Hola a todos bueno perdon por desaparecer me quede sin internet un tiempo -por buena paga- ¬¬, el punto es que ya estoy aquí! en otro año! puf! si que vuela el tiempo! y espero de todo corazón que este año este lleno de metas, exitos y propositos para todos! disfruten al máximo de cada día!

este es ya casi el ultimo capitulo, am espero que les guste, este cap, y por si no recuerdan en que se quedo puesto que eso fue hace un año, voy a poner un parrafo del final del cap anterior.

gracias a todos los que siguen este fic! y ps no me queda más que esperar un review! por fa!

Capítulo 3: En que estaba pensando?

A los cinco minutos entro en rubio desesperado al departamento –Hinata has visto mi celular?- pregunto moviendo todo.

-Esta en la mesa…- dijo melancólica

-gracias!- dijo el, lo tomo y marco un número –nos vemos donde siempre ya voy para allá!- dijo apurado mientras salía del departamento y cerraba la puerta.

-vas a verla…- dijo al vacío, suspiro mientras se arropaba en las sabanas en las que el dormía.

Bajo del auto y entro al bar ese bar donde habían pasado tantas cosas juntos, le puso una mano en el hombro y se volteo.

-vaya que eres impuntual Naruto…- dijo mientras tomaba de su copa.

-a mi también me da gusto de verte Gaara…- dijo en mofa el joven rubio.

-ya viste la hora?- preguntó el pelirrojo un tanto molesto.

-que dramático eres!- dijo molesto mientras sacaba el celular para ver la hora –las nueve en punto! Apenas!- dijo el rubio

-si y quedamos a las ocho, un poco más y quedo borracho por esperar tanto…- dijo molesto

-tengo un mensaje?- se preguntó mientras lo abría –Sakura?- dijo en su mente, lo leyó, hizo una mueca –"desea borrar este mensaje?"- pregunto la opción de su celular, su dedo pulgar apretó –"si"- sonrío y levanto la mirada.

-todo bien?- pregunto Gaara al verlo tan ensimismado con el celular en la mano.

-por que las cosas no están bien te llamé!- grito alarmado mientras metía el frío celular a la bolsa de su pantalón negro.

-ah si Me debes esta ronda Por llegar tarde!- le reprocho

-si, si esta bien…- dijo el rubio

Tomo el primer sorbo de su copa –tiene un extraño amigo…- le dijo al pelirrojo de alado para llamar su atención este lo miro.

-y? tu también los tienes…- dijo socarrón el pelirrojo

-ese tipo la acosa…- dijo el rubio, mientras miraba su copa.

-ah… y que? Es narcotraficante?- pregunto el pelirrojo

Naruto lo miro molesto –no lo se…- dijo –solo es molesto eso es todo…-

-ah… y le molesta a ella?- pregunto Gaara.

Tragó saliva –quizá…- se rasco la cabeza –tan solo no me parece que salga con el…- dijo un poco irritado.

-por que?- preguntó su amigo

-por… por… por… porque no se que intenciones tiene con ella!- dijo mientras tomaba de sopetón lo que quedaba de su vaso.

-ah… y ella que piensa de eso?- El rubio volteo la mirada

-no lo se… es demasiado dulce como para imaginar que ese tipo se babea por ella…- bajo la mirada

-y con mucha razón no crees?- dijo pícaro

-de que hablas?- preguntó el rubio exaltado

-ella es linda, es dulce, tiene una hermosa sonrisa, bonitos ojos, es inteligente, fuerte, hermos…-

-cállate!- dijo el rubio molesto

-estas molesto?- pregunto molestándolo

El ojiazul bajo la mirada sonrojado –o es que… acaso… estas celoso?- le dijo Gaara y el trago saliva.

Tardo en contestar, el mesero le sirvió otra copa y de prisa la probó –y que si lo estuviera?- pregunto mientras la asentaba en la barra y lo miraba de frente.

El pelirrojo sonrió –entonces mi trabajo habrá terminado…-

-de que hablas?- preguntó el rubio

-es más que evidente…-

-que cosa?- pregunto el ojos zafiro

-descúbrelo por ti mismo…- Naruto se sonrojo, ya había entendido lo que Gaara trataba de decirle.

