Hola, soy el Badass de Archer Emiya, y sé que me he tardado bastante con este Prólogo, pero les aseguro que a partir d ahora, las actualizaciones serán mucho más seguidas.
Bueno, al final decidí cambiar mis planes, y finalmente éste será el último Prólogo. Así que, a partir del próximo capítulo, la historia comenzara de verdad.
Mi idea siempre fue hacer a un Gilgamesh más humanizado, pero sin ser excesivo, ya que su propia actitud tan altanera e inhumana es parte de la magia del personaje. Como sea, este Prólgoo será una manera de mostrar un poco mi habilidad a la hora de narrar batallas. Espero que les sea entretenido.
Si hay algo que no entienden del capítulo o que les parezca fuera de lugar con el canon del Nasuverso, lean el final de las notas de autor.
Ahora sí, ¡vamos allá!
.
.
Fate Stay Night: La Gran Guerra del Santo Grial.
Prólogo 3: El Gran Rey de Reyes.
.
.
Si era honesto consigo mismo, no supo en que momento había dejado de importarle todos los lujos de los que tanto se vanagloriaba hasta hace tan solo unos pocos meses. Podría deberse a un simple aburrimiento, el cual solo podría ser llenado por un nuevo lujo que sus ¨trabajadores¨ andaban descubriendo cada cierto tiempo, o quizás finalmente era hora de buscar a la mujer indicada.
... Sacudió fréneticamente su cabeza ante esa idea. ¡¿Él sentando cabeza?! ¡Por Dios! ¡Eso era tan estúpido! Nunca permitiría que una simple mujer obtuviera, a ojos de su pueblo, un poder comparable al suyo, que por cierto no era pequeño para ser exactos. Bajo ningún concepto querría compartir su trono con alguien más, sin importar quién sea.
Él era el Gran Rey de Reyes, Gilgamesh, aquel que poseía todas las riquezas del mundo en su poder. Nunca permitiría que alguien siquiera se atreviese a tocar una de sus poseciones.
Así que ahora, el Gran Rey de Reyes, Gilgamesh, se preguntaba por qué su mente había comenzado a divagar de tal manera que tuviera en su cabeza unos pensamientos por demás estupidos. Él era perfecto, sin ninguna falla en lo absoluto. Invencible en las artes bélicas y un gran comandante que llevo a Babilonia hasta donde está ahora.
Entonces, ésta situación debía ser un sueño... ¡No! ¡Una maldita pesadilla de la que quería despertar! ¡¿Cómo era posible que él, Gilgamesh, estuviera siendo derrotado por un sucio mestizo que no conocía lo que era un baño?! ¡Esto estaba mal! ¡Las cosas no deberían ser así! ¡Él era el Gran Rey de Reyes, aquel que hacía temblar a sus enemigos!
¡De ninguna manera se atrevería a perder esta batalla! ¡Sin importa cuánto le cueste, ganaría y demostraría a los Dioses que él era, en realidad, una existencía perfecta!
Agarró firmemente su espada con una fuerza nunca antes usada por Gilgamesh. Recordaba como siempre había tenido que bajar su fuerza para que los sucios mestizos que tenía por Soldados no le estuvieran jodiendo la existencia con sus reclamos. Y aunque podría mandarlos al diablo, como usualmente hace, entendía que de vez en cuando había que darles un hueso a los perros para que hagan su voluntad.
Aquel ser desconocido que estaba cubierto por una especie de musgo verde, muy similar en color a las hojas de los árboles, le sonrió de una manera altanera, haciendo que la cara de Gilgamesh se transformase en un gesto de insana ira. Sin siquiera un aviso, Gilgamesh se apareció en frente de aquel sujeto de las cavernas en pocos segundos, provocando que el sujeto desnudo no pudiera reaccionar a tiempo.
Sin siquiera un deje de duda, el de cabellera rubia dió un tajo limpio y elegante, aunque no por eso menos peligroso, hacia su atacante de identidad desconocida, con la esperanza de acabarlo de un solo golpe. Aunque no quisiera admitirlo, él había sufrido varias heridas en sus brazos debido a los constantes golpes del ¨hombre musgo¨.
El saber que aquel hombre lo enfrentó simplemente con las manos desnudas era algo que hacía hervir de la ira a Gilgamesh, quien decidió que ya no se contendría. Podría parecer injusto que él tuviera una espada bastante afilada como arma, mientras que su oponente solo tenía a sus propios puños como defensa, pero, en estos momentos, eso no podría importarle menos a Gilgamesh, quien solo quería ganar a toda costa.
Él era un ser perfecto, y como tal, debía ganar a toda costa, sin importar el metodo. Porque al final de todo, sin importar cómo se ganará, el que se mantuviera de pie era la persona más perfecta. En una batalla a muerte, uno debía aferrarse a todo lo posible para sobrevivir, y para el Rey de Reyes, una batalla con su orgullo en juego era tan importante como una a muerte.
Mentira... ¡Su orgullo era aún más importante que la propia muerte!
Para su gran descontento, el intentó de cortarlo en dos por atreverse a herirlo se quedo en eso, un simple intento, ya que justo cuando estaba a punto de lograr perforarle el cuello, con la esperanza de tener un nuevo ¨trofeo¨ en su poder, milagrosamente el sujeto desconocido logró agarrarla con sus manos desnudas, sin ningún esfuerzo aparente, ya que su rostro seguí conservando la misma expresión.
