Holaaaaa, estoy con vida y por fin me inspiré para seguir esta historia, espero les guste por que de ahora en adelante me basaré en el manga!

Ya llevaban unos minutos explorando la torre, en verdad se veía más grande por dentro que por fuera. Simbad y Sakura entraron primero pero al parecer la noción del tiempo fue distorsionada en este lugar ya que les costó despertar de esa ensoñación en la que estaban.

Mirando fijamente el lugar se dieron cuenta que ya no estaban solos, dragones volando y escupiendo fuego hacia los hombres del ejercito de Parthevia estaban rondando por todo el lugar. Gritos desgarradores e intentos de lucha en vano para terminar calcinados por el ardiente fuego anaranjado de las bestias era el ambiente del lugar, dando a entender lo peligroso que es. Y lo peor es que ni siquiera es la mitad del camino si querían recibir ese poder para convertirse en rey de parte de Simbad obviamente.

"No se dejen intimidar!". Drakon intentaba animar inútilmente a sus soldados para que luchen.Algo que resultó no servir para nada ya que el mismo se estaba acobardando ante esas bestias. Co-cómo puede ser? El ejercito de Parthevia está cayendo fácilmente, los soldados uno a uno. Nunca había visto algo así antes.

El cuerpo del peli verde queda paralizado del miedo, uno de los dragones está apunto de devorarlo. "SHANNARO". El dragón es golpeado por Sakura y cae al suelo noqueado. No está demás decir que no solamente el príncipe, si no el futuro rey quedaron boquiabiertos por tal hecho, pero Simbad reaccionar rápidamente pensando que no hay tiempo para preguntarle a la chica sobre sus habilidades, debían escapar después de todo. "Oye estás bien? Ven con nosotros, es mejor que quedarse aquí. Encontré un pequeño túnel que servirá". Drakon anonadado por la ayuda de estas dos personas que no mucho tiempo le dijeron que no lo dejarían tomar el poder del rey, decide seguirlos a pesar de todo preguntándose por que lo ayudan.

Por otro lado se estaba poniendo pálido. "Que te pasa? Estás bien? No pareces muy agradecido que digamos". Sakura pregunta de forma simple. "Cállate loca, tener que ser salvados por unos niños… impensable!". L-loca? Una venita saltó en la frente de la pelirosa. A Simbad le salía una gotita estilo anime en la cabeza. "Qué dices? Si tu también eres un niño".

"Un niño? Que insolente, para que sepas, yo soy el hijo legitimo de la familia Dragul, un clan de generales Parthevianos. El hijo del general Draguliel Henrius Nodomis Pertegomidus! Dragul Nol Henrius Menudias Partenuvonomias Dumid os Kortanon, recuerda eso". Dice orgullosamente el príncipe. La peli rosa y el peli purpura quedaron con una cara no entender nada de lo que dijo. "Are? Es muy largo, mejor te llamarás Drakon".

"QUEEEEEEEEEÉ? CÓMO PUDISTE ABREVIAR MI NOMBRE DE ESA FORMA?". Ni bien termina de gritar él, se escuchan unos gritos más lejos, al parecer unos soldados sobrevivieron al ataque de los dragones. "Maldición porqué esta puerta no se abre? Si tan solo se abriera podrimos salir". Drakon, nervioso, quiere ir a salvar a esos soldados. "Tonto, espera! No ves que ya es demasiados tarde? No es así Saku- eh?".

Sin siquiera pestañear, la kunoichi ya se había lanzado para rescatar a esos desgraciados hombres, sin darse cuenta que su capa se desacomoda dejando ver su rostro. Evitando el fuego de los dragones, los saca del camino agarrándolos por el cuello. El fuego los rozó levemente pero fuera de eso estaban bien. Esa mujer sin dudas estaba loca.

"G-gracias". Muy difícilmente, el príncipe le agradece por haber salvado a sus soldados. "No hay de que, me alegra poder ayudar en algo". Sakura también estaba feliz con ella misma, sus entrenamientos de agilidad con la hokague por fin dieron frutos. Sin darse cuenta ella estaba sonriendo por el agradecimiento, y dos chicos en ese lugar quedaron asombrados por su sonrisa.

Cambiando de tema, Simbad puso una mirada seria. "Hemos tenido suerte esta vez, pero la próxima no será tan fácil. Un golpe directo puede volvernos cenizas en un instante. Nos están poniendo a prueba en esta torre".

