Hola! Gomen! lamento la tardanza! Perdónenme! ;-; wueno, sólo por eso les traigo doble capítulo XP Diviértanse y orgasmense con este nuevo capítulo :'3

Faceless Obsession

Capítulo 3

Despertaste a la mañana siguiente muy temprano, antes de las 7 para ser precisos. Tus padres estaban terminando sus desayunos, y cuando te vieron pasar, te sonrieron.

-¿Quién trajo esto, pequeña?- Preguntó tu padre.

-Hum… yo. Lo traje cuando fui a comprar ropa más abrigada, y también pedí libros prestados en la biblioteca pública.-

-Sí, ya los hemos visto. Me alegra que ya estés un poco más acoplada al pueblo. Nos iremos en unos minutos.-

Ellos recogieron sus platos y lavaron los sartenes y platos que usaron para el desayuno. Se fueron, y tú decidiste mejor bañarte, desayunar algo y seguir leyendo.

Cuando viste tu bolsa con la nueva ropa, pensaste que ya era hora de probártela. Después de ducharte y secarte, te pusiste la ropa interior para poder ver qué ponerte. Te pusiste unos gruesos leggings blancos, encima unos shorts de mezclilla que ya tenías para que no se transparentara. Una blusa de manga larga en color blanco igual que dejaba ver un poco tu ombligo, y una chaqueta morada, para darle algo de gracia a lo que traías. Un par de aretes de gota de lluvia en color azul-violáceo y un collar en morado. Cepillaste tu cabello y lo ataste a una coleta alta, dejando que unos rebeldes mechones se escaparan, cayendo grácilmente sobre tu rostro. Un poco de sombra de tonos fríos con unas motas de blanco, las mejillas de rojo intenso y los labios en color rosa geranio. Todo junto te daba un toque de inocencia en el rostro, mientras que en lo que a cuerpo se refiere, dejaba ver que eras la reina de tu escuela, o bueno, lo fuiste.

Desayunaste un par de waffles con miel, algo de mantequilla, y unos pedazos de tocino. Quién sabe por qué, pero por más que comieras o te alimentaras sólo de grasas, jamás engordabas, tu metabolismo era rapidísimo. Acompañaste todo con un buen vaso de jugo de naranja. Limpiaste y lavaste todo y retocaste algo del maquillaje de tus labios.

Recogiste uno de los libros, el de leyendas lo dejarías para después, te concentrarías en el libro de historia y el de personajes. Amabas leer y la historia, y también las matemáticas, y de vez en cuando las ciencias, y por eso devoraste los libros en menos de una hora. Era increíble que ese pueblo se haya hecho a finales de 1945 con sólo unos votos de la gente, sus primeros habitantes. Pero también leíste que la forma en que murieron fue bastante cruel.

Los fundadores del pueblo, coincidieron en algo: su forma de muerte. Todos por alguna razón fueron atraídos hacia el bosque, la razón en sí es aún un misterio. La gente reportaba el no haberlos visto en un largo tiempo, alrededor de unas 2 semanas, y emprendían búsqueda en los bosques. Unas horas después de que emprendieron la búsqueda los cuerpos de los fundadores fueron hallados. No todos al mismo tiempo, cada año moría uno. Pero su cadáver tenía las mismas marcas: con sus miembros mutilados y colgados de los árboles, sus ojos alimentando a los peces del río y en el lugar donde se supone estaba el corazón estaba ése símbolo, el de la tache encima del círculo. Y con la frase escrita en sangre: "No debieron haber venido aquí, ninguno de ustedes." Pero la frase fue diferente en el caso del cadáver del último fundador existente, esa vez la frase decía: "No debieron haber venido aquí, ninguno de ustedes. Ahora sus descendientes y cualquiera que haya venido a vivir aquí estará condenado, condenado por mí, el dueño de este bosque." Y esa vez venía firmado con una "S". Intentaron adivinar el nombre del hombre que hizo eso: "Severus" era el único que se les ocurría para hombre, pero había muchos de mujer: Susan, Sybil, Sissi, Sarah… pero ninguna de ellas fue, ninguna. El caso fue cerrado por la policía local y no se habló nunca más de él.

Tú estabas bastante sorprendida por eso. Hubo un asesino en serie que vivía aquí, un psicópata pedófilo. Entonces ahora sí te dedicaste de lleno al libro de leyendas. Hablaba de una bruja de la colonia, cuando eso todavía no era Forks, hablaba de vampiros, hombres lobo, demonios, de todo. Pero lo que te llamó mucho la atención eran las leyendas urbanas. Unas hablaban de una especie de demonio o entidad, a la que le decían Zalgo, que volvía locas a las personas con su simple presencia, era la maldad pura, y tenía 7 bocas, 6 hablaban idiomas distintos, y la boca 7 cantaría una canción que destruiría el mundo como lo conocemos.

