Henry POV

Ya hace dos se manas que llegamos a NY, mis niños están felices en su nueva universidad, Columbia los acepto sin ningún problema, sobre todo después de recibir una pequeña donación de parte de Morrison Inc. Soy dueño de la mas grande constructora de NY, mi hermano James también lo es, pero el prefiere los restorán, así que se dedico a eso la industria de la entretención y la buena comida.

Un fuerte estornudo me saco de mis ensoñaciones, por decima tercera ves hoy escuche Clare estornudar y solo son las 12 am, ha estado casi todos los días en el piano tocando una canción bastante linda, de ves en cuando saca una alegre melodía y una que otra palabra se le entiende, de pronto baja a ver a Randon lo molesta un poco y luego viene a esconderse detrás mío, yo la protejo aun que es tonto, lo hago de su hermano.

Otro estornudo y me estoy preocupando otra ves, Randon me conto de lo difícil que es lograr que mi pequeña valla al medico, llevo casi dos días insistiendo en que valla, pero ella se reúsa. La amenace con llevarla arrastrando pero se fue a esconder tras su hermano, Randon me suplico con la mirada y lo deje `pasar solo por no hacerla llorar, ya había estado a punto de hacerlo en un par de ocasiones, es increíble lo mucho que afecta a Clare un regaño.

Hace un par de días la regañe por salir sin avisar, solo había salido a comprar un chocolate algún almacén cercano, pero aun así debía decir donde iba solo tiene 16 años y es un mínimo de respeto hacia el resto, la regañe suave pero firme, Clare se quedo petrificada Randon llego a abrasarla pero yo se lo impedí con un gesto severo. Randon entendía de inmediato solo con un pequeño gesto, se alejo a regañadientes y se situó detrás de su hermanita protegiéndola, Yo me acerque enojado le di un palmada suave en la mano y la regale como a una nenita hasta yo me sentí tonto en ese momento pero fue lo que me nació

-no volverás a salir sin avisar, ¿entendido?

-si pa..papi

Así me decía Clare cuando yo estaba regañándola papi, no importaba si el resto del día me decía Henry siempre cuando se sentía en problemas, se desarmaba y me llamaba papi, era algo hermoso, aun que me gustaría que fuera mas como su hermano y me digiera papa siempre.

Randon fue mas sencillo el me conto lo que había pasado con su padre como maltrataba a el y a su madre, me dieron ganas de matarlo si no fuera por que ya lo estaba lo hubiera echo, el y su madre fallecieron hace cinco años atrás en un accidente de auto ocasionado por su padre, el también tiene una vida muy dura, pero en ves de meterse en gangas y problemas se transformo en un estudiante muy exitoso si hasta entro con dos años de adelanto a la universidad.

Yo me empecine en hacerle sentir querido otras ves. Abrasas, besos y cariños cuando pasaba por mi lado, en mas de una ocasión se a quedado dormido con su cabeza apoyada en mi regazo cuando nos sentamos a ver el futbol, termina arrimándose a mi lado carga su gran cuerpo sobre el mío y termina así arrullado con suaves caricias en su cabello, y en su espalda, fue así como empezó a llamarme papa cada ves mas seguido.

La primera ves quede helado, Clare abrió los ojos como platos pero intento disimular sin mucho éxito su sorpresa ante esa palabra, estábamos en la cocina y me pidió la sal así de simple.

-papa ¿me pasas la sal?

a mi me tembló la mano mientras le acercaba la sal a Randon

-aquí esta hijo, toma - No soy muy original pro quería que supiera que había recibido muy bien su nuevo nombre para mi, papa me encantaba esa palabra.

A mis 36 años no me había propuesto jamás el tener un hijo, si he tenido bastantes parejas, ninguna me lleno por completo, ninguna era como mi Catalina. Y ahora me veía con una hija de 16 y un hijo de 19 años, ambos muy talentosos he inteligentes.

Otro estornudo me hiso saltar, y ya se acabo esa niña ira a medico aun que fuera la ultima cosa que haga en mi vida.

-Clare ven aquí ahora - Use mi nueva vos de papa, no era de mando ni como la que usaba con mis empleados al momento de llamarles la atención, en esta vos de papa era un regaño bañado en amor, eso era lo que me movía a protegerlos y a cuidarlos de todo el amor que sentía por ellos, a los dos por igual.

