De un movimiento el inquisidor desarmó a seis, tomo su mano y su cuello, levantándolo sin esfuerzo le dio un solo golpe rompiendo el casco ODST sin ningún problema, seis sabía que no tenía oportunidad, la fuerza brutal del inquisidor era tremenda, no podía respirar se debilitaba cada vez más, el inquisidor lo arrojo. Seis se logró comunicar con Virgil las últimas palabras fueron -¡vete, no te puedo seguir ve llega con los humanos!- Seis detonó una bomba que fue colocada en el timón, otra en el pasillo principal que llegaba a las capsulas de escape, una más es las barracas, y el resto en el motor deslispacial, si podían escapar eso les daría tiempo de huir sin que la "ascensión" los persiguiera. Virgil trato de esperar a noble, pero dos disparos extinguieron a un par de ingenieros, otra par se encargó de burlas los códigos de la nave y salir con la capsula, aun así no podrían huir con el tiempo necesario y esos dos últimos ingenieros le dieron todo lo que necesitaban el ingeniero más cercano a Virgil, solo presiono un botón y la capsula salió al espacio. Virgil solo podía continuar y ayudar al resto de la raza humana, busco las coordenadas y salto al hiperespacio. En tres días llego a la instalación 05 donde pudo acceder a las terminales y encontrar la tierra.
Seis estaba en el suelo, y el inquisidor dijo –Parece que no eres digno, me equivoque al salvarte, tu coraje termino con tu planeta humano, y tus hermanos murieron con honor, ¿no sientes vergüenza?- Claramente el inquisidor no sabía que el honor o vergüenza, no eran importantes en la raza humana, los humanos siempre arrogantes, creyéndose dueños de cada planeta que descubrían, se preocupaban más por sus riquezas que por su dignidad. Pero seis, esas palabras le resonaron en la cabeza, la furia corrió por su cuerpo, su equipo que murió en Reach fue valiente y su legado permitió a la humanidad ganar, noble se levantó corrió, esquivo el golpe del inquisidor y un feroz puñetazo le arrebato el yelmo al shangeili, sus manos chocaron con fuerza, seis dio otro golpe al rostro, en las piernas y la adrenalina que sentía en el cuerpo se esfumo por sus heridas, el inquisidor se levantó y dijo orgulloso – podría matarte humano, pero estoy satisfecho- con esto con una velocidad impropia de un shangeili golpeo el estómago de noble y se desmayó.
El capitán Keyes recibió una alerta de que un cargamento importante en un pantano, se dirigió así ahí, y fue lo último que se supo de tan inteligente capitán. El flood se esparcía por todo el anillo consumiendo al Covenant y humanos por igual, estos con la información de Keyes se dirigieron al "verdad y reconciliación" e incubaron el proto-gravemind.
Mareado y recobrando el conocimiento seis estaba en prisión ahora tenía elites cuidado las celdas, -Hey tu ¿Cómo te llamas?, ¿un ODST?, vaya amigo que bueno es ver a otro de mi especie por aquí, soy Samuel me capturaron cuando me dirigía a la base de castle, era parte de un equipo ODST, llevábamos a una científica una tal Halsey pero nuestro pelican fue derribado, mate a un Zealot y parece que los hice enfurecer, y heme aquí.- Seis estaba sorprendido él iba con Jun quería saber si seguía con vida, que paso con él y con Halsey, - no soy ODST, soy un espartan, trate de escapar pero el líder de esta nave me lo impidió, espero que un amigo lo haya logrado, ¿mencionaste que ibas a castle?, un miembro de mi equipo otro espartan ¿estaba con la doctora?-, - Vaya amigo todo ese alboroto ¿lo hiciste tú?, bueno si ese tal Jun quiso regresar por nosotros, pero esa Doctora le preocupaba más vivir que salvarnos y ordeno dejarnos. Debieron lograrlo, esa base es un bunker, esta tan abajo enterrada que el Covenant no lo detectaba y tan fortificada, además de la capacidad de autodestruirse, supongo que sobrevivieron, entonces también eres un espartan vaya pensé que portabas una armadura, ¿sabes a donde nos llevan?-, Seis le conto todo el equipo noble, el ingeniero Virgil, que escapo, el inquisidor, y le dijo a donde se dirigían, a Gran Caridad. Unas 12 horas después por fin entraron a la gigantesca nave, los humanos no tenían ni idea que existiera algo como eso. Los Elites, ordenaron salir, les pusieron esposas y mientras caminaban por el puente se unían más humanos, todos eran tan altos como seis y muy fuertes quizá no como el, pero solo humanos muy capaces fueron seleccionados para los juegos. Delante de Samuel una mujer se les agregó a un total de diez, todos esperaron un elite les dijo –Todos ustedes recuperaran su honor, sientan orgullo, saludaran a los Jerarcas y cuando lo ordenen se dirigirán armamento, tomen lo que quieran, esperaran ahí hasta que inicien los juegos-. Todos lo humanos se pusieron de frente y caminaron hacia una luz, se oía un alboroto, al salir vieron dos personajes que nunca antes habían visto, los Jerarcas Verdad y Pesar, se presentaron ante ellos, como jueces que les otorgarían y restaurarían su honor con su muerte claro. El inquisidor saludo a los jerarcas e hizo que se acercara seis, -este es sus excelencias-, Pesar dijo –así que tu humano ¿crees que puedes vivir? Já nadie condenado a los juegos ha sobrevivido a los enfrentamientos, llévenlos al armamento, tenemos cosas urgentes que atender, los flood el temor de nuestros dioses fue liberado-, los humanos se dirigieron en orden, ¿flood?, ¿Dioses?, se preguntó seis. Al llegar al armamento, no solo habían humanos, en los otros cuartos también habían brutes, grunts, Jackals e incluso dos Shangeilis, eran delincuentes, vándalos, desertores todos por igual se enfrentarían a muerte con elites. En el armamento humano había ropa camastros, comida, bebidas e incluso un baño con regaderas, pero ningún arma, los humanos se reunieron, Samuel conto la historia de seis, y que su destino era morir como gladiadores, noble escucho la voz del inquisidor, se trasmitió en todo el armamento se acercaba la hora, Seis sabía que tenía que dirigir a los humanos para continuar viviendo hasta encontrar la forma de escapar y huir. Esta idea se hizo más tonta lo único que debía hacer era pelear para vivir.
