N/A
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Prince Of Tennis no me pertenece.
30 Días
Capítulo III
Se removio en la cama al escuchar la alarma, gruño por la bajo mientras se estiraba en la cama para apagar el reloj y sentarse en la misma - ¿Quieres desayunar algo? Son las siete de la mañana - miro a Liu que le sonreía desde el marco de la puerta, le sorprendía verlo despierto a esas horas de la mañana, era muy temprano a su parecer, había dormido con el rubio durante la noche, le había encantado dormir con él, se había sentido demasiado tranquila.
- ¿A dónde vas? - pregunto mientras trataba de despertarse por completo, tenía la cita con Ootori pero más tarde o al menos eso quería hacer - Tengo reuniones desde las ocho de la mañana, por eso prepare el desayuno, ya sabes que no me gusta que haya tanta gente a mi alrededor, ¿necesitas algo para la cita con el tarado ese? - pregunto mientras trataba de acomodarse la corbata, rió suavemente al ver que no podía hacerlo por lo que le hizo unas señas con los dedos para que se acercara y este lo hizo de inmediato, acomodo su corbata para después sonreirle.
- Gracias, ¿necesitas algo? - pregunto de nueva cuenta y asintió mientras se levantaba de la cama, se coloco las pantuflas para verlo con una sonrisa - No desayunaste así que vamos, la cita empezara a las nueve de la mañana y estare de vuelta a las tres así que espero que estes aquí para comer, me volvere a ir y regresare hasta las ocho y cenaremos, ¿bien? - el rubio asintió con la cabeza mientras ella lo tomaba de la mano para comenzar a salir de la habitación.
- ¿Te das cuenta de qué parecemos una pareja? - pregunto el rubio y ella solo le medio sonrió un poco para bajar las escaleras por completo, entraron a la cocina y ella se sorprendio porque el desayuno estaba preparado pero él no había desayunado, lo obligo a sentarse para desayunar mientras le mandaba un mensaje al peliplateado para que fuera por ella a la casa donde en esos momentos se encontraba, dejo a un lado el celular y observo a Liu levantarse después de desayunar, ella se levanto y beso su mejilla mientras él tomaba su maletín.
- Nos vemos a las tres - asintió mientras este salía, dio un leve suspiro para darse prisa puesto que era aún temprano pero tenía que verse bien, se detuvo en las escaleras negando con la cabeza, debía dejar de pensar que se quería ver bien para él porque no era así, era que solo no deseaba verse "fachosa", si eso era en definitiva.
Dio un leve suspiro mientras caminaba a la ducha, tenía que darse prisa porque lo menos que quería era lastimarla de nuevo, miro a Haera dormir en la cama mientras una sábana cubría su cuerpo, había terminado siendo un completo patán con las dos pero era que no podía dejarlas, las amaba a las dos porque estaba seguro de que amaba a Sakuno, estaba sintiendo algo fuerte por ella aunque quisiera negarselo.
Camino hasta la ducha y sintio el agua sobre su cuerpo, tenía que dejar de ser el malo con la cobriza, era momento de ser bueno con ella porque después de todo se lo debía, dio un leve suspiro, tenía que colocar las cosas en la mesa con la pelirroja, no quería lastimarla y no lo iba a hacer, estiro la mano para tomar la toalla y comenzar a secar su cuerpo con calma, tenía un día planeado para la cobriza, le había costado un poco recordar todo lo que le gustaba, esperaba que siguiera siendo así porque sino ya se imaginaba como ella lo iba a dejar.
Salio de la ducha para caminar al armario y buscar algo que colocarse, se decidio por unos pantalones negros además de una camisa de vestir azul con leves rayas blancas que se arremango un poco arriba del antebrazo, se coloco su reloj en la muñeca derecha meintras en la otra muñeca se colocaba un brazalete de oro blanco, camino al espejo para arreglarse el cabello mientras se colocaba un zafiro azul en la oreja izquierda, sintio que alguien lo observaba por lo que se giro y vio a la pelirroja viendolo con leve furia y con dolor.
- Tengo que ir a esa cita Haera, le he causado lesiones por lo que he hecho así que esto es lo mínimo que puedo hacer, no pasara nada entre ambos ¿de acuerdo? - pregunto a su novia que asintió de inmediato, camino para besarla mientras guardaba su celular y cartera en los bolsillos traseros del pantalón que estaba usando - No llames al celular, por favor, no quiero más problemas - la vio hacer un mohín pero asintió por lo que la beso como premio.
- Nos vemos mañana - se despidio con un beso en la frente y tomo las llaves del auto que usaría porque no pensaba ir en la moto, no quería que ella lo golpeara, bajo de prisa hacía la entrada de su casa sabiendo que su padre no estaba y no llegaría hasta la noche, abordo el deportivo descapotable negro y emprendio la marcha hacía la dirección dada por Sakuno, se sentía un poco nervioso, estaba seguro de que esa cita si iba a ser una cita y no los intentos que habían tenido, iba a estar todo bien, algo se lo decía.
Se acomodo el prendedor en el cabello, se miro al espejo observando la falda con olanes de color rosa que le llegaba tres dedos arriba de la rodilla, una blusa strapless de color amarilla mientras un cinturón adornaba su cintura siendo de color blanco que le daba un toque lindo supuestamente ella, usaba unos zapatos de plataforma de color blanco con algunas franjas de color amarillo, su cuello era adornado por un collar de oro blanco con una luna y una estrella, usaba unos aretes de oro en forma de corazón mientras un reloj de zafiros rosas adornaba su muñeca derecha.
El timbre sonó y tomo el bolso que usaría con sus pastillas dentro además de todo lo necesario, bajo las escaleras con cuidado para ir hasta la puerta y abrir la misma, pensaba que iba a estar en una moto y vestido como pandillero o algo así pero el aire dejo sus pulmones cuando lo vio recargado en un auto además de vestido algo formal pero con estilo, se veía demasiado bien para su propio bien y que pensara eso estaba mal.
Los lentes negros le daban un toque completamente "sexy", se despojo de los mismos mientras lo veía tratando de que su corazón dejara de latir de esa manera - Buenos días, te ves muy bien - bajo la mirada mordiendose un poco el labio tratando de no sonrojarse pero fallo en el intento miserablemente cuando sintio el rubor en sus mejillas y el nerviosismo en cada parte de su cuerpo - B-Buen día, g-gracias - de verdad que quería no tartamudear pero no podía hacerlo, se mordio un poco más el labio mientras ladeaba un poco la cabeza observando al peliplateado que le sonrió ladinamente.
