Capítulo tres

Mi cuerpo se puso rígido, sus labios eran suaves y salados (por las palomitas), retuve el aire y esperé con mis ojos abiertos como platos a que alejara su boca de la mía. Era un simple toque de labios, pero eso fue suficiente para hacerme entender que me gustaba y mucho, tuve que alejarlo al darme cuenta de mi pequeña realidad.

-¿Qué pasa contigo?-dije confundida, fue imposible parecer molesta cuando lo disfrute tanto.

-Nada, solo que lo vi en tus ojos, lo deseabas-dijo con una sonrisa en el rostro.

Miró hacia la pantalla con una cara de: "Soy un galán", que me hizo enfadar. Naruto llego y se sentó junto a mí, y me puse tensa, ¿Habrá visto algo?. Ojalá que no.

-¿Qué pasa?-preguntó Naruto al ver la expresión de mi rostro que debió ser bastante aterradora, como para que él dijera lo siguiente-¿Pasaron una escena demasiado sangrienta?

Tragué saliva para deshacer el nudo de mi garganta, pero solo provoqué hacer un sonido extraño que a la vez provocó la risa del idiota de mi lado. Podría jurar que mi cuello tronó cuando giré la cabeza para mirar a Sasuke, él tenía los dedos sobre sus labios y miraba hacía la pantalla. Me sentía tan molesta y frustrada.

La película terminó con la protagonista siendo acorralada y probablemente asesinada, pero dejaron un claro indicio de que habría una segunda parte. En realidad, no vi la película, estaba concentrada en el hecho de que Sasuke me besó. Eso no se supone que debió haber pasado.

Cuando llegamos al coche entre toda nerviosa e incómoda, por lo que había sucedido, tal vez él no lo sabía, pero ese había sido mi primer beso. Quiero decir, soy la niña de mamá que estaba ocupada con el club de matemáticas, mirando a los chicos guapos pasar delante de mí y siendo demasiado tímida como para hablar, nunca fui capaz de hablar a un chico sin que mi voz sonara como una guitarra desafinada.

Suspiré.

Fue más largo el camino de regreso a casa de Naruto de lo que había sido el camino hacia el cine. Cuando aparcamos frente a su casa baje para despedirme, él me beso la mejilla y yo sonreí con las mejillas sonrojadas.

Cuando entré en el coche y antes de encenderlo Sasuke dijo algo:

-Tiene novia, no te hagas muchas ilusiones-dijo riendo mientras encendía el coche y comenzó a avanzar.

¿Cómo podía hablarme con tanta normalidad después de lo que sucedió? Claro, quizá le estaba dando más importancia de la debida.

-No sé de qué me estás hablando-me hice la desentendida.

-Claro que lo sabes. Así que no te pongas mal si no te besa-rió de nuevo y yo agache la cabeza-Ah, está bien lo siento-dijo sintiéndose mal.

-No importa-mentí.

-Solo basta con ver la cara que tienes, para saber que algo te pasa-sonrió.

-¿Por qué no sólo cierras la maldita boca?-respondí molesta, bajando del coche ya que se había detenido en un semáforo.

Avanzo hasta estar junto a mí, conduciendo lento.

-¿Por qué te molesta tanto?-preguntó confundido. Me detuve y él freno en seco.

-Porque hubiera sido mejor que él me besara a que tú lo hicieras-me giré y luego seguí caminando, oí como apagó el coche y bajo para seguirme.

-¿De qué hablas? No soy tan malo como crees. Podría apostar que te gustó que te besara y no intentes negarlo, lo sentí-dijo en un tono de burla.

-No es porque seas malo besando, idiota. Es que, no quería que tú me besaras y ¿Qué sentiste? Porque yo te aseguro que no sentí nada-murmure lo último.

-¿A no?-preguntó retándome.

-En lo más mínimo-le di la espalda y sentí como me tomo por el brazo.

-¿Y por qué no me lo dijiste?

-Tu boca estaba sobre la mía, ¿Cómo podría hablar en una situación así?

