Hola
soy yo, Domenica. Aquí un nuevo capítulo del fic :3
Naruto no me pertenece, es de kishimoto XD
Recordar los suaves gemidos de la menor del clan Hyuga le hacía poner los pelos de punta. Igual que, recordar la se fisión de esas pequeñas y frágiles manos recorriendo su espalda con desesperación mientras la embestía ferozmente, haciéndola suya cuantas veces le daba la gana. Juugo no sabe como reaccionar, como comprender lo que logró hacer su "lado malo" al estar enfrente de una desprotegidos y enfermiza chica de cabellos castaños, que pudo reconocerla como Hyuga gracias a la mirada llena de dolor que vio después del acto íntimo entre ambos
Cinco meses han pasado desde esto y juugo no ha podido olvidarlo todavía, seguramente no podría olvidarlo jamás. El remordimiento no lo dejaba en paz, una noche mientras almorzara a junto a su compañera karin, decidió contárselo
La lengua se le traba varias veces antes de poder articular palabra alguna, karin le mira con algo de preocupación
—Me acosté con alguien—pudo soltar al fin
Ella aplaudió luego palideció de repente
—¿Con un hombre?
Juugo de manera "pacífica" tiró el plato de comida al suelo
—Con una Hyuga ¡Ya! ¡Lo dije!— dijo completamente sumido en la desesperación
—La única que queda es...—ella abrió los ojos como platos—. ¿Con esa mocosa?
—No es ninguna mocosa... Es... Quiero decir, verás...
Karin sonrió
—Aaa ¿Te gustó? Si a ti te gustó supongo que a ella también
—Cre-creo que si—tartamudeó a duras penas—. Ella, está embarazada
Ahora es cuando karin se cayó como condorito ¡Plop! Para atrás
—¡¿Embarazaste a esa mujer?! ¿Te metiste drogas o que?!
Los dos se levantan con cara de confusión, miedo. Al menos él, no sabe ni que hacer ni que decir al respecto a esto
—¿Te harás cargo de ella y del niño?—pregunta karin
—Iré a verla... Supongo que abortó al bebé— dijo esto con asco al solo pensar que alguien pudo matar a un ser humano
Karin lo abofeteó con fuerza, en sus ojos color carmesí había furia a millones
—¿Aborto? Ella no es capaz de eso. Tendrá a tu hijo ¡ Y no la puedes dejar sola! ¿Qué crees que dirán los demás?! ¡Será humillada !
El juugo malo apareció y con un rostro que nadie nunca antes pudo ver murmura con enojo
—¡Lo se! Sé, que ella a de sufrir por mi culpa. Pero mírame, soy un monstruo— desvío su vista hacia otro lado
—Deja tu lado asesino entonces—habla con decisión karin—. Ve con ella y arregla las cosas, ¡Cásate con ella!
Los ojos relampagueantes de juugo miraron a su compañera
—Soy un asesino, pero puedo cambiar eso