- No has desayunado - señalo con un leve puchero para encaminarse hasta donde este y tomarlo de la muñeca sin importarle nada - ¿A dónde me llevas? Tenemos una cita - le señalo este pero ella solo tomo las llaves de su bolso o al menos lo intento porque mientras tanteaba golpeaba cosas pero no sentía las mismas - T-Tienes que desayunar - le señalo siguiendo buscando las llaves hasta que sintio como el peliplateado la tomaba de la cintura con suavidad.
- O podemos desayunar en un lugar que esta esperando por nosotros - susurro en su oído causandole escalofríos, asintió y este la tomo de la mano para conducirla al auto, entro en el mismo y este cerro la puerta, en pocos minutos el auto emprendio la marcha, se sentía nerviosa, más de lo normal, tomo aire tratando de calmarse y relajarse en el asiento.
- T-Tengo que regresar a casa a las tres y después a las cinco volveremos a salir, ¿estás de acuerdo? - ladeo la cabeza observando que él asentía con la cabeza sin replicar, noto algo que la cautivo por completo, Chotarou era muy guapo, la luz del sol le favorecía por completo, los lentes negros le quedaban muy bien - ¿Tan guapo soy? - pregunto este y ella bajo de inmediato la mirada sintiendo las mejillas por completo rojas, lo iba a matar por ser así - Q-Quisieras - murmuro por
lo bajo mientras él reía suavemente, le gustaba verlo sonreir, lo acababa de descubrir.
Estaciono el auto frente al restaurant para bajarse del mismo, rodearlo y abrirle la puerta a la cobriza que bajo con cuidado, tomo su mano y la observo ver el restaurant - No creo que sea bueno comer algo como eso en el desayuno - le señalo ella y él rió un poco mientras negaba con la cabeza - Es comida china, ¿sigue siendo tú favorita? - pregunto mientras se despojaba de los lentes y admiraba el restaurant que solo sería usado por los dos, ella asintió con la vista baja por lo que tomo su mano para avanzar a este.
Abrio la puerta y de inmediato el ambiente los recibio, adornos representando China por completo - ¡Ootori-sama, bienvenido! - ladeo la cabeza viendo al chef que lo saludo con la mano efusivamente, era normal porque después de todo siempre iba los domingos con Haera y rentaba todo el establecimiento pero claro que se había asegurado de que Sakuno no supiera eso, no era que la hubiera llevado allí porque no tenía ideas sino porque sabía que a la cobriza le encantaba la comida china.
Caminaron hasta la mesa que estaba centrada en el restaurant, la ayudo a sentarse observando que esa falda le gustaba demasiado pero tendría que tener cuidado en su segunda parada - Buenos días, aquí esta el menú - ambos tomaron el menú extendido por el chef que les sonreía a los dos, lo tomo entre sus manos y la observo de lado viendo que leía con cuidado, el sonido del su celular llamo su atención, de inmediato se tenso al ver que ella lo miraba con una ceja encarnada, tomo el celular y observo el número de su padre.
- Es mi padre, si quieres contesto aquí - no la vio ni asentir ni nada por lo que solo contesto esperando que no se hubiera encontrado con Haera en la mañana - ¿Sucede algo papá? - pregunto mientras hojeaba con cuidado el menú observando la comida, incluso tenía comida coreana pero era la ocasión de la china - Solo necesito que estes presente en una junta, es a las cinco, es sobre una de las firmas de la que estas a cargo - miro a Sakuno que estaba hojeando aún en el menú, ella lo iba a matar por esa junta.
- Tengo una cita con Sakuno a esa hora, ¿es tan importante mi prescencia en la junta? - pregunto observando que la cobriza lo miraba como no entendiendo de que estaba hablando - Es muy importante, pon el altavoz - se alejo un poco del aparato para hacer lo que su padre le había ordenado, la cobriza solo se concentro en el celular.
- Sakuno, es importante que Chotarou asista a una junta en la empresa, es una firma de abogados de la cual él lleva lo administrativo, entiendo que tienen una cita a las cinco y es exactamente a esa hora la junta, espero no tengas algún inconveniente - ella parecía tranquila al saber que era su padre quien le había hablado - No, no tengo incoveniente pero me gustaría ir con él - la miro directamente, ella en verdad se estaba tomando en serio el hecho de no quedar como "cornuda", sonrió un poco esperando la respuesta de su padre - No creo que a él le moleste, si me disculpan debo irme - y dicho esto colgó, tomo el celular y lo apago para que nadie llamara de nueva cuenta, no quería que ella se enojara con él.
Pidieron lo que iban a desayunar, la miro mientras esperaban - No era Haera si era lo que pensabas, lo comprobaste - llamo su atención observando que la cobriza solo daba un leve suspiro mientras negaba con la cabeza - N-No me importaba - aseguro aunque sabía que no era del todo cierto pero estaba bien por el momento no molestarla - No desayunes demasiado, te llevare a un parque de diversiones después y comeras golosinas así que deja espacio - recomendo mientras la miraba observando un sonrojo en sus mejillas, le encantaba verla sonrojada lo acababa de descubrir más si él era quien causaba ese sonrojo.
Dejo a un lado los palillos al terminar su desayuno, había disfrutado tanto la comida, la había extrañado demasiado, es decir, en Los Ángeles si la había seguido comiendo pero nunca le había gustado demasiado como ahora, quiza había influido que Chotarou estaba con ella, no quería admitirlo pero podría ser eso - ¿Algo más Sakuno? - miro al peliplateado pero solo negó con la cabeza ante su pregunta, este se levanto de su asiento para tomarla de la mano y ayudarla a levantarse.
- Entonces continuemos con la cita - asintió pero aún quería ir a lavarse las manos por lo que tenía que ir al sanitario - Iré al sanitario, no tardo - él asintió y ella tomo su bolso, era momento de sus pastillas quisiera o no - Mientras tanto pagaré la cuenta - asintió para continuar con su camino cuando su celular sonó, abrio su bolsa y tomo el mismo viendo el número de Liu, cerro la puerta detrás de si y contesto con calma - Hola - saludo con una sonrisa, era obvio que él rubio la hacía sonreir pero el peliplateado la hacía sentir nerviosa en su prescencia y eso no era una buena señal.
