Aclaraciones: Espero no se me olvide actualizar los capítulos, debo ir transcribiendo al computador porque esto lo escribí a lápiz y papel

Derechos: Bakugan Battle Brawlers no me pertenece, solo hago uso de sus nombres para escribir una historial propia.

Resumen: Por culpa de un estúpido error, dos jóvenes destinados se vuelven a encontrar sin saberlo realmente compartiendo su cotidianidad mientras trabajan en la panadería de Shiori, un poco de negación, romance y aceptación.

Panadería de Shiori

X x x

Así pasaron los días, Ace llegaba temprano y Shun ya estaba en la panadería esperándolo.

-¡Apúrate!

-¡Eres un inútil!

-¡Debes botar la basura antes de salir!

-¿No sabes trapear?

-¡Ace imbécil!

Todos los días, Shun le exigía más que a los otros. Ace se molestaba, por supuesto, pero no se atrevía a reclamarle puesto que se supone que Shun es su jefe después del señor Shion y tampoco quería meterse en más líos. Sin embargo, llegó un día, el día en que ya no podía soportarlo, ese día se aburrió y a la tercera semana ya era más que suficiente.

Día 22 lunes

-¡Llegas tarde! – exclama Shun al verlo llegar. Keith ya estaba en la caja contando el dinero para el cambio y Shiroe se estaba en el segundo piso colocándose el uniforme.

-tch… siempre llego temprano, discúlpame por este día – responde Ace sin ánimos, en realidad tenía resaca, la noche anterior había salido con sus amigos y aunque no estaba en sus planes acabó tomando alcohol hasta emborrarse.

-Además de eso llegas con el aliento de alcohol ¡Hoy te vas más tarde! Y se te descontará este día completo –le dice Shun un poco molesto.

Ace frunce entrecejo - ¡No puedes hacer eso!- exclama

Keith se reía bajito al verlos discutir, sobre todo por Shun que no era de los que se enojaban con facilidad ni lo expresaba de aquella manera.

- claro que puedo, soy tu jefe

-eres un maldito segundo al mando, mi verdadero jefe es tu padre, tú no eres nadie

-Uhh – murmuro Shiroe que los veía desde la escalera

Shun lo mira directamente a los ojos y de pronto lo jala del cuello de la camisa – no te atrevas a hablarme así o veras de lo que soy capaz – le amenaza

-hablas mierda – le responde retándole pero de pronto se siente mal y no puede aguantarle la mirada, gira sus ojos y lentamente comienza a calmarse

-¿qué tienes para decirme? – le pregunta Shun con el mismo tono de amenaza

-bien – susurra

Shun lo suelta de mala manera, luego nota la presencia de alguien en la entrada

-¡Oh! – La señora ríe y se acerca mi querido nieto así no debes tratar a las personas y mucho menos a tus empleados – le guiña el ojo.

-¡ah, abuela! – Shun se acerca un poco avergonzado, de hecho sus mejillas se tiñen un poco de rosa – disculpa

-Buenas, estoy de vuelta – la mujer sonríe

-¡Abuela Shiori! –exclama Shiroe acercándose, Keith le saluda moviendo su mano con una sonrisa

-buenos días – saluda Ace, era una señora de alrededor de 50 años, se veía joven y amable, traía consigo unas maletas con rodachinas y un sombrero divertido, regresaba de sus vacaciones.

-Ah, tú debes ser el nuevo parece que sacas de las casillas a mi Shun – le dice sonriendo

Ace hace un gesto de confusión, entre una sonrisa y un "no sé de qué habla"

-Me llamo Shiori, soy la chef jefe, los mejores panes y postres son preparados por mí - se presenta

-los he probado y son muy ricos – menciona Ace

-Gracias, le enseñé la técnica a mi nieto y a Shion

Shun se sentía avergonzado, con su abuela presente hablándole a Ace, no se sentía para nada bien.

-Entonces el nombre de la panadería es por usted – afirma Ace

Shun frunce

La señora Shiori sonríe – no, el nombre es por mi hija, Shiori Kazami, madre de Shun

Shun se retira inmediatamente, sube las escaleras lo más rápido que puede, no era porque se había molestado simplemente se sentía incómodo tener que escuchar a su abuela hablando a Ace.

