Capítulo 2. Desde las sombras silentes.

En un lugar muy distante podía vislumbrarse la noche caer mientras daba esta la bienvenida al frenético brillo multicolor que sin demora comenzaba a repletar de luminosa vitalidad aquel artificial paisaje situado en el medio de aquel agreste desierto; uno donde el neón y el fulgurante brillo de las luces gustaban de mostrar su poderío a intensidades tales que desafiaban exitosamente a la normalmente ciega oscuridad, invitando de paso a todos los que ahí se encontraban a no dudarlo más y dejarse llevar abiertamente a perderse con gusto en la emoción y la locura. Pero a pesar de toda aquella artificiosa luminosidad, y por debajo de todo aquel vívido neón, siempre podía encontrarse un lugar para las sombras. Y bien podía apreciarse ello en uno de los niveles subterráneos del aparcadero de uno de los tantos hoteles que ahí se encontraban, donde un grupo de hombres elegantemente vestidos descendía desde un amplia van oscura, mientras de manera disimulada observaban con atención y detenimiento dicho lugar, en búsqueda de confirmación visual de la seguridad de aquel recinto.

No transcurrieron demasiados instantes antes de que apareciera por la puerta que conectaba dicho estacionamiento con el hotel un hombre encargado del aseo quien despreocupadamente pasaría al lado de aquellos hombres sin inmutarse por ello, mientras empujaba un carrito que cargaba las gigantescas bolsas negras de basura que iban a ser arrojadas en los contenedores externos. Un detalle que podría parecer casi insignificante, salvo porque tras su paso dejo caer una basura en forma de un raído envoltorio plástico de chicle que únicamente decía una palabra estampada como publicidad:

"Ready".

Aquellos hombres discretamente se miraron a sí mismos y asintieron tácitamente con la mirada. Era esa la señal convenida que indicaba que la operación ya estaba lista. Uno de ellos tomo un celular y disco un número que ya se encontraba previamente programado. Apenas marco, prontamente le contestaron y, ante esto, el hombre solo formuló una pregunta en un idioma foráneo.

-¿Cómo se ve mama?

-Mama descansa plácidamente esta noche-. Sería la respuesta proporcionada al otro lado de la línea en idéntico idioma. Era esa la señal convenida que necesitaban para certificar que todas las señales de video del recinto ya habían sido alteradas y que tanto la llegada de aquellos hombres como la acción que pretendían efectuar a continuación no sería registrada por las cámaras del recinto las que, en su lugar, mostrarían en los monitores una escena constante que se replicaría sin cesar una y otra vez.

-¿Ya está listo el regalo?-. Pregunto el hombre llamando a otro número pre programado en idéntico idioma foráneo.

-Envuelto y listo para entregar.

-Ok-. Respondió ese hombre, colgando su teléfono móvil para instruir a otro de los presentes a que mandara con un teléfono que este tenía un mensaje de texto con un mensaje ya redactado de antemano y que únicamente decía una sola palabra clave que permitiría al resto del equipo que se encontraba dentro del hotel dar inicio al operativo. Una palabra que era de significado simple y alcance elocuente.

"Ahora"

Varios pisos más arriba, un hombre y una mujer juntos hacen abandono de un cuarto como si fueran un matrimonio normal que anduviera en placenteras vacaciones en esa ciudad turística. Ligeramente detrás de ellos, un chico silente de unos catorce años salía de aquella habitación siguiéndole tímidamente y en completo silencio, permitiendo que el hombre a cargo cerrara la puerta y apresurara sus pasos para acompañar a su mujer e hijo a tomar el ascensor; el cual no demoró demasiado en llegar.

Mas abajo, en el zócalo del hotel, un vehículo oscuro previamente estacionado comenzó a salir de su sitio y lentamente fue acercándose hasta quedar muy cerca de la van oscura que estaba situada en las cercanías de la entrada subterránea al hotel. Con seguridad, el plan estaba ya muy pronto a tener éxito y solo faltaba que ellos aparecieran para que todo estuviera ya culminado.

Mientras tanto, el ascensor que debía descender directo hasta el subterráneo efectuó una inesperada detención en uno de los pisos intermedios, recogiendo a una pareja de jóvenes muchachos de rubia cabellera platinada que parecían ser excéntricos multimillonarios que estaban quizás algo pasado de copas o algo por el estilo. Seguramente habían tenido un grandioso día en el casino y, de seguro, pretendían rematar juntos la noche de una manera también grandiosa.

-Disculpe, pero este ascensor va bajando-. Espeto algo impaciente y molesto el hombre en el ascensor al ver a esa pareja.

-Descuide, nosotros también bajamos-. Señalo de una manera quizás excesivamente risueña aquella joven mujer, una que llamaba la atención por poseer un vívido maquillaje y que vestía un atuendo demasiado ligero que fácilmente hacían resaltar con generosidad todos sus correctamente bien dotados atributos femeninos. Los mismos que fácilmente podían hacer pensar que se trataba de alguna clase de chica de dudosísima respetabilidad quien, a pesar de la protestas de la pareja, de todas maneras ingreso al elevador junto a su acompañante, quien presiono el botón de cierre de puertas haciendo que el dispositivo volviera a su marcha descendiente. Haciendo que el final del descenso se tornara por instantes en algo incómodo, pero nada que fuera capaz de alterar en demasía los planes. O, al menos, eso era lo que pensaban ellos.

Faltando pocos pisos para llegar, la energía eléctrica intempestivamente se interrumpió y todos los ocupantes quedaron atrapados. Una situación incómoda y embarazosa que normalmente no habría pasado a mayores de no haber sido por un detalle.

Justo antes del corte de energía los celulares de la estrafalaria pareja recibieron de manera simultánea un mensaje de texto. Una situación en principio meramente anecdótica que, sin embargo hizo que las hasta entonces despreocupadas caras de esos jóvenes adquirieran un repentino semblante serio, amparados gracias a la oportuna cubierta de las sombras formadas por ese brevísimo instante en que la oscuridad entro a gobernarlo todo en aquel reducido recinto.

La otra mujer que estaba en el ascensor aprovecho la oscuridad para tener bien a mano el revolver que discretamente guardaba dentro de su chaqueta. No supo si fue a causa de su entrenamiento o si por mera intuición femenina, pero ella jamás sintió confianza en el excéntrico dúo que había abordado el ascensor.

Pero para su desgracia su suerte, junto a la del resto de los presentes, ya se encontraba echada de antemano. Apenas la iluminación de emergencia del elevador se activó, la aparente mujer de la calle saco raudamente de su estrafalario bolso un dispositivo con el cual inyectó sedante al cuello del sorprendido niño mientras lo agarraba con fuerza y esperaba que el sedante hiciera su efecto, ello mientras el joven acompañante raudamente desenfundaba un arma con la cual encajó un certero tiro entremedio de las dos cejas de la otra mujer. Sorprendido por esta situación, el marido de la mujer abatida intento reaccionar, pero un certero disparo del joven a las rodillas de este lo hizo tambalear y caer en el instante preciso para que dicho sicario le propinara sin dilaciones el fatal tiro de gracia que le remató en el acto.

Terminada la operación, ella rediscó su celular y, apenas se escuchó tono del otro lado de la línea ella pronuncio en su idioma nativo una simple frase:

-Fase uno culminada.

No se registraría respuesta alguna desde el otro lado de la línea. En su lugar la comunicación se interrumpió a la vez que la electricidad regreso y el ascensor descendió raudamente los pisos que faltaban hasta llegar al subterráneo iluminado por la misma energía de emergencia. Lugar donde la pareja de jóvenes tranquilamente caminaba junto a un muchacho medio adormecido que se sostenía y caminaba por inercia hasta llegar a la salida que daba al estacionamiento subterráneo, donde una van negra les estaba esperando para llevárselos. Una vez en el interior del vehículo, este no demoró demasiado para hacer raudo abandono de aquel lugar, mientras que en su interior el excéntrico joven millonario esperaba recibir señal en su celular desde el otro lado de la línea, para que llegado ese momento pudiera decir:

-Fase dos exitosa.

Y mientras aquel vehículo procedía a efectuar raudo abandono del lugar condiciendo por aquella concurrida avenida principal, la electricidad paulatinamente iba regresando a ese hotel mostrando de manera claramente visible los cuerpos inertes de una pareja en el interior de uno de los ascensores. Ello mientras los cuerpos de un grupo de agentes uniformados yacían inertes por todo aquel estacionamiento, todos rematados por los certeros disparos de tiradores que demostraban que los planes secretamente elaborados que estos pudieron haber tenido en verdad nunca llegaron a ser tal.

"Vaya, vaya. ¿Pero quién lo hubiera imaginado? Incluso en la siempre vívida y frenética ciudad que se precia en llamarse "La capital mundial de las segundas oportunidades", hay quienes nunca llegan a tener tan siquiera una miserable oportunidad." Razonó susurrante con bastante ironía tiempo después de sucedidos todos estos acontecimientos un hombre que estaba al frente de los monitores de control del casino y que, hasta entonces, había observado en silencio desde su privilegiado puesto todos y cada uno de los detalles involucrados en la situación. Satisfecho porque dicha jornada había concluido, aquel hombre se levantó de su asiento y dirigió sus pasos hacia un baño cercano, donde se veía a un golpeado hombre amordazado y semiinconsciente quien estaba amarrado sobre la cubierta del inodoro, haciendo grandes esfuerzos para recuperar rápidamente el sentido, esfuerzos que solo sirvieron para vislumbrar a ese hombre quien le apuntaba con un arma a su cabeza.

-Muy bien, Sacha-. Diría aquel hombre luego de ver la identificación del sujeto que colgaba en una credencial de su pecho. -En verdad pienso que puede ser muy interesante tu trabajo. Sin embargo, creo que definitivamente no es para mí. Así que, puedes quedarte con el-. Terminó de sentenciar causticamente aquel hombre, antes de asestarle un tiro en la cabeza de ese hombre, volándole con ello la tapa de los sesos.

Y una vez que su labor hubiera terminado, aquel caustico sujeto tomo sus cosas, cerrando con llave tanto el baño como el cuarto de control de vigilancia, para luego dejar aquel lugar e ir a perderse con rumbos desconocidos por aquella bulliciosa y frenética ciudad del desenfreno y el pecado mundialmente conocida como "Las Vegas".


Algunas horas más tarde, y al otro lado del orbe, cuando en aquel lugar se encontraban ya en otro día, y los relojes allí situados indicaban que eran unos cuantos minutos pasados del mediodía, podía verse caminando por las grises y laberínticas dependencias del cuartel central de NERV a la Mayor Misato Katsuragi emprendiendo los rumbos hacia su oficina. Como casi todos aquellos que laboraban en ese lugar ella se encontraba cansada; y con toda razón; llevaba ya dos días durmiendo poco, por no decir prácticamente nada, y todo por culpa tanto de la operación de rescate como por todas las maratónicas e interminables juntas y reuniones sobre el combate que les sucedieron. Ya a esas alturas lo único que en verdad deseaba esa mujer era que de una buena vez por todas las horas transcurrieran raudamente y que aquella jornada finalmente terminara para así largarse de inmediato a su departamento. Inclusive, ya tenía hasta el panorama ideal bosquejado en su mente: tomaría un buen baño de tina, luego bebería unas cuantas cervezas bien frías y de ahí dormiría de buena gana hasta que se aburriera. Creía merecérselo con amplia justicia luego de haber soportado jornadas tan tensas y agotadoras donde por poco ella y todo el resto de los habitantes de la ciudad fortaleza bien pudieron haber sido exterminados para siempre de la faz de la tierra; solo que antes de poder marcharse tranquilamente para solazarse en la realización de su panorama ideal primero necesitaba regresar a su oficina a buscar algunas últimas cosas que aun debía estudiar, analizar y contestar; cosas que todavía se encontraban pendientes y que era imperativo resolver para no seguir postergando su tan anhelado descanso. Debido a ello, aquella mujer no había programado reuniones ni visitas y tampoco las estaba esperando. En especial, no esperaba que la estuviera aguardando una mujer a la cual ella jamás había visto y que no pareciera pertenecer ni a la organización donde trabajaba ni a las Fuerzas de Autodefensa del Japón. Parecía tratarse de alguien civil que estaba esperando pacientemente sentada en el vestíbulo de entrada a su oficina.

Aprovechando que ella no parecía haberse dado aún cuenta de su presencia, Misato procedió a examinar de reojo a esa mujer. No parecía ser muy alta, quizás de porte semejante al de ella, o quizás ligeramente más pequeña; poseedora de una cabellera algo ondulada no muy larga la cual solo le llegaba hasta la altura de los hombros, de color castaño claro, casi meloso; la que enmarcaba un rostro de tez blanca y ojos castaños, los que parecían evidenciar que dicha mujer no era oriunda del Japón o de algún otro país del oriente asiático. Más bien sería europea, o quizás norteamericana; con toda seguridad bien podría ser ella oriunda de la tierra del Tio Sam.

-¿Puedo ayudarla en algo?-. Le pregunto Misato a esa mujer desconocida cuando esta finalmente pareció percatarse de su presencia.

-¿Hablo con la Mayor Misato Katsuragi?-. Respondería con una contrainterrogante formulada de manera algo seca la desconocida, utilizando para ello un japonés mas que aceptable, aunque no del todo fluido, lo que sumaba un punto más a la idea de su carácter extranjero.

-¿Acaso nos conocemos?

Ante este requerimiento, la aludida prontamente se puso de pie mientras extraía de uno de los bolsillos interiores de su chaqueta una placa identificatoria con una tarjeta que revelaba sus datos, enseñándoselos a Misato mientras procedía a identificarse.

-Soy agente comisionada de la Organización de las Naciones Unidas para la coordinación de operaciones especiales. Carol Parker.

-Carol Parker-. Diría Misato mas bien para sí misma que para la contraparte, confirmando de paso que ella era extranjera. Cosa extraña, ya que por regla general los comisionados de la ONU que pasaban por el cuartel central de NERV casi siempre solían ser japoneses o, muy excepcionalmente, de alguna otra nacionalidad de Asia.

-Y usted me dice que proviene de la comisión de coordinación de operaciones especiales, ¿No es así?-. Inquirió Katsuragi.

-Así es.

-Pues he de comunicarle que mi departamento no es el encargado de esa clase de operaciones. Para ello usted debe dirigirse a la sección de coordinación. Si usted desea contactarlos necesita salir de este piso y dirigirse derecho hacia donde…

-Mayor Katsuragi. Se perfectamente bien donde se encuentra la sección a donde gentilmente pretende usted remitirme. Ya he sido informada de ello. Sin embargo, antes de dirigirme hacia allá necesito primero hablar con usted inmediatamente y, de preferencia, en un lugar más privado, si ello fuera posible-. Termino de reseñar la mujer a propósito que ambas se encontraban en un vestíbulo y no en la oficina.