- Hola, ¿estás bien? - noto el tono levemente cansado del rubio, miro su reloj, eran tan solo las 10:30 de la mañana, demasiado temprano siendo sinceros, sin embargo, le preocupaba este demasiado - Estoy bien Liu, ¿estás bien tú?, te noto cansado - escucho una suave risa de parte de su médico y amigo lo que solo le produjo una sonrisa enorme en el rostro - Es demasiado trabajo pero estare allí para la comida, solo quería saber si ese tipo te estaba tratando bien - comento este, se mordio ligeramente el labio mientras se lavaba las manos con cuidado de no tirar el celular al agua.
- Todo esta bien Liu, relajate un poco ¿si?, te espero en casa, besos - podía jurar que en ese momento el rubio estaba sonriendo mientras jugaba con su pluma, lo conocía demasiado bien - Nos vemos en casa Sakuno, besos - dicho esto colgó y ella guardo el aparato para salir del sanitario observando que el peliplateado estaba jugando con su reloj, el arete en su oreja izquierda era un zafiro azul que le quedaba muy bien siendo sinceros.
- Podemos irnos - se detuvo al lado de este que alzo la mirada y le sonrió para tomarla de la mano, aún no se acostumbraba a esa sacudida en su cuerpo cada vez que él la tomaba de la mano, salieron del restaurant observando a muchas parejas caminar por ahí tomados de la mano - Caminaremos al parque de diversiones, no esta muy lejos, el auto nos esperara allá para volver - asintió ante la información mientras este comenzaba a caminar con ella.
Sentía algunas miradas sobre ella lo que le causaba una leve molestia puesto que los chicos que la estaban viendo iban de la mano con sus novias así que se sentía demasiado incómoda - Hey lindura, ¿porqué no dejas al niño y vienes conmigo? - ladeo la cabeza viendo a un chico de cabello negro y ojos verdes que le sonreía mientras sus amigos reían por la pregunta hecha, se mordio ligeramente el labio mientras sentía que Ootori la abrazaba por la espalda pegandola por completo a su cuerpo, una corriente eléctrica la recorrio por completo, eso no estaba bien.
- Intenta coquetearle a mi novia y terminaras tres metros bajo la tierra - siseo en un tono completamente frío al chico que de inmediato se alejo con sus amigos, este se separo y tiro de su mano para seguir caminando, su corazón latía demasiado rápido en esos momentos, era demasiado lo que había pasado - N-No tenías porque hacer eso - le señalo como si fuera lo más obvio del mundo sintiendo como este la tomaba de la mano para pegarla a su cuerpo, instintivamente coloco sus manos en el pecho de él sonrojada por ese acercamiento.
- ¿No te das cuenta verdad? Con esa falda llamas demasiado la atención, todo mundo te esta mirando - ataco este mientras se separaba un poco de ella, lo vio desabotar las mangas de la camisa de vestir que usaba al igual que los botones y de inmediato negó con la cabeza al ver las intenciones de él - N-No - le suplico y este solo suspiro mientras la abotonaba de nuevo, su mirada era demasiado intensa y sentía sus piernas a punto de hacerla caer, Ootori le seguía afectando mucho.
- Ootori-sama - ladeo la cabeza mirando al empleado que había llamado mientras ella estaba en el sanitario, tomo la bolsa que le extendía, este hizo una reverencia y se retiro, busco con la mirada algo donde pudiera cambiarse pero no encontro nada por lo que la tomo de la mano comenzando a andar hacía un callejón que estaba cerca de ahí, la noto resistirse pero poco le importo, la llevo hasta el callejón y solto su mano.
- Te vas a cambiar esa falda por este pantalón - sostuvo en lo alto la bolsa donde estaba la ropa y observo que ella lo miraba como si fuera un loco o algo peor pero le daba lo mismo, no quería que nadie la viera como si fuera un pedazo de carne - E-Estás loco, no me voy a cambiar - le espeto molesta mientras lo miraba como si quisiera matarlo, lo empujo levemente para continuar con su camino, se estaba desesperando por como estaba actuando por lo que la tomo de la muñeca con fuerza - ¡Te vas a cambiar, todo mundo te esta viendo, estas loca si crees que voy a permitir eso! - subio el tono de voz viendo como ella lo miraba asombrada.
- N-No soy tu novia ni nada para que hagas esto - susurro mientras bajaba la cabeza, sonrió de lado mientras negaba con la cabeza - No me importa si eres o no mi novia, no quiero que nadie te vea así - aseguro y ella lo miro con los ojos abiertos pero negó con la cabeza, no la iba a convencer y lo sabía muy bien por lo que solo suspiro asintiendo con la cabeza para tomarla de la mano y salir de allí - Bien, acabas de arruinar la salida al parque de diversiones porque no puedes ir vestida así - le espeto mientras comenzaba a caminar.
Era mentira pero en verdad deseaba que se cambiara de ropa, siguio con su camino girando un poco el cuerpo para ver que ella no avanzaba, la vio girar el cuerpo y comenzar a caminar del lado contrario, eso no estaba saliendo como lo había planeado, camino donde ella con pasos apresurados para tomarla de la mano, ella giro y el alma se le fue a los pies, sus ojos estaban vidriosos y parecía demasiado afectada por lo que le acababa de decir, merecía un golpe por ser inmaduro.
- ¿P-Por qué siempre haces esto? ¿P-Por qué siempre logras hacerme sentir culpable de todo cuándo eres tú el culpable? E-Eres cruel - algunas lágrimas se deslizaron de sus ojos, trato de tomar su mano pero ella las abofeteo lejos mientras lo miraba con mucho dolor en los ojos, él realmente quería matarse por ser tan cruel con ella - Lo siento, lo siento Sakuno, no fue mi intención, tienes que entender que no me gusta que los demás te vean - la tomo por la cintura para abrazarla con fuerza, espero a que lo golpeara pero solo se aferro a su espalda.
- No soy tú novia, no me celes - arremetio la cobriza, tenía razón, no era su novia pero sentía algo dentro al ver que todo mundo la miraba - No llores, tenemos que ir al parque de diversiones así que no llores por favor - le pidio mientras besaba su frente, ella asintió, limpio sus lágrimas con suavidad para besar su frente y sonreirle - Vamos - la tomo de la mano dejando por allí la bolsa, sinceramente le daba lo mismo en ese momento la bolsa, solo quería estar con ella y dejar de ser tan tonto por lastimarla.