Gilgamesh estaba hecha una fiera y no dudó en darle una patada con todas sus fuerzas en el estómago del aparente hombre de las cavernas, esperando que ese simple ataque lograse provocarle algún daño a su oponente. Pero para desgracia del Rey de Babilonia, aquel golpe no surtió el más mínimo efecto. De hecho, solo hizo aumentar la sonrisa altanera del hombre, haciendo que Gilgamesh se enojase aún más.
Intentó volver a patearle, pero antes de lograr ejecutar el golpe, el sujeto misterioso soltó la espada del rubio, para rápidamente moverse hacia un lado a una velocidad pasmosa. El de ojos rojos perdió el equilibrio por un segundo ante la rápida caída de su arma directo al suelo. Sintiendo un inmenso peligro, el de cabellera rubia se agachó en el momento justo, evitando una patada giratoria del hombre desnudo.
Al escuchar el chasquido de aquel sujeto, Gilgamesh no pudo evitar compararlo con los que él hacía cuando los sucios mestizos que tenía por su pueblo no hacían lo que él quería, y eso no hizo más que aumentar la ira de Gilgamesh a niveles insospechados. Sin perder tiempo, el Rey de Reyes agarró firmemente su espada, y con una elegancia dignas de él, un Semi-Dios, logró darle un profundo corte en la pantorrilla.
Escuchar como el ¨hombre musgo¨ aguantaba las ganas de pegar un grito de dolor eran comparables a la mejor música desde el punto de vista del Rey de Babilonia. Aprovechando el leve desconcierto de su atacante por el inesperado dolor, Gilgamesh levantó su espada directamente hacia las ¨partes especiales¨ de su oponente.
Éste, dandose cuenta de las intenciones del rubio, inmediatamente se impulsó en el aire como si hubiera algo solido, causando una leve sorpresa en el Rey de Babilonia, quien no se esperó que su atacante fuera capaz de usar Artes Mágicas. La razón por las que no decidió incinerarlo rápidamente con sus Artes Mágicas era simplemente por su orgullo.
Y ya que era injusto de por sí el hecho de que Gilgamesh tuviera un arma mientras su adversario simplemente atacaba con sus manos desnudas, el Rey de Reyes sentía que no podía abusar de sus ventajas. Aunque fuera un ególatra que parecía no tener moral a la hora de ganar, Gilgamesh, como casi todo ser pensante, tenía sus principios.
Aunque, si lo pensaba bien, no concordaba con sus pensamientos de hace unos segundos, en los cuales solo quería ganar a toda costa... Una verdadera contradicción.
El hombre, el cual se mostraba justo como había venido al mundo, le miró de manera fulminante, mientras el rubio veía como el sujeto estaba preparando una especie de Arte Mágica que nunca antes había presenciado, por lo cual decidió que era hora de dejarse de juego y abalanzarse con todo. Con esa nueva convicción, hizo aparecer varias Bolas de Fuego a sus espaldas, dándole, junto con sus ojos rojos, un aspecto por demás intimidante.
Gilgamesh observó como su oponente terminó de Conjurar la Arte Mágica, y lo que pasó lo desconcertó un poco, aunque evidentemente no lo demostró. El Rey de Babilonia vió como una especie de aura mágica envolvía el cuerpo de su adversario, haciendo que se tensasen sus musculos de manera asquerosa para los ojos del Semi-Dios.
-Muere...
Esa fue la primera palabra que decía Gilgamesh, ya que, desde su punto de vista, gritar maldiciones no aptas para menores no contaban como palabras en sí. El Rey de Reyes simplemente levantó su mano y apuntó su dedo índice hacia la cabeza de su atacante. Acto seguido, las Bolas de Fuego volaron directamente hacia la cabeza del ¨hombre musgo¨.
Para sorpresa de Gilgamesh, el hombre comenzó a esquivar sus ataques como si no fueran nada. Su velocidad dejaba en rídiculo a la que él poseía, e incluso a la que podría llegar a aspirar. Esquivaba las Bolas de Fuego con suma maestría, haciendo que los nervios de Gilgamesh se crispasen de tal forma que empezaba a emanar cierta aura dorada.
Impaciente al ver que sus ataques no tenían efecto en él, rápidamente preparó más Bolas de Fuego, al mismo tiempo en que empezaba a Conjurar varias Lanzas de Rayos a su alrededor, dándole, junto con esa aura dorada, una apariencia muy similar a la de un Dios que estaba enojado con sus creaciones a tal nivel, que se estaba preparando para iniciar el Apocalipsis.
Por otro lado, el hombre que estaba al desnudo simplemente siguió esquivando las Bolas de Fuego y las Lanzas de Rayos ocasionales con una habilidad que para nada tenía que envidiar al del mejor guerrero. Con el tiempo, y al ver que su oponente seguía sin atinarle un solo ataque, el sujeto se volvió más arrogante a la hora de esquivar, empezando a hacerlo con la menor distancia de diferencia.
Al mirar con curiosidad a Gilgamesh, esperando encontrar una de esas miradas furiosas tan graciosas que ponía, se descolocó cuando vió como éste le sonreía de esa manera tan altanera, muy similar a la que él puso hasta hace unos momentos. Observó en cámara lenta como él levantaba las manos hasta dejarla a la altura de su pecho, dándole un mal presentimiento al hombre de cabellera verdosa, quien intentó alejarse lo más posible de él.
-No me hagas repetirlo...