-¡ES EL FIN DEL MUNDO! ¡TODOS MORIREMOS Y CAEREMOS!- Cantaste con voz de Black Metal intentando adivinar la letra de la canción que cantaría ese tal "demonio". Reíste por semejante ocurrencia, ese mito era peor que la película de "2012".

Leíste de nuevo, y encontraste una vieja leyenda, que aún tenía mucha influencia en la actualidad. El Slenderman, aquí venía que en el internet se corría la leyenda que fue inventada en el foro "Something Awful" por un usuario llamado Victor Surge, quien en la vida real se llamaba Eric Knudsen en el 2009. Pero lo que nadie sabía es que en ese concurso del foro, Eric había vivido un par de años en Forks, y que había vivido en tu misma casa, y que todo el pueblo en ese entonces creía que Eric se estaba volviendo loco, y le contaba a todos la existencia de la entidad, pero nadie le creía. Fue entonces que Eric decidió mudarse de ahí. El libro escribía que luego de que Eric se fuera envió una carta al ayuntamiento, contando toda esta información, y también que se había encargado de hacer algunas fotografías en photoshop para que la gente lo evitara a toda costa. Y que se inspiró para hacer la cara en un par de fotografías reales que él tomó de El Slenderman, pero que no salieron muy bien y debió modificar en photoshop. También advirtió que la casa en donde tú vivías debía de ser demolida, o abandonada y que nadie jamás debería volver a habitarla. La carta de Eric fue muy específica.

Pensaste que el tipo estaba realmente chiflado, y te preguntaste si la madera de tu casa estaba podrida hasta el punto de que su olor intoxicara y creara alucinaciones. El timbre de la puerta de tu casa te sacó de tus pensamientos.

-¿Quién es?- Gritaste a la puerta.

-Soy yo.- Escuchaste una voz masculina: -Brian.-

Casi te atragantaste con tu saliva, habías olvidado por completo que Brian iría por ti para enseñarte el pueblo.

-¡Ya voy!- Avisaste. Dejaste el libro en la mesita de la sala y corriste a abrirle a Brian.

-Hola.- Le dijiste a Brian, pero no sólo estaba él. También lo acompañaban 3 chicos: uno de cabello color chocolate oscuro y ojos color azul rey. Un chico con cabellos de color caramelo lacios y un poco arriba de los hombros y con ojos azul cielo. Y un chico de cabellos negros azabache que usaba lentes oscuros, y tenía la piel de un color algo… gris enfermizo.

-Hey, te dije que traería a unos amigos, ¿No?- Te dijo Brian relajado.

-No pensé que fuera verdad, pensé que sólo bromeabas.- Le replicaste riendo.

-Como sea. ¡Hey chicos! ¿Dónde dejaron sus modales?-

-En el bosque.- Dijo el chico de cabellos color caramelo y ojos azul cielo encendiendo un cigarrillo.

-Ya, en serio, preséntense.-

El chico de cabello color chocolate oscuro y ojos azul rey te extendió la mano, notaste que portaba un par de jeans, una camiseta negra y un par de converse negros.

-Me llamo Tim.- Estrechaste su mano y le dijiste tu nombre sonriendo.

El chico que fumaba un cigarrillo, el de cabello lacio hasta los hombros en color caramelo y ojos azul cielo, hizo un gesto para saludar antes de estrechar tu mano. Llevaba una sudadera blanca, jeans y un par de converse, pero éstos a diferencia de los de Tim, eran blancos.

-Soy Jeff.- Dijo en un tono despreocupado estrechando tu mano y dándole una calada al cigarrillo con su mano libre. Le dijiste tu nombre y su semblante siguió bastante serio.

El chico con la piel de color pálido-gris, lentes oscuros, converse negros y camiseta negra con una chaqueta negra encima te sonrió abiertamente y agitó la mano frenéticamente para saludarte antes de extenderte la mano para que la estrecharas. Le dijiste tu nombre.

-Él es Jack, lamentablemente ya no puede hablar.- Dijo Brian.

-Oh, lo lamento mucho Jack.- Le dijiste al aludido y él hizo un gesto con la mano como para no darle importancia.

-Emm… bien, ¿Nos vamos? Me estoy empezando a aburrir.- Habló Jeff algo molesto.