Rió suavemente al observar que él se seguía sosteniendo de la pared tratando de conseguir un poco de aire - Deja de reirte, esa chica de verdad esta loca - le señalo mientras le daba una mirada de muerte lo que solo le causo una risa más grande, era obvio que no podía evitarlo por mucho que quisiera, habían entrado a la casa de los espejos y una chica estaba como loca, al ver a Chotarou decidio que sería divertido lanzarsele encima y así lo había hecho, no lo quería dejar ir hasta que él la besara, finalmente tuvo que llegar seguridad para separla de su cuerpo y justo ahora ella estaba riendo por lo sucedido.
- F-Fue g-gracioso - le señalo ella como si fuera lo más obvio del mundo mientras seguía riendo, el peliplateado la tomo de la cintura provocando que dejara de reirse por completo - ¿Ya no te ríes? - pregunto con una sonrisa ladina y ella se sonrojo, quería moverse del lugar pero él tenía las manos firmemente en sus caderas para que no se moviera mientras sus labios viajaban hacía su cuello.
Se estremecio ante el contacto en su cuello y coloco sus manos en su pecho tratando de separarlo pero él simplemente se acomodo y se quedo ahí - Toca la casa de los sustos así que vamos - la tomo de la mano para comenzar con el camino y ella simplemente quería decirle que podía soltarla pero no dijo nada, algunas parejas iban demasiado abrazados, ella bajo la mirada mientras se mordía el labio, miro su reloj, era mediodía, aún temprano, se detuvieron en la entrada de la casa de los sustos y observo a las chicas salir abrazadas de sus novios o de sus acompañantes, ella le tenía miedo a ese tipo de cosas.
- ¿P-Podemos ir a otro lado? - pregunto mientras hacía que se detuviera, el peliplateado la miro como si estuviera bromeando pero no lo hacía, sinceramente odiaba ese tipo de cosas y no quería entrar - No, vamos, es divertido - aseguro tirando de su mano para continuar avanzando, tomo aire tratando de calmarse aunque parecía que no iba a ser capaz de serlo.
Para su mala suerte no había absolutamente nadie formado por lo que tomo aire y entraron a la casa de los sustos o como fuera que se llamara, hacía un poco de frío, estaba segura de que en cualquier momento iba a gritar por estar allí pero tan solo atino a tomar la mano del peliplateado que volteo para verla con una sonrisa tratando de calmarla - Tranquila, no pasa nada - aseguro este con seguridad para seguir continuando con el camino, un grito hizo eco en sus oídos por lo que simplemente se sujeto del brazo de Chotarou temblando con fuerza, cerro los ojos llena de miedo.
- Sakuno, tranquila, nada aquí es real - comento este y ella negó con la cabeza tratando de abrir los ojos, cuando lo hizo se dio cuenta de que hacía un poco más de frío, se escucharon gritos que pedían ayuda y ella no pudo más, sintio las lágrimas en sus ojos, sintio algo detrás de ella y giro el cuerpo queriendo salir de allí, era demasiado miedosa, sobretodo porque el ver sangre le recordaba aquellos episodios en su vida.
- Sakuno, tranquila - sintio las manos de Chotarou en su cintura medio cargandola pero ella negó con la cabeza sintiendo las lágrimas en sus mejillas - N-No, n-no, quiero irme - suplico y este de inmediato la cargo con suavidad llevando una mano a su espalda para tratar de calmarla, era inevitable que se calmara cuando estaba completamente asustada - Shhh, tranquila, shhh - cerro los ojos aferrandose a su cuello para sentir que este comenzaba a salir de ahí con prisas, sintio la luz en su cuerpo pero no quizo moverse o separarse de la posición en la que estaban, simplemente siguio llorando con más fuerza, se sentía como una niña pero no podía evitarlo, acababa de descubrir que le gustaba demasiado estar en sus brazos.
Siguio acariciando un poco su espalda mientras su otra mano descansaba en su cabeza, no tenía ni la más mínima idea de que le tenía tanto miedo a las cosas de terror, miro su reloj, era la una de la tarde y ella seguía llorando, la separo con cuidado de su cuerpo y ella lo miro con los ojos vidriosos, limpio sus lágrimas calmadamente mientras le dedicaba una sonrisa - Lo siento, no tenía ni idea de que le tenías miedo a la casa de los sustos - se disculpo y ella negó con la cabeza mientras frotaba sus ojos con sus manos hechas puños.
Una escena demasiado linda a su gusto pero lo suficiente como para hacer su corazón latir y sacarle una verdadera sonrisa - N-No f-fue tu c-culpa - aseguro ella aún medio hipando, la tomo de las caderas para alzarla brevemente y levantarla con suavidad, se levanto de su asiento y tomo su mano, Sakuno se veía un poco calmada y lo mejor era sacarla del parque de diversiones para caminar por ahí y matar un poco el tiempo, era necesario distraerla.
- Vamos - la tomo de la mano para comenzar a andar con calma, se dirigieron a la salida del parque de diversiones cuando vio que ella estaba aferrada con su otra mano a su brazo quedando de manera medio abrazada a él, juraba que esa era una escena perfecta de los dos - ¿Desean comprar la foto? - ambos giraron y vieron a una señora que les señalaba la foto de ese momento, descendio su mirada hacía Sakuno y sonrió asintiendo con la cabeza, quería un buen recuerdo y ese era el que deseaba.
Pago por dos fotos y le extendio uno a ella que lo tomo con calma mientras le dedicaba una suave sonrisa, no logro evitar acortar la distancia entre ambos, temía ser rechazado pero aquello se esfumo cuando las manos de la cobriza lo sujetaron del pecho para que no se moviera, beso con suavidad sus labios disfrutando del
sabor a fresa de sus labios, la atrajo por la cintura pidiendole acceso a su boca siendo permitido este, disfruto de las sensaciones que ese beso le estaba causando por completo.
Se separo y la miro sonrojada mientras besaba su frente, tomo su mano y comenzo con su camino de nueva cuenta, cerca de donde estaban había una heladería y quería comprarle uno, giraron a la izquierda y siguieron con su camino en completo silencio - ¿Te molestaría qué durante la tarde me acompañaras a las carreras de motos? - la sintio tensarse mediante el agarre de su mano por lo que se detuvo para girar y mirarla calmadamente.
- Haera esta fuera de mi vida por el momento, es en serio, lo prometo, tengo una carrera y me gustaría que estuvieras allí - en parte mentía pero pensaba hablar seriamente con su novia para decirle que no tendría contacto con ella durante el tiempo que duraran las citas con Sakuno así que no era una mentira, mentira, ella asintio un tanto dudosa por lo que siguio con el camino, el aire hizo contacto con su piel dandole una especie de libertad, se detuvieron delante de la heladería y la miro, sus ojos brillaron como los de una niña ante un juguete nuevo, aún le seguía gustando el helado.