-Bueno, en ese caso, te daré otra oportunidad para hacerlo…-me besó de nuevo, pero esta vez más apasionadamente, algo que me hizo sentir un nudo en el estómago y una sensación de cosquilleo. Algo increíble. Me alejó mientras yo lo miraba con mis ojos asombrados y llenos de excitación-¿Lo ves? Si yo no te hubiera alejado, podríamos haber estado aquí toda la tarde…

Giró sobre sus talones y yo solté un bufido, así que, el pequeño presumido se sentía todo un Don Juan, bueno, claro que lo era, tal vez, y él podría ser guapo, tener esos hermosos ojos y ser todo un rebelde, y yo podría ser fácil de impresionar pero era difícil de conquistar, y él estaba a punto de descubrirlo.

Pequeño idiota.

Podía sentir sus ojos quemándome, durante la cena no se preocupó por dejar de mirarme ni un segundo, mi madre seguía hablando y hablando, mientras Fugaku reía. No sé qué clase de atmósfera trataban de formar, pero yo sólo sentía la pesadez de los ojos de Sasuke sobre mí rostro sonrojado.

-¿Qué tal les fue en el cine?-esa fue mi madre tratando de romper el repentino silencio.

Ella y su pregunta sólo hicieron que me sonrojara más, si eso era posible. Levanté mis ojos para ver como Sasuke sonreía hacia su plato, había satisfacción en esa sonrisa, como si estuviera disfrutado haberme metido en esta situación tan incómoda, claro que él lo estaba disfrutando, ¿Por qué otra razón me habría besado y luego burlado de mí?

-¿Sakura?-hasta el momento no me había dado cuenta que apretaba el tenedor con fuerza, si no fuera porque mi madre trató de llamar mi atención.

-Nada, fue…aburrido-quizá no fue la mejor respuesta que se me pudo ocurrir pero seguramente era la única que sonaría lo más normal posible.

-¿En serio? ¿Qué me dices tú, Sasuke?-Era obvio que ya se conocían pero, ¿en serio había esa confianza? El la odiaba y no la quería tener aquí, al igual que a mí.

-La verdad… a mí me pareció bastante entretenido-soltó con una risa ronca.

-Fue un desastre…-interrumpí miedosa de que diera algún indicio de que nos besamos, probablemente él no iría tan lejos, pero por si acaso-la película era tan mala…probablemente lo único bueno fue que pude conocer a Naruto.

-¿Quién es Naruto?-de nuevo las preguntas de mi madre se dirigieron hacia mí. Fugaku me miraba divertido, quizá todos creían que esa era la razón por la que mi cara estaba toda roja.

Mire por el rabillo del ojo a Sasuke, no era como si yo intentara ponerlo celoso, sólo quería desviar la atención a otro punto.

-Es un amigo de Sasuke, tal vez, las vacaciones no serán tan malas después de todo…-levante mis hombros y mire hacia mi plato para revolver el espagueti con mi tenedor.

-¿Él es guapo?-preguntó mi madre inclinándose hacia delante, como si fuera una chica de secundaria escuchando un buen cotilleo.

-Claro que lo es, y además es agradable. Me hace reír…-dije tomando en cuenta que lo que más me gustaba de un chico es que sea divertido. Mi madre ya lo sabía.

-Te dije que tiene novia- cantó Sasuke desde el otro lado de la mesa haciendo una entonación en sus palabras como si fuera el pedazo de una canción de ópera, estaba mirando hacia el techo.

Le tiré un pedazo de pan. Él me miro como si fuera la reacción que esperaba, esbozó una media sonrisa y sus ojos brillaron.

-Pero… mi Sakura es preciosa, él no dudará un segundo en dejar a esa chica y venir a por ella, ¿cierto, cariño?-por primera vez, estuve agradecida de que mi madre hubiera dicho esas palabras en voz alta, porque de haberlo dicho yo, sonaría demasiado presumida, viniendo de mi madre era como algo que debía ser verdad.

-Muy cierto, mamá-le lancé una mirada a Sasuke de: "Te gané ésta". Pero, no estaba segura de que ganaría el siguiente tiro.

-No lo sé…-dudo Sasuke- se podría decir que su novia es realmente especial.

El silencio se hizo de nuevo y nadie habló por el resto de la cena, yo realmente estaba empezando a tener ese sentimiento de querer entrar por la noche en la habitación de Sasuke para ahogarlo con su almohada, quizá mi autoestima no sobreviviría el verano si él seguía haciendo comentarios como ese.


¡Hola! Bueno antes que nada muchísimas gracias por sus comentarios y siento haber tardado un poco con este capítulo pero estoy muy liada con los exámenes. Bueno, sin nada más que decir me despido.

Reviews = una autora feliz ^^

Un beso.