AN END TO JUSTIFY THE MEANS

ENLACE AL FIC ORIGINAL: w*w*w*.*f*a*n*f*i*c*t*i*o*n*.*n*e*t*/s/5361747/1/An-End-To-Justify-The-Means

AUTOR: angel-of-paradox.

TRADUCCIÓN: Annilina

BETA: Bellatrix_2009

DISCLAIMER: Harry Potter y todos sus personajes pertenecen a JK Rowling. No se ha ganado dinero ni se ha violado ningún copyright con este trabajo, la trama pertenece única y exclusivamente a angel-of-paradox, sólo la traducción es de nuestro grupo.

RESUMEN: Draco apuesta con Blaise que seducirá a Harry, ¿pero cuáles son las reales intenciones detrás de esa seducción?.


CAPITULO 3
Día 3


Cuando Harry se despertó esa mañana se sentía cálido y confortable, acurrucándose más en su edredón poco a poco volvió a dormirse, tenía que realizar un ensayo para Pociones particularmente desagradable para entregar el día de hoy y aunque lo había escrito, sin la ayuda de Hermione, sabía que Snape podría tratar de hacer su vida un infierno, así que, ¿qué sentido tenía el asistir a clases? Justo cuando estaba a punto de quedarse dormido sintió un graznido en voz alta sobresaltando a Harry y sacándolo de sus reflexiones para ver qué sucedía a su alrededor. Gimiendo mientras sacaba la cabeza de debajo de su edredón, sonrió cuando vio a una lechuza con la familiar carta dirigida a él. Avanzando con cuidado para agarrar la carta Harry se percató que la lechuza le miraba con intención maliciosa. Entonces, antes de que el animal pudiera morderlo le arrebató la carta y la sostuvo sobre su cabeza triunfante. La lechuza gimió algo que pudo ser interpretado como una rabieta y voló de nuevo fuera de la habitación.

Rápidamente, Harry volvió su atención a la carta en sus manos, pero no había nada que pudiera darle alguna pista sobre su admirador. Echando un vistazo a la caja de bombones, hizo una mueca esperando que hoy no fuera un regalo comestible. Abriendo con cuidado la carta para que no se rasgara, la desdobló, se puso sus gafas en la nariz y empezó a leer…

Mí querido Harry:

Espero que no estés demasiado harto de comer chocolates después del regalo de ayer, al ver tu cara en el desayuno me llené de culpa al mirar el dolor en tus ojos. Así que esta mañana no he enviado un regalo comestible para no lastimar tu estomago para que se pueda recuperar a fin de que más tarde podamos disfrutar algunos de los placeres más perversos.

Mi regalo de hoy es una nueva pluma y tinta que hace juego, me he dado cuenta de que a pesar de que tus plumas se pueden utilizar no son las mejores, por lo que tengo a bien ofrecerte un nuevo juego. Espero que este regalo sea de tu total agrado y que lo utilices.

Tú enamorado...

La carta no llevaba firma, pero ahora Harry realmente quería saber quién era su admirador y ya no le importaba quién fuera. Había empezado a creer que sería capaz de acercarse a esa persona y poder compartir su vida con él. Creía tener una pista extra para añadir a su lista de quién pudiera ser.

- Bueno en Transformaciones, la snitch.

-Le gusta lo mejor, las plumas.

-Lo más probable es que sea rico, capaz de permitirse lo mejor.

-Observador, notó lo de las plumas y la reacción a los chocolates.

-Reflexivo, envía regalos que sabe me gustarán.

