Hola! perdon por la tardanza, no tengo excusa. En este cap intente hacer un lemon o...o bueno hasta donde mi imaginacion pudo llegar XD espero que les guste y les pido por favor me digan como me fue, es mi primer lemon o...o o algo asi. n.nU
-lo siento- susurro una disculpa al entrar en la sala y verlos a ambos sentados uno al lado del otro- no era mi intención interrumpir- termino diciendo secamente mientras veo como Yoh retira su brazo de los hombros de la pelirosa y ambos se alejan presurosos el uno del otro.
-A-Anna- tartamudea el castaño parándose del suelo con una mirada nerviosa, a la expectativa de mi reacción.
-se- señorita Anna nosotros sólo...-
-hablábamos- completa Yoh en un intento desesperado por ocultar la verdad.
-pues me parece muy bien. Ya tengo hambre, Tamao ¿te molestaría hacer la cena?- respondo con normalidad, no tengo intenciones de discutir nada en estos momentos.
-e-enseguida señorita.- dice y desaparece de nuestras vistas tan rápido como puede.
Paso al lado de mi prometido y me tiendo en el suelo a ver la televisión. Siento su tensión, por lo que me relajo deshaciéndome de cualquier ansiedad.
No tengo que ocultar nada. No me impresiona en lo más mínimo el encontrarlos abrazados. Estoy tan acostumbrada a verlos juntos que ya es casi una rutina, pero al parecer Yoh no piensa igual. El debe creer que esto es nuevo para mi y que estoy muy impresionada. Pues si es así, no me conoce. Bueno, no puedo negar que debajo todo esto hay una gran sombra de traición. Y como es de esperarse me siento traicionada, en parte, ya que el sigue siendo la persona con la que me debo casar. Pero a pesar de eso ya no siento tanta aflicción. La herida que antes tenía ahora es una costra de la que ya no sale sangre alguna y el dolor ha pasado.
Escucho como Yoh empieza a hablar, pero no le presto atención. Mi mente esta muy ocupada pensando en otras cosas. Mis mejillas se enrojecen al recordar en lo que me "entretenía" antes de entrar en la habitación. El recuerdo del gemelo de mi prometido se mete en mi mente y una vez mas maldigo su maldita imprudencia, y más aún su valentía.
Después del episodio que sucedió entre nosotros salí casi corriendo del lugar, en el que el amo del fuego seguía sentado mientras que sus labios sostenían una sonrisa arrogante, de eso estoy segura. Habiéndome alejado lo suficiente para desaparecer de su vista, me detuve a pensar en lo que había pasado. No tuve que indagar demasiado para darme cuenta de la evidente atracción que el hermano de mi prometido tenía hacía mi y la cual yo estaba dispuesta a ignorar. Pero aparentemente Hao no pensaba lo mismo. Esa sonrisa cínica que tanto lo caracterizaba y, la cual yo odiaba profundamente, salía a relucir cada vez que me veía con su mirada altanera, otra característica que yo simplemente no puedo soportar acerca de él.
Los días pasaron y yo podía observar como se divertía sabiendo que se había salido con las suyas. Detesto admitirlo, pero permití que su enorme ego se inflara aún más. Debí haberlo matado... mas él y yo sabemos que eso es imposible, y eso me llena de ira, pero nunca mas permitiría que él se aproveche de eso. Al menos se lo deje bien claro, aunque a él no pareció afectarle en nada. Después de un tiempo decidí no volver a pensar en ello por el bien de él, ya que si seguía almacenando tanto rencor no sabía de lo que sería capaz. Pero todo al parecer eso no sería tan fácil ya que no importaba a donde baya, él siempre estaba cerca, y todo empeoro un día en el que accidentalmente, cabe destacar, entre al baño estando el duchándose.
Ya era tarde y era hora de mi baño, entre en el mismo y prendí la regadera y mientras esperaba a que el agua se calentara fui a mi alcoba para desvestirme y colocarme una yukata. Mientras seguía esperando me puse a leer una revista en la cual me entretuve y al percatarme que ya había pasado algún tiempo me dispuse a salir. Sin más que la yukata encima me dirigí al baño y abrí la puerta. Al instante el vapor de la habitación me invadió y pude escuchar el agua de la regadera descendiendo aun. No tardé en quitarme la yukata que pronto se vio a un lado de mis pies cuando repentinamente la cortina del bañó se abrió dejando ver, para mi sorpresa y desgracia, al mayor de los Asakura totalmente desnudo al igual que yo.
