Al otro día un recién despertado Ron se dirigió a la cocina en busca de algo para beber. Sacó un poco de jugo y mientras se desperezaba se encaminó hacía el cuarto de su amigo. Al llegar ahí vio la cama intacta de Harry y le pareció bastante extraño, puesto que el ojiverde no era de esos sujetos que no llegan a su casa. Pero pensando en que Hermione sabría donde estaba caminó hasta el cuarto de su otra amiga para preguntarle. Tocó primero para poder entrar, pero Hermione no contestó así que solo abrió la puerta. Grande fue su sorpresa al darse cuenta que Harry dormía placidamente abrazado con Hermione.
Lamento molestarlos – dijo Ron haciéndose notar y con una pícara sonrisa. El primero en reaccionar fue Harry que al verse abrazando a Hermione se sonrojo notoriamente, en cambio Hermione solo se removió en el regazo del ojiverde.
Buenos días Ron – respondió Harry, tratando de no hacer notar su sonrojo
Me parece que para ti son excelentes – espeto el pelirrojo. En respuesta Harry se sonrojo aún más. Y de inmediato trató de despertar a Hermione.
No la despiertes, si hasta se ven lindos así – dijo sonriendo
Cállate Ron – contestó mirándolo con ojos asesinos – Hermione, despierta – le dijo suavemente a la castaña
¿Qué hora es? – despertó Hermione y se soltó del abrazo de Harry
Buenos días a ti también Hermione – respondió irónico Ron desde la puerta. Hermione se levantó de la cama
Buenos días – respondió secamente mientras se dirigía al baño
¿Qué le pasa? – Ron se dirigió a Harry mientras este miraba con pesar a su amiga
Vamos a la cocina y te explico – contestó y se levantó de la cama para dirigirse a la cocina junto a Ron.
Ahora dime ¿Qué pasa? – preguntó Ron mientras servía café para ambos
Malfoy – una simple palabra que transformó la cara de Ron en una mueca de desagrado
¿Qué hizo el hurón? –
No creo que yo sea el indicado para contártelo Ron –
¿Porqué? –
Porque este es un asunto de Hermione, talvez le moleste que yo te lo diga –
Por favor... no creo que se enoje, después de todos somos amigos, y si la puedo ayudar tengo que saber que es lo que le hizo ese imbécil –
Pero Ron es que... –
Es que nada Harry, anda dime que pasa –
Draco y yo terminamos – contesto desde el umbral de la cocina Hermione, mientras se acercaba a los chicos.
¿Qué cosa? –
Eso, Draco me... me engañó y terminamos –
¡¿Te engañó?! –
Si Ron, no es necesario que lo grites –
Pero ¿Cómo lo supiste? ¿Él te lo contó o lo descubriste? –
Me lo contó, no creo que hubiera podido tener otra opción –
¿Porqué lo dices? –
Va a tener un hijo – Ron abrió los ojos desmesuradamente
Lo voy a matar –
No Ron, tu no harás nada. No quiero que el tema de Draco sea un problema para ustedes. Él simplemente ya no existe y no es necesario que se preocupen por él –
Pero Hermione, debemos hacer algo, debe saber que si se mete contigo se mete con nosotros también. No podemos dejar que se ría de ti –
Ya te dije que no Ron. No quiero saber nada más de él, y no quiero que te metas en esto –
¡Hermione ese imbécil te engañó! Tiene que pagarlo –
¡Si fuera por eso tu hermana también debería pagarlo! – Harry miró desconcertado a Hermione. Entre tanta discusión con Ron a la castaña se le había salido toda la verdad
¿Mi hermana? ¿Qué tiene que ver Ginny con esto? – inquirió Ron sin entender nada
Yo... no sé como decirte esto Ron –
Tendrás que saber, ¿Qué pasó con Ginny? –
No te lo puedo decir Ron –
Dime ahora Hermione –
Ron, lo que pasa es que tu hermana es la esta esperando el hijo de Malfoy, eso es lo que Hermione no te puede decir – intervino Harry al ver que Hermione no podía contestar