-ya voy papi - hay estaba otra ves ya se sintió atrapada, los pasos acallados por sus pantuflas sobre el piso de madera se fueron acercando, hasta que llego hasta el sillón de mi despacho donde yo estaba sentado.

-vístete iremos a la clínica - Clare, me miro algo extrañada.

- a la clínica, pero ¿para que? - intento hacerse la desentendida

- para que te vean es obvio que estas resfriada y que no es nada pasajero llevas esturando dos días.

-tal ves sea alergia a algo, hace mucho que no venia a NY y es obvio que puede haber algo que me haga estornudar - intento persuadirme, pero ya veía como se deslizaba del asunto así que tendría que ser a la fuerza, me levante del sillón y camine muy resuelto hasta ella, si no quería entender por las buenas lo aria por las malas.

-Clare tienes exactamente 10 minutos para estar lista en el auto

la gire por los hombros pasando a rosar la piel de su cuello, al contacto estaba caliente, le había subido la fiebre, me apresure a poner la mano sobre su frente, como lo aria mi madre, ella se quedo quieta y espero a ver que es lo que estaba haciendo

-¿que haces? - Clare me pregunto intrigada frente a mi reacción

-veo si tienes fiebre, y si la tienes ahora vamos

La jale de un brazo subí corriendo con ella hasta su habitación, para cambiarle la ropa busque por un instinto siego a mi hijo, pero recordé que Randon había salido a dar una vuelta con una nueva amiga, creo que se quería sanar de amor de Sandra, es una lastima que terminara con ella, pero la chica no entendió por que su novio prefería irse a vivir con su amiga a NY que quedarse con su novia en LA, Obvio no sabia lo que era una familia de verdad una en la que no importan las sangres solo importan el amor la confianza ye el cuidado mutuo, como en toda relación hay que cuidarla.

-Me voy a mi habitación, no quiero ir a ninguna parte - La Clare, caprichosa y que no escucha estaba al mando ahora... ya la había conocido y no era nada agradable.

-iras, no es una discusión sobre si te gusta o no, es simple debes ir aun medico, estas con calentura y estornudas - La regañe pero esta ves no funciono tan rápido

-o por favor, me he cuidado sola desde que tengo 13 por favor déjame en paz Morrison, estoy bien

Esa falta de respeto sentencio su suerte, le di dos fuertes nalgadas, haciéndola pegar dos pequeños grititos, se llevo la mano a la colita para frotarse la picadura que le quedo, sus ojos estaban asustados y sorprendidos a la ves, debía hacerlo ella me aria caso sobre todo en un tema tan delicado.

-entra a tu cuarto, te vistes y punto ¿me entendiste? – le di tres fuertes palmadas mas para reforzar el mensaje, Clare se puso roja, al parecer de rabia por que me miro algo enojada, entro a su cuarto y cerro la puesta con una fuerza incensaría, la deje solo para no aplazar mas el tema de un medico pronto, pasaron 20 minutos y mi niña aun no salía de su habitación, entre sin tocar y m encontré con mi hija echa un obillito encima de la cama.

Mi princesita tenia la fiebre por las nubes y temblaba descontroladamente, le quite un mechón empapado en sudor de su carita, ya estaba demasiado mal de seguro el encontrón con migo termino de desatarle la calentura, seria muy irresponsable sacarla de casa así de enferma sobre todo tomando en cuenta que estamos en otoño en NY y afuera esta helando, y ya casi llueve.

-Clare cariño, despierta - Le hable lo mas suave y calmado que pude, el controlar mi vos es un don me sirve mas que nada para realizar buenos negocios, sonar frio calmado confiado aun que por dentro me este muriendo de mido, como en ese momento que se supone que deba hacer con una niña casi delirando e fiebre y sin poder salir con ella.

-Papi, Randon - Clare nos llamaba entre sus delirios, era increíble lo fuerte que le subió la fiebre a mi niña.

