Disclaimer: Nada me pertenece
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06. Misterio sin resolver
Ya han pasado cinco años desde que Elyon regresó a su mundo como la reina legítima y Cornelia no pude hacer otra cosa que continuar echándola de menos. Cierto, ella puede cruzar las dimensiones en cualquier momento y darle una visita sorpresa a Elyon, pero hay normas, como siempre, y se supone que no debe ir a otro mundo si no lo requiere una misión, al menos no sin que el Oráculo lo apruebe primero.
Técnicamente, ni ella ni las otras Guardianas deberían estar viviendo en la Tierra. Las Guardianas son parte de Kandrakar y la blanca fortaleza situada en el medio de la Infinidad debería de haberse convertido en su hogar hacía ya años. El mismo tiempo que Elyon llevaba desaparecida para todo el mundo que no supiera lo que había sucedido en realidad, para ser más exactos.
Cinco años atrás, Elyon y sus padres adoptivos habían desparecido de la faz de la Tierra sin dejar rastro. Nadie sabía el porqué; el señor y la señora Brown no habían avisado en sus trabajos, ni se había informado a la escuela de nada. Simplemente, desaparecieron la noche siguiente a la fiesta de Halloween del instituto y no se volvió a saber de ellos.
Por alguna razón que aún no comprende, Cornelia continua visitando la que una vez fue la casa de Elyon, asegurándose de que sigue intacta y de que nadie ha decido entrar dentro en alguna especie de prueba de valor. En parte se dice a sí misma que es porque en el sótano de esa casa había un portal a Meridian, pero también era consciente de que Elyon había sido su mejor amiga en su infancia.
Cornelia reposó su mano sobre la hierba y concentró un poco de su poder, provocando que el campo se llenase de flores en un abrir y cerrar de ojos. No había mucha gente que pasase por aquí, así que no tenía porque preocuparse de que alguien se diese cuenta de que las flores habían crecido bastante rápido en la parcela de esta casa.
Además, le daba a la casa un ambiente menos lúgubre.
