( …. ) - Notas de la escritora

Cursiva - Pensamientos de nuestros queridos personajes

/// Recuerdos de oraciones dichas o escuchadas por los personajes en el pasado///

//volviendo a la realidad de los recuerdos ///...///mezclados con algo del presente//

FLASH-BACK - recuerdos hacia el pasado

Mundo de los sueños

Inner

--- --- --- - cambio de escena.

Disfruten la lectura!


Conociendonos, Sasuke Uchiha

Ella ya no sabía que pensar, su vida se estaba volviendo un completo caos e incertidumbre, miraba a la gente pasar, tenia sus manos guardadas en los bolsillos de la chaqueta como hace un rato lo había hecho en el auto, aun sentía en su mano el calor y fuerte pero no dañino agarre de la mano del chico que tenia frente a ella; el silencio reinaba el lugar, entonces la única duda que no dejaba ni un segundo tranquila su cabeza otra vez hizo asomo en ella. Retiro su vista del ventanal, para ahora verlo a él, notando como él la miraba hace quien sabe cuanto rato. Lo miro a los ojos tratando de escudriñarlos y se sintió abrazada por ellos, se sonrojo un poco y entonces sin previo aviso ella hablo. -¿Quien eres?- Practica mente se le escapo de sus pensamientos, quería mordece la lengua, aunque sin embargo era lo que más quería saber, quien era él... -Quiero decir- Tomando una pausa. -¿Cual es tu nombre?-

El sonrió, durante el tiempo que estaba con él, lo veía muchas veces sonreír. Cruzo los dedos de sus manos sobre la mesa y la miro más intensamente. -Sasuke-

Solo esas fueron sus palabras, aquella voz, aquel nombre... Su corazón se detuvo, lo sintió adentrarse dentro de su cuerpo, sus huesos... su corazón. Un escalofrío recorrió todo el cuerpo de la joven pelirosa y al mismo tiempo sintió su cuerpo arder. -Sasuke- Y era lo único que ahora su cabeza tenia en mente. Su corazón volvía a palpitar, pero aun, más intensamente. Sus dudas estaban disipadas, ya no sabia que decir, sin embargo aun le mantenía la mirada, aunque tímidamente, a diferencia de él, que con total seguridad la observaba. –Sasuke Uchiha-

-Disculpen- Había regresado el encargado, entregándoles a cada uno la carta. -Los dejare para que puedan elegir con más tranquilidad, volveré en unos minutos- Y sin mas reparo tan repentino como apareció, se fue.

No sabia que hacer, tomo la carta entre sus manos, tratando de concentrarse en que pedir, leía y leía, pero nada la convencía porque… –Por Kami ¡no entiendo nada! - Pensaba, mientras trataba de controlar su estomago que estaba por rugir de hambre. Decidió levantar la vista para ver si ya quien estaba frente a ella había elegido, pero al parecer el ni si quiera había tomado la carta. –¿No… no vas a pedir nada?- Algo indecisa de preguntar.

-Ya se lo que quiero- Sin quitarle por un segundo la mirada de encima. Ella sintió que se refería a algo más que simplemente la comida, sonrío nerviosamente.

-Espero no interrumpir- Mirando a ambos curiosamente. -¿Ya han elegido algo a su gusto?- Mirando primero a Sakura, ya que en casos de protocolo, las damas son primero.

-Eeem…- Echándole un vistazo rápido a la carta y regresándola al Encargado. –Una ensalada…- Ahora mirando a un Sasuke completamente serio. –Por Favor- Casi en un susurro, bajando la cabeza timidamente y devolviéndole la carta al señor.

Sin duda alguna tanto Sasuke como el Encargado quedaron un poco extrañados del pedido de la joven, aunque ambos lo supieron disimular.

-Y usted señor Uchiha, ¿Qué desea pedir?- Dirigiéndose ahora al mencionado.

