Invader Zim no me pertenece, y esto es un pobre intento de Fic (¬¬)

Dedico está historia a Misu-chan o más conocida por el fandom como Eldar Lisswen Sariethel. Espero que le guste, y que no sea un total fiasco.

kitsunechan19: Gracias por el comentario, y si, aquí te dare una razón más para odiar... digo, amar a Tak. Bueno, como dice el dicho, el ZADR no se escribio en un solo día :)


Capitulo 3

El irken poseído

...

Dib trató de mantener la calma y aclarar su mente. No sabía si era el momento adecuado para sentarse a pensar, justo ahora que tenía a su nemesis atrapado en su garaje, completamente desarmado, indefenso, y sin la ayuda de aquel extraño robot asistente.

Demasiado bueno para ser cierto.

El chico paranoico tenía la sensación de que el universo quería probar su moral ante semejante oportunidad, sin duda después de ese fracaso con la comunidad científica, podría atacar a Zim y llevarlo a una sala de autopsias, para demostrar que la vida extraterrestre existe.

Esa idea hubiera resultado atractiva a sus once años de edad, pero ahora que era mayor y podía ver los otros aspectos de lo que implicaba hacer semejante cosa, tendría que matar a Zim o torturarlo con horribles pruebas para conseguirlo.

Tal vez él fuera paranoico y obsesivo, pero no era un perverso torturador y mucho menos un asesino.

Ahora Zim parecía necesitar ayuda, pero él nunca lo había ayudado voluntariamente en nada, aunque el alien le haya pedido una mano en más de una ocasión. Además, cuando lo ayudaba solo lo hacía por beneficio propio.

Entonces, que estuviera allí arriesgándose a ser descubierto por él y completamente desarmado, indicaba que estaba desesperado. Dib no era bueno para ayudar a las personas en crisis, y Zim parecía estar en ese momento en una muy grave. El estado de shock que tenía era tal que parecía a punto de perder la conciencia.

-Fue un error venir aquí- Dice el irken con voz cansada –Pero me tenía que arriesgar-

-Yo no pienso hacerte daño, al menos que intentes atacarme- Dib mira con cierta duda al irken, que comenzó a reírse descaradamente de lo que dijo. A Zim le parecía gracioso lo que acababa de decir y tenía buenas razones.

-No estoy bromeando- El chico paranoico mira con seriedad a Zim, y se cruza de brazos –Sabes que yo no bromeo con estas cosas-

El irken deja de reírse, pero le dedica una mirada llena de desconfianza y luego le da la espalda. Dib supuso que no iba a decirle lo que le pasaba si no lograba convencerlo, y como de seguro si insistía en ayudarlo, le echaría en cara todos esos años en los que le hizo la vida imposible y arruino todo sus planes. Él en su lugar trataría de resolver sus problemas por su cuenta, pero Zim estaba solo en la Tierra, a miles de años luz de su hogar. Estaba casi tan solo como él.

Completamente solo.

"Nos parecemos tanto que me asusta a veces" Dib piensa esto mientras se acerca a la nave de Tak. La observa por unos momentos y suspira con resignación. Si quería que Zim confiara en él para que le diga lo que le pasa, necesitaba mostrarle un gesto de amabilidad de su parte, por lo menos pequeño.

-Mira Zim, no se que problemas tengas, pero si necesitas la nave te la daré- Dib se acerca a la nave y comienza a hablarle –Clave de voz: Zim es un imbécil subnormal-

-¡Oye!- Zim estaba algo molesto por esto, pero la nave abrió su escotilla y desactivo los rayos láser.

-Debes admitir que tú nunca dirías algo así- Dib se ríe al decir esto, pero Zim no parecía esta muy feliz. El humano carraspea y agrega –Ahí esta la nave… no la vayas a rayar- Dib busca a Snashert para ir por algo de comer. Zim no tenia deseos de entrar a la nave, aclara su garganta y dice con algo de reserva.