Como sea, a pesar de su lista, Harry no estaba más cerca de descubrir a su admirador, a lo largo de Hogwarts había muchos que eran buenos en Transformaciones y eran ricos. Sentado en el borde de la cama para pensar Harry abrió la caja de plumas y contuvo el aliento por el asombro cuando vio las puntas de plata maciza que habían sido afiladas para un acabado más limpio, vio la banda esmeralda alrededor del ébano de mango negro y la pequeña "H" al final de una pintura dorada. Había dos tamaños diferentes de botellas de tinta, uno de bolsillo para tomar las clases y uno más grande para permanecer en su escritorio. Las plumas también venían con una piel de dragón rojo y un sacapuntas. Había un suministro de papel secante y un desaparecedor de tinta para cualquier error. Harry nunca había visto un juego como estos con anterioridad. Debe de haber costado una fortuna. Girándolo con cuidado entre sus manos juró que no permitiría que lo tocase nadie y tendría mucho cuidado con ellos, a continuación, los colocó suavemente en su lugar y luego se dirigió a tomar su ducha.

En el momento en que Harry llegó a desayunar, la mayoría de los otros estudiantes ya se encontraban sentados y comiendo. Él estaba sonriendo de oreja a oreja si era posible con una sonrisa tonta en la cara mientras caminaba entre las mesas para llegar y sentarse junto a Ron. Luego tomó un trozo de pastel de calabaza, la mordió y comió con satisfacción.

-Bueno compañero, parece que esta mañana estás de buen humor.- Ron lo había visto sonreír y quería que compartiera su felicidad con ellos.

-Mmm, tuve un buen sueño.- Harry respondió evasivamente, aun no estaba seguro de si quería o no contarle a Ron y a Hermione sobre su admirador por el momento. Volvió a comer otro trozo de pastel y comenzó a pensar en la gente que calificaría dentro de su lista, hasta el momento no había nadie que cubriera todos los puntos que había anotado en ella.

-Bien, eso es bueno, a diferencia de algunas personas creo que Harry terminó su ensayo antes de ayer por la noche y por lo tanto fue capaz de dormir un poco.- Hermione se acercó y cogió una manzana, sentándose y mirando a Ron.

-¡Esa no es mi culpa! Me asignaron también uno de Encantamientos, al profesor Snape solo le gusta torturarme con un ensayo, de por sí me es difícil escribir sobre cosas que no tengo ni por cerca una idea.- exclamó Ron, su cara enrojecida por la acusación de Hermione.

-Todos en clase se las arreglan para conseguirlo y lo hacen Ron, así que bien puedes tú hacer lo mismo. Así que de todas maneras, Harry, ¿qué harás después de clases? Pensé que tal vez podríamos ir hasta el lago y jugar "Twister" o algo así.- Hermione había pedido a sus padres que le enviaran ese juego de mesa muggle durante las vacaciones y había estado enseñando a la mayoría de los estudiantes de su curso que era un juego desafiante. Harry nunca había sido capaz de jugar con los Dursley, pero lo estaba haciendo muy bien y el juego siempre terminaba en un ataque de histeria cuando todo el mundo caía uno encima del otro.

-Seguro, suena grandioso, le diré a Dean y a alguno otros, entonces, ¡nos vemos luego!- Harry volvió a explorar en la mesa las otras posibles fuentes de comida para desayunar, y luego de tomar la decisión definitiva sobre otra pasta de calabaza tomó su mochila y se dirigió a su primer clase.

Al salir del comedor Harry tropezó con Draco. Se gruñeron uno al otro mientras se alejaban en diferentes direcciones. A Draco le dolía tener que mantener esa actuación con Harry pero no podía permitirse darse el lujo de hacer algo que ponga en peligro sus planes. Se había fijado en la sonrisa de Harry durante el desayuno y se sintió igual de contento que él. Había sido un gran esfuerzo ordenar el conjunto de plumas y había pagado un poco más por ello, pero todo había valido la pena al ver la sonrisa de Harry.

