La historia es una adaptación del libro Bruised de Cassandra Michaels y los personajes pertenecen a Stephenie Meyer. Si tienes la oportunidad te recomiendo que leas el libro original.


2

Jasper

Jasper rodó sobre la cama, exhausto por una noche en la que pasó acostado y despierto, pensando sobre la cantinera del Screaming Fox. Se había mudado de Oregón a Newbury varios meses atrás, y disfrutó su tiempo conociendo a los Skulls, pero había sido solitario. Cauis y los otros habían empujado una manada de mujeres hacia él desde que había llegado, y mientras que apreciaba el gesto, ese lado de la vida de motociclistas no era para él. Había pasado años construyendo un repertorio que le hizo posible para él moverse y volverse parte de los Skulls, pero el romance nunca había estado en su radar.

Hasta ahora.

Había algo sobre la forma en que ella lo miraba; no podía sacar esos enormes ojos avellana fuera de su mente. Sabía que Cauis miraba a Bella como una hija, y no quería hacer incómodo nada, pero la idea de estar a su alrededor y no hacer un movimiento era algo que no podía entender. Era la mujer más hermosa que había visto alguna vez; era alta, pero curvilínea, su cabello era largo y rizado, oscuro con reflejos rojos y esos ojos avellana eran como nada que hubiera visto antes.

Hoy no era el día en que los Skulls se tenían que juntar en casa de Cauis para planear su mierda para el siguiente mes, pero, aun así, se suponía que se presentaran en el Fox esa noche para beber y hacerse amigos. Como el nuevo, se esperaba que Jasper estuviera en cada reunión sin fallas, especialmente si no quería molestar a nadie, pero si eso significaba que conseguiría ver a Bella de nuevo, no tenía problema con ello. Sólo quería pasar la mañana trabajando en su casa, dormir la siesta y luego dirigirse al Fox después de que oscureciera.

Jasper había comprado una enorme casa sobre el agua cuando se mudó a Newbury, pero era una verdadera antigüedad que podía ser renovada hermosamente. Le había costado casi nada, especialmente comparado con lo que hizo al vender su casa en Oregón, lo que significaba que podría permitirse hacerla realmente hermosa. Pero eso significaba bastante que, en cualquier momento que no estuviera con los Skulls, estaba poniendo pisos de madera, o tratando de instalar un nuevo sistema completo de tuberías, o sacar papel tapiz de cuarenta años de antigüedad. Era relajante, en una forma que no podía explicar, pero prefería estar poniendo un azulejo que pasar el rato en bares o clubes como la mayoría de los sujetos de su edad.

Pero esta noche; esta noche no podía esperar por llegar al Screaming Fox. Sólo que no admitiría a los chicos que era porque quería ver a Bella de nuevo.

Cuando Jasper fue al Screaming Fox esa noche, fue el primero de los Skulls en llegar. No había ni una sola motocicleta en el estacionamiento; sólo lo que, asumió, era la furgoneta de Bella. Cuando entró, la vio enfrentando las botellas en la parte de atrás, aparentemente limpiando el mismo punto, una y otra vez. Su largo cabello oscuro estaba colgando enfrente de su rostro y no elevó la mirada, incluso cuando la campana sobre la puerta señaló su entrada. Pensó que, quizás, no lo oyó sobre los Skynard sonando en la rocola.

—Hola Bella. Linda noche, ¿no? —le gritó, sintiéndose un idiota. Corrió su mano a través de su cabello, tratando de lucir genial, pero Bella no volteó. Ella sólo agitó su mano. Jasper mordió su labio y se sentó en una mesa en la esquina, mirando mientras Bella se acercaba atrás y adelante, y de un lado al otro en la barra, sin siquiera voltear el rostro hacia él. Estaba comenzando a sentirse un poco ofendido, cuando el resto de los Skulls se precipitaron en el bar, gritando "hola" y "qué onda, chica," pero Bella no volteó hacia ellos tampoco. Sólo agitó su mano de nuevo.

Dos de los otros sujetos, Peter y Garrett, se unieron a Jasper en su mesa, mientras que Cauis fue hacia la barra para conseguir bebidas para todos. Ellos comenzaban a preguntarle a Jasper sobre su trabajo en la casa cuando oyeron a Cauis gritar.

—¿Qué MIERDA, Bella?

Todos los hombres voltearon, pero Jasper estaba de pie y junto a Cauis antes de que cualquier otro se hubiera movido. Lo que vio lo hizo retroceder varios pasos de la barra. El rostro de Bella estaba cubierto con moretones y uno de sus ojos estaba hinchado cerrado. Tenía un enorme chichón en su frente y su labio estaba partido justo en el medio. Jasper sintió que su sangre comenzaba a hervir, pero no era nada comparado con la ira ardiendo en el rostro de Cauis.

