Making Of: Winx Club
NOTA:
Cursiva: rodaje de la serie.
Letra en mayúscula y en negrita: indicación del capítulo que se rodará.
Paréntesis: breve resumen del argumento de la escena.
Las Winx Club no me pertenecen. Son obra del gran genio Iginio Straffi.
Capítulo 2
—¡Musa!—todos se levantaron y la rodearon para saludarla. Pronto volvieron a sus asientos y tras un breve repaso de lo dicho antes a Musa, todos cogieron el libreto para comentar las nuevas líneas. En ese momento, cuando la intérprete del hada de la música levantó la mirada, el intérprete del especialista de espíritu rencoroso y vengativo la miró.
Iginio carraspeó la garganta y en seguida todos lo miraron.
—Bien. Comencemos—Iginio se sentó en la silla y todos abrieron los libretos. Tenían un día muy duro por delante.
Al medio día, las chicas bajaron a la cafetería del edificio y no tardaron en ponerse al día de sus nuevos proyectos.
—Musa, ¿cuándo sale el Cd?—Bloom, la autodenominada fan número 1 de Musa, no podía resistir más y le lanzó la pregunta que todos sus fans se hacían.
—Pronto—le guiñó el ojo, pero a la pelirroja no le bastó esa respuesta.
—Musa, no puedes dejarme así.
—Bloom, no puede decir nada hasta que el disco esté lo suficientemente avanzado. He firmado un contrato.
La intérprete del hada del fuego siguió con sus ruegos hasta que el grupo de chicos hizo acto de presencia. Todas las chicas giraron sus cabezas y lanzaron piropos y silbidos. Sky y Brandon se sonrojaron y buscaron sillas para unirse.
—¿Y Timmy?—Tecna buscó a su novio en la ficción pero no lo halló.
—Se ha ido. Tenía que seguir con los ensayos de Hamlet—comentó Brandon.
Tecna asintió ante lo dicho y Bloom pudo apreciar en su mirada cierto matiz de tristeza. Quizá fueron imaginaciones suyas.
El resto de la tarde fue aprovechado para tomar las medidas al elenco en relación a los nuevos trajes y vestimentas. Cuando Musa salió del vestuario, Laura, la asistente la encontró y le comunicó que fuera al despacho de Iginio. Asintió y se encaminó a la última planta.
Riven salió del vestuario dedicado al elenco masculino y observó a Musa enfilarse hacia el ascensor. Sintió la tentación de llamarla y saludarla al menos, pero algo en su interior se lo impidió. Bajó la mano y vio como Musa lo miraba de frente, al mismo tiempo que las puertas se cerraban. Hundió sus hombros y dio un paseo por las instalaciones. Las medidas para su nuevo traje ya habían sido tomadas y las grabaciones empezarían en tres días, con lo que ya se había agenciado del guion para los primeros episodios. Pasó por los platos nuevos que contenían los decorados de la habitación de los especialistas, así como otros nuevos que llevarían a los protagonistas a nuevas aventuras.
—MOWC—
Musa salió del despacho de Iginio contenta. ¡Iba a colaborar de nuevo en la banda sonora de la segunda temporada!
Cuando las puertas del ascensor, sus ojos se cruzaron con los de Riven. Éste dudó sobre si entrar en el ascensor, pero al final lo hizo. Musa le sonrió y apretó con fuerza los papeles que Iginio le había dado.
—Menudo revuelo se ha montado por la nueva temporada—dijo Riven intentando romper el hielo.
—¡Sí!—concluyó Musa.
Riven miró los botones del ascensor. Cuando la había visto en el ascensor, su corazón dio un vuelco y decidió entrar. La miró de reojo y apreció lo poco que había cambiado: quizá le había crecido la melena, pero su piel seguía blanca e inmaculada y sus ojos azules brillaban como siempre. Por su parte Musa también lo observó: músculos de infarto, pelo desafiante y piel bronceada.
Cuando el ascensor llegó al parking, Musa fue la primera en salir. Se despidió con un tímido "adiós" y subió al coche. Riven no tuvo tiempo de responderle, pero sonrió. Salió del ascensor y anduvo a la moto recordando cómo fue el momento en que sus dos personajes en la ficción se conocieron.
