DISCLAIMER: Bayonetta y Nier pertenecen a Sega y Square Enix respectivamente, no es de nadie más que de sus respectivos dueños.
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CAPITULO 2 – LOS DOS PERIODISTAS LOCOS.
Bayonetta y Niar habian derrotado a un ángel humanoide, se disponían a explorar el lugar cuando las nubes despejaron la luna y fue asi como los dos vieron algo que se aproximaba a toda velocidad, habian dos motos repletas de los ángeles grotescos.
Fue asi, como ya se dieron cuenta de quienes se trataban; eran Kainé y la misteriosa mujer de cabellos rubios platinos las que iban en sus respectivas motos.
— Esas dos… —murmuró Niar luego de esquivar la moto.
— Apuesto a que vinieron a unirse a la fiesta. —asumió la bruja viendo el comportamiento.
Kainé y la rubia realizaron muchas acrobacias con sus propias motos asesinando a la mayoría de los ángeles manejando por las paredes e incluso en el aire.
Dos de ellos pasaron cerca de Bayonetta y Niar, quienes de inmediato los mataron de un balazo en la cabeza.
— Quien iba a decir que nos encontraríamos aquí. — dijo la rubia platino ganándose la atención de los dos brujos.
— ¿Buscan pistas sobre sus pasados? —inquirió Kainé en el mismo tono.
— Me pareces familiar… Y tenemos los mismos poderes… —dijo Bayonetta algo intrigada.
— Yo también digo lo mismo… Pero nos tendrán que disculpar… ¿Acaso nos conocemos? —secundó Niar coincidiendo con la bruja de cabellos negros.
— ¿Mismos poderes? No nos hagan reír. —contestó la rubia platino a secas. —El bañito en el lago te dejó algo oxidada, Bayonetta.
— Eso fue hace 20 años. No es que esté oxidada, es que no he encontrado un verdadero rival que me desafie, ademas ustedes dos son unas excelentes candidatas para eso. —argumentó la bruja caminando un poco de lado.
— ¿Qué dicen, le entran? —les propuso Niar dispuesto.
— Ustedes nos decepcionan. —declaró la rubia platino sosteniendo lo que era el reloj Umbra, al igual que la peliplateada.
— ¿Qué? —dijo el brujo percatándose de que no tenía el objeto consigo mismo.
Bayonetta también se dio cuenta de que les habían arrebatado y ambos saltaron para intentar quitárselos pero ambas fueron rapidas para lanzar los objetos hacia arribas.
Los dos se subieron en las respectivas motos de ambas brujas para intentar dispararles pero de igual manera, evadieron con muchísima eficacia los ataques y agarraron los relojes.
Los cuatro aterrizaron en la plataforma sin problemas.
— No saben lo mucho que hemos esperado este momento… —dijo Kainé en tono burlesco.
— Pero tu Bayonetta, olvidaste tu destino y perdiste los últimos 20 años. —expresó la rubia platino algo decepcionada, para luego devolverles los objetos a los brujos.
— Tienes razón, últimamente estoy teniendo problemas recordando cosas. —reconoció Bayonetta su pérdida de memoria justo al agarrar su reloj. — ¿Por qué no me refrescas la memoria un poco?
— Dos guardianes… ''Los Ojos del Mundo''. —mencionó la rubia platino maquillándose junto con Kainé.
— Son el poder detrás de todo. —secundó la peliplateada haciendo que un recuerdo invadiera la mente de la bruja.
FLASHBACK
ACADEMIA DE LAS BRUJAS DE UMBRA
Todas las estudiantes de las artes oscuras estaban reunidas en el recinto de la academia del clan, entre ellas estaba la mujer rubia parada frente a la que resultaba ser la líder de las brujas de Umbra en momento muy importante.
— Jeanne, como heredera del clan, ha llegado la hora de demostrar que eres digna de luchar bajo el nombre de Umbra. —declaró la líder. —Elige a tu oponente.
Jeanne lanzó un cuchillo justo al lado de la celda en donde Bayonetta estaba encerrada, ya tenía a alguien con quien pelear por el trono.
— Entonces permítame enfrentarme a la paria. — declaró la mujer decidida.