-cielo, estoy aquí soy papi, estoy con tigo tranquila. - Un nombre salto me salto a la mente en ese momento, el Oliver un amigo de la infancia y también habíamos asistido a la universidad durante un tiempo juntos

-papi, me duele - Clare se llevo la mano al estomago y luego ala garganta

Reaccione en un segundo, al fiebre la estaba haciendo vomitar, corrí con ella hasta le baño, le puse boca abajo en la bañera hay mi pequeña dejo ir todo lo que había ingerido desde el día anterior aun que no fuera demasiado. Deje el agua de la ducha correr tome la ducha teléfono y la active para dejar ir por el desagüe lo que mi pequeña había botado.

-Pa... pa...papii me duele

-ya esta tranquila Clare, ya esta mi pequeña vamos te quedaras en la cama mientras yo voy por el doctor

Deje a mi pequeña boca abajo en la cama, partí derecho a mi despacho donde había dejado mi celular, busque desesperado el numero de Oliver lo encontré casi de inmediato, marque llamar y gracias al cielo me contesto de inmediato

-ha.. ha.. halo, Oliver gracias a Dios, tengo una emergencia a mi hija Clare, ella empezó estornudando y luego la fiebre y ahora vomita, no se que hacer por favor amigo ven. - No respire mientras explicaba la situación a un confundido Oliver

-¿tu hija? pero si tu no tienes hijos. Hombre ¿te encuentras bien? - De inmediato recordé que aun había gente que no se enteraba de la reciente paternidad, así que me apresure a explicarle lo mas resumido que pude

-Clare y Randon son mis hijos no lo sabia hasta unas semanas, pero eso no importa ahora están con migo y no se que hacer en este tipo de situaciones.

-¡son dos! , demonios trabajas rápido.

-¡Oliver!

-estoy ahí en diez minutos aun vives en la misma casa ¿no es así?

-si, si por favor apúrate

-estoy cerca tranquilo, ya estoy cerca.

Corrí hasta la entrada deje la puerta abierta, subí las escaleras lo mas rápido que me lo permitieron mis piernas, llegue hasta Clare, quien tenia el pelo mojado tanto sudar frio, su pecho subía y bajaba lento, la di vuelta, ya no importaba si volitaba yo estaría aquí para ayudarla.

-Cariño ya viene el medico, estará aquí en unos minutos, te amo mucho Clare

-papi, me duele - las palabras salían arrastradas con una vos rasgada y cansada, Clare estaba mal y no sabia por que empeoraba tan rápido.

Deje pasar los minutos intranquilo, para entretenerme observaba los ojos fuertemente cerrados de mi pequeña, apartaba de su rostro unos risos rebeldes que se empecinaban por estar pegados a su rostro, las manitas de Clare buscaban instintivamente las mías.

Mire el reloj de mi celular comparándolo con la hora de la llamada que hice a Oliver, ya estaba por llegar.

-¡Henry! - La vos de Oliver me saco de mi burbuja de preocupación.

-¡estoy arriba! - le grite y sin querer le produje un daño a mi princesita, debí moderar el volumen de mi vos ella se retrajo en gesto de incomodidad.

-Ho dios, yo esperaba una bebe, es una chica. Que edad tiene - Oliver entro con su maletín negro

-16 los cumplió recién. - le explique conteniendo las lagrimas, para mi si era un bebe, era mi bebe

- es grande, déjame revisarla

Oliver saco de su maletín, un estetoscopio, un termómetro y un par de luces y paletas de esas que te meten en la boca, lo situó todo en la mesita de noche de Clare, empezó a tomarle la temperatura y a revisar todos sus signos vitales, se sonrió y luego me miro divertido

-¿y le ha llegado el periodo? - la pregunta me dejo perplejo, no lo sabia

-no lo se - respondí decepcionado de mi, debería saber todo sobre ellos.

-tranquilo Henry, donde esta su baño o sus set de aseo. - le señale el baño y me abrase a mi mismo enojado por no saber responder bien

Oliver entro al baño y salió recorrió la habitación abriendo cajones y hasta que encontró lo que quería, su set de aseo de hay saco una cajita azul con la inscripción tampax, los conocía había tenido muchas mujeres y casi todas las usaban.