Hace dos años…
La directora dijo las palabras mágicas y empezó el rodaje del capítulo:
—¡Acción!
CAPÍTULO 4. ESCENA DEL ACCIDENTE DE LA NAVE
(Las Winx se encuentran en un bosque. Oyen un ruido en el aire y se asustan)
—Mirad. ¡Una nave de Fuente Roja!
—¡Vamos a ver! (Jadea)—-dijo Stella.
—¡Deprisa! ¡Puede que necesiten ayuda!—apremió Bloom. Las Winx club llegaron hasta donde había caído la nave
—¿Estáis todos bien?—quiso saber Flora.
—Sí—respondió Brandon.
—¿Es que no se ve o qué?—el altanero de Riven respondió de mala gana. Su actitud chulesca llamó la atención de Musa. La mirada de curiosidad también fue respondida por el borde especialista.
—Todos estamos bien, gracias—observó la nave y descubrió el gran agujero de la superficie del transporte—¡Oh, no!
En aquel momento y por indicaciones del guion, la observó detenidamente. Sus moños delataban una cara perfilada y perfecta y la ropa que usó en la escena dejaba al descubierto sus piernas bien trabajadas en el gimnasio. El resto de las actrices también llevaban la misma indumentaria, pero ella era distinta a todas las demás para él. Cuando terminó la escena, la directora lo felicitó porque había conseguido impregnar con la mirada, el sentimiento que buscaba. Riven no supo qué decir. Simplemente, había seguido el guion, pero cuando vio el capítulo por la televisión, percibió los pequeños detalles de su actuación. No obstante, también se dio cuenta de cómo ella lo había mirado a él.
Por su parte, Musa apoyó el codo en la ventana del coche. Ni siquiera prestaba atención a las preguntas del chófer sobre a qué hora debía pasar a buscarla. Simplemente, dejó divagar su mente en una escena de la primera temporada que fue rodada en las calles de Nueva York:
CAPÍTULO 9. ESCENA DE LA PELEA DE MUSA CON LAS BRUJAS.
(Musa, enfadada con Stella, decide irse a la ciudad para aclarar sus sentimientos por Riven. Descubre al especialista con Darcy en un bar)
—¡Basta! ¡Parad!—Musa corrió hasta el callejón. Movió los brazos para espantar el humo de los ataques. Finalmente se paró frente a Riven—. Riven, ayúdame, por favor.
— ¿Y por qué debería hacerlo?—Riven le enseñó una risa socarrona y cruzó los brazos.
Musa, decepcionada por la respuesta, huyó hasta llegar al final del callejón:
—¡No! ¿Y ahora qué hago? ¡Estoy atrapada!
En ese momento, descendieron Icy y Stormy.
—¿Parece que has llegado al final del camino, hada?—dijo Icy triunfante.
Musa sacudió la cabeza. No fue su mejor escena y la directora pidió repetirla para enfocar mejor sus emociones como chica traicionada. Antes de repetir la escena, Riven entró en el camerino y le preguntó si quería practicar. Ella accedió aunque tímidamente. Desde que comenzaron las grabaciones, siempre que tenía que estar con Riven, su corazón latía muy rápido y le costaba concentrarse. No sabía si empezaba a enamorarse de él o algo parecido ni si él sentía algo igual y eso la inquietaba. Quería hacer bien su primer papel como actriz y esos sentimientos la confundían.
—Musa, ¿me estás oyendo?—el chófer alzó la voz y Musa volvió al presente—. ¿A qué hora paso a recogerte mañana para llevarte a la discográfica?
—A-a las nueve—el chófer asintió y siguió conduciendo.
Musa miró los altos edificios de la ciudad y se asustó. Con el paso del tiempo, esos sentimientos fueron aumentando. El problema fue que Riven también estaba experimentó esos sentimientos, pero como más tarde pasó, al final esa relación si es que se podía llamar así, hizo aguas por todas partes, sin saber quién de los dos tuvo la culpa y no se volvieron a ver hasta ese día, en la sala con todo el reparto reunido.
Una pregunta rondaba en la cabeza de Musa: ¿Y ahora qué?
He reescrito las partes del rodaje. No me convenció la forma en que estaba antes y creo que así está mucho mejor.
