¡Hola nuevamente! Espero, que este capítulo también les guste mucho. Muchísimas gracias por los reviews que me dejaron ¡Gracias! Saludos y besos, que lo disfruten.

M'S

¿¡Cleoru Misumi!? Hace años ya, que no se le veía; un placer que mis nuevos fics te gusten. Saludos y besos, espero verte más seguido.


Capítulo 3: Habitación de hotel

Severus Snape continuó abrazando a Hermione, mientras se llevaban el cuerpo inerte de su madre de aquella habitación. Hermione había acudido a él, y él simplemente le había abrazado. Le había estado susurrando que se calmara, que todo estaba bien; y que en algún momento sus padres tenían que dejarla. Había parado de llorar, pero no se atrevía a alzar su cabeza; y notar que su madre ya no estaba en esa habitación. Sintió una mano sobre su pecho y supo que Hermione deseaba separarse de él. En cuanto estuvo unos centímetros separada de ella; buscó sus ojos entre su enmarañado cabello.

- ¿Se encuentra bien señorita Granger?- No se le ocurrió preguntar otra cosa, en realidad no debía preguntar otra cosa. Su madre acababa de morir frente a sus ojos. Un suspiro fue lo único que percibió de ella- ¿Por qué no me lo dijo?

- ¿Por qué tenía que decírselo?- espetó la chica con cierta confusión.

"¿Por qué?" "Por que no tenía que ocultarse. Que se muera un pariente; no es motivo de vergüenza"

Snape no hizo más que, suspirar en respuesta; igual que ella. Para cuando alzó la cabeza por segunda vez; Hermione se secaba las ya casi secas lágrimas con un pañuelo. Estaba sentada en la cama, donde había muerto su madre. No tenía idea de como actuar en un momento como ese. las muertes que había visto, habían sido bajo órdenes estrictas, o de gente que no conocía y por las cuales; sólo llegaba a sentir "lástima".

- Granger, ya sabe a lo que he venido. Quiero, que se divorcie de mí.

Hermione se mantuvo pensativa por un largo instante, mirando al suelo. Acarició con delicadeza la cama, y luego alzó la vista.

- No, no profesor; no se lo daré.

No pudo hacer otra cosa, que componer un rostro de estupefacción. La chica se levantó, y comenzó a caminar hacia él. Parecía tener la intención de irse, y de no querer responder a sus interrogantes. ¿Qué acaso, tenía algo que ocultarle?

- No quiero hablar de eso- dijo, tratando de pasar a su lado.

Intentó salir, pero ya Snape le sostenía por un brazo; y le obligó a volverse para enfrentarlo. Sus oscuras orbes, analizaron cada recoveco de la chica que tenía enfrente. Su rostro, gradualmente se convirtió en enfado.

- ¡Suélteme!- se quejó ella, con la voz entrecortada- ¡Tengo que ir a ver a mi madre!

- Ya le he dicho, ¡Que nos divorciaremos aunque no le parezca!

Hermione se había soltado violentamente, y se encaminaba hacia la recepción de aquel hospital. La siguió con paso militar hasta el lugar y se detuvo a su lado; obligándole a mirarle de nuevo. Ella trató de separarse de él, pero su sostén era muy fuerte; como para que ella pudiera lograrlo.

- No me iré, hasta que usted acepte- le espetó.

- ¡Pues, perfecto! ¡Quédese si quiere! Enterraré a mi madre mañana, y de aquí ¡No me moveré!


Mucho más tarde, Snape estaba parado tras las puerta de una habitación. Hermione estaba dentro, sentada nuevamente; pero en otra cama. Le mantenía la vista fija a la puerta y apretaba entre sus manos, un pañuelo blanco. La había seguido, y había permanecido fuera; durante horas pidiéndole que atendiese a su razón. Pero no, ella no quería pensar.

- Profesor, por favor; déjeme en paz. Se lo suplico.

- De ninguna manera Granger, de aquí no me moveré- le indicó, desde el exterior de aquella habitación. Pasillo, en el cual; había pasado horas esperándola- No, hasta que acepte; hablar conmigo.

Escuchó como el seguro de la puerta se destrababa; y se preguntó si debía encontrarse allí dentro. Para cuando entró, Hermione seguía deshecha llorando. Se detuvo frente a ella, y luego de unos segundos se sentó a su lado.

- ¿Ha sufrido mucho su madre, Granger?

- Dos meses. Estaba muy enferma, pero no quiso decírmelo si no hasta hace poco; cuando.

Se silenció violentamente y le miró por un corto segundo con una expresión de profundo desespero. Snape hizo un gesto con la mano, animándola a continuar. Eso hizo, luego de una corta respiración.

- Cuando supo que moriría. No sé por qué no quiso decírmelo, y vino a morir a este país.

- ¿Hace dos meses? Pero nos "casaron" hace dos meses exactamente.

Hermione se cubrió la mano con el rostro, para luego colocar sus brazos sobre sus muslos; y mirar hacia la inmensidad de aquel cuarto. Un largo momento de silencio precedió a aquella última afirmación.

- ¿No me hará hablar de ello o sí? No quiero hacerlo. Quiero descansar profesor, si quiere quedarse; yo no me rehusaré pero le pido que no me interrogue más.

Para cuando fue, su último sollozo; la había abrazado nuevamente. No dejaba de temblar, y de repetir que había sido una mala "hija". Snape, había preferido mantenerse en silencio, tan sólo escuchándola; consolándola. Los primeros días de su muerte, serían terribles para ella; ya lo intuía. Para cuando pudo dejarla, estaba dormida. La dejó en la cama, y se levantó para mirar por un enorme ventanal. Caía la tarde en la ciudad parisina, y realmente jamás lo había visto como en ese momento. Intuyó, que pasaría largo tiempo allí, además de contar el entierro de su madre. Pero no se iría, hasta que ella se divorciase de él.

Para cuando se giró a observar, Hermione se había despertado; y le observaba. No le dijo nada, solamente se quedó allí parado; mirándole. Para cuando creyó, que volvería a dormise; Hermione se dirigió a él.

- Sigue aquí.

- Ya le dije que no me moveré, hasta que usted decida divorciarse de mí.

- Me gustaría, que se quedase a mi lado; no quiero enfrentar esto sola.

TBC.

Espero que les guste. Sé que es muy corto, pero redacto infórmenes y ando un poco ocupada; ya les subiré más. Besos