-Edwards, quiero un Chateau briand de boeuf avec sauce bearnaise- Con una perfecta pronunciación francesa, que no paso desapercibida por una impactada Sakura que enseguida lo miro para terminarlo de escuchar decir. –Con Dauphinois, para los dos- Ahora él devolviéndole la mirada a una aun más que impactada Sakura.

-¿Para… los dos?- Ni siquiera quería imaginar el valor de eso. –Pero yo estoy bien con una ensalada de verdad- Traicionándola el rugido de su estomago otra vez.

Sonrío divertido, agregando. –Y con la ensalada por supuesto, bueno y para tomar lo de siempre- Entregándole la carta al señor.

-Perfecto- Retirándose del lugar para dejarlos nuevamente solos y volver en quien sabe que momento

-Ahora dime Sakura- Llamando la atención de la chica que jugaba con la servilleta. -¿Qué hacías lanzadote de una escalera?- Algo escéptico y en forma de reproche.

-Emmm … Estaba yéndome del edifico- Tratando de sonar convincente, sonriendo y frotando otra vez sus pies descalzos. –No quiero inmiscuir a nadie más en esto-

-Claro…- Cargando sus brazos en la mesa mientras cruzaba sus manos frente a su mentón.

-Señor- Teniendo la atención de ambos, les enseño una botella de vino tinto, para después descorcharla y servirles un poco a ambos en sus copas. –El mejor de la cosecha- Demostrando el orgullo que sentía al verter aquel liquido de un aroma y cuerpo formidable.

El pelinegro tomo la copa en su mano derecha, ya con el liquido mientras lo hacia bailar en la misma al tiempo que olía su aroma, sonrío de lado y después bebió el contenido para terminar aquella doctrina. –Lo sé- Dándole una mirada de satisfacción al administrador, que después paso hacia la pelirosa.

Indecisa tomo la copa entre sus manos, solo miro por unos segundos el vino, después lo olfateo un poco y bebió; sinceramente no sabia mucho de vinos como para hacer gala de ello. Sonrío al sentir el suave y dulce sabor en tocar sus labios y después pasar por su garganta, realmente tenia una apariencia completamente perfecta, el sabor era indescriptiblemente delicioso, además llevaba en el todos los deseo que un ser humano podría tener, pasión, lujuria, amor. Todo esto daba un resultado de fortaleza irrevocable, cualquiera diría que se trataba de algo más que un vino… talvez de un hombre o de una mujer. Cerro los ojos para sentirlo aún mejor, sentía sus mejillas sonrosarse, abrió sus ojos y noto como ambos caballeros la observaban atentos, uno más deseoso que otro. –Es…- Sin terminar de decir

-Perfecta- Interrumpiéndola, con la misma palabra que ella quería decir, pero él con otro sentido.

Al momento los dos quedaron mirándose el uno al otro, ni si quiera notaron cuando una señorita trajo su pedido en otra pequeña mesa con ruedas, dejando a un lado de ellos y se volvía a retirar.

-Mj mj mj- (tos), tratando de disimular su curiosidad. –Siento interrumpirlos- El mismo administrador tomaba cada plato y los dejaba donde correspondían, no había necesidad de mayor arreglo, estaba listo para ambos. –Aquí esta su pedido- Les sonrío a ambos. – Bon Appétit-

Sakura esperaba que el pelinegro empezara a comer, ultimamente la timides le estaba saliendo a flote, especificamente cuando se encontraba con él.

Sasuke dirigio su vista al plato, evidentemente el también tenía hambre, tomo los cubiertos con total naturalidad y comenzo a cortar la carne para probar un bocado y posteriormente beber vino para hacerlo más ameno aún.–Y dime Sakura, ¿conoces hace mucho al Usuratonkachi?-

Estaba tan concetrada en el rostro del chico, en sus facciones, sus ojos y labios que al escuchar la llamaba, de la impresión dio un respingo, pequeño, pero que solo el pudo notar. Sasuke sonrio y continuo con su cometido.