Para sus adentros, Misato suspiro de resignación ante el arribo de tamaña impertinencia. Justo cuando creía que por ese día todos sus problemas finalmente ya estaban por terminar, aparecía de improvisto esa persona para indicarle que aquella infinita jornada aun parecía prometerle demasiadas sorpresas para depararle.


Recostado en la cama de un cuarto de hospital, aquel muchacho conocido con la denominación en clave de tercer elegido lentamente abrió sus ojos para comenzar a contemplar una escena que, en un principio, parecía presentarse de manera bastante borrosa ante él. Pero prontamente, y a medida que sus ojos comenzaban a acostumbrarse a la claridad de la habitación donde se encontraba, pudo comenzar a distinguir un techo extraño que, sin embargo, desde hacía ya un tiempo hasta esta parte ya no le estaba pareciendo en lo absoluto algo tan desconocido. Con dicha idea en su mente él movería la cabeza con la finalidad de reconocer de mejor manera el lugar donde se encontraba, con toda seguridad un cuarto de hospital como todos los demás en que había estado antes alguna vez. Y, en efecto, bien podría decirse que Shinji Ikari se encontraba en un cuarto hospitalario como todos los otros cuartos que se encontraban en el vasto complejo clínico situado en el interior del geofrente. Exceptuado por el hecho de que en esta oportunidad aquél muchacho no se encontraba solo.

En una silla sentada al lado de la cama se encontraba una chica tradicionalmente silente, quien parecía encontrarse profundamente absorta leyendo un libro. Intrigado tanto por la actividad de ella como por el hecho de su presencia, aquel muchacho trató de moverse un poco más a fin de advertir de mejor manera cual era el título de la obra que aparecía impreso en la portada y que había sido capaz de concitar el interés de esa aparentemente poco expresiva chica. Pero el movimiento realizado por ese muchacho hizo que aquella cama resonara, capturando ahora la atención de la muchacha, quien suavemente cerraría el libro y levantaría su mirada para dirigirse al tercer elegido.

-No deberías esforzarte-. Le señalo aquella muchacha al ver a Shinji tratando de incorporarse.

-¿A que te refieres?-. Pregunto algo confundido aquel convaleciente.

-Por hoy nos encargaremos de todo.

-Pero ahora estoy bien, ya me siento mejor.

-Excelente, me alegro por ti-. Replicó la peliazul con un tono levísimamente mas intenso que la monocorde tonalidad habitualmente empleada por ella. Un cambio de actitud que a oídos de cualquiera podía no parecer excesivo, pero para alguien como ella eso era demasiado, y Shinji lo sabía bien. De ahí su sorpresa al escucharla decir aquella afirmación positiva que parecía expresar verdadera satisfacción de su parte, perplejidad que se vería acrecentada al ver a esa muchacha levantarse a fin de emprender rumbos fuera de la habitación.

-¡Rei, espera!

La aludida detuvo su andar y volteo su rostro para contemplar al tercer elegido quien la había llamado con vívido interés.

-¿Si?-. Pregunto la muchacha de forma suave, pero con cierto dejo de interés en el tono de su voz.

-¿Cómo… como fue que llegué hasta aquí?-. Preguntó con cierta timidez el chico.

-¿No lo sabes?-. Cuestionó la chica, no sin poca perplejidad en su tonalidad.

-En verdad no lo tengo bien en claro. Apenas recuerdo que estaba atrapado en el interior del Evangelion y luego la puerta de la cápsula se abrió, y creo que vi a Misato aparecer y llorar sobre mí. Pero en verdad, no estoy seguro de cómo fue que salí de ahí.

-Lo importante es que ya estás aquí-. Le contestó la peliazul con cierta satisfacción en su voz. –Ahora debes descansar-. Termino ella de señalar antes de volver a voltearse y marcharse.

-¡Ayanami!

-¿Dime?-. Señalo la aludida volviendo a voltearse una vez más. Pero en esta ocasión Shinji no supo que decir, por lo que tan solo pudo detenerse a mirar con profundo detenimiento a esa jovencita quien, por alguna razón, parecía sentirse en esa ocasión mas cercana y familiar que la normalmente acostumbrada. Era esta una sensación demasiado extraña como para que el pudiera ser capaz de comprenderla, mucho menos se sentía capacitado para poder explicársela a esa muchacha. Fue por esa razón que aquel muchacho tan solo pudo atinar a sonreírle mientras dejaba escapar de sus labios lo único que en esos momentos se sintió capaz de decirle.

-Gracias.

-¿Porque?-. Pregunto Rei, bastante confundida por aquel imprevisto e inexplicable agradecimiento.

-No lo sé. Quizás pueda sonar demasiado estúpido y, con toda seguridad, puede que así sea. Pero por alguna razón sentía que necesitaba decírtelo.

La jovencita no supo que decir, pero después de verle sonreír tras decir aquellas palabras, y sin proponérselo, ella supo devolver la sonrisa con otro gesto tímido, su propia sonrisa; la misma que ilumino el ambiente por unos instantes antes de que Ayanami volteara su rostro y regresara a su faceta habitual antes de abrir la puerta y hacer abandono de aquel cuarto. Permitiéndole así de paso ver a ese paciente como, oculta tras aquella puerta, se encontraba escondida la otra piloto asignada de la serie Eva quien, al saberse inesperadamente descubierta se escondió, aparentemente molesta, pero en realidad esa chica se escondió porque en una extraña actitud ella se había sonrojado y, lo que era peor, Shinji la había descubierto en su sonrojo. Y por ello Shinji ahora estaba riendo leve pero graciosamente y de buena gana.

Molesta ante todo esto, la pelirroja bufo un pequeño refunfuño mientras trataba de asomarse a la puerta sin ver al paciente para así cerrar la puerta y hacer abandono de aquel lugar cual verdadera damisela ofendida. Pero el tercer elegido pareció advertir eso y por ello hizo esfuerzos para contener su risa y así poder llamarla.

-Espera Asuka.

-No-. Le señaló bastante molesta aquella damisela.

-¿Quieres que diga que lo siento por estarme riendo?

-Deberías hacerlo.

-Pero creía que mis disculpas era de aquellas cosas que más odiabas de mí-. Señaló el muchacho efectuando una particular e inesperada psicología inversa que, a juzgar por los resultados, en esta ocasión pareció funcionar, al ver a esa muchacha dejándose por un momento de tanta tontería y animándose a entrar con algo de mala gana a ese cuarto hospitalario cerrando la puerta tras de sí con cierta fuerza, como si tuviera la necesidad de exteriorizar de esa manera su molestia.

-Muy bien kinder, ya estoy aquí. Ahora dime, ¿me pediste que entrara para que te vengas a hacer el galante igual que con la primera niña? Porque si es así te advierto desde ya que eso no va a funcionar conmigo.

-No Asuka. En verdad te llamaba para hacerte una pregunta.

-¿Cuál pregunta?-. Dijo la muchacha algo mosqueada, ello mientras en el fondo intuía la pregunta que quería formularle.

-¿Tu sabes acaso como fue que conseguí escapar del ángel?

-Ni idea. Tan solo sé que lograste salir del maldito ángel reventando su forma y evitando que todos nosotros muriéramos aniquilados.

-¿Aniquilados? ¿Por qué?

-¡¿Por qué?! ¡¿Y más encima todavía lo preguntas?! En verdad tú sí que eres un grandísimo idiota.

-¿Pero porque dices eso?

-Porque por tu culpa el alto mando pensó en sacarte del interior del ángel con un bombardeo termonuclear e incluso hasta lanzaron cuatro misiles con ese propósito-. Espeto esa chica con un leve escalofrío recorriéndole la espalda al rememorar lo increíblemente cerca que estuvieron todos de morir.

-¿No estarás hablando en serio, cierto?-. Pregunto el muchacho bastante incrédulo, mirando ahora a la chica con ojos violentamente abiertos, como si fueran platos.

-Pues claro que si idiota. Por poco y le hacen un agujero al mundo tratando de rescatarte. Esa explosión bien hubiera hecho que Hiroshima pareciera petardo mojado. ¡Y todo esto se debió nada menos que a tu grandísima idiotez e incompetencia! Jamás vuelvas a ser tan idiota en una misión ¿Lo oíste bien muchachito? ¡Jamás!-. Le grito Asuka con una tonalidad que en esta oportunidad excedía la habitual molestia característica de ella para dejar entrever claramente algo de pavor tras esas palabras, algo inédito en alguien como ella, pero que sin embargo tenía perfecto sentido si se piensa que ella misma pudo estar al borde de ser incinerada a causa de un estallido termonuclear.

-Está bien. En verdad no quería provocar tantos problemas. Yo…, lo siento mucho.

-¡Uf! Contigo definitivamente no se puede. ¡Eres demasiado idiota!-. Termino gritando Asuka antes de marcharse molesta de aquel lugar cerrando con furia la puerta, dejando tras de sí a un perplejo Shinji quien no solo continuo intrigado por no saber cómo pudo escapar del interior del ángel, sino que también sumo a sus dudas el hecho de saber ahora que había estado al borde de haber intentado ser rescatado mediante bombardeo atómico. El saber eso de golpe fácilmente podía dejar pensando en demasiadas cosas a cualquiera, en especial a alguien como Shinji, quien comenzó a divagar en angustiosos pensamientos que se veían agravados por la proliferación de un olor que había comenzado a percibir desde que había despertado y que ahora lejos de desaparecer parecía estar haciéndose cada vez mas persistente y profundo.

-Sangre, aún puedo percibir el olor a sangre-. Señalo el muchacho luego de percibir que aquel ocre y pesado olor aún se encontraba fuertemente adherido a él, como si de una pesada estela profunda e invisible se tratara.


Una vez situados ya en el interior de la oficina de Misato, ambas mujeres tomaron asiento. Una de ellas delante del escritorio, la otra se sentaría tras de el en un asiento mucho más amplio y cómodo, que en verdad muy poco podía hacer en esos momentos para aliviar la abierta incomodidad de la dueña de ese puesto, que lo último que deseaba era perder tiempo con aquella burócrata proveniente de la ONU recién llegada que, seguramente, creería por su rango que tenía todo el derecho de hacer allí lo que quisiera. En verdad, Misato no estaba para perder el tiempo con tinterilladas, y prontamente se lo hizo saber de inmediato sin ambigüedades ni rodeos.

-Le advierto que tengo demasiado trabajo que hacer el día de hoy, así es que le rogaría que procure ser lo más breve posible.

-Descuide. Tampoco tengo gran interés en perder el tiempo aquí-. Respondería esa otra mujer a la no tan indirecta advertencia de Misato.

-Pues, si todo esto no le parece más que una pérdida de tiempo, dígame entonces, ¿Qué hace aquí?

-Muy bien, entonces seré breve. La sección que represento ha tomado conocimiento de ciertos antecedentes que permitirían presumir fundadamente que durante el transcurso de la última batalla se lanzaron tanto desde la Federación Rusa como desde los Estados Unidos de América misiles que normalmente se encuentran equipados con armamento nuclear, y todo parece indicar que dichas cabezas nucleares no habrían sido retiradas al momento de su lanzamiento. Si lo anterior fuere cierto, creo que usted sabe muy bien que ello significaría una flagrante violación inducida por parte de esta organización de la moratoria sobre el empleo de armas de destrucción masiva establecida en los acuerdos de paz y de desarme post guerra.

-Mire señora Parker…

-Señorita-. Espeto la funcionaria.

-Muy bien, señorita. Más allá de sus elucubraciones, ignoro de donde usted pudo llegar a inferir que utilizamos armamento nuclear para la operación contra el ángel. Simplemente solicitamos a los países en cuestión que concedieran autorización para lanzar misiles equipados con la nueva generación de bombas N2 para intentar destruir al ángel. Armamento que, como ha de saber bien, no se encuentra sujeto a la moratoria impuesta por las convenciones internacionales antes mencionadas.

-Tal vez, pero no deja de ser bastante extraño que hayan sido equipados misiles de tan grueso calibre para lanzar bombas que perfectamente pudieron ser enviadas en misiles más ligeros y que no se encuentran tan abiertamente afectos a la moratoria-. Señalo Carol con toda intensión.

-Es posible. Pero eso fue lo que recibimos. Y, de seguro, usted comprenderá que en una situación tan desesperante como en la que nos encontrábamos no íbamos a enredarnos en minucias relativas a la procedencia o a las características de estas armas. Ahora bien, si la comisión a la que representa desea saber más detalles, le recomendaría que consultara a la OIEA o se contactara directamente con las oficinas respectivas de los países involucrados. Con toda seguridad ellos estarán encantados de recibir sus comentarios-. Respondió Misato devolviendo la intensión.

-Pero si los misiles solo estaban equipados con bombas N2, ¿Por qué no utilizaron las reservas disponibles en este país?

-Porque todavía no tenemos disponibles en nuestro arsenal las bombas de nueva generación, ello precisamente gracias tanto a los recientes recortes presupuestarios, así como a los retardos causados por injerencias generadas por influencia, entre otras cosas, de gente que proviene de ciertas comisiones que no procederé a enunciar, pero cuyos representantes muchas veces suelen encontrarse mucho más cerca de lo recomendable-. Respondió Misato nuevamente con intensión a la mujer que tenía en frente suyo, quien se molestó notoriamente con el comentario. Pero la Mayor no le brindó oportunidad alguna a que ella contrargumentara y de inmediato continuó. –Además, si hubiéramos utilizado todas nuestras reservas de N2 sobre el objetivo con seguridad no solo habríamos agotado nuestro arsenal, sino que nuestros cálculos claramente indicaban que probablemente hubiéramos fracasado en nuestro objetivo, por lo que dicho ataque habría resultado completamente inútil. Y todo ello sin considerar en detalle todos los eventuales daños colaterales del operativo que habían sido causados a esta ciudad. Daños que con toda seguridad habrían sobrepasado largamente los objetivos de la operación.

-Según los más recientes datos oficiales entregados tanto por su organización, así como por su gobierno señalan que en el Japón se encuentran inventariadas 992 bombas N2 en su arsenal. Una sola de esas armas tiene la capacidad suficiente para arrasar y devastar poblaciones enteras, pero no son capaces siquiera de provocarle siquiera un rasguño a un simple enemigo individualmente considerado. ¿Dígame Mayor, qué clase de enemigo es aquel no puede ser destruido con una simple bomba N2?

-Uno que ha develado permanentemente su capacidad para ser inmune a nuestro armamento convencional.

-¿Y por eso decidieron emplear armamento atómico?

-Veo que usted porfiadamente continuará insistiendo con ello, ¿no es así?-. Señalo Misato, evidenciando su molestia una vez más.

-Hablo acerca de lo que percibo, ya que veo que por aquí parecieran hablar con demasiada ligereza sobre el uso del armamento atómico.

