Desconocidos
By: Rin Tsuki
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Capitulo 3
Tristes momentos
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Después de un corto receso Rin y Katsura se dirigen al salón de clases, Rin a diferencia de Katsura se nota distante, para Katsura el comportamiento de Rin es muy normal, desde que se conocen Rin siempre ha sido así, conoce a la perfección la situación familiar de la chica y también los planes de esta, a decir verdad lo único que la tiene a lado de esta es la cercanía con la que puede estar del hermano de Rin, Hiroshi, Rin por su parte está enterada de esto, pero eso es lo que menos le importa, en fin, tan distraídas van las dos que ni siquiera se dan cuenta por donde van, sin querer Rin choca de frente contra el pecho de un chico de ojos abismo y lacio cabello hasta los hombros, en cuanto levanta su vista para disculparse nota la mirada de quien está frente a ella, penetrante a la vez de fría y distante, le recuerda mucho a la mirada que le propino esta mañana Sesshoumaru
-Byakuya - Katsura no hace mas que llevarse las manos a la boca mientras Rin nombra al chico casi en un susurro al tiempo que se soba la cabeza apenada y algo cabizbaja- lo siento… yo… no me fije por donde iba- habla pausado sin verlo a la cara
El chico mira a Rin sin ninguna expresión, en tanto la chica se hace a un lado para que este siga con su camino
-No hay cuidado - dice finalmente Byakuya retomando su camino
Rin dirige su vista al suelo fugazmente para luego continuar caminando, Katsura no dice nada mas y la sigue con algo de distancia, a Rin no parece interesarle mucho esto ya que miles de cosas atormentan nuevamente su mente, cosas que pasaron meses atrás, ella, la chica menos afortunada y agraciada por primera vez en su vida tuvo la dicha de que alguien se fijara en ella pero al final de cuentas como todo en su vida lo arruinó, lo único que sabe hacer bien es alejar a la gente
-"Es lo único que sé hacer bien"- piensa la ojimiel
Hace menos de cuatro meses los dos terminaron una corta relación de la que Rin salió un poco afectada, era la primera persona con la que salía, ni en millones de años pensó que alguien se fijaría en ella, como era de esperarse ya que su autoestima no es de lo que se pueda decir buena, la vida le cambio en cierto modo, la rutina de su vida se deshizo, pero a la vez no tenia mucho tiempo para pensar en él, el poco tiempo que lo hacia era cuando lo veía y antes de dormir, llego a distraerse mucho de sus estudios pero con el tiempo logro recuperar todo eso, trabajaba sábados y domingos en el hospital, hacia dos guardias nocturnas como rescatista entre semana y encima de eso tenía que cumplir con las clases y entrenamiento el cual le ha esta dando su beca en la Facultad desde que entró, Byakuya es uno de los chicos mas atractivos de la Universidad, actualmente se encuentra estudiando un Posgrado en Economía, no por nada Rin aun sigue enamorada de este, en ese tiempo los únicos que sabían de su relación eran Katsura, ella y Byakuya por miedo a que sus hermanos se enteraran y sus padres se enojaran aun mas con ella, además de que nadie mas se entero de esto porque ¿Quién se fijaría en la vida que lleva una chica tan aburrida como ella?