-¿Cómo sé que no es una trampa?- El irken dijo esto con brusquedad. Dib había tomado a Snashert y tenía ganas de irse a comer algo, así que no quiso dar una conferencia sobre la confianza.

-Porque no lo es- Dib sube los hombros indicando que no importaba.

-Viniendo de ti, podría ser otro intento de demostrar que soy un alienígena- Zim dice esto, mirando con mucha molestia a Dib. No le agradaba pedirle ayuda al humano, pero no había nadie más en el planeta que pudiera hacerlo.

-Créeme que me di por vencido con eso… y bueno, no creo que puedas hacer mucho sin tu base, ni tu voot y mucho menos sin tu PAK-

-¿QUIÉN TE DIJO QUE PERDÍ TODO ESO?- Zim grita esto más enojado que sorprendido.

-¡Por Venus, Zim!- Dib grita indignado, mientras Snashert se esconde en uno de sus bolsillos por el elevado tono de voz de esa curiosa conversación –Lo dijiste hace unos minutos atrás, realmente tienes graves problemas de memoria inmediata-

-¡MIENTEEEES!-

Dib cayo en cuenta que había dicho "¡Por Venus!" tal cual lo hacía como cuando era niño, y Zim volvió a su viejo habito de acusarlo de mentiroso. Realmente odiaba que lo llamara mentiroso, lo molestaba mucho. Comenzó a sentir tanta rabia que presintió que el asunto se estaba saliendo de control.

-Mira…- Dib mueve sus manos de manera graciosa y señala a la nave desesperado –Ahí esta la nave de Tak, tómala y vete arreglar tus problemas, yo me voy a comer algo-

-No me puedo ir- Dice Zim con algo de tristeza.

-Y eso es porque…- Dib se gira un poco para ver al irken. Se veía como el pobre diablo más infeliz del universo en ese instante.

-Mi PAK no funciona y estoy indefenso- Zim dice esto rápido para que le duela menos a su ego.

-¿Y porque no lo arreglas?- El humano sube los hombros, poco interesado en ese asunto.

-Mi base implotó hace una semana atrás…- Zim dice esto con algo de tristeza, y Dib lo mira sorprendido, abriendo los ojos como platos. Había estado tan ocupado en esa semana preparando su demostración para los científicos colegas de su padre que había descuidado la vigilancia a de Zim por completo.

¿Cómo no se había dado cuenta de la situación de Zim?

-¿Implotó?- Repite incrédulo el humano, mientras saca un celular de pantalla táctil para revisar las cámaras que estaban cerca de la casa de Zim. Justo en donde debía estar la casa de Zim y otras dos más, había un cráter del tamaño de una cancha de tenis.

"¿Por qué no note esto? Mierda, me estoy deprimiendo y estoy perdiendo contacto con la realidad" Dib piensa esto frenéticamente e ignora por completo a Zim que parecía estar un poco ofendido por esto.

-Tu jamás entenderías lo que me paso, estuve una semana entera deambulando por la ciudad y mi PAK dejo de funcionar hace unas horas atrás y…- Zim parecía a punto de entrar en un colapso emocional, si seguía así, tal vez comenzaría a llorar. Pero Dib se rasco la barbilla pensando lo que le había comentado el irken hacía unos pocos segundos.

-Zim, guarda la calma y dime ¿Hace cuanto no cargas tu PAK?- El humano dice esto mirando al irken con mucha tranquilidad.

-¡¿Cómo sabes que debo cargar mi PAK?- Zim se pone histérico al darse cuenta de que su peor enemigo sabía de esa pequeña desventaja ¿Qué otra cosa podría haber descubierto sobre él?

-Te he vigilado las 24 horas del día en los últimos cuatro años que has estado viviendo en la Tierra, supongo que esto es una de las muchas cosas que se sobre tí- Dib dice esto como si no fuera importante, y siente que en su bolsillo Snashert estaba inquieta. Nota que la rata estaba jugando con el frasco que contenía la muestra de sangre de Zim.