— ¡No! ¡Está prohibido! ¡Enfrentarte a ella sería una violación de los principios de nuestra fe! —negó la líder regañando a la chica al ver que violaba las reglas.
— No será la primera vez que nos enfrentemos—declaró Jeanne sorprendiendo a la mujer.
— ¿Qué?
— ¿Lucharás contra mí en este lugar sagrado? —le propuso la rubia platino desafiante mirando a su rival.
— Si te empeñas… Pero espero que me des algo a cambio. —aceptó la bruja dando sus condiciones. —Un muñeco de peluche no estaría mal.
[Bayonetta OST: Battle for the Umbra Throne]
Fue entonces como ambas chocaron sus garras y se empezaron a repartir los golpes de una a la otra en todas partes, hasta incluso llegaron a caminar por las paredes.
— Nada mal para ser una mujer impura. — comentó Jeanne mientras realizaba un ataque maleficio hacia su rival.
— Todavía no has perdido el toque, ¿eh? —respondió Bayonetta esquivando cada uno de sus ataques y realizando los suyos.
La batalla estaba muy bien reñida, las dos brujas se golpearon mutuamente para el asombro de todas las brujas e incluso de la líder.
— Después de todo jamás ha olvidado a su rival… —pensó la mujer mayor pasmada por las acciones.
Bayonetta realizó un ataque maleficio que surgía del suelo llegando a golpear a Jeanne por los aires y después aplicarle una variedad de combos y con un ataque maleficio la mandó al suelo, pero esta no se rendía.
— No perderé… ¡No perderé contra ti! —sentenció Jeanne poniéndose de pie.
— ¡Tampoco yo! — respondió Bayonetta cargando contra ella para asi chocar los puños con una fuerza estruendosa que hizo temblar todo el lugar.
Ninguna de las dos se dejaba ganar con facilidad, ambas querían heredar el trono del clan de las Umbra a cualquier costo, pero fue entonces cuando Bayonetta, de alguna manera llegó a derrotar a Jeanne ganando la lucha, o eso era lo que se pensaba…
[Fin de la cancion]
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En cuanto a Niar, estaba con Kainé luchando contra un monstruo, solo que este no tenía la capacidad del combate por lo que ella le salvaba el trasero varias veces, como la vez que casi lo mataba un gran jabalí gigante y esa fue la vez que la dicha bruja de umbra apareció.
— ¡Nier! —se escuchó la voz de la mujer apareciendo justo a tiempo a patearle fuerte a esa monstruosidad.
— Ka-Kaine…
— ¡Idiota! ¡¿Cómo se te ocurre ir por estos lugares solo?! —lo regañó la chica mientras combatía contra ese monstruo.
— Lo-Lo siento… —titubeó el chico asustado alejándose del lugar.
—No importa… ¡Lo importantes es que he llegado a tiempo para vencer a esa cosa! —sentenció Kainé en lo que repartía golpes contra ese animal.
Niar en ese momento tenía 17 años cuando pasó eso, y fue entonces cuando la mujer hizo una invocación infernal acabando con el monstruo para el asombro.
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DE VUELTA AL PRESENTE
Bayonetta y Niar volvieron en si tras descubrir una parte de sus recuerdos y los nombres de esas chicas.
— ¿Sucede algo? —preguntó el brujo absorto al igual que la otra.
— Acabo de recordar algo… —respondió Bayonetta afirmando ante la pregunta. —Jeanne, era Jeanne la que estuvo aquí hace unos momentos… — ¿Y tu? ¿Ya recordaste algo?
— Si… Siento como si Kainé y yo nos conociéramos durante toda la vida… Y además he descubierto mi verdadera identidad… Me llamaban… Nier. —declaró Niar para la sorpresa de la bruja.
— ¿Nier? ¿Es este tu nombre verdadero?
— Lo es… Lo acabo de descubrir… —afirmó el mencionado asintiendo con la cabeza.
— Bueno… Algo es algo, ¿no crees, pretty boy?
Fue entonces cuando ambos brujos obtuvieron una nueva habilidad que toda, o todo brujo de Umbra poseía, pasearse por las paredes, y la usaron para caminar sobre ella.