Mis ojos no pudieron evitar abrirse con sorpresa mientras una ráfaga de turbación recorriera mi cuerpo dejándome totalmente paralizada. Observe su rostro y me di cuenta que también mostraba sorpresa pero inmediatamente esta cambio y sus labios formaron una maliciosa sonrisa. Nuestras miradas estaban entrelazadas y ninguno se atrevía a mirar más allá, por lo menos yo no. Yo lo miraba amenazadoramente arqueando una ceja. Si veía lo que no debía... moriría. Sin embargo a pesar de mi amenaza pude ver como sus ojos se alejaron de los míos y recorrían mi cuerpo lentamente produciendo que mi sangre se acomodara en mis mejillas De inmediato me llene de una tremenda ira, hice un esfuerzo para salir de mi momentánea parálisis, me agache para recoger la yukata y así ocultar mi cuerpo de la enorme lujuria del Asakura. Su sonrisa se expandió lo cual produjo que mi sangre hirviera de furia.
- ¿ Que demonios haces TU aquí?- le grité eufórica enviándole dagas de odio con mis ojos, las cuales a el evidentemente no le afectaron.
-Vaya... no fue tan mala idea venir aquí después de todo. No creí que fueras capaz de tal cosa, entrar al baño para espiarme.
-¿Que dices degenerado¡Yo prepare el baño para mi!
-Ah ¿sí? Y me puedes decir porque no estabas aquí cuando yo entré?
-pues... ¡eso no te incumbe¡Sal ahora mismo!
- ¿y por qué tanta prisa? Si acabas de llegar Annita...- me dijo en un tono seductor mientras se acercaba lentamente hacia mi, con esa sonrisa soberbia adornando su rostro, el cual, al igual que todo su cuerpo, se encontraba mojado. A cada paso que daba todo mi ser temblaba como si se tratase de un gran terremoto. Era obvio que su cercanía me pusiera nerviosa, y no era para menos, ambos estábamos desnudos, o por lo menos el lo estaba del todo.
Debido a la proximidad mis ojos no pudieron evitar el curiosear por su cuerpo y detenerme justo antes de ver su intimidad. Mi mirada no debió haber sido discreta ya que el noto mi movimiento y soltó una pequeña risa burlándose de mi indiscreción. Y me reprendí por eso. Se agachó con normalidad y recogió una toalla que se encontraba a sus pies y para mi alivio se la amarró en la cintura tapándose.
-Ay Annita... no te cohíbas, ya no luches por desmentir la verdad.- volvió a hablar esta ves lo suficientemente cerca como para que su mano rozara con una de mis mejillas. Ese contacto me produjo una sensación de escalofríos que se desplazó velozmente por mi espalda. Obviamente yo retrocedí lo más que pude hasta que la puerta me detuvo.
-¿que es lo que estas diciendo?- le pregunté tratando de estar lo más serena posible y procurando que él no viera mi notorio sonrojo. Más mi acción no pareció persuadirlo de que se alejara, al contrario, siguió acercándose hasta que estuvo en frente de mi.
-No tienes por que negarlo... los dos sabemos que te sientes atraída por mi, oh ¿ya se te olvidó lo que pasó hace unos días?- susurró sutilmente en mi oído haciendo que mi nerviosismo aumentara y que el escalofrío anterior se expandiera por todo mi cuerpo alertándome del peligro que la cercanía del castaño representaba. Sentía como su aliento golpeaba contra mi piel y sus labios rozar suavemente mi cuello y mi mejilla. Sentía su tibia respiración, tan tranquila y embelesante. Y mientras mas sereno estaba él, más alterada me encontraba yo.
Yo lo empujé sólo un poco para verlo a los ojos.
-Eso no es cierto- le susurré seriamente con el poco aliento que tenía. Y lo vi sonreír, acto seguido se acerco lentamente hacia mi, junto nuestros labios rozándolos con suavidad y para mi sorpresa colocó una de sus manos en mi espalda descubierta atrayéndome hacia el. Pronto sus labios empezaron a moverse con suavidad sobre los míos enviando impulsos eléctricos hasta las puntas de mis cabellos. Yo sostenía la yukata contra mi pecho fuertemente y antes de poder cerrar mis ojos completamente la cordura volvió a gobernar en mi mente. Lo empujé con fuerza y me puse la yukata lo más rápido que pude antes de salir del baño para así entrar en mi habitación. Me recargue contra la puerta sintiéndome más aliviada al estar lejos de el. Pude notar como mi respiración había aumentado considerablemente ya que no podía dejar de jadear. Sentía mis rodillas débiles y presentía que en cualquier momento podría derrumbarme.