Entraron a la heladería y observaron que había demasiadas mesas pero él la guío hasta la parte de atrás con vista a la calle, la ayudo a tomar asiento como un caballero para finalmente tomar asiento delante de ella, tomo el menú que tenía forma de helado para leerlo, ladeo la cabeza viendo que ella asentía mientras leía, se sentía demasiado atraído por Sakuno, eso estaba bien pero quiza debía de considerar la idea de terminar con Haera sino quería que alguna de las dos salieran lastimadas.
- Malteada de fresa con chocolate, un helado de fresa con vainilla - alzo la mirada observando que la mesera ya estaba a su lado, ni siquiera se había percatado de su prescencia, la cobriza ya le había dicho su orden, al parecer iba a comer mucho, eso estaba bien considerando que aún tenían tiempo - Un helado de queso por favor - la chica asintió con una sonrisa para retirarse, observo que su acompañante se sentaba bien en el asiento acomodando un poco su cabello, le gustaba más de lo que había pensando en un inicio, eso no estaba tan bien.
- Pense que ya no te gustaba tanto el helado, como no te he visto en un tiempo no sabía si sigues teniendo los mismos gustos - comento de la nada llamando por completo su atención, la observo bajar la mirada mientras se mordía ligeramente el labio - M-Mis gustos no han cambiado tanto - aseguro ella girando la cabeza hacía fuera de la calle, tenía esa sensación de que le estaba ocultado algo o quiza era que aún no podía abrirse completamente ante él.
- Lamento todo, si te molesta me disculpo por haberte besado hace unos momentos, no debía hacerlo, no pense que quiza te incomodaría - arremetio mientras jugaba con una servilleta tratando de hacer una figura de la misma - Y-Yo... q-qu... - fuera lo que fuera que le iba a decir fue interrumpido por la mesera que coloco ambos pedidos con una sonrisa para retirarse de allí, suspiro levemente tomando su helado para adentrar la cuchara en este y juguetear un poco, observo que ella ya había comenzado a degustar su malteada con una sonrisa, el ambiente se sentía tenso y no le gustaba en lo absoluto.
- N-No sabía que ayudaras a tu padre con la empresa - comento ella por lo que la miro directamente observando que jugueteaba con la malteada dandole un aspecto muy tierno - Lo ayudo desde hace tres años, dice que como después de todo heredare la empresa es mi deber empezar a ayudarle, hago negocios con algunas firmas empresariales, me va bien, asisto a fiestas realizadas por los mismos, conozco gente adinerada lo que hace feliz a mi padre así que supongo que esta bien ayudarlo - contesto mientras se llevaba a la boca un pedazo de helado, sabía delicioso siendo sinceros.
- ¿Te hace feliz a ti? - dejo de jugar con el helado y miro a la cobriza que esperaba una respuesta, debía de estar bromeando con respecto a esa pregunta puesto que era obvio que no lo hacía feliz - No pero es necesario ayudar a mi padre, se lo debo - aseguro mirando su reloj, era casi hora de regresarla a donde la había recogido, no deseaba que se enojara ahora que todo estaba un poco mejor.
- ¿P-Porqué se lo debes? - se tenso ligeramente, era mejor dicho que no quería hablar de ese tema así que llamo a la mesera que acudio de inmediato - La cuenta por favor - esta hizo una reverencia para ir por la misma - Es hora de que te lleve a casa - ella asintió mientras se colocaba de pie, caminaron hacía la salida una vez que hubiera pagado la cuenta, la ayudo a subir al auto y emprendio la marcha hacía su destino, noto que ella no tenía intenciones de seguir hablando del tema y agradecio eso, no deseaba hablar de aquellos días, al menos no por el momento siendo sincero, solo esperaba que ella no lo tomara a mal.
Tomo la sartén con cuidado mientras trataba de no pensar en lo sucedido en el parque de diversiones sobretodo por el beso, tomo la aceite para seguir preparando la comida, una sonrisa surco sus labios al darse cuenta de que iría a las carreras de motos con Chotarou quien se había tomado la molestia de indicarle que no vistiera como en la mañana sino que usara un pantalón de mezclilla y chaqueta o un abrigo, dio un leve suspiro, de verdad que era medio tonto aunque no iba a mentirse, ella de verdad quería ver como conducía la moto.
El sonido de la puerta la saco de sus cavilaciones, giro el cuerpo y observo a Liu en el marco de la puerta de entrada a la cocina sin su saco y desanudando un poco la corbata, se veía un poco cansado, eso era algo que le preocupaba - Huele delicioso - comento este y ella le sonrió en respuesta asintiendo con la cabeza porque después de todo si era así, siempre que cocinaba quedaba delicioso y no iba a ser humilde porque le había costado demasiado aprender sobre ese tema.
- Te ves cansado, te dije que te relajaras un poco - señalo un tanto molesta puesto que odiaba verlo cansado, no le gustaba ver que se esforzara demasiado en el trabajo y eso repercutiera en su salud - Lamento decirte que aunque hubiera seguido tu consejo solo hubieran sido cinco minutos, tengo reuniones todo el tiempo, videoconferencias, no tengo tiempo para descansar - comento este mientras tomaba asiento en la mesa de la cocina y ella solo soltaba un leve suspiro molesta por su comentario.
- ¿Y cuándo tengas familia? Liu debes empezar a pensar en eso - añadio mientras servía la comida, él simplemente ladeo la cabeza un poco - Ni siquiera se si la mujer que amo será la madre de mis hijos así que no puedo pensar en eso ahora - ataco con una sonrisa un tanto burlona, ella bajo la mirada sonrojada por ese comentario, en verdad estaba empezando a pensar que estaba posiblemente cautivada por los dos hombres con los que tenía contacto y eso no era nada bueno pensando bien en ello.
- No hagas esto Liu, no empieces, comerás e irás a dormir aunque sea un poco - ordeno mientras colocaba la comida en la mesa, el rubio solo negó con la cabeza mientras se llevaba a la boca un poco de jugo de naranja - Recorrí una junta a esta hora para venir a comer así que técnicamente llegare más tarde - abrio los ojos asombrada por lo que acababa de decir, era verdad que su empresa fuera enorme y necesitara una persona inteligente al mando justo como él pero no era necesario que pusiera en riesgo su salud.