— ¿Estás segura de que esa tal Jeanne y tu habían luchado juntas en la academia de las brujas o algo asi? —la interrogó el peliplateado.
— Algo, ella y yo hemos sido rivales durante ese tiempo que estuvimos en ese lugar. —afirmó Bayonetta sin poder recordar nada más. —Y creo que amigas también.
Despues de caminar por las paredes, la luna se ocultó entre las nubes y eso provocó que ambos cayeran de la pared y aterrizaran en tierra firme.
— ¿Qué lo que pasó? —preguntó Niar al ver que su poder desapareció de repente.
— Parece que solo podemos usarlo cuando la luz de la luna está a todo lo que da. —explicó Bayonetta comprendiendo el motivo.
Sin más abrieron la puerta de una patada para luego meterse a las calles de Vigrid a plena luz del día.
— Vaya… Primero se hizo de noche y luego se hizo de dia… ¿Qué loco, no? —comentó Niar al respecto.
— Asi es la vida, pretty boy. Aquí en Vigrid pasa de todo… —argumentó Bayonetta el motivo.
Mientras exploraban el área, unas dos personas encapuchadas corrían huyendo de lo que eran unas fuerzas de seguridad.
— ¡No te detengas, Yonah! —indicó un hombre en ese estado.
— ¡Si tan solo no hubieras alertado a la policía, Luka! —le reclamaba la mencionada molesta.
— ¡¿Cómo iba a saber que la policía tenía problemas con la gente de fuera?! —replicó el hombre también molesto.
— ¡Deténganse, par de imbéciles! —les gritaron unos policías persiguiéndolos.
Ambos encapuchados doblaron a la izquierda perdiendo con éxito a la policía, seguían corriendo cuando chocaron con una mujer y un hombre por accidente y eso los hizo parar en seco.
Fue entonces cuando ambos decidieron actuar como unos valientes aventureros románticos quitándose la capucha revelando así sus rostros; Luka llevaba unos cabellos cafes con una cola de caballo, mientras que Yonah llevaba unos cabellos blancos sueltos para el deleite de ambas personas.
— ¿Ustedes creen en el destino? —expresó Luka actuando como todo un caballero frente a la chica.
— El destino une a las personas… — dijo Yonah en tono seductor ruborizando al chico.
Justo en ese momento aparecieron los dos policías intentando agarrarlos cuando estos se apartaron haciendo que se cayeran.
— El destino nos ha unido, y jamás nos separará. —declaraba el pelicafé en ese mismo estado cuando no se percata de lo que habia detrás y los dos se caen al suelo, pero de inmediato se levantaron.
Los dos les lanzaron unas rosas a los jóvenes para su sorpresa.
— Vámonos, Yonah. Esos polis no nos dejarán de perseguir si no nos escondemos. —indicó Luka mientras emprendían la huida.
— ¡Dije que se detuvieran! ¡Estamos autorizados para usar la fuerza letal si es necesario! —les advirtieron los policías.
Luka y Yonah corrieron tan lejos como pudieron para luego asi usar unos ganchos que los colgaron en la pared de tal manera de que la policía los perdiera de vista, para la suerte de los dos.
— Que idiotas… —dijo la peliblanca en tono de burla.
— Ahora si que ya sabes usar un gancho, ¿eh? —rio el pelicafé en el mismo tono.
— Pues claro, sino, ¿Cómo iba a sobrevivir? —comentó Yonah mientras los dos bajaban.
— No por nada somos un buen equipo, ¿eh? —declaró Luka en tono casual. — ¡Hasta nunca, policías!
Entonces un extraño viento con un pétalo blanco les llamó la atención de ambos, pero no cualquiera.
— ¿Qué fue esa flor? —preguntó la peliblanca curiosa.
— Es la flor de Cirey, agua de colonia. Que aroma a flores tan maravilloso… —explicó el pelicafé sin siquiera percatarse de la presencia de los dos brujos que caminaban por el lugar. —Con ligeros matices de romero. En el lenguaje de las flores, el romero simboliza el recuerdo…
— Ya veo… recuerdo haber visto eso en una florería… —comentó Yonah sin darse cuenta ni siquiera de que Niar estaba demasiado cerca de ella.
