¿S-Sabéis que soy una personita felíz, verdad? ;u; Muchísimas gracias por vuestros comentarios, estoy demasiado feliz ¿Sabéis que os quiero, verdad? *me pongo melosa muy rápido asdasdad, pero es que os quiero muuuchoooo* xDD
Ah,aquí tenéis la recompensa por los reviews *os doy galletas* lol
Si, España es una mala influencia, muy,muy,muy mala. (por eso niños, no se acerquen a él -perdón, siempre he querido escribir eso lol)
Este capítulo, personalmente, me ha gustado tanto escribirlo que me he emocionado. No por cómo lo he escrito, sino por las emociones de los personajes :,D Me ha parecido conmovedor hasta a mí..
Lovitdesele, muchas gracias por pedirme escribir sobre esta pareja, gracias a tí he descubierto que puede ser una pareja realmente bonita :D Y ya estoy buscando lo de abrida, a ver si lo cambio xD -no sé cómo he estado para escribirlo, es que a veces estoy empanada lol-
Onny-Chan, entonces te gustaría vivir con mis madre lol No me presta mucha atención y tengo 15 xD
Bueno..Espero que este capítulo os guste, y el fic ya está llegando a su final n_n Como mucho, dos capítulos más, pero creo que entre este y el siguiente -que creo que será un pequeño epílogo- concluirá.
Por eso, si tenéis alguna petición de alguna pareja, o alguna idea que os gustaría leer, por favor, decídmelo y yo la escribo con toda la emoción del mundo xD
Y recordad: COMENTAD POR HETALIA -y el yaoi y todo eso xDD-
¿Qué quieres, mocoso?
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Cap 2
::Holanda´s PoV::
"Quiero que me vuelvas a tocar -afirmó, con los ojos decididos-"
Las palabras de ese niño me hicieron abrir los ojos más de lo que creía posible. Era imposible que mis oídos estuvieran en lo correcto. ¿De veras había dicho lo que acababa de escuchar? ¿Tocarlo?.
Me ruboricé tan pronto como llegé a malentender o entender. La piel clara de mis mejillas se sonrojó en tres décimas de segundo en las que el pequeño me miraba serio y anhelante.
¿Aquel malcriado italiano se refería a esa "clase" de tocar en la que yo estaba pensando?.
¡Joder, joder, joder!.
Esto no debería estar pasando. Dios mío, claro que no debería estar pasando. ¿Qué clase de cosas de adultos le había enseñado España al joven italiano que me estaba mirando, esperando mi respuesta?.
-Por favor,tócame como lo hacía España -al decir estas palabras, sus ojos caramelo se llenaron de lágrimas y su expresión se tornó triste y melancólica.-
Madre. . Hermoso...¡¿Qué cojones es lo que ha dicho?. ¡Voy a matar a ese puto español pedófilo!. Definitivamente, lo voy a matar, ¿cómo puedo dejar que ese monstruo esté con mi hermana comprando?.
-Romano, ¿cómo que te toque como España? -me incorporé, rígido, poniéndole mi mana derecha en su hombro, mirando a sus ojos lagrimosos con fiereza- ¿cómo te toca ese malnacido?
Sin esperarlo, el niño se cayó al suelo, rompiendo en lágrimas.
Me quedé petrificado, sin saber qué hacer. Él estaba ahí, tirado en el suelo, tapándose la cara con el dorso de sus manos para ocultar sus lágrimas y su expresión.
No supe qué decir, no supe qué hacer..Pero el chiquillo empezó a hablar, para mi consuelo, y sus palabras sonaban claras.
-¿Sabes, Holanda?. Tú y yo no nos conocemos mucho, pero..Ya que hemos llegado a esto, quiero contarte algo..-murmuró, aún tapándose el rostro-
-P-Puedes confiar en mí -fue lo único que pude articular, tragando en seco-
Romano se secó las lágrimas por última vez, y me miró a los ojos. Era la primera vez que lo veía de esta manera. Era la primera vez que veía su verdadero ser. Sus ojos eran claros, y me mostraban cómo era. Sus ojos acaramelados, de los que siempre había pasado.
-Hace mucho tiempo, desde que cumplí 13 años el último mes..Que España ya no se comporta conmigo como antes. -empezó a contarme, ensimismado- Y todo es por culpa mía -una lágrima volvía a recorrer su mejilla, pero su expresión no era triste-
-¿Por qué es culpa tuya? -mis preguntas eran tontas, si..Pero es que no sabía cómo enfrentar la situación.-
El italiano cogió aire para responderme con serenidad.