-¿Qu-quien?- Dudosa de saber si no había escuchado bien o talvez si.

-Al usuratonkachi- Justo terminaba de pasar por su garganta otro poco de comida, hizo una mueca con su boca de forma negativa. –Lo siento, me referia a Naruto- Había olvidado que solo ella no sabia que llamaba así al rubio.

-Haa- Tranquilizandose un poco más al entender, aunque aún jugaba con sus pies, había adquirido esa costumbre de pequeña. En tono alegre y sonriendo–Lo conoci por un accidente- Bajo su vista en dirección al plato, no precisamente por comer, sino que comenzaba a ruborizarce recordar la situación.

El Uchiha puso más atención al notar la actitud que la joven tomo, dejo su plato y la miro directo, hizo un gesto con su mano para que continuará. –Tengo tiempo-

-Bueno, teoricamente lo conosco por Hinata y Tenten, amigas mias, aunque la situación es debido a un accidente- Cada vez entraba en mas confianza, levanto la vista para verlo, aunque obviamente le impresiono que otra vez la observará tan fijo respondio a si mismo que era a que prestaba atenció a sus palabras. –Un tarde, en vacaciones de verano, a Tenten se le ocurrio salir a dar una vuelta en bicicleta, habiamos llegado a la punta de una colina y bajabamos a mucha velocidad, además de el impulso de la altura y cuando ya estabamos llegando a sendero plano Naruto se cruzo en el camino, tenia puestos los audifonos de su Ipod y no escucho los gritos de nosotras tratando de que se quitara del camino- Estaba comenzando a reir, recordaba perfecament elos gritos desesperados y…. –Y cuando por fin se dio cuenta puso una cara increiblemente comica- Hablaba con pausas ya que reía, Sasuke estaba encantado. –Naruto se paralizo de la impresión y notras perdimos el control de las bicicletas al movernos desesperadas, entonces- Secandose una lágrima de la risa, aunque a él le recordo a otras que vió, esa era la unica clase de lagrimas que quería ver, de alegria. –Y los 4 caímos 3 metros más allá de donde se encontraba antes Naruto- Ya más calmada. –Naruto quedo bastante herido, aunque nosotras le secundamos. Al mirarnos ya concientes después del accidente, ellas se dieron cuenta de quien era, el distraido de Naruto. Tenten lo golpeo, aumentando los daños fisicos de él y Hinata palidecio aunque trato de detener a Tenten- Se había ido en las nubes con esos recuerdos de sus momentos de felicidad. –Y así fue como los conocí, sonriendo sin darse cuenta, mientras miraba la copa de vino.

Sasuke escucho todo con claridad, no se perdio ningun detalle, en especial la distración e idiotes de Naruto como el decía, le causo gracia a situación, o ostante lo que más lo entretenia era la actitud que había adoptado Sakura, desde que la volvio a ver, jamás la vió alegre, en sus ojos, a pesar de ser hermosos existia una sombra de tristeza, de soledad.

Acerco su mano al rostro de ella, era obvio que otra vez la sorprendio, ella lo miro y él le sonrio, le acaricio un poco el rostro. Ambos estaban hipnotizados, otra vez. Un mechon del cabello de ella callo por su rostro, como un pequeño, fino y delicado pendulo despertandolos de su letargo, que al parecer no se había dado cuenta. El estomago de sacuro volvio a reclamar otra vez, ella se sonrojo. –Es mejor que empieces a comer antes de que tu estomago te mate- La miro cariñosamente, colocando el mechon detrás de su oreja, volviendo como antes a su plato y dejando a una Sakura totalment e impactada.

Sin mayor reparo la cena continúo de lo más natural y tranquila posible, aunque en el fondo escondía la curiosidad y nerviosismo de la pelirosa por aquel serio joven que se encontraba frente suyo, que demomentos se mostraba bastante cercano a ella, aunque siempre de lo más tranquilo y calmado.