La sonrisa del Rey de Babilonia se transformó en una completamente desquiciada a los ojos de aquel hombre misterioso, quien notó muy tarde cuál era el plan de su oponente. Las Bolas de Fuegos y las Lanzas de Rayos estaban muy cerca de él, pero ninguna lo tocaba. Había más o menos 20 Ataques Mágicos muy cerca de él, y como era una especie de genio para las batallas, no tardó en descifrar el plan de Gilgamesh.
... Tan solo pudo maldecirse a sí mismo por su estupidez antes de que Gilgamesh diera su ¨sentencia¨, por llamarla de algún modo.
-¡Muere!
Fue la primera vez que aquel hombre de larga cabellera verdosa escuchó a su adversario gritar, pero en estos momentos estaba bastante ¨ocupado¨ como para prestarle atención a esos detalles. De repente, notó, para su gran horror, como una luz intensa empezó a cubrir todo su campo, haciendo que, por primera vez en la batalla, su rostro mostrase miedo ante lo que le pasaría.
BOOM
El sonido de una explosión nunca había sido tan gratificante para los oídos de Gilgamesh, quien no dejaba de portar aquella sonrisa que, desde su propio punto de vista, reflejaba una gran alegría, aunque en realidad cualquier otra persona la confundiría con una arrogancia que superaba los límites. Era increíble como el Rey de Reyes podía decir tanto de su persona con una simple sonrisa.
Una gran estela de humo negro salió disparada en todas las direcciones posibles, impidiéndole a Gilgamesh poder observar el resultado de su ataque, pero estaba completamente seguro de que sus Artes Mágicas serían lo suficientemente fuertes como para derrotarlo, y si no era así, seguramente se encuentre en un estado deplorable.
Además, aunque sus ataques fueran algo débiles, ya que nunca le interesó aprender la Magia, por más talentoso que podría llegar a ser en ese campo, estaba seguro de que nadie podría sobrevivir a esa reacción en cadena tan poderosa. Gilgamesh sabía que las Artes Mágicas que acababa de utilizar eran demasiado simples, pero nunca le intereso aprender seriamente otros Hechizos simplemente por considerarlo una ¨burla¨ al orgullo de sus hombres.
Sí lanzaba un gran Conjuro capaz de destruir ejercitos, ¿para qué servirirían sus Soldados?Esas y más preguntas de similar calibre estarían en la mente de sus fuerzas bélicas. Él era el Rey de Reyes, y como tal, sabía perfectamente como hacer que la gente lo siguiera. Y demostrar una fuerza abominable no era la mejor manera de mantener fieles a tus subordinados.
Los mestizos le temen a la perfección... Creen que es una fuerza indomable que podría acabar con sus vidas en algún futuro muy cercano. Gilgamesh había conocido a varios ejemplos de su hipotesis, y llegó a la conclusión de que los mestizos eran gente estúpida con miedos igual de estupidos.
Quitó esos inútiles pensamientos de su cabeza y, con una calma antinatural para este tipo de situaciones, se alejó caminando a paso normal, como si ya no hubiera nada de que preocuparse. Mirando con un deje de indiferencia a sus Soldados caídos, Gilgamesh pensó que sería apropiado darles un entierro digno, ya que a ninguno de ellos se les cruzó la idea de abandonarlo a su suerte.
Internamente, lamentaba levemente el hecho de perder tan buenos Soldados en un mundo donde reinaba la mediocridad y la altanería. Y que lo último estuviera reinando las mentes de los mestizos no sería tan malo, sino fuera por el hecho de que ninguno de ellos tenía la fuerza para respaldar esa actitud, a diferencia de él.
De repente, el Rey de Babilonia sintió una fuerte sensación de peligro atrás suyo, y rápidamente se hizo a un lado, confiando plenamente en su instinto, el cual le había salvado la vida en más de una ocasión. Y que suerte para él que lo hizo, ya que varios pinchos de un profundo color verde musgo salió disparado desde una ubicación desconocida.
Gilgamesh no pudo reaccionar a tiempo, y su cara fue estampada con un puñetazo de su oponente, quien, aunque mostraba varias quemaduras no tan superficiales, seguía en buenas condiciones, o al menos, lo suficientemente bien como para contuinuar luchando. Gilgamesh, incapaz de detenerse, fue mandado a volar varios metros hasta terminar estrellandose justo arriba del cuerpo sin vida de un Soldado suyo.
El Rey de Babilonia sentía un inmenso dolor como nunca antes lo había sentido, y aunque todavía estaba desorientado por el repentino ataque, fue capaz de moverse hacia la izquierda rodando, evitando así una patada de hacha por parte del hombre de cabellera verde. Su espada, que todavía se encontraba sostenida en su mano de alguna manera milagrosa, fue capaz de provocarle otra herida a su oponente, pero esta vez en el torso, aunque de manera casi superficial.
Sin perder tiempo, el Rey de Reyes comenzó a hacer aparecer una Bola de Fuego en su otra palma, lo cual alertó al hombre de larga cabellera, pues a diferencia de los otras ocasiones, éste fuego irradiaba una energía mucho más... celestial, por llamarla de algún modo. Intentó alejarse rápidamente, pero para su desgracia, Gilgamesh, en un acto vil y traicionero a los ojos del hombre que estaba al desnudo, le provocó un inquietante corte en su pie, impiéndole alejarse lo suficientemente rápido.
Con una gran sonrisa de felicidad, que nuevamente fue confundida por una de completa altanería, Gilgamesh lanzó la pequeña Bola de Fuego directamente hacia el pecho del hombre de cabello verdoso, provocando que éste fuera empujado varios metros hacia atrás, por alguna extraña razón bajo la perspectiva del hombre cubierto de musgo. Finalmente, nuevamente un poderoso fulgor cubrió su vista, e instantes después, un poderoso estruendo se escuchó incluso a cientos de metros a la distancia.
