hey! Sé que ayer tenía que haber subido capítulo, pero estoy malita, me duele mucho la cabeza y no pude terminarlo a tiempo, asique hoy algo mejor, me puse las pilas y lo acabé. Ahora soñaré como será el siguiente episodio de la otra historia (así es como se me ocurren, ok no, bueno más o menos). nos leemos abajo


Capítulo 3

Cuando terminaron de beberse todo el termo se tumbaron a descansar, hacía un día perfecto, el sol radiaba con fuerza, había una brisa refrescante que hacía que el calor no fuese tan sofocante. Ambas parejas se tumbaron en las toallas, cada una con la persona que amaba.

La peli-azul fue la primera en despertarse, el resto seguían dormidos, miró hacia donde se encontraba su amiga con su pareja que casualmente era el mejor amigo de su chico, al final los cuatro había acabado siendo dos parejas pero igual de unidos que siempre, ahora dirigió su vista hacia el chico que se encontraba dormido al lado suyo. Después de todo este tiempo había conseguido estar con él, consiguió que no se fuera de su lado, si lo hubiese dejado ir ahora no estaría sonriendo de oreja a oreja todos los días, además de que sus amigos no se hubiesen juntado tampoco. Acaricio en pelo del albino, a continuación le dio un beso en la frente, el medio ghoul se despertó, agarró la mano de la joven, frotó su mejilla con la de ella, para después besar ésta.

- ¿qué tal has dormido Touka-chan? – preguntó. Ésta no respondió, solo suspiró, se acurrucó en el pecho de éste mirando hacia el horizonte, aún había bastante luz, se habían dormido por un par de horas. - ¿qué pasa?

- Nada – dibujó una sonrisa y se acurrucó más a él.

Kaneki sonrió también, paso su brazo por la ghoul abrazándola y apretándola contra él. Pasaron así unos minutos. El albino interrumpió aquel momento levantándose para sentarse sobre la toalla, cogió a Touka por la cintura y la sentó entre sus piernas, con una de sus manos aparó el flequillo que tapaba uno de los ojos de ella, se perdió en su mirada.

- ¿qué pasa? – ahora era la ghoul quien lo preguntaba.

- nada – dijo Kaneki sonriendo. –

- ¿en serio? –

- No, pero como tú antes no me respondiste ahora soy yo quien no te responde. – apoya uno de sus dedos en la frente de ella empujándola para atrás, rápidamente se colocó encima suya colocando una de sus mano sobre su rostro, la peli-azul se sonrojó, puso sus manos detrás de su cuello.

- ¿me vas a dejar con la duda? – Touka levantó una ceja.

- ¿tú también? – acercó su rostro al de ella.

- Me gusta picarte –

- Chica mala – besó sus labios con ternura, sus lenguas jugueteaban, con una de sus manos acariciaba el cuerpo de la peli-azul, la agarró de los muslos trayéndola más para él, el fuego estaba encendido, se separaron para coger aliento. – sólo te lo diré si consigues sonsacármelo.

- creo que sé cómo hacerlo – iba a besarlo aunque una voz impidió aquella unión.

- si lo van a hacer será mejor que se vayan a un hotel, aquí hay mucha gente – dijo Hide en un bostezo.

- Eso, eso – afirmó Yoriko.

- Ya oíste Touka-chan, vámonos a un hotel – dijo Kaneki.

- ¡Idiota! – le dio un capón al albino.

- me maltratas Touka-chan- puso cara de perrito herido.

- tú te lo has ganado – refunfuñó. Se apartó de Kaneki y se levantó, necesitaba estirarse.

- Estaría bien ir al agua otro rato –sugirió el mejor amigo del ghoul.

- Sí – afirmó Yoriko.

- Esta vez podemos ir a la zona que cubre –

- No sé, si a Touka-chan no le da miedo…-picó Kaneki.

- ¡no me da miedo! – seguía enfadada con él.

- ¿Entonces perfecto no Hide? – guiñó un ojo a su amigo. Ambos cogieron a sus respectivas cargándolas, corrieron hacia la piscina y se zambulleron en ella.

- ¡Idiotas! – gritó Touka echando todo el agua que había tragado – ¡Nos podríais a ver matado!

- ¿Pero no decías que no tenías miedo al agua? – se acercó el albino a ella y la abrazó por la espalda.

- chss- fue lo único que fue capaz de decir mientras ocultaba su rojizo rostro.

- te puedo enseñar a nadar si quieres – sugirió

- No, déjalo, otro día si eso – se inclinó hacia atrás apoyando su cabeza en el cuello del albino, deshizo el agarre del joven, se puso detrás de él. –también puedo…-hundió al joven – hacerte una aguadilla – aquello no lo vio venir y por, llamémoslo amor, no contratacó. Cuando llegó a arriba volