ICE-BERG: EL ÚLTIMO DEMONIO DEL FRÍO
CAPÍTULO TRES: ¿PREMONICIONES?
ICE POV:
Apenas llegue a mi asteroide, encendí la computadora y le pedí que me mostrara los videos más recientes sobre el planeta Vegita. Comenzó hacer muchos pitidos y mostrar videos de ese inmundo mundo hasta que llegó a uno que confirmó todo lo que oí en ese burdel.
La nave de papá estaba ante el planeta (La del tío Cooler no estaba muy lejos) y varios soldados salieron para atacar a alguien que los derrotaba y hacía a un lado con mucha facilidad. Amplifiqué la imagen revelando que se trataba de un saiyajin que estaba herido pero que tenía las fuerzas necesarias para luchar. No sé si es o muy valiente o muy terco.
Todos se asustaron cuando papá lentamente salió por el techo de la nave. No pude evitar suspirar nostálgico ya que está igual a como lo recuerdo, la misma mirada despiadada de siempre. Ese saiyajin en vez de asustarse por su imponente presencia, sonrió como si hubiera estado deseando eso ¿Acaso quería desafiarlo? ¡JA! Sí que está bien loco, así que active el audio.
-"Esta será una oportunidad para cambiar el destino del planeta Vegita"- papá no dijo nada ante eso y solo se limitó a levantar un poco la mano derecha que producía un pequeño punto brillante en el índice; ese pobre diablo no sabe lo que le espera -"Y también… cambiar mi destino, el destino de Kakaroto y obviamente… ¡También tu miserable destino!"- concentró energía en su propia mano derecha -"¡SERÁ TU FIN!"- le arrojó un insignificante ataque. Ni siquiera le haría un rasguño con eso.
Papá seguía sin hacer movimiento alguno y su fría expresión no cambió en lo más mínimo. Pero justo cuando ese ataque iba a darle, soltó una risa socarrona creando en su dedo una gigantesca Death Ball que lo protegió. Todos esos patéticos soldados se aterraron más de lo que estaban, en especial cual él hizo que su técnica fuera hacia adelante desintegrando a todo el que estuvieran en su camino.
Ese saiyajin la recibió de lleno y lentamente comenzó a desaparecer, primero fue su ropa, pero… ¿Sonrió? Sí, creo que sonrió a medida que se desvanecía y gritó un nombre: "¡KAKAROTO!" ¿Por qué habrá exclamado esto? ¿Acaso estar agonizando a punto de morir le hizo delirar?
No importa. Miraba fijamente como ese mundo era destruido. Al igual que el planeta Tesbat, no explotó enseguida, sino que comenzó a temblar mientras se le formaban muchas grietas por todos lados haciendo que colapsara y se achicara hasta que estalló por completo.
El tío Cooler apenas vio eso se retiró, de seguro tenía muchos mundos que conquistar, pero papá reía enérgicamente regocijándose con lo que hizo y exclamó: "¡Esto es maravilloso! Vengan a ver esto soldado Zarbon, soldado Dodoria ¡Que hermosos son los fuegos artificiales!" y siguió riendo.
Como me hubiera gustado estar ahí para poder compartir ese momento especial con él… pero noté algo que me llamó la atención. Se trataba de una pequeña nave espacial en forma de esfera que viajaba por el espacio exterior y que pareció haber salido del planeta Vegita. ¿Un saiyajin intentando huir? Veamos de qué se trata.
Era un bebe nada más, pero se podía notar su gran parecido con el saiyajin que desafió a mi padre. ¿Será su hijo o algo así? Es que muchos saiyajines se parecen entre ellos (Especialmente en el cabello) de seguro debe tratarse de uno de los tantos bebes saiyajines que a temprana edad son enviados a planetas sin habitantes poderosos para que los puedan conquistar.
¿Acaso ese fue el único saiyajin que pudo salvarse? ¿Qué pasó con los que estaban misiones en otros lugares del universo? Y sobre todo ¿Dónde está el saiyajin que papá adoptó como hijo?
Comencé a tocar el teclado en busca de información sobre él. Resulta que papá lo había enviado al planeta Zanah par que lo conquistara y al ampliar la imagen, lo vi ¡Ahí estaba el desgraciada que usurpó mi puesto! Está sentado en una roca comiendo y rodeado de incontables cadáveres.