-Después de terminar aquí, iremos a cierta tienda de la ciudad, necesito arreglar un asunto- Mirándola de soslayo mientras bebía otro poco de vino.

Otra vez volviendo a la constumbre de él; No era una petición, era simplemente una orden. Dejando de lado el toque romantico, aunque siempre sorprendiendla.

-Tengo que regresar a mi casa- Tratando de no sonar alterada ante la actitud de él.

-Y yo tengo que hacer algunas cosas antes- Con total naturalidad. –Que no pueden esperar, después te dejare en tdonde vive-

Sakura se limpio levemente su boca con la servilleta que reposaba en sus piernas, y la dejo a un lado de su plato. –Lo siento, pero yo me puedo ir sola desde aqui mismo- Sabia que el chico era encantador, era demasiado, tanto que la abstraia de la realidad, sin embargo había descubierto otra cosa, la facilidad con que la hacia irritar, al parecer los momentos de letargo se habían terminado. -Gracias por todo y disculpa las molestias Sas- Levantándose de la mesa, ya a un lado de ella con la clara intención de retirarse de allí, pero su voz la detuvo.

-¿Piensas salir así por las calles y con una manada de reporteros tras de ti?- Mirándola entre serio y divertido, sabia que no podría ante aquello.

-…- Simplemente no había pensado en eso, no había olvidado su estado, lo cual le extraña aun más no sentirse incomoda frente a él. Pero si había olvidado que estaban detrás de su huella. –Yo…- En ese momento volvió a mirar sus pies, y se paso por su cabeza ¿Qué pensaría él de ella?, de seguro estaría haciendo el ridículo increíblemente. Cargo su mano derecha instintivamente en la mesa, aun miraba sus pies, siendo conciente de sus circunstancias, necesitaba mantenerse firme en esa soledad. Justo en ese momento, sintió como otra mano, fría pero a la vez calida se posaba sobre la suya, entonces se dio vuelta para observar ambas manos.

-Será mejor que termines de comer- Tenia sus ojos fijos en ella, ella lo noto; su oscura mirada era indescifrable, pero a la vez acogedora. –Ya queda poco- Esas palabras tenían más de un sentido. –Después… pronto estarás tranquila-

Sin dudarlo mucho hizo caso a sus palabras, nuevamente se sentó, y otra vez en un agradable silencio se encontraron ambos.

Finalmente habían terminado de comer y el la condujo otra vez a su auto.

Sakura meditaba respecto a su situación, de la cual recién cayó en la totalidad de ella. –Estas descalza, solo con una polera y un abrigo, fuiste a comer y ahora te diriges a su auto, ¡Alguien que acabas de conocer ayer por la noche!- E instantáneamente se detuvo de su andar.

Él iba a su lado, y al notar su reacción simplemente acerco su brazo y la tomo de la cintura para así hacerla continuar.

-Tal vez no sea un completo desconocido Sakura- Su Hinner hacia acto de presencia como hacia hace ya rato no lo hacia.

Ya en el auto la situación no era muy distinta de lo anterior, el silencio aun embarga el lugar hasta que finalmente llegaron a un lugar.

-¿El centro comercial?- Casi incrédula, no podía creer que la había llevado a un lugar lleno de personas donde no solo él sería testigo de SUS circunstancias, si no también todos quienes se encontraran ahí.

Solo la miro de reojo y sonrio para sí. –Tengo unos asuntos que atender en este lugar- Mientras subian por el ascensor al 3 piso.

Sakura observaba y jugaba con sus pies, no podia creerse este día, extrañamente comenzaba a sentir algo en su estomago, que la hacia sentirse feliz y tranquila, olvidaba todo lo malo que podria haberle sucedido, quería estar siempre así, feliz.