-¡Oh, claro! Sólo voy por mi bolso.-

-¿Por qué las chicas siempre cargan con unas bolsas que parecen maletas de avión?- Se preguntó Tim al tiempo que te ibas y recuperabas tu bolso. Ellos siguieron hablando, ya no podías escucharlos: -¿Y por qué tenemos que hacer esto Brian?-

-Recuerda que se lo debemos. Además de ser sus proxies somos sus amigos, ¿No?-

-Yo no tanto, entonces ¿¡Por qué yo!?- Se exaltó Jeff.

-Porque necesitábamos que estuvieras alejado aunque sea unas semanas del alcohol Jeff.-

-¡Pero parezco un puto maricón con este aspecto! ¡¿Por qué no puedo salir en mi versión hermosa?!-

-Porque la gente se asustaría.- Replicó Tim.

Jack hizo un gesto de enojo torciendo la boca y se señaló a sí mismo.

-Jack, no me digas que no eres su amigo, hazlo por él, no ves que está muy solito, pobre. Además si tiene un par de amigas tendrás algo que comer.-

Jack se encogió de hombros y relajó su gesto, y apuntó hacía Brian a modo de darle la razón.

-Bien, vamos a enumerar los pasos para el plan de Sl…- Fue interrumpido por Tim que escuchó que ya venías.

-No, después hablamos.- Dijo en un susurró a Brian. Todos se callaron haciendo un silencio sepulcral.

Tú llegaste sin saber ni pio de lo que hablaban, les sonreíste y preguntaste:

-¿Por qué tan callados?-

-Hum… estábamos haciendo… este… viendo…- Balbuceó Tim.

-Estábamos viendo…- Siguió Brian.

-¡PORNO! ¡Estábamos viendo porno!- Dijo Jeff exaltado.

Todos se facepalmearon en su mente al tiempo que daban las gracias a Jeff en su interior en vez de tener que buscar la excusa más estúpida: estábamos viendo el vecindario. Tú arqueaste una ceja y reíste un poco.

-¡Bah! ¡Los chicos y su porno! ¿Es que ustedes jamás se separan de él?- Preguntaste bromeando. Todos se miraron entre sí con los ojos bien abiertos. Jack negó frenéticamente con la cabeza.

Volviste a reír.

-Jack los ha delatado a todos. Venga, ¡Vamos!- Les apuraste animada.

Todos subieron al auto de Brian. Brian y Jeff delante, y tú en medio de Jack y Tim. Jeff le subió al volumen del estéreo, con la canción Whiskey in a jar de Metallica. Mientras hacían el trayecto al centro de la ciudad tú observaste las casitas de madera en donde vivía la gente, eran pequeñas, pero se veían bastante agradables, con amplios pequeños jardines recubiertos de flores.

Llegaron a la plaza donde estuviste el día anterior. Todos se bajaron y Jack tendió una mano para ayudarte.

-Gracias.- Musitaste.

-La primera parte que quizá debamos mostrarte es el centro, ahí es donde prácticamente inició todo.- Dijo Brian.

-Yo sólo quiero un jodido helado.- Musitó Jeff dándole un sorbo a una botella que sólo dios sabe qué tenía.

-¡Jeff, suelta esa cosa! ¡Dámela, ahora!- Le gritó Tim a Jeff.

-¡Sobre mi cadáver, Sutton!- Replicó Jeff llamando a Tim por su apellido.

-Si eso quieres.- Le respondió Tim antes de lanzarlo al suelo de un empujón.

-¡Tú, hijo de puta! ¡Ayúdame a quitarle esta mierda a Jeff!- Le gritó Tim a Brian.

Brian le arrebató la botella de las manos. Tim dejó a Jeff libre al tiempo que se echaba a correr junto con Brian para escapar de Jeff. Brian le lanzó la botella a Jack. Jack levantó la tapa y olisqueó un poco. Hizo una seña a Brian y a Tim. Entonces comprendiste: la botella contenía tequila, y quizá Jeff tuviera un problema con el alcohol.

En cuanto Jeff alcanzó a Brian y Tim se dio una lamida en las dos manos y con cada una le dio un golpe a Brian y a Tim.

-¡JACK, DAME ESA BOTELLA! ¡AHORA!-

Jack negó con la cabeza, te lanzó la botella a ti y se echó a correr. Tú guardaste la botella en tus bolsillos, pero Jeff corrió hacia ti para intentar quitártela y comprendiste que no se detendría para quitártela. Entonces pensaste rápido y guardaste el pequeño frasco en un lugar donde una persona normal no se atrevería a buscar: los pechos de una chica.

