Los personajes de Inuyasha lastimosamente no me pertenecen sino de Rumiko Takahashi, yo solo los tome prestados para esta historia sin fines de lucro.
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Capítulo 3: Los juegos del destino – parte uno.
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Tokio, Japón
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-Mi pequeña Rin – la suave voz la trajo de su letargo – has cambiado mucho.
La separo para observarla mejor.
-Pensé que nunca vería en ti de nuevo tu cabello negro – mientras acariciaba los mechones – incluso que vinieras a Japón.
-A-Ahh bu-bueno – tartamudeo – han pasado tantas cosas abuela – bajo la cabeza apenada.
Kaede se fijó en su nieta su mirada tenía un reflejo triste algo le sucedió de eso estaba segura.
– Mi niña dime ¿Que sucedió? – vio cómo su nieta se tensaba y la miraba sorprendida pero no necesito preguntar más, cuando de nuevo la volvió a abrazar pero esta vez con desesperación, lo sabía, algo paso en su matrimonio.
-Quiero que me ayudes a desaparecer a Rin Collier – dijo con un hilo de voz.
El tiempo fue detenido para la anciana Kaede se alejó un poco para procesar las palabras de su nieta y lo vio en sus ojos, la misma desesperación de hace 18 años era la misma expresión de querer borrar todo el sufrimiento de nuevo.
-Mi niña – hablo con ternura – necesito saber todo lo que paso, para que quieras desaparecer – determino.
-Etto…b-bue-no yo, y-o – tartamudeo Rin y sus manos empezaron a jugar entre ellas como signo de nerviosismo – es una larga historia, abuela.
-Bueno, tenemos todo el día, pequeña – callo al ver que le pedían permiso para dejarles el té y algunos aperitivos – y lo mejor es que tenemos suficiente té – guiño su ojo, cuando la empleada se fue.
Por su parte Rin solo pudo suspirar resignada al ver que será un largo día, llena de té, galletitas y lágrimas. Aunque bueno, sabía que tenía que contárselo y este era el momento.
-En ese caso – suspiro mientras tomaba un sorbo de su té para tranquilizarse – empezare diciéndote que lo que pensé que era un final feliz, como los cuentos de hadas, cuando uno se casa para vivir él felices por siempre, no es más que una ilusión – su voz se alteró un poco – todo lo que una vez creí, fue mentira – callo para ver el rostro de su abuela mientras una lagrima corría por su mejilla – e-l t-todo…el f-fue toda una mentira – para entonces sus lágrimas corrían por todo su rostro – una falsa mentira.
Mientras Kaede miraba fijamente a su nieta llorar desconsolada, quería ir a consolarla como cuando era pequeña pero sabía que esto era algo que ella lo tenía que superar sola, por más doloroso que fuera. Aunque en su fuero interno maldecía a Sesshomaru por hacerla sufrir, esto jamás se lo perdonara, sentencio.
-…y a pesar de que todo fue una mentira no soy capaz de odiarlo – suspiro para tranquilizarse – y mucho menos ahora – sus manos acariciaron tiernamente su vientre – yo estoy embarazada.
Los cansados ojos de la mujer mayor se abrieron sorprendidos al saber esa noticia pero ver la luz de alegría en los ojos de su nieta lo supo, a pesar de todo ella estaba saliendo de la oscuridad de lo que fue su matrimonio. Por eso volvía enfrentar inconscientemente su olvidado pasado al regresar a Japón, para empezar de nuevo por su hijo.
Y ella lo ayudara, pero necesitaba los detalles para saber, qué fue lo que hizo ese hombre, para que Rin se escondiera de él.
-Ten por seguro que te apoyare, mi niña – tranquilizo voz maternal – pero quiero saber ¿Que te orillo para que tomes esa decisión de ocultarte? ¿Que hizo Sesshomaru para que regresaras? Pero sobre todo quiero saber ¿Cómo te ayudare?
Mientras Rin se normalizaba para ver a su abuela que estaba dispuesta ayudarla. Lo sabía ella lo apoyaría, por eso mismo le contaría la verdad de lo bello que fue su matrimonio hasta que llego ese día que le quito la venda de sus ojos y saber que todo fue una ilusión.