BOOOOM
Gilgamesh tuvo el tiempo suficiente para crear un pequeño escudo de fuerza lo suficientemente resistente como para evitar que saliera perjudicado por su ataque, aunque obviamente no era infalible, y tuvo que aguantar esa sofocante sensación de calor por varios segundos, que parecieron eternos para el Rey de Babilonia, el cual solo pudo sonreir como un reverendo idiota ante su obvia victoria.
Aunque, por alguna extraña razón, se sentía un poco decepcionado de que el combate hubiera llegado a su fin.
Finalmente, el ataque pareció desvanecerse poco a poco, dando paso a una gran nube de humo de una magnitud mucho mayor si lo comparaba con la vez anterior. Gilgamesh tomó una larga bocanada del aire fresco cuando hizo desvanecer su escudo de fuerza, luego de que el calor desapareciese. Aunque no le agradó mucho que digamos el tragar un poco de ese humo, tampoco podía aguantar la respiración eternamente.
La desventaja de su escudo de fuerza es que funcionaba demasiado bien para su gusto. No solo cancelaba cualquier golpe o Arte Mágica que impactase en su Arte Mágica de Protección, sino que además de todo, y para su gran desgracia, ésta técnica también impedía que pasara el aire, haciéndolo prácticamente inhabitable para cualquier mestizo, sin importar que tan fuerte fuera para su especie.
En estos momentos agradecía profundamente a los Dioses el hecho de que fuera un Semi-Dios, ya que si ese no fuera el caso, muy probablemente se hubiese muerto ahogado por falta de aire. Y eso sería un duro golpe para su orgullo, que desgraciadamente no tendría cura. ¡Es decir, ¿cómo se podría explicar que un ser tan perfecto como él terminara muerto a manos de su propia Arte Mágica, la cual estaba hecha para protegerle!
Estaba seguro de que nunca podría verle la cara de nuevo a su madre si es que llegaba a morir de esa forma tan humillante. Le faltaría el respeto a ella, quien le dió el don de la vida y estos poderes, aunque solo fuera porque estaba aburrida... Esa era la verdad que Gilgamesh supo desde pequeño: Su madre solo lo tuvo por mero capricho y nunca pensó en ayudarlo de alguna manera. Su padre solamente la recordaba con gran añoranza, creyendo incluso en estos días que nunca más encontraría a alguien que le hiciese sentir lo mismo que ella.
... Francamente, no puede evitar considerar a su padre como un mestizo mucho más estúpido que el promedio. Era más que obvio que ella solo estaba encapricahda con él por ser, en estándares de belleza, muy superior al promedio. Además de que era una persona muy joven e inocente en ese tiempo, le hacía el perfecto juguete con el que pasar la noche. Cuando ella le visitó una sola vez para ver con sus propios ojos como era, no pudo evitar preguntarle que vió en su padre aquel día.
Y su respuesta fue una que aún a día de hoy, casi dos décadas después, sigue tan fresca en su memoria como en el primer día.
¨Es que encontré excitante quitarle la inocencia¨: Esas palabras nunca deben ser dichas de una madre a su hijo, por más que éste te importe una reverenda mierda. Desde ese día, Gilgamesh guardó un gran rencor contra ese tipo de actos cometidos por los Dioses, aunque nunca se lo confesó a nadie, y esperaba que su madre, la Diosa Ninsun, nunca se enterase.
A pesar de saber que era muy superior a los mestizos que habitaban en su Reino, aún era lo suficientemente humilde como para no creerse que está por encima de los Dioses.
Tan solo debía disfrutar de la vida que su madre le dió hasta ese nefasto que llegará en algún momento, ósea, cuando los Dioses dictaminasen el día de su muerte. Francamente, no le hacía mucha ilusión el saber que, aún con todo este poder, no podría escapar del horrible destino que le esperaba por compartir parte de su esencia con esos mestizos, pero entendía que no podía ir en contra de los Dioses, los cuales eran una existencia absoluta.
Dejó esos pensamientos de lado, dándose cuenta de que eso no lo llevaría a ninguna parte, y simplemente miró expectante la zona donde vió por última vez a su oponente, el cual había salido de la nada con planes para matarlo, antes de que sufriera de su Fuego Sagrado, la cual era un innovador ataque entre su Magia, combinada con su Aura Divina.
Sin duda era un ataque de una magnitud impresionante para ser su primera vez usándolo, pero dudada que pudiera hacerlo de nuevo sin herirse. Usar un Arte Mágica de tal magnitud tendría serias consecuencias en su cuerpo, el cual no estaba preparado para expulsar tremendo poder, ya que nunca entrenó cuerpo para que pudiera hacer algo más allá de unos simples Hechizos.
En estos momentos, Gilgamesh habría deseado haber entrenado mucho más sus habilidades magicas, ya que, de ser ese el caso, podría haber acabado con aquel misterioso oponente de una vez por todas. Eso fue lo que pensó el Rey de Reyes cuando un poderoso rodillazo impactó en su cara, mandandolo varios metros hacia atrás, como si fuera simplemente un trapo viejo.
Sintiendo un enorme peligro, Gilgamesh creó una gran cantidad de Bolas de Fuego de un tamaño minusculo, aunque de una cantidad abismal. Sin tapujo alguno, el Rey de Babilonia lanzó una increíble ráfaga de Bolas de Fuego, aunque debido a la cuantiosa cantidad, sumado al hecho de que estuvieran tan juntas, parecían más una gran llamarada.