-Señorita Parker. Por lo que escucho, debo imaginar que usted no es de aquí.

-¿Y eso que tiene que ver con esto?

-¿De casualidad es usted norteamericana?-. Le contrapreguntó Misato

-¿Eso tiene alguna relevancia para usted?

-Respóndame la pregunta señorita.

-No voy a responder una pregunta que definitivamente no viene al caso.

-Por lo que aprecio, pareciera que si lo es.

-Como fuere, todavía no logro comprender el objetivo de su pregunta, si en verdad tuviere alguno.

-Como sea, permítame decirle algo. Por si usted no lo sabe, el primer país en ser bombardeado por armamento nuclear fue Japón en 1945; y creo que está de más recordarle a usted cual fue el país que en su oportunidad se atrevió a dar tamaña e innecesaria orden genocida-. Le espeto con dureza Misato al imaginar de donde podía provenir ese personaje que, a estas alturas, ya la estaba fastidiando en demasía. -Y de seguro sabe bien que durante la tercera guerra mundial sufrimos un intempestivo y horroroso bombardeo termonuclear en lo que era la antigua Tokio matando en el acto a más de dos millones y medio de personas; y todo esto gracias a que nos aliamos con viejos enemigos para ser arrastrados a una guerra respecto de la cual nosotros no teníamos ni arte ni parte. Teniendo en consideración todo lo anteriormente señalado, ¿Así y todo tiene usted cara para insinuar que somos incapaces de dimensionar todas las implicancias que pueden significar un bombardeo atómico sobre nuestras cabezas? No se ofenda señorita, pero en verdad pensaba que los burócratas tenían al menos algo de criterio y sentido común.

-No acepto ser calificada de manera peyorativa-. Espeto la agente sin gritar, pero con profunda molestia en el peso de su voz.

-Discúlpeme usted si se ha sentido ofendida con mi último comentario, pero comprenda usted que tampoco puedo aceptar como si nada que un funcionario externo a NERV venga aquí hasta mi oficina a demandar antecedentes a fin de justificar invenciones que carecen de todo sentido, salvo el de justificar onerosos viáticos con cargo a los países miembros de la ONU. Máxime si dicho funcionario pretende justificar su cometido actuando con notorio y evidente exceso en sus atribuciones.

-Le recuerdo que como comisionada de la Organización de las Naciones Unidas para la coordinación de operaciones especiales tengo plena facultad para recabar todos los antecedentes que estime pertinente…

-…siempre que usted se encuentre en una misión formal para tal fin.

-Me encuentro comisionada en la delegación especial de la ONU para coordinación. Eso ya de por si me proporciona suficiente potestad para indagar los antecedentes que estime necesarios.

-Sin embargo, no recuerdo que haya hecho entrega de un requerimiento formal de la Comisión para tal efecto…

-Mayor Katsuragi, no venga a tratar de escabullirse con burdos tecnicismos procedimentales.

-Mire señorita, ignoro cómo funcionan las cosas de donde usted viene. Pero aquí nosotros seguimos procedimientos. No puedo saltármelos.

-Sin embargo, todo parece indicar que hace tan solo un par de noches atrás los tecnicismos no fueron problema alguno para su organización. Una interpretación demasiado conveniente, ¿no le parece?

-Señorita Parker. No voy a aceptar insinuaciones infundadas, menos de alguien cuyo nombre no aparece registrado dentro de la nómina de comisionados de la ONU.

-Si desconfía tanto de mí, puede cotejar mi identificación con los de la nómina habilitada. Podrá ver que mi nombre aparece en ella-. Respondió Carol enseñando una vez más su identificación de manera desafiante.

-No necesito cotejar sus antecedentes porque esta reunión ya no tiene propósito de ser. De inmediato la remitiré con operaciones estratégicas, de seguro ellos sabrán proporcionarle todos los antecedentes que usted necesite-. Respondió Misato, con la voz delatando que estaba llegando ya al borde de su paciencia

-¿Acaso pretende usted oponer su burocracia a mi burocracia? Porque si fuere así, mucho me temo que no nos estamos entendiendo…

A estas alturas toda la paciencia de Misato para soportar a, según ella, tan altanera burócrata derechamente estaba a punto de agotarse. Pero si la Mayor no termino incurriendo en ningún acto de desatino contra aquella extraña fue únicamente porque la campana terminaría salvándola en la forma de un oportuno llamado telefónico que interrumpió los dichos de la mujer visitante, quien tuvo que quedarse con las palabras que iba a decir en la boca mientras quien debía escucharla prefería dar más importancia a la inmediata atención de aquel teléfono.

-¿Diga?-. Contesto Misato para escuchar lo que le decían al otro lado de la línea, al terminar el comunicado la Mayor tan solo respondería con un lacónico "entendido" para luego de algunos breves instantes culminar aquella comunicación con un: -OK. Gracias por la información, iré en seguida-.

-¿Acaso ha sucedido algo?-. Inquirió la comisionada luego de ver a Misato colgar el teléfono.

-Pues sucede que se requiere inmediatamente mi presencia, por lo que esta reunión necesariamente tendrá que quedar hasta aquí-. Señalo Misato mientras se ponía de pie sin manifestarse apenada en lo mas mínimo por este suceso.

-Lo entiendo. En verdad también tengo cosas que hacer-. Replicaría ella mientras también se ponía de pie.

-Muy bien-. Concluyo la Mayor mientras esta tomaba sus llaves y abría la puerta, dejando el espacio para que esa otra mujer hiciera abandono del lugar; señal inequívoca de que, al menos por ahora, las instalaciones de NERV seguirían vedándole a esa recién llegada las respuestas que tanto requería.


Al día siguiente otra jornada comenzaba en la ciudad fortaleza donde sus habitantes esperaban que, tras el ataque sucedido hacía ya un par de días atrás, la rutina finalmente pudiera regresar a la normalidad. Situación que, en una ciudad como Tokio-3, nunca se sabía bien cuánto tiempo podía durar antes que la tranquilidad volviera a ser quebrantada por la llegada de otro de esos desconocidos enviados que venían desde quien sabe dónde y que respondían al irónico nombre de "ángeles". Con la finalidad de estar mejor preparados para esa llegada que podía ocurrir en cualquier momento, los tres pilotos Evas fueron citados desde muy temprano para ser sometidos a las habituales pruebas de sincronización. En especial, el alto mando estaba muy interesado en conocer cuál sería la situación del tercero de los elegidos; por esa razón a Shinji lo mantuvieron en observaciones desde muy temprano en la mañana, dándole el alta solamente para prepararlo para las pruebas.

Mientras se esperaba que todo estuviera completamente preparado, Asuka estaba en camino hacia la plataforma de entrada de su unidad Evangelion esperando que todo estuviera listo para la prueba del día. Pero la muchacha pelirroja decidió detener sus pasos mientras caminaba sobre uno de los puentes para contemplar de mejor manera a su preciado Evangelion unidad segunda. Y al verlo, la pelirroja no pudo evitar recordar el desenlace de la operación de rescate, donde el Eva 01 escapó de las tinieblas mientras efectuaba una abierta demostración de portentosa y descontrolada furia.

A pesar de los días transcurridos, aquella desconcertante visión todavía no le proporcionaba tregua alguna a dicha muchacha, la misma que desde su mas tierna infancia había sido meticulosamente preparada para convertirse en una excepcional piloto de elite, y en solo cosa de unos días había sido derrotada por un muchacho que no solo parecía carecer de todo entrenamiento previo, sino que además lo había hecho montado en un Eva el cual, se suponía, era técnicamente inferior a su modelo. Y para agravar las cosas durante la última batalla; tanto ese muchacho como su Evangelion escaparon de su captor de manera tan portentosa que ella no solo nunca se había esperado, sino que lo hizo con una exhibición de poderío que Asuka nunca había imaginado posible tanto para un piloto como para un Eva.

"¿Por qué ese muchacho podía hacer eso y ella no?, ¿Cómo era posible que un simple Eva modelo de pruebas demostrara ser mejor y mas poderoso en la batalla que su unidad especialmente diseñada y producida para el combate? ¿Acaso ese Eva tenía alguna particularidad o algo especial de lo cual su unidad se encontraba privada? O, quizás mas intrigante aun, ¿acaso la verdadera particularidad se encontraba radicaba en la figura del piloto?". Todas esas dudas iban sucesivamente asomando en la cabeza de esa muchacha a medida que ella una y otra vez procedía a repasar cada vez con pulcro y cuasi maniático detallismo todos sus recuerdos sobre el desenlace de la batalla. Y todas estas interrogantes incrementaban en esa muchacha su decidido anhelo de superar su nivel de sincronización, pero esta vez no solo lo haría para superar al tercer elegido y demostrar una vez mas que ella era y debía ser considerada siempre como la mejor de todos los pilotos, sino que para ver si de esa manera ella podía llegar a ser capaz de lograr en batalla proezas y hazañas como la que ella había presenciado durante la mañana anterior.

Pero varias horas después, los resultados demostraron ser abiertamente decepcionantes para ella. Porque si bien ella había superado una vez mas sus mejores registros, no logro obtener el mejor porcentaje de la prueba. Para empeorar aun más las cosas, sus avances habían sido opacados por Shinji quien volvía a superar sus propios registros. Todo esto lo hacía sin que él pareciera esforzarse en lo más mínimo. Y para terminar de sacar de sus casillas a esa muchacha, el tercer elegido parecía comportarse casi como si estuviera apenado por esa situación; como si pilotear el Evangelion fuera una pesada cruz antes que un digno motivo de orgullo.

Y eso ultimo era lo que más detestaba de aquel muchacho por sobre todas las cosas, esa personalidad timorata y cobarde que casi siempre veía de él en la vida cotidiana, la misma que casi siempre parecía ser suplantada a la hora del combate por una personalidad decidida y arrojada que no parecía dudar a la hora de tomar riesgos o iniciativas con tal de lograr el cometido de la misión. Y no pocas veces Shinji parecía ser el que literalmente terminaba salvando la jornada.

Y el solo pensar en eso hizo que la rabia volviera a su ser y cesara su calma para volver a emprenderlas a empellones contra su, a estas alturas, mas que maltratado casillero.


Otro día, temprano otra jornada había ya comenzado donde nuevamente, se suponía, deberían haberse efectuado nuevas pruebas para así lograr corregir y perfeccionar los resultados obtenidos durante la jornada anterior; continuándose de esta manera con un ciclo que parecía destinado a ser interminable mientras durara la lucha contra los ángeles. Sin embargo, en esta oportunidad no transcurriría demasiado tiempo en el cuartel central de NERV para que toda otra agenda de imprevisto tuviera que ser forzosamente cancelada y sustituida por el análisis frenético de un suceso verdaderamente inesperado.

Las imágenes que habían sido obtenidas desde los satélites resultaban sin duda alguna elocuentes. En ellas podía vislumbrarse como en el medio de un recóndito y clasificado sitio del inmenso desierto de Nevada, una gigantesca onda expansiva fácilmente visible a simple vista procedía a extenderse por la superficie de todo el perímetro de aquella instalación seguida inmediatamente por la gigantesca expansión de una furibunda y uniforme mancha de un color rojizo tan denso y pesado que, por momentos, más bien parecía ser negruzca a los ojos del espectador. Sombra espesa que velozmente parecía arrasar y devorar todo lo que ahí estuviera antes de que desapareciera por completo, incluyendo a las señales de audio y video, las que al final terminaron siendo sustituidas por la irrupción plena y uniforme de la estática.

-¿A que hora sucedió esto?-. Demando saber Misato una vez que la estática mostrada por las gigantescas pantallas fuera rápidamente reemplazada por la puesta a negro de estas con la visualización de una leyenda en ingles que traducida rezaba: "Evangelion 04 – Unidad Desaparecida".

-Exactamente a las 16:00 P.M UTC/GMT de ayer-. Respondió una de las operarias.

-¿Y eso a que hora de aquí equivaldría?

-A las 01:00 en la madrugada de hoy, horario del Japón.

-¿Dicha información ha logrado ser corroborada?-. Preguntaría ahora el Vice Comandante Fuyutsuki.

-Así es señor; nuestros satélites, así como los reportes de los aviones de reconocimiento lo han confirmado-. Respondió otro de los operarios presentes.

-Entonces, ¿esto quiere decir que la segunda rama de NERV en Norteamérica verdaderamente desapareció por completo?-. Señalo el anciano hombre, aun con una profunda cuota de incredulidad en su voz tras haberse enterado que una de las ramas de la organización simplemente se había desvanecido así sin más, como si de un gigantesco acto de ilusionismo se tratara.

-Las secciones de investigación y administración están frenéticas. Y la de coordinación se ha vuelto todo un caos-. Respondió Hyuga.

-¿Pero al menos contamos con alguna información respecto a lo que sucedió?-. Pregunto Misato.

-Por el momento tan solo podemos intentar teorizar en base a las imágenes que hemos visualizado aquí, así como a los pocos datos que tenemos disponibles. Según estos, tanto el Evangelion unidad cuatro como la integridad de la infraestructura de la segunda rama, así como el personal que estaba presente y todo lo que se encontraba en un rango de aproximadamente ochenta y ocho kilómetros a la redonda fue completamente destruido-. Informo Maya.

-Si nos atenemos a la última información disponible relativa a su plan de trabajo, parece altamente probable que ellos se encontraban trabajando en la instalación del motor experimental S2 construido y diseñado por la rama alemana-. Espeto otro de los operarios.

-El accidente pudo haber sido ocasionado por múltiples factores, los cuales pueden variar desde estructuras insuficientes hasta errores de cálculo en el diseño. En total existen 32.768 posibilidades plausibles según MAGI-. Señalaría ahora la Doctora Akagi.

"Seguramente sin considerar el sabotaje". Pensó Misato para sus adentros, ello antes que sus cavilaciones resultaran interrumpidas por una interesante interrogante formulada por Hyuga.

-¿Pero en estricto rigor lo sucedido no se trató de una simple explosión, verdad? Es como si la segunda rama simplemente hubiera desaparecido, ¿No es así?

-Aunque todavía no nos encontramos en condiciones de poder asegurarlo a ciencia cierta, un examen más acucioso de los indicadores parecen asegurar con meridiana claridad que la causa más probable podría atribuirse a un desencadenamiento descontrolado del campo AT de la unidad cuatro; el que, de manera imprevista paso a invertirse de manera precipitada, deviniendo todo en un colapso masivo de dicho campo AT a un nivel tal que bien pudo haber terminado concentrando toda su potencialidad en algún punto del corazón de dicho núcleo quizás no más grande que el tamaño de una partícula atómica o, inclusive, aún menor; generándose con ello un nivel tal de concentración que perfectamente pudo haber desencadenado una fenomenología conocida en física y en matemáticas abstractas como "Singularidad".

-Y dicho eso en palabras más simples, ¿qué demonios significaría esa mentada singularidad?-. Pregunto Misato, sin entender nada de lo que recientemente había dicho Ritsuko.