Ya porfin en el tercer piso salieron del ascensor, Sasuke dejo pasar primero a Sakura y se encaminaron entre los pasillos del lugar. Toda la gente se daba vuelta a mirar a Sakura, ¿Quién en su sano juicio saldria así?, simple, solo Sakura Haruno, y al parecer eso no le molestaba para nada al Uchiha, al contrario, le agradaba la tranquilida que ella le transmitia, aunque no lo exprasaba mucho, no era bueno para declaraciones de sentimientos, más si para demostraciones y actos de ellos.

-Etto…- Tratando de llamar su atención.

Sasuke la miro, demostrandole así que la estaba escuchando.

-¿Te importa si mejor te espero en alguna tienda mientras tu haces lo que tienes que hacer?- Tratando de sonar convincente.

Sasuke la miro un poco extrañado. –Claro, dime donde estaras para no perderte de vista- Sonriendole orgullosamente como de costumbre.

Se quedo parada frente a él, con los ojos muy abiertos y los labios semi abiertos. Estaba embriaga por él, temblaba por dentro. Nunca antes un hombre habia impuesto tantas emciones en ella, nunca antes habia experimentado lo que estaba comenzando a sentir por él.

-¿Y bien?- Sonrio al ver como ella reaccionaba, esperaba que le dijera cual era la tienda.

Volvio a realidad subitamente, tenia que responder. Le sonrio un poco, aunque nerviosa le dijo. –En la tienda Little Gift- Comenzando a caminar ambos en dirección a la tienda. –¿La conoces?- Preguntaba curiosa, notando como su acompañante no dudaba en que camino tomar para llegar a la tienda.

El chico sonrio para sí. –Si- Por el momento no la miro.

Sin embargo ese silencio la pelirosa lo interpreto como otra cosa. –Claro ¡Es obvio!- Tratando de sonar lo mas normal posible, no sabia porque pero sus suposiciones llegaron hasta dolerle los huesos, simple, ¿Quiénes son los pricipales compradores de las tiendas de ese estilo? Las parejas, lo novios con regalos para sus amadas y queridas, en conclusión, Sasuke tenia novia.

El Uchiha noto como la actitud de ella cambiaba, aunque tratara de fingirlo, era más que evidente. Pensaba preguntarle que le sucedia, a que se debia tal cambio, pero justo en el momento en que se disponia a realizar la pregunta.

-Ya llegamos- Le sonrio y se alejo de él hasta quedar en la entrada a la tienda.

-Volvere en unos minutos- La miraba serio, la observo hasta que cruzo el umbral de la puerta la tienda, se quedo unos segundos más ahí, hasta que se fue.


-¡Por Dios Sakura!- La encarga de la tienda era una mujer ya un tanto mayor, pero aún así le gustaba trabajar y más aun en esa tienda, le encantaba ver como muchas personas se debatian en que regalo llevarle a sus seres queridos, también le gustaba mucho la clase de personas que trabajan ahí, particularmente mujeres jóvenes y en especial, que siempre necesitaran de su consejo, el consejo de la vieja Miyako. -¿Qué haces aquí y porque estas vestida asi?- Saliendo detrás del lugar de pago para acercarse a Sakura.

-Larga historia Miyako-San- Caminado entre los mostradores del lugar, produciendo unos minipasillos donde se podia apreciar toneladas de peluches, en cierta sección cartas y sobres de colores, todos con buenos deseos, en otro mostrados algunos cuadernos de notas, pequeñas chucherias y regalos.

-Bueno algun día tendrás tiempo para contarme esa historia- Poniendo una mano en su hombro al notar su bajo perfil, aunque no podia pasar de largo algo. –Sin embargo eres portada de todos los medios Sakura-

-¿?- Miro al techo de lugar parpadeo, era cierto, había olvidado por completo a los paparazzi.

-"La fugitiva novia cerezo"- Haciendo gestos con sus manos el el aire como simulando una portada.