Drakon les ordeno a sus hombres que se resguardaran y esperaran a que el consiguiera el poder por el que vinieron en primer lugar, estrictamente les dijo que por nada del mundo se movieran y les deseo suerte. Ellos le preguntaron por qué no podían acompañarlo y él les dice que no estarían seguros de esa forma, pero no les quería decir que era porque no se sentía capaz de poder protegerlos cuando haga falta.

"Simbad, verdad?". El chico asiente. "Y tú cómo te llamas?". Ahora era el turno de nuestra peli rosa de responder. "Eh, me llamo Haruno Sakura, mucho gusto". Con un asentimiento, les dice que es hora de moverse. No será bueno quedarse ahí por mucho tiempo más. "De ahora en adelante serán mis subordinados, no hago algo como esto a menudo así que enorgullézcanse".

Qué? Y luego yo soy la loca. Este tipo se merece una gran golpiza. "Ahora vayan a investigar esa puerta". "Hm, es por eso que no me gustan los estúpidos militaristas". Dice Simbad con una mirada irritada. El partheviano responde descontento. "Te atreves a desafiarme? A mí, tu oficial al mando? Debí haberte mandado a matar cuándo no respondiste al llamado del ejercito!".

"No seas arrogante, no vengas con esa mierda de nuevo me escuchaste? Eres un agrandado y estúpido militar. Acaso ya olvidaste cuantos acaban de morir aquí?". Oh oh, esto se estaba poniendo feo, hay que detener esa estúpida pelea, y eso es lo que Sakura pensaba hacer. "Oi oi oi, cálmense". La kunoichi les pega un coscorrón en la cabeza a cada uno. Oh, rayos ni que fueran Naruto y Sasuke.

"Mujer pero como te atreves?. Hmp, está bien. Si ustedes no se van a mover lo haré yo, después de todo no se puede esperar mucho de un par de campesinos antimilitaristas". Y tal como dijo el chico se fue solo, pasando desapercibido a través del camino infestado de dragones. Simbad y Sakura también empezaron a moverse, ya no servía de nada quedarse ahí, lo más lógico sería intentar abrir la puerta que estaba un poco más adelante de ellos.

… Con Drakon …

Investigando la puerta, observa que hay dos ranuras circulares como si algo con esa forma pudiera incrustarse en ellas. Pero qué será?

Pronto divisa a lo lejos entre las bestias voladoras un cofre el cual arriba de este se encontraban dos esferas. Eso debe ser. Lo más rápido posible corre hacia esos dos orbes para luego incrustarlos en la puerta sin importar haber provocado la ira de los dragones del lugar. "Si, encajan, ahora la puerta se abrirá!". Pero la puerta no mostró el más mínimo afán de abrirse. Por qué? Se supone que estos dos orbes eran la llave, porque no funciona? Oh dios por favor ábrete! Dándose cuenta de su peligrosa situación, gira su cabeza para ver a los monstruos detrás de él.

Aceptando su horrible destino, decide desenvainar su espada para luchar hasta sus últimos momentos. "Hasta que mi vida esté totalmente desgastada, lucharé como el soldado que soy".

GYAAAAAAAAA. Antes de que pudiera darse cuenta, una espada se incrustó en el dragón y un puño se estrella contra su cara derrotándolo al instante. "Vaya, volvemos a encontrarnos rápidamente Drakul-san". Le guiña un ojo la oji jade. "Escucha, esta es la segunda vez que te he sacado de una me entendiste?". Simbad parecía furioso.

En la puerta, los orbes parecían brillar, tal vez es el momento de que la puerta por fin se abra. "Simbad, porque me salvaron? Es decir, yo soy hijo de la familia Drakul que ha producido generales por generaciones. Al volverme general a los 14 años eh tomado esta gran responsabilidad y ya estaba preparado para morir por eso. Morir en la batalla es el honor de un soldado así que… mátame.

Sakura estaba preguntándose qué rayos le pasaba a ese tipo, pero en cierto punto lo entendió. Sentirse débil, no poder cumplir con tu deber. Y no solo eso, no poder ayudar a tu gente. Ella también quería morir de una forma honorable para un ninja, que es pelear muriendo. Pero como médico entendió que si moría ya no podría ayudar a su gente. El médico es el último de su equipo que debe morir, ya que si el muere antes no podrá sanar a sus compañeros. Por eso decidió entrenar con la mejor médico del Konoha, su maestra Tsunade para capacitarse en técnicas de sanación y defensa para poder hacer todo lo posible y ayudar. Por eso cambió su visión del mundo… su perspectiva. Y más después de la guerra dónde cientos de ninjas murieron a causa del enemigo.

