Hola! Bueno sé que no tengo cara para venir a pedirles nada y mucho menos su perdón, pero la única escusa que tengo es: falta de inspiración. Bueno también me cambié de ciudad pero bueno, no importa. Les pido su comprensión y haré lo posible por una pronta actualización. Muchas Gracias ;3

Capítulo 2: La cocinera

Camionetas negras, sangre, mucha sangre; disfraces y puertas con cerrojo. Sin salida.

Me desperté exaltada, sudando y con lágrimas en mis ojos. Tallé mis ojos en un desesperado intento de calmarme. Rogando a quien quiera que existiera que todo fuera una horrible pesadilla. Pero todo era parte de mi nueva vida.

A la mañana siguiente, empezó mi nueva vida. Como una prostituta, una mujer de la vida galante, una cualquiera. Me sentía sucia de tan sólo pensarlo. No era virgen, eso estaba claro; pero el sexo debe disfrutarse y no hacerse a la fuerza.

En estos momentos extrañaba a los idiotas de Reiner y Berthold. Pero no podía dejar que los demás me vieran débil.

No podía confiar en esta gente; ni en las chicas. Ni siquiera a la chica de cabello rubio vestida policía o su novia la bruja. O en la chica vestida de cocinera con coleta castaña.

Aunque a decir verdad, me costaba un poco. La chica esta era bastante hiperactiva, estúpida y bocona; pero bastante agradable. Había tratado de comerse la poca comida que nos daban y la atrapé. No le había pateado el trasero, y a cambio me contó una historia. La historia de cómo llegó aquí. Su rostro cambió completamente a uno tan serio que era imposible que viniera de ella.

Pov Sasha…

Vengo de un pequeño pueblo, y pues ya sabes. No hay mucha comida ni agua o algún animal para cazar. Me había criado como una cazadora muy competente pero, cuando los extranjeros llegaron al pueblo; tomaron a todos los animales que pudieron.

Avivaron al pueblo ya que los restaurantes y las casas de asilo estaban al rebosar. Pero cuando todo acabó, se fueron y nos dejaron más pobres de lo que ya éramos.

Un día fui a buscar trabajo a la ciudad (la única manera de ganar dinero) como cocinera o por lo menos, de lavaplatos. Lo que sea sería mejor que no hacer nada. Mi padre me lo permitió, dijo que ya era tiempo que tomara responsabilidades. Así que tomé mis cosas, me subí mi yegua Sunny, y cabalgué al pueblo.

Encontré un trabajo de cocinera de un pequeño restaurante, pude ganar algo de dinero y a decir verdad; no era tan pesado. Pude comprar unos buenos trozos de carne, verduras e incluso me di el lujo de algunos dulces.

Súbitamente un hombre grande, rubio y ojos azules, llegó al restaurante y un bonito día de primavera que andaba ayudando como mesera – ¿Sabes? Esto está delicioso ¿Tu lo preparaste?– Si señor, me alegra que le haya gustado – ¡Más que eso! ¡Está maravilloso! Tan joven y tan excelente cocinera ¡Tienes un brillante futuro niña!

Y bueno que te puedo decir, me lo creí.

– ¿Qué edad tienes? – 16 años, señor – Oh, eres muy joven y talentosa– Gracias– ¿Sabes? Conozco un gran restaurante, que por supuesto, es mío. Si así lo deseas, podrías trabajar ahí. Ganarás 20 veces lo que ganas aquí y vivirás mejor en una gran ciudad que en un pequeño pueblo – ¿Cómo? Olvídelo. Eso sería genial. Puedo verme grande y exitosa. Es maravilloso. Le diré a mi padre y… – Oh no. No puedes decirle a tu padre. Es nuestro secreto ¿De acuerdo? – Solo asentí

No sabes lo ilusionada que estaba. Ya veía mi nombre en un enorme cartel con mi cara y eslogan que dijera "La mejor chef del mundo Sasha Brouse" Bueno, ese no puede ser el mejor, pero se entiende ¿No?

– ¿Qué tal si vienes mañana a eso de las 5 a.m.? – Un día me dijo. – Harías una pequeña prueba, y con tu talento, impresionarás a todos los chefs y meseros del restaurante. Mañana tomaremos un avión hasta la ciudad. Y tu vida exitosa empezará ¿Qué dices? – Bueno yo. Se oye tentador y todo, pero soy muy joven. Tal vez en unos años – ¿Y no te dije, qué tendrás dinero, autos, casas y ropa tan fina como un millonario? ¿Dulces y montañas de comida? – Me ha convencido señor– Estreché su mano y volví a casa.

El me apantalló. Guapo y exitoso, ¿A quién no le pasaría?

Como le prometí, no dije nada. Tomé todas mis pertenencias y salí de casa. Ni siquiera miré atrás.

Mientras iba en camino, pensé en lo fabulosa que sería mi vida de ahora en adelante. Con ropa carísima de una actriz o mejor de una multimillonaria. Carros de lujo y casas tan grandes que sería tan fácil perderse.

Que tonta. Que estúpida. Idiota, idiota. Ahora me lo repito todos los días. Era tan fácil de apantallar y me lo creí tan rápido. Ahora ya no vale la pena pensar en ello.

Cuando me encontré con él, le indicó a un joven que tomara mis cosas. Me saludo y con una sonrisa socarrona dijo: – Bienvenida a mi negocio, mi linda cocinera – Sentí un pinchazo en el brazo y caí inconsciente.

Fin del POV Sasha

– Y lo demás es historia ¿Supongo que la conoces no? – la chica cambió de cara y volvió a su habitual torpeza. – Pero bueno, –suspiró – las cosas pasan por algo ¿No crees? – No respondí. Se marchó con la maestra y se despidió.

– En realidad no es tan torpe como parece – dijo la chica con alas – Puede llegar a ser irritante, pero es buena persona – ¿Y tú como sabes? – Porque llevo muchos años en esto – Finalizó. Tomo sus alas y se marchó con la chica cocinera y su triste pasado. No es una chica de muchas palabras y agradezco eso.

Pero, me pregunto. ¿Ella tendrá alguna historia que contar?

Gracias por leer! Espero algún review o favoritos. En serio perdón. Pero digan. De quien les gustaría el próximo. Dejando a Mikasa al final claro!Hasta Luego! 3