En Pociones Harry se sentó junto a Dean y esperó hasta que Snape entrará en clase, muy pronto había aprendido que para evitar la pérdida de puntos para su casa tenía que llegar temprano a clase y estar sentado esperando hasta que el profesor decidiera subir a dar la clase. Poniendo su nuevo juego de plumas con cuidado sobre la mesa para no dañarlas, Harry se sentó y discutió con Dean sobre su próximo juego de Twister. Entonces, como era su costumbre, Snape entró en el salón de clase, se paró al frente y se aclaró la garganta, todas las conversaciones se silenciaron de inmediato y todo el mundo puso atención a Snape a la espera de sus instrucciones.

-Los del lado derecho de la clase, quiero sus trabajos asignados colocados aquí en mi escritorio, los demás, abran sus libros en el capítulo diez y empiecen a leer. Tendrán diez minutos y luego me darán lo que será su próxima tarea que se entregará la próxima clase.- Todos los estudiantes suprimieron un gemido, Snape estaba tratando de matarlos con la cantidad de asignaciones que les daba. Su nueva táctica este año parecía ser que ellos se enseñaran por sí mismos y que le dieran alguna critica por no aprender lo suficientemente bien. Sabían que si mostraban algún signo de resentimiento por la cantidad de trabajo Snape les asignaría el doble.

Uno a uno, los alumnos se levantaban rápidamente y colocaban sus tareas sobre el escritorio antes de regresar a su asiento y comenzar con su nuevo trabajo. Dean le dio un codazo a Harry y ambos compartieron la mirada de consternación cuando observaron el capítulo diez "La aplicación de diversos elixires para curar hongos comunes" luego de sentarse a leer, Harry quedó algo absorto en lo que el texto decía, en su mayor parte, sin embargo se preguntaba cuál sería el próximo movimiento de su admirador.

Al otro lado del salón se encontraba Draco junto a Pansy, él realmente no era un fan de las tareas interminables que les asignaban, pero al ver que Snape siempre le daba buenas notas no le importaba tanto. Vio con satisfacción como Harry escribía algunas notas con su nuevo conjunto de plumas, realmente se había preocupado un poco acerca del regalo. No estaba realmente seguro si a Harry en realidad le gustaría o no, pero al parecer había sido así y Draco brillaba de alegría en su interior. En lugar de leer el capitulo aburrido que se suponía debía de estar leyendo, centró su atención en Harry. Parecía que el chico había arreglado su aspecto un poco, su camisa estaba arreglada en su lugar y aunque su pelo era un desastre por completo se le veía bien a diferencia de su propio cabello perfectamente peinado hacia atrás, en Harry parecía estar naturalmente desordenado y fuera de lugar. Entonces centrando su atención en la cara del chico, Draco sintió el tirón de deseo que había estado experimentando desde que había conocido a Harry.

Aunque él le conociera primero, se había negado sus sentimientos y había utilizado su ira y sus celos como una razón justa para odiar a Harry. Pero como todo, en cuarto había aceptado sus sentimientos y finalmente había encontrado la oportunidad de perseguir a Harry. Sintió el latido familiar en sus pantalones mientras pensaba en él y al ver como jugaba el Gryffindor con su lengua entre sus dientes en estrecha concentración, Draco decidió que era el momento de intensificar la intensidad de la seducción. Claro, los regalos eran dulces y todo, pero creía que el camino al corazón del Gryffindor era demostrándole la pasión que sentía por él. Garabateando una nota rápidamente en la esquina de su cuaderno de notas, Draco rompió la esquina tranquilamente, la dobló en varias ocasiones y se la envió a Harry por un lado de la habitación.

El pequeño pedazo de papel aterrizó justo al lado de las nuevas plumas de Harry, una rápida comprobación de que Snape no se había percatado, lo abrió y leyó la pequeña nota escrita en su interior.

"Reúnete conmigo en la sala de menesteres a las
cinco de la tarde para darte una pista de quién soy"

Harry miró la escritura y sonrió, no podía esperar hasta el final del día.

-Potter, no se permite pasar notas en la clase. veinte puntos menos para Gryffindor.- dijo Snape con frialdad, pero nada podría frenar el espíritu de Harry mientras esperaba que llegara la noche.