-creo que quiere a ese tipo…- dijo mientras tomaba toda la copa y la miraba con melácolia.

-quítasela…tienes más ventaja sobre el…- dijo el pelirrojo

-lo se… pero… que tal si…- bajo la mirada.

-animo!- palmeo sobre su espalda y vio como de pronto sus ojos azules brillaron

-gracias Gaara…- dijo sonriente

-sabes que te costara…- le advirtió

-no esperaba menos…- le respondió, se levantó pago la cuenta y le dijo –te debo una ronda, otra día te la pago…- le dijo para salir de ahí, el pelirrojo solo le sonrió.

Llegó a casa abrió la puerta con cuidado… ya era tarde… y lo primero que vio fue a: ella, dormida en su cama con la tele encendida y una taza de café a un lado, se quedo estático un momento, mirándola dormir con tanta tranquilidad, con tanta serenidad, viendo como sus cabellos se encontraban revueltos entre sus sabanas.

-yo también tengo que dormir…- dijo mientras suavemente se metía a la cama junto a ella, tratando de ser cuidadoso de no despertarla, se acerco a ella y suspiró sobre su oído.

Despertó a la mañana siguiente, se estiró despacito cuando sintió un bulto junto a ella –kya!- grito asustada cuando lo miro a el justo junto a ella, fue tanta su impresión que se cayo de la cama –ouch!- se quejo mientras se levantaba y se sobaba, el rubio la miro somnoliento –lo… lo siento, me dormí en tu cama anoche… perdón!- dijo ella mientras hacía una reverencia de disculpa, la miraba con la cabeza posada en la mano y le sonrío.

-no te preocupes puedes repetirlo…- le dijo malicioso, ella se tenso pero sin embargo no entendió.

-las 7:30?- Grito –llegaré tarde!- reprocho mientras corría a su habitación y cinco minutos después salía ya lista, el también se había levantado de la cama y miraba la prisa que ella traía.

-am… Hinata, tus zapatos son diferentes…- le dijo mientras se carcajeaba

-oh! Rayos!- entró de nuevo al cuarto y tres segundos después volvió a salir con los zapatos iguales.

-Hinata!- le grito el rubio

-mande?- pregunto mientras intentaba morder un trozo de pan con mermelada la cual se le estaba chorreando en la mano.

-espera…- dijo mientras se acercaba decidido y seguro a ella, solo sintió como las mejillas se le tiñeron de rojo al tenerlo frente a ella.

-esta…- se acerco y se poso detrás de ella –abierto…- dijo mientras lo cerraba despacio –el cierre… de tu vestido…- le dijo al oído, solo sintió su cuerpo temblar al tenerlo tan de cerca, una mágica experiencia.

Trago saliva –gra… gracias Naruto…- le dijo sonrojada.

-no hay de que- sonrió triunfante.

-bien me voy…- dijo ella mientras se despedía de el

-que te vaya bien- le sonrió mientras meneaba la muñeca.

Vio que cierre la puerta, ya se había ido…golpeo la mesa con brusquedad!

-soy un imbecil!- dijo sonrojado, mientras posaba la mano sobre los parpados de sus ojos…

Ese mismo día se había pronosticado mal tiempo y si que lo fue el rubio llego empapado a casa y para colmo ella no había llegado, había conseguido un delicioso ramen en la calle el cual quería compartir con ella así que empapado se acerco a la pequeña mesa y sirvió dos platos, dos cucharas, dos vasos, mientras esperaba a que ella se asomara, después de un rato se sintió mal quizás un poco de fiebre, se recostó en el sofá con la ropa empapada por la lluvia.

Ella llego como un par de horas después y por suerte Kiba la había llevado a casa así que no se había mojado mucho, entró despacito, la tele estaba encendida y el rubio dormía placidamente, levanto la mirada y vio la mesa lista para cenar con el ramen frío…

Le conmovió tanto el verlo dormir sabiendo que la estaba esperando, se veía tierno mientras dormía que sus labios entre abiertos le despertaron cierta inquietud esa inquietud que siempre le escandalizaba los sentidos, quiso alejarse pero algo no se lo permitió, una fuerza tan fuerte que le harían cometer una acción descabellada.