El irken no tenía idea cuanto sabía sobre él. Para nada.

-Eres aterrador- Zim tiembla un poco y luego repiensa la pregunta para contestarla –Hace tres semanas que no lo cargo-

-Y si lo cargas, no se… ¿Volverá a funcionar?- Dib dice esto con aire de sabeloto, para que Zim continúe con la idea.

-Claro que volverá a funcionar estúpido Dib-mono, sé que la tecnología irken es demasiado complicada para tu primitivo cerebro pero yo…- Zim se queda callado por un instante y luego mira a Dib con mucho odio –Realmente me encantaría arrancarte esa enorme cabeza tuya-

-Mi cabeza no es enorme, si no te diste cuenta crecí y ahora no se ve tan mal- Dib carraspea incomodo ante esta declaración ¿Qué le importaba a él lo que Zim pensara de su cabeza?

–No importa quien tenga la razón, el punto es que tienes que cargar tu PAK, lo cargas, tomas la nave y arreglas tus problemas… de paso me das unas vacaciones- El humano trata de mantenerse serio, pero la actitud de Zim no lo ayudaba. Antes de que comience a reírse histéricamente, Snashert le muerde el dedo pulgar con suavidad. Dib se asusta y mira a su amigo roedor.

Era verdad, no era el momento adecuado para perder el control, no con Zim en ese estado.

-Tendré que entrar en modo fuera de línea para cargarme, y nadie está aquí para protegerme- Dice molesto Zim.

"¿Dónde estaba su robot mascota?" Dib iba a preguntarle esto al irken, pero supuso que ya era demasiado que admitiera que debía cargarse. Procuro buscar tranquilizarlo para que de una buena vez solucione su predicamento.

-Nadie te va a molestar, papá no viene a casa hasta dentro de un mes y Gaz se ha comprado una consola Xii, estará matando cerdos vampiros en 3D las próximas 48 horas-

Zim levanta una ceja de escepticismo, le da una mirada llena de desconfianza a Dib.

-¿No me harás nada raro?- El irken dice esto algo nervioso –Los humanos cuando llegan a la adolescencia son algo extraños con todo ese asunto de las horrorosas hormonas-

-¡Yo no soy un enfermo pervertido!- Dib grita esto completamente colorado. Antes de que Zim pueda retrucarle, escucha el sonido del estómago del humano reclamandole algo de comida.

Dib suspira resignado, no había nada más para hacer, todo dependía de Zim.

–Me voy a comer algo, y por lo que más quieras Zim, recárgate de una buena vez- Dib sale del garaje llevándose a Snashert hacía la cocina.

-Recárgate de una buena vez- Zim imita la voz de Dib de forma muy burda e infantil -¿Quién se cree que es? Apestoso humano- Protesta el irken en voz baja.

-¡Escuche eso, no me hagas ir hasta allí a jalarte las antenas!- Grita Dib desde la cocina. Zim se preguntaba como hizo el humano para escucharlo, pero decidió no tentar su suerte. Sus antenas eran muy delicadas y si Dib se las jalaba le iba a doler muchísimo.

-¿Dónde esta la unida de enlace energético?- Zim entra en la nave de Tak, y ve que el lugar estaba lleno de carteles de papel blanco, que traducía las funciones de los controles de la nave escritas en Irk al lenguaje humano. Dib lo había hecho bastante bien. Tal vez demasiado bien, a esta altura era probable que pudiera hablar en irken con fluidez.

-Debo concentrarme… aquí está- Zim encuentra el adaptador y saca manualmente un cable de su PAK, lo conecta y se sienta en la silla de piloto.

–Modo fuera de línea- Zim se duerme sentado en la silla del piloto, mientras la energía corría por esa terminal.

-…-

La computadora de la nave de Tak estaba inactiva, solo había una brillante señal color amarilla que indicaba la función de recarga para PAKs que estaba cumpliendo la nave. Zim se había acomodado un poco más en el asiento dejando caer su cabeza hacia un lado, sus piernas eran demasiado largas para caber en ese espacio, por lo que habían quedado dobladas de manera incomoda.