-Dicho en términos más pedestres, significa que probablemente debió generarse una violentísima concentración de energía inconmensurablemente cuantiosa y poderosa en un espacio tan reducido y en un lapso de tiempo tan breve, que pudo ser capaz de provocar una alteración tan significativa en la estructura espacio temporal situada tanto en la unidad cuarta como alrededor de esta que terminó desencadenándose como un desgarramiento de dicha estructura espacio-temporal, tal vez de manera muy semejante a como lo haría un "agujero de gusano". También, existe la posibilidad que dicha ruptura podría haber provocado que tanto el Evangelion unidad cuatro como las instalaciones de la segunda rama fueran en realidad absorbidos por la emergencia de un súbito Mar de Dirac; de una forma idéntica, o al menos muy parecida, a lo que sucedió con el Eva 01 durante la última batalla-. Respondió la blonda facultativa.

-¿Entonces eso significa que los Evas pueden ser capaces de generar agujeros de gusano o esos famosos Mares de Dirac?-. Pregunto Misato, no sin poco temor ante las significancias de tamaña perspectiva.

-En la actualidad puedo asegurarle con total certeza que ninguna de esas opciones resulta posible para nuestras unidades.

-¿Pero…?-. Intento inquirir una no muy convencida Mayor Katsuragi luego de un largo mutismo de parte de la doctora. Ello, antes de ser ahora Misato la interrumpida.

-Pero si el Evangelion unidad cuatro se encontraba con su motor S2 instalado y plenamente operativo al momento de la activación, y si dicho motor sostenidamente se encontraba operando por sobre su máxima capacidad durante un prolongado lapso de tiempo, existe la posibilidad de que un abrupto descontrol haya terminado originando singularidades que produzcan agujeros de gusano o que nos conduzcan a la emergencia de entradas a un Mar de Dirac. Aunque aún en el evento de que se verificara dicho escenario, tales posibilidades deberían ser en principio más teóricas que reales.

-¿Qué tan teóricas?

-Inferiores al cero coma cero cero cero un por ciento.

-Sea como fuere. ¿Significa todo esto que el Evangelion 04 así como el famoso motor S2 se han perdido para siempre?-. Inquirió la Mayor.

-Mucho me temo que así es. Como también las esperanzas de desarrollar Evas con menores limitaciones y mayor autonomía.

-Nos obligan a utilizar cosas sin permitirnos comprenderlas…

"Como los Evas", terminó pensando para si misma la doctora, mientras Misato seguía cuestionando los hechos sucedidos, ahora al anciano profesor.


Mientras la incertidumbre campeaba en las dependencias del cuartel central; lejos de ahí, en una dependencia situada en un céntrico edificio en la superficie de Tokio-3 el caos se encontraba ya completamente desatado.

La oficina japonesa de la comisión especial de Naciones Unidas para coordinación y operaciones especiales, más conocida como UN-SCCSO por sus siglas en inglés, era una sección dependiente directamente de dicho organismo internacional creada al poco tiempo después de que hubiera sido creada NERV en virtud de una resolución acordada por unanimidad por el consejo de seguridad de la ONU. Pero no sería sino hasta algunos meses atrás, justo al comienzo de la lucha contra los ángeles que dicha sección experimento un vertiginoso crecimiento exponencial, pasando de ser una pequeña repartición con unas cuantas oficinas situadas en un piso de aquel edificio a ocupar prácticamente la integridad de dicha edificación.

Pero en un día como ese, y por donde quiera que se pudiera ver, cualquier observador que hubiera estado presente hubiera notado que, no obstante el nombre tan rimbombante de aquella organización, lo único que verdaderamente podría apreciarse en ese lugar era un desorganizado frenesí que asemejaba mas a un salvaje pandemónium que a la eficiencia esperable de una agencia coordinadora.

Y en medio de toda la tensión, con toda seguridad no había en esos momentos personaje mas alterado que la señorita Carol Parker, quien en la soledad de su oficina estaba vuelta loca llamando constantemente a una variada serie de números telefónicos que, no obstante todos sus intentos, no proporcionaban respuesta alguna para sus llamados. Molesta por ese hecho, colgó el teléfono por última vez maldiciendo a la vez en silencio la perra suerte que la perseguía, todo ello mientras la ansiedad comenzaba ya a carcomerla por dentro. Sin embargo, y pese a lo anterior, prontamente tuvo que comprender que de continuar obrando de dicha manera no obtendría nada provechoso. De esta manera, Carol se obligó a despejar su mente a fin de calmarse y así tratar de recapitular y analizar de manera más fría y racional el asunto.

Todo comenzó cuando desde hacía ya algunas horas había comenzado a circular un rumor por las dependencias de aquella oficina, uno que al principio parecía descabellado, pero que a medida que el tiempo transcurría parecía estar volviéndose en una realidad tangible a medida que las pocas informaciones que llegaban se iban confirmando. Estas daban cuenta del reporte de la pérdida de toda línea de comunicación con las autoridades estadounidenses; las que, por más esfuerzos que trataban de hacer, parecían encontrarse todas ellas muertas. Tan solo inquebrantable silencio podía percibirse cada vez que trataban de pedir respuesta desde el otro lado de la línea. Y las cosas no parecían mejorar cuando las conexiones informáticas también develaban su ineptitud. Todo lo anterior no parecía tener razón alguna de ser; sin embargo, y de acuerdo a los pocos datos que había logrado conseguir dicha agencia gracias a contactos con otras entidades alrededor del mundo comenzó a coger mas fuerza la hipótesis de que los norteamericanos deliberadamente habían bloqueado las comunicaciones con el fin de encubrir algo grave que habría pasado en algún lugar del país del norte. Más concretamente, algo relacionado con un recóndito sitio del desierto de Nevada. No tenían muchos detalles del asunto, pero el rumor que más fuerte sonaba versaba de un catastrófico accidente que los norteamericanos estaban desesperadamente tratando de ocultar. Pero ¿Qué podría haber sucedido para que los estadounidenses montaran tamaño operativo de censura?

En esa organización, todos estaban vueltos locos intentando dar con alguna clase de respuesta. Sin embargo, las respuestas que todos esperaban le llegarían directamente a esa mujer por medio de una llamada telefónica dirigida directamente a un móvil que normalmente jamás sonaba, salvo para ocasiones muy puntuales como esta.

-¿Si?-. Contestó escéptica y lo mas discreta posible aquella mujer al teléfono.

-Finalmente te estableciste-. Le contesto desde el otro lado de la línea una voz que ella conocía muy bien.

-El aparato es seguro, pero no puedo garantizar la seguridad de la línea.

-Descuida, la línea ha sido asegurada, si alguien quisiera intervenirla tan solo oiría estática sin sentido.

-Bien, no creo que hayas tomado tantas molestias solo para saludarme. ¿Dónde te encuentras?

-Al otro lado del gran charco, justo en el medio de la nada. Intentando averiguar lo mismo que, seguramente, ha estado quebrando tu cabeza por estas horas.

-¿Que has sabido por allá?

-No esperes respuestas desde aquí. Los fanáticos de las teorías conspiratorias estarían más que dichosos frente a un incidente extraño sobre el cual nadie quiere decir absolutamente nada.

-Solo que aquí no tenemos siquiera una conspiración desquiciada con la que podamos trabajar.

-¿Tienes una conexión segura a internet y un teléfono inteligente a mano?

-Aja.

-Todo lo necesario te llegará por ahí. Pasaré por comunicación oficial la información del incidente. Por teléfono veras algo que muy posiblemente esté relacionado. Recuerda como debes extraerlos.

-¿Pero acaso sabes lo que en verdad paso?

-En realidad he aprovechado el caos en que esta todo aquí para informarte, ya que aparentemente ellos habrían sido las víctimas de lo que ahí paso.

-¿Victimas? ¿Qué fue lo que ocurrió?

-Algo muy grande. Es lo único que te puedo decir.

-¿Pero qué tan grande puede ser eso que dices?

-Lo suficiente como para que el Coronel demande que examines los antecedentes con suma urgencia y te contactes a la brevedad posible con nuestro tercer hombre. De seguro te ayudará a unir las pistas que faltan.

-Entonces si es grande.

-No olvides informarle. Y una vez que tengamos todo, reportaremos.

-Ok-. Respondió la mujer justo en los instantes en que la comunicación se cortó, ello mientras comenzaba a llenarse la casilla electrónica corporativa abierta en el computador de la sección con los informes y datos que requería; los cuales informaban que ese día ese día la segunda rama de NERV en Nevada pretendía llevar a cabo la activación de pruebas de una nueva unidad Evangelion. Datos que Carol examino con mucha atención, ya que ella no sabía gran cosa sobre los Evas y los datos que enviaban los informes no aportaban más detalles sobre qué cosa eran aquellos armatostes. Pero si develaban que dichas cosas parecían ser lo único que podía lidiar efectivamente contra esos enemigos furtivos que respondían al nombre clave de ángeles. Sin embargo, los mismos datos obtenidos indicarían que dicha prueba debería haberse llevado a cabo no antes de una semana. Por lo que esta prueba claramente parecía extemporánea; a menos que los norteamericanos hubieran logrado terminar la unidad con antelación. Pero de ser así, eso era una información respecto de la cual no tenían ningún antecedente. Algo inexplicable, ya que la oficina de coordinación estaba, precisamente, para coordinar las operaciones conjuntas que debían realizarse entre las potencias involucradas y los organismos internacionales en todo lo relativo al control y manejo del armamento catalogable por las convenciones internacionales como de destrucción masiva. Incluyéndose, dentro de este último caso, a los Evas.

Carol tomo esa información y, gracias a un programa especial, preparo el reenvío de todos los datos directamente desde la fuente de origen a los computadores de sus superiores. Pero una vez que tuvo todo listo, descubrió que en el mismo teléfono desde el cual había respondido minutos antes, le llegaba una clave que debía desbloquear. Luego de verificar su procedencia y su autenticidad, desbloqueo la clave y accedió a un programa que le permitiría decodificar con ese teléfono un código que había aparecido ahora en la cuenta de correo privado que tenía abierta en una tablet propia. Apenas recibió el mensaje, Carol escaneo el código y vio en la pantalla de su teléfono inteligente algo que en principio no parecía gran cosa.

"Obtén las mejores postales de América Salvaje en tu móvil".

"Grandioso, siempre quise ir al parque Yellowstone y conocer al oso Yogui". Pensó para si misma con algo de ironía Carol antes de utilizar el programa recibido por celular para decodificar el verdadero contenido de la aplicación recibida. Uno, que prontamente contrariaba la belleza de las imágenes con información e imágenes mucho más crudas que, acertadamente, le enviaron directamente a ella. Imágenes que la choquearon y que hicieron que el escepticismo inicial de esa mujer prontamente se trocara a una sensación conjunta de pena e impotencia por cierta información en principio incidental, pero que a medida que avanzaba en su análisis, fue cada vez mas importante para Carol, incluso mas, que el cumplimiento del cometido originalmente asignado.

Pero afuera de su oficina, una puerta fue golpeada con fuerza, y la aludida muy pronto tuvo que volver en si y abrir la puerta para atender a un compañero de trabajo que solo tuvo cinco palabras secas y cortantes para ella antes de retirarse.

-El jefe te llama. Ahora-. Dijo ese hombre remarcando con fuerza cada una de sus palabras, antes de salir y cerrar la puerta. En especial, la última de ellas. Ante esto, ella se levantó y apago sus dispositivos móviles antes de recoger desde el perchero su chaqueta y hacer abandono de la oficina pretendiendo salir de ese lugar para dirigirse hacia algún otro lado. Pero antes de dar muchos pasos fuera de la oficina, una voz la llamó furiosamente, obligándola a detenerse y a voltearse para ver a quien la llamaba. Un maduro hombre japonés de cabeza descolorida, porte mediano y contextura mas o menos maciza que casi siempre vestía ternos de color gris evidenciaba a un típico burócrata gris que se comportaba como el jefe de esa señorita y que, en efecto, lo era.

-¡Parker!, ¿Dónde crees que vas?-. Demando saber con severa molestia ese hombre.

-Pretendía salir a almorzar y después de eso fumar un cigarrillo afuera.

-¡¿Acaso estás loca?!-. Cuestiono furioso el jefe sin dar tiempo para que Carol terminara sus explicaciones. -Tenemos un gigantesco desorden aquí donde nadie responde a nadie, todo el mundo quiere saber qué demonios está pasando en Nevada. Y necesitamos tener a toda la gente disponible para que sepamos si esos chicos fueron abducidos por los alienígenas, se fueron de farra a Las Vegas, o quien sabe que otra cosa. Por lo que no puedes salir.

-Jefe, acabo de enviarle hace unos pocos minutos la mas reciente información recibida sobre lo ocurrido en Nevada…

-Ya. ¿Y que reportan dichos informes?

-En resumidas cuentas, todo indica que al parecer hubo una catástrofe en esa rama con la activación de una unidad que pretendían probar.

-¿Y se sabe algo respecto al porque de esa catástrofe?

-No señor. Solo algunas teorías especulativas, pero sin alguna base concreta para desarrollar.

-Sea como fuere, necesitamos quedarnos a analizar esos datos y porqué Norteamérica no nos informó previamente de todo ello.

-Jefe, técnicamente nosotros solo somos responsables de transferir y facilitar el flujo de información, no de cuestionar su contenido o la oportunidad de transferencia de la misma. Además, ya son mas de las tres de la tarde, no he comido nada desde antes de las siete de la mañana, y si no fumo algo la tensión me va a matar.

-¿Y por qué no vas a fumarte tus cigarros en la condenada oficina?

-Muy simple. Porque está prohibido fumar en este edificio.

-Carol. Sabes bien que en condiciones normales nunca, pero nunca diría algo como esto. Pero esta vez voy a hacer una excepción y, fíjate que considerado soy, porque la estoy haciendo especialmente para ti. Manda al diablo la maldita prohibición. ¿Lo has entendido? ¡Mándala al diablo! Fúmate todos los cigarrillos que quieras, fúmate cajetillas enteras si eso te hace feliz. ¡Pero si o si te quiero aquí! ¡Y te quiero trabajando aquí y ahora! ¡¿Lo has entendido?!-. Espetó el jefe con tono de voz cada vez mas creciente mientras se acercaba a ella.

-Perfecto y claro, y eso es lo que inmediatamente hare.

-Bien. Me alegra oír eso.

-En cuanto termine mi almuerzo-. Dijo la mujer reemprendiendo más rápido sus rumbos mientras se escapaba de la presencia de aquel sujeto.

-Parker… Parker… ¡Parker!-. Termino gritando el hombre mientras ella terminaba de abandonar el amplio vestíbulo que desembocaba en los ascensores centrales, mientras ella llamaba a uno de ellos.