Diez doce de la mañana, ya en el salón Sesshoumaru ve a Rin entrar y dirigirse directo al pupitre con el rostro demasiado desencajado, depositándose en el perezosamente como si el mundo que tiene que cargar en hombros le importara menos, Katsura quien venias tras esta se sienta dos filas de ella, prefiere no meterse mas en esto y ponerla mas mal de lo que ya debe estar, en el transcurso de la clase Rin se distrae aun mas por lo pasado anteriormente, ni siquiera se dio cuenta cuando entro el maestro, abre su libro más por inercia que conscientemente y comienza a ver los párrafos en este
-"No duramos mucho, pero por que aun le quiero"- piensa cabizbaja Rin-"no puedo creer que me hele de solo verlo, solo él causa en mi eso"-
El motivo de Rin para no continuar con esa relación fue que no tenia tiempo para estar con él, Byakuya un día le hizo ver esa situación, el día que terminaron, ella ya lo veía venir, pero hasta ese día se dio cuenta de lo doloroso que es el verdadero rechazo
FLASH BACK
Siete de la noche, mitad de semana, un día algo ajetreado, la ojimiel cierra su casillero del gimnasio y sale del lugar vistiendo un pantalón azul algo holgado para poder dar inicio a su jornada de rescatista, es tarde y sus compañeros de ambulancia quedaron de verse en media hora fuera del centro comercial y no está precisamente cerca de la Universidad, al dar la vuelta a uno de los pasillos puede distinguir perfectamente a un chico apoyado en la pared, se apresura a llegar a donde él, sorpresivamente un escalofrío le recorre la espalda
-No pensé que estuvieras por aquí Byakuya- dice una Rin enormemente contenta de verlo pero a la vez se mantiene seria y bajo control solo mirándolo, el chico la mira un largo rato, esa mirada que la chica carga, siempre trato de cambiarla, pero al final no pudo, se dio por vencido, ella nunca quiso cambiar y en este momento sabe que trae prisa pero esto ya no puede esperar
-Rin, yo… quiero que hablemos - se mantiene firme Byakuya, tanto que ya logro inquietar a la ojimiel
-"¿Por qué ahora? no tengo tiempo, ya es tarde"- piensa la ojimiel egoístamente - de… de que… ¿Quieres que hablemos?- contesta durativa la chica, tal vez presintiendo de lo que quería que hablaran aprieta el asa de su maletín
-De nosotros Rin, pensé mucho como decírtelo y aun así, no sé si sea muy buena la forma en que te lo diré- le dice Byakuya
Rin permanece en silencio para confirmar lo que sospechaba con el tono de este, Rin deja su maleta en el suelo y vuelve a mirarlo
-Nos vemos muy poco… y veo que casi no tienes tiempo- dice haciendo una breve pausa al ver la atención que le pone la chica- con las guardias que haces los fines de semana en el hospital y lo bien que te tomas tu papel de socorrista no tienes tiempo para estar conmigo-
Rin intenta parar lo que dice… sabe que es cierto
-Bya…. - no la deja hablar
-Eres una chica muy linda y responsable, pero lo que yo necesito es una novia, no un alma caritativa- dice sin tiento Byakuya y de manera mordaz, como si se estuviera desquitando por su pérdida de tiempo, era como si no fuera el Byakuya que conoció hace semanas, mientras en su pecho sentía un fuerte retumbar, como si su corazón fuera a estallar para finalmente desgarrase por completo
-E… está bien- lo interrumpe lo más rápido que puede - entiendo, no hay problema, tú te mereces alguien mejor, alguien que en realidad este contigo cuando lo necesites- deja su mirada desolada a un lado para brindarle la mejor de sus sonrisas, nunca le ha gustado que los demás se lleven una mala imagen de ella, lo último que hace es agacharse y tomar sus cosas para continuar con su camino – pero mira la hora, se me ha hecho tarde, hasta luego- dice Rin como si lo que le dijo no le hubiera dañado, sin más aprieta el paso y al dar la vuelta a la esquina se da cuenta de que el autobús esta por llegar a la estación
Byakuya por su parte solo la mira irse sin siquiera voltear a verlo, es algo que le gusta de ella, que es irremediablemente orgullosa, no lo dice pero sin duda le guarda rencor por lo que ha hecho eso lo sabe con solo mirarla, después de verla desaparecer en la esquina él hace lo mismo
