Hola, gracias por el apoyo... abuu... aunque creo que no a muchos les gusta el fics. ¡Bah! ellos se lo pierden xk yo sé que este fics es una revolución muajaja... nos vemos y please, dejen sus comentarios y/o críticasi.

A penas había terminado de pelear con las llaves para entrar al departamento de su prometido, cuando lo vio frente a ella. Se tiró a sus brazos y él la levanto sentándola en el mueble, a su lado.
- Mi amor ¿Dónde te habías metido? - pregunto Sesshomaru.

- Ya te dije, fui a comer.

- Tu hermano me dijo que te fuiste a la clínica hoy; Y me sorprende porque, que yo sepa, hoy no tenías practicas.

- Uy... pues ya me descubriste - de su cartera saca una pequeña agenda electrónica - Feliz aniversario amor - lo besa.

- Vaya, esta muy bonito mi amor, thank you.

- Fui a la clínica para recoger tu obsequio... Solo que no tuve tiempo de envolverlo - sonríe mordiéndose la lengua.

- Siempre tan detallista - dice el chico, pellizcándole la mejilla. - pero yo también te tengo un obsequio.

- ¿Sí?

- Ajá - mete su mano en el bolsillo de su pantalón y saca una pequeña cajita plana. Ella lo abre y sonríe de par en par.

- ¡Oh por Kami! Seshh... ¡Es hermosa! ¿me la pones?

- Con gusto - Sango se recoge el cabello, y Sesshomaru coloca el collar en el cuello de Sango. - Un lindo collar de brillantes, para mi Joya. - Sango se levanta del mueble y corre para verse en el espejo de la sala.

- ¡Es tan kawaii!

- Quiero que te la pongas esta noche. Voy a llevarte a comer, luego regresamos acá y... - sonríe pícaramente - Nos damos otro regalo los dos ¿te parece?

- Me gusta cuando pensamos lo mismo.

- ¡Sango! - exclama la madre de la chica, cuando observa el hermoso collar de brillantes, que traía su hija. - ¡Están hermosas!
- ¿Verdad? - dice la chica, mientras se sienta en su cama y se saca el collar.

- Le debió costar una buena cantidad de dinero - comenta Kagome.

- No hay duda hija, que Sesshomaru es el hombre ideal para ti. Él sí puede darte esa vida de princesa a la cual todas nosotras estamos acostumbradas.

- Es verdad... Pero aún así no tuviera ni un solo yen, estaría con él.

- ¡¿Estas loca! - exclama la madre - Tienes que pensar en tu bienestar primero.

- ¡Madre! - se indigna Sango - El dinero no es lo primordial...

- ¡Ya, ya! - las detiene Kagome - No van a pelear por eso; Además Sesshomaru no es pobre.

- Sí es verdad... Pero quiero que sepan ambas que si yo estoy con Sesshomaru no es por su dinero. Yo estoy con él por ser como es...

- Mira hija, no tengo ganas de discutir contigo - se levanta - Voy al spa...

- Adiós tía - se despide Kagome y la madre de Sango sale de la alcoba de su hija.

- Ya se fue... - dice Sango e invita a Kagome subirse a la cama con ella.

- ¿Qué pasa? - pregunta ansiosa al ver la sonrisa de su amiga - Vamos cuenta.

- Hoy salí a comer con un chico.

- O.O ¿Estas sacándole la vuelta a Sesshomaru?

- ¡Claro que no, Kagome! Yo amo a Sesshomaru, jamás le haría algo así...

- ¿Entons?

- Lo que pasa es que ayer Sesshomaru atropelló a un chico. Entons yo lo cite hoy al mediodía para revisarlo y cerciorarme de que estuviera bien.

- ¡Uy seee! - habla irónica Kagome - ¿Qué es lo que le habrás revisado?

- ¡Kagome! - se ruboriza la chica.

- Ya, ya...

- Como nos dio hambre, lo lleve al Mc Donald's. Me cayó muy bien, no es el típico chico que solo habla conmigo para un bien lucrativo; Y pude expresarme como realmente era. Desde el principio fue muy cortés y mantenía su distancia.

- Bueno... hasta ahí no le veo nada de malo prima.

- Es que no hay nada de malo, Kagome. ¿Pero sabes? Cuando estabamos comiendo Sesshomaru me llamó, y yo le mentí

- ¿Por qué?

- No lo sé... Creo que es porque tenía miedo de que se pusiera celoso o algo así. Como Miroku no es un chico de nuestro mismo círculo.