-…-

De repente una voz proveniente del interior de la nave dice en voz alta –Recibiendo información-

La computadora de la nave acepta los comandos antiguos de voz de su dueña anterior y admite la entrada de información.

Guarda el siguiente archivo, Voot- Era la voz de Tak que resonaba en todo el Voot Cruiser. Zim seguía conectado a la terminal para recargarse, y su PAK reacciona ante la entrada de esa nueva data. La computadora de la nave recibe una orden extraña de este, y un enorme cartel verde fluorescente en lenguaje irk aparece en la pantalla y debajo de este, una barra dibujada en la pantalla se estaba llenando de una brillante luz verde, indicando el traspaso de un archivo de la computadora de la nave de Tak al PAK conectado de Zim.

(…)

Dib estaba picando con cuidado algo de cebollas, mientras Snashert lo observaba pacientemente sentada sobre la mesa, mascando un pequeño trozo de queso.

El joven Membrana coloca un poco de aceite de oliva en la sartén y los trozos de cebollas, encendió la cocina a fuego lento mientras se concentra en la cantidad de huevos que debía usar para la comida que iba a preparar.

-¡GAZ!- Dib grita desde la cocina, y escucha a su hermana gritarle desde el living de la casa -¡¿Qué demonios quieres Dib?-

-¿VAS A CENAR OMELET DE QUESO Y JAMÓN?-

-¡Si! ¡Más te vale que te salga bien!- Grita Gaz.

-Snashert, a veces creo que Gaz también sufre de falta de memoria- Dib suspira mientras rompe los huevos con una mano en la sartén y comienza a moverla para hacer el omelet. Luego coloca el queso y el jamón, vuelve a hablarle a su rata como si le entendiera –Le he preparado la comida desde los nueve años, y no soy tan malo haciéndolo-

Snashert no le prestaba más atención a Dib, ahora estaba mirando a Gaz que había llegado a la cocina para ver con quien estaba hablando su hermano.

-¿Por qué hay una rata en la mesa?- Dice algo impasible la joven mientras abre la puerta de la nevera para sacarse una soda.

-Esa es Snashert, mi nueva mascota- Dice algo entretenido Dib. No se percato que su hermana se acerca a la rata para verla de cerca. Snashert no se había movido de la mesa aunque estaba en la cocina y podía atacar las despensas, había terminado su queso y estaba ocupada mirándola con total calma.

Gaz frunce el ceño, y viendo el queso que dejo su hermano en la mesa, toma un trozo y se lo ofrece a la rata. Esta lo huele, mueve sus bigotitos en forma graciosa, pero rechaza el queso.

-Dib ¿Esta estúpida rata no come?- Gaz prácticamente le ladra a su hermano mayor.

-Claro que si, mira- Dib le da otro trozo de queso a Snashert y este lo toma entre sus patas para comenzar a devorarlo. Gaz abre los ojos impresionada, y luego frunce el ceño con molestia.

-Odio a tu rata-

-Pero ¿Por qué?- Dib dice esto algo confundido.

-Eso no te interesa, sírveme la comida ¡Ahora!-

(…)

Dib estaba cansado, y solo eran las ocho y media de la noche. Se había olvidado de Zim y ahora estaba mucho más preocupado por Snashert, que estaba en la lista negra de Gaz. Su hermana era muy rencorosa con las personas que decidía odiar, y no quería pensar lo que le haría a un pequeño e indefenso animal como Snashert.

-Me iré a bañar, si Gaz viene escóndete en mi almohada- Dib deja a Snashert en la cama y entra al baño. Se escuchaba la ducha del otro lado del cuarto y se ve un poco de vapor colarse debajo de la rendija de la puerta.

