Todos los personajes pertenecen a la genial escritora Stephanie Meyer; lo único que me adjunto es la idea que nacio luego de leer varios Fic's de Bella & Edward y me dije a mi misma "Oye misma, escribe un Fic de Ellos" y aquí va el tercer capítulo.
Porque todo hay que terminarlo con esperanza.
"La sensación de que algo me esperaba aún estaba presente".
Tercer capítulo: Un encuentro peligroso.
La Semana sabática de Isabella Swan había terminado, era hora de ir al instituto y seguir con sus estudios. Su padre, Charlie, ya se había encargado de matricularla en el instituto de Forks y Bella estaba hecha un atado de nervios.
Tranquilízate Bella – dijo su padre – todo ira bien.
Lo sé papá, y no estoy nerviosa – dijo la chica orgullosa.
Claro Bella, claro – dijo Charlie sonriendo. Tomó su arma y las llaves del auto, fue a la cocina y apagó todo lo que podría acabar en un trágico accidente – Bien, te voy a dejar.
No – gritó Bella – es decir, no es necesario, quiero ir caminando – sonrió
Pero está lloviendo, y te puedes enfermar – contradijo Charlie – vamos hija, yo te llevo
Papá, enserio, no es necesario – afirmó Bella – quiero irme caminando, me gusta caminar
Como quieras – sonrió convencido – nos vemos a la tarde, mucha suerte – dijo abrazándola cariñosamente. Algo en el corazón de Bella se había roto, pero ahora sentía que volvía a crecer, es decir, a nacer algo nuevo. Tenía algo así como un presentimiento, algo había detrás de las paredes de ese instituto, algo que la esperaba, pero aún no sabía que era.
Gracias – sonrió y salió a la calle. La lluvia comenzó a mojar su chaqueta negra, pero adentro se estaba tibio.
La chica caminó tranquila por las calles llovidas del pueblo, miró cada cosa como si fuera la primera vez que las veía, las puertas de las casas, las rayas de la calle, los autos que corrían lentos, sin preocupaciones. Y sonrió, era un nuevo comienzo y este año era el último, tenía que ser inolvidable.
Luego de unos minutos de caminata, divisó las grandes paredes del instituto de Forks, los nervios volvieron y el estomago se le revolvió por un instante. Entró y comenzó a ver en detalle la infraestructura, era bastante bella, a decir verdad, era antigua, pero muy bella y en muy buenas condiciones. Había varios edificios, así que se le haría más difícil ir a sus clases, aunque eso poco le importó, estaba feliz de estar en un lugar bien lejos de Phoenix y poco accesible además. Miró como varios chicos y chicas llegaban envueltos en sus chaquetas para que el agua no llegara a tocar sus cuerpos y vio también como la mayoría de las autos eran bastante antiguos, así que comprarse un auto no iba a ser un gran problema. Con unos cuantos ahorros, y un buen trabajo podría tener un buen auto y sería feliz.
Algo le llamó la atención mientras caminaba hacia la recepción. Un auto de color plateado, un volvo para ser exactos, se estacionaba a unos cuantos metros de ella, era el único auto ostentoso por decirlo de alguna manera, que habitaba ese lugar, se lo quedó mirando por unos instantes, hasta que de el auto salieron cinco personas, no quiso ser intrusa así que simplemente se alejó, entrando por fin a un lugar más cálido. Aunque la mirada de sorpresa de la chica no había pasado desapercibida para los cinco seres que bajaban del auto.
La habitación era pequeña pero acogedora. Bella se acercó al mesón donde se encontraba una señora robusta, con las mejillas coloradas, sus labios eran delgados y rojizos, su cabello era del mismo color, se veía bastante amable así que la chica se acercó sin problema.
Buenos días – saludo amablemente la señora - ¿qué necesitas cariño?
Hola – saludó tímidamente – bueno, soy Isabella Swan, soy nueva aquí y – la cortó de inmediato.
Vaya, así que tú eres Isabella – sonrió la señora – tú padre habló mucho de ti - ¿te está gustando Forks? – preguntó amable
La verdad es que si – contesto algo incomoda – es muy acogedor.
Me alegro mucho, mucho – dijo alegre – mira aquí tienes tú horario y este mapa te va ayudar para que te ubiques por estos lugares, además tienes que pasarle esto a tus profesores luego me los traes y todo listo – dijo la señora
Muchas gracias – agradeció Bella
De nada muchacha – contestó – espero que te vaya bien, suerte
Gracias de nuevo – dijo la chica mientras salía de la recepción y se abría paso entre los chicos.
Revisó su primera clase, era literatura, sería divertido. Luego vio el mapa y lo intentó memorizar para no tener que verlo cada vez que tenía que cambiar de clase. Lo guardó en su mochila y se encaminó a su primera clase.
