Y de cierta forma, no tenía nada en mente para esta historia. Luego de mirar un Doujin, por la web, decidí escribir algo parecido. Lamento muchísimo el retraso. Espero tener los capítulos más seguidos…


"Celos paternales"


Las cosas en la nueva familia Uzumaki, habían cambiado mucho. El joven matrimonio, se mantenía regido, por las exigencias del pequeño heredo.

Sakura, le prestaba demasiada atención al pequeño. Naruto se sentía olvidado.

Todos los mimos, besos, abrazos, y palabras bonitas eran para Minato. De alguna extraña forma, comenzó a sentir celos de su propio hijo.

¡Sakura era suya y de nadie mas! Había pasado por mucho, para que ella le quisiera. Y ahora que lo había conseguido, el niño. No iba a usurpar su lugar.

Padre vs Hijo. Cualquiera que conociera a Naruto, sabía que el pequeño niño ganaría con creses. Naruto no era precisamente el mejor estratega.

—Sakura-chan… tengo hambre-intentó llamar su atención el rubio.

La chica de cabellos rosados, alimentaba a su hijo. Este le echaba una mirada burlona a su ignorado padre.

Frunció el seño. Sakura, lo había cambiado, por aquel mocoso, de cabellos rubios, idéntico a el.

Celoso de su propio hijo. Típico de Uzumaki Naruto.

Sakura no se daba cuenta de la situación. Ignoraba por completo los celos enfermizos he estúpidos de su marido.

—Sakura-chan… tengo hambre-repitió cual niño de seis años.

—Ya voy Naruto… deja termino de darle de comer al niño-

Resoplo molesto. Camino derrotado hasta la mesa de la cocina. Esperando su alimento. Pudo observar claramente la mirada de burla de su hijo.

Acomodo al niño en el cunero. Dio un suspiro de ternura. El niño era un sol. Demasiado parecido a Naruto. ¡Naruto! Había olvidado que el rubio la esperaba abajo para comer.

Bajo con rapidez las escaleras. Camino con paso sereno hasta la cocina. Notando la mirada de reproche de su marido. Lo ignoro y comenzó a preparar los alimentos.

—¿Qué quieres comer Naruto?-cuestiono encendiendo la estufa.

Se cruzo de brazos. Hizo un puchero infantil, captando la atención de su mujer. —Ya nada-dijo evitando su mirada.

Enarco una ceja sorprendida. ¿Tanto se había tardado arriba? .

—Naruto… ¿estas bien?-le preguntó en un tono maternal. Acercándose a él.

Evito su mirada. —Si-

—Mmm-Sakura hizo un sonido, dando a entender que pensaba en algo que decir.

Se dirigió de nuevo a la estufa. Cogió un recipiente y lo lleno con agua. Dejándola hervir.

—Sabes… Minato-chan, es muy lindo… muy parecido a ti-comentó Sakura, tratando de entablar conversación con su marido.

—¿En serio?-pregunto intentando parecer interesado. La verdad era que estaba muy celoso del recién llegado.

—Si… le gusta que el acaricie detrás de la oreja, como a ti-

Una media sonrisa se formo en el rostro del Uzumaki. Quizás después de todo, el niño no era tan "usurpador" como el creía.

Cogió unos sobres de ramen instantáneo y los hecho en el sartén. Sabía que eso alegraría a Naruto. Coloco dos tazones a un lado, y vertió la comida en ellos. Le tendió uno a Naruto y comenzó a comer. El rubio extrañamente no comía nada.

—Naruto, me estas asustando. ¿Qué te ocurre?-le pregunto pasando una mano por su frente.

—Ya te dije que nada Sakura-chan-

Dio un suspiro apenas audible. Masajeo sus sienes, en señal de cansancio y frustración.

—En serio Sakura no quiero nada-aclaró el rubio con la mirada seria. Tenía los brazos perfectamente cruzados y no le miraba a los ojos.

—Eres tan infantil-reprochó ella, con el seño fruncido y los puños fuertemente cerrados.

La miro de arriba abajo. La amaba con toda su alma, pero, los celos, son los celos, y el había caído en sus redes. —¿Infantil? ¿INFANTIL YO?-su respiración se acelero- ¡Tú eres la que me ignora y me menosprecia cuando esta con ese pequeño bulto de carne!-gritó histérico el joven Uzumaki.

Arqueó una ceja sorprendida. ¿Un bulto de carne? ¿Así se expresaba de su pequeño hijo? Aquello hizo salir a la fiera que vivía dentro de ella. Nadie absolutamente nadie, podía hablar así de su hijo. A excepción de ella. No le había dolido parirlo, como para oír decir malas cosas de el.

—¡No te atrevas a hablar así de Minato-chan!-gritó la pelirrosa en el mismo tono que el.

—¡ES QUE NI SIQUIERA TE DIGNAS A DARME LOS BUENOS DÍAS DESDE QUE EL LLEGO!-gritó el Uzumaki con unas pequeñas lagrimitas corriendo por sus ojos.

Y abrió los ojos a más no poder. ¿Tanto así era su amor por el pequeño niño? ¿A tal punto de descuidar a su marido?. Oh Valla, si que tenía que disculparse.

—Naruto yo…-intentó acercarse, más el rubio fue más rápido y la esquivo.

—Ya déjalo así-el rubio se sentó de nuevo en la mesa y comenzó a comer lentamente.

—Sabes… por mucho que ame a Minato-chan, el no remplazara el amor que te tengo a tí Naruto, tú eres mi esposo, mi protector, mi mejor amigo. ¿Crees que cambiaría todas esas cosas?-preguntó con ternura al ver como la miraba por el rabillo de ojo, con los ojos vidriosos.

Y de cierta forma. Ella tenía razón. Tenían un lazo muy, muy grande. El hecho de que un pequeño niño no planeado llegará a iluminar sus vidas. Los unía aún más. Más por el hecho de que habían sido uno mismo, al momento de concebirlo.

—Te amo Naruto, y nada ni nadie puede cambiar eso-y dicho esto lo abrazo con fuerza. Un calido y amoroso abrazo. Demostrándole lo mucho que le quería.

La tomo delicadamente por la barbilla. Atrayéndola hasta su boca. Un beso simple, puro e improvisado.

—Sakura-chan, lamento haber estado celoso de Minato-chan, es solo, que, desde que el llego, ya no me mimas….-admitió un tanto sonrojado, y triste.

—¿Sabes que un bebé necesita muchos cuidados? Tengo que aprovechar el tiempo que tengo aún libre… antes de volver al hospital. No te he olvidado Naruto-kun-confesó, también sonrojada.

Rieron divertidos un momento. El llanto del pequeño los distrajo de todo.

—Quizás más tarde, si no estas muy ocupado, puedo darte un pequeño regalo-le dijo la pelirrosa, un tanto pervertida.

—¡Si! ¡Si!-medió grito el rubio.

Quizás, después de todo, los celos no son tan malos…

Continuará.

xD…

Como ya lo dije, lamento el retraso. Espero tener pronto los últimos dos capítulos :)…

Se cuidan y gracias por leerme.

Atte.

Grisácea U.

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