-bueno esto me lo confirma - Oliver parecía muy entretenido con mi cara de preocupación, yo solo lo miraba ceñudo a mi lado estaba la niña de mis ojos volando en fiebre y el riéndose

- haber, lo que le pasa en si no es serio, por que es fácil y casi automático de sanar, pero lo que lo provoco es serio

-te puedes explicar

-Clare, tiene 16 años se nota alta pero muy delgada, si a eso le sumamos su periodo, nos da como resultado una descompensación. no es una grabe que la valla a botar al hospital, pero si lo es lo suficientemente grabe como para bajarle las defensas al mínimo.

-aun no entiendo

- veras, ¿cuanto mide Clare? - no sabia para donde iba pero respondí mas o menos

-como uno setenta y dos mas o menos

-cuanto pesa según tu

-unos 50 kg la ultima ves que la tome en brazos parecía muy liviana.

-exacto, te puedo apostar lo que desees a que come como canario anoréxico, y si no me equivoco por su complexión atlética hace mas ejercicios que cualquiera de la familia, te apuesto que duerme poco y esta todo el día en actividades exigentes

-si, que te crees adivino o doctor

-medico, amigo y un medico que esta acostumbrado a ver cosas así, Clare tiene un desorden alimenticio no es anorexia, no hay caries y se nota sana, lo que si hay es falta de apetito y sobre exigencia física, apenas come lo necesario para poder quemar.

-aun no te entiendo

-si ella no come bien, no hay buen combustible para el cuerpo, su cuerpo se agota y cualquier pequeño dolor alergia o periodo se transforma en un enfermedad grabe que avanza rápido.

-todo la fiebre, los estornudos, los vómitos¿ son por el periodo?

-si y no, el desmallo que sufrió y el que actualmente sufre es por el periodo, los estornudos se deben a un reacción alérgica de seguro a un limpiador n crema o un aerosol, los vómitos es gracias a la fiebre y la fiebre amigo, es por que tubo un momento de estrés o por que estaba llorando eso lo pudo provocar cualquier cosa incluso un dolor de cabeza.

-y que vas a hacer.

-pues...

Oliver se movió ágil hasta su maletín, de hay saco un pequeño frasquito de esos café oscuro que yo ya creía que no existían, echo un poquito en un trapito blanco y lo puso frente a la nariz de mi pequeña, ella se levanto de una con los ojos muy abiertos y tomando un gran respiro como si volviera a la vida.

-Clare cariño aquí esta papa tranquila mi niña - me apresure a tomar su mano e intentar calmarla, mi corazón latía a mil por hora, a Clare se le veían sendas ojeras como dos manchones grises bajo sus hermosos ojos que ahora se parecían mas a mi color que al de Catalina.

-papi, me duele - así eso me lo a dicho como tres veces iba a abrir la boca cuando Oliver interrumpió en seco

-hola Clare soy el doctor Oliver amigo de tu padre, cariño me podrías decir que es lo que te duele exactamente

Mi pequeña me observo asustada y apretó aun mas mi mano.

-me - carraspeo un poco para que su vos saliera un poco mas clara - me duele el vientre bajo y la cabeza. - mi pequeña se llevo la mano a los lados donde dijo que le dolían a mi se me partió el alma por no saber que hacer con eso.

-bueno, te adre algo para bajarte la fiebre y que también te quitara el dolor de tu vientre y tu cabeza, ¿bueno Clare? - Oliver empezó a sacar un estuche plateado que venia envuelto en un pañito verde lo saco de hay y lo abrió dentro había una jeringa lo que parecía ser alcohol y algodón una gasita y unos parches, volvió a introducir la mano en el vendito maletín de Merlín por que nos e cuantas cosas podía tener hay dentro juraría que en cualquier instante sacaría a una enfermera de hay. Saco unas ampollas y las dejo junto con lo otro en la mesita de noche me mi princesa.

Clare me observaba nerviosa, retorcía uno de sus risos en sus pequeñas manita y la otra la apretaba aun mas en la mía, yo l sonreía intentando calmarla u que por dentro estaba muy nervioso que se supone que le diga a mi hija no te preocupes no te dolerá, si yo personalmente le tengo terror a las agujas.

-Muy bien Clare, necesito que des vuelta y que bajes tus pantalones hasta la mitad por favor - Oliver era muy profesional lo decía como lo mas normal del mundo, pro a mi y a Clare nos dejo un poco descolocados, como mi pequeña princesa no se movía tuve que actuar yo.