-C-creo que empezare desde el principio – exhalo para volver a tomar su té que ya estaba un poco frio para proseguir y revivir el inicio del fin de su historia de amor con su esposo – todo paso hace un poco más de un mes, justo el día cuando me entere que estaba embarazada.
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Londres, Inglaterra
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El silencio reinaba en el penthouse del último piso, mientras dos pares de ojos se desafiaban para averiguar los planes del otro, parecía una guerra donde no había vencedor ya los contrincantes eran muy orgullosos para doblegarse.
-¿Porque? – exigió saber, su madre planeaba algo, la conocía muy bien.
-Ohhh – sonrió divertida – a ti no se te escapa nada, excepto tu esposa – añadió divertida para exasperar a su hijo que apretaba sus puños señal clara que estaba en su limité – como ya sabes, gracias a tu matrimonio con Rin, se expandieron las empresas familiares y como tal surgió un problema en Tokio y tu cuñado no puede hacerse a cargo personalmente y no sabe nada de que su adorada hermana se esfumo de la tierra – haciendo el gesto con sus manos – por eso mismo sugerí a los demás accionistas y a tu cuñado que les ayudarías, brindándoles tu apoyo, además de que se solidificara la unión de ambas empresas.
-¿Sugeriste? – resonó su voz conteniendo su furia.
-Obvio que si – confeso burlonamente – ¿Acaso no es tu deber velar por los intereses de la familia de tu esposa? – cuestiono.
-Sandeces – repelo.
-Además contaras con el apoyo de la familia de tu mujer – mientras interiormente se divertía de sus planes para con su hijo y nuera – así que no puedes negarte a ir a Tokio, cariño, es tu deber.
Mientras Sesshomaru tensaba su mandíbula en un gesto de rabia al escuchar a su madre hacer planes sin su consentimiento, sabía que algo planeaba y más cuando camuflaba sus intenciones con palabras maternales.
-Tienes un mes para prepararte y dejar en orden esta empresa – ordeno – y para que veas que te apoyare. Yo tomare tu lugar temporalmente, no estas feliz que mami te ayude.
Definitivamente quería matarla por su desfachatez, esto se la iba cobrar muy caro por semejante humillación hacía su persona pero por mientras obedecería, ya que algo le decía que tenía que ir a Tokio, sabía que su madre le ocultaba más información pero sacarle algo a ella, sería imposible. Así que no le quedaba de otra que ir al lugar de origen de su esposa y también la familia de su padre, mientras su mente se preguntaba si tal vez su madre sabía dónde se encontraba Rin.
-Hmmp, yo no recibo ordenes – bufo molesto.
-Aunque no negaste que irías a Tokio – remarco divertida.
-Piensa lo que quieras – soltó para darse la vuelta e ingresar al departamento.
Sus pasos se dirigieron hacía el bar para buscar otro botella, siendo seguido por su madre que lo miraba seriamente.
-Así que para olvidar a tu esposa te refugias en el alcohol – declaro con seriedad mientras se recargaba en la silla alta del bar – te has convertido en alguien patético, Sesshomaru.
Observo como su hijo apretaba el vaso que contenía el coñac de marca, podía asegurar que poco le faltaba para hacerlo explotar entre sus manos o estrellarlo entre las paredes.
-¿Oh es acaso que no tienes apetito? has bajado de peso – enfatizo para escudriñarlo desde su posición – lo que me faltaba mi querido hijo es anoréxico – se quejó con drama – si fueras mujer diría que estas embarazada por lo pálido y delgado que te encuentras, no sientes ascos – apunto con doble sentido en sus palabras.
-Madre – contesto casi rugiendo – si no tienes nada más que decir, vete.
-Que mal educado te has vuelto, ni siquiera me has ofrecido una copa.
El aludido volvió a resoplar molesto, para tomar una copa que estaba entre el estante y servirle una copa para después dejarlo frente a la mujer que sonreía altivamente.
-¿Y el hielo? – se quejó.
Poco le falto gruñir y lanzar improperios hacía su progenitora…es acaso que se merecía tal castigo por parte de su madre.
Mientras Irasue la daba una fugaz mirada, adivinando sus pensamientos y mentalmente contestarle…
"Si, te lo mereces. Por ti, tal vez no conoceré a mi nieto".