Rin al subir al autobús se coloca sus audífonos y trata de no pensar en lo que acaba de pasar, está cansada después de salir de un duro entrenamiento y de las largas clases matutinas, desvía su atención en lo que tendrá que dar de clase el siguiente día y solo le queda claro algo, que será larga la noche
FIN FLASH BACK
-Minamoto ¿me está escuchando?- le habla fuerte el maestro a Rin quien permanece con la vista en su libro
Todos en el salón, incluido Sesshoumaru voltean a ver a la chica que permanece distante
-Minamoto- grita el profesor de mercadotecnia haciendo que esta salga de ese mundo de recuerdos
-Lo siento profesor Yazuhiro- baja su cabeza en señal de respeto sumamente apenada por ser expuesta
-Varios maestros me han dicho de tu actitud, lo extraño es que no repercute en tus calificaciones, pasa al frente a leer el capitulo 9 para la clase- ordena el profesor
-Pero, es mucho- replica la chica a la cual no le queda mas que hacer que levantase de su lugar y tomar el libro frente a ella
-Es tu castigo, además, considéralo como una ayuda para tus compañeros que no leyeron-
Rin se dirige derrotada hacia el frente buscando la página que le indica el maestro, comienza a leer enérgica, pero a las pocas páginas termina exhausta y con la voz ronca mientras algunos de sus compañeros duermen o están distraídos
-Bien Minamoto, hasta ahí, quiero un análisis de esta lectura para mañana y el próximo Lunes habrá examen de la unidad uno- dice el maestro mientras toma sus cosas listo para salir del salón, no sin antes de hacerle una señal a Rin para que lo siga, Rin tomas sus cosas y va tras él en silencio
Por otra parte, Sesshoumaru quien hasta el momento permanecía atento a la lectura que no había realizado toma sus libros y mira a la ojimiel salir deprisa del lugar, parece asustada y la actitud del maestro para con esta no le agrada del todo, sin saber por que se levanta de su lugar y la sigue esperando a que esta no se dé cuenta, después de unos minutos de caminata Rin y el maestro llegan a la oficina de este entrando y cerrando la puerta tras ambos, toman asiento, en tanto Sesshoumaru al verlos entrar y cerrar la puerta se coloca a lado de esta para escuchar, por fortuna las paredes son delgadas y se escucha a la perfección
-Profesor Yazuhiro, siento mucho haberme distraído en su clase no era mi inten…- trata de explicarse Rin pero solo es interrumpida por el Profesor
-Rin, no te hable por eso- le dice el Profesor
-¿Entonces?- Rin comienza a incomodarse por lo que dice alertando inmediatamente a sus demás sentidos, fuera del lugar Sesshoumaru se clava en la puerta como esperando una señal para entrar por ella, dentro, Rin está a punto de ponerse de pie para abandonar la oficina
-Me dijeron que eres enfermera en el Hospital Universitario de Tokio- le dice el Profesor de manera seria
En la puerta Sesshoumaru se impresiona de escuchar eso, no tenía idea de que Rin trabajara en un hospital, lo único que se le venía a la mente al verla era lo perezosa que debía ser, ahora se explica porque siempre se carga esa pereza
-Ha, si- dice Rin volviéndose a acomodar en la silla
-¿Podrías hacerme un favor?-
-Si… claro- dice aun dubitativa
El profesor saca una carta y se la muestra a Rin, esta la toma y la mira minuciosamente
-Mi hermano está internado en ese hospital, hace unos días me entere- confiesa el Profesor poniéndose de pie
-No lo sabía, siento lo de su hermano pero ¿por qué se internó?- pregunta curiosa la chica
-Es diabético y sus riñones… bueno- no termina la frase y Rin entiende esto a la perfección
La ojimiel suspira tristemente al saber de la condición del hermano de este, por experiencia clínica sabe que no la esta pasando muy bien
-El y yo… no nos llevábamos muy bien y creo que el verme solo lo pondría peor, además de antemano sé que no soy compatible con él para poder donarle uno de mis riñones, por eso quiero que le entregues esto- le dice volviendo a tomar asiento
-Disculpe pero ¿Por qué no se lleva bien con él?- pregunta intrigada la ojimiel
-Hace siete años me fui de Japón y deje a mi familia cuando se encontraban en la peor situación económica, nunca me lo perdonaron, fui un egoísta - baja la cabeza sumamente dolido