No pudo observar la cara de su adversario, pero estaba seguro de que no estaría para nada feliz con esto. Sonrió ligeramente cuando escuchó la onda de choque, provocando que fuera mandado a volar casi 10 metros. y también le provocó un inmeso dolor en sus tímpanos, pero pese a eso, Gilgamesh siguió sonriendo.
No sabía el por qué, pero por alguna extraña razón comenzó a disfrutar de este combate, por más ilógico que suene aquello. El Rey de Reyes parecía estarse divirtiendo con este combate, y quizás se debiera a que finalmente encontró a alguien que le haga pelea. Finalmente alguien lo suficientemente digno como para hacerlo esforzar al máximo.
Finalmente... encontró a su igual...
Cuando pudo obsersar el resultado que aquella ráfaga de fuego dejó sobre su oponente, no se sorprendió en lo más mínimo cuando vió como estaba en unos condiciones más que favorables para seguir luchando. Ni siquiera le importó haber calcinado aún más los cuerpos ya casi carbonizados de sus hombres, los cuales arriesgaron su vida para protegerle. Solamente veía a su adversario con una sonrisa.
Una sonrisa que, por esta vez, realmente parecía una de felicidad, algo que no le importó al hombre de cabellera verde, quien tenía una sonrisa incluso más grande que la de él.
De esta manera, volvieron a reiniciar el combate, el cual duró horas. Cuando se quisieron dar cuenta, ya era de noche, y la Luna estaba iluminando el bosque de una manera por demás imponente. Pero sin importarles en lo más mínimo aquel dato, siguieron luchando con sus cansados cuerpos.
Ni siquiera supieron cuándo fue que ambos cayeron al suelo, completamente exhaustos y adoloridos a más no poder. Y mucho menos cuando comenzaron a intercambiar palabras con esa misma boba sonrisa.
-... Yo soy Gilgamesh, ¿y tú?
El hombre desnudo tardó unos segundos en responder.
-... Enkidu...
Ese fue el inicio de su primera conversación, algo que quedaría grabada para siempre en la mente del Gran Rey de Reyes, Gilgamesh, ya que ese fue el día... en que conversó con el único al que podría llamar sin temor a equivocarse ¨amigo¨.
.
.
-Parece que tuviste un buen sueño, Gilgamesh.
-Cállate, Kirei.
Con unos movimientos por demás perezosos, Gilgamesh se levantó del banco más cercano al lugar del Padre de esta Iglesia de mierda, ósea, Kirei. Miró con una cara de pocos amigos al ¨Padre Falso¨, como lo llamaba aquella niña molesta. Y aunque ciertamente aquella chiquilla era una molestia para sus oídos cada vez que la escuchaba, reconocía que ese apodo le iba a la perfección a Kotomine Kirei.
Ignorando la presencia del hombre, Gilgamesh comenzó a hacer tronar todo su cuerpo, dando a entender que no durmió muy cómodo que digamos. Luego de unos cuantos segundos, Gilgamesh dejó de hacer que su cuerpo hiciera esos sonidos inquietantes y se sobaba la espalda en un intento de calmar su dolor.
-Sinceramente, me cuesta creer lo bajo que he caído.
-¿De qué se trataba tu sueño, Gilgamesh?... Aunque no tienes que decirmelo si no quieres.
Seguramente Kirei decidió agregar eso úlitmo al ver la cara de espanto que seguramente he puesto: Eso es lo que pensaba Gilgamesh mientras veía como el ¨Padre Falso¨ empezaba a retroceder unos cuantos pasos, algo completamente comprensible desde el punto de vista del Rey de los Héroes. No tenía la obligación de responder, y el propia Kotomine le estaba dejando la vía para no responder.
Si... No hacía falta que respondiera...
-Tan solo... soñé a un viejo amigo...
Kirei no preguntó nada más después de que el de ojos rojizos dijo aquello, y él suponía que era debido a que el hombre de cabello castaño sabía a quién se refería. Gilgamesh, estando ya de pie, notó una inmensa cantidad de Magia provenir desde una distancia algo lejana. Observó a Kirei, el cual volvió a recuperar su antigua sonrisa sombría de siempre, algo que alivio a Gilgamesh, ya que la razón por la que no mataba a Kotomien Kirei se debía exclusivamente al hecho de que casi nunca se mostraba temeroso de él.
Y como todo buen Rey, sabía apreciar las buenas cualidades de las personas. Todavía recordaba a aquel chiquillo que decidió cumplir la úlitma orden de su ¨Rey¨, por más que ésta estuviera en contra de sus deseos.
-¿Así que te diste cuenta? Eso fue rápido.
-... Ya comenzó, ¿eh?
Sí, finalmente hoy, luego de tan solo 10 años de la última vez que ocurrió, comenzaba el infame Ritual que cobraba la vida de varios Magos. Aunque esta vez, el Ritual era un poco diferente de los anteriores.
-La Gran Guerra del Santo Grial... Sí, es un nombre bastante simple, pero es apropiado para lo que representa.
Una Guerra del Santo Grial que superara a todas las demás por una ventaja rídicula... Estaba ansioso por verla.
-Hum. Espero que los mestizos me den un buen entretenimiento.
Gilgamesh dijo aquellas palabras más para sí mismo que para Kirei, el cual simplemente empezó irse hacia la parte más profunda de la Iglesia, dejando al Gran Rey de Reyes totalmente solo, algo que al de cabellera rubia no podría importarle menos.