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Tokio, Japón
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Kaede escuchaba atentamente todo la historia completa sin interrumpirla en cualquier momento, mientras Rin ya más calmada terminaba de explicarle todo lo que paso en tan solo un mes desde que se enteró de su embarazo. Las ganas de tomar un avión directo a Londres y cometer un asesinato hacía su nieto político eran muy grandes y tentadoras pero también le asombraba que a pesar de todo, Rin aun lo amaba.
-Y eso es todo abuela – concluyo mientras perdía su mirada en algún punto del jardín.
-Entiendo que quieras desaparecer de tu esposo – pauso – pero entonces eso ¿Quiere decir que te vas a divorciar?
-Si – bajo la mirada tristemente – sé que este matrimonio fue solo por conveniencia por parte de él – cerro los parpados – que solo fue una mentira, una farsa, por eso no quiero que sepa de mi bebe – llevo sus manos a su vientre – es solo mío y él no le hará daño.
-Ya veo, pero estas consciente que algún día tendrás que enfrentarlo.
-Lo sé – mientras agachaba su cabeza derrotada – por eso me ocultare para que no sepa de mi embarazo, ni siquiera mi hermano lo sabe.
-Ohh vaya, bueno tu hermano Shitsu no se quedaría quieto, se iría a reclamarle a Sesshomaru y golpearlo hasta limpiar tu honra – rio al pensar en lo celoso que era su nieto y más con su hermana.
-Sí, ya sabes cómo es su carácter – sonrió levemente – por eso no quiero que nadie sepa de mí, por ahora.
-Comprendo, si es así dejare que te integres a la empresa por un tiempo, hasta que lo vea conveniente para tu salud y mi bisnieto – aclaro para después quedarse pensativa al acordarse de algo importante.
-Abuela ¿Te encuentras bien? – pregunto preocupada al ver su palidez.
-Lo que pasa – sorbió su té para calmarse – es que como sabes a raíz de tu matrimonio con la familia Takahashi se llevó un acuerdo para la unificación de empresas.
-¿Que paso con eso? – pregunto temiéndose lo peor.
-Hace poco hubo un problema en los balances que por poco nos cuesta millones, por ahora hemos podido estabilizarlo pero se necesita que alguien se ponga al frente de todo – pauso para continuar – hace poco la junta directiva mando un comunicado a Londres, pero tu hermano manifestó que por el momento no podía salir de la otra empresa mucho menos viajar por eso mismo se comunicaron con la familia de tu esposo y ellos prometieron mandar a alguien que se haría cargo así como solidificar la unión de empresas que se había pactado – concluyo.
Rin sentía que se le iba la sangre esto no podía estar pasando, no solo Sesshomaru la arrastro al abismo sino que ahora tenía casi el control de su familia, jamás se imaginó que lograría tal poder y todo gracias a su ingenuidad – No – se dijo. Saldría adelante demostraría su valor por ella, su familia y su hijo.
-¿Entonces, sabes a quién mandaran? – pregunto nerviosamente con los latidos de su corazón latiéndole sin control.
-No lo sé – agacho la cabeza – solo avisaron que mandarían a alguien en un mes.
-Bien – se levantó decidida.
-¿Que estas planeando Rin?
-Demostrarles mi fortaleza – sentencio con animó renovado.
-Pero sino mal recuerdo – se quedó pensativa – me habían dicho cuando anunciaron tu llegada ¿Que tu nombre es Rin Haruna?
-Ahh eso, etto – jugo con sus dedos – solo será temporalmente hasta el nacimiento de mi hijo, para que así no me encuentre Sesshomaru... – contesto ante la mirada poco convencida de su abuela.
Francamente no lo entendía, porque solo cambiaba de apellido pero no de nombre. Aunque bueno no es como si esto no haya ocurrido antes – pensó para sí misma Kaede – es muy obvio – mientras se quedaba reflexionando.
-...Bueno, sé que me está buscando por todo el mundo, además de que es obvio que primero me buscara entre la familia – continuo Rin ajena a las pensamientos de su abuela – por eso mismo hasta que nazca mi bebe, me hare pasar como amiga de la familia. Además así puedo conocer la empresa y ver cómo están las cosas.
-Entiendo, si es así tendrás mi apoyo para presentarte ante los empleados como la nueva asistente de Kagome.