–solo una vez…- pensó su corazón mas no su mente, mientras se acercaba poco a poco a el cuidando que no abriera las pupilas, su corazón se alarmo sabía que en cualquier momento el dueño de los ojos zafiro podría despertar y seguramente no le agradaría la idea de que Hinata este tan cerca como para compartir el mismo aire, ciertamente la chica tenía una pizca de valentía en el alma, tanto como para no alejarse del rubio aunque su cabeza le gritara que no lo haga por que amaba a otra, pero su estupido corazón necesitaba un simple recuerdo el más mínimo digo después de todo el rubio quizá se vaya de su departamento de su vida y ella quedará en la historia, además solo sería una vez…

Ya estaba muy cerca de el, un movimiento más y lo rozaría cuando… lo vio abrir sus azules ojos de par en par y un suspiro de júbilo broto de su corazón agitado, se apartó de inmediato, mientras retrocedía unos pasos de el guardando esa larga distancia…

-yo… yo… solo…- balbuceo ella asustada mientras lo veía levantarse y acercarse a ella, no sabía lo que pasaría o lo que el le diría, ya que era más que claro que planeaba besarlo… el la miraba tan penetrantemente que sintió un escalofrío recorrer su cuerpo.

-shhhh…- la calló mientras le ponía un dedo sobre sus finos labios, ella se estremeció mientras lo miraba sin entender el solo se acerco despacito… tan despacio que pareció eterno y fugaz, hasta que sintió el sabor de su boca chocar con la suya, ella abrió los ojos despabilada creyendo que en cualquier momento despertaría de su dulce sueño de princesa, no puso resistencia era demasiada su impresión, la impresión de besarlo… se separó de ella, le sonrió y de pronto el se derrumbo al suelo, ella se exalto….

-S…akura…- balbuceo desmayado.

Ella escucho su corazón romperse en pedazos, se acerco y toco su mejilla, estaba hirviendo en fiebre…

-eso lo explica todo…- dijo mientras hacía el esfuerzo por levantarlo y llevarlo a su cama a descansar.

Había abierto los ojos azules por el sol de la mañana, tenía un trapo frió en la frente, estaba arropado, calientito y muy descansado, cuando vio cierta figura menuda durmiendo en una silla a un lado de la cama, se levanto y le sonrió, mientras entendía que la noche anterior se la paso en vela cuidando de el, quiso levantarla y recostarla en la cama pero había despertado antes de que intentará hacer cualquier acción…

-ya estas bien?- le pregunto mientras tocaba con su muñeca la mejilla de el, midiendo su temperatura.

-eso debería preguntar yo…- dijo el

-estoy bien, y tu lo estas?- le preguntó

-lo estoy…- le respondió

-que bien…- sonrió ojerosa, intento levantarse con la pesadez del cansancio que cargaba su cuerpo –preparare el desayuno- le dijo

-no… no lo hagas, duerme un rato…- le dijo

-no, estoy bien- le sonrió

-Hinata Duerme!- le grito

-olvidaba lo testarudo que eres…- le dijo

-lo sabes…Yo preparare el desayuno!- dijo orgulloso

-ya estuvo que hoy no como…- dijo ella bajito

-que dijiste?- preguntó el molesto

-na… nada…- le dijo nerviosa

-dime que dijiste!- dijo mientras se acercaba mucho a ella

-nada lo juro!- dijo ella alarmada

-si dijiste algo! Que no comerás mi comida!- le reclamó

-no…- dijo ella

-no lo niegues…- dijo mientras se abalanzaba sobre ella y le hacía cosquillas

Después de un rato de torturarla grito ella –esta bien lo dije!- el se carcajeó

-lo sabía…te sorprenderé…- le aseguro mientras se levantaba y se daba la vuelta.

-es que acaso sabe como apurar mi corazón…- pensó ella, mientras lo recordaba sonreír –seguro ni te acuerdas del beso de ayer…- pensó ella.