Con tan solo ver su mirada, me di cuenta de que era alguien muy frío y que no tiene compasión ante nadie. Tal vez sea la razón por la papá decidió tomarlo bajo su ala. Al escanearlo me di cuenta de que su poder de pelea era de unas once mil unidades ¡Era mucho más poderoso que yo cuando tenía su edad! Sin dudas esto debió haber sido el verdadero motivo por el cual papá lo adoptó.
Pareció estar hablando con alguien que se estaba comunicando a través de un rastreador. La persona con la que hablaba se refería a él como Príncipe Vegeta y le informó que el planeta Vegita fue destruido por completo y que casi no quedaban saiyajines con vida.
Su reacción era digna de alguien que podría gobernar al universo entero con puño de hierro ya que no se inmutó en lo más mínimo y preguntó perezosamente si ocurrió otra novedad. Tiene el carácter de todo un Demonio del Frío. ¿Qué habrá pasado para que alguien como él ya tenga esa aptitud a tan corta edad? ¿Acaso tuvo una vida difícil como yo o fue por cuestión de crianza?
No me gusta reconocerlo, pero tiene mucho más carácter del que yo tuve a los cinco años.
Ahora que sé quién tomó mi lugar y dónde está ahora ¿Qué debo hacer? No me costaría nada de trabajo reducirlo a polvo y cenizas de un soplido. Sí… ¡Eso sería lo mejor que podría hacer! Al deshacerme de ese insignificante simio ¡Podré ocupar mi tan merecido lugar como uno de los gobernantes supremos del cosmos! Solo debo ir a ese mundo para darle muerte al último representante de esos asquerosos e inmundos saiya…
Un segundo ¿Qué estoy diciendo? ¿Rebajarme a matar a un mocoso para poder estar junto a mi familia y ocupar el puesto que tanto he deseado? ¡¿PERO QUE RAYOS ME PASA?! ¡¿Cómo se me puede ocurrir algo como eso?! ¡¿Acaso estoy tan desesperado por volver al lado de mi padre que soy capaz de rebajarme de esa manera?! ¡NO PUEDO CREER LO PATÉTICO QUE SOY!
No es por el hecho de pensar en matar a un niño, eso es lo de menos, ¡Sino por el hecho de que soy muchísimo más poderoso! No sería justo que yo, siendo cien más veces fuerte que él, fuera y lo destruyera en este mismo instante ¡Actuaría como un perfecto cobarde! ¿Tanta envidia le tengo para pensar en esto?
Esto no es como cuando peleo contra criaturas de todo tipo para volverme más fuerte o cuando me deshago de esos carroñeros espaciales ¡Esto era algo profundamente personal! Lo justo y honorable sería que lo desafiara cuando estuviéramos en igualdad de condiciones y batirnos a duelo. Además, papá podría ponerse furioso si hiciera eso en este momento.
Así que lo que tendría que hacer era esperar. Esperaré a que ese mono estúpido crezca y se vuelva más poderoso, y cuando yo ya también haya crecido y tenga el nivel de poder de mi familia ¡Lo haré pedazos con mis propias manos y le demostraré a todos que yo si soy el único y digno heredero al trono como máximo regidor de toda la existencia!
Y tampoco es como si esa pulga pudiese tomar un rol importante o papel crucial en el futuro de mi familia y del resto del cosmos (NA: que otra gran ironía es que haya dicho esto ¿cierto? XD)
Busqué información sobre otros posibles saiyajines que seguían con vida. Incluyendo al príncipe y a ese bebe, solo quedan cuatro y los otros dos no llegan ni a las diez mil unidades de poder. Sin dudas son unas basuras lamentables que tampoco representaran alguna molestia en el futuro.
El tiempo pasaba y yo seguía sudando sangre entrenando hasta el cansancio. En realidad debo darle las gracias a ese principito ya que sabiendo que papá lo adoptó como hijo, me dio una motivación extra para volverme más poderoso y poner más empeño del que ya he puesto.
Me da risa ver como él y esos otros dos saiyajines conquistaban planetas para mi padre y tenían que obedecer cada una de sus órdenes sin saber que él fue quién destruyó su planeta de origen y todavía creyéndose que fue destruido por una lluvia de meteoritos ¡Que estúpidos son!
Pero si había algo que me diera más risa todavía, era notar como progresaba muy lentamente. No entrena de manera rigurosa como y solo se limitaba a matar sin piedad alguna a los que fuesen más débiles que él y sin enfrentarse a un enemigo que le hiciera sudar la gota gorda.