Con esa sonrisa tan altanera que lo caracterizaba, el de ojos rojos salió de la Iglesia, en dirección hacia el origen de aquella gran fuente de Maná.
.
.
Fin del Prólogo 3.
.
.
Bueno, ahora procederé a explicar todo lo que sea necesario.
1- Primero hablemos de Enkidu, la única persona que fue capaz de ganarse el respeto de Gilgamesh:
Aunque he visto varios Fan-art y un poco de información del personaje (aunque estaba en ingles), debo decir que al menos, para mí, es un OC creado por los fans, ya que lo poco que leí de él no me parece fiable. Aunque eso sí, considero que su apariencia es más que pasable para el Nasuverso, teniendo en cuenta que hicieron a Jack El Destripador una niña, así que todo es posible.
Por lo tanto, en cuanto a rasgos faciales, pueden buscar simplemente imágenes suyas en Google. Y sí, ese es un hombre, aunque varios Fan-arts intenten demostrar lo contrario. Cabello verde y una cabellera que toda chica envidiaría: Esas son los rasgos más notorios de Enkidu.
Aunque, a diferencia de la ¨creencia popular¨, éste Enkidu tendrá músculos y un aspecto mucho más salvaje. Su personalidad es algo que todavía no puedo decir, pero les aseguro que será mucho más amable que Gilgamesh, y sobre todo, humilde... Al menos que se ponga a pelear. En ese caso, tendrá una actitud como la que acaban de ver.
2- La fuerza de Gilgamesh:
Aunque sé que habrá un grupo de personas que se enojaran por haber puesto a Gilgamesh tan ¨debilucho¨, debo decirles que todo eso tiene una explicación.
Y para aclararlo: Esta es solo una loca teoría mía, así que no debes tomarla como una verdad absoluta.
El Usuario Caster Berseker me dio la idea en su último comentario. A raíz de ese comentario, el cual traducí mal, por cierto, llegue a una conclusión, y es el hecho de que hay algunos Servants que han sido ¨mtificados¨ a tal punto que sus propias leyendas superan a la realidad. Eso podría explicar la existencia del Assasin de la 5 Guerra y el hecho de que Arturia sea tan poderosa.
Su leyenda fue tan grande que los mitos sobre el legendario poder de Excaliburn junto a la imagen grandiosa que tienen de Arturia le llevo a cambiar su propia vida es pos de cumplir con las expectativas de las personas. Mientras más famoso sea el Héroe, más fuerte se volverá, debido a que los propios humanos inventarán historias increíbles sobre su persona.
Arturia es el Rey Arturo, una figura mítica que la mayoría del mundo conoce: Esa es la razón por la que su fuerza es tan abrumadora.
Y eso es lo que pienso usar de base en esta historia con los Servants: Gilgamesh es una figura de gran importancia en la cultura mesopotamica, y su cuento, por llamarlo de alguna manera, la Epopeya de Gilgamesh, es el cuento épico más viejo del que se tiene constancia. Por lo tanto, esa fama es lo que le dió la fuerza que demuestra durante Fate/Zero y Fate/Stay Night, ya que es algo así como el ¨Padre de Todos los Héroes¨
Además de que eso explica que algunas veces se refieran a él como un ¨Héroe Original¨.
Aunque solo son más fuertes en determinados casos, ya que hay algunos casos, nuevamente como el de Arturia, que las hacen más débiles.
¿Pero no acabo de decir que la ¨mitificación¨ los hacía más fuertes? Pues yo creo eso, pero también hay algunos casos donde, cuando son Servants, pierden parte de su fuerza, debido a que tienen que acomodarse a una sola Clase. Por ejemplo, Arturia (que ya parece que les estoy tomando cariño) tiene unos Circuitos Mágicos muy superiores al promedio. Tanto así que, por si sola, su habilidad con la Magia es muy superior si lo comparamos con la de su espada.
Y no, no me lo estoy inventando. La propia Wiki dice que Saber posee mucha más habilidad como Maga que como Espadachin.
Y lo vuelvo a repetir: Esta es tan solo una teoría loca que tengo en mi cabeza, pero aunque no lo expliqué muy bien, pienso que tiene algo de sentido.
3: Aunque no estoy seguro de si Gilgamesh sabe utilizar las Artes Mágicas, recuerdo que alguien comentó que lo hiciera Caster, así que he supuesto el hecho de que Gilgamesh tiene la capacidad de utilizar Magia, aunque la verdad no sé muy bien cuál es su nivel en ese ambito. Agradecería que alguién me lo dijera.
Bueno, si me he olvidado de explicar algo más, diganmelo en los comentarios.
X-X-X-X-X
: Lo siento, pero no aparecerá Arturia/Saber, principalmente porque no sé mucho de ella. Aunque se me ocurre una manera de meterla en la historia, lamento decirte que pasará mucho tiempo antes de que ocurra.
Espero que eso no te haga abandonar la historia.
einhartdegeminis12: Me alegra que te esté gustando la historia. Bueno, esté es el último Prólogo antes de comenzar con la historia de verdad, aunque eso sí, los primeros capítulos serán más para desarrollar la relación que tendrán Shirou y Saber, aparte de presentar ligeramente a algunos personajes...
Sobre Illya... Pues te puedo asegurar que ella aparecerá en la historia, y sí, tendrá cierto protagonismo cerca del final de la historia. Pero no llegara al nivel de los otros 5, ya que se me haría muy pesado tener que agregar a otra protagonista. Pero no te preocupes, que en determinado momento, ella tendrá un rol muy importante.
