Tres
Quinn esa mañana entró al edificio y se dirigió a los ascensores pero se congeló al ver a Will junto a Rachel Berry frente a éstos. Ella no estaba lista para eso, ¿cómo se suponía que debía actuar? ¿Qué debía decir? Decidió que debía evitar esa situación lo más que pudiera y tomó rumbo a las escaleras pero para su mala suerte apenas se dio la vuelta escuchó a Will llamándola. Soltando un suspiró, se dio la vuelta y se acercó a ellos, no sabía que decir así que sólo permaneció en silencio esperando que Will dijera algo.
- Quinn - Él comenzó - Ella es Rachel Berry. Rachel, conoce a Quinn Fabray.
Rachel tomó su mano sonriendo y con una confianza que ella recordaba de doce años atrás.
- Amo tu trabajo y estoy realmente emocionada de trabajar contigo en este disco.
Quinn sonrió forzando, evitando que su rostro reflejara la confusión que tenía. ¿Así era como iba a ser? ¿Rachel pretendería no tener idea de quién era realmente? Tal vez ella podía hacer lo mismo.
- Gracias.
Will las vio a ambas con una sonrisa y se aclaró la garganta antes de despedirse. Quinn casi deja de respirar. Él no podía marcharse, no podía dejarla sola con ella.
- ¿Qué haces? - Preguntó antes de que se marchara. El hombre frunció el ceño.
- Ya las presenté y las dejaré solas para que comiencen con todo.
El hombre le dio sonrisa tratando de darle ánimos y Quinn suspiró, hubiera deseado que se quedara, sentía que las cosas serían algo extrañas entre ambas.
Quinn sentía que se estaba sofocando cuando las puertas del ascensor se abrieron y ellas entraron. La presencia de Rachel la estaba volviendo loca. ¿Qué mal había hecho ella en la vida para merecer ser 'olvidada'?
Una vez que llegaron a su piso la guió al estudio y Rachel inspeccionaba todo con una sonrisa.
- Amé el trabajo que hiciste con Mercedes - Dijo la morena una vez que entraron y dejó su bolso sobre una de las sillas - La mezcla que creaste fue realmente increíble, se ha convertido una de mis canciones favoritas.
Quinn sólo se quedó de pie mirándola sin saber que diablos hacer o decir. De verdad, ¿cómo Rachel pretendía no conocerla? La morena no tenía idea de como eso le estaba doliendo.
- Lo siento - Se disculpó la morena rodando los ojos para si misma - Estoy siendo algo fangirl, es sólo que amo tu trabajo y conocerte es realmente asombroso.
Maldición.
La idea de que Rachel Berry de verdad no tuviera idea de quién era ella la golpeó de repente. ¿Por qué no lo haría? Ellas fueron mejores amigas, prometieron seguir en contacto. ¿Cómo pudo la morena simplemente olvidarla? No sabía que ocurría pero necesitaba alejarse de allí, de ella.
- Está bien - Dijo rápidamente - Olvidé que tenía algo que hacer. ¿Te importaría esperar unos minutos?
Rachel se dio cuenta de todas las emociones que cruzaban el rostro de la rubia pero no sabía descifrar aquello.
- ¿Estás bien?
- Sí - asintió dando inconscientemente un paso hacia atrás - Sólo será un momento, ponte cómoda. Regresaré en unos minutos.
Salió del estudio rápidamente y decidió tomar las escaleras, quería escapar de allí lo más rápido que pudiera. Se dirigió al primer piso y al estudio donde sabía estaba su mejor amiga trabajando. Al entrar se encontró con la latina besándose con una rubia y ella giró los ojos.
- Hey - Saludó Brittany separándose de la latina - Creí que conocerías a Rachel Berry hoy.
- Lo hice - Asintió - Ella está esperando por mi pero necesito hablar con Santana un momento.
Brittany no se movió de su lugar y notó que Quinn le pedía con la mirada que se marchara.
- Ahh, quieres que les de algo de privacidad - Asintió comprendiendo y le dejó un beso a Santana en los labios - Hablaremos sobre Tubbie luego.
Brittany salió del lugar cerrando la puerta tras suyo pero cuando Quinn abrió la boca para hablar la latina levantó una mano y le indicó que guardara silencio. Se acercó a la puerta y se encontró con su novia al otro lado. Quinn quiso reír ante lo ridículo que era.
- No había notado lo fuerte que era esta puerta - Dijo Brittany evitando mirar a la latina - Y es bastante bonita.
- Adiós, cariño - Sonrió y cerró la puerta cuando Brittany se alejó - Quiere que nos mudemos juntas pero quiere traer a su gordo gato y yo le dije qu...
- Rachel no me recuerda - La interrumpió haciendo que la latina cerrara la boca de golpe - Ella no tiene idea de quién soy.
Santana podía notar los engranajes moverse en el cerebro de Quinn sin parar, pensando en la manera de soportar trabajar con Rachel.
- ¿Estás segura?
- No del todo pero ella actúa como si no me conociera - Comenzó a caminar de un lado a otro - Y no es que ella se esté comportando como una perra al respecto, la verdad es que está siendo muy amable y dulce, no ha cambiado, San, es como verla con trece años de nuevo, alagando mi música. Pero no me recuerda. ¿Qué diablos haré?
- Podrías recordarle quién eres - Sugirió.
- Claro que no - La miró como si estuviera demente - ¿Que le voy a decir? "Hey, solíamos ser mejores amigas y prometimos seguir en contacto pero tú desapareciste". No, no puedo hacer eso.