Algunos chicos se volteaban a verla, pero ella solo seguía su camino. Algunas chicas la miraban de pies a cabeza, ella solo les sonreía y seguía caminando como si nada hubiera pasado. Algo que realmente la desconcertó fue ver como una chica la miraba con curiosidad, no con envidia o con rabia, ni nada por el estilo, sino que curiosidad. La miró extrañada, y se quedó parada mirando a la chica. De lejos se veía bastante hermosa, era de una estatura baja, cabello corto desordenado, delgada, si, la verdad es que era muy bella. La chica que anteriormente miraba a Bella se estaba acercando. Ella miró en todas direcciones y esperó hasta que la chica misteriosa se quedara justo al frente.
Hola – saludo feliz la chica, con una gran sonrisa en sus labios.
Hola – respondió Bella confundida. ¿Desde cuando aquí las personas son tan amables y espontáneas con los nuevos?
Me llamo Alice Cullen – se presentó extendiendo su mano. Bella la tomó y al tacto era bastante helada, pero no le importó.
Soy Isabella Swan, pero prefiero que me digas Bella – Contestó también sonriendo y soltando la mano de la chica – Aunque supongo que ya sabes que me llamo así.
La verdad es que no – susurró un poco asustada e incomoda
Vaya, creo que el cotilleo no llego hasta tus oídos, alguien me dijo que mi padre hablaba mucho de mi – sonrió la chica.
Ah – susurró aliviada, como si un gran peso de encima se desvaneciera – la verdad es que algo escuché.
Bueno da igual – sonrió Bella
Oye – dijo de nuevo con ánimo - ¿qué clase te toca ahora? – preguntó cuando sintió que el timbre sonaba en sus cabezas.
Pues según mi horario, es literatura – dijo sonriendo
Bien, pues nos vamos directo al edificio entonces, si no quieres llegar tarde – dijo la chica empujándola por la espalda. Al llegar a la sala, algunos se voltearon a mirar a ambas chicas y el cotilleo comenzó.
¿qué les pasa a todos? –preguntó Bella
Son así de chismosos siempre – contestó Alice sentándose en uno de los bancos
Vaya – fue lo único que dijo. Se sentó al lado de la chica y comenzaron una conversación bastante simpática, trivialidades, ¿de dónde vienes? ¿por qué Forks? ¿te está gustando? Pues yo llegué hace solo dos años aquí, así que es como si también fuera nueva. Te encantaría mi familia, es de lo más divertida, tengo cuatro hermanos ¿tienes hermanos? Así que hija única, que bien… tienes privacidad, me gustan las compras, tal vez algún día podamos ir juntas, ¡¿no te gusta comprar?! No desesperes, yo te ayudaré.
La clase terminó. Bella estaba feliz, tenía que leer varios libros que ya había leído así que sería pan comido, además que era una de las clases que más le gustaban. Antes de salir le pasó al profesor el papel que le había pasado la señora de la recepción, el profesor la miró con reproche y le dijo que tenía que haberlo pasado antes, pero aún así no le dijo nada más. Al salir, Alice le dijo que tenía que irse a otra clase, pero que le gustaría almorzar con ella. Bella sólo asintió, tenía una amiga y sólo era el primer día.
Cuando Alice iba caminando un chico más alto que ella la intercepto. Era de cabellos cobrizos, delgado, pero se notaba que tenía buen físico. Bella lo quedó mirando un momento, realmente era guapo, casi con una belleza arrebatadora. El chico de un instante a otro se dio vuelta a mirarla, sus ojos estaban de un dorado intenso, algo opacado, pero muy bello al fin y al cabo. Al mirarla fue como si sus ojos intentaran ver algo, como si taladraran la mente de la chica. Arrugó el ceño en signo de frustración y le dijo algo a Alice, ella solo rió por lo bajo y el arrugó más el ceño, se dio vuelta y la tomó del brazo llevándosela lejos de la vista de la chica.
Bella un poco aturdida dio media vuelta, pero chocó con algo. Calló al suelo más aturdida que antes.
Lo siento mucho – se disculpó un chico rubio, bastante guapo la verdad.
No te preocupes, fue mi culpa – dijo Bella – por no fijarme por donde camino.
Vaya, tú eres Isabella ¿no? – dijo ofreciéndole la mano para que se levantara. Ella la aceptó y se levantó quedando al frente del chico.
Bella – corrigió la chica – si soy yo.
Soy Mike Newton – dijo con una gran sonrisa – un placer conocerla señorita – dijo caballerosamente.
El placer es todo mío caballero – sonrió Bella
¿cuál es su siguiente clase? – Preguntó mirándola a los ojos.
Pues Historia con el profesor Jefferson – contestó.