-Vamos cariño, solo será un piquete - Clare me miro con los ojos muy abiertos dejando ver su miedo por las agujas, creo que hereditario

-papi, eso no es una aguja es una maldita lanceta ¡por favor hay pastillas! - Mi hermosa princesa y su boquita, Oliver me observo con reproche emanando por cada poro de su cuerpo, aun que también había comprensión por la situación.

-hay pastillas, pero no para tu caso, necesito bajar tu fiebre ya estas en 41 ya vomitaste lo poco que tenias dentro y a demás no tienes las defensas ni las energías para soportar mas tiempo de lo necesario la fiebre. - Oliver la regaño llenando la jeringa golpeo l contenido y saco un poco dl contenido expulsando todo el posible aire que se quedaba dentro.

-pero, por favor eso duele. - Clare suplicaba esta ves aplastándose mas asía abajo intentando no ser alcanzada por la jeringa

-Clare ya es mas que suficiente, date vuelta, vamos o yo te ayudare - soné frio rudo y muy stricto, ese era mi tono de papa en su máxima expresión

-pero, papi - la ultima palabra sonó como una suplica, no pude evitar sonreír ante su infantil cambio, cuando la conocí rezaba ser una total adulta.

-No, esto es por tu bien hija.

Algo pareció entender mi ultima frase, Clare cerro los ojos y se dio vuelta bajando un poco sus pantalones y llevándose con ellos sus pequeñas braguitas, Oliver sonrió satisfecho, se acerco confiado me tuve que separar de mi niña para dejar trabajar tranquilo a Oliver, los ojos castaños de mi amigo se enfocaron en una marquita roja con la forma de mis dedos en la parte superior del trasero de mi niña.

-Creo que ya s lo que provoco la fiebre.

-ya estaba con fiebre - me apresure a aclarar, el me sonrió divertido y nodiando aplico alcohol en la zona y enterró la aguja sin mas, Clare soltó un quejido acallado por la almohada que abrasaba fuerte, yo me tense casi de inmediato, cuando ya estaba todo el liquido dentro, saco la aguja limpio y puso una bandita rosa.

-Ya esta, ahora te sacare un poco de sangre para hacer unos estudios.

-¡NO! - Clare se dio vuelta subiendo de un tirón sus pantalones azules, me miro aterrorizada y esta ves para mi también fue suficiente.

-creo que eso lo podemos hacer mañana iremos a tu consulta. - Intente persuadir a mi amigo aun que sabia que no era de mis mejores ideas yo conocía a Oliver y el no se rendía cuando se trataba de darle un tratamiento aun paciente.

-me temo que en e estado en el que se encuentra tu hija Henry seria una total irresponsabilidad casi una negligencia así que estira tu brazo Clare te prometo ser rápido, esto no te dolerá casi nada, te lo prometo.

Clare, estiro el brazo, Oliver iso lo suyo, yo no mire me sentí pésimo pero no pude.

-Ya esta, muy bien Clare, tomaras estas pastillas hoy - Oliver saco de sus súper maletín sin fondo unas pastillas y un jarabe.

-el jarabe es para el apetito, tomaras dos cucharadas cada cuatro horas para que comas, las pastillas moradas son para el dolor de cabeza solo en caso de que vuela, las amarillas son para la fiebre cada ocho horas y las verdes son para empezar a bajar el nivel del mentix que tienes en el cuerpo. A si y estas - Oliver levanto un frasco pequeño que juro le había visto antes a Clare, lo vatio frente a mi niña y lo escondió en su chaqueta. - Me lo llevo yo.

-pero, pero que es lo que cree que hace esas pastillas son recetadas

Clare se defendió, medio desesperada al ver como se llevaban sus pastillas, yo no comprendía mucho hasta que reconoci la palabra Mentix, ese era una pastilla que usaban en la universidad cuando James estaba en casi el termino de su carrera, a el se las ofrecieron, me consulto y yo a Oliver y si mal no recuerdo esas pastillas son muy adictivas, si las tomas un par de veces no hay problema, pero si lo haces en forma continua no hay vuelta atrás te haces dependiente.

-Clare, hay algo que me quieras explicar - hable duramente a mi niña estaba enfadado y cada ves mas irritado al pensar en todo lo que le pudo haber pasado por tomar las dichosas pastillas

-no, son algo mío no tengo por que dar explicaciones -No se donde se fue mi pequeña Clare pero si sabia que había dejado de reemplazo a la Clare insoportablemente caprichosa y llena de contestaciones.