— La verdad es que no se identifica mucho con alguien, ¿Qué se llama Bayonetta, verdad? —declaró Luka quitándose el atuendo de los Vigridianos y mostrando su verdaderas ropas.
En el espejo se veía a los dos brujos detrás de ellos en lo que ambos intentaban tomarles una fotografía, pero el balazo de sus respectivas pistolas los asustó y los molestó a los dos.
— ¡Mierda! ¡¿Quieren dejar de hacer eso, por favor?! —masculló Luka molesto por la acción de los dos.
— ¡Casi me vuelas la oreja, idiota! —secundó Yonah en ese mismo estado refiriéndose a Niar.
— Ponerle un micro a Enzo no fue mala idea. —comentó Bayonetta caminando alrededor de los dos junto con su compañero. — Y como están aquí, supongo que no era el único.
Al sentir como la bruja le tocaba el hombro, Luka se sobresaltó y se alejó un milímetro.
— Madre mía como creciste, ¿eh pimpollito? —expresó Bayonetta usando su tono juguetón, poniendo más nervioso al pelicafé.
— No soy tu mascota, brujilla… Me llamo Luka… —replicó el pelicafé a secas.
— Con que tienes un compañero, ¿eh? Gatita. —expresó Niar en tono gracioso, para la molestia de la peliblanca.
— No pienso ser tu mascota, brujo pervertido… Mi nombre es Yonah. — Un nombre que será mejor que no lo olviden.
Los dos tumbaron a los dos chicos haciendo que un letrero por poco les cayera encima.
— ¡Mierda! ¡Muévete! — siseó Luka apartándose junto con la chica justo antes de ser gravemente golpeados.
— ¡Maldita sea! ¡Esperen! —exclamó Yonah molesta.
— ¡No pueden huir de nosotros así nada más! —secundó Luka enojado. — ¡Sé lo que vi aquel día! ¡Y estoy seguro de que ese loco que está contigo fue tu cómplice!
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Fue asi como Luka recordaba aquel momento cuando un buzo, que resultó ser el padre de Luka encontró un ataúd antiguo en el fondo de ese lago, al momento de tocarlo, surgió una gran luz del lugar y fue asi como Bayonetta despertó, flotando junto con el padre del chico, quien observaba con horror como aparentemente estaba siendo despedazado por la bruja.
— ¡Padre, no! — gritó Luka al verlo ser asesinado de esa forma.
Nadie se percataba de que Niar, habia visto algo que Luka no, había una figura que realizaba esa atrocidad… Y podría no ser Bayonetta como el chico pensaba.
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— Lo sé todo sobre su especie, mis compañeros se reian de mi por perseguir los cuentos de hadas… entre otras cosas… ¡Pero sé que son reales! Y Yonah fue la única que creyó en mí. —declaró Luka determinado a desenmascarar a los dos.
— ¡Y sabemos la verdad! —secundó la mencionada mostrando la misma postura.
De repente, aparecieron más ángeles detrás de ellos, fue asi como a Luka y Yonah les pareció familiar ese olor.
— Ese aroma… Ese mismo aroma que olí el dia que mi padre fue asesinado… —asumió Luka mostrando seguridad.
— Lo cual significa… —secundó Yonah segura.
— ¡Que estan cerca, brujos! — Luka terminó apuntando hacia adelante con los dedos junto con su compañera, solo para sobresaltarse al oir los disparos dirigidos a los monstruos.
— Les contaremos un secreto, pimpollos. —comenzó a argumentar la bruja.
— Que no nos llamen asi. —replicó Yonah fastidiada.
Los dos intentaban no ser golpeados por las cosas invisibles, justo al mirar al espejo, Niar lo voló en pedazos al hacer un disparo para evitar ser vistos.
— Tendrán que entrenar sus sentidos de olfato… Este perfume no lleva el romero… El romero ahuyenta a los demonios. —declaró la bruja en su usual tono sensual dispuesta a enfrentar a los ángeles. — Niar… ¿Les hacemos una demostración?
— A ver si con eso aprenden de nosotros. —accedió el brujo dispuesto.