-¡Regrese inmediatamente aquí Parker!-. Grito por última vez el hombre a la vez que un ascensor llegaba y ella ingresaba a su interior. Despidiéndose mientras le sonreía a su jefe con una extraña sonrisa que no sabía cómo debía interpretar. Una que lo dejó mas molesto que antes y que lo hizo gritar de rabia, llamando la atención de todo el resto de sus subordinados.

-¡Demonios!-. Impreco ese hombre con toda la rabia del mundo, ira de grado tal que si no fue corriendo a despedir de manera inmediata a Parker es porque sabía que ella era por lejos la mejor en su trabajo. Y si carecía de alguna buenísima razón para colocar de patitas en la calle a Parker, de seguro el que terminaría siendo despido al final de la jornada por sus superiores bien podría ser él en vez de ella. Por ello, y como la cesantía era una mala perspectiva para ese hombre, se vio forzado a tragarse su rabia y en su lugar gritó a quienes estaban detrás de él mirando impávidos.

-¡¿Que están mirando ustedes?! Sera mejor que todos ustedes vuelvan inmediatamente a sus labores-. Espetó el hombre mientras todos regresaban a sus labores.

Mientras todo eso ocurría en uno de los pisos, afuera podía verse a esa mujer entrando a un restaurante cercano, pidiendo un plato en la barra de ese lugar para luego dirigirse al baño. Ahí, en el interior de los servicios para damas, Carol raudamente se encerró en uno de ellos, donde tomo su celular y mando un mensaje multimedia a un número. Una vez enviados todos los datos, abrió el teléfono y extrajo el chip, el cual fue destruido y sus restos arrojados al inodoro, los que se perdieron allí a medida que iban descendiendo por el desagüe que se descargaba.


En el interior del geofrente la prolongada reunión de análisis finalmente había terminado y ahora, en el medio de una solitaria y gigantesca escalera mecánica la cual por momentos parecía que no avanzaba ni terminaba jamás, dos mujeres descendían por ella juntas conversando sobre temas de gran relevancia.

-Y entonces, ¿cuándo llegara aquí la unidad tercera?-. Pregunto Misato.

-Con toda seguridad la recibiremos dentro de muy pronto. Los Estados Unidos ya perdieron la segunda rama y, como bien puedes imaginarte, no están dispuestos a perder la primera rama y también están desesperados por encubrir el hecho tanto y tan rápido como les sea posible. De hecho, no me sorprendería para nada que al final terminen solicitando el auxilio de la ONU a fin de realizar todo lo relativo al traslado-. Respondió Ritsuko.

-Si el pueblo norteamericano llegara a enterarse del accidente, o que parte importante de sus tributos han sido desviados para la mantención de las ramas de NERV, ello sería un grave problema para el gobierno de dicho país.

-Justo ahora que por allá las elecciones están a la vuelta de la esquina.

-Y que hoy por hoy su gobierno se encuentra con demasiados problemas tanto en el frente interno como en el exterior que instalan severas dudas a sus pretensiones de obtener la reelección. El mismo gobierno que había prometido hacer grande a Estados Unidos de nuevo ha resultado ser uno cuyas únicas grandezas que puede presumir son el aumento de la corrupción político empresarial, sucesivos fiascos diplomáticos, eternas guerras sin salida y una economía a la que solo la desenfrenada especulación bursatil aunada a la impresión masiva de dinero y la movilización del complejo industrial militar la salva de caer en el completo colapso. Lo último que ellos necesitan es terminar envueltos en un escándalo de estas magnitudes. Visto desde esa perspectiva resulta perfectamente comprensible lo que hace dicho país. Pero por otro lado, hay algo que me cuesta entender.

-¿Qué le cuesta entender Mayor?

-Que los norteamericanos fueron durante largo tiempo los que más insistieron en obtener la construcción de las unidades tercera y cuarta. Recuerde que incluso llegaron a comprometer todo su financiamiento del proyecto a cambio de la aceptación de tal condición, montos que no eran para nada despreciables hay que reconocer. Y ahora que ocurrió este incidente quieren deshacerse de tanto de los Evas como de su responsabilidad a toda costa. Esto es mas que un abuso. ¡Es un descaro! Deberíamos negarnos.

-Puedo comprender su pensamiento Mayor. Sin embargo, no los culpo por actuar de esa manera. Cualquiera perdería el valor si ocurriera un incidente de esta magnitud.

-Supongo que esta de mas especular que al final la activación de la unidad tercera tendrá que ser efectuada aquí y por nuestra cuenta.

-Pues supone usted muy bien Mayor.

-Y también tendremos de suponer que los norteamericanos no nos van a reembolsar ni un centavo de todo esto.

-Como se encuentran las cosas, creo que deberíamos sentirnos afortunados si al final del día están dispuestos a pagar el combustible de la unidad aerotransportadora que traerá la unidad. Definitivamente ellos ya no quieren saber nada mas de los Evas.

-¿Y entonces como llevaremos a cabo la prueba? ¿Utilizaremos acaso el sistema de la capsula de simulación? ¿O emplearemos a algún piloto?

-Pronto lo decidiremos Mayor. Muy pronto-. Concluyo Ritsuko como si de una respuesta evasiva se tratare, justo en los instantes en que el avance de la escalera procedía a finalizar y ambas descendían de ella a fin de dirigir sus respectivos pasos hacia rumbos completamente diferentes.


En un lugar recóndito y abandonado de las instalaciones del geofrente, Ryouji Kaji analizaba en una ligera y pequeña computadora portátil conectada a una serie de servidores una numerosa serie de datos que hasta ese momento no parecían tener ningún sentido, por más que se esforzara en encontrarle alguno. Debido a que sus habilidades de hackeo no eran para nada prodigiosas no podía darse el lujo de pretender ingresar furtivamente y de manera directa al sistema informático central compuesto por las supercomputadoras MAGI; pero si había aprendido a ingresar al sistema informático periférico de ordenadores de NERV, suplantando la entrada de un vetusto y algo ineficiente ordenador por los datos de su computadora, a la cual previamente había reemplazado su respectivo número de protocolo de identificación, así como todos los otros datos informáticos de relevancia para así aumentar sus posibilidades. Aquel hombre sabía que por razones de seguridad toda comunicación electrónica de NERV con el exterior necesariamente debía de pasar por este sistema; la idea subyacente tras esto era que si llegaba a acaecer un hackeo a gran escala que no pudiera ser repelido podría sacrificarse este sistema para mantener a salvo a MAGI. Además, los potenciales hackers que quisieran ingresar furtivamente a dicho sistema tan solo llegarían a encontrar una pluralidad de basura informática así como datos irrelevantes y falsos para hacerles creer que habían conseguido algo; además de una infinidad de programas señuelos y espías; así como el primero de una portentosa serie de firewalls, por si eventualmente algo o alguien llegaba a ser capaz de traspasar todas aquellas defensas.

Normalmente aquel hombre pasaba en secreto largo tiempo investigando entre toda aquella basura con el fin de poder encontrar algún dato que fuera de interés, llegando a dedicar horas enteras para dar con algo siquiera medianamente útil, y si es que llegaba a hallarlo. Pero ahora, gracias a la colaboración brindada días antes por una mano amiga, había descubierto como podía hurgar de manera más eficiente en ese sistema. Ello, siempre y cuando no saltaran las alarmas y no lo encontraran primero. De lo contrario, su osada aventura finalizaría mucho antes de siquiera empezar.

"Si esto funciona tendré que invitar a Kensaki la próxima vez". Pensó el agente mientras se conectaba al sistema y esperaba que todo funcionara bien.

Y en efecto, todo funciono. Todos los datos que estaba buscando por largo tiempo finalmente aparecieron. Y todos estos parecían vincularse con un código que invariablemente se repetía una y otra vez.

"707"

Y cuando aquel hombre logró indagar más en los detalles de aquel código pudo vislumbrar una serie de nombres, todos los cuales demostraban compartir un mismo denominador común.

"¿Pero estos no son todos los estudiantes del curso de los pilotos?". Se cuestionó aquel agente al ver los nombres de los integrantes del curso de los elegidos con los nombres preseleccionados para ser los candidatos a pilotos de la serie Eva.

Pero la sorpresa no se detendría ahí. Muy pronto el agente descubrió que aparte de la casi veintena de nombres que aparecían en la nómina de estudiantes de dicha clase que se sumaban a los tres elegidos ya conocidos de la serie Eva, habían otros dos espacios en blanco que aparecían reservados para personas a quienes desde ya se identificaban únicamente con las denominaciones de "Cuarto elegido" y "Quinto elegido".

Esto último causo gran extrañeza en aquel hombre. Hasta ahora todas las evidencias siempre parecían haber apuntado a que la misteriosa entidad que debía encargarse de la investigación y la selección de los elegidos para pilotear los Evas, el denominado "Instituto Marduk", no era mas que una mascarada inventada por NERV para disimular sus verdaderos objetivos. Pero a la luz de los últimos antecedentes, pareciera que Marduk no era en verdad tan falsa como aparentaba. Y no solo por la mención de estos nuevos elegidos aun no identificados que parecían ser desconocidos para todos, inclusive para ese inspector de enlace que, en principio, debía manejar esa información. Sino porque sus suposiciones ahora mas que nunca parecían contradecir abiertamente toda la información que había manejado hasta ese momento. En su lugar, la información dada por Kensaki y que ahora parecía estar corroborándose estaba dando lugar a una gran paradoja. Si en verdad el Instituto Marduk no era mas que una gigantesca farsa montada entre NERV junto con otras 107 compañías de papel, ¿Cómo podía estar moviendo aparentemente por si misma dineros en cantidades tales que superaban con largueza el producto interno bruto promedio de varios países subdesarrollados? Dineros que, lejos de estar dirigiéndose hacia NERV, como bien podría de buenas a primera pensarse, parecía que se estuvieran escapando hacia destinos aún más ignotos e inaccesibles.

Definitivamente las cosas no cuadraban. O NERV utilizaba a Marduk para gestionar vastos y variados intereses mas allá de los Evas o bien, podía caber la posibilidad que Marduk en verdad fuera algo con vida propia capaz de tomar sus propias determinaciones, Pero sea como fuere, una cosa si parecía ser inequívocamente segura.

"Mientras mas grande sea el oro, mas grande ha de ser la olla que lo cobija". Pensó el hombre antes de susurrar un pensamiento que daba vueltas en su cabeza.

-¿Pero en que lio gigantesco estaremos metidos?-. Se cuestionó para si mismo ese hombre quien a pesar de todos sus empeños puestos por largas horas, aun no podía encontrar las respuestas que necesitaba; aun así, el tenía esperanzas de poder hallarlas. Y, de seguro alguien allá afuera le ayudaría a encontrar las respuestas que tanto necesitaba. Alguien que le había contactado por medio de un mensaje que había llegado a su móvil. Un mensaje que solo traía una serie de datos acompañados de una coordenada y una frase

"Como siempre, ¿Recuerdas?".

Al leerlo, Kaji solo se limitó a sonreír. Definitivamente los años podían pasar, pero tal pareciera que algunas cosas nunca cambiarían, a pesar de todo.


-Definitivamente ha sido confirmado que el traslado de la unidad tercera será efectuado por los norteamericanos, seguramente con el auxilio de alguna intervención de las Naciones Unidas, nada ajeno a lo que dictan los protocolos habituales. Dicha unidad llegará por vía aerotransportada, tan pronto como todo el papeleo se encuentre completamente resuelto. Ya he otorgado las instrucciones necesarias a Fuyutsuki para que se encargue de la gestión de todos los trámites burocráticos, sin perjuicio que, con seguridad, habrá gestiones que necesariamente deberán de hacerse personalmente al momento de la entrega-. Le comentó el Supremo Comandante de NERV Gendo Ikari a su jefa de operaciones científicas, Doctora Ritsuko Akagi, ello mientras ambos se encontraban situados en solitario, inmersos en medio de un vasto y lúgubre salón subterraneo cuya única iluminación era una gigantesca estructura tubular situada en el corazón de dicho espacio, desde la cual emanaba una vívida luminosidad ambarina.

-¿Acaso recibiremos al Evangelion unidad tercera en las dependencias de Matsuhiro?-. Pregunto la falsa rubia.

-Así es. Y en el adyacente campo de pruebas haremos la prueba de activación.

-Sin embargo el reporte señala que, a diferencia de la fallida unidad cuarta, la unidad tres carecerá del motor S2.

-Efectivamente. De todas maneras, y por razones de seguridad, efectuaremos en Matsuhiro tanto los ajustes finales que fueren procedentes de realizar, así como la prueba de activación.

-Entiendo. ¿Y utilizaremos el Dummy Plug para activar y probar dicha unidad?-. Solicitó saber la científica mientras miraba la capsula contenedora de dicho sistema comenzar a pasar lentamente por sobre su cabeza. La respuesta de ese hombre, sin embargo, no demoró en llegar de manera tajante.

-No.

-Pero dicho sistema se encuentra ya prácticamente listo para su uso. De hecho su instalación en todos nuestros Evas ya se encontraba programada y lista para ejecutarse, antes que llegaran las noticias sobre todo esto.

-Exacto. Está casi listo. Sin embargo, usted misma señalo en su último reporte que si bien el sistema estaba bastante avanzado, todavía no estaba completamente seguro para que pueda efectuar una prueba de activación. Por lo anterior será mejor no avalar aun el uso de dicho sistema y emplear mejor un piloto humano, al menos para llevar a cabo la primera prueba.

-¿Y ya tenemos algún candidato disponible?-. Pregunto con interés Ritsuko.

-A pesar de todas sus promesas, finalmente los Estados Unidos nunca nos reportaron candidatos para el proyecto. Tendremos que encargarnos de ese asunto, seleccionando a alguno disponible de la nómina de Marduk. Seguramente podremos utilizar a alguno de ellos como el cuarto elegido.

-Sin embargo señor, entre el proceso de selección del candidato ideal y la preparación de toda la información necesaria para que esta sea contenida en el núcleo del Eva 03 nos va a tomar algún tiempo, ello sin contar con los planes de instalación del "Dummy Plug". Y los norteamericanos se están tornando impacientes con cada minuto que transcurre. En verdad ellos están férreamente convencidos que en cualquier momento Massachusetts podría desaparecer.

-Y ello sin considerar con que el Comité querrá que la prueba se lleve a cabo lo mas prontamente posible.

-Una vez más la paranoia de los norteamericanos demuestra no saber de límites.

-Aunque les duela en lo más profundo de su orgullo, no les quedará otra alternativa que admitir su responsabilidad en la ocurrencia de este incidente al haber acelerado el plan innecesariamente más allá de los límites razonables. Esta situación en verdad nos está complicando en demasía- Comento el Comandante esto último como si estuviera pensando y desvariando más bien para si mismo que para ser escuchado por la doctora.