—Bella, dime que te pasó, ahora mismo. Lo digo en serio, chica. Ahora.

Las lágrimas comenzaron a derramarse de los ojos de Bella, y Jasper podía ver cuando doloroso era para ella mostrar emoción alguna. Quería lanzarse sobre la barra y sostenerla en sus brazos, hacer todo mejor, incluso si no tenía idea de qué hacer. Bella agarró una servilleta de la barra y les dio toquecitos a sus ojos con delicadeza, haciendo una mueca cuando tocó la piel hinchada. Jasper quería decir algo, pero todo lo que podía hacer era pararse allí.

—Cauis, no quiero que te involucres. Sólo serían problemas para tus chicos, y no quiero que se metan en problemas por mí, ¿entiendes? —susurró Bella a través de sus labios, los cuales apenas podía abrir.

—¿Por qué viniste? ¿Por qué no estás en el hospital? ¿O descansando en casa? —preguntó Jasper.

Bella tosió. —Porque tengo a una niña de la que ocuparme, y si no estoy aquí, no hay nadie más que haga el dinero que necesitamos para la renta y comestibles. Además, el hospital cuesta. Y los doctores hacen preguntas. Mi mejor amiga me arregló lo mejor que podía, pero no tenía opción. Tengo que estar aquí.

Cauis golpeó su puño sobre la barra tan duro que todas las botellas tintinearon. Jasper intentó no reaccionar, pero lo había asustado como la mierda.

—¿Quién te hizo esto, Bella? Sabes que lo descubriré de una forma u otra.

Bella se sirvió un trago de ajenjo antes de responder y tomarlo directamente, sin una mueca. —No tengo idea, Cauis. Pasó a las afueras del bar, cuando me estaba yendo. Un minuto estaba caminando hacia mi auto y, al siguiente, él estaba allí.

—Él... quiero decir... Bella... él te... —Cauis estaba tartamudeando lo que todos estábamos pensando. Ella rio, exhausta.

—No. Peleé con él y llegué a mi auto. Pero lo intentó. Escucha, ¿podemos sólo olvidarlo? ¿Por favor? No quiero causar ningún problema y sé lo que harán si lo encuentras.

—¡Condenadamente cierto! —gritó Peter desde el fondo del bar, y todos los otros Skulls comenzaron a asentir de acuerdo. Bella se inclinó y puso su cabeza sobre la barra, claramente destrozada, y necesitando un descanso que no iba a conseguir sin algo de ayuda. Cauis rodeó la barra y puso sus brazos alrededor de Bella, jalándola en un gentil, pero firme abrazo.

—Quien sea que te haya hecho esto, no se saldrá con la suya, Bell. Voy a traer a Tyler aquí para que se haga cargo, y tú vas a ir a casa con uno de mis chicos para vigilarte. Te ayudará con los mandados, llevará a Renesmee a la escuela... lo que sea que necesites.

Jasper ni siquiera pensó antes de hablar. Las palabras se derramaron de su boca en un instante. —Yo lo haré, Volturi. Puedo cuidarla, sin problema.

Cauis volteó y miró a Jasper con sospecha, pero asintió. —Gracias, hazme el favor, Jasper. Apreciamos el gesto y no será olvidado. Lleva a Bella a casa y haremos que Nightcrawler lleve tu moto más tarde.

Cauis se inclinó para susurrar algo a Jasper, para que Bella no pudiera oírlo, pero Jasper vio a Bella intentando escuchar.

—Jasper, haré que uno de los chicos te lleve algunos analgésicos para ella desde la reserva tan pronto como pueda. Mientras tanto, mantén tu arma encima. Si estos fueron los Choppers, van a estar molestos de que sobreviviera, e intentarán terminar el trabajo. Así que mantén un ojo sobre ella y Renesmee, ¿entiendes?

Jasper asintió mientras Cauis se precipitaba fuera de allí para llamar a Tyler, y Bella agarró su bolso de abajo de la barra. Jasper miró como ella se movía lenta y

dolorosamente para ponerse su abrigo, encogiéndose de dolor cuando dobló su brazo dentro de la manga.

—¿Estás segura de que no deberíamos ir al hospital? Algo podría estar roto —preguntó Jasper, incapaz de esconder la preocupación en su voz. Pero Bella sacudió su cabeza con cuidado.

