Disclaimer: Pokémon no me pertenece es propiedad de Satoshi Tajiri .

Notas de autor: FLUFFY, me encantan las cosas así aunque soy un asco escribiendolo xd

Advertencias: Cliché.Un poco de OoC o tal vez relajé demasiado a los personajes xd

Alerta roja: Si vienes a joder porque no te gusta el yaoi considera que lanzaré una maldición sobre ti.

Gracias.


Ni diez minutos habían pasado cuando la puerta se abrió y Steven apareció en el umbral, Ruby volteó sólo la cabeza para verlo al mismo tiempo en que el adulto lo abrazaba por la espalda. Sin quererlo enrojeció hasta las orejas ante el contacto y no es como si le molestara, pero aquello no estaba dentro de sus planes.

¿Qué si se enamoraba? Dudaba que Steven se quedara con alguien mucho más pequeño que él -además de su mismo sexo- y aquello lo ponía mal.

—No sabía que podías hacer tantos gestos a la vez—la voz del campeón cerca de su oído lo hizo estremecer—, eres demasiado pequeño para ese tipo de expresiones.

Y no, no se estaba excitando por la mirada del chico, no mucho en todo caso. Ruby resopló al mismo tiempo que rolaba los ojos. Steven sonrió de medio lado mientras lo soltaba de aquel apretado abrazo para llevarlo al sofá.

—Como sea, gracias por decirme que hoy no era día de trabajo—Ironizó el peliplateado.

—Te veías adorable—rebatió Ruby mientras se sentaba cruzando los brazos, no muchos segundos después Steven se acostó en sus piernas con cara de satisfacción.

—Entonces se responsable por ello.

El chico de ojos rojos no pudo decir ni pío cuando lo vio cerrar los ojos completamente acomodado en su regazo, se tapó los labios con la cara esperando no emitir cualquier sonido delatador para él.

Ruby acarició torpemente los mechones de pelo plateado con cuidado de no despertar al campeón, disfrutando de las facciones en calma que rara vez veía. De hecho desde que había comenzado aquel extraño curso sobre besar, las facetas que había llegado a conocer de Steven lo hacían quererlo todavía más de lo que antes lo hacía. Porque sí bien al inicio era una admiración que rallaba en la devoción, pues no cualquiera daba su vida por aquellos que amaba, ahora era diferente.

—Este es el momento en que me besas— la voz de Steven cortó de tajo sus pensamientos haciéndolo retirar la mano como sí el mero contacto le quemara; Ruby desvío la mirada tan rápido como pudo avergonzado hasta la muerte.

—Se supone que estabas dormido— le gruñó con mala cara escuchando la risa grave y fuerte del mayor.

Steven acarició la mejilla de Ruby con cuidado, como si al tocarlo pudiera romperlo y el adolescente volteó a verlo con sus ojos rojos brillantes.

—¿Lo harás?

—Sólo si soportas lo terrible que soy.

El coordinador se agachó hasta rozar los labios del campeón, pero sólo ejerció presión contra estos sin saber qué hacer. Steven quien mantenía los ojos abiertos podía ver la cara llena de vergüenza en el menor y aquello lo conmovió por el esfuerzo que estaba haciendo por él.

—Eres realmente terrible— habló separándolo de sí antes de que sus dientes lastimarán los labios de Ruby, sin darle mucho a tiempo a reaccionar lo tumbó de espalda contra el sofá posicionándose sobre él—, pero estoy aquí para enseñarte.


A favor de la Campaña "Con voz y voto", porque agregar a favoritos y no dejar un comentario es, como han dicho otras autoras:"como manosearme la teta y salir corriendo."

Hayden