Rory para! No me hagas correr, Luke me matará si me ve correr.
-Si no quieres correr, no me sigas.
-Pero tenemos que hablar.
-Tuviste tres meses para hablar conmigo, ahora simplemente no es un buen momento.
-Rory, sabes que te seguiré de todas formas.
Rory se detuvo obligadamente y enfrentó a su madre con una mirada cargada de resentimiento. Lorelai, en cambio, tenía los ojos rojos y apretaba la mandíbula, conteniendo el llanto.
-¿Por qué no me lo dijiste? En todo este tiempo, mamá. ¿Sabes? Estas son cosas que madres e hijas usualmente comparten, y nosotras somos más que simplemente madre e hija, o eso pensaba.
-Por supuesto que sí, mi amor.
-Supuestamente somos las mejores amigas, ¿No es esto algo que las mejores amigas se cuentan?
-Sí.
-¿Cómo te hubieras sentido si no te hubiera contado sobre mi embarazo?
-Me hubiera sentido terrible.
-¿Y entonces? No lo entiendo, mamá.
-¿Qué habrías hecho si te hubiera contado en cuanto lo supe?
-¿Qué habría hecho? Me hubiera quedado aquí, hubiera estado contigo en cada momento de…
-Es por eso que no te lo dije, Rory -Lorelai bajó la mirada un momento, pero luego miró a Rory con los ojos vidriosos y una dulce sonrisa, y acariciando su rostro le dijo:- Somos mejores amigas, pero yo sigo siendo tu madre, cielo. Y el trabajo de las madres es ayudar a sus hijos a alcanzar sus sueños, no detenerlos.
-Mamá, tengo treinta y cuatro años, soy madre también, no soy una niña. ¿Cuándo lo vas a entender? Tengo derecho a tomar mis propias decisiones, y quedarme hubiera sido una de ellas. Mierda, estás comportándote como la abuela.
-Sí, y creo que le debo unas cuantas disculpas a mamá.
Rory guardó silencio y esquivó la mirada de Lorelai. Estaba dolida. Le dolía que su mamá la siguiera viendo como una niña a la que debía proteger, pero sobre todo, le dolía no haberla acompañado, no haber estado ahí cada vez que pudo haberla necesitado. Al contrario, solo le había complicado la vida dejándola a cargo de su hija. Le dolía sentirse culpable.
-Estoy muy molesta y muy triste, mamá.
-Lo sé, y tienes todo el derecho a estarlo -Lorelai acarició su abultado vientre de seis meses y volvió a sonreír, liberando una lágrima- Pero esto aún no termina, ¿Sabes? Y me gustaría que me perdonaras pronto porque estoy aterrada y necesito a mi mejor amiga de vuelta.
-Mamá…
-Y creo que él estaría muy feliz de conocer a su hermana mayor.
-¿Él? -Rory miró hacia el vientre de Lorelai- ¿Es un niño?
-Sí. ¿Quieres…? -Lorelai intentó tomar la mano de Rory para que acariciara su barriga, pero Rory se negó y se alejó.
-¿Dónde se están quedando?
-Arriba de la cafetería.
-OK. Voy a recoger a Lori en un rato, si no les importa cuidarla unas horas más.
-¿Por qué…?
-Nos vamos a quedar en la casa de Lane.
-Cariño, tenemos espacio para te quedes con nosotros.
-La recogeré a las 7, ¿Está bien?
-Rory…
-Nos vemos, mamá.
Rory se dio media vuelta y se fue.
0o0o0o0
Lori dormía profundamente entre Luke y Lorelai, sobre la cama del departamento. Ambos la observaban dormir, y Lorelai acariciaba su cabecita con suavidad.
-Cuando está dormida hasta olvidas el demonio de Tasmania que en realidad es -Comentó Luke en un susurro, tomando una de sus manitos.
-Eso es verdad.
-¿Y nuestro muchacho cómo está ahí adentro?
-Creo que está dormido también.
Luke sonrió, acariciando una mejilla de Lorelai. Los ojos de su esposa estaban rojos e hinchados, los mismos que minutos atrás habían estado cubiertos de lágrimas. Ambos habían anticipado una mala reacción de Rory, pero nunca esperaron que fuera así. Empacaron todas las cosas de Lori y las dejaron listas para cuando Rory llegara a buscarla. Luke pensó en negarse y prohibirle a Rory llevársela, pero ella era la madre después de todo, y él apenas el abuelastro. Pero no dejaba de entristecerle ver a Lorelai así, tan devastada.
A las 7 en punto tocaron la puerta del departamento y Luke abrió, encontrando a Rory ahí. La chica parecía tan triste como su madre y apenas le sonrió cuando lo vio.
-Hola, Luke.
-Rory, pasa. ¿Quieres un café?
-No, gracias, estoy bien así.
-Mejor, porque solo tenemos descafeinado y es un asco.
-Lo suponía -Rory sonrió, caminando por el departamento a paso lento.