-Entonces. ¿Está sugiriendo acaso que empleemos los medios que tenemos?-. Cuestiono la blonda mujer, luego de largos segundos de silencio. Interrogante para la cual ella, una vez mas, tuvo que esperar de parte de su superior una respuesta que, por momentos, parecía que nunca llegaría. Ello, hasta que el Comandante finalmente hablo con cierta resignación en la voz.

-Por ahora no tenemos otra opción posible.

-De acuerdo. Entonces utilizaremos al piloto de pruebas para la activación de la unidad tercera.

-Si lo que señala la tercera rama fuere verdadero, sería entonces preferible encomendar a otro piloto para la realización de esta labor-. Señalo sorpresivamente aquel hombre, a la vez que tomaba desde una de las consolas que ahí se encontraban un gran y delgado sobre que únicamente contenía unas pocas hojas de datos que entrego con prontitud a la jefa científica.

-¿Acaso la escogerá a ella? ¿Pero porque?-. Pregunto Ritsuko visiblemente sorprendida por la decisión que claramente se contenía del interior de ese sobre.

-Si los resultados de todos los experimentos de compatibilidad son correctos, debería poder sincronizar mucho mejor con este modelo que los otros pilotos. Además, comisionarle ese cometido puede sernos de gran utilidad para comprender de mejor manera cuales son los límites sobre compatibilidad de pilotos con los Evas; una materia respecto de la cual, hasta ahora, aún no hemos podido avanzar en demasía.

-Entendido-. Respondió de manera algo demorosa aquella mujer quien, sin embargo, en verdad no había entendido los fundamentos del razonamiento empleado por el Comandante Ikari para tal decisión, ya que en virtud de ese raciocinio cualquiera de los otros elegidos bien podría haber sido escogido para la realización de dicho cometido. Sea como fuere, si algo ella prontamente pudo comprender era que no quedaba mas opción que proceder a brindar el más oportuno cumplimiento a esa orden. Y así pareció entenderlo Gendo cuando le respondió.

-Entonces, ¿puedo dejar todo este asunto en tus manos?

-Si señor-. Contesto la jefa científica, para luego advertir como ante la súbita ausencia de palabras el silencio sepulcral comenzaba ahora a gobernar todo aquel lugar, mientras el Comandante procedía a centrar toda su atención en aquello que constituía el núcleo del sistema "Dummy Plug". Una pieza clave del proyecto a nivel tal que, por momentos, podía parecer mucho mas importante que cualquier otra cosa que estuviera ahí presente, inclusive la relevancia o la persona misma de la doctora. Y tan solo el hecho de pensar en esa idea, hacía que ella la detestara con toda la fuerza de su ser.


-¿En verdad pretenden emplearla como piloto?-. Le pregunto Misato a su blonda amiga varias horas más tarde, casi ya al borde de terminar aquella maratónica jornada, cuando se encontraba de paso en la oficina de aquella científica, sin dar aún pleno crédito a la inesperada confidencia que la blonda mujer le había efectuado hacia tan solo instantes atrás.

-En realidad debería habértelo informado mañana, pero el devenir de las circunstancias permitieron que pudiera avisarte extraoficialmente ahora.

-Pero ¿Por qué?

-Porque en teoría debiera de ser la mejor candidata para probar esa unidad.

-¿Y acaso le vamos a asignar en definitiva el Eva 03 si todo sale como dices?

-Por el momento no, tan solo la utilizaremos para la realización de esta prueba. De no presentarse problemas, deberíamos volver a probar la activación con el "Dummy plug". Y si todo sale bien definitivamente podríamos confiarle el Eva 03 a dicho sistema.

-Sin embargo, todavía no dejo de tener ciertas aprehensiones acerca de que tan eficaz puede llegar a resultar el "Dummy plug" en el campo de batalla.

-En principio esperamos que se comporte tan eficiente como el empleo de un piloto humano, pero sin la carga ética y emocional que implica la utilización de jóvenes adolescentes para pilotear estas armas sin que tengan la experiencia previa necesaria para hacer frente al desgaste de las batallas.

-Dijo que esperaba eso. ¿Pero tiene alguna certeza de lo que dice?

-A decir verdad Mayor, ninguna.

-¿Sabe doctora? A veces pienso que los científicos se comportan de maneras demasiado arrogantes; creyendo ser dueños de respuestas que, en el mejor de los casos, tan solo pueden suponer.

-Podemos suponerlas porque tenemos razones, motivos y evidencias válidas para creer en ellas. Y no voy a negárselo, ciertamente la ciencia falla muchas veces. Quizás, más de las que quisiéramos aceptar. Sin embargo, ha de saber que parte importante del método científico se fundamenta en el eterno proceso del ensayo y el error hasta dar con la respuesta acertada. Además Mayor, en estos tiempos tan aciagos como estos resulta hasta necesario saber mantener una cuota de esperanza y optimismo. Después de todo, quien no se arriesga, nunca cruzará el rio.

-En verdad no hay nada que me encantaría más en estos momentos que poder compartir el optimismo que manifiesta. Infortunadamente me temo que en esta ocasión no podré hacerlo.

-¿Por qué dice eso?

-Las maquinas sin duda alguna se vuelven cada vez más eficientes y poderosas con cada día que pasa. Pero a pesar de ello, ni nosotros ni nadie ha sido todavía capaz de diseñar inteligencia artificial lo suficientemente avanzada que le permita a las maquinas hacer o implementar respuestas para situaciones distintas a las que previamente se le hubiera enseñado o programado. Si llegara a aparecer algo que no apareciere computado dentro de sus patrones de conducta, o si la situación cambia abruptamente, es posible que las maquinas no estén preparadas para resolver por si mismo el problema.

-Hemos podido enviar sondas y misiones espaciales a otros planetas y a la profundidad del espacio; incluso desde antes del segundo impacto, cuando la tecnología para hacerlo podía considerarse de veras primitiva. No hay razón para temer.

-Aun así, todavía pienso en que una unidad Evangelion piloteada en base a un sistema de simulación puede que sea menos eficiente de lo que tenemos hasta ahora. O que, peor aún, terminemos con una unidad descontrolada que vaya a volverse en nuestra contra.

-¿Acaso preferiría Mayor que siguiéramos dependiendo de pilotos adolescentes que de un momento a otro tuvieran que verse coaccionados a pilotear bajo la amenaza que su negativa a hacerlo podría significar el fin de la humanidad?

-Nunca he negado que esa es una opción cruel doctora. Y lo sé perfectamente bien, no olvide que vivo con dos de los pilotos, por lo que en verdad me encuentro plenamente consciente de lo que ello significa. Sin embargo, y así como lo hace usted, yo también tengo que saber basarme en las evidencias existentes. Y por ello sigo creyendo que por el momento carecemos de una mejor opción distinta a la del uso de pilotos.

-Pero si el sistema de simulación prueba ser funcional, finalmente podríamos contar con una mejor opción-. Asentiría levemente con la cabeza Ritsuko.

-No voy a mentirle doctora, a pesar de todas las perspectivas halagüeñas que ha señalado, todavía no puedo dejar de tener mis dudas. ¿En verdad cree posible que una unidad Evangelion pueda funcionar de mejor manera con un sistema de manejo simulado que con un piloto humano?

-Si he de serle honesta Mayor, por el momento nadie pretende que el sistema de simulación se desempeñe de mejor manera que el manejo en base a un piloto humano. Por el momento tan solo habremos de conformarnos con que el sistema logre ser funcional hasta el punto de que sea capaz de activar una unidad y manejarla sin mayores dificultades. Aunque pueda parecerle extraño, la eficiencia del sistema no constituye en este momento una prioridad.

-¿Entonces porque mejor no esperamos a que contemos con un sistema más eficiente y que, de paso, sea capaz de despejar todas nuestras dudas?

-Mayor Katsuragi. Hoy por hoy tenemos a nuestra disposición misiles inteligentes, aviones bombarderos no tripulados y prospectos robóticos de combate que incluso prometen ser exitosos en desempeñar funciones que hasta hace poco parecían ser exclusivas de los soldados. Y hasta ahora nunca hemos dudado en emplearlos en cada oportunidad posible. ¿Por qué habríamos de dudar de utilizarlos en los Evas si se presenta la posibilidad de hacerlo?

-Sin embargo, no puede negarme que el Evangelion todavía sigue siendo un arma que aún no hemos logrado entender del todo como funciona. Basta con recordar lo acontecido durante las últimas batallas para comprobar mi punto. Si los Evas, de alguna manera que aún no logro entender, pareciera que necesariamente requieren una vinculación con un piloto en especial para poder funcionar sin dificultades. ¿Qué nos garantiza que logren vincularse con una máquina?

-La verdad es que no existe absolutamente nada que pueda garantizarnos aquello Mayor. Pero aun así resulta menester que al menos procedamos a intentarlo-. Culmino Ritsuko a la vez que optaba por no continuar polemizando con esa mujer para, en su lugar, regresar su atención a los monitores de computadora que tenía en frente suyo.

-Bien. ¿Y entonces cuando le informaremos a ella de esta resolución?-. Preguntaría ahora Misato luego de algunos instantes de silencio transcurridos mientras había decidido dejar por el momento sus aprehensiones de lado.

-Mañana se terminaran de instalar en todas las unidades el sistema de simulación, y a contar del mediodía haremos pruebas especiales de los pilotos con el sistema ya instalado en todas las unidades. Y, si no hay cambios, le informaremos a usted y a todos antes de proceder con las pruebas de pasado mañana.

-¿Pero pasado mañana no es sábado?

-Así es Mayor.

-¿Acaso vamos a tener que trabajar también el sábado?-. Protesto algo molesta Katsuragi por el hecho de saber que en esta ocasión el trabajo sería tan duro que ni un mísero día de descanso iba en esta ocasión a tener.

-Ello es necesario Mayor. El sábado en la tarde los norteamericanos enviarán por vía aerotransportada el Eva 03 desde la primera rama. Por lo que debería llegar a Matsuhiro el domingo muy temprano, poco después del amanecer. Y créame, los norteamericanos no tienen ningún interés en que la entrega se siga retrasando un segundo mas.

-¿Por qué llegará allá?

-Porque en caso que llegaran a surgir problemas resulta mas seguro utilizar el campo de pruebas de Matsushiro que arriesgarnos a que se susciten contratiempos en las instalaciones militares de Tokio-3 o en las dependencias mismas del cuartel central.

-Entendido.

-Por último. Hay una cosa muy importante que debo advertirle Mayor. Hasta que no se hayan efectuado por completo todas las pruebas, usted deberá mantener absoluta reserva de todo lo que le he dicho, ya que en principio usted todavía no debería saber nada de esto. ¿Lo ha entendido?

-Perfectamente doctora. No soy ninguna tonta-. Le espeto algo molesta la aludida.

-Eso lo sé bien. Digamos que tan solo se trata de un recordatorio para que no vaya a olvidarlo-. Concluiría aquella mujer, mientras regresaba su atención al conjunto de numerosos y complicados datos que aparecieron signados en aquellos monitores una vez que el sistema de hibernación de estos cesara y que solo alguien como Ritsuko parecía ser capaz de poder entender. Ello mientras la joven Mayor, luego de un breve lapso de espera silenciosa, procedía a retirarse; a la vez que en su interior dudaba sin saber a ciencia cierta que era mejor o, en subsidio, que era lo menos malo en aquellos momentos; si continuar confiando el manejo de un Evangelion a un piloto humano, a pesar de todos los dilemas que ello involucraba; o si debía aceptar que se entregara dicho manejo a una máquina, con todos los riesgos que ello implicaba. Sea como fuere, una cosa resultaba segura. Toda esta situación cada vez le estaba pareciendo cada vez más extraña e intempestiva. Y por alguna inexplicable razón, a Misato cada vez le gustaba menos todo lo que estaba pasando en ese lugar. Con cada instante que transcurría no dejaba de ratificar su idea de que alrededor de todo lo que había en NERV existían demasiadas cosas que no estaban haciendo sentido alguno y cuya comprensión iba esquivándose a medida que ella trataba de comprenderlas.

Y con todos aquellos pensamientos en mente, Misato se retiró de aquel sitio cerrando la puerta de la oficina de su amiga, mientras esta regresaba a su trabajo a la vez que discretamente extraía una pequeña tarjeta de memoria con el fin de cargar desde ahí los datos preliminares necesarios para acondicionar el desempeño del designado para la prueba de activación del Eva 03, datos que ella enviaría a un viejo y muy conocido amigo suyo.


Varias horas más tarde, siendo ya de noche, y en un lugar bastante alejado del centro de la ciudad fortaleza, cercano a la gran estación de ferrocarriles; podían encontrarse muchos recintos que aprovechaban las antiguas y masivas edificaciones en bloque cuyos orígenes podían ser rastreables a la época previa al segundo impacto, cuando dicho lugar no era mas que una pequeña urbe de unos pocos miles de habitantes denominada como Hakone; en lugar de ser la hipermoderna y futurística ciudad conocida por todos como Tokio-3, la ciudad que debería haberse convertido ya hace algún tiempo en la nueva capital del Japón post segundo impacto. Un propósito cuya realización definitiva aun llevaba demasiado tiempo pendiente por culpa de la súbita irrupción de esas desconocidas criaturas enemigas denominadas como ángeles.

Muchas de esas viejas edificaciones habían sido rescatadas de su abandono y remodeladas con esmero, transformándolas en recintos frecuentemente visitados por albergar variados comercios y servicios, algunos de ellos de moralidad más que cuestionable. Y entre ellos se encontraban variadas instalaciones que solían conocerse con el eufemístico nombre de "Hoteles del amor"; una denominación con la cual malamente pretendía encubrirse el hecho que dichos recintos estuvieran destinados para que las parejas pudieran dar allí rienda suelta a sus mas tórridas fantasías y pasiones prohibidas, las que, de otra forma difícilmente podrían llevarse a cabo de manera libre y desinhibida.

Por los callejones de ese vecindario, que a esas horas de la noche estaba bastante concurrida entre otros por innumerables parejas que iban y venían para dar rienda suelta a sus pasiones, podía vislumbrarse a un hombre que parecía deambular solitario por aquellos callejones oscuros, mirando de tanto en tanto por sobre su hombro. Había dado un largo rodeo para arribar a ese lugar. Las precauciones en su línea de trabajo nunca estaban de más, sobre todo teniendo en cuenta donde sus colegas y él estaban metiendo la nariz.

Ignorando las solicitudes muchas veces nada de discretas que le eran formuladas por algunas damiselas que se ganaban su vida gracias al ejercicio de ciertas actividades que podrían calificarse como de dudosísima respetabilidad, aquel hombre de eterna barba de dos a tres días y cabello tomado en coleta daría una nueva vuelta quedando en la penumbra de un oscuro callejón, totalmente seguro de que ninguna presencia indeseada lo había seguido. Observando como las personas transitaban por la calle de enfrente mientras lanzaba al suelo la colilla del cigarrillo que había estado fumando. En ese momento fue que una sombra se deslizo detrás de él.