- Henry, lo siento pero me debo ir, aquí ya esta todo controlado, tranquilo no le sucederá nada. Ya esta perfectamente bien.

- te acompaño hasta la puerta - en la vos de mi amigo sentía un trasfondo que no me quería comentar frente a Clare.

-si, claro muy bien vamos, chao Clare, nos veremos mañana en la tarde.

-adiós - Clare se comporto grosera se dio media vuelta y se tapo hasta la cara.

Bajamos las escaleras bastante mas tranquilos, y a lo menos yo mas lleno de enojo y ganas de darle la versión completa de lo que le di a mi pequeña caprichosa hace unos instantes. Acompañe a Oliver hasta su auto, el se detuvo por un momento y me dio un fuerte abraso, tomo mi hombro y lo apretó reconfortándome un poco al ver que tenia a alguien que me apoyaba

- es un viaje muy duro el de criar a una adolecente, me imagino como será con dos, pero no te preocupes por este himpas, con las muestras de sangre veré los daño que podría tener Clare aun que me atrevería a decir que es casi nulos.

-Gracias amigo, me salvaste, no sabia que hacer y tu llegaste y solucionaste todo. - esa frase la dije ofuscado, debería saber todo y me pondré a estudiar todo con respecto a como ser padre de una adolecente rebelde.

-es mas sencillo cuando tienes practica, mi hijo ya tiene 14 y me lleva loco, gracias a dios se frena cuando aplico algo de disciplina.

-crees que esto esta bien, digo ya estamos en una época diferente, ya no es como cuando nosotros éramos jóvenes - Hice la pregunta que mas me tenia intrigado, si solo era yo el que quería tomar a mis retoños y darles un par de nalgadas para corregir su mal comportamiento.

Los ojos castaños de Oliver y sus sonrisa de un millón de dólares me alejaron de que todo esto de la disciplina era malo, en su mirada se leía perfecto si debes hacer aselo.

- no es lo recomendable para cada mala actitud que tengan , pero si funciona para fines mas grabes como este. Y si Clare merece mínimo un par de buenas nalgadas, no tan solo por su actitud, si no por la mentira ocultar una dependencia tan grande, y si lo hiso es por que sabe que es algo malo.

-si creo que tienes razón, aun que siento que me parte el alma cuando tengo que regañarlos, o debo darles un par de nalgadas.

-estoy seguro de eso, a mi me pasa lo mismo, su llanto es lo peor que puede escuchar un padre, pero es algo que se debe hacer, mira si no tuvieran el recuerdo de que eso no se hace, no serian buenos adultos, además mi padre me dio unas cuantas y no estoy ni traumado ni soy un maltratador, debes diferenciar entre un maltrato físico de los cuales yo no estoy de acuerdo a una surra por portarse mal.

No puede evitar reírme, aun me acuerdo cuando estábamos en la universidad y Oliver había llegado en un par de ocasiones con los ojos rojos y sentándose medio de lado en los duros pupitres, compartimos un semestre juntos en finanzas lo tomo para encaminarse bien en el tema de sus negocios, con lo de la clínica y su patrimonio familiar.

- ¿de que te ríes Morrison? - me pregunto "enfadado"

-de nada, solo me acordaba de cuando tomaste ese semestre en finanzas, y llegabas casi semana por medio con el trasero adolorido - volví a soltar una carcajada por los recuerdos.

-¿a si? que bueno, mira que yo me acuerdo latente de tus mañanas domingueras en las que llegabas al club ¿te acuerdas cierto? por que yo si, me acuerdo de cuando no podías comer sentado, por que no llegabas a casa cuando te empecinabas por conquistar a alguna chica y la sacabas por todo NY con tus ID falsas - Oliver tenia ese brillo de antaño en los ojos, si era verdad lo hacia todo eso, lo hacia antes de conocer a mi Catalina, después de eso me fui de casa y no volví a recibir un regaño o una palmada, me había convertido en un hombre frio a punta de dolor.

-si, me acuerdo. Y no estoy traumado tampoco, sabia que era por mi bien y que me lo merecía por hacerle pasar un susto a mis pobres padres.

