Digimon no es mío. ¿Saben si lo fuera? Me encerraría en una habitación con TK a hacerle cosas que solo Dios sabría :D

Advertencias: Universo Alterno

Mejor que las drogas

¿Explicaciones? No, gracias

- ¡Kari, por favor, insúltame, grítame, golpéame, pero di algo!

La persecución había acabado al perder al único patrullero que había logrado encontrarlos. Unos minutos más tarde, estacionaron en un casa no muy grande, con fachada preciosa y una buena iluminación a su alrededor, ya sea en sus paredes o en la vereda. Nadie consideraría que podría ser la casa de unos delincuentes juveniles, hablando mayormente sobre el rubio menor. Pero, luego de haber presenciado –y vivido- lo que había hecho Matt, se preguntaba si él no estaría metido en alguna pandilla o algo parecido. Dios, ¿Por qué Mimi siempre escogía a los peores tipos?

Al llegar a destino, el primero en bajar había sido el rubio, al cual Matt había llamado TK. Éste, sin siquiera mirar a los demás, sacó una llave desde el bolsillo de su jean gastado y abrió la puerta de la casa para desaparecer dentro de ella.

Yamato buscó con la mirada a Tai antes de seguir el camino del otro joven. Suponía que tendría muchas cosas que explicarle a su hermana, así que lo mejor era dejarlos solos para que hablaran.

Pero, ni bien, el silencio se sintió entre ellos dos, Kari había dado media vuelta y se alejó caminando apresuradamente.

Tai sintió que moría. Eso no podía estar pasándole a él…

- Kari, espera, déjame explicarte…

- ¿¡Explicarme qué! – replicó ella, girándose impulsivamente. - ¡Yo creo que con el espectáculo que viví recién no es necesario que expliques nada! – Intentó calmarse un poco – No puedo creer que te juntes con estas personas, tú… tú no eres así, ¿Qué haces con ellos?

El moreno no supo qué decir. Si tan solo su hermana supiera todos los cambios que había sufrido en los últimos meses…

- Son… mis amigos… - fue la única frase que pudo articular.

- Woa, tienes unos amigos geniales… - se burló la pequeña - ¿Qué sucedió con Izzy? ¿Con Joe? Esos sí eran tus amigos…

- Ellos también estaban ahí dentro.

Las palabras quedaron atragantadas en la garganta de Hikari al escuchar eso. No era posible. Conocía demasiado a esos dos como para considerar la idea de que a ellos les gustara asistir a ese tipo de fiestas.

- No los vi ahí dentro… - dijo Kari, probando de contradecir la afirmación de su hermano.

- Es porque… Joe estaba con Izzy en el… patio… - murmuro, algo avergonzado.

La chica entrecerró los ojos, procesando la información.

- Pero tú dijiste que allí había…

- ¡Hey!

Una voz logró que ambos giraran su cabeza en dirección a la puerta de la casa, por donde se asomaba la cabellera rubia de Yamato.

- No se queden ahí. Si pasa la policía y los reconoce, tendremos problemas. Ya entré el auto, entren ustedes también.

Era verdad. El coche donde habían vivido esa tremenda aventura ya no se encontraba estacionado en donde recordaban que había quedado.

Taichi asintió y miró a su familia.

- Vamos adentro unos momentos, te prometo que luego nos vamos a casa…

- No, me voy yo sola.

- No te irás a ningún lado, es peligroso.

- ¿Tú me dices que caminar es peligroso luego de lo que pasó? – replicó en tono de burla.

El Yagami bajó los hombros.

- Por favor, no me hagas esto… solo unos minutos, te lo juro…

Kari lo pensó por unos instantes y suspiró. Después de todo lo que había pasado esa noche, ¿qué importaba seguir en riesgo por un rato más?

- Está bien, te espero… pero no me pidas que entre, me quedaré afuera.

Tai suspiró. Bueno, eso era mejor que nada.

Al entrar su hermano dentro de la casa, la chica volvió a suspirar. Apoyó su espalda en la pared y se deslizó hasta quedar sentada en el suelo. Todavía no concebía del todo lo que había pasado esa noche.

Metió su mano dentro del bolsillo de su campera y sacó un paquete de cigarrillos. Tomó uno entre sus dedos y, tras jugar un poco con él, se lo colocó en la boca y lo prendió con el encendedor de su hermano.

La sensación de tranquilidad la invadió por completo y estiró su cabeza hacia atrás. Aunque Sora le dijera que fumar era demasiado dañino para la salud, ¿Qué importaba? El sentimiento que la traspasaba al probar una calada de ese pedazo de obsesión no se comparaba con nada. Era un vicio y sabía que era malo, pero en fin… de algo hay que morir algún día ¿verdad?

- ¿Me das fuego?