Dib sale muy tranquilo, luciendo solo una toalla en sus caderas. Iba a buscar su pijama color azul con caritas de alienígenas, cuando escucha un ruido extraño que provenía desde el pasillo que estaba fuera de su habitación. Snashert se turba y se esconde debajo de la almohada y mueve sus bigotitos como si intentara olfatear a esa rara presencia que se aproximaba.

-¿Gaz?- Dice con algo de temor Dib -¿Eres tu? Snashert no está aquí, lo regrese a la tienda de mascotas- Era mentira, pero no quería que su hermana hiriera a la pobre rata solo porque no la obedecía.

El ruido continuó. Era extraño, se escuchaba como algo que raspaba las paredes. Dib miro hacía afuera de su habitación y no hallo nada, luego entró y vio que Snashert estaba resguardada en su almohada, temblando asustada.

-Tranquilo amiguito no hay nadie…-

De repente, algo lo golpea muy fuerte en las piernas y lo hace caer al piso. Luego sujetan sus tobillos con una especie de manguera muy dura y lo arrastran por el piso de su habitación. Dib no podía hacer nada más que gritar. A pesar de ser arrastrado, para su suerte se había ajustado su toalla lo suficiente como para que no se le caiga. De un momento a otro, le torcieron los tobillos y lo dieron vuelta, dejándolo caer de espaldas sobre la alfombra de su habitación.

El humano abre los ojos impresionado, y ve a Zim, con las patas mecánicas de su PAK rayando las paredes y el techo del cuarto, completamente fuera de control, y unos enormes tentáculos de metal parecidos a los que sujetaban con fuerza sus dos piernas, sujetaron también sus muñecas.

-¡Maldito infeliz! ¡¿Vas a matarme Zim?- Dib no podía moverse y estaba tan aterrado que sentía que iba a orinarse encima. No quería morir en manos de la única persona en el planeta que aceptó su ayuda. Pensaba frenéticamente que no debió haberse fiado de ese alien. Fue muy estúpido de su parte, pero aún así, no le parecía bien morir así. Él hizo lo correcto en ayudarlo cuando estaba desesperado ¿Verdad?

-Dib, no tengo tiempo- Dice Zim con una voz firme y suave, muy distinta a la que solía usar. Dib se sorprende al escuchar su nombre en labios de aquel irken. Le recordaba a cierta persona que le gustaba mucho en la primaria, y que no era del todo humana.

-¿Quién eres?- Dice con suavidad Dib.

-Tu sabes bien quien soy humano, ahora escúchame antes de que el idiota de Zim despierte- Zim se llamo idiota a si mismo y esto espantó aun más a Dib.

Era el fin de la vida como la conocemos, Zim dejo de idolatrarse y se llamó idiota a si mismo. El humano se sentía mareado a punto de reírse de lo que estaba pasándole, pero se quedo enmudecido cuando noto que el cuerpo del irken se acercaba peligrosamente hacía él. En ese instante recordó que estaba semidesnudo y que si seguían presionándolo de esa forma, su cuerpo reaccionaría de manera tal que terminaría avergonzándolo para siempre delante de su rival.

-Espera… ¿Te conozco?- Dice Dib desesperado, tratando de evitar que el cuerpo poseído de Zim se le acerque aún más.

-Claro que me conoces… veo que finalmente creciste y tu cabeza no se ve tan grande- Ese irken que se veía como Zim, hablaba con la voz de Zim y sonreía como Zim, toca con suavidad el pecho de Dib -¿No me recuerdas? Creo que te gustaba mucho hace unos años atrás-

-Tak… ¿Qué pasa? ¿Qué haces en el cuerpo de Zim?- Dib se sonroja un poco, pero no estaba tan preocupado por la situación comprometedora en la que estaba. Tak podría matarlo si no jugaba bien sus cartas, de todos modos, él detuvo junto con Zim su intento de invadir la Tierra.