Camino hasta su querido y gigante peluche favorito, de 2 metros de alto y uno de ancho. Se sento en el suelo a su lado en e suelo y cargo su cabeza en el abrazndolo por el cuello. Era un perrito.

Ya había pasado unos 20 minutos, ese día la tienda no tenia muchos clientes como era de constumbre, en ese momento se encontraban solo ellas dos, permaneciendo siempre sakura junto a su amigo peluche.

-Mi vida es un completo desastre-

-Ay pequeña Sakura, ¿Qué sucedió?-

-Verdadero amor- undio su cabeza en el peluche ocultando su rostro por la vergüenza. Miyako rio entre dientes.

-No pierdes las esperanzas de encontrar aquello, ¿No?- Arreglaba unas flores que se encontraban en el mostrador de la caja. –Eso es bueno-

-Es solo que a veces pienso que son tonterias de niña de kinder, pero…- Respirando para mantener la calma.

-¿Pero?- Miyako esperaba atentan, sonreía para si, estaba de espaldas a la puerta de entrada, pero sabía que alguien se encontra ahí, además de ellas dos, hace bastantes minutos, los suficientes como para escuchar desde el inicio de la conversación.

-Pero siento una voz dentro de mi, un fuerza en mi corazón que me pide a gritos que no me rinda, porque ese amor en el que creí ciegamente cuando niña existe y que alguna vez lo encontrare a él… a mi verdadero amor-

Pasaron algunos minutos en silencio, en los que uno asimiliba la información. –Asi que recuerda aquello, o almenos parte de ella, solo no me recuerda a mi-

-Disculpe Miyako-San- Queria cambiar de tema. -¿Podría conservar mi empleo?- Al decidir casarse con Sai, se tendrían que ir y por ende dejaria ese trabajo, tomando otro en la otra ciudad, aunque Sai se ofrecio hacerse cargo de todos sus gastos, además del traslado de universidad; levanto su rostro. –Maldición- Llevando la mano de su palma izquierda a su frente.

Miyako la obvservo preocupada. -¿Qué sucede ahora pequeña?-

-Tengo que hacer todo el papeleo de la universidad otra vez- Suspirando- Ya que no me traslado, seguiré estudiando en la misma universidad, el problema es que no se si acepten- Cargando su cabeza en la misma mano, sentia el pesar de la situación y veía como las cosas se empezaban a complicar, al menos le consolaba el hecho de que no le arruinaria la vida a nadie más.

-¿Qué universidad?- Una voz un poco más severa que la de Miyako-San.

-MedicNin Konoha- Respondio por inersia, sin reaccionar inundada en sus pensamientos.

-Así que estudias medicina- Se acerco hasta quedar unos centimetros atrás de ella, que aún no se daba cuenta quien era. -Veo que eres más que una estudiante promedio- Sonrio. -Como para estar en una de las mejores escuelas de medicina del mundo- Con la misma seriedad, y un poco de urgollo en su voz, no sabia mucho de Sakura, solo sabía que lo que sentia por ella era incontrolaba, no obstante quería darce un tiempo para que ella se diera cuenta y también conocerla mejor, y el hecho de saber que era una estudiante de medicina y por lo visto inteligente le satisfacia, pero más que eso a cada segundo ella lo iba impresionando más y más, el escuchar su respuesta del verdadero amor le demostro lo puro e innocente que era su corazón y más aún lo facinante que ella era. –Que ella es- Se corrigio a sí mismo en sus pensamientos. Podria estar toda una vida observandola y no se cansaria.

-Ay Miyako-San, ¿Sabe?, conocí a un chico bastante…- Cargando ambos brazos sobre la cabeza del peluche y su menton ahí, observando el bacio y sonriéndo.