—De ninguna forma. Todo esto —Señaló su propio rostro—, con seguridad significaría que deben llamar a la policía. ¿Y si tú estás allí conmigo? Sólo van a asumir que fuiste tú quien lo hizo.

Jasper trató de esconder el dolor en sus ojos, pero eso dolía. Bella lo vio, y dejó salir un largo suspiro. —No quise decirlo como sonó. Sólo sé cómo miran los policías de aquí a los Skulls, y a los otros clubs de motociclistas. Podrías ser el sujeto más dulce del planeta, y parece que podrías serlo, pero eso no cambiará la forma en que ellos te vean, sea justo o no.

El sujeto más dulce en el planeta, ¿eh? pensó Jasper con una sonrisa. Lo tomaré.

Una vez que Tyler llegó al bar, Jasper llevó a Bella a su auto y siguió sus instrucciones para regresar a su casa. Ya eran pasadas las 11 p.m. y Bella se había ido a la deriva, durmiendo en el asiento del pasajero, a pesar del hecho de que usualmente estaba despierta hasta las siete, cuando Renesmee se iba a la escuela. Había bebido varios tragos en el bar para intentar aligerar el dolor de sus heridas, y debieron haber hecho efecto. Sólo resistió el tiempo suficiente para dirigirle a Jasper cuando voltear.

Cuando se estacionaron en su entrada, todas las luces estaban apagadas, excepto por el suave resplandor de la TV en la sala de estar. Bella estaba fuera de combate, así que Jasper caminó hacia su lado y la acomodó fuera del asiento, metiendo sus brazos bajo las rodillas de ella y levantándola para sacarla del auto. Pateó la puerta para cerrarla tan silenciosamente como podía, y caminó hacia la escalera de entrada de la casa de Bella, usando su pie para golpear, esperando no despertar a Renesmee tampoco.

Después de un momento, oyó el arrastre de unos pies dentro de la casa, y la puerta se abrió para revelar a una joven mujer envuelta en una manta, con brillante cabello rosado, un arete en su labio, y una mirada adormilada en su rostro. Al principio, lució molesta, pero cuando vio a Bella en sus brazos, comenzó a quejarse.

—¡Mierda! ¿Qué pasó? ¿Colapsó en el trabajo? Le DIJE que llamara. Sabía que no debió haber ido. Lo sabía. Le dije que era una idea terrible. Debió haberme dejado llevarla al hospital, pero todo de lo que hablaba era esos malditos motociclistas bastar...

Ella dejó de divagar y capturó los ojos de Jasper, y luego bajó su mirada a lo que estaba usando. Su rostro se estiró en una mueca.

—Lo siento. Yo no… quiero decir... mierda. Entra. Ponla en el sillón.

Jasper asintió y la siguió al interior, poniendo a Bella sobre un atiborrado, pero gastado, sillón color púrpura oscuro. Entonces, la mujer se apresuró y sacó la manta de sus hombros, lanzándola sobre Bella. Una vez que ella pareció estar cómoda, la mujer le hizo señas a Jasper para que la siguiera a la cocina.

Una vez que estuvieron dentro, extendió su mano.

—Soy Alice, la mejor amiga. ¿Y quién demonios eres tú?

Jasper no pudo evitar reír. Apreciaba a una mujer que no se quedaba en formalidades. —Jasper Whitlock. He sido elegido para asegurarme de que nadie más lastime a Bella hasta que resolvamos qué pasó exactamente.

Alice frunció el ceño y puso sus manos en sus caderas. —¿Qué significa eso? Obviamente, tú eres uno de los motociclistas. Pero ¿qué harás exactamente? ¿Crees que eres adecuado para estar alrededor de Renesmee?

—Bueno, realmente no puedo decirlo, pero estoy aquí para ayudar. No voy a presionar. No sé mucho sobre Bella, pero quiero estar aquí para ella. Eso es todo.

Alice cruzó sus brazos sobre su pecho y miró a Jasper. Con dureza.

—De acuerdo, entonces. Te lo dejaré a ti, pero sólo porque sé que, si lo cagas, Cauis te matará. Cuida de ella, hombre.

Alice hizo un gesto con sus dedos, que dejaba claro que estaría mirándolo, entonces agarró su abrigo y se fue. Jasper rio mientras entraba a la sala de estar y se dejaba caer en el sillón junto a donde Bella dormía. Lucía tan herida, tan golpeada, que rompía su corazón. Pero al mismo tiempo, se sentía que se estaba exasperando. Sabía que no pasaría mucho tiempo antes de que Cauis descubriera quién había atacado a Bella. Y cuando los Skulls encontraran al bastardo...

Jasper estaría allí.