Es tan orgulloso que cree no necesitar desafíos a su altura para volverse más fuerte y siempre se anda vanagloriando diciendo que es el guerrero más poderoso que existe en todo el universo ¡Sí que tiene una enorme boca! Un hablador cae más rápido que un cojo y solo será cuestión de tiempo para que se tope con alguien que le haga sudar sangre y le dé un buen escarmiento para que se baje de su nube de grandeza; y de ser posible, que ese alguien sea yo (NA: Otra ironía XD)
Pero a pesar de eso, papá estaba complacido por los planetas que conquistaba a su nombre y lo seguía tratando como si de en verdad fuera su hijo ¡Eso hacía que mi sangre hirviera de la ira y del coraje! Aumentando más el odio que le tengo guardado al igual que las ganas de despedazarlo con mis propias manos; ya no veo la hora para hacer esto.
No hay mejor manera para desquitar todo este rencor guardado que peleando contra los distintos enemigos que me ayudan a fortalecerme. Esta vez me encontraba en el planeta Nigth.
Carece de estrella alguna por lo cual es un mundo totalmente oscuro y de bajas temperaturas, pero sus habitantes se alimentan de la oscuridad por lo cual eran seres muy poderosos.
No podía verlos, ni oírlos, ni olerlos, pero sabía que estaban ahí y podía defenderme y atacar ya que sentía su fuerza vital. Algunas razas alienígenas son capaces de percibir la energía vital que todo ser vivo posee, a esta energía se le puede llamar Ki. Es una habilidad que me ha sido de mucha ayuda ya que con ella puedo saber bien que tan poderoso es mi enemigo sin depender del rastreador y no confiarme de la medida que este me dé.
Con mi mano derecha detuve una patada dirigida a mi cara, di media vuelta frenando con mi codo izquierdo un puntapié que casi me da en la espalda. Tomé a mis atacantes de las piernas e hice que una descarga de energía recorriera sus cuerpos hasta hacerlos explotar.
Extendí mis manos hacia adelante para frenar un poderoso ataque de Ki que fue lanzado por 5 guerreros que unieron sus fuerzas. Rugíamos del esfuerzo hasta que concentré poder en mi puño derecho y le dio un golpe a ese ataque haciendo que brillara del color rojo de mi aura devolviéndoselos creando un estallido al dar contra ellos.
Comencé a dar saltos con volteretas de espaldas esquivando varias ráfagas que rozaban mi cuerpo y al detenerme junté mis manos creando un súper aplauso cuya onda expansiva se enfocó hacia adelante desintegrándolos por completo.
Uno me dio un sorpresivo golpe en la mejilla izquierda, otro en la pierna derecha haciendo que apoyara la rodilla en el piso y levantaron sus puños para golpearme al mismo tiempo en la cabeza. Volví a reaccionar rápido y les sujete las manos aplastándoselas a media que me incorporaba, en vez de desintegrarlos como los otros hice que lentamente una gruesa capa de hielo los envolviera dejándolos totalmente tiesos y de un golpe con mi cola los reventé como si estuvieran hechos de cristal; mi habilidad de crear hielo ha mejorado de manera considerable.
Di un alto brinco evitando otras ráfagas e hice que de cada dedo de mis manos y pies salieran rayos láser que al dar contra sus cuerpos los reducían a polvo y cenizas humeantes. Pero uno de ellos me abrazó por atrás inmovilizándome para que los demás comenzaran a golpearme por todo el cuerpo.
Gruñía por cada agresión hasta que me enfurecí y grité siendo envuelto por mi aura desintegrando a todos los que estaban cerca de mí para poder seguir luchando. Le di un derechazo a uno, a otro le di un cabezazo en el abdomen, enrollé el cuello a un tercero con mi cola y lo atraje dándole un codazo en la garganta, con mi pie derecho detuve el puño izquierdo de un cuarto congelándole el brazo para reventárselo y moví hacia abajo mi mano izquierda partiendo a la mitad a un quinto desde la cabeza hasta la entrepierna.
Tomé la pierna a otro y comencé a girar sobre mi propio eje para usarlo como garrote y golpear a los demás mandándolos a volar en todas direcciones. Lo solté cuando su cuerpo quedó hecho girones y continué combatiendo.
No sé cuánto tiempo ha pasado ahora, pero ha sido muy agobiante ya que me estaba quedando sin energías y estos seres no se cansaban, debía ponerle un punto final a esto ¡Ahora mismo!
