CAPÍTULO 2

Pues allí estaba yo, bajo los kilométricos túneles del metro de Londres, paseando con cara de boba al lado de aquella especie de dios al lado mío. No lo iba a negar, en cierto modo me alegraba de que él me hubiese encontrado después de dos años intentando darme caza, aunque rezaba para que cumpliera su promesa y finalmente no me hiciera nada.

así que te has venido a vivir con tus tíos...- no fue una pregunta, más bien lo afirmó mirándome con su cara pétrea.

Ss..si, como lo sabes?

Tu amiga grita mucho, no sabes cuanto- dijo llevándose una mano a la sien en señal de dolor- podría escuchar sus pensamientos incluso a 3 kilómetros de distancia.

Se hizo el silencio. Caminamos de este modo durante casi diez minutos hasta que finalmente llegamos a High Park, me volvió a tomar de la mano suavemente y me guió por la maleza hasta un recoveco rodeado de árboles que quedaba aislado de todo el parque. Hizo una inclinación con la cabeza invitándome a sentarme en la hierba, las piernas me temblaban, pero accedí y con torpeza me estiré sobre la hierba. Él me repitió, y se sentó muy cerca de mí, mirándome con un gesto cariñoso.

Estás asustada Jack?

Para nada –mentí- tu acaso lo estás?

Por qué debería estarlo? – me preguntó esta vez dejando entrever una sonrisa burlona- soy yo el que te tiene atrapada y no al revés.

Giré la cara enfadada con gesto ofendido para evitar que me siguiera hablando, pero noté sus manos en mi mentón que me hicieron voltearme hacia él.

Jack, no seas niña, no te han dicho que es de mala educación no mirar a los ojos a la persona que te está hablando? – otra vez sonrió, esta vez de forma más tierna. No lo podía entender, ¿me estaba tomando el pelo? Estoy segura de que era una de sus técnicas... primero me trataba bien para que no sospechase y después..., un escalofrío recorrió mi espalda inconscientemente, después... él acabaría conmigo.

Ocurre algo malo criatura?

Este tío era realmente imbécil, ¿ocurre algo malo? Nooooooo, para nada, es el día más feliz de mi vida, no te jode.

Enserio me preguntas si me pasa algo? Mira...- le dije mirándole fijamente a sus ojos de hielo- acaba con esto rápido si? Porque soy poco paciente y la espera me está matando, así que mátame de una vez y ahórrame el sufrimiento, quieres? Porque la verdad no sé para qué me has traído aquí si no es para acabar conmigo, me equivoco?

Te equivocas Jack...- dudó unos instantes antes de seguir-, no te he traído aquí para matarte – respondió suavemente- si hubiese querido acabar contigo, créeme, ya lo hubiese hecho hace tiempo.

Entonces qué hacemos aquí?- le grité- por qué me has traído a este lugar, para reírte de mí, acaso?

Me sentía estúpida, todo esto era un juego para él y yo era su mono de feria; estaba tan furiosa que me levanté sin pensármelo dos veces, viendo una posible oportunidad de escapar y caminé a paso ligero hasta una posible salida entre los matorrales. Estaba a punto de lograrlo cuando sentí unos brazos rodeando mi cintura, que me levantaron en peso y me sujetaron con fuerza.

suéltame asqueroso!- manoteé enérgicamente intentando zafarme de su abrazo, sin resultado.

Estate tranquila pequeña, no montes un escándalo- me susurró al oído, apretando su agarre para impedir que me soltase.

Haré lo que me de la gana, SUÉLTAME!- de repente me empezaron a sudar las manos y sentí que un odio repulsivo recorría mi interior. Necesitaba salir de allí de inmediato, conocía de sobra aquella sensación, y no era nada bueno. Cuando era pequeña empecé a tener extraños episodios relacionados con el fuego. Cuando me enfadaba o sentía que estaba en peligro, me inundaba un calor agobiante que me quemaba la piel, como si estuviese ardiendo y entonces me desmayaba y despertaba por el calor de las llamas que se abrían a mi alrededor. Le había comentado estos episodios a Shail, pero ni siquiera él, que era mago, me sabía explicar lo que me ocurría.

En esta ocasión no fue diferente, el fuego me inundó todo el cuerpo y sentí que cada poro de mi piel estaba en llamas, mi mente se nubló por completo y lo último que pude adivinar fueron los ojos azules de Kirtash que me observaban con curiosidad antes de caer desmayada sobre sus brazos.

...

Señorita... Señorita... está usted bien?

Qu..que?

Vaya susto nos ha dado señorita, pensamos que habíamos llegado demasiado tarde – distinguí a un hombre de mediana edad con una bata blanca de médico, ¿Dónde estaba?¿ y Kirtash?

Jack pequeña!- abrí los ojos del todo lentamente y distinguí el rostro alegre de Shail y a Alsan y Víctor sentados a unos metros míos- gracias a los dioses que sigues viva! Menos mal que alguien te sacó del incendio, sino... a saber que hubiese sido de ti- me respondió con cara apenada.

Alguien... me sacó del incendio?- pregunté algo confusa.

Si, por lo visto los bomberos estaban evacuando la zona y un chico te trajo hasta la ambulancia, estabas desmayada, quizás respiraste demasiado humo quien sabe...