-si, todos pasamos por esas actitudes lo bueno es pararlas a tiempo. - Oliver termino la conversación con esa ultima reflexión, su bíper sonó y como siempre tubo que salir corriendo en dirección a la clínica.

Yo volví mas relajado a la casa, ya Clare estaba mejor. dormía plácidamente, la fiebre parecía estar cediendo y ya respiraba mas tranquila, sus carita acunada por sus risos dorados iguales a los míos, se pegaban a su rostro, saque algunos y los acomode hacia tras de su cabeza, me quede pendiente de una pequeña cicatriz, se notaba antigua era redonda como si fuera de una piedrecita, apenas se notaba y tenias que poner real atención ara ver su forma.

Me di cuenta de algo, cuando yo era mas joven mi madre sabia de cada marquita en mi cuerpo o en el de James. Sabia cuando nos cambiaba la actitud, cuando teníamos algún problema. ella lo sabia todo y bueno hasta el dia d hoy lo sabe todo le basta con mirarme un rato para saber que es lo que me agobia.

Mi padre por otra parte, era mi centro de confianza, cuando me gustaba una chica corría a contárselo, el siempre nos dio esa confianza si tenia algún problema y no sabia como solucionaros corría hasta el, y cuando no lo hacia terminaba metido en tremendos problemas.

Me di cuenta que no les había dado esa confianza necesaria en mi, mis padre me lo recercaban a cada instante, si tienes algún problema puedes confiar en nosotros, y yo sabia que era así, pero ahora no me e fijado demasiado en mis hijos, me e metido en las finanzas de mis empresas y prácticamente no paso tiempo en casa, salgo a la oficina temprano en la mañana y ya no vuelvo hasta pasadas las cinco de la tarde, de hay me ocupo del resto de los papeleos que puedan quedar. Me confié demasiado en que ambos son grandes y se saben cuidar prácticamente solos, y fue así como los he dejado casi solos.

Los dejo ir a la universidad casi todo el día, Randon con su Kun Fu y sus chicas, y ahora quería jugar futbol. Por otro lado estaba Clare ella y sus múltiples actividades, puede estar todo el día haciendo esto y lo otro, bueno ya se por que, solo espero que restringiendo las pastillas Clare pueda ser un poco mas calmada con su ritmo de vida, ir a fiestas tener mas amigos y tal ves un novio y no pasársela dentro de su burbuja exclusiva de solo tengo mi hermano y ahora mi padre.

A diferencia dde Randon Clare se encierra en una caparazón emocional, ella no entabla conversaciones amenas con otras personal no por que no tenga tema o sea apática, simplemente se cierra a conocer gente nueva, espero que se le pase pronto.

Acaricie el rostro de mi angelito, la que te espera cuando despiertes te juro no podrás sentarte en una semana. Eso me recordó a Randon aun no llama y eso es extraño en el, verifique la hora son las cinco treinta salió a las diez aproximadamente, donde abra ido no ha llamado dese que salió.

Me levante del lado de Clare tome los medicamentos que había dejado Oliver y me los lleve yo los administraría, le plante un beso en la frente a mi pequeña y salí de ahí cerrando la puerta muy despacio, baje hasta mi despacho en el cajón con llave guarde los remedios, saque mi celular y marque a mi hijo perdido.

-deje su mensaje en buzón de vos - Creo que marque unas siete veces ya a la octava echaba humo por las orejas, que se a creído este muchachito que no contesta mis llamadas, deje un mensaje en buzón de vos y aun que intente sonar calmado mi tono de papa me traiciono y soné tomo lo amenazador que tenia que sonar.

-Randon Morrison, mas te vale llamar apenas escuches este mensaje ¡o tu trasero lo lamentara!.

Corte el teléfono enojado, intente controlarme, lo mas seguro es que en este clima no tenga señal, me calme pensando en eso y decidí come algo no había almorzado con todo el tema de Clare, también me acorde que ella no había comido nada y que además, había devuelto todo lo que tenia dentro.