Y quizás así era, el no recordaba el beso que había depositado en sus labios una noche antes y seguro tampoco sabía que fue el primero de ella, y es que es obvio que la extraña a la de los ojos jade, por que era obvio? Por que la había confundido con ella y solo así ella consiguió un roce de sus labios, pero el punto es que el no lo recordaba y mucho menos estaba consiente de ello así que no fue más que un simple: sueño…

Estaba triste y tontamente acepto la cita que Kiba le propuso con tanta insistencia, no podía pensar en otra cosa que no sea en el beso del rubio, estaba absorta, pensaba en lo muy tonta que era por amarlo tanto, y sabía muy bien que el extrañaba a su amada Sakura.

-llegamos Hinata…- dijo mientras se detenía en frente del edificio donde ella vivía.

-gracias Kiba…- dijo mientras se bajaba del auto con descuido

-Hinata…- susurro el castaño llamando su atención.

-S…- quiso preguntar, antes de sentir como le robaba un beso de los labios, como intentaba prolongarlo y como intentaba que sea dulce, ella se desprendió de el a toda prisa, se le quedo mirando estática mientras su cerebro trataba de procesar la información, el castaño solo bajo la mirada sonrojado.

-lo… siento, no… no… pude reprimirme más tiempo…- ella parpadeo impresionada.

-Kiba yo…- susurro

-lo se… amas al Uzumaki…- le dijo melancólico

-lo… lo sabes?- pregunto impresionada

El sonrió –es más que obvio, todo el día hablas de el…-

-Kiba yo…- volvió a susurrar tratando de hablar.

-no te preocupes Hinata, este beso fue mi despedida, entiendo que no eres para mí yo… te dejaré ir…- le dijo triste

-perdón…- dijo mientras se bajaba del auto y cruzaba la calle corriendo.

El castaño la vio entrar al edición –ve con el…- balbuceo, mientras emprendía la marcha con el corazón roto.

Llego triste al departamento, lo abrió y lo vio a el, al dueño de su corazón, entonces sonrío un poco.

-Hinata!- se levanto del sofá mientras la esperaba llegar.

-si?- pregunto sonriente de tenerlo en frente

-me voy…- le dijo sin rodeos, si que era directo

-que? Por… por que!- preguntó alarmada

Trato de verse sereno, nada obvio y de sonreír frente a ella.

-creo que ya es momento, ya he abusado suficiente de tu amistad, es mejor irme…-

-pe…pero… donde te quedarás?- le pregunto tratando de retenerlo

-no te preocupes por eso, yo… ya tengo donde quedarme…- tomó la maleta que rápidamente había empacado y se dispuso a salir, cuando sintió que algo se lo impedía, unos hermosos ojos perla lo miraron solo a el.

-quédate… esta noche…- le suplico –e… es… una noche muy fría…para irte, espera a mañana…- le insistió, el la miro.

-es mejor que yo me vaya esta noche…- le dijo

-por favor… solo esta noche…- le dijo aferrándose a su camisa.

-es… es… ta bien…- dijo vencido por ella, ella sonrió, mientras veía como el se desabrochaba la corbata y se desabotonaba la camisa

-que haces?- preguntó sonrojada

-voy a cambiarme…- le respondió

-ah… si…- dijo ella, como niña regañada.

Habían apagado las luces… ambos intentaban dormir, cada uno por su lado, Hinata en su habitación y Naruto en la sala, ahí en ese lugar donde había dormido los últimos meses de su vida, donde había vivido muchas cosas a lado de ella.

-me haces más difícil el irme…- susurro tratando de dormir.

Ella se asomo a hartas horas de la noche, se acerco de puntillas a un lado de el y ciertamente esa noche de luna llena era demasiado bella como para no compartirla.

-Naruto…- lo sacudió un poco de las sabanas.

-mmm…- balbuceo dormitado

-Na… ruto…- susurro despacito, tratando de que despertara.

-qu…e?- le preguntó

-puedo… dormir… contigo?- le preguntó sonrojada, gracias al cielo estaba oscuro por que su rostro parecía semáforo, el se alarmo ante su petición.