Guardaste rápidamente el frasquito debajo de tu blusa, entre tus pechos. Hiciste una "cara de neko" y levantaste tus dos dedos de en medio a Jeff.

-¿¡Qué!? ¡Eso no vale!- Te reprochó Jeff.

-En la guerra y el amor todo se vale nenita.- Acariciaste su cabeza como si fuera un perro: -Amigo, tú en serio tienes un problema. Te seré sincera; cuando llegas a ese punto, eres un alcohólico.-

-Qué dulce. Me pregunto por qué el te eligió.- Musitó Jeff en lo bajo para que no lo escucharas.

-¿Quién me eligió?- Preguntaste confundida, SÍ lo habías escuchado.

-Eh…- Jeff se rascó la nuca nerviosamente.

-Este... hmm... hum…- Balbuceó Tim.

-¿Qué me dirías si te digo que tenemos un amigo interesado en ti?- Soltó Brian sin rodeos. Tú te sorprendiste.

-Dile a tu amigo que es muy dulce, pero estoy comprometida con un chico increíble. Se llama Steve.- Le respondiste a Brian enseñándole el anillo de los linternas verdes de piedras preciosas.

-Hmm… está bien. Pero conociéndolo, no se detendrá. No hasta conquistarte.-

-Dile que lo intente, no le será fácil.- Brian sonrió de lado, algo misteriosamente. Jeff rió por lo bajo, Jack sonrió abierta y macabramente, y Tim sólo permaneció con el semblante serio. Algo tramaban… no le diste importancia y proseguiste.

-Bien, ¿Qué no iban a mostrarme el pueblo?-

-Oh, claro. Bien, primero el centro y el ayuntamiento.-

-Vale.- Dijiste.

Recorrieron unas horas el lugar, no era tan pequeño. Tú te detuviste en tiendas de ropa, de cómics, de videojuegos, alguna que otra donde vendían mangas, de música… y Jeff compró su helado, Tim compró un par de mangas y Brian un par de cómics, mientras que Jack un disco de Arctic Monkeys: "Favourite worst nightmare", y se la pasó cantando "Brianstorm" y "Do me a favour". Pasaron por el famoso "Museo de la madera". Jeff se durmió en medio del museo del aburrimiento y tuvieron que salir. La gente te decía que los bosques de Forks, además de ser famosos por la pesca de agua dulce, también eran conocidos por presenciar mitos increíbles. Decidiste que terminarías de leer ese libro en cuanto pudieras. También pasaron por el hospital donde supuestamente trabajaba Carlise Cullen en el libro Crepúsculo. Tú casi gritaste como la faangirl loca de Crepúsculo que eras, más bien eras "Twilighter". Cuando llegó el momento de irse, ya eran las ocho de la noche. Brian te llevó a tu casa y te despediste de todos. Antes de irte le preguntaste a Brian:

-¿Cuál es el nombre de tu amigo?-

-Lo conocerás pronto, a su debido tiempo.- Te contestó. La respuesta te desconcertó por completo. Antes de que pudieras siquiera preguntar algo más, Brian ya había pisado el acelerador y arrancado.

Llegaste a tu habitación y te diste un baño. Te pusiste una blusa azul de tirantes y unos shorts del mismo color, pero más claro. Ibas a encargar una pizza pero viste que tu mamá te dejó un poco de pollo para cenar. Lo calentaste en el microondas y sacaste una botella de Dr. Pepper para acompañar el pollo. Cenaste viendo un anime que te habían recomendado, High School DxD. Lo viste, y te sorprendió lo bien calculado que tenía el ecchi.

Te fuiste a dormir sin tocar el libro de mitos, algo en tu interior te decía que no debías leerlo.


-¡No puede ser!- Dijo el Slenderman poniendo las manos en sus sienes.

-Ella tiene novio. No creo que puedas hacer mucho, y si lo matas, ella jamás te perdonará.- Le contestó Brian.

-Tienes razón. Por lo pronto, como mi Proxy debes hacer lo que yo te diga. Quiero que Tim y tú vayan a California a investigar todo lo posible acerca de el novio y los amigos de ella.-

-Necesitamos boletos para el vuelo.-

-Arreglado. Empaquen sus cosas, en 2 horas sale el vuelo.-

-Sí Slender.-

Brian se retiró, dejando a Slenderman solo con sus pensamientos. En eso sus instintos detectan algo… alguien invadió su bosque.

Fue al bosque, sin imaginarse la sorpresa y la noche que tendría. Tú tampoco esperabas esa sorpresa que pronto vendría.


Y qué les pareció? :3 nos vemos en el otro capítulo :D