La trajo un chico?- de repente apareció Víctor a mi lado con cara de mosqueo- era un amigo tuyo?

Venga Víctor no te pongas celoso si?- replicó Alsan acercándose a mi camilla- lo importante no es quién la trajo, sino que la trajo y la salvó del incendio, y eso basta.

Esperen, esperen... qué incendio? No recuerdo nada de ningún incendio – repliqué

Jack,- comenzó a decir Shail- no se sabe muy bien cómo pero... se inició un fuego en un rincón del parque cerca de donde tu estabas que se extendió rápidamente. Se cree que fue provocado pero todavía no se sabe con seguridad las causas. Enserio no te acuerdas de nada?

Claro que no recordaba el incendio, mis últimos recuerdos eran de Kirtash, en el metro, caminando por las calles de Londres y finalmente nuestra discusión en el parque. Mierda!... todo encajaba, por supuesto que el incendio había sido provocado... había sido provocado por mí. Dios mío otra vez no!

Shail...-susurré temblando- el incendio...recuerdas mi problema con el fuego verdad? Lo que me había pasado cuando era pequeña?

Claro Jack, pero qué tiene eso que ver con...?- de repente lo comprendió- no es posible... tú...tú? tú provocaste el fuego cierto?

Pero qué tonterías decís – interrumpió Víctor- eso es imposible!

Puede que no sea tan imposible- comentó Alsan- a decir verdad es lo más lógico, ya que ella fue la única que salió malherida de todo esto, y a la única que le afectó el incendio porque estaba demasiado cerca- añadió deslizando sus dedos por mi antebrazo donde de distinguía una superficie roja donde el fuego me había alcanzado.

Lo mejor será que lo hablemos en Limbhad para aclarar las cosas

Shail, si no te importa, me gustaría pasar por casa de mis tíos antes, deben estar preocupados

Claro pequeña, nosotros te llevaremos a casa no te preocu...

No, no... iré sola, necesitó pensar sobre lo que ha pasado y un paseo hasta casa será lo mejor para despejarme- respondí suplicante- por favor...

Los tres se miraron con el rostro cargado de preocupación. Aproveché en ese momento para levantarme de la camilla para ir a buscar mis cosas. Yo era una chica inquieta, no soportaba estar postrada en una cama y mucho menos en la situación que me encontraba, así que recogí mis cosas y me dirigí al médico que me había atendido para explicarle que me encontraba perfectamente y que estaba lista para irme a casa. Finalmente el médico que me dio su aprobación y volví con Shail y los demás para despedirme.

estás segura que puedes ir sola?-me volvió a preguntar Shail- quizás estés sin fuerzas después del desmayo

estoy de acuerdo con él, es peligroso que andes por ahí tú sola- le defendió Alsan- nos haces falta Jack, eres parte de la Resistencia y no vamos a perderte por una estupidez. Imagínate que Kirtash se estera de esto y te intercepta por el camino sabiendo lo débil que estás... no me lo podría perdonar nunca

Ves! Cuántas veces te he dicho que quiero poder defenderme por mí misma?, que los Caballeros de Nurgon no vean bien que una dama maneje una espada... no significa que yo no pueda manejar una –le comenté riéndome- después de esto espero que me aceptes como alumna majestad – añadí guiñándole un ojo y moviendo las pestañas rápidamente como pidiéndole permiso para manejarme yo sola.

Como respuesta me pasó su fuerte brazo por los hombros y me frotó la cabeza con su puño. Alsan era realmente un encanto, podía parecer muy serio y distante, pero después de haber convivido con él tanto tiempo... podía considerarlo como mi hermano mayor, sobretodo por el hecho de que aunque nos pasábamos el día discutiendo por tonterías que olvidábamos a los dos minutos debido a nuestro carácter; nosotros nos entendíamos a la perfección y era agradable pasar tiempo con él.

entonces... eso es un sí?- le respondí riendo intentando deshacerme de su brazo como si fuera una niña pequeña

...está bien, pero ten mucho cuidadito – rió liberándome por fin de su agarre- me lo prometes verdad?

Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii- dije sacando la lengua y despidiéndome de los tres con la mano y saliendo hacia la calle.

Era raro, casi había perdido la vida hoy por mi propia causa, y en lo único que podía pensar ahora mismo era en Kirtash. Qué había querido decir con sus palabras? Es que no quería matarme de verdad, o era un simple truco para que me confiara? Pffff, mañana tendría que contarle muchas cosas a Claire, no es que le fuera a contar que Kirtash fuera un asesino que ni siquiera perteneciera a este mundo... maquillaría un poco la información para que se lo creyese y para que me pudiera dar consejos sobre lo que me estaba sucediendo. Necesitaba un nombre creíble para él, Kirtash no pasaría por un nombre Terrestre, debía ser uno más sencillo... veamos... Ki...Kiriam? no me gustaba, Christopher... parece un nombre de viejo..., Christian? Christian era un nombre danés bastante común, era perfecto y en cierto modo le pegaba y todo. Entré corriendo a mi casa y cené rápidamente, subí a mi cuarto y encendí mi ordenador para escribir en mi diario sobre todo lo que me había ocurrido en aquel día tan extraño.