como ustedes lo pidieron aki esta la continuacion, el tercer capitulo que espero y les guste. Chekenlo:
Sesshoumaru y Aome
Capitulo tres: EL ENCUENTRO
La fiesta ya había empezado, una joven de mirada fría y distante saluda cordialmente a cada invitado que desea felicitarla por su cumpleaños, mientras un joven de cabello azabache sostenido en media coleta, posa su mirada rojo-oxido en una joven de mirada dulce y castaña, sin prestar mucha atención a la joven de mirada insensible, se acerca poco a poco a la joven que sonríe de una forma muy particular (- como siempre), pero antes de llegar donde esta ella es detenido por su tía.
-Que bueno que llegaste -sonríe la señora Midoriko -Pero... ¿Ya saludaste a tu prima? -pregunta señalando el lugar donde se encuentra Kikyo saludando a los demás invitados.
-No tía, pero a eso iba - (aja si claro )explicó el joven de ojos rojo-oxido mirando con desagrado a la joven.
-Vamos... no la hagas esperar -dijo Midoriko tomando a este del brazo y llevándolo con Kikyo -Hija mía, mira quien vino a felicitarte -sonríe para después retirarse de ahí.
-Vaya Vaya si es mi primito Naraku -respondió Kikyo sarcásticamente, mientras el joven solo la miraba con desagrado.
-Te recuerdo prima que soy mucho mayor que tu, el próximo mes cumplo 20 años, además ya soy todo un universitario, mientras tu solo eres de preparatoria -dijo Naraku haciendo enfurecer a Kikyo (jajaja se lo merecia), era el único, hasta ahora que hacia que perdiera los estribos.
-Ya largarte engreído -ordenó Kikyo dándose media vuelta -No soporto tu presencia -cruzó los brazos y cerró sus castaños y fríos ojos, mientras que Naraku se retiro del lugar, para dirigirse a saludar a la joven de mirada suave y castaña.
-Hola primita -dijo en un tono muy alegre, provocando que Aome volteara para dibujar una bella sonrisa en su rostro.
-Naraku... -respondió Aome abrazándolo -Que bueno que llegaste, mira Sango es mi primo Naraku -dijo volviendo la mirada hacia su compañera que también sonreía.
-Y ¿Qué hacen aquí tan solitas? -preguntó el joven de mirada rojo-oxido amablemente.
-Pues espero a dos personas muy importantes - respondió Aome colocando su dedo índice en su mentón, haciendo que Sango y Naraku se sorprendieran -Espero que si puedan venir -decía la joven un poco preocupada.
-Y ¿Porqué no vendrían?- preguntó Naraku con una gran curiosidad -Además ¿Porqué es tan importante que lleguen? -dijo mirando a la joven que se sonrojaba a mas no poder.
-Es que apenas hoy los conocí - dijo Aome un poco avergonzada, cuando pudo divisar dos siluetas a lo lejos, así que se disculpo con Naraku y fue a recibirlos.( Se ve ke le gusto sessho ¿verdad?)
-Joven Naraku... -se dirigió Sango -La señorita Aome aprecia mucho al joven de mirada fría, ya que este la defendió de su hermana mayor -explicó Sango al sorprendido joven de cabello azabache, él cual solo la miró.
-A si, entonces es un buen muchacho -dijo Naraku con una ligera sonrisa en los labios -Pero... Sango, mantenlo bien vigilado -dijo un tanto cortante, aunque la joven solo obedeció, así que se fue a donde estaba Aome.
-Me alegra que pudiesen venir -Dijo la joven de castaña mirada con una sonrisa plasmada en su rostro -Pero vengar por aquí, para que tomen un poco de vino -ofreció Aome conduciendo a los dos jóvenes de cabellera plateada al salón, pero en cuanto Kikyo los vio interrumpió a su hermana.
-Buenas noches -saludó Kikyo con una sonrisa distante -¿Gustan un poco de vino? -preguntó con amabilidad pero sin dejar a un lado su altanería. Aome estaba molesta ya que eran sus invitados y su hermana la había hecho a un lado como siempre, así que la miró fulminantemente para después salir hacia el jardín, pero no se dio cuenta de que un joven la siguió.