Quinn estaba acostada en su litera escuchando música cuando sintió a la morena subir y sentarse a su lado. Rachel había ido esa mañana a su taller de canto y la había invitado pero ella declinó rápidamente no dejándole a la morena otra opción que ir sola.
- ¿Qué ocurre? - Preguntó quitándose los audífonos ante el extraño silencio de su amiga.
- En dos días habrá una presentación en la fogata y me seleccionaron para cantar.
- Eso es genial, Rachel - Sonrió sentándose, los viernes en la noche habían presentaciones en la fogata y no todos lograban participar por más que quisieran - ¿No quieres? - Preguntó al verla fruncir el ceño.
- Claro que quiero - Asintió - Es sólo que tengo que tengo que tocar un instrumento o buscar un compañero que lo haga conmigo - Quinn frunció el ceño - Nadie quiere hacerlo conmigo y tú sabes que no toco ningún instrumento.
La rubia suspiró, sabía por donde iba la morena y ella no quería, no le gustaba participar en ninguno de los talleres ni en las actividades, mucho menos quería tocar en la prestación de la fogata.
- Rachel...
- Sé que tú no quieres - Sonrió tristemente - Y no te estoy pidiendo que lo hagas, Quinn, sólo preguntaste que ocurría.
Rachel bajó de su litera de un salto y se acostó en su cama.
Quinn se sintió mal al instante. Rachel de verdad quería hacer esa presentación y ni siquiera pensó en preguntarle a ella por ayuda porque sabía que negaría de inmediato. En las dos semanas que llevaba conociendo a Rachel nunca había visto la tristeza apoderarse de los ojos chocolates de su amiga, y eso fue como un golpe directo al corazón.
- ¿Rachel?
Su corazón se rompió casi de inmediato al escucharle llorar. Saltó rápidamente de su litera y se sentó junto a ella. La morena cubría su rostro con la almohada.
- Por favor no llores - Tomó su mano. No sabía qué hacer, no era buena en esas cosas.
- Si mis padres se enteran se molestarán mucho.
Quinn hizo una mueca. Sabía que los padres de Rachel eran muy estrictos, especialmente su madre, con respecto a su educación musical, la madre de su amiga no estaba muy contenta de que ella aún no lograra tocar un instrumento musical, habían intentado de todo pero la morena no lo lograba, ella decía que sólo era buena con su voz y su madre cada día la presionaba más y más. Lo único bueno era que Rachel amaba la música y sólo hacía todo lo que su madre decía para llevar la fiesta en paz.
- Yo me presentaré contigo - Dijo la rubia y Rachel quitó su almohada para verla.
- No tienes que hacerlo - Dijo limpiándose las lágrimas.
- Quiero hacerlo, Rach - Sonrió honestamente - Eres mi amiga y quiero ayudarte.
Y lo hizo.
Ese mismo día Quinn habló con uno de los encargados de la presentación para que le prestaran una guitarra para participar en la noche de la fogata. No pararon en ensayar en los dos días siguientes hasta que fueron un completo éxito en la presentación. Rachel estuvo realmente feliz, siempre quedaba impresionada cuando la veía tocar y nunca dejaba de decir que era muy talentosa. Incluso le pidió que le enseñara a tocar y la rubia le prometió que las próximas semanas que quedaban de campamento ella le enseñaría.
Y así lo hizo.
- Sólo se conocieron por... ¿Mes y medio en el campamento? Y luego de eso sólo hablaron por dos meses más. No se conocieron por mucho tiempo.
Sabía a donde quería llegar Santana con lo que decía y eso sólo hacía crecer su frustración.
- No importa que nos hayamos conocido por tres meses o tres años, Santana. Teníamos un lazo que creí era importante para ella.
Ambas se quedaron en silencio y Quinn dejó escapar un suspiro de derrota.
- Creo que debería subir.
Santana se sentía horrible por Quinn y todo lo que pasaba en su mente al tener que lidiar con Rachel y todos esos sentimientos que obviamente aún tenía por ella.
- ¿Estarás bien?
- Tengo que estarlo - Suspiró.
- Yo creo que deberías decirle - Insistió y ella negó.
- Trabajaremos en su disco y luego ella saldrá de mi vida de nuevo.
- Supongo que tu meta es hacer un grandioso disco con Rachel - Quinn frunció el ceño sin entender.
- Claro, ¿por qué?
- Porque a menos que quieras hacer algo a mala gana, ella estará alrededor por casi un año. Así que deberías decirle.
Quinn sabía que Santana tenía razón sobre el tiempo que trabajarían juntas pero ni loca le diría sobre quién era.
- Te veo luego.
- ¿Sabes que estoy aquí para escucharte cuando quieras, verdad?
Ella asintió y sonrió antes de salir de allí y dirigirse al estudio donde Rachel estaba esperando por ella. Esperando que al menos su primer día de trabajo juntos no fuera tan incomodo.
Hola, por aquí dejo otro capitulo. Muchas gracias por leer y sus reviews, no tengo mucho tiempo para responderlos pero tengan por su seguro que sí los leo. No voy a abandonar la historia, quería aclarar eso viendo que alguien lo mencionó, no soy de dejar las historias incompletas y creo que mucha gente lo sabe.
Y gracias al guest por recordarme, Glee y sus personajes no me pertenecen.
Nos leemos la próxima.