[NieR: Replicant/Gestalt 15 Nightmares & Arrange Tracks OST: Song of the Ancients / Lost Androids Mixuxux]
Sin más preámbulos, Niar y Bayonetta se lanzaron contra los ángeles traviesos de forma como sabían hacer, el peliplateado se encargó de los demas atrayéndolos hacia el mientras que Bayonetta hizo lo suyo, Luka y Yonah tuvieron que alejarse lo mas lejos para salir lastimados de ese enfrentamiento.
Un ángel humanoide gigante apareció enfrente de Niar y este por medio de un conjuro le lanzó un auto provocando que se cayera al suelo noqueado y en pleno tiempo brujo le daba varios golpes terminando con un ataque de maleficio.
El humanoide terminó huyendo mientras se subia por el edificio, pero eso no le importó en lo absoluto y asi se entretuvo matando a los demas ángeles haciéndolos sangrar por medio de su espada y algunos ataques de tortura bien brutales...
[Bayonetta OST: Mysterious Destiny]
Bayonetta hacía lo propio con esos traviesos ángeles haciéndoles teasing y usando su sexualidad para ganar ventaja sobre sus enemigos y sobre todo de los gigantes, a quien los terminó derrotando de forma muy sanguinaria, como toda una bruja de Umbra sabe hacer a base de balazos y la brutalidad de sus habilidades maléficas.
[Fin de la canción]
Luka y Yonah se quedaron parados en medio de la calle con la gente caminando como si nada hubiera pasado.
— Solo corren tan rápido porque huyen de algo o alguien; ¡De nosotros! —exclamó el pelicafé.
— ¡Pero no podrán escapar de nosotros por siempre! ¡Porque los vamos a atrapar, malditos locos! —sentenció Yonah mostrando determinación.
— Vamos, Yonah, esos tipos no pueden estar muy lejos… —concluyó Luka usando su gancho para irse de aquí.
La chica asintió y ambos se retiraron del lugar dejando preocupados a ambos brujos.
— Nos odian esos tipos, ¿eh? —murmuró Niar en ese estado.
— Asi parece, pero lo mejor será no hacer caso a eso. —sugirió Bayonetta ante las palabras de su compañero.
— Buena idea. —concluyó el peliplateado decidido a no pensar en las palabras de los dos.
Los dos exploraron las calles de Vigrid por los alrededores, después giraron hacia un callejón en donde habia un tranvía pasando por ahí, pero hubo otra que se descarrilló y que iba a toda velocidad.
— ¡Salta! —eclamó Bayonetta mientras los dos hacían un gran brinco para evitar ser arrollados.
Luego de que el tranvía chocara, de la nada salieron unos seres celestiales llamados Enchant.
Sin dar lugar a dudas, los dos brujos los combatieron hasta hacerlos añicos y continuar con su travesía.
Y justo cuando llegaban a una plaza, volvieron a salir los mismos tipos con intenciones de atacarlos, a pesar de todo, Bayonetta y Niar se las arreglaron para abatirlos a todos, pero de la nada aparecieron los dos ángeles humanoides gigantes.
— ¡Yo me encargo de este, tu ve por el otro! —indicó el peliplateado mientras cargaba hacia el ángel.
Bayonetta asintió en lo que se iba por el otro, y asi fue como los dos les repartieron una buena golpiza hacia los seres angelicales pero grotescos monstruos de distintas maneras, hasta que al final ambos invocaron a sus respectivos monstruos infernales que terminaron despedazando a los gigantones.
— Ese tipo no dejaba de dar lata… —dijo Niar tras finalmente abatir al monstruo.
— Ni que lo digas, pretty boy. — respondió Bayonetta de la misma manera. —Sigamos explorando.
Los dos brujos siguieron mirando por los alrededores de las calles de Vigrid, hasta llegar a un viejo santuario, cuando de pronto, se escuchó un ruido ambiguo.
— ¿No escuchaste algo? —preguntó Bayonetta parando en seco.
— Si, me pareció haber oído algo, ¿Qué hay de ti? — afirmó Niar viendo alrededor del santuario, para luego mirar que aparentemente no habia nadie.
Los dos no se percataban, de que habian dos personas vagando por el lugar pero si lograron oir sus pasos.