-Como te dije antes, no tengo tiempo. Y te equivocas, yo no soy Tak, soy una extensión de su memoria, un programa temporal que se borra automáticamente después de dejar un mensaje… sabía que te hallaría aquí, Dib- Zim sonríe de una forma tan coqueta que hizo erizar los pelos de la nuca de Dib. Iba a tener pesadillas con esa sonrisa durante años –Necesito que me hagas un favor, como mi última voluntad antes de morir-

Dib traga saliva y dice con algo de lentitud, sumando dos mas dos -¿Última voluntad? ¿Q-qué te pasó?... No me digas que…-

-Escúchame Dib o tendré que lastimarte para que te calles- Tak dice esto en tono amenazante y luego agrega –Lo que me sucedió es el resultado de una traición al Imperio Irken-

-Lo siento mucho Tak- Dib estaba hablando con la memoria de un muerto. Siempre quiso tener está experiencia, pero se la había imaginado de otro forma.

-¡Ya! No me desconcentres con tu simpatía humano y escucha- Tak en el cuerpo de Zim hace un ademán un poco amanerado, tal así que Dib se tuvo que morder la mejilla internamente para no reírse.

–Por algún extraño motivo, un programa secreto de nuestro Imperio entró en el PAK de Zim y se instaló allí, lo sé porque uní parte de mi memoria a este para poder hablar con el usuario que lo halle- Zim habla de forma tan elocuente como lo hacía Tak, que a Dib le pareció algo fascinante. Solo un poco, no estaba muy cómodo para sentirse a gusto con esto.

-¿Vas a estar para siempre en el cuerpo de Zim?- Por algún extraño motivo, Dib no deseaba esto. Zim era en su medida, su enemigo y rival, Tak no podría reemplazarlo en ese aspecto por más que lo intentase.

-Eso es imposible, solo soy un programa, seré devorado por los módulos de personalidad de Zim en pocos minutos- Tak vuelve a mirar a Dib con fastidio –No me cambies el tema-

-Lo siento, continua-

-Zim no debe salir de la Tierra y mucho menos acercarse a Irk-

-Bueno, él planeaba irse… su base implotó y no tiene recursos…- Dib iba a seguir hablando pero Zim lo interrumpe.

-Haz lo posible por retenerlo en este planeta. K-in no lo encontrará aquí, se supone que la Tierra no está destinada a ser invadida por la raza irken, y no hay registros sobre la misión de Zim- El programa de Tak dice esto de forma tan cruda, que el rostro de Zim se ensombreció por un momento.

Dib abrió los ojos como platos, sus pupilas se dilataron y comenzó a respirar con dificultad. Si no fuera que de vez en cuando hacía algo de ejercicio, le hubiera dado un paro cardíaco en ese momento.

-¿Cómo que la Tierra no está destinada a la conquista? Créeme Tak, la he tenido que salvar muchas veces de Zim y hasta de ti, no me vengas con esas tonterías…-

-Hay demasiada agua en el planeta, tanta que esperaban que Zim se disolviera en uno de sus más grandes océanos… él vino aquí a morir Dib, porque es un exiliado- Dice Zim en forma lacónica.

La cabeza de Dib estaba a punto de estallar. Todo esto era terrible, Zim lo había engañado o se había engañado a si mismo para soportar el hecho de ser un exiliado.

-Te vez tan afligido- Tak en el cuerpo de Zim sonó tan seductora que a Dib se le erizo la piel. Ella le quita uno de los guantes a Zim y toca la mejilla de Dib con suavidad –Tu piel es tan cálida y suave… tal vez debí haberme quedado contigo en vez de intentar conquistar la Tierra-

El humano traga saliva y sonríe nervioso –Ah ¿Si? Me lo dicen todo el tiempo jejeje-

-Solo me falta cumplir una última voluntad…- Zim "poseído" por Tak acorta la distancia entre su rostro y el de Dib, sin esperar más, le da un suave beso en los labios, acariciándolos con cuidado por unos instantes.