- Ah... conque se llama Miroku.

- Sip.

- Entonces, lo que me estas tratando de decir es que Miroku es un chico ¿simple?

- Si lo quieres llamar así, sí.

- Ah bueno - pausa larga - pero supongo que debe estar buenisimo ¿no? - la golpea con una almohada.

- ¡Es un adonis! - le devuelve el golpe con otra almohada.
- ¡Ah! Te gusta ¿no? - la golpea.

- ¡Claro que no! - le devuelve otra vez el golpe.

- Mentirosa - la golpea más fuerte que Sango cae de la cama.

- Grr... Esta me la pagas.

Sango la golpea y muy pronto ese lugar se volvió un verdadero campo de batallas con almohadas. Cuando las plumas se disiparon, se pudo observar a ambas chicas tumbadas en la cama con la respiración entrecortada.

- Si no quieres a ese chico ¿me lo puedes dar? - pregunta Kagome tratando de regular su respiración.

- Pervertida... ¿Es que no sales con Hoyo?

- Porque mis padres quieren... Además, sería una buena aventura para recordar.

- Naaa... a Miroku ni me lo toques. Él es mi segunda opción...

- Jajaja... ¿En serio?

- Broma amiga, no te lo creas.

- ¿Miroku qué?

- Miroku Houshi, estudiante de comunicación en la Univ. de Tokyo.

- Jajaja... le sacaste la vida. Bueno, esta bien... no te lo toco; Pero supongo que ese amigo tuyo tendrá un amigo.

- Me había mencionado que tenía un amigo al que consideraba casi un hermano, creo que su nombre era Inuyasha.

- Inuyasha... exótico nombre ¿no? ¿Te dijo si era guapo?

- Ah no sé... No me dijo casi nada de él, solo que estudiaba actuación.

- ¡Uy! pues me cae como anillo al dedo.

- Es verdad... Tú también estudias eso.

- ¿Quién sabe? Capaz un día y me lo encuentre, y tenemos una escena de besos. - Sango le hace cosquillas.

- ¡Que pervertida me saliste Kagome Higurashi!

- Jajaja, no ya... ¡Para! - Sango se detiene y ambas ríen. - Pero Sango... Ahí te falto ¿ah? ¿Es que no pensaste en tu primita linda?

- No sigas Kagome, por favor...

Ya era algo entrada la noche. Los amigos estaban en el departamento del amigo, Miroku. Estaban pasando un rato ameno y, también, estaban algo picaditos con tanto trago. Fue en ese momento que salió el comentario de Koga.

- ¿Y por qué no llamas a esa chica?

- ¿Para qué, Koga? - pregunta Miroku.

- No sé... dile cosas lindas.

- ¡Bah! Además ya es muy tarde, debe estar durmiendo.

- Jajaja... ¿Por qué no le mientes que te duele la cabeza o algo? - habla Ayame

- ¡Claro Miroku! - apoya Koga - Dile que el dolor es producto del choque

- Mmm... de acuerdo - dice el ojos azules, sacando su celular y marcando al celular de ella.

Sesshomaru se había quedado despierto, hipnotizado, contemplando el hermoso cuerpo desnudo de su joven amante, bajo la luz de la luna que se emitía por su ventana. Ese momento mágico para él, se ve interrumpido cuando el timbre del celular de la joven, comenzó a sonar insistentemente. Decidió levantarse y contestar...

- ¿Diga? - hablo con su característica voz fría.

- Argh... - Miroku se quedo paralizado - Se... ¿Se encuentra la Srta. Sango Taijiya?

- Sango no puede contestar ahora - frunce el ceño y habla más serio - ¿Quién es usted?

- Ah.. yo... - justo en ese momento, se escucha una voz alejada pero perceptible, diciendo: Sesshomaru, mi amor

- Llame luego, y más temprano - cuelga y se vuelve a subir a la cama. Sango despierta por completo.

- ¿Alguien me llamo? - pregunto la chica, acomodándose en el torso desnudo de su prometido.

- No, no fue nada.

- ¿Y? - pregunto Ayame.
- Me contesto su prometido - habla aún pasmado Miroku.

- ¡Uy! Que piña - se mofa Koga.

- Eso es para que de una vez, te olvides de esa chica - habla Inuyasha.

- No... ella es mi amiga.

- Voy a tener que presentarte amigas nuevas.

- No linda Ayame, ninguna como Sango - resopla - Pásame la botella, Inuyasha.