-Pero ha hecho una gran carrera- le dice Rin tratando de animarlo
-A costa de la felicidad y el bienestar de mi familia-
Rin recapacita lo que ha pasado con su propia familia, no puede creer que la historia se repita una y otra vez en diferentes lugares
-Y de seguro se fue por que no soportaba estar con ellos- lo dice más como experiencia propia
-La verdad si, mis padres me odian y mis hermanos igual o peor-
-Sabe, creo que la verdad se fue porque pensó que si usted no estaba con ellos estrían mejor, no es ningún egoísta, ellos sí lo son-
El profesor analiza lo que Rin le dice, pero solo le brinda una sonrisa como respuesta
-Rin-
La chica simplemente le sonríe, el profesor a conocido el otro lado de lo que está viviendo, y que se lo haya hecho ver una de sus alumnas lo hace sentirse como un tonto
-No se preocupe por la carta, se la daré mañana que vaya a trabajar- le dice Rin levantándose de su lugar
-Por favor, llámame por mi nombre- le dice poniéndose de pie igualmente
-Pero-
-Por favor – insiste el maestro
-Está bien, Bankotsu - dice Rin algo apenada
Rin sale de la oficina de este algo pensativa, pero lo que la saca de ese estado es el ver a Sesshoumaru a lado de la puerta mirando hacia el frente con cierta indiferencia y las manos en los bolsillos del pantalón
-¿Vienes con el maestro?- pregunta sonriente la ojimiel tratando de reivindicar lo de esta mañana
Por primera vez Sesshoumaru baja su vista hacia donde ésta notablemente molesto por preguntarle tal cosa, ni siquiera él sabe por qué la siguió hasta ahí, pero se dio cuenta demasiado tarde
-¿Que no puedo pararme en algún lado sin que me estés cuestionando?- contesta frío y cortante sin dejar de mirarla de manera despectiva como si no se mereciera ser observada por sus ojos
-Lo siento - Rin sumamente apenada desvía la mirada y sigue con su camino- "algo me dice que no le caigo nada bien, con la de las llaves y esta ya van dos"- piensa la ojimiel mientras se reverencia en señal de disculpa por su imprudencia para después irse de ahí
Sesshoumaru ve alejarse a la chica con un caminar demasiado lento haciéndolo que contemple su andar, pero en seguida recobra la juicio y se va del lugar por el otro lado del pasillo dirigiéndose al estacionamiento para sacar el auto e ir a su oficina como todos los días, en el camino va pensando en la forma que le contesto a la chica, en sus labios puede dibujarse una leve sonrisa, se estaba burlando de él mismo, al llegar al estacionamiento baja del auto y se coloca el saco, termina de anudar su corbata en el elevador para salir impecable a la recepción del edificio, al entrar, la recepcionista le recibe con una sonrisa tratando de impresionarlo a lo que por el contrario, ni siquiera le llama la atención, sube por el elevador y llega a su oficina
-Señor Adaite Sesshoumaru, buenas tardes- le habla su nueva secretaria, bueno, la de él y su padre, una chica de no mas de 22 años recién egresada pero de confianza- llego esto de la Facultad donde estudia
-¿Qué son Saya?- le pregunta Sesshoumaru mirando el montón de papeles en la mano de su secretaria
-Solicitudes para hacer prácticas y servicio social en la empresa- le contesta ofreciéndoselos para que los tome
-Pero esto es de hace dos semanas- le dice Sesshoumaru tomándolos después de inspeccionarlos en sus manos
-Sí, su padre no había podido revisarlos y hace unas horas me hablo para pedirme que le dijera que se hiciera cargo de esto- le explica Saya
Sesshoumaru toma las hojas y las lleva a su oficina sin decir más a la chica, pero esta nuevamente lo detiene al darse cuenta de que había olvidado algo, de su carpeta saca un sobre blanco
-A señor, llego esta carta de Italia- le dice Saya
-"¿Italia?"- piensa el albino volviéndose hacia la chica intrigado
Sesshoumaru la toma y entra al despacho leyendo el remitente
-Sara- dice mas para sí mismo, de alguna forma una sonrisa se dibuja en sus labios, abre rápidamente la carta y la lee detenidamente en cuanto toma asiento, al terminar