Bien, pues es tú día de suerte, porque a mi también me toca esa clase – sonrió con suficiencia. Eso, no le gustó mucho que digamos a Bella, pero a caballo regalado no se le miran los dientes.
Que bien – dijo un poco incomoda. Caminaron juntos, y todo el camino Mike estuvo hablando de diferentes cosas, del clima, de las clases, de los profesores, entre otras cosas. Al fin llegaron a la sala y Mike tuvo que sentarse en otro puesto, mientras que Bella se sentó al lado de una chica de cabello negro. La clase comenzó, el profesor habló y habló todo el rato. La cabeza de Bella, comenzaba a dar vueltas.
Siempre pasa eso la primera vez – habló la chica de al lado.
¿ah? – Preguntó Bella
El mareo, es que el profesor habla mucho – contestó con una risita – luego te acostumbras.
¿tanto se me nota? – preguntó divertida la chica
La verdad es que algo – dijo mirándola sonriente – Me llamó Ángela
Pues yo soy Bella – dijo también presentándose.
La hija del jefe de policía Swan – corroboró la chica.
Más conocido como Charlie – rió Bella. Provocando que el profesor la mirara y la retara
Si, es un poco gruñón – dijo Ángela.
La clase se dio finalizada por una tarea para el día siguiente. Bella salió acompañada de Ángela, mientras que Mike se acercaba hacia ellas y las acompañaba a la siguiente clase. Claro que en ella solo Ángela y Bella tenían que quedarse.
Trigonometría, esa palabra hacía que Bella tuviera ganas de vomitar. Es que la verdad nunca fue muy buena en matemáticas y esa materia, era peor, mucho peor. Mientras el profesor hablaba en códigos difíciles de descifrar para Bella, ésta chica se dio el lujo de pensar. Se acordó de Alice, que no la había visto en toda la mañana, también se acordó de ese chico que tomó a Alice por el brazo y la miró con un poco de rabia, con curiosidad tal vez, se acordó de que estaba con Charlie, se acordó que aún arrancaba, y la garganta se le cerró, y los ojos cristalinos amenazaban con soltar lágrimas, más se controló, no era el momento ni el lugar.
En primer lugar, a Alice la iba a ver en el almuerzo, además ahora tenía a Ángela que era bastante simpática, un poco tímida, pero bastante buena persona. Ese chico que la vio de mala manera, daba igual, un enemigo más un enemigo menos, ciertamente daba igual. A Charlie lo iba a ver cuando llegara de su trabajo y podrían conversar. Y por último nadie la iba a encontrar en ese lugar, nadie.
El timbre del término de la clase la hizo despertar. Ángela la esperaba parada a su lado mientras que guardaba sus cosas. Al salir de la sala se encontraron con Mike que las esperaba, pero un chico se les acercó.
Hola – saludo a todos
Hola – dijeron a coro, excepto Mike que lo miraba con ojos asesinos.
Soy Erick – se presentó el chico - ¿y tú debes ser Isabella Swan, no? – Preguntó intimidando a la chica con su mirada.
Bella – corrigió Mike, mirándolo aún con desprecio. Bella sonrió ante la respuesta.
Si soy yo – Dijo sonriéndole al chico.
¿cuál es tú próxima clase? –Preguntó Erick
No te preocupes yo puedo acompañarlas – destilo veneno Mike.
¿a quién quieres acompañar Mike? – preguntó una voz femenina a sus espaldas.
A Bella y a Ángela, claro está – dijo Erick
Hola, soy Jessica – se presentó con una agradable sonrisa la chica.
Hola, yo soy Bella Swan – contestó también sonriéndole.
¿Qué tal si todos vamos juntos? – Preguntó Ángela ya harta de la situación.
Si, eso es mejor… además a todos nos toca esa clase – sonrió Alice Cullen, sorprendiendo a los cinco chicos.
Perdón, perdón por demorarme tanto en actualizar; lo que pasó es que sufrí algo denominado laguna mental, no se me ocurría nada de nada para continuar el capítulo, a decir verdad, tenía algo pero no me gustaba en lo más mínimo. La cosa es que aquí está el trabajo de una tarde. Mi mente es rara, lo que no pude crear en más de una semana quedó listo en una tarde; en fin, espero que les guste.
Gracias a todas las personas que me dejaron un review, se los agradezco un montón. Ahora ya saben, tomates, flores, escobazos, criticas, saludos, a un simple hola; aprieten GO allí abajo y quedamos.
Otra cosa, hice un One-Shot de Bella & Edward relatado por él, así que si les interesa pues pásense, se los agradecería un montón, y si me dejan review mejor todavía.
Se llama: Suave Adicción.
"Se que soy un egoísta. Porque eres solamente mía, porque daría mi vida por ti, y porque el cielo no es nada comparado contigo."