-¿Ka- kagome se está haciendo cargo? – pregunto asombrada.
-Se lo que piensas – se carcajeo por los motivos de Rin por sorprenderse – por eso mismo te pongo con Kagome, ya que ambas sabemos que los negocios no es su campo.
-Es que bueno – se carcajeo – ¿Que hace una maestra de preescolar en el mundo administrativo? ¿Y más de la medicina? – ironizo mientras aguantaba las ganas de volver a reír.
-Reconozco que no fue una buena idea pero Kagome quería ayudar y ya sabes lo terca que llega ser – mientras veía Rin carcajear como si nada, de alguna forma se sentía aliviada al ver que su nieta, se hizo más fuerte.
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En otra parte de Tokio
¡Achuuu!
-¿Estas bien Kagome?
-Si – contesto la mujer mientras sostenía el pañuelo en su nariz – de seguro alguien está hablando de mí.
-No seas tonta, mujer – bufo – ¿Quién hablaría de ti? Al menos que sea para burlarse de tu nuevo puesto – cuestiono divertido.
-¡INUYASHA IDIOTA! – grito avergonzada a su novio.
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Londres, Inglaterra
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-Bueno querido, te dejo – se levantó para tomar su bolso – recuerda comportarte con la familia de tu esposa, ya que ellos no saben de su…distanciamiento.
El aludido solo se mostró indiferente ante las palabras de su madre pero el dolor punzante en su cabeza volvía con cada palabra de su madre.
-Por cierto – se giró para observarlo – cuida tu alimentación, no me gustaría visitarte en tu lecho de muerte en ese estado tan deplorable. Solo porque a mi bebe se le ocurrió ponerse a dieta.
Poco le falto para lanzarse a gruñir, las demostraciones de cariño su madre lograban sacarlo de sus casillas aumentándole la jaqueca en su cabeza ni siquiera se molesto en despedirla porque ella ya había partido. Se dirigió al sillón donde se hallaba su saco para tomar su celular.
-Jaken – no dio tiempo a que su asistente contestara – reúne toda la información de los movimientos de las empresas Higurashi.
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Tokio, Japón
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En la mansión Rin se calmaba tras la noticia de saber que Kagome brindaba su ayuda a la familia, mientras su mente ideaba estrategias para apoyarla en la empresa.
Después de todo ella había sido preparada para que algún día asumiera el cargo directivo de dichas empresas, ya que sus primas no mostraban el mismo interés. Kagome que desde al principio lo dejo en claro, al querer dedicarse a algo más sencillo, libre de presiones siendo maestra de un preescolar y Kykio a pesar de ser la mayor de las dos se enfocaba en sus investigaciones y en el manejo del equipo de los avances médicos.
Dejando como únicas opciones a ella y a su hermano mayor, pero Shitsu estaba encargando de la otra cede en Londres, dejándola a cargo con la sucursal de Tokio, solo esperaba que el asociado que enviarían de las empresas Takahashi no complicaran las cosas ya que de esa unión de empresas era muy benéfica para ambos. Y en su interior rezaba porque Sesshomaru no se involucrara.
-De todas formas apoyare a Kagome – determino Rin – pase lo que pase, todo estará bien. Esta vez no huiré.
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"…porque sin importar que,
Jamás perderé de vista mi camino
Sin importar que tan altos sean los obstáculos."
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Y sus caminos fueron unidos de nuevo :O gracias a Irasue jajaja xD
Además de que se revela una parte y un buen motivo del porque Rin se alejo de Sesshomaru pero aún falta mas cosas por saber, así que sigan con sus teorías y díganmelas aunque hay unas que se acercan un poco...solo un poco jajaja ;) También pronto sabrán, que hay un nuevo misterio, ¿Se dieron cuenta? :3
Además de que cada vez surgen más personajes pero sobre todo y lo más importante Sesshomaru acepto de buena voluntad ir a Tokio :O (Ok, no hubo, tanta buena voluntad jajaja xD)
En fin, lo bueno es que puedo actualizar pronto espero llevar el ritmo pero no aseguro mucho =) Aún así agradezco mucho sus comentarios, sus favoritos y follows realmente me alegra mucho su aceptación.
En fin nos vemos, se cuidan y que tengan bonito día, tarde y noche...ñ.ñ
Bye bye ^^
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