-¿Bastante?- Ambos al mismo tiempo, tanto el chico atrás de la espalda de ella y Miyako-San, la cual hace bastante rato se dio cuenta de la presencia del muchacho, pero la curiosidad daba más poder para que mantuviera silencio sobre su precencia, además de que en su mente una vaga imagen de él se hacia presente. –Estoy segura haberlo visto antes… pero no recuerdo donde ni quien es-

-Bastante particular- Casi indesisa. –Es que el siempre aparece cuando necesito ayuda, pero no es solo eso es…- No sabia si confesar lo que le estaba pasando. –Él- Siendo abruptamente interrumpida.

-¡KONISHIWA!- Un cliente ingresaba a la tienda.

De la impresión y por reflejo Sakura se paro y giro rápidamente con la vista en el suelo, sin notar que alguién se encontraba detrás de ella, entonces al intentar dar un paso choco con el torso de aquel, perdiendo el equilibrio, aunque los refleos de él erán lo bastante buenos como para sujetarla. La tomo de la cintura acercandola fuertemente a él, sonrio al notar que el cuerpo de la pelirosa temblo con su contacto y sus mejillas se sonrojaron. –Veo Sakura que aún estas con tus sentidos perdidos- Haciendo referencia a las contastes perdidas del equilibrio que ella tenía.

Tenía sus manos sobre el torso de el, cerrando sus manos y arrugando su camisa, estaba de puntillas, estaban lo suficientemente cerca como para sentir la respiración del otro y que el corazón se les desbocaba. Respondio sin darse cuenta. –Y yo veo que al parecer siempre estas como para poder ayudarme- O más bien su subconciente.

Sasuke sonrio otra vez, se acerco lentamente, ella pensaba que la iba a besar, entonces fue cerrando sus ojos, más él se desbio ha su oido, despacio y en susurro le dijo. –Siempre será así y si no estoy te encontraré-

Sakura habrio de golpe sus ojos, sintio que el corazón se le detuvo, en su mente un pequeño esbozo, voces del pasado se hacian presente.

FLASH-BACK

-No se te olvide ¿he?, tienes que encontrarme, ahora me tengo que ir- Removió su mano de la de él; en ese momento el pequeño niño se dio cuenta que no había soltado la mano de la niña y enrojeció un poco desviando la mirada.

-¿Y como quieres que te encuentre?- Aparentemente sin darle importancia, como siguiéndole el juego a la niña.

FIN-FLASH-BACK

-MJ MJ MJ (Tos)- La señora Miyako, tanto como el cliente se habían quedado anonadados observándolos y cuando ella comenzó a notar que en el lugar se encontraban más clientes que se hipnotizaron ante la escena, determino que era momento de terminar la función, aunque muy a su pesar ya que amaba el romance y drama de las historias.

Tanto Sasuke como Sakura se separaron inmediatamente y ambos pensaban lo mismo.

-¿Que rayos sucedió aquí?-

Inmediatamente Sasuke la tomo de la mano y la saco del lugar diciendo que ya era momento de partir, no sin antes a que Sakura lo obligará a esperarla por que se despedía de su querido amigo peluche.

-Nos vemos pequeño-

Y así ambos llegaron al automóvil del pelinegro, Sakura absorbida en sus pensamientos referentes al último momento y Sasuke sonriendo y Dios sabe pensando en que cosas o en su próximo movimiento, pero y aun así, lo que sucedió allí dentro no se lo esperaba para nada.

El auto se encamino a la salida del estacionamiento del centro comercial y silencio nuevamente reinaba, solo hasta ahora.

-Bueno Sakura dime donde queda tu casa-

-No Sasuke, aquí a la vuelta está bien-

–Sakura dime donde vives, yo te puedo llevar- Insistió, deteniéndose en un semáforo con luz roja.

-De hecho una amiga, Ino, vive aquí a la vuelta- Indicándole con sus manos.

Sasuke la miro serio, ya estaba perdiendo la paciencia. Ya comenzaban a avanzar de nuevo.

Sakura lo noto. –Solo tendré que caminar unas pocas cuadras y llegaré- Sonriendo para tratar de dar vuelta la situación a su favor.