La voz que escuchó de pronto la sobresaltó un poco, pero no demasiado. Después de esa noche, dudaba que algo la sorprendiera de verdad nuevamente.

Tomándose su tiempo escaneó al chico, llámese TK, con la mirada.

Tenía cabello rubio brillante, alborotado por el viento que lo había golpeado al haber sacado su cabeza por la ventanilla del auto. Ojos azules eléctricos, bastante llamativos. Poseía un terrible parecido a Matt pero no quería apresurar conclusiones por lo que no preguntó nada.

En silencio, le extendió el encendedor dejando que él lo tomara con total tranquilidad. Tras encender su propio cigarrillo, expulsó el humo con satisfacción y volvió a succionar sin apuro.

- Gracias – respondió al devolvérselo.

Se mantuvieron callados, cada uno en lo suyo, fumando a su tiempo, metidos en sus propios pensamientos. No es que tuvieran de qué hablar ni que se conocieran desde hacía mucho tiempo. Por parte de Kari, ella tampoco tenía intenciones de relacionarse con ese rubio, ya bastante impresión le quedaba de su persona al haber visto lo que había presenciado.

Pero su plan de quedarse callada e ignorarlo se vio completamente frustrado al escuchar que él intentaba entablar conversación.

- Oye… lamento que hayas tenido que ver lo de antes… no creo que estés muy acostumbrada a eso…

Kari volvió su mirada incrédula hacia el chico para descubrir que éste también la estaba mirando. Allí, fumando plácidamente y en una pose despreocupada, no parecía muy peligroso que digamos. Por lo que decidió contestar para ver qué pasaba.

- No hay problema. Supongo que habrá alguna explicación de la que, estoy segura, no quiero saber nada.

La risa del rubio no se hizo esperar y, tras darle otra calada a su cigarrillo, continuó:

- Soy TK Takaishi.

Kari sostuvo la mirada.

- ¿TK?

Vio como colocaba una mueca en su boca.

- Takeru. Ese es mi nombre. Matt comenzó a decirme TK y ahora todos me conocen así.

La castaña asintió lentamente y expulsó el humo de su boca.

- Soy Hikari Yagami, hermana de Tai, pero eso… ya lo debes saber.

TK sonrió de lado.

- Tai habla mucho de ti, Kari.

Arrugó el entrecejo. Mmm, no le gustaba la confianza. ¿Quién le había dicho que podía llamarla con su sobrenombre?

Y, como si pudiera leerle la mente, Takeru agregó:

- Perdón si no te gusta que desconocidos te llamen Kari. Es que, tu hermano te vive diciendo así. Ya casi no creo que te llames de otra forma.

Una sonrisa cautelosa se posicionó en el rostro de ella. Así que su hermano hablaba de ella con sus amigos ¿eh?

- ¿De dónde conocen a mi hermano?

TK encogió sus hombres.

- No sé donde lo conoció Matt. Pero un día llegó con él y ya no se separaron más.

Ella asintió lentamente y volvió la vista al frente. ¿Debía seguir preguntando o simplemente quedarse callada? Quería saber más del ambiente en donde estaba metido Taichi.

- ¿Por qué estabas peleando con ese tipo? – preguntó en cambio.

Takeru dio la última calada a su cigarrillo y tiró la colilla lejos de ellos.

- Se lo merecía. Tendría que haberlo matado.

- Oh, ¿acaso no era esa tu intención desde un principio? – dijo Kari, utilizando un alto grado de ironía en la frase.

- ¿Que era mi intención? – TK sonrió - ¿Quieres apostar?

No supo porqué pero esas pocas palabras le dieron escalofríos. Quedó callada y con la vista en el suelo, provocando la risa de su acompañante.

- Nos vemos. – saludó antes de meterse a la casa sin esperar respuesta a cambio.

Hikari humedeció sus labios y tiró la colilla apagada en la vereda del vecino. ¿Y ahora? ¿Qué se supone que debía pensar sobre ese tipo? Hablando así no parecía el mismo loco que había sacado un arma para dispararle a la policía.

Metió su mano dentro de su bolsillo y sacó nuevamente la caja de cigarrillos.

¿Qué necesidad había habido para que la noche fuera tan agitada? Maldición.

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Tercer capítulo terminado :)

¿Qué les pareció?... Sí, lo sé, yo amé escribirlo :P Jajajaja

IMPORTANTE: Esta historia ya tiene final. Gran parte de los capítulos son una experiencia vivida por mí. Algunas cosas son inventos y otras, naturalmente, no. Por eso, más adelante les voy a ir preguntando si les gustaría un final feliz o un final como en realidad fue :/ (nada feliz debo decirles)

Bueno, sin más que decirles, me despido :D

¡Besos enormes!

Hikari x Takeru