- ¿Porqué no me dijiste nada? - estaba un poco enojada, el rubio la miro y solo se encogio de hombros comenzando a comer poco a poco, ella tomo asiento esperando aún una respuesta - Porque también quiero pasar tiempo contigo pero soy el presidente de una empresa de clase mundial, no es un lujo que puedo
darme seguido y cuando me lo doy termino trabajando hasta tarde, por lo general solo bebo café - Sakuno negó con la cabeza mientras se levantaba de su asiento, eso no estaba bien.
Se coloco detrás de este para abrazarlo por el cuello mientras besaba su mejilla - No quiero que enfermes, descansa un poco, olvidate de la empresa, no se va a desmoronar solo porque llegues tarde, eres Liu, podrás resolver la manera en que comas saludable y descanses un poco - aseguro mientras este pegaba su mejilla en la de ella haciendo una escena linda si se veía desde una tercera persona.
- Entonces llevame la comida a la empresa, quedate conmigo y tendre fuerzas - asintió ante esa petición mientras besaba su mejilla para ir a tomar asiento y empezar a comer un poco, lo observo, se veía cansado pero no lo suficiente como para sobrevivir el resto de sus días, era fuerte y estaba segura de que iba a poder con lo que viniera - ¿Tengo algo? - pregunto este con una sonrisa burlona y ella lo golpeo en el brazo ante su pregunta porque después de todo se le había quedado viendo, eso no era muy bueno, no podían gustarle dos hombres o quiza si pero sinceramente esperaba que no porque no quería lastimar a ninguno.
Detuvo la motocicleta delante de la casa de Sakuno o mejor dicho de la casa del rubio porque era claro que si sabía que estaba quedandose con él pero no podía quejarse después de todo en si era su culpa que eso hubiera sucedido, la puerta se abrio y se despojo de los lentes negros observando a la cobriza que cerraba la puerta para girarse y entonces sonrió, se veía más que hermosa.
Usaba unos jeans negros ajustados que dejaban a la vista sus esbeltas piernas, una camisa strapless de color amarillo que se ajustaba a sus pechos y curvas, su
cabello estaba suelto pero medio rizado dandole un aspecto encantador, encima de la blusa usaba una chaqueta de color blanca que se le veía demasiado bien, no tenía un bolso pero suponía que su celular estaba en la chaqueta así que tendría que decirle a los demás que donde tocaran esas cosas firmarían su sentencia de muerte, lo menos que necesitaba en esos momentos era que ella lo odiara más de lo que ya hacía o que se molestara de nueva cuenta con él.
- Te ves bien - aseguro observando el color en sus mejillas, le encantaba verla de esa manera, causaba cosas que nunca había sentido, ni siquiera con Haera, camino hasta donde ella para tomarla de la mano entrelazando sus dedos - Necesito que te sujetes fuertemente de mi cintura, no quiero que te pase nada - le pidio y ella de inmediato negó con la cabeza tratando de soltarse del agarre, eso no estaba bien en definitiva - Sakuno, no te pasara nada, lo prometo - aseguro y esta solo mordio su labio asintiendo.
La ayudo a subirse para después hacer lo mismo, tomo sus manos y las coloco por dentro de su chaqueta asegurandose de que estuviera bien sujeta, la cabeza de ella reposo de inmediato en su espalda dandole una sensación de enorme paz, emprendio la marcha con rápidez puesto que iban un poco tarde, giro hacía la
derecha escuchando un leve grito de ella, era divertido escucharla de esa manera pero lo mejor era asegurarse de no reirse delante porque lo más seguro era que recibiría un puñetazo y no deseaba eso.
- Mi padre dijo que se haría cargo de la reunión al final, sin embargo, mañana tengo una cita a las diez de la mañana y me gustaría que fueras conmigo - comento llamando la atención de ella que asintió aún estando sujetada de su espalda, el aire hacía contacto con su piel, ladeo la cabeza observando que los cabellos de ella se movían con el aire, era perfecta, la sensación que tenía con Sakuno era completamente diferente, se sentía calmado, despreocupado, lleno de paz en cambio cuando estaba con Haera siempre tenía algunas preocupaciones en mente, llegaba a pensar que nada bueno iba a pasar y ahora aquí estaba con ella disfrutando de estar en su moto.
Giro en una curva un tanto pronunciada sintiendo más fuerte el agarre en su cintura, le gustaba la adrenalina pero acababa de descubrir que le encantaba tenerla cerca de su cuerpo, le gustaba más de lo que debería, la quería proteger de todo y de todos y eso iba a hacer.
Antes de darse cuenta estaban en la pista de carreras, apago la moto y bajo de la misma ayudando a bajar a la cobriza que abrio los ojos observando a las personas que en esos momentos se juntaban a su alrededor, tomo su mano entrelazando sus dedos y pegandola a su pecho con suavidad, noto que ella enterraba su cabeza en el mismo, le encantaba que hiciera eso - Wow, novia nueva, espera... ¿no es la chica de hace unos días? - miro a uno de sus colegas y solo atino a asentir con la cabeza dando un leve suspiro.
- No es mi novia... al menos no aún - contesto mientras separaba con suavidad de su cuerpo a la cobriza y le sonreía con tranquilidad - Tienes una carrera de parejas en cinco minutos así que ve a la línea de salida - le sorprendía que en eso consistiera su carrera, eso no estaba bien porque con Haera era con quien las hacía pero estaba la cobriza así que suponía que no sería complicado convencerla - Voy - sus amigos se fueron a la línea de meta y él miro a la cobriza que tenía la cabeza ladeada, una escena linda.
- Necesito una pareja, ¿vienes conmigo? - pregunto y observo que ella de inmediato negaba con la cabeza y las manos, aún así le indico que la siguiera viendo que su moto ya estaba en la línea para comenzar - Sakuno, sube, no pasara nada - aseguro pero ella siguio negando con la cabeza, dio un leve suspiro mientras giraba la cabeza viendo a las chicas que le sonreían desde lejos - ¡¿Alguna quiere ser mi pareja?! - pregunto gritando mientras escuchaba a las chicas gritar su nombre y alzar las manos, era una buena idea lograr que se pusiera medio celosa.