Caminé lentamente hasta el otro extremo de la habitación y me dedique a observar fuera de la ventana. La noche se apoderaba del cielo y las estrellas le hacían compañía a la luna llena. Cerré los ojos buscando algo de paz la cual no perduro más de unos segundos. Al instante escuché pasos ligeros detrás de mi. Abrí los ojos y antes de voltearme unos fuertes brazos rodearon mis cintura apegándome a un cuerpo varonil e inmediatamente me envolvieron con su calor.
Dejé escapar un pequeño guito al sentirme atrapada por un irracional sentimiento de... ¿pánico? Sentimiento que fue desapareciendo gradualmente con cada beso que recibía mi cuello por parte de cálidos labios.
-que-que es lo que...- mi murmullo fue reemplazado por un leve suspiro al sentir nuevamente sus labios sobre mi piel. Y es que ya no podía reprimir las sensaciones que me causaba aquel hombre cada vez tocaba mi piel. Por que yo estaba segura que era el y nadie más. El era el único que tenía las agallas de entrar de esa manera en mi habitación y tocarme como nunca nadie lo había hecho antes. El era el único capaz de desafiarme de frente y de hacer que yo accediera... y todo eso sin yo saberlo.
Sus manos viajaban lentamente por todo mi cuerpo, recorriendo cada curva cubierta por la yukata. Observé como sus manos se deslizaron hasta el nudo de esta y lo liberaron sin premura, dejando la bata levemente abierta.-quiero estar contigo Anna... no es ningún secreto que me atraes como mujer, tu lo sabes...
Un nuevo y más sonoro suspiro se escapó de mis labios al sentir sus frías manos entrar en la prenda y palpar mi piel con ellas, tan delicada y hábilmente. Pronto la yukata se vió a nuestros pies y mi cuerpo enteramente descubierto ante sus ojos, los cuales a pesar de no verlos podía sentirlos sobre mi piel examinando cada centímetro de ella. Mis mejillas no tardaron en pintarse por aquella acción.
-No tuve oportunidad de decirte esto hace poco pero, eres mucho mas hermosa de lo que imaginaba, Anna.- susurró en mi oído provocándome escalofríos. Lentamente me giró hacia él. Mis ojos eran incapaces de cruzarse con los suyos, acción que el notó al instante. –no te sientas incomoda, sabes que eso es verdad.
-tu... sólo sientes atracción por mi¿nada más?- la pregunta salió de mi boca sin consentimiento. Ese era un pensamiento que era destinado a nunca ser escuchado por él, pero no fue así. No sé por que habré preguntado eso, pero lo cierto era que yo estaba empezando a sentir algo más, algo prohibido.
Sus labios se encontraron con los míos y se fundieron en un beso ardiente que de alguna manera me hizo sentir mejor. Sus brazos nuevamente me atrajeron a él y nuestros cuerpos se juntaron, el mío completamente desnudo y el de el cubierto sólo por una toalla, la cual no duró mucho tiempo en su lugar. Entrelacé mis brazos alrededor de su cuello atrayéndolo aun mas. Las caricias y los besos fueron aumentando de intensidad a medida que nos acercábamos a la cama. Me recostó delicadamente sobre las sabanas y en seguida se acomodó en cima mío. Un dolor agudo e intenso me invadió al sentirlo dentro mío por primera vez. Mis unas se clavaron en su espalda tratando de soportar el dolor.
El agarró mi mano y entrelazó sus dedos con los míos haciéndome olvidar el dolor. Primero todo fue muy suave pero luego la intensidad y el placer se apoderaron de nosotros y como resolución nuestros cuerpo se movían frenéticamente al compás. Nunca en mi vida mi corazón había latido tan velozmente como esa noche. Jamás había sentido a mi cuerpo vibrar con aquella fuerza sísmica tan aterradora y placentera a la vez. Y desde esa noche ninguno de los dos halló sosiego mientras no estuviéramos cerca el uno del otro.
De verdad espero que les aya gustado y por favor no se olviden de decirme como estuvo el lemon (o algo asi XD) Tambien me pueden dar consejos acerca de la trama, y algo que quisieran que pasara.
Les agradezco a todas las personas que leen este fic y dejan sus reviews!
Yquiero agradecer en especial a inu-gh quien me ayudo a escribir este cap! non
Perdonen cualquier error ortografico n.n, gracias por leer!
matta ne
cp...