-Como siempre, llegas tarde-. Señaló la mujer con un ligero tono de molestia en su voz. Ante dicha reprimenda aquel hombre no brindaría respuesta alguna. En su lugar, simplemente esbozó una sonrisa y le ofreció el brazo a la mujer. Ella lo miró por unos segundos y luego se colgó de su brazo y se apegó melosamente a él. Ambos salieron del callejón y se adentraron en la transitada calle mezclándose entre las demás parejas, pasando totalmente desapercibidos. Eran una más de las parejas que buscaban un lugar donde pasar un buen rato. Fue así como luego de caminar un poco, entraron a uno de aquellos "Hoteles del Amor".

La recepción de aquel Hotel se encontraba elegantemente decorada; sin embargo, parecía no haber nadie a la vista atendiendo dicho lugar; en cambio, adosado a la pared, había una gran estructura donde se podían apreciar todas las fotografías de todas las habitaciones del lugar, con el valor de cada una de ellas, y una ranura que servía para colocar el dinero. El hombre miró las habitaciones que estaban disponibles e introdujo un par de billetes por la ranura bajo la fotografía de la habitación que había escogido. Por una ranura inferior se deslizaría graciosamente una tarjeta magnética con el número de la habitación, mientras que sobre la fotografía apareció un pequeño letrero luminoso que indicaba la palabra "ocupado"

-Me encanta este servicio. Asegura tu privacidad.- Señaló el hombre con una sonrisa, tendiéndole el brazo a la mujer, que se apegó a él nuevamente y caminaron dentro como los enamorados que se suponía que eran. Al menos, así lo hicieron, hasta que ingresaron a la habitación y cerraron la puerta, momento en el cual aquella mujer rápidamente se separó de aquel hombre de coleta para recorrer y observar con detenimiento por si habían cosas extrañas que no deberían de estar en dicho cuarto, todo ello mientras caminaba a un lado de ese hombre, como si además pretendiera hacer y mantener alguna distancia entre ellos.

Por su parte, aquel hombre tan solo pareció esbozar una despreocupada sonrisa mientras se quitaba su chaqueta, dejándola a un lado sobre el respaldo de una silla, para luego caminar hasta la gran cama que estaba en el centro de la habitación. Tanteó la comodidad de la cama con las manos, llevándose una sorpresa al sentir y escuchar, como el agua se movía bajo sus manos.

-¡Héy! ¿Qué te parece esto? Es una cama de agua-. Comentó el hombre con una sonrisa para luego lanzarse en la cama, y acomodarse de espaldas con las manos tras la nuca, mirando a la mujer con una sonrisa juguetona.

-Qué me dices, colega. ¿Te gustaría probarla?

Por respuesta aquella mujer tan solo se cruzó de brazos y le dedicó una dura mirada al hombre de la coleta. Este dio un largo suspiro de cansancio y se sentó en la cama mirando a la mujer sin apartar la sonrisa de su cara.

-¿Sabes algo? Si sigues con esa parquedad espantosa frente a la vida, nunca llegarás a ser una mujer sexy como las agentes de las películas-. Comento jocosamente el aludido, de manera claramente intencionada.

-¿Acaso no piensas dejar las bromas de lado aunque sea por un momento?-. Replico con profunda molestia la mujer.

-Pues perdóname por la ocurrencia, pero antes de nada esclarezcamos algo. Después de tanto tiempo sin vernos me traes a un hotel parejero y no es para tener sexo; te quejas por la hora y no tienes humor para aguantar siquiera un pequeño chiste. Creo que definitivamente has escogido el peor lugar posible para volverte seria-. Intentó excusarse aquel hombre con picardía en su voz.

-Tal vez tengas razón. Pero este es el único lugar posible donde podemos sostener esta reunión de manera segura. Estamos alejados del centro de la ciudad y hay varias partes donde esconderse, así como varias opciones para escapar. Además, un hombre y una mujer caminando de brazo y entrando juntos a un "Hotel del Amor" no levanta sospechas.

-Indudablemente todo lo que dices resulta ser verdadero. Pero aun así, solo a ti se te puede ocurrir pensar en trabajo en un lugar como este.

-Por favor. ¿Puedes ponerte serio aunque sea por un instante y prestarme atención?-. Le espetó aquella mujer con no poca molestia en su voz, acercando la silla que había usado el hombre para dejar su chaqueta sentándose en ella frente a la cama.

-Está bien, está bien-. Respondió el hombre cambiando su actitud juguetona, para ponerse serio, aún sentado en la cama, con las piernas cruzadas.

-Finalmente dejando ya las bromas de lado, supongo que has de saber perfectamente bien por qué te mande a llamar-. Hablo la mujer, luego que aquel hombre se hubiera acomodado.

-Pues, como ya me ha quedado claro que no me has traído para que rememoremos viejos y buenos tiempos juntos en una cama, he de suponer que quieres saber algunos detalles acerca de ciertos sucesos extraños que han acaecido por estos lados durante los últimos días.

-Exacto.

-Pues bien, tus sospechas son correctas. Efectivamente cuatro ICBM equipados con las ojivas termonucleares mas poderosas que existen fueron lanzados. Tanto los rusos como los norteamericanos dispusieron los misiles y los lanzaron con increíble prontitud. Como si ellos mismos hubieran estado en peligro.

-¿Ojivas termonucleares? El alto mando tiene razón, esto es mucho más grave de lo que sospechábamos. ¿Y qué paso con todos los protocolos de seguridad?

-Aparentemente todos ellos fueron burlados.

-¿Pero cómo pudo ser ello posible? ¿Y qué es eso respecto a que "aparentemente fueron todos burlados"?

-Porque de alguna manera el escenario parecía que estaba predispuesto de antemano.

-¿A qué te refieres con eso?-. Volvió a preguntar cada vez más intrigada, y aun sin lograr entender, aquella mujer.

-A que el comportamiento de los rusos y norteamericanos fue muy extraño, carente de toda lógica.

-No me sorprende, muchas veces la política y los políticos no son lógicos.

-Aun así, e incluso durante los momentos más álgidos, los líderes siempre titubearon bastante antes de siquiera osar empezar una guerra, incluso cuando parecían estas ser sus últimas opciones. Imagina la sola idea de iniciar una conflagración mediante el uso de armamento nuclear. Piénsalo bien, los políticos podrán ser todo lo que quieras, pero no son estúpidos; saben perfectamente bien que la guerra es una gigantesca caja de pandora que usualmente se ostenta y frecuentemente se enseña, pero que nunca se abre, ya que de hacerlo siempre se sabe dónde se inicia, pero nunca se sabe dónde termina, o hasta donde les pueden llevar. Y si cuentan con armamento atómico dispuesto a su entera discreción, lo único que puede garantizarse con su empleo es la aniquilación mutua.

-Pues, de alguna manera todas las dudas que los altos dignatarios hubieran tenido, mágicamente desaparecieron al instante.

-¿Para lanzarle ojivas termonucleares a un enemigo situado al otro lado del mundo y que nunca los ha amenazado o atacado? Eso tiene mucho menos sentido.

-¿No que los llamados ángeles son los enemigos de la humanidad?

-Pues eso es lo que se ha dicho durante todo este tiempo. Sin embargo, hasta la fecha no se han registrado reportes de ataques sobre Washington, Moscú o Timboctú. Todos los incidentes hasta ahora conocidos únicamente han ocurrido en estas tierras. Es como si los ángeles odiaran de sobremanera al Japón-. Razono el hombre de coleta.

-¿Acaso ahora van a decir que los ángeles son armas que provienen de la China comunista, o de la Corea reunida bajo la égida del "Brillante Camarada"?-. Le cuestionó irónicamente aquella fémina.

-Créeme. Si así fueran las cosas serían muchísimo más fáciles para nosotros. Tendríamos enemigos claros; gabinetes más estables, aun a punta de sostenerse a base de pura demagogia y retórica nacionalista inflamada a mas no poder, aliados con el periodismo amarillista vendiendo como nunca. Sin embargo Corea todavía tiene demasiados problemas con su inesperada, y no por todos deseada, reunificación. Ello mientras que los chinos ya tienen a su haber tanto la bomba H como una generosa provisión de arsenales N2. Además, gracias al segundo impacto y sus secuelas, China tiene hoy por hoy decenas de cosas muchísimo más acuciantes de las que preocuparse tanto dentro como fuera de sus fronteras, en vez de andar perdiendo el tiempo enredándose en improductivas y demagógicas riñas eternas con sus siempre poco queridos vecinos insulares.

-Es posible.

-Pero aun así, en verdad todo el trasfondo que hay detrás de esto es aún más complicado. Que tanto los rusos como los norteamericanos hayan ordenado el lanzamiento de ICBM así como así no parece tener sentido alguno. Y sin embargo…

-¿Y sin embargo que?-. Requirió la mujer al darse cuenta que el razonamiento de su compañero se había detenido durante un largo tiempo de manera intempestiva.

-Y sin embargo, todo esto que de buenas a primeras podría parecernos demasiado extraño, por momentos puede llegar a resultarnos tan jodidamente lógico y coherente. Como si la estrategia empleada durante el último ataque de alguna manera estuviera contemplada dentro de una serie de probabilidades previstas o, más aun, como si esa incursión hubiera sido la posibilidad contemplada.

-¿Como si todo esto fuera la trama de un gran guion perfectamente actuado?

-Algo así. Es como si todo esto que paso fuera parte de un guion mucho más grande.

-¿Y quién podría ser el guionista de tamaña historia?

-Solo puede ser algo, o alguien, demasiado grande y con demasiado tiempo libre como para armar tamaño guion.

-¿Y qué tan grande puede ser ese algo o alguien?

-Lo suficiente para ser capaz de lograr que, con solo pocos minutos de diferencia, los Presidentes de los Estados Unidos y Rusia lanzaran de forma coordinada y sin chistar armamento termonuclear a un territorio que no estaba en guerra con ellos.

-¿Y qué paso con los delegados del Consejo de Seguridad? Han de estar felices de la vida sin hacer nada más que esperar a cobrar los suculentos cheques de fin de mes en Ginebra-. Espeto Carol con molestia.

-Créeme, si ellos hubieran tenido la capacidad de prever y resolver esto estaríamos ahora en la cama teniendo sexo, en vez de sostener hermosas conversaciones románticas sobre ojivas termonucleares.

-Pues muy bien Casanova, tal vez habrá otra noche donde podamos dormir juntos, pero por ahora quiero que me digas una cosa.

-¿Y qué es lo que quieres saber?

-¿Qué rayos es en verdad NERV?-. Demandó ella con fuerza en su voz.

-Quieres que te reseñe las normas de su resolución constitutivo así como sus disposiciones anexas, o lo que en verdad hay ahí.

-¿Tu qué crees?

-Bueno, de seguro no tendrás grandes dificultades en buscar la resolución respectiva del consejo de seguridad en la biblioteca de tu oficina o en el catálogo informatizado. Por lo que imagino que pretendes lo segundo. ¿No es así?-. Dedujo luego de algunos instantes de silencio el hombre de coleta, mientras ella asentía con su cabeza con prontitud luego de oír sus palabras.

-Pues bien, será mejor que te olvides acerca de todo aquello que pueda prescribir cualquier resolución o tratado. En los hechos, NERV se manda prácticamente solo. Se trata de igual a igual con las potencias mundiales y para ellos, lo que resuelva el Secretario General, el Consejo de Seguridad o la Asamblea General no es más que papel impreso sin gran valor. Si tuviéramos que imaginar alguna forma para graficarlo, NERV parece funcionar más con la despiadada lógica de una gran corporación privada multinacional que la de una agencia descentralizada de la ONU.

-Pero a la hora de solicitar dinero no tienen asco o reparos en recurrir a la cooperación internacional. A pesar que los países aportantes redujeron drásticamente el presupuesto de la ONU y de varias de sus agencias, de todas maneras supieron destinar a nuestra agencia favorita varios centenares de millones de dólares.

-¡Hey! Lo dices con gran bronca.

-Bueno, no todos en la ONU tienen generosos ingresos extras pagados por cortesía de una agencia que lo único que ha hecho ha sido declarar pérdidas multimillonarias.

-No te creas, extrañamente todo indicaría que en NERV pretenden hacer recortes, curiosamente, por supuestas insuficiencias presupuestarias. De hecho, es posible que mi permanencia allí tenga los días contados.

-Pues bien, la única posibilidad lógica nos indica que entre la ONU y los trabajadores de NERV debe de haber una enorme fuga de capitales.

-¿Ahora dirás que NERV es la organización mas ineficiente del universo?

-En realidad, es algo aún mas gravoso. Al parecer, alguien pretende aprovecharse de esta situación y asegurarse una generosa pensión para su retiro aprovechándose del peso e inercia de su burocracia así como todos sus densos e ininteligibles protocolos.

-Así es Carol. Corrupción corporativa. Uno de nuestro viejos conocidos. Como fuere, basta ahondar en esa maraña de corrupción, para toparse con una entramada red de corporaciones fantasmas radicadas en paraísos fiscales que triangulan y lavan dinero por cifras multimillonarias.

-¿Qué tan grande puede ser esa red?-. Preguntó la agente.

-Lo suficiente como para que NERV maneje mas dinero que el presupuesto de varios países en vías de desarrollo.

-Y aún tienen cara para solicitar presupuestos multimillonarios. ¿Para que querrán tanto dinero?

-En teoría es para construcción y mantención de los Evas y todas esas cosas relacionadas. Sin embargo, cuesta creer que la sola mantención de una agencia pueda costar al año tanto dinero como el presupuesto de todo el programa espacial norteamericano.

-¿Cómo conseguiste toda esa información?

-Pues, no debería saber nada de esto; los datos que tienes nunca me fueron entregados por los conductos regulares, y en verdad jamás me los habrían otorgado aunque hubiera muerto solicitándolos. Por lo que tuve que colectarlos por vías que, de seguro, ya te imaginas-. Concluyo Kaji con una pícara sonrisa mientras le hacía entrega de una pequeña tarjeta de memoria con todos los detalles de su informe.

-No necesitas decírmelo, ya imagino los problemas que has tenido que pasar-. Comento su compañera mientras recibía la información del agente. -Créeme, hace algunos días atrás tuve una mala experiencia alguien de dicha organización-.

-¿Acaso ello explica esa parquedad extrema tan poco sensual que ahora intentas disfrazar como profesionalismo?-. Inquirió de manera algo picara el hombre.

-¿Sabes? A veces no logro entender como lograste trabajar aquí. Tu sentido del tacto y la diplomacia, así como de la cortesía nunca fueron tus fuertes-. Le respondió algo irónica aquella mujer.

-Pues, hay quienes valoran la franqueza.