- S-Subire - observo que Sakuno subía con calma a la motocicleta asegurandose de sostenerse correctamente de su cintura pero sonrió negando con la cabeza, así no era como tenía que ir - Así no es, debes de ir sentada espalda con espalda mientras un cinturón nos une, se que no tienes uno así que ajustare el mio, te sujetaras de las agarraderas traseras y emprendere la marcha, estas segura conmigo - ella hizo todo lo que le indico asegurandose de sujetarse con fuerza.
Encendio el motor observando a los demás competidores, eran enemigos en las carreras así que costara lo que costara tenía que ganar - ¡Empieza la carrera, empieza la carrera! - apreto el manubrio tomando aire, esto tenía que hacerlo rápido por el miedo que ella tenía pero al mismo tiempo tenía que tener mucho cuidado, la bandera cayo y él piso el acelerador escuchando el grito de las demás chicas pero no el de Sakuno, eso era una buena señal, siguio con su camino observando que de cerca lo seguían tres.
Debía darse prisa si quería terminar con aquello antes de que algo malo le sucediera a ella, serpenteo el trailer que estaba en la pista pisando el acelerador en la curva cuidando el no abrirse demasiado, eso no estaba bien en lo absoluto, giro con cuidado escuchando un leve grito de Sakuno, lo más seguro es que lo iba a
golpear en cuanto acabara, diviso a lo lejos la última curva y noto que alguien estaba cerca, tenía que cuidar el no abrirse demasiado porque de lo contrario iba a perder.
Giro con gran maestría pasando la bandera, detuvo la moto sintiendo que Sakuno se recargaba en su espalda, la escucho jadear en busca de aire por lo que se apresuro a desanudar el cinturón para sujetarla con una mano y bajar del vehículo, la observo medio pálida y eso le estaba preocupando un poco - ¿Estás bien? Lo siento, no debi obligarte - se apresuro a disculparse pero ella solo negó con la cabeza sujetandose de su cuello con firmeza.
- N-Necesito agua - le señalo un tanto agitada por lo que busco con la mirada a su amigo indicandole que le diera una botella de agua, solto su cintura y la observo beber agua con calma para buscar en el bolso de su chaqueta algo que no identifico, dejo de beber agua y la vio más recuperada - Ganaste... por cierto tienes una chica valiente, solo grito una vez - desvio la mirada observando a su enemigo número uno que le entrego el dinero de las apuestas al que controlaba todo mientras él le sonreía a Sakuno que sujeto su mano devolviendole la sonrisa con un sonrojo en sus mejillas.
- Espera aquí, ire a guardar la moto, aún tengo que llevarte a otro lugar pero iremos en un auto - la vio asentir y subio en la moto viendo que todo mundo hacía sus cosas, además nadie la iba a tocar así que estaba bien, solo siguio conduciendo por el circuito puesto que donde se guardaban las motos estaba cerca de la línea de salida.
Sonrió mientras se acomodaba el collar, estaba feliz, le había gustado participar en la carrera, por primera vez se había sentido libre y eso le gustaba demasiado siendo sinceros - No tienes ningún derecho de estar con mi novio y mucho menos de entrar a nuestro mundo - ladeo la cabeza mirando a la pelirroja que era novia de Ootori, ella no iba a estar ahí al menos eso le había dicho este, era un mentiroso, su puño se iba a impactar en su cara en cuanto lo viera de nuevo.
- No tengo porque darte explicaciones, no me interesan tus sentimientos hacía él porque mientras este conmigo puedo estar donde sea - sentencio con la voz fría, casi nunca le gustaba mostrar esa faceta suya pero ella era su enemiga así que no podía sentirse menos - Él es mi novio, tú eres solo el juguete de un mes al que le han obligado cuidar - arremetio con seguridad y ella solo sonrió altaneramente mientras negaba con la cabeza - Lo que te haga feliz querida - contesto dando media vuelta queriendo irse de allí, estaba molesta con él por mentirle y quería golpearlo en cuanto lo viera.
- Quiero aclararte algo antes de que él venga porque no debo estar aquí, fue una petición suya y la estoy quebrando pero lo hago porque lo amo, ¡alejate de él y dejalo ser feliz conmigo!, tú no eres para él, eres una niña mimada que siempre ha tenido todo lo que desea sin esforzarse en lo absoluto, no vales nada como persona, tienes todo, eres una hip... - no la dejo terminar al abofetearla con todo lo que tenía ladeandole la cabeza a la pelirroja, sintio las miradas de todos sobre ambas pero le daba lo mismo.
- ¡No sabes nada sobre mí ni de mis sentimientos hacía Chotarou! - le espeto con la ira corriendo por cada parte de su cuerpo apretando los puños - ¡N-No te dirigas a él por su nombre maldita! - paso más rápido de lo que esperaba cuando esta la tomo del cabello haciendola colocar una rodilla sobre el suelo tratando de que la soltara, como último recurso la golpeo en el abdomen con el puño para sujetarla del cabello haciendola gritar de dolor pero no previso que alguien más la atacara por la espalda al golpearle en las piernas para que soltara a la pelirroja.
Eran dos contra uno, eso si era valiente de su parte, esquivo el puñetazo de una pero no fue lo suficientemente rápida como para esquivar la patada en el abdomen de la pelirroja, le importo poco si estaba en desventaja se lanzo contra ella derribandola al suelo sujetando su cabeza para golpear la misma contra el suelo, fue jalada de la cintura por la otra chica y derribada al suelo para subirse sobre ella, le dio una patada en el abdomen antes de que hiciera eso pero un puñetazo la recibio en la boca, gimio de dolor mientras sentía que alguien quitaba a la chica de encima para darle una bofetada, era la pelirroja, la novia de Ootori.
- ¡Alejate de él hi... - no termino la frase cuando diviso que Ootori la sostenía de la cintura aventandola al suelo sin ninguna consideración mientras la tomaba de la mano para levantarla y pegarla a su pecho, el silencio reinaba entre todos - Te dije que te mantuvieras lejos, detesto a las personas como tú Haera es por eso que terminamos y hablo en serio, ¡¿cómo te atreves a golpearla?!, ¡entre dos, no eres una niña Haera, maldición!, esto va para todos, ella es mi novia desde hoy, si alguno o alguna la toca entonces se las vera conmigo - llevo una de sus manos a su cadera para comenzar con su camino hasta un deportivo descapotable azul.
La ayudo a subir con cuidado y ella se ajusto el cinturón de seguridad con una mano en el labio, la espalda le dolía y su cabello estaba hecho un desastre aunque eso no debía de importarle, miro a la pelirroja ahora ex novia del peliplateado que tenía los ojos llenos de lágrimas y los miraba a los dos - No tomara ninguna represalía si es lo que piensas, me encargare de ello, por el momento te llevare a revisar el labio y los golpes en la cabeza - asintió mientras el auto emprendía la marcha.