-por que?- le preguntó tratando de evitarla

-hay frío…- le contesto y es que ciertamente lo había, mucho, mucho y más sabiendo que era su ultima noche con el.

-b…bueno…- le contesto haciéndose a un lado, para que ella pudiera recostarse, gracias a Dios era demasiado torpe para escuchar su corazón alocado.

Sabía que lo que estaba haciendo no estaba bien pero el corazón no le escucho, y al tenerlo tan cerca y compartir la misma sabana con el, le hicieron inmensamente feliz, como deseo que esa noche fuera eterna y que el sol no se volviera a posar en el firmamento por que era el, el que se lo iba a arrebatar con su luz.

Desperté y en efecto lo que temí una noche antes se hizo realidad, y quizás era una bella mañana más no para mi yo sabía que enloquecería al amanecer si no le decía… sino le decía, cierta cosa que me estaba consumiendo el pecho, que me quemaba la garganta, tratando de escapar de la cárcel de mis labios, el… ya no estaba y nunca esa cama había sido tan gélida a pesar del enorme resplandor que se colaba por la ventana, su lado de la cama… era tan frío sin su presencia, solo alcance a coger mis rodillas y lagrimar sobre ellas, el ya no iba a volver…

Y tampoco tenía por que hacerlo, se había llevado todo lo que había traído consigo esa noche lluviosa que lo encontré en aquel café, incluso se llevo mi corazón y lo hizo sin mi permiso, quizás iba a correr a los brazos de ella quien era la puerta a su felicidad, puerta que yo jamás sería, ni siquiera por que poseyera los secretos de la vida, su corazón era tan distante de mi, como un sol que me quema al quererlo tocar, como una estrella tan alta que ninguna escalera me acercaría a ella, así era el… y sin embargo sabiendo todo eso, mi corazón era lo suficientemente tonto como para seguirlo amando sobre todas las cosas –que masoquista…- pensé para mi misma.

Debí decirle anoche, antes de que sus ojos se sellaran en un dulce sueño, -debí decirle!- grite a las paredes de mi departamento sólo y ahora frío departamento.

Quizá habían pasado apenas unos días sin verlo, no me había llamado, era más que obvio que no lo haría y sin embargo seguía repitiéndome que: -debí decirle!- no podía quitarme eso de la mente, sonaba y rondaba ese pensamiento en mi cabeza, día y noche! cuando sentí una chispa encender el último pedazo de corazón que el no me había arrebatado con sus enormes ojos.

Me levante y como una idiota corrí a mi cuarto a cambiarme la pijama, ni siquiera recuerdo la ropa que me puse ni me fije si mis zapatos eran del mismo par, solo se que arranque a correr dejando la puerta de mi departamento abierta, no pudo más y este débil corazón huyo de su jaula…

Estaba mecanizada, sabía mi corazón a donde corría y vaya que lo sabía por que mi cerebro solo se limito a obedecerlo sin reproche, mi pecho ardía, mi garganta con un nudo, con un grito guardado que escaparía en cualquier momento…

Estaba corriendo a contra corriente de la gente, choque con innumerables personas incluso tropecé varias muchas veces, caí una vez, pero si no me levantaba y seguía corriendo caería aun más profundo, corría más rápido que un atleta de maratón, que un chiquillo al que un perro le persigue con ímpetu, estaba agotándome el correr como una idiota por toda la ciudad y fue ahí cuando me dí cuenta de la mucha fuerza con la que cargaba mi corazón para seguir corriendo sin parar, pero también me agotaba la idea de ser tan cobarde como para no haberle dicho como para no haberle gritado lo mucho lo mucho que lo quería…

Sin oxigeno en mis pulmones y con fatiga en el cuerpo, llegue a aquel alto edificio, su inmensidad me hacía sentirme tan diminuta e insignificante, entonces mi corazón palpito en un grito de: apúrate! Hizo reaccionar mi cerebro y hacerme continuar con mi carrera, entre al lugar con brusquedad, sin delicadeza como si huyera de la justicia.

-señorita que se le ofrece…- pregunto muy cortésmente la joven dama de la recepción.