No diré cuál para no darte Spoilers.
Athena Chibi: Muchas gracias por esas palabras. La verdad es que, en cuanto a escritura, soy algo complaciente. Ósea, siempre intento que de alguna loca manera todos queden felices. Mi meta en la vida es ser escritor, por lo que uso ésta página para intentar aprender todo lo posible de las criticas, tanto positivas como negativas.
Gracias, y aunque me costará un poco de tiempo aprender esta valiosa lección, intentaré ponerla en práctica. Espero que no te hayas olvidado de esta historia aún, ya que apenas estamos empezando.
Guest: Es muy probable que haga un Shirou x Arturia, aunque no podría decirte con seguridad sobr lo otro. Digo, no conozco muchos detalles de la 3 Ruta de la Novela Visual, y por lo tanto, no sé casi nada de Saber/Alter, pero buscaré en la Wiki de Fate y luego te digo mi respuesta, ¿de acuerdo?
mg1147: Me alegra que te haya gustado mi historia, o al menos, lo poco que a avanzado. ¿Una historia de Fate Apocrypha en Wattpad? Conozco esa página, pero nunca entré por el tiempo que tomaba en que me cargara solo un capítulo. Yo no poseo muy buena internet, por lo cual apenas puedo publicar aquí, y eso que tengo que esperar un buen tiempo.
¿Y cuál es el nombre de la historia, si se puede saber? Para mí, Apocrypha fue uno de los mejores Animes del pasado año, y me enoja un poco que sea tan dexconocida para la mayoría, que solo vieron Boku no Hero Academia 2, Shingeki no Kyojin 2, Made in Abyss, Inuyashiki y demás Animes que, aunque son buenos, me parecen algo sobrevalorados. Sobre todo SnK.
No digo que sean malas ni mucho menos, pero me enoja todas la votaciones que hacen sobre los mejores Animes del año, aparezcan siempre los mismos. Y francamente, aunque algunos se tienen merecida esa fama, otras... no tanto (*Cof* *Cof* Shingeki no Kyojin 2 *Cof* *Cof*)
Volviendo a lo importante, no he encontrado muchas historias de Apocrypha en esta página, o por lo menos, casi ninguna en español, por lo que estoy curioso sobre tu historia.
Guest Caster Berseker: Lo siento, pero desgraciadamente no sé portugues, y la razón por la que entendía lo que me decías se debía al traductor de google, el cual no me anda muy bien por el hecho de que mi internet en estos momentos es en extremo lenta. Aun así copié lo que escribiste y lo guarde en un WordPad, y te aseguro de que en el próximo capítulo te respnderé que tal me parecieron tus datos.
Seguramente no lo sepas, y hasta creeras que me lo invento, pero gracias a que leí mal tus datos, se me ocurrió la idea de la ¨mitificación¨. Y aunque fuera de manera indirecta, te agradezco que me enviaras este comentario, ya que se mo ocurrió esta idea que, en lo personal, me parece algo creíble.
¡Espero que me sigas mandando tus datos!
TNE-san: Me alegra que te tomaras el tiempo de darme un comentario tan largo. Intentaré responder todas tus dudas lo más cortez posible.
1: Bueno, debo decir que en cierto sentido, tu primera cuestión es totalmente valida. Es cierto que Shirou fue criado por Kiritsugu, cuyo lema era precisamente ese: ¨matar a unos pocos por el bien de muchos¨. Y en parte, la influencia de Kiritsugu afectó a Shirou, ya que está dispuesto a matar a Magos, aunque solo si él cree que merecen la muerte. Pero aun así, Shirou todavía desea salvar a todos.
No sé si mi excusa siquiera exista en la vida real, pero varios otros autores de este Fandom, tanto en ingles como en español, dicen que Shirou sufre de ¨síndrome del superviviente¨, la cual, según estos autores, hace que Shirou sienta una gran culpa por haber sobrevivido: ¨¿Por qué sobreviví? ¿Acaso fue solo una coincidencia? ¿Tal vez es porque puedo hacer que solo yo puedo lograr?¨ Todas estas preguntas parecen concordar, desde mi punto de vista, con la personalidad de Shirou.
Y de ahí es de donde viene su deseo de ser un Héroe Justiciero, en una manera de ¨expiar sus pecados¨.
Pero como dije, es tan solo algo que usan varios otros autores, y que ne mi opinión personal, parece tener sentido.
2: Bueno, sobre el orden de las 3 partes, debo admitir que tienes toda la razón. Aunque, a diferencia de lo que piensas, ninguna de las 3 partes está conectada entre sí. Cada una transcurre en un tiempo diferente.
La primera es sobre los pensamientos de Shirou, lo cual me parece una perfecta forma de iniciar el capítulo. La segunda parte, ósea, el Flash Back, fue puesta ahí sinceramente porque creí que quedaría bien. Pero tienes razón al decir que puede ser confuso, y seguiré tu consejo e intentaré poner los Flash Backs al inicio de los capítulos para evitar confusiones.
3: Nuevamente, entiendo que puede ser confuso, pero no necesariamente John debe ser un asexual para ser alguien comprensivo. Que tenga un líbido no lo tacha de pervertido, además de que John es alguien joven, y como tal, no es raro que tenga esos pensamientos. Pero que tenga esos pensamientos no lo pone al mismo nivel que un bastardo violador en potencia.