- S-Siento haberla golpeado - se disculpo descendiendo la mirada viendo que él la miraba sorprendido por esa confesión - Resultaste herida, no es tu culpa sino la de ella, Haera es demasiado celosa, quiza desde un principio debí saber que no iba a estar contenta con decirle que se mantuviera lejos pero nunca creí que haría algo como esto, resultaste herida por mi culpa, por mi culpa, no es la tuya - setencio mientras se detenía en un alto, ella se mordio un poco el labio al verlo tan enojado por no haberla defendido.
Llevo una de sus manos hacía una de las de él mientras mantenía la vista en su persona, sin pensar tomo sus manos llamando su atención - ¿Sucede algo? - pregunto y sintió sus mejillas sonrojandose, se mordio el labio mientras tomaba aire - B-Besame - susurro y noto que este abría los ojos asombrado por aquella petición, ella quería salir corriendo en ese mismo instante por pedirle algo como eso pero lo deseaba, en verdad lo deseaba y necesitaba por eso se lo había pedido, lo malo del asunto en esos momentos era que no se arrepentía y eso no era bueno.
La noche había caído y se encontraban en esos momentos en su departamento, eran las ocho de la noche, se había asegurado de que nada malo le sucediera a Sakuno debido a los golpes, todo estaba bien y justo ahora estaba preparando la cena - No sabía que supieras algo de cocina - la miro con una sonrisa irónica negando con la cabeza, había muchas cosas que no sabía de él.
- Hay muchas cosas que no sabes de mí, no soy el mismo chico - aseguro mientras movía el sartén cersiorandose de que los otros estuvieran como debían de estar - ¿Q-Qué no se de ti? Iluminame - comento esta con una sonrisa llena de burla y él negó con la cabeza mientras apagaba la estufa y caminaba al refrigerador para empezar a preparar el postre, era bueno en la cocina porque después de todo no le gustaba pasar mucho tiempo en la mansión en compañía de su padre - No sabes que ya no me gustan los caballos, odio montarlos - cuando era un niño siempre los montaba con ella pero ahora los odiaba, a penas podía soportarlos.
- No sabes que me gusta tocar el piano, que odio el ruido en las mañanas, que detesto que en este momento me hagas decir cosas que a nadie le he dicho... sigues teniendo ese poder - tomo los platos observando que ella lo miraba sorprendida por esas declaraciones, empezo a colocar la mesa con gran maestría deteniendose delante de ella que estaba sentada sobre la encimera de la estufa, coloco sus manos al lado de sus caderas observandola fijamente.
- T-Tú sigues teniendo el poder de hacerme sentir como una tonta - le aseguro ella y él llevo una de sus manos hacía su mentón besandola en los labios con suavidad, la amaba y tenía que hacerselo saber cuanto antes porque no deseaba perderla, siguio besandola perdiendose en su aliento, la sujeto con más fuerza cuando ella paso sus manos por su cuello, el sonido de su celular los hizo separarse, con un suspiro lo tomo observando un número privado, eso era demasiado extraño puesto que no sabía quien lo podía llamar.
- ¿Bueno? - observo a Sakuno caminar a la mesa demasiado nerviosa, sonrió mientras acomodaba los platos en la misma - ¿Hablo con el señor Ootori Chotarou? - no conocía a ninguna mujer con esa voz, era demasiado extraño - Si - observo a la cobriza servir jugo mientras tomaba asiento - Hablamos del hospital central, sucede que la señorita Haera tuvo un accidente, en estos momentos esta siendo operada, necesitamos que alguien este aquí y usted era el número uno entre sus contactos - el aire se le fue y se sostuvo de la alacena tratando de calmarse, observo que la cobriza lo miraba ladeando la cabeza.
- Voy para allá - colgo y miro a Sakuno que lo miraba no entendiendo que estaba pasando - Necesito salir, surgio una urgencia, lo siento, llama un taxi - tomo las llaves de la moto y camino de prisa hacía la puerta, antes de salir sintio la mano de ella deteniendolo, noto que pego su cabeza en su espalda temblando ligeramente, no quería lastimarla pero lo iba a hacer.
- N-No te vayas... n-no vayas con ella - pidio y él se solto para girar la cabeza y mirarla con miedo mientras con la mirada le pedía perdón - Tuvo un accidente, lo siento - se solto y salio de allí con grandes prisas, no sabía si estaba equivocado en irse con Haera pero lo necesitaba, de alguna manera esperaba que ella lo entendiera, lo esperaba de verdad.
- ¿No tienes sueño? - giro la cabeza mirando a Liu que tomo asiento a su lado cerca de la ventana mientras le extendía una taza de chocolate caliente, lo tomo y le sonrió agradecida - No, ¿cómo te fue en el trabajo? - pregunto bebiendo un poco del chocolate, no sabía nada de Ootori y por el momento no deseaba saber nada, no estaba celosa y no podía estar enojada porque después de todo ella había tenido un accidente pero aún así la había elegido primero cuando había podido llamar a sus padres o familiares.
- La investigación médica que algunos de mis científicos estaban llevando acabo fracaso de nuevo - dejo a un lado la taza de chocolate y lo abrazo con fuerza descansando su cabeza en su pecho, eran las once y media de la noche, estaba a punto de terminar el día - Todo estara bien - aseguro mientras este la sujetaba con fuerza de la cintura pegandola por completo a su cuerpo, se olvido de todo para alzar la cabeza y sonreirle, el rubio se inclino y beso sus labios.
Lo acababa de descubrir... estaba enamorada de los dos... - Liu - lo llamo y este le sonrió mientras besaba su mejilla con suavidad, se acurruco en su pecho tomando aire - Duerme conmigo - le pidio con una sonrisa y este asintió para cargarla con suavidad y acomodarla en la cama, este se coloco detrás de ella y ella cerro los ojos, mañana sería otro día, que pasara lo que tuviera que pasar porque si Chotarou iba a seguir haciendo lo que estaba haciendo no deseaba estar de esa manera con él, solo esperaba que esa chica estuviera bien, no le deseaba el mal a nadie, se relajo y se dejo arrastrar por el sueño, mañana todo estaría bien.
¿Qué podía pasar el cuarto día?
N/a
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
Gracias por los comentarios.