¡¿Qué?! – el pelirrojo saltó con la noticia
Eso Ron, Ginny y Draco esperan un hijo – dijo Hermione al borde de las lágrimas
No... no puede ser... Ginny no sería capaz – el pelirrojo no podía caer en su asombro, ¿Cómo su propia hermana y mejor amiga de Hermione había sido capaz de algo como esto? Y con Malfoy, ese sujeto al que tanto odiaba, era simplemente increíble
Así es Ron, Ginny es la madre del hijo de Malfoy – dijo Harry acercándose a Hermione para abrazarla
Tengo que hablar con Ginny... – dijo decidido Ron, pero antes de irse se acercó a Hermione – hablaré con ella, debe haber una explicación lógica para esto, cuando vuelva hablamos – le dijo a Hermione y le besó la mejilla y se despidió de Harry con un gesto facial. Luego de eso desapareció
¿Qué le ira a decir? – preguntó entre lágrimas Hermione a Harry
No lo sé, conociendo a Ron lo más seguro es que le de un buen reto –
Aún no puedo creer que me hayan hecho esto – la castaña se acurrucó en el pecho de Harry
Yo tampoco, pero debes salir adelante cariño –
Harry no puedo, esto me duele demasiado –
Lo sé Hermione, pero ese par no merece que tu sufras por su culpa –
Esto está muy reciente Harry, lo único que quiero es desahogarme, lo único que puedo hacer es... – pero las palabras de la chica se vieron interrumpidas por un sonoro golpeteo en la puerta. Harry soltó a Hermione para ver quien era. Cuando abrió a la puerta vio a un desaliñado Malfoy con una espantosa expresión en el rostro. Harry sintió como la sangre hervía en sus venas y sin contenerse le proporcionó un buen puñetazo al blondo.
Espero que con eso te quede claro que no quiero verte por aquí nunca más maldito hurón – le dijo mientras lo recogía de la camisa para levantarlo del piso
No te metas en esto Potter, yo quiero hablar con Hermione –
¿Cómo tienes el descaro de venir a buscarla? –
Llama a Hermione –
Te dije que no te quiero ver más, ¡vete de aquí! –
¡No! ¡Hasta que hable con Hermione! – entonces Harry perdió la poca paciencia que le quedaba y acorralando al blondo contra la pared puso su varita en el cuello de Malfoy
Ándate antes de que te mate –
Déjame hablar con Hermione –
¡¡No!! – gritó Harry y Hermione apareció por la puerta
Harry suéltalo –
Pero Hermione... –
¡Solo suéltalo! – al acto Harry sacó sus manos de Malfoy
Hermione déjame explicarte... – pero Hermione detuvo su discurso con una certera cachetada en el rostro de Draco
Creo haberte dicho hasta nunca, no quiero saber de ti nunca más. Ándate antes de que me arrepienta y deje que Harry te mate –
Hermione por favor, esto se puede arreglar... –insistió Draco
¡¡No me interesa!! ¡¡Ya no quiero saber de ti, déjame en paz!! -
Pero yo te amo Hermione –
¡¡Yo no!! – el rostro de Draco palideció y Harry sintió una gran satisfacción en su interior
¡¡Mientes!! ¡¡Aún me amas!! Y pelearé por ti para que estemos juntos otra vez –
¡¡Vete!! O sino yo misma te lanzaré una maldición imperdonable – dijo la chica empuñando hábilmente su varita. Draco comprendió que no podía hacer nada más, al menos por el momento, así que se retiró con ojos vidriosos del lugar.
Tanto Harry como Hermione ingresaron nuevamente al departamento.
Hermione, ¿Es cierto lo que le dijiste a Malfoy? –
¿Qué cosa Harry? –
Eso de que ya no lo amas – Hermione miró el suelo y titubeó por unos instantes y de nuevo las lágrimas surcaron su rostro
No Harry... yo... yo aún amo a ese imbécil – el corazón de Harry otra vez sintió que se rompía, al igual que cuando se enteró de la relación de Hermione y Draco.