-Ahí están todas las cosas de Lori, puedo bajarlas a tu auto si quieres.
-¿Está mamá? Me gustaría hablar con ella primero.
-Aquí estoy -Lorelai caminó hasta el sector principal, vistiendo ropa de dormir. A pesar de sonreír, Luke y cualquiera que la conociera podía notar que estaba fingiendo- ¿Pudiste terminar tus asuntos tranquila?
-Sí. De hecho -Rory sacó de su cartera un paquete de regalo y se lo pasó a Lorelai- aquí tengo lo que fui a hacer.
Lorelai abrió el paquete y encontró una polera de bebé con el estampado "It's a Gilmore boy!" en él. Luke miró los ojos de su esposa cubrirse de lágrimas de nuevo, pero esta vez sabía que era de alegría.
-Me duele que no me hayas contado, mamá, y sigo en desacuerdo con tu decisión. Pero estaré aquí para ti, porque eres mi mejor amiga y porque te amo más que a nadie en este mundo -Por toda respuesta, Lorelai asintió y abrazó a su hija intensamente- Disculpa por tardar horas en recordarlo.
-Y yo te amo más que a nadie en este mundo, mi pequeña.
-Por tres meses más, porque después tendré que compartir mi exclusividad -Rory acarició el vientre de Lorelai y se acercó a hablarle- Hola pequeño, soy Rory. No me conoces, pero soy tu hermana mayor y llevo treinta y cuatro años haciéndole la vida imposible a tu mamá. Tienes mucho trabajo que hacer si quieres superarme en eso, ¿Sabes?
-Con todo lo que patea, se está tomando su trabajo muy enserio.
Rory sonrió y luego miró a Luke.
-Creo que olvidé felicitar al padre.
-Oh, no es necesario que… -Rory abrazó a Luke, quien sonrió también- Eres una niña increíble, Rory. De verdad lo eres.
-Y tú el mejor padre que mi hermano podría tener.
-Eso es cierto -Lorelai dijo, tomando la mano de Luke y besándolo en la mejilla- Es mi gruñón favorito.
-Intenta estar casado con tu madre y no volverte un gruñón, es todo un reto.
Los tres rieron, pero los interrumpió una vocecita que se acercaba a paso lento.
-¿Lai? -Lori, con su piyama de osito, observaba la escena con curiosidad- ¿Lu?
-Alguien no quiere quedarse fuera de la conversación -Dijo Lorelai, y Luke la tomó en brazos- Mira Lori, tu mamá está aquí. ¿Puedes decir 'mamá'? Mamá, mamá.
-Lai -Dijo Lori, indicando a su abuela con el dedo- ¡Lai!
-¿Sabe tu nombre?
-Sí, bueno, al menos una parte de él -Lorelai rio y le indicó a Luke- ¿Cómo se llama él, Lori?
-Lu -Respondió Lori, muy segura- ¡Lu!
Rory sonrió y la tomó en brazos, entregándole un juguete de goma que Lori comenzó enseguida a morder.
-Vas a decirle buenas noches a Lai y a Lu, Lori, porque nos quedaremos en casa de tía Lane.
-¿Qué? -Lorelai y Luke preguntaron a la vez- ¿Te la vas a llevar?
-Sí, nos quedaremos unos días con ella. Te lo dije en la tarde, mamá.
-Pero pensé que lo dijiste porque estabas molesta, y ahora que no lo estás te ibas a quedar con nosotros.
-No lo dije por eso. Quiero darles un descanso a los dos, creo que les hace falta.
-No necesitamos un descanso -Dijo Lorelai.
-Estamos perfecto -Agregó Luke.
-Se los agradezco, pero ya he pedido demasiado de ustedes. Además, el departamento es demasiado pequeño para los cuatro.
-Pero…
-Los vendremos a ver a primera hora mañana, tranquilos -Luke y Lorelai guardaron silencio, contrariados. Rory sonrió- Ahora sí podría usar tu ayuda con las cosas de Lori, Luke.
-Sí, claro. Las bajo ahora.
-¿Tienes algo con que abrigar a Lori, mamá?
-Sí, aquí.
Lorelai ayudó a vestir a Lori mientras Luke guardaba sus cosas en el auto. Luego de una breve explicación sobre los juguetes favoritos de Lori, los programas de televisión que le gustaba ver y las canciones que la tranquilizaban cuando se largaba a llorar sin motivo, Rory y la pequeña estaban listas para irse mientras que Luke y Lorelai seguían igual de desconcertados, pero siguiendo la corriente.
-Todo listo, nos vemos mañana entonces.
-Estaré en el Dragonfly I en la mañana y estaré de regreso en la cafetería para almorzar.
-Ah, sí, respecto a eso, ¿Cómo es que Tom conoce tu horario normal?
-Todo el pueblo lo conoce. De lunes a miércoles estoy en el Dragonfly I y de jueves a domingo en el II, pero solo durante las mañanas porque Luke no me deja trabajar todo el día.