-Desde que tuve 12 años, le dije que no me tratara como a un niño. Que no me acariciara el pelo, que no me diera besos en las mejillas..Que no me abrazara ni me bañase. Le hize prometer que cuando yo cumpliera los 13, me tratara como a un adulto.
Me calmé. Ahora lo comprendía todo...Me sentí sumamente aliviado...Y también me sentí un pervertido al pensar que Romano quería que lo tocase de "esa" manera. Así que en realidad, lo único que quería al pequeño era un abrazo, una simple muestra de cariño.
-Pero...-siguió el niño con su historia, melancólico- ha pasado muy poco, apenas un mes...Y..Yo no puedo estar sin sus abrazos. -empezó a llorar, desconsolado-...¡Maldición! Ojalá yo no le hubiera propuesto esa promesa..Me siento inútil..Pero..Yo quiero que la gente me abrace, y me diga cosas cariñosas, y...
Acallé a Romano, dejándolo anonadado.
Mis brazos rodeaban su fino y frágil cuerpo de niño pequeño. Tan delicado, tan inexperto, tan...Nuevo. Y las cosas nuevas se tienen que adaptar, tienen que sentir emociones, que rendirse, dejar su pureza para la vida dura y egoísta..¿Qué coño?. La pureza persiste en nuestro cuerpo, y es nuestro más hermoso principio. Quien poseé pureza tras pasar por las situaciones más angustiosas, dejando su luz pasar por el sujeto dicho, creyendo en la pureza y en la luz a pesar de todo..Esas personas, o ese concepto, es el que me mantiene vivo. Y por eso, quería que la pureza de ese niño persistiera. Que su pequeño corazón no sintiese soledad tan pronto.
Sus ojos se abrieron con sorpresa, y sus lágrimas cesaron a causa de su reacción.
Sentía su cuerpecito rozar el mío, su corazón latiendo bajo su pecho que quería ser amado y saberse querido.
-Eres un maldito crío malcriado..¿Lo sabías? -le dije, con un tono raramente cariñoso en mí, sonriendo-
No obtenía respuesta de él, así que me armé de fuerzas para recomponerlo.
-La verdad es que no nos conocemos casi nada..Pero los dos compartimos algo muy importante...
El niño acercó su rostro al mío, con la intriga en su semblante presente.
-Compartimos nuestras ganas de superarnos. Porque los dos queremos superar a España. Vencerle...Verlo en el suelo sufriendo es sólo una excusa boba. -al pronunciar esta afirmación, mi mente se aclaraba por primera vez en muchos años- porque lo que en verdad queremos hacer..Es ser más fuertes.
Este fue de los momentos más increíbles que me han pasado. Porque me dí cuenta de que el pequeño italiano y yo, éramos completamente iguales en ese no nos hablábamos ni nos aclarábamos a causa de nuestro ego. Nuestro maldito ego que nos cegaba..
Le sonreí, y una carcajada salió de mis labios, una risa verdadera. De esas que hace mucho tiempo que no usaba ni salían de mí con esa facilidad. Mi risa siempre solía ser desafiante, irónica..Y no tenía nada de alegría, en verdad.
Entonces..Ocurrió...
La sonrisa más hermosa que ví se plantaba ante mí, proveniente del pequeño italiano más malcriado y tontín del mundo. De aquella persona que era mi copia. Tan orgulloso como mi ser, tan orgulloso que no podía aceptarse en el fondo.
Y, por fin, su sonrisa pura se cruzó en mi camino.
Los dos en el suelo, yo abrazándolo, rodeándolo con mis brazos.
Y su fino cuerpecillo, lleno de luz, al igual que su sonrisa, entre mí.
No sonrió mostrando los dientes, sólo curvó los labios leve y suavemente, dejando un brillo de felicidad en sus ojos a su paso. Iluminando su rostro como el halo de un ángel en éste mismo.
Ambas de mis manos; fuertes, grandes y maduras, sujetaron su semblante; fino, joven, hermoso, suave..
Le acaricié los pómulos moviendo mis dedos pulgares en círculos suavemente, masajeándole con suavidad.