-Siempre es lo mismo con ella, se supone que estaba molesta por que los invite, y ahora es la señorita amabilidad, que hipócrita es -decía Aome dirigiéndose a las rosas del jardín.
-Tiene usted razón, su hermana es una farsante -respondió una voz varonil que contenía un tono altanero y distante que hizo que la joven volteara.
-Es usted... -dijo sorprendida -Creí que era atendido por mi hermana -afirmó Aome.
-Pero si usted me invitó, es su responsabilidad atenderme -dijo el joven en un tono altanero mientras se acercaba a la dulce joven.
-Pues... yo... bueno ¿Que se le ofrece joven Sesshoumaru? -preguntó Aome sonriendo como siempre.
-Quiero alejarme de su odiosa hermana, y ¿Usted? -respondió Sesshoumaru mirando a la joven de dulce sonrisa.
-Yo... -empezó Aome con las mejillas rosadas -No es tan mala -dijo sonriendo, ocasionando así la sorpresa del joven de mirada ámbar¿Cómo era posible que la defendiera a pesar de los maltratos que recibía de su hermana mayor? se preguntaba a si mismo -Entonces venga conmigo, le enseñare algo que me gusta mucho -respondió la joven de castaña mirada tomando el brazo de Sesshoumaru, el cual solo la siguió.
Mientras caminaban a través del jardín, Sesshoumaru se daba cuenta que se alejaban de la mansión¿A donde lo llevaba? se preguntaba observando a la joven con una mirada fría.
-Llegamos...pero shhh -dijo Aome colocando su dedo en sus labios del joven de mirada dorada, cuando se abrió paso entre unas plantas colgantes, donde se encontraba una puerta. Aome sacó de sus ropas un collar, el cual ocultaba con su vestido y así abrió la cerradura.
-¿Qué es esto? -preguntó Sesshoumaru susurrándole al oído a la joven que lo hacia entrar a ese lugar.
-Este es mi escondite, aquí me escapo de toda esa gente -respondió Aome sonriendo y mostrándole el lugar, era una casa abandonada, pero no se podía ver muy bien a causa de la oscuridad -Espere un momento -dijo la joven soltándolo para después encender unas velas.
-Y ¿Cómo es que su hermana no sabe de este lugar? -preguntó Sesshoumaru con frialdad y observando aquel lugar detenidamente, era algo fuera de lo común, ya que era de una sola habitación, la cual estaba cuidadosamente arreglada.
-Pues a mi hermana no le gusta venir por aquí, ya que dice que hay algo malo en este lugar, pero no lo creo, ya que he venido desde que tenia 9 años y no me ha pasado nada -respondió Aome sentándose en la cama que estaba justo a un costado de la entrada y frente a una ventana cubierta por unas cortinas muy oscuras.
-Es muy acogedor -dijo Sesshoumaru un tanto sarcástico, pero la joven desvió la mirada hacia una puerta que estaba en una de las paredes de la casa -Y ahí ¿Qué hay? -preguntó el joven señalando la puerta.
-No lo se pero desde hace tiempo, a cierta hora de la noche se escucha una voz que pronuncia mi nombre -respondió Aome un tanto asustada, pero el joven de mirada dorada se acerco para abrirla -No... No lo haga -gritó Aome deteniéndolo de un brazo -Por favor no la abra -exigió colocándose frente a Sesshoumaru.
-Pero por que no -preguntó un tanto molesto tomándola de la mano -¿Hay algo extraño ahí? -volvió a preguntar y Aome movió la cabeza afirmando -Esta bien, será mejor que regresemos a la celebración -dijo dando media vuelta.
-Si, eso es lo mejor -respondió Aome volviendo la mirada hacia la puerta para después apagar las velas y salir de la casa. La cerró con llave para después esconderla en su vestido. Así que después regresaron a la celebración, sin levantar ni una sospecha, ya que Sango había dicho que estaba mostrándole el jardín al joven Sesshoumaru. Así que la fiesta siguió normal hasta llegar a su fin.
continuara...
Bueno aki esta el tercer capitulo y quiero agradecer a todos por los reviews que he recibido y tambien acepto sugerencias, reclamos y todo lo parecido, entonces los dejo y hasta pornto.
