Mientras tanto en el salón principal

Nuestro encantador príncipe se había encontrado bailando con toda damisela casadera del reino, la mayoría de ellas usaban "tácticas" muy poco convencionales (o como vulgarmente se les dice andaban de arrastradas) en especial las hermanas Noriko y Ayaka, las cuales a pesar de sus títulos y clases de baile no lograban dar tres pasos antes de pisar a sus acompañantes, claro esto lo comprobó el príncipe Yuki, lo peor para nuestro joven casamentero es que incluso Mika (la viuda negra se le insinuaba.

Pero todo pensamiento que hubiera tenido fue interrumpido cuando fue anunciada otra dama que acaba de entrar siendo severamente custodiada – aclaro la belleza de Shu lo dejo atónito – cuando ambas miradas se encontraron no pudo hacer otra que sostener su mirada mientras se dirigía hacia a el – dejando a su pareja con una mirada perpleja hacia a el una mirada asesina hacia Suichi

Debido a que Suichi no estaba acostumbrado a caminar con zapatillas - que para colmo eran de cristal – tropezó pero antes de que todo llegara a sufrir un accidente unos fuertes brazos lo sujetaron de la cintura mientras lo pegaba a su pecho

-baka – susurro aquella hermosa que lo sujetaba

-no me digas así teme – respondió Suichi con voz tan dulce como la de cualquier doncella

Todos se quedaron sorprendidos ya que nunca nadie se había atrevido a hablarle así al príncipe Yuki ni siquiera su propio padre – eso explica su comportamiento hacia el rey

-eres una baka divertida – le dijo con una media sonrisa en el rostro (todos sabemos quien es el hombre en la relación ¿no creen?

Suichi se quedo mirando fijamente al príncipe Yuki nunca había visto a alguien tan atractivo – con su cabello rubio, algo desordenado y esos ojos azules aunque fríamente hermosos y sobre todo sin olvidar su bien formado cuerpo, que se veía perfectamente bajo ese traje negro-

-etto… yo… - empezó a tartamudear Suichi.

-vamos a bailar - ordeno Yuki.

-cla… claro.

Empezaron a bailar y se empezó a formar un circulo dentro del cual estaban bailando nuestros dos protagonistas, sus amigos lograron entrar después de un rato al palacio y literalmente se fueron – mas bien Hiro – se fueron corriendo hacia la mesa donde se encontraba el banquete, pero del mismo modo se encontraban ahí Mika y sus hijas platicando muy a gusto.

-¿Quién será esa muchacha? – pregunto Mika.

- no lo se para que quiere quitarme a mi Yuki – estaba chillando Noriko.

-¡¡ ¿tu Yuki?!! Es mío – le reclamo Ayaka.

-esa "muchacha" me recuerda a alguien, pero no logro recordar a alguien – estaba pensando Mika mientras intentaba pensar en quien seria mientras sus hijas peleaban.

-¿acaso son ciegas o simplemente daltónicas? – pensó Hiro.

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Ayaka se canso de pelear y se viro para seguir comiendo y se encontró con el precioso de Hiro.

-no creo que importe que coqueteé un poco con alguien tan guapo como el antes de mi boda con Yuki – pensó Ayaka mientras empezaba a coquetear con Hiro.

-y esta ¿Qué me ve? – se preguntaba Hiro, siempre tan inocente

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K estaba pasando por allí después de asegurarse que todo estuviera completamente seguro, observo que una perversa "señorita" que estaba acercándose al inocente de Hiro tal cual lo hace un cazador a su presa.

-sabe MI SEÑOR, usted es muy guapo

-supongo que gracias.

-¿estad usted acompañado?

-em… etto… yo…

-claro que esta acompañado – dijo k mientras tomaba a Hiro por la cintura y atraía hacia su pecho.

-¿ehh? - decía una confundida Ayaka.

-ah, si… esta es mi pareja k – dice un sonrojado Hiro.

-ahora si nos permites, llevare a mi pareja bailar – dijo k para después tomar camino hacia la pista de baile junto a un aliviado Hiro – aliviado de alejarse de Ayaka.

-gracias k – dijo Hiro todavía sonrojado – ya… ya puedes soltarme – concluyo Hiro bajando la mirada ya que no quería ver a k a los ojos cuando lo soltara.

-¿Por qué? Eres mi pareja – dijo apretándolo mas contra su pecho.

-¿Qué?

-me gustas Hiro – dijo k mientras hacia que tomaba su rostro con una de sus manos para levantarlo con delicadeza y poder ver sus ojos y robarle un beso – eres perfectamente hermoso – dijo mientras Hiro se sonrojaba cerrando sus ojos.

-tu también me gustas – al terminar de decirlo apoyo su cabeza en el hombro de k.

-me alegra oír eso my love – con el sonido de sus respiraciones acompasadas siguieron bailando.