"Qué despreciable". Dijo Simbad. "Oye, te haré una pregunta… si tu mueres ahora… acaso no estarías rompiendo tu promesa?". "Eh?". "Es decir, le dijiste a esos hombres que volverías, que será de ellos cuándo se den cuenta que les mentiste? No debes morir Drakul-san. Si lo haces, sería despreciable que no hayas intentado sobrevivir para ayudar a tu reino como tu tanto quieres. Acaso no tienes alguien con quién volver?". Sakura lo mira triste, inevitablemente como si se estuviera viendo a un espejo.

"Yo…". "Sabes… yo también tengo gente con la que quiero volver, y no quiero fallarles por qué no me lo perdonaría". Luego de eso decide no seguir hablando.

"Ella tiene razón. Morir por tu país… eso salvará al rey? A los soldados? A los aldeanos?... No me jodas". Con una tétrica mirada, Simbad desvía el ataque de los monstruos. "Sabes? Un país es un lugar donde los aldeanos pueden vivir. Una Parthevia que abandona a sus habitantes no debería existir!". Rompiendo los orbes, la puerta por fin se abre completamente.

El príncipe se queda petrificado ante la fortaleza de esos dos chicos. "Oye Drakon vas a venir? O acaso me vas a pedir patéticamente de nuevo que te mate?". Su sonrisa, su mirada y sus palabras inspiraron de nuevo al peli verde a levantarse, sin duda ese es el poder de un verdadero rey.

Pensé que solo era un chico impudente pero… analiza la situación con gran claridad… y cada vez toma la decisión correcta. Y ella… me recuerda a Serendine-sama, una mujer segura de si misma, seguro llegará muy lejos. Es extraño, cuando estoy con ellos siento que no puedo perder!

Sakura con una sonrisa de lado sigue su propia batalla, ese niño solo necesitaba un pequeño empujoncito, porque estaba segura de que era alguien bastante fuerte. "Qué te pasa Simbad, estas exhausto por solo correr un poco?". "Lo mismo digo, no estás temblando de miedo solo por ser mordido por un dragón, verdad Drakon?". "Hm, qué dijiste?".

Y ahí van de nuevo, son un par de tontos… tal como ellos dos. "Hmph, lo hiciste muy bien para un mocoso como tú, eso lo reconozco, aunque debo admitir que al lado de Haruno te quedas muy por detrás". "Hehehe, y tú tienes un buen juego de huesos para ser un mocoso militar consentido. Pero por otro lado no le llegas ni a los talones a Sakura! Mira que ella ni siquiera está cansada".

"Si no se callan ahora van a terminar 10 metros bajo tierra entendieron? Yo entrené por años para tener estos resultados, así que ustedes mocosos más vale que no mueran por qué no se los voy a perdonar". Sakura ardía en llamas, en verdad a ella no le gusta presumir pero a veces hay que hacerlo para poner a la gente en su lugar. Estos chicos todavía tienen mucho por lo que pasar. "Oh y por cierto, Drakon-san no olvides que yo fui quien le dió una paliza a tus soldados la otra vez".

Los tres, ahora dos de ellos asustados (aunque Drakon nunca lo admitiría) siguieron con su camino durante un tiempo. Llegan a un almacén que parecía albergar muchos tesoros. "Pero que es este lugar, parece un almacén de tesoros, incluso el ambiente es diferente de antes… Simbad no toques cosas tan descuidadamente!.

Piggiiiii demasiado tarde… "Oh lo siento, ya lo hice". La lámpara que él tocó comienza a brillar con un símbolo extraño en ella.

"Quién es el que se convertirá en Rey?". Una gruesa voz se escucha por todo el lugar y de la lámpara empieza a emerger algo. Un gran ser azul desde la vista de Sakura al parecer un genio con un gran cabello largo, cuernos sobresaliente y un collar con una medalla se dirige hacia ellos preguntando quién será el próximo soberano de estas tierras.

"Mi nombre es Baal, el djinn de la ira y los héroes".

YYYyyyyyy vamos a dejarlo ahí, en fin díganme si les gustó que ya pronto voy a subir otro capitulo :3 nos vemos. Un saludo Haruno~