Ahora creé a mí alrededor no un campo de fuerza rojo, sino una esfera de hielo súper resistente que me protegió de todo ataque e hice que de ella saliera disparadas varias estalactitas en todas direcciones empalando a los que no podían reaccionar a tiempo en esquivarlos.
Hice desaparecer la esfera y junté mis manos encima de mi cabeza creando una Death Ball. No era tan grande como la que papá usó para destruir el planeta Vegita ya que solo medía unos cuantos metros de diámetros, pero toda la energía estaba concentrada en un solo punto.
-¡Es hora de que todos ustedes vean la luz!- al tirarla contra el mundo, creé otra barrera para protegerme de la explosión.
Esta vez no se demoró unos momentos, sino que explotó enseguida matando a todas las formas de vida que lo habitaban. Respiré algo agitado para luego deshacer mi defensa. Estaba muy cansado, debía volver a mi base para descansar y recuperar fuerzas.
Al ingresar vi todos los fríos y grises artefactos de alta tecnología que poseo y con los que tengo que convivir sin más opción alguna. Tan vacíos… sin vida… que me recuerdan lo solo que estoy en este infinito y basto universo.
No puedo evitar suspirar con tristeza. Mi búsqueda del poder que tanto quiero me ha hecho alguien muy solitario y que casi no tiene contacto con otras formas de vida aparte de mis oponentes y de las bellas damiselas alienígenas con las que paso ratos especiales en los burdeles.
Se supone que los Changlongs somos autosuficientes y que no necesitamos de la compañía de nadie para sentirnos plenos y satisfechos. ¿Pero a quién intento engañar? Algunas veces siento que la soledad consume lentamente mi alma.
¿De qué me serviría poseer el poder necesario para ser uno de los gobernantes supremos del universo si no tengo a alguien con quien compartir y gozar el momento?
No me refiero a papá, el tío o el abuelo, sino a algo diferente. Me refiero a tener amigos o alguien que esté ahí para mí y me apoye en lo que necesite con los que pueda pasar ratos agradables.
Mis robots no cuentan ya que son solamente herramientas. Hasta los seres súper poderosos como yo necesitamos debes en cuando la compañía de alguien, no soldados o sirvientes o esclavos como los que tienen papá y el resto de mi familia y que son tratados como basura, sino de seres cercanos a los que se les pueda llamar camaradas y estén ahí en las buenas y en las malas.
Me siento en mi cama y luego de ver mi solitaria e insípida habitación veo mis manos y cierro los ojos soltando otro suspiro masajeándome las sienes. ¿Pero que estoy diciendo? ¿Cómo puedo dejar que una tontería infantil como esa me perturbe? Un futuro gobernador del universo no necesita de amigos o de algo parecido ya que nadie está a la altura para ser algo como eso.
Me dispuse a dormir para no seguir pensando en esas estupideces. Debido a que estaba cansado dormía profundamente y sin que nada pudiera despertarme… o eso pensaba.
Estaba rodeado por pura oscuridad y solo era iluminado por un haz de luz que venía de arriba. ¿En dónde me encontraba? Pregunté si había alguien por ahí pero no obtuve respuesta alguna.
-Hijo…- escuché la inconfundible voz de mi padre en forma de eco -tendrás que vengarnos…-
¿Vengarlos? ¿De qué estaba hablando? Solo estaba confundido. Por lo general cuando sueño con mis familiares, ellos me denigran y dicen que soy la vergüenza de la familia y demás cosas.
-Tú serás… el encargado de restaurar el legado y honor de la familia… cuando nos llegue la hora- ahora oí a mi abuelo, casi como si fuera una súplica.
-Deberás derrotar… a esos guerreros dorados que nos vencerán en algún futuro… ¡Dependerá de ti salvar el legado de tu especie! ¡DE LOS DEMONIOS DEL FRÍO!- le tocó el turno al tío Cooler.
-¡NO NOS FALLES!- apenas exclamaron esto se formó frente a mí otro haz de luz dando vistazo a alguien que no podía ver bien debido a la neblina del lugar.
Pero por lo poco que se podía apreciar, se trataba de alguien musculoso, su ropa estaba rasgada, tenía varias heridas, era rodeado por un aura dorada al igual que su cabello que estaba parado de puntas. No podía verle bien la cara, pero sentía su penetrante mirada fija en mí y sin parpadear. Y no sé porque, pero creo que tiene cierto parecido con el saiyajin que había desafiado a mi padre.