Sin embargo la ignore y creo que ella se alarmo al ver a una loca ojerosa, con el cabellos hecho n nido de pájaro y con los ojos hinchados correr como idiota pero esa no fue mi intención sólo tome el elevador apreté los botones tan de deprisa que ni tiempo de razonar me dio… aún no cabía en mi mente la locura que estaba a punto de cometer… no me arrepentiría…

Pegue mi espalda contra las paredes del elevador ahora sentía los efectos de correr por toda la ciudad sin siquiera detenerme a voltear a ver la calle si venía un coche o no, mi pecho trataba de tomar todo el aire posible, llegue al piso indicado, y fue ahí cuando comenzaba a perder el aliento de mi boca, la poca valentía con la que cargaba mi alma, camine viendo a la gente y como esta me veía extrañados y es que no era normal ver a una loca con el cabello revuelto ahí, los ignore y seguí mi camino, hasta que me tope con el… con sus intensos ojos azules que lograban dejarme sin aliento me miro y se escandalizo lo se por que vi su semblante tensarse.

-que haces aquí Hinata?- dijo mientras me sostenía del brazo y me metía a la fuerza a su oficina para que yo no causara más revuelo del que estaba causando, se había percatado de el alboroto que yo estaba creando con mi presencia, me miro tan penetrantemente y sonreí mientras bajaba la mirada, creo que acababa de notar la hinchazón de mis ojos.

-Naruto!- grito la voz de un hombre de edad avanzada.

-Ya voy!- grito el rubio –Hinata! No puedes estar aquí vete por favor!- me pidió.

-No! n… ne… necesito decirte algo…- dije yo.

-Naruto donde estas!- grito otra vez ese hombre, al rubio se le veía desesperado, nervioso, estresado…

-Hinata necesito irme a trabajar…- dijo el insistente.

-si, solo tomará un minuto lo que tengo que decirte…- dije yo suplicante, tratando de aferrarme a el.

-Naruto!- grito una vez más su jefe.

-Me lo dices por teléfono!- me grito mientras caminaba apurado.

Por teléfono? Que estaba loco?, claro que no se lo diría por teléfono y al verlo escabullirse de mi no me quedo mas remedio que…

-He sido tan feliz contigo!- grite a todo pulmón haciendo que hasta la persona del primer piso lo escuchara, la verdad es que no se aún ni sabre jamás que quería yo lograr exactamente con tan tonta declaración, si bien sabía que ese corazón palpitaba por alguien más…

El se quedo estático mientras me daba la espalda para comenzar a voltear la mirada poco a poco y matarme una vez más con sus intensos ojos zafiro, yo quede perpleja, parpadee un par de veces –no se que esperaba…- pensé.

-que dijiste?- me pregunto de frente.

Tome un poco más de valor en verdad que no se de donde, estaba sorprendida de mi misma y de la fuerza con la que cargaban mi alma y corazón juntos, le grite con todas mis fuerzas la misma frase de hace un momento...

-yo… yo… he sido tan feliz contigo!- grite una vez más, para comenzar a retroceder poco a poco, no soporte más me voltee por completo y emprendí la carrera a todo lo que daba escuche los murmullos de la gente que trabajaba ahí, eran tan fugaces que no alcancé a distinguirlos con claridad, sonreí mientras corría –que esperaba?- me pregunté una vez más como si esperaba a que alguien me contestará.

Había llegado a la calle y voltee la mirada y vi como el aire me golpeaba la cara, como las hojas volaban alrededor de todo, como la gente seguía su camino, sonreí ilusa.

-no me seguirás…- dije con la mirada gacha –entonces… no tiene caso correr…- dije mientras comenzaba a caminar hacía la cafetería donde había comenzado mi felicidad…

como pueden ver el final esta narrado por Hinata, digo por si hay confusiones jejeje y segun yo trate de hacer un poco divertido este capitulo, en el encuentro de Naruto con Gaara no se si lo notaron, -Ok, no tengo talento de comediante, ya entendi!- ¬¬ jajajaja bueno ya ni modos.

espero tomazos y reviews! gracias!