La miro incrédulo, sin perder el control del auto, lo detuvo en plena avenida a un lado de una calle peatonal, encendiendo las luces intermitentes de precaución. La pelirosa pensó que con esto le daba a entender que cedía a su petición, vio como marcaba un numero en el celular y creyendo entender el mensaje. Se quito su cinturón y estando apunto de abrir la puerta del copiloto una mano la detuvo.

-¿Sa-Sasuke?- La perturbo, observo como la mano del pelinegro sostenía seguro la suya, in soltarla aún, concentrada en el repentino contacto.

-Sí… sí- Sasuke hablaba por celular con una cara de tedio, aun sin soltar la mano de Sakura. –No estoy para tonterías Usuratonkachi, envíame AHORA la dirección de Sakura, tienes 30 segundos- Cortando la llamada abruptamente y en ese momento al escuchar su nombre en la conversación, la joven salio de su trance.

-¿Nani?- Lentamente movió su cabeza hasta posar su vista en quien se encontraba a un lado de ella. En ese momento el soltó la mano de ella, sin inmutarse para nada. Prendió el GPS de su auto, posteriormente activo el manos libre de su celular conectado por bluetooth, al igual que el bluetooth del auto y GPS.

Sakura lo observaba con la boca abierta y cuando se decidió a preguntar algo, el sonido del celular de Sasuke la detuvo. Él magnate de Uchiha Corp ni siquiera se tomo la molestia de abrir el celular, sabia que era un mail y de quien era, junto con la información que necesitaba. –Lee el mail de mi celular y codifica la información- Su celular estaba en uno de los compartimientos del auto cercanos a la radio, un agudo pero leve del auto móvil respondió, posteriormente dando un O.K. –G- Hablándole al GPS. –Busca la dirección que te entregaron recién- Después de 2 segundo la voz computarizada de una mujer hablo diciendo como llegar a aquel lugar, a cuantos kilómetros se encontraba y la mejor opción de camino a tomar mientras el mapa del GPS indicaba; entonces por fin volvieron a partir, Sasuke poso sus manos seguro en el volante y piso el acelerador, no sin antes decir. –Ponte el cinturón- con la vista otra vez al frente.

Y Sakura de una sola pieza, sin decir nada, impresionada de la tecnología, impresionada de la actitud de él de querer llevarla hasta su casa tanto como para recurrir a Naruto, impresionada de él.

-¿Por qué hace esto?- No le quitaba la mirada de encima, él lo noto. -¿Por qué es así?- La miro un segundo de reojo y giro el volante a la derecha. -¿Por qué estoy comenzando esto dentro de mí?, lo de hace un rato… ¿Qué significa esto dentro de mi?- Observando sus manos y llevando una a su corazón. -¿Por qué mi corazón late así?- Sasuke encendió la calefacción, noto que empezaba temblar debido al ambiente húmedo del día, aunque ella no se daba cuenta porque como una vez más en el día sus pensamientos la consumían. -¿Por qué siento esto cuando lo veo, cuando estoy a su lado?-

Al fin llegaron a su destino, el auto se detuvo, el se bajo del auto, pasando por delante hasta llegar a la puerta de ella y abrirla. La pequeña flor de cerezo lentamente se saco el cinturón. -¿Qué me esta pasando?- Manteniendo la vista gacha.

-Hemos llegado- Le dijo extendiendo su mano para ayudarla a bajar y justo al momento en que sus manos tuvieron contacto otra vez ella lo volvió a mirar directo a los ojos.

Un relámpago ilumino todo el lugar y especialmente a ellos dos.

-Y por qué siento que ya no podría estar sin él…

que ya no puedo vivir… ni existir… si … si no estoy con él…

Sasuke Uchiha.


Siento la demora

Gracias a mis fieles lectores

Comentarios por favor? :D

Feliz año nuevoo!

Byee