Él no es como Issei o algo peor. Y si no sabes quién es Issei, es el protagonista de HighSchool DxD.
Como sea, el punto es que aunque tenga esos pensamientos, John no se pondrá a coquetear con cualquier chica que vea, pero sí se pondrá celoso de que varias le hablen con mucha comodidad a una persona con la que no te llevas bien. Son simples celos hacia Shirou.
Además, ser un pervertido no necesariamente te hace una mala persona. E incluso si miras a otras mujeres de manera indecente, por más repugnante que sea verlo, siempre que no vaya a nada más, me parece totalmente normal teniendo en cuenta que es una persona joven. Aunque no sé cómo se podría sentir una chica que le digan algo obsceno en la calle o le miren de esa manera, así que lo dejaré por aquí.
Bueno, dejando eso de lado, aprecio que creas que excribo razonablemente, pues me ha costado mucho tiempo el poder escribir algo más o menos decente y que pueda ser leído por todos sin necesidad de enojarse por tan mala escritura, como me ha pasado varias veces. Aunque debo decir que aún dependo del Microsoft Word para corregir algunos errores.
Ah... Y como ahora no puedo usarlo, probablemente encuentres varias faltas de ortografía. Espero que puedas ser un poco comprensivo con mi problema.
Guest Makoto: Bueno, creo que esta es una oportunidad perfecta para decirlo: Yo no he jugado a nada de Fate.
Ósea, sí, he visto todos sus Animes, desde el Fate/Stay Night hasta Apocrypha, y tengo entendido que dentro de muy poco se estrenará Fate/Extra, aunque no estoy seguro de cuantos capítulos serán. Tampoco conozco la Ruta 3 del juego, ósea, la de Sakura e Illya, así que no puedo meter datos sobre éstas en esta historia. ¿Eso significa que no aparecerá Zouken, ni el origen del Santo Grial? Pues desgraciadamente, no.
Ya estaré buscando, luego de que termine de responder a los comentarios, todo lo refernte a la Ruta 3, sin importar que me coma unos Spoilers tremendos. Seguramente no podré ver la pelicula con la misma ilusión que tendría si la viera sin saber nada, pero tampoco puedo dejar atrás datos tan importantes.
Ah. Y la única razón por la que sé de Zouken, es debido a su corta aparición en Fate/Zero, aunque no sé cuál es su plan. Lo mismo puedo decir del origen del Santo Grial, ya que solo sé que se revela el origen gracias a unos comentarios que hablaban sobre esa Ruta, y obviamente, estaban en ingles.
Pero, resumiendo, por ahora no tengo planeado meter a ningún personaje de Fate/Extra, únicamente porque no los conozco. Probablemente cambie de idea cuando pueda ver su Anime, pero por ahora es un no.
dragoforos: Aprecio que creas que me quedo bien la introducción de Amakusa Shirou Tokisada, pues una de mis mayores preocupaciones es que quedara muy OoC. Él será un enemigo muy formidable cuando ponga su plan en marcha, hasta el punto el que sería seguro asumir que obtuvo la victoria.
Aunque la verdad, no sé si hacer que Shirou A. pelee al final con Sieg o con Shirou. ¿Que opinas tú, dragoforos? Y por supuesto que el resto de personas que quieren votar también lo pueden hacer.
makoto-kun san: Pues dejame decirte que no entendí muy bien esa parte de Arturia/Lancer, lo cual me asusta, pues temo cometer un gran error sobre el canon. Luego de publicar esto, es muy probable que me ponga a hurgar en la Wiki de Fate como un desquiciado. Y no te preocupes, no meteré a Arturia/Lancer.
Y sobre la otra pregunta sobre si meteré a caballeros de la Mesa Redonda... Pues realmente no sé. Realmente me gusta la idea, pero ninguno, aparte de Lancelot, me parece que tengan una historia o un pasado con el Rey que me atraiga lo suficiente como para meterlo. Aunque estoy considerando meter a Merlín en la historia.
Y esto me da la intuición de que la mayoría prefiere a la Saber clásica, aunque no sé por qué... ¿A quién quiero engañar? Hasta yo, que apenas conozco algo de la Arturia/Lancer gracias a la Wiki, siento que no es tan buena como la clásica... Y seguramente se deba a la nostalgia, ya que comencé por Fate/Stay Night 2006.
Por último, nuevamente responderé las 3 preguntas de un Guest, ya que parecen ser de la misma persona.
1: Luego de pensarlo un poco, decidí meter a la Saber Azul, ósea, la de Fate/Stay Night. Si a alguien le molesta, lamento decirles que no hay discusión. Espero que sean comprensibles. Aunque es probable que aparezca la Arturia/Lancer, pero muy a futuro.
2: Lamento haber tardado tanto. Espero que aún te acuerdes de esta historia.
3: Es muy probable que haga esa pareja, aunque todavía no estoy completamente seguro.
X-X-X-X-X
Uff... Sentí que no terminaba de escribir nunca... Realmente me alegra que haya recibido 25 comentarios con tan solo 2 Prólogos, pero a este paso, es muy probable que la mitad del capítulo sea tan solo para responder a sus comentarios.
No estoy seguro de cuantas palabras tiene el 3 Prólogo, pero seguramente sea algo cercano a 4.000 palabras... Ahora que lo pienso, ¿ustedes prefieren capítulos largos, con una media de entre 5.000 a 7.000 palabras, o capítulos de esta cantidad?
Espero que alguno sea tan amable para dejarme su opinión en los comentarios.
Ahora sí, se despide El Badass de Archer Emiya.