Ace levanta una ceja – que le pasa

-su madre murió hace 6 años, no le gusta que la mencionen creo que lo olvide – la mujer sonríe como si nada – bueno, bienvenido Ace, espero que puedas llevarte bien con Shun.

-'eso lo veo difícil'– piensa y luego asiente.

El día terminaba, Shun se había colocado más insoportable a pesar de que estaba su abuela.

-ya sabes que te vas tarde – le dice Ace que recogía las sobras, el moreno lo mira de reojo siguiéndole el paso hasta que sube al segundo piso – 'ese maldito' – piensa.

-es hora de irme – dice Shiroe - ¡Abuela! Nos vemos mañana

-Adiós Shiroe – responde la mujer desde los hornos

-bye Keith, adiós Ace y suerte

-Adiós – responden ambos

Keith suspira – oye tú Ace – le llama y este se gira, no era muy común que el rubio le hablara pero ya casi se cumpliría un mes desde que llegó y por lo menos deberían ser amigos.

-¿Qué pasa?

-No te has preguntado porque Shun… - no termina su frase, lo piensa y luego niega con la cabeza –no, olvídalo.

-¿qué ibas a preguntar?

-cambiaré la pregunta ¿Odias a Shun?

Ace lo mira sin entender, no sabía que responder, quizás era una trampa pero de todas maneras la pregunta le hizo pensar en la respuesta. Sentía que le caía mal como jefe, le disgustaba su manera de tratarlo pero definitivamente no lo odiaba.

-yo no lo odio pero me cae súper mal, es un engreído – responde arrugando su rostro

-je – Keith sonríe – bien

-¿solo eso? – pregunta Ace un poco confundido por su pregunta y que solo respondiera con un bien ¿acaso Shun le había pedido que le preguntara?

El rubio ordena sus cosas y luego sale de su puesto de trabajo, sube al segundo piso para buscar a Shun.

Shun estaba sentado en la mesa de reuniones mirando hacia la ventana, ya estaba oscureciendo y no quería perderse el ocaso, le gustaba cuando podía ver el cielo y las estrellas.

-te ves hermoso cuando miras el cielo – le halaga Keith pasando por su lado

-cállate – responde el pelinegro

-hey Shun, todavía sigues pensando en tu pasado.

-no lo estaría haciendo si mi abuela no la hubiese mencionado

-sabes que no debes pensarlo, tu madre te ama te lo dijo o incluso te pidió perdón

-lo sé, yo la amo a pesar de todo – Shun baja su cabeza –pero es doloroso

-no has podido – Keith se acerca a él tocándole el pecho cerca de su corazón – no has podido liberar el amor que sientes – sonríe mirándolo a los ojos

Shun le devuelve la mirada Keith le trasmite lo que quiere decir y el pelinegro se ruboriza

-basta, no sabes si es verdad

Keith sonríe –nos vemos mañana

Shun se despide y al cabo de un rato baja para cerrar y asegurarse de que Ace completó sus tareas.

-¿Ya me puedo ir? – pregunta Ace sin nada que hacer, ya había limpiado todo y sacado la basura.

-mañana tendremos una celebración a petición de uno de los clientes, así que debes estar aquí muy temprano

-sí, si – responde girando sus ojos

Shun frunce – no me gusta tu actitud

-no me gusta la tuya – le responde y pasa por su lado para subir a cambiarse, roza su hombro con rudeza.

-uh… - Shun lo sigue –encárgate de lavar tu uniforme esta vez no me haré cargo

-¡Bien! – exclama Ace con fastidio, tenía que decir que ya le estaba hartando su forma de ser con él, porqué tenía que tratarlo como si fuera un trapo, un juguete de la limpieza, seguramente lo odia.

-No me hables de esa manera – Shun recoge los uniformes de los otros y los mete a la lavadora.

Ace se cambia rápidamente y guarda el suyo en una bolsa, lo lavaría en su casa – me largo

Shun lo mira – Adiós –le dice en voz baja asegurándose de que no lo escuchara, Ace sale de la panadería.

-maldito idiota – susurra

Shun se sienta en la orilla de la cama esperando que la lavadora se detuviera, se acostó boca arriba – quisiera ir a ver las estrellas – susurra cubriéndose el rostro – soy tan infantil, quiero ver las estrellas contigo –piensa y sonríe – extraño tu cariño – desde que su abuela le recordó a su madre se sentía nostálgico y ahora estaba confundido.

~ 15 días para ver las estrellas ~