-Las feministas estarían muy decepcionadas de ti.
-Tengo cincuenta años, dejaré que mi esposo me someta tanto como yo lo desee.
-Lo dices como si en realidad te sometiera -Se quejó Luke.
-No me dejas trabajar todo el día, es un hecho.
-¡Porque el doctor lo dijo! ¿Soy el único que pone atención en esas consultas?
-El punto es que estoy el resto del día en la cafetería, y como Luke tampoco me deja tomar en brazos a Lori…
-Porque le hace mal a tu espalda.
-…los vecinos hicieron turnos para ayudarme a cuidar a Lori por las tardes. Mañana sería el turno de Lulu.
-La llamaré para relevarla de su puesto. ¿Está todo en orden, entonces?
-Una cosa más -Dijo Lorelai, mirando a su nieta- Lori, dale un beso de buenas noches al bebé.
-¿Beb? -Lori obligó a Rory a acercarla a la barriga de su abuela y la besó suavemente- gaga, beb.
-Lo hace todas las noches antes de dormir -Le explicó Lorelai, acariciando la cabeza de su nieta- Buenas noches, Lori.
-Buenas noches, Lai -Dijo Rory, tomando la manito de Lori y moviéndola como un gesto de despedida- Buenas noches, Lu.
-Pórtate bien, Lori -Dijo Luke, y junto a Lorelai las observaron bajar las escaleras e irse.
Cerró la puerta tras sí y llevó a Lorelai a la cama, sosteniéndole la mano. Los dos estuvieron un buen rato recostados ahí, silenciosos. No sabían exactamente qué decir, ni qué sentir.
Luego de varios minutos, Luke rompió el hielo, susurrándole:
-Podríamos ver alguna de tus ridículas películas.
Lorelai asintió, besando en los labios a Luke.
0o0o0o0
-¿Quién es la niña favorita de Lai? ¿Es Lori? -Lori rio ante las caras graciosas de su abuela- Claro que sí, es Lori.
Ya habían pasado tres días de la partida de Lori, y la pequeña jugaba con Lorelai mientras Rory miraba las ecografías del bebé.
-Creo que tiene tu nariz, mamá.
-No de mis mejores atributos. Pero si no saca mis ojos será una deshonra para el clan Gilmore.
-Es un gran atributo, sí. ¿Ya decidieron el nombre?
-Barajamos algunas alternativas, pero no, no está decidido. ¿Alguna propuesta?
-Mmm, no, no se me ocurre nada. ¿Qué han pensado ustedes?
-Andrew o Ethan.
-Me gusta Andrew.
-Es lindo.
-Se sentirá raro llamar a mi hermano Andrew Dannes.
-En realidad le pondremos Gilmore-Dannes. Fue idea de Luke, a mí no me importaba dejar simplemente Dannes, pero Luke dice que sacar el Gilmore le quitará parte de su identidad.
-Qué tierno de su parte. Andrew Gilmore-Dannes. Me gusta.
-Pero insisto, no está decidido -Lorelai le pasó un cascabel de juguete a Lori- Creo que Lori apreciaría que lo llamáramos simplemente "Bebé", así no tendría que aprender a decir otro nombre.
-Creo que debemos desafiar su mente un poco.
-Sí.
Rory sacó su celular de la cartera y comenzó a buscar algo.
-¿No te conté? Estuve buscando algunos departamentos y encontré algunos muy cerca de casa, como a tres cuadras. Mira -Rory le enseñó las fotografías del interior de varios departamentos- No son muy grandes, pero tienen exteriores muy verdes y con juegos para Lori.
-¿Departamentos? Pero dijiste que volverías a casa con nosotros cuando estuviera terminada.
-Sí, pero no podemos quedarnos para siempre ahí.
-¿Y cuándo planeas mudarte?
-Cuando nazca el bebé -Lorelai no pudo ocultar su cara de decepción- Mamá, sabías que nos mudaríamos eventualmente, no puedes estar tan sorprendida.
-Sí, pero no me he hecho a la idea aún. No me tomes enserio, las hormonas me tienen sensible. Veo Oprah todas las tardes, ¿Qué te dice eso?
-Que te contrataré Netflix -Rory rio- Sé que nos extrañarás, pero a mi edad no puedo seguir viviendo con mi madre, es deprimente.
-¿Quién dijo algo de extrañarte a ti? Por mí y te vas a China, es de esta preciosura de quien no me quiero separar -Lorelai le hizo cosquillas a Lori y ésta estalló en carcajadas- ¿Quién es la nieta favorita de Lai? Lori, Lori.
-Es tu única nieta, gracias a dios, y me siento ligeramente ofendida y reemplazada.
-El ciclo de la vida, cariño. Lo superarás.
Rory asintió y se quedó mirando un buen rato a sus dos personas favoritas jugar.
Pronto serían tres.
Continuará.