Esperen… un guerrero de pelo dorado… ¿Acaso se trata de…? ¡IMPOSIBLE!
Sin previo aviso se me acercó para atacarme. Con mi codo derecho me protegí de un puñetazo, bajé mi mano izquierda deteniendo una patada, levantó su pie izquierdo y trato de darme varias patadas en la para por lo cual movió de derecha a izquierda mi cabeza esquivándolas a duras penas, se elevó y trató de darme un codazo en la cabeza y me protegí cruzando mis brazos encima de mí, pero recibí un rodillazo en el abdomen seguido de un puñetazo en el rostro.
No sabía quién era o si se trataba del guerrero de esa leyenda ¡Pero tenía un poder tremendo junto con una impresionante habilidad de lucha! Pero no me iba a echar para atrás ¡DE NINGUNA MANERA! Yo no le tengo miedo a nada ni a nadie ¡Jamás me echo para atrás en un combate!
Me puse en guardia y comencé a luchar ahora ya serio. Le quise dar varias patadas con mi pie derecho pero se protegió con sus antebrazos, así que le lancé rayos de mis ojos que esquivó al agacharse y al incorporarse movió hacia arriba el puño derecho pegándome en el mentón, pero enseguida le di un codazo izquierdo, junté mis manos dándole un doble golpe en la mejilla derecha.
Giró sobre su propio eje dándome un rodillazo en el costado izquierdo sacándome una mueca de dolor y no me dio respiro ya que me pateó la rodilla derecha haciendo que me inclinara hacia adelante acertándome un cabezazo en el rostro.
Quiso darme otro golpe en la cara, pero le sujeté el puño derecho y comencé a darle bofetadas con mi cola al mismo tiempo que le daba varios golpes en el estómago con mi mano izquierda.
Levantó su rodilla derecha haciendo que chocara con mi puño y en su mano izquierda concentró Ki y me golpeó la cara creando una pequeña explosión que me hizo retroceder.
Nos volvimos a ver fijamente gruñendo y retomamos nuestra lucha. Nos dábamos con todo lo que teníamos sin ceder ni una sola vez. No sé cómo está ocurriendo esto ¡Pero sin dudas es la pelea más reñida y emocionante que alguna vez haya tenido!
Pero me estaba cansando y quise darle fin a esta lucha. Me elevé hasta lo más alto extendiendo mi índice derecho creando una Death Ball. Ese tipo se quedó en su sitio, juntó sus manos y las apuntó hacia atrás ahora concentrando energía azul.
-Kame… Hame… ¡HAAA!- gritó lanzándome una poderosa ráfaga de Ki. Le tiré mi técnica y justo cuando iban a chocar…
-Señor Ice-Berg- me habló uno de mis robots despertándome.
-¡¿EH?!- estaba alterado y miré de un lado a otro respirando agitado. A pesar de que solo se trató de un sueño ¡Se veía tan real! -¿Qué pasa…?- le pregunté pasándome una mano por la cara.
-Se acercan más carroñeros espaciales. Ahora vienen con cien flotas- solté un gemido ronco. Esos parásitos nunca aprenden.
Me levanté dispuesto a desaparecer a esas basuras espaciales. Pero no pude evitar pensar en ese sueño tan raro que tuve. ¿Por qué mi familia me pedía que restaurara nuestro legado en algún futuro? ¿Quién era ese guerrero dorado contra el que luché? ¿Será el mismo al que se refiere esa leyenda que ha pasado de generación en generación en nuestra estirpe?
Todo era tan confuso. Ya me pondré a meditar sobre ese asunto más adelante. Ahora debo encargarme de esas lacras y librar al universo de esas sanguijuelas chupasangre.
Capítulo tres completado el 01/06/2016.
Vegeta sí que tuvo suerte de que Ice tenga honor (A diferencia de su familia) y no fuera enseguida a fulminarlo ¿Cierto? pero eso es bueno ya que de lo contrario la serie no hubiese sido lo mismo si él lo mataba XD
Y sí que debe sentirse muy solito al no tener a alguien que le haga compañía, pero esas son las consecuencias de haber elegido el camino que tomó.
Como dije antes espero que les gustara su entrenamiento, en especial ese sueño que tuvo luchando contra el guerrero dorado (Obvio de quién se trata) ¿Pero habrán sido solo puras alucinaciones o son visiones de un posible futuro? Veamos por cuantas más desventuras pasará.