-"Con que estarás aquí"- piensa el albino algo melancólico al recordar el inmaculado rostro de la chica, una ex compañera de la preparatoria, alguien a quien siempre quiso, su antigua novia
Dejaron de serlo porque se tuvo que ir a Italia a vivir con su madre después de la muerte del padre de esta, recuerda cuan pleno era a su lado, pensó que sería su esposa en un futuro ya que era la viva imagen de lo que debería ser una esposa con clase y elegancia, pero tuvo que pasar eso, nunca volvieron a saber el uno del otro hasta esta carta, no la culpaba ya que para el también fue muy dura la separación, ella fue su verdadero amor, o eso es lo que él piensa, Sesshoumaru deja de lado la carta y mira fuera del enorme ventanal, por un momento se pierde en aquellos momentos junto a la chica, el sonido del reloj anunciando la hora lo saca de su letargo y lo hace volver su atención a la pila de solicitudes en su escritorio, toma varias de estas y comienza a leerlas hasta que
-"¿Minamoto-san?"- se sorprende de ver a su compañera de su grupo entre las solicitudes -Va- exclama el albino arrugando la hoja en su mano de forma despectiva y la tira al cesto de basura - perdedora "esa chica ¿cree que la voy a tener en mi empresa? no creo que reúna las cualidades para estar en mi equipo, una despistada como ella no hace falta aquí"- toma otra de las solicitudes y la vota de igual manera
Fuera de la oficina Saya asoma su vista a la oficina del albino, ve la forma en que el chico tira las solicitudes que le siguieron a la de la chica, ni siquiera las leyó, la secretaria cierra la puerta y suspira profundo para retirarse a su lugar de trabajo
Tres treinta de la tarde, en uno de los solos pasillos de la Facultad de Ingeniería una triste chica mira por una de las ventanas mientras descansa un poco sus ojos de los libros
-"Mi vida es un desastre, de seguir las cosas así con mi madre y mis hermanos tendré que irme y lo peor de todo es que a mi padre parece no importarle, y era de esperarse, el nunca quiso que yo estudiara esto, siempre dijo que no me llevaría a ningún lado el estudiar una carrera para chicos, aunque quien lo entiendo tampoco le gusta que trabaje en el hospital"- reflexiona la chica apoyada en el marco de la ventana
Definitivamente todo afuera parece mas tranquilo que dentro de sí misma, unos pasos tras de ella la hacen voltear, por un momento siente paralizarse con solo verlo pero muy dentro de ella algo la hace mantenerse firme y no flaquear pues los recuerdos con él solo la hacen caer
-Con permiso, Byakuya-san- le dice la chica sin siquiera verlo a la cara
-Rin… ¿pero porque me evades de esa forma?- le pregunta Byakuya mientras Rin lo deja con la palabra en la boca al verla darse la vuelta
-No tengo tiempo- la ojimiel aprieta sus puños y continua con su andar
-Espera esto te interesa- le dice Byakuya para tratar de llamar de nuevo su atención
-Nada que venga de ti debería interesarme-
-Lo sabia… me guardas rencor-
Repentinamente Byakuya ve a Rin detenerse al terminar de decir esto, ya no sabe que mas decirle puesto que estuvo en lo correcto, Rin suspira profundo y camina a lo largo del pasillo lentamente mientras Byakuya solo la mira sin lograr que esta voltee a verle
-Yo lo intente- dice mas en voz baja- "aun me guardas rencor, lo sé, el terminar por algo como eso no fue lo mejor"- mira su reloj y camina por el mismo lugar que Rin
Nota autora:
Nombres, Edades y Carreras:
Nanahara Sara, 27 años, Mercadotecnia, Heredera
Kuchiki Byakuya, 28 años, Empresario, Ingeniero Administrador en Sistemas, Finanzas
Saya, 22 años, Secretaria Ejecutiva
SALUDOS A ZELENE Y FELICIDADES POR TU BEBE… ME DIO MUCHO GUSTO EL PODER HABLAR CONTIGO…
Jesybert… siento no poder hacer los capítulos mas largos… solo espero que te gusten
Drácula…. Espero que hayas leído este capi…
Darkness lady master… espero que este capitulo te haya gustado, en cuanto a la temática es de lo que mas me gusta… la vida real
Carmenklis…. Hola tocaya…. Si también me llamo Carmen… Gracias por tu review me da gusto saber que personas nuevas dejan mensaje de aceptación al fic….
A todos lo que leen el fic y no dejan mensaje SALUDOS Y LOS QUIERO MUCHO… SOLO ESPERO SEGUIR SIENDO DE SU AGRADO….