-Romano..Haz las paces con España. Dile lo que sientes. Él es como un padre para tí, ¿no?. -le propuse, mirándolo a sus mejillas que se sonrojaron ante mi contacto.-
-C-Creo..Que podría hacerlo.. -tartamudeó-
-¿Sabes? Viviendo con el cariño de España, que es como un padre para tí, vivirás mucho más felíz. Dile que no se distancie de tí, que solo era una broma, o muéstrale cariño de vez en cuando tú también. Con que solo lo abraces, el muy idiota ya volverá a ser el de antes..
"Haz que todo el tiempo en el que puedas seguir siendo un niño, se prolonge, porque el mundo de los hombres es muy duro" -pensé decirle, pero me acallé.Huh, si le decía eso, puede que el niño se deprimiera. Además..Ya acabaría dándose cuenta de éso con el tiempo. Al igual que yo.
Joder..Qué cursi que estaba empezando a sonar, pero en ese momento, no pensé mucho en eso. Mi fachada de tipo duro escondía muchos secretos.
Sentí el contacto de unos finos labios en mis mejilla derecha fría, que ahora estaba ardiendo a causa del leve contacto.
El italiano besó mi mejilla y se quedó cerca de mi semblante por unos instantes, con los ojos cerrados y una expresión de tranquilidad y felicidad enorme. Casi podría decir que una sonrisa se dibujaba en su rostro, curvando sus labios que rozaban mi mejilla con suavidad.
Ese pequeño niño siempre era un saco de sorpresas. Nunca sabes cómo es una persona hasta que no te quedas una tarde con ella, ¿eh?.
Se separó de mí, para sonreírme abiertamente.
-Gracias -pronunció, dejando atrás sus palabrotas y su mal humor por una vez por todas en aquella tarde-
Reímos los dos al son, cerrando los ojos a causa de la felicidad, enseñando los dientes y sonrojados.
-De nada - conseguí responderle- Y ahora, niñito malcriado... -dije levantándome del suelo, y cogiéndolo en mis brazos de un movimiento, dejándolo sorprendido-
-¿Q-Qué? -preguntó, con la sorpresa en su semblante-
-Ahora, vamos a ir a lavarte esa cara de llorón que tienes -le dije descaradamente, dirijiéndome al lavabo de la planta baja de la casa-
La cara de Romano se sonrojó de tal modo que parecía un tomate. Qué mono.
-¡I-Idiotaa! -gritó, refunfuñando- ¡Y-y no me cojas así, no soy un bebé! -se quejó-
Le miré con una sonrisa torcida que podría calificarse hasta como pícara.
-Eres el bebé número 1, Lovino Vargas, el niñito mimado de Antonio Fernández...Uno de los mejores amigos de mi hermana, y, lo más importante, eres mi querida y egoísta copia.
Lovino se sonrojó de nuevo, esta vez tapando su rostro poniéndolo contra mi pecho, dejándome ver solo sus cabellos.
..
. Nunca pensé que hacer de canguro sería tan divertido. Ni tan revelador.
..
.
En el baño, solté al italiano en el suelo con delicadeza.
El pequeño dió tres pasos hacia el lavabo, abrió el agua de los grifos, dejándola correr.
Poniendo su cara debajo de éstos, con los ojos cerrados, quedó empapado hasta por el pelo.
-R-Romano..Te has mojado todo el pelo.. -aclaré-
Lovino cerró los grifos.
Se tocó el pelo empapado, para luego gritar.
-¡Maldición!. -maldijo por lo alto, mientras cogía una toalla para secarse el semblante que yo le pasé-
Secándose la cara, yo fui cogiendo el secador del compartimento en el que el secador y la plancha -si, Bel la utiliza mucho..Aunque con su pelo natural y sin planchar me parece mucho más hermosa- y saqué el secador.
Lovino dejó la toalla en el filo del lavabo, y cogió el secador que yo le ofrecí.
-Te dejo secarte el pelo tranquilo, ¿vale? -le dije-
-Claro, ve a ver la televisión o lo que sea.. -respondió ante mi aclaración, encendiendo el secador y llenando toda la habitación de ruido molesto procedente de éste-
Cerré la puerta del baño, dejando al joven solo.
Miré mi reloj de muñeca, sorprendido.
-Vaya..Supongo que ya estarán por llegar -dije, para mí mismo- Bueno..Ahora solo tengo que esperar.
Nada más decir esto, el timbre sonó.
-Coño, qué coincidencia - exclamé-
Ya al lado de la puerta, la abrí.
La situación en la que me encontré casi me deja petrificado.
¿Q-Qué mierdas es esto?
_si quieres conti, review!_ :D