-No en nuestra línea de trabajo. Máxime, cuando tienes que hacer frente a desagradables personajes; como cierta Mayor de NERV con la que estuve hablando.

-¿Cierta Mayor dices?

-Así es.

-Por lo que dices ¿Es mujer?-. Pregunto el agente, repentinamente interesado.

-¿Te interesa saberlo?

-¿Hablas de Katsuragi?

-Sí, supongo que era ella. No recuerdo bien su nombre…

-No puede ser otra. No existe otra mujer que tenga el rango de Mayor en NERV.

-Como fuere, ella puede ser un obstáculo.

-Al contrario. La conozco y creo que podría llegar a sernos de gran utilidad.

-¿Estás seguro?-. Preguntó con no poco escepticismo aquella mujer.

-Por supuesto. No debes preocuparte de ella, yo me encargo.

-Claro, de seguro que sabrás como encargarte-. Le señalo ella, no sin una importante cuota de ironía en su voz.

-Puedes decirlo como quieras, pero ahora me toca preguntar a mí. Sobre lo ocurrido en la primera rama. ¿Qué sabes de eso?

-Oficialmente, no sé mucho más de lo ya deberías saber a estas alturas. La base de Nevada al parecer fue borrada del mapa junto con la unidad que ahí construían y todo lo que había a aproximadamente noventa kilómetros a la redonda. Aun no se sabe las razones de por qué ocurrió eso y todo parece apuntar a un accidente ocurrido por un defecto de instalación en el motor de la unidad. Como fuere, todo lo relacionado ha sido clasificado como ultra secreto y se ha estado manejando con riguroso secretismo. De hecho, lo de Nevada es algo cuyos detalles la propia inteligencia norteamericana al parecer todavía desconoce y, con toda seguridad, si llegaran a saber algo de eso jamás lo darán a conocer.

-Mmmm… Muy interesante. Ahora dime, ¿Qué pasó realmente en Nevada?

-En verdad no conozco más antecedentes que lo que te dije-. Señalo la aludida, ello mientras le entregaba una pequeña cajita en cuyo interior se encontraba una pequeña tarjeta de memoria que, con seguridad, debía contradecir las afirmaciones recientemente señaladas por ella.

-Pues bien, supongo que no me queda más alternativa que creerte-. Señalaría Kaji, mientras recibía el encargo y el denso silencio pasaba a apoderarse de aquel romántico cuarto. Ello, hasta que la mujer se puso de pie y se alejó un poco del hombre a la vez que su aire de severa imperturbabilidad pareció trisarse al sorprender a Kaji con una pregunta simple y directa, formulada sin prolegómenos.

-¿Qué son los Evas?

-¿Por qué la pregunta?-. Inquirió en verdad bastante sorprendido ese hombre.

-¿Por qué la pregunta dices? Ambos sabemos perfectamente bien que en el fondo todo esto trata sobre los famosos Evas. Y sin embargo resulta extraño que tratemos con algo que en verdad desconocemos. Tan solo nos limitamos a obrar asumiendo de antemano su existencia.

-En verdad, temo que me estas preguntando sobre algo respecto de lo cual no me siento con plena libertad para responder.

-¡¿Por favor?! No has tenido problemas para hablarme de ojivas termonucleares y multimillonarias triangulaciones de dinero, pero ahora tienes reparos para contarme sobre esos extraños armatostes. Se supone que estamos juntos en esto. ¿Por qué no dices nada?

-Te conozco bien. Puedo intuir que hay algo muy personal que te inquieta y afecta. Y que por ello me estas preguntando sobre los Evas, pero que en verdad no quieres saber de eso.

-¿De dónde sacas eso?

-Del hecho que los Evas no son nuestra línea de trabajo.

-Bien, puedo concederte eso por el momento. Pero lo que si necesito saber, y no voy a aceptar excusas en ello, es lo relativo a quienes pilotean los Evas.

-¿Qué quieres saber?

-Quiero saber quiénes son los pilotos, como los eligen, y la razón del porque todos los pilotos son o parece que tienen que ser jóvenes quinceañeros.

-¿Porque tu interés en los pilotos?-. Pregunto Kaji secamente y de una forma repentinamente seria. Interrogante a la cual Carol respondió extrayendo un teléfono inteligente de su bolsillo y, luego de algunas indagatorias, le enseño la foto de un muchacho.

-¿Quién es él?-. Pregunto ese hombre luego de ver durante algunos segundos aquella fotografía.

-Un chico que desapareció de un hotel sin dejar rastro alguno.

-Pues el secuestro de menores es una realidad triste, pero de bastante ocurrencia.

-Pues fíjate que no debiera serlo cuando este muchacho se encontraba completamente custodiado por varios agentes del servicio secreto estadounidense, todos los cuales fueron brutalmente ultimados sin razón aparente en los estacionamientos de un famoso y concurrido hotel de Las Vegas, mientras el chico fue raptado desde ese lugar para ser llevado hacia quien sabe dónde. Y todo esto ocurrió tan solo unas horas antes de que se realizara a cabo la prueba de activación del Eva unidad 04, no muy lejos de la ciudad donde ocurrió este hecho. Ahora bien, con estos antecedentes ¡¿Todavía sigues pensando que esto es tan solo otro lamentable caso de secuestro de menores?!

-Acaso dices que ese chico fue…

-¿Qué si había sido designado como piloto de esa cosa?-. Interrumpió la mujer para inmediatamente agregar. -En verdad no lo sé. Originalmente el gobierno quería prepararlo para un programa sobre el cual nunca me brindaron antecedente alguno. Tan solo seguí la orden de guiarlo en su entrenamiento antes que este fuera terminado y yo fuera redestinada para esta misión. Pero luego de saber esta noticia y que a las horas después ocurriera la desaparición de la base de Nevada, en verdad ya no sé qué pensar-. Concluyo la mujer antes de suspirar con cierta tristeza y resignación sobre ese hecho, mientras guardaba su aparato y volvía a dirigirse hacia su colega. -Por eso necesito conocer todo lo que sepas acerca de lo relativo a la selección de los pilotos de los Evas-.

-En verdad, me encantaría saber algo para así poder responderte. Pero por desgracia no sé nada de eso-. Respondió Kaji, sin comentarle nada sobre los datos que en verdad si manejaba.

-¿Estás realmente seguro que no tienes esos datos en tu nomina?

-No. No recuerdo haber visto la imagen de ese chico en alguna base de datos de la Comandancia. Lo único que puedo decirte es que hasta ahora oficialmente solo existen tres pilotos asignados. Pero en verdad puede que exista la posibilidad que ese muchacho haya sido al menos sondeado para ser uno de los pilotos. Aunque insisto que eso bien puede ser tan solo una posibilidad, ya que no tengo antecedente alguno sobre ese chico.

-Por ahora tan solo nos queda esperar que Kensaki averigüe más detalles sobre todo esto. Aunque si de mí dependiera inmediatamente para allá.

-El hacer eso sería demasiado precipitado. Y no creo que el Coronel este de acuerdo.

-Sin ánimo de ser presumida, creo que puedo hacer mucho más que la policía local que ha estado alegando estúpidas minucias de competencia, o que la inteligencia norteamericana que anda quejándose que no tiene antecedentes, como si los criminales tuvieran que dejarles las pistas en bandeja. Y mientras todo se dilata, seguimos con un muchacho que repentinamente desapareció de la faz de la tierra sin dejar rastro. Sin contar que una decena de sus mejores agentes fueron abatidos en un procedimiento que fue muy prolijo.

-En verdad, y así como lo pintas, sería un trabajo demasiado prolijo. Y eso no pinta nada bien.

-A mi menos. ¿Piensas igual que yo en que aquí pudo haber un trabajo interno?

-Es una de las hipótesis que debemos saber manejar, aunque no debemos descartar otras posibilidades.

-Pues quedándonos en este lugar no vamos a resolver nada. De hecho, en verdad ya no tengo nada que hacer aquí. ¡Debo regresar a Norteamérica lo antes posible!-. Señalo la mujer con cierta desesperación en su voz.

-Carol, debes calmarte.

-¡¿Cómo quieres que me calme?!

-Si seguimos haciendo alboroto sospecharan que este griterío no es propio de un lugar como este. Y nuestra seguridad puede correr peligro.

-Escúchame. Si algo malo le llegara a pasar a ese chico, te juro que perseguiré a las bestias que lo hicieron, y los haré pagar a como fuere lugar. Aun si tengo que bajar al mismísimo infierno para hacerlo.

-No te preocupes. Todo va a estar bien-. Dijo el hombre mientras se paraba y acercaba a fin de poder contener y abrazar a esa mujer que desesperadamente trataba de ser fuerte, aun cuando por dentro se encontraba temblorosa y aterrada. Así fue como ellos permanecieron silentes durante un largo rato, hasta que el hombre de coleta se animó a confidenciarle al oído algo que hasta entonces había preferido callar.

-¿Sabes? Si en verdad ese chico estaba destinado a ser piloto, entonces eso podría contradecir todos los antecedentes que manejaba hasta este momento.

-¿Qué quieres decir con eso?

-Hasta ahora, todo apuntaba a que NERV manejaba en exclusiva integridad lo relativo a la designación de los pilotos. Pero la sola posibilidad de que puedan existir pilotos elegidos por fuera del control de NERV, ello resultaría de veras sorprendente.

-¿Se supone que no debería haberlos?

-Se supone que dicha organización se encarga de la selección de los candidatos.

-¿Y la aparición de otros prospectos podría entenderse acaso como una amenaza para dicha organización?

-No sabría responderte a eso. Créeme, al alto mando de NERV en verdad le importan bien poco los pilotos. Con seguridad les importa mucho más la pérdida del Eva 04 que la de un joven quinceañero. Aunque tampoco vi escenas de gran dramatismo por la desaparición de dicho Evangelion. Sin embargo, eso no significa que la plana de NERV no pueda encontrarse algo sorprendida por la pérdida de dicha unidad así como por la circunstancia en que esta se produjo.

-Sera mejor que hables por ti. Lo que es a mí este asunto no termina de calzarme del todo. Hay demasiadas coincidencias aquí como para pensar que todo haya sido producto del azar.

-Tienes razón. Estas cosas nunca pasan por accidente. Como tampoco es accidental que después de tanto tiempo finalmente estemos juntos una vez más en un cuarto de motel.

-…y no precisamente para tener sexo. Igual que en los viejos tiempos… Ryouji Kaji. Definitivamente nunca dejarás de ser un caso perdido.

-Y tu Carol Parker, sigues tan encantadora como siempre-. Concluyo el aludido con cierta cuota de ironía sin gran malicia mientras se separaba del abrazo con una serena sonrisa en los labios para esa mujer. Quien en esta ocasión dejo de lado la seriedad para darle a aquel hombre una sonrisa algo triste pero dentro de todo esperanzada, como si en verdad y a pesar de todas las adversidades, todo al final iba a salir bien.


Y mientras todo esto sucedía, en el aeropuerto internacional de Tokio-2 se informaba por medio de las pantallas y altavoces que uno de tantos vuelos intercontinentales había aterrizado en una de las pistas de aterrizaje, dejando descender a sus centenares de pasajeros. Y entre toda aquella muchedumbre podía destacarse la irrupción por medio de ese amplísimo vestíbulo de un hombre de edad madura de porte imponente resaltado por su impecable vestir que parecía haber sido capaz de quedar indemne a las largas horas de vuelo, corta cabellera algo decolorida a causa del paso del tiempo y ojos azules algo cansados que delataban lo largo e incómodo del viaje, llevando ese hombre consigo tan solo una pequeña maleta de viaje con ruedas que iba arrastrando tras de sí.

A pesar de no ser claramente nativo de ese lugar, dicho sujeto pareció no experimentar mayores problemas tanto para efectuar todos los trámites necesarios de desembarque, como para salir de ese recinto, donde pudo reconocer a otro hombre que se ajustaba plenamente a una descripción que había sido convenida de antemano.

Sin dudarlo, se acercó a ese hombre y le formuló una discreta pregunta que sería respondida de la manera antes pactada. Luego de otra pregunta respondida también de forma conveniente, esos dos hombres se alejaron rumbo a la salida de aquel recinto aeroportuario, donde ambos abordarían un elegante vehículo que raudamente les llevaría rumbo hacia destinos indeterminados. Todo ello mientras que en el interior de dicho vehículo al recién llegado le hacían entrega en sus manos de una tablet con datos que, aseguraban, habían sido recién obtenidos desde el corazón de NERV.

Ante la información que se desplegaba frente a sus ojos, el hombre se sorprendió por la gravedad de lo que ello podía implicar para sus objetivos. Ahora entendía a la perfección porque sus superiores le habían ordenado encarecidamente viajar lo más rápido posible desde tan lejos hasta esta lejana tierra a la cual alguna vez había juramentado nunca mas regresar.

Definitivamente, aquel hombre había llegado justo en el instante preciso para comenzar a cambiar muchas cosas.

Continuará…


Hola!

Luego de un largo tiempo, finalmente les traigo para todos ustedes un nuevo capítulo de esta historia que, a juzgar por vuestras impresiones, ha logrado gustar muchísimo. Y no saben cuánto me alegra saber esto.

Si pensaban que el capítulo anterior era largo, pues este no le va en saga. ¿Es que tengo acaso una obsesión con los capítulos extensos? Si, puede que haya algo de eso. Pero también cabe considerar que necesito presentar bien la historia que pretendo narrarles. Y aun así, es posible que hayan cosas que de buenas a primeras no entiendan. Pero no desesperen, aquí todo va tener un sentido o un propósito (Aunque de buenas a primeras no lo parezca).

Esta es una historia de Evangelion. Sin embargo, han empezado a ver aquí personajes que no son ni del canon original ni tampoco del Rebuild. ¿Es que pretendo acaso prescindir de los personajes originales? Nada mas lejos de la realidad. Los personajes originales si aparecerán y serán importantes. Sin embargo, y como irán leyendo, esta historia parte desde lo visto en la serie "reenfocada desde una nueva perspectiva" para dirigirse hacia nuevos derroteros que, estoy seguro, les van a sorprender gratamente.

Por ahora, nada mas les digo, salvo las tradicionales advertencias finales que, de seguro, ya conocen mas que bien, pero que de todas maneras les digo para no tener lios:

Evangelion, así como todos sus personajes y caracteres son propiedad de Gainax/Khara (o de quienes legalmente les sucedan y/o representen), por lo que la publicación de este fanfic no representa de modo alguno reclamo de dominio y/o de cualquier otro derecho sobre Evangelion y/o sobre sus propietarios y/o representantes. Así mismo, esta obra es una publicación de fans para fans, por lo que su publicación no persigue ánimo de lucro ni significa reclamo de beneficio alguno sobre Evangelion y/o sus propietarios o representantes.

¡Nos estaremos leyendo!