-llegue a la cocina y me sentí perdido, en las ultimas semanas Clare Y Randon habían cocinado, la servidumbre fue expedida por mi niña ella hace casi todo y Randon no se queda atrás, se les nota a ambos que están acostumbrados a cuidarse solos a cocinarse y tener su casa limpia y ordenada por ellos mismos, yo no pude evitar mi orgullo en el momento en que decidí quedarme solo von Liz para limpiar la casa mas profundo y para limpiar la ropa, cocinaba muy de ves en cuando solo cuando los chicos estaban muy cansados, y se iba a las dos de la tarde.

Me resigne y tome una guía de restorán que había dejado Clare para mi en la cocina, ella sabia que a mi no me agradaban las ollas así que me las dejo para que no me muriera de hambre cuando ellos no estuvieran, me sonreía por la ironía de la situación mi pequeña e dejaba preparado todo para que yo no muriera de hambre, cuidándome pero ella no era capaz de ingerir bocado y se despreocupaba por completo de su bienestar, acaso será por que no tiene a nadie que se preocupe de eso, Esculle en un montón de ocasiones casi dos veces por día a Randon regañar a Clare por no comer lo suficiente, ella desviaba el tema y terminaba matándolo gritándole panzón a Randon con eso el chico se rendía y comía también lo Clare de deprimido.

Moví mis dedos algo distraído por los sobres de colores rodando bajo mis manos encontré uno azul eléctrico que decía la mejor pizza de NY, llame sin dudar pedí una con queso y salame me dijeron que en diez minutos estaban aquí, colgué y salí satisfecho de la cocina al saber que si se alimentarme aun que sea llamando por teléfono.

Deje caer mi cuerpo sobre el sofá e la sala, tome el control remoto y sintonice el futbol, me quede pendiente por unos minutos hasta que sonó la puerta la abrí pague la pizza y me fui a mi sillón a comer, corrí a la cocina por una cerveza helada.

Hay me quede sin darme cuenta de que estaba esperando a que mis hijos estuvieran pronto con migo, recordé la conversación pendiente con Clare y que lo mas seguro es que tuviera una parecida con Randon, el chico ni siquiera a llamado para decir donde esta. Me revolví algo incomodo por no saber donde estaba Randon termine mi cerveza y guarde la otra mitad e la pizza en el horno para cuando Clare despertara o cuando llegara Randon.

Tome mi celular camino al despacho con fija obsesión de taparme en trabajo para que las ideas de como iba a castigar a Clare me dejaran en paz, llame a Randon otra ves y nada buzón de vos.

Llegue hasta mi computadora hay me enfrasque en averiguar como habían las inversiones y las cifras, me encanta tener el don del Rey Midas y hacer muy bonitas cifras, aun que eso signifique trabajar mucho y no tener casi nada de tiempo libre lejos de los tiburones del mercado.

Seguí en mi labor, respondí algunos mails pendientes de esta mañana, revise mi agenta para mañana y empecé a ver la forma de tomarme una vacaciones por lo menos por una semana, para cuidar de Clare mientras tenia el problema de la desintoxicación, y ayudar a Randon con el tema del futbol tengo una par de amigos que estarán felices de probarlo, solo con mirar su tamaño lo tendrán dentro del equipo bueno y sin contar su apellido.

Estaba en eso cuando sentí los pasitos de mi hija llegar hasta el despacho, venia envuelta en una frazada llego hasta mi y todo lo estricto enojado y muy mal humorado que estaba se me fue al infierno, eche para tras mi sillón de cuero negro dejando el espacio suficiente como para que mi pequeña se sentara en mis piernas, abrí los brazos haciéndole una sincera invitación y ella acepto gustosa, me regalo una sonrisa perfecta se acurruco entre mis brazos y yo la encerré en ello, apoye mi cabeza en la suya y absorbí su aroma puro a almendras que tanto al caracterizan, Randon tiene un aroma a sol y madera muy propio de el y su piel morena.

pase mis manos hasta tenerla realmente atrapa, Clare se acurruco volviendo a cerrar sus ojos, yo me vi fuertemente tentado a dejar pasar todo y simplemente apoyarla, por sabia que no podía hacerlo la malas actitudes se deben corregir y por Dios santo esto era mas que una mala actitud era en poner en riesgo su salud peor su vida.

-Clare mírame - nodio ignorándome simplemente se volvió a acurrucar aun mas contra mi cuerpo dejando en claro que no quería hablar ahora.