— ¡¿Quién anda ahí?! — dijo Bayonetta sospechando de sus presencias.
— Muéstrense si se atreven. — secundó Niar desenvainado su espada.
Los dos se posicionaron para llamarles la atencion, pero los dos seres los traspasaron sin problemas para el asombro.
— Ya está bien, es mejor hacernos visibles para ahora si llamarles la atención. —indicó la bruja creando el portal Umbra, por el cual los dos cruzaron.
Fue asi, que los dos ya dieron con las personas que resultaron ser una linda niña de los cabellos negros, y un adolescente de un peinado peliplateado al estilo anime con atuendo mas o menos igual que al del brujo.
— Nos hemos cansado de jugar a las escondidas, amiguitos. —les comentó Bayonetta apuntándoles con el arma del tobillo. — ¿Solo una niña?
— Y un adolescente… —secundó Niar bajando el arma por lo mismo viendo al chico. — ¿Qué hacen corriendo en Vigrid?
— ¿Qué es lo que llevan puesto los dos en un lugar como este? —los interrogaba Bayonetta cuando de pronto otro recuerdo se le vino a la mente.
Dentro de la academia, se miraba a una pequeña Bayonetta estando cerca de una mujer encerrada dentro de una celda que resultaba ser su madre cantándole una clase de una cancion como forma de tranquilizarla.
Niar por su parte, estaba en la cama con un hombre del mismo aspecto que él sentado en una silla contándole un cuento de las brujas de Umbra.
— Papa, ¿es cierto que un hombre puede formar parte del clan de los Umbra? —preguntó el chico curioso.
— Depende, hijo, generalmente no acepta hombres en el clan, salvo que son casos especiales. —respondió el padre con una cálida sonrisa. — Como yo en este caso.
— Entonces… ¿Podré unirme a las brujas?
— Quien sabe hijo, pero si tienes suerte, entonces sí.
Ya cuando volvieron a la realidad, los dos chicos habían desaparecido de la vista.
— Bayonetta… Esos chicos se fueron. —le avisó Niar al no verlos por ningún lado.
— Ya me di cuenta… Son muy rápidos para escabullirse. —respondió la bruja tras enterarse.
Justo cuando los buscaban, un portal celestial apareció revelando un dragón que les llamó la atencion a los dos, y fue asi como otro recuerdo les invadió la mente.
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FLASHBACK
En la plena guerra de clanes, el dicho monstruo de dos cabezas había llegado cerca del santuario de las Umbra a lanzar una fuerte advertencia.
— Los ''Ojos del Mundo''… los dos guardianes… ¡Lo que una vez poseyó el clan de las brujas, ahora será nuestro!
DE VUELTA AL PRESENTE
Bayonetta mostró una faceta seria al momento de reconocer a ese dragón, Niar también estaba determinado a que esa cosa si viniera abajo.
— Ese angelito no saldrá con vida de esto… —declaró la bruja cruzando el portal junto con su compañero.
Lo fueron a golpear entre los dos teniendo cuidado de no ser mordidos, ya que esa monstruosidad era muy fuerte.
Después de durar varios minutos golpeándolo, el dragón destruyó una parte del edificio y de la nada el otro dragón apareció con el mismo propósito.
— Otro dragón apareció. —declaró Niar posando sus ojos en esa criatura para después combatirla.
Y asi que como ambos brujos se enfrentaron a sus respectivos enemigos hasta que uno de los dragones lanzó el trozo del edificio y asi ambos lanzaron unas bolas de fuego dirigidos a los brujos en un intento de matarlos, pero Bayonetta tenía un plan.
— Pretty boy, échame una mano con esto. —propuso la bruja en lo que el tiempo se habia alentado por un rato.
— ¿Cómo?
— Daremos una vuelta este lugar y asi los noquearemos. ¡Andando!
Fue así como ambos brujos agarraron el edificio con muchísima fuerza dando varias vueltas y en ese preciso momento, lo lanzaron con muchísima fuerza haciendo que chocara contra las bolas de fuego y así entre el humo los dos se lanzaran en caída libre hacia el suelo, aunque eso sí, ambos se habían separado.
FIN DEL CAPITULO 2