Dib se azora al extremo de que sus orejas se vuelven coloradas, su corazón comienza a latir demasiado rápido y su cuerpo estaba temblando. Zim no se apartaba y seguía besándolo de forma dulce y suave. Siente una leve mordida en su labio inferior, y esto hizo gemir un poco al humano, lo suficiente para que el beso del irken se profundice.

La lengua fina de Zim recorrió el interior de su boca con tanta precisión, que parecía conocerla de memoria. Dib se contuvo de responder, su boca estaba siendo invadida por la lengua de un alien poseído por otro alien muerto. En escala de lo extraño esto era un ¡WTF*!, por consiguiente no era muy placentero para su razón. Debería estar muy dañado mentalmente para sentir placer en ese instante.

De repente Zim se separa de él, rompiendo el beso y lo suelta por completo, guardando las patas mecánicas en su PAK junto con los tentáculos de metal. Tenía una rara mueca de dolor en la cara.

-Tu boca tiene agua- Dice con dificultad, y Dib noto que cientos de ampollitas comenzaron a salir en la boca de Zim. Tak realmente no sabía mucho de humanos.

-Si, se llama saliva, 90% agua y 10% enzimas… ¿Estás bien? ¿Por qué hiciste eso?- Dib trata de incorporarse y ve que Zim le sonríe con altanería.

-¿Y porque no hacerlo?- Zim dice esto, teniendo a Tak en su interior. De repente deja de mirarlo y dice –Zim va a despertar… por lo menos esto le va a doler y mucho- El programa de Tak dice esto mientras es borrado.

Dib iba a levantarse, pero Zim se le cae encima completamente dormido. El humano rezaba para sus adentros, deseando que no se despierte, pero no parecía ser su noche. El irken abre los ojos con lentitud, y trata de enfocar a la persona que lo sujetaba de la cintura.

"Hablando de momentos incómodos" Pensó con algo de angustia Dib.

-¡Humano asqueroso! ¡Quítame la manos de encima!- Zim salta lejos de Dib y se horroriza más al verlo desnudo.

-¡Sabía que no debía confiar en ti! ¡Planeabas hacerle cosas raras a Zim y…!- Zim deja de gritar y toca su boca sintiendo las llagas en ellas –Me duele la boca ¿Qué en el nombre de Irk me hiciste?-

-No me lo vas a creer, pero eres el primer caso de posesión que he presenciado- Dib decide vestirse mientras le habla a Zim, para evitarle el mal rato a ambos –Hay una cámara de seguridad en el marco de mi puerta, puedes ver todo lo que paso en ese video- Dib señala su computadora, y con los pantalones a medio abrochar retrocede la cinta hasta la aparición de Zim poseído por Tak.

-No puede ser- Musita Zim al ver la grabación. Se sienta en el piso, completamente abatido al ver como se desarrollaba la escena.

-Te traeré algo de vinagre para curar tu boca… si, sé que el vinagre te cura de las quemaduras por el agua…- Dib mira a Zim un poco apenado, el irken parecía estar muy shockeado por lo que estaba viendo en el video, como si se tratara de una horrible humillación. Dib carraspea un poco y trata de entretener al irken con otra cosa.

–Y… ¿Ya recargaste tú PAK?-

Zim mira al humano por un momento, y sin previo aviso, comienza a llorar desconsoladamente. Dib trata de decir algo pero el llanto del irken no lo dejaba pensar. Le estaba provocando un fuerte dolor de cabeza.

-Está noche va a ser muy larga… No sabía que Zim podía llorar- Dice Dib en voz baja. Mira incomodo hacia todos lados, esperando que el irken se tranquilice por su cuenta, y se percata de que su rata mascota no estaba por ningún lado. Snashert había escapado de la habitación y no apareció hasta que llego el amanecer.

...

(Continuara... O.O)

...

N/A: Este capitulo no me gusto como quedo, me pareció algo perturbador, y temo por las amantes del ZADR que lo están leyendo. Tak realmente se hace su mala fama aquí :3

De nuevo, muchas gracias por todos los comentarios, espero que la historia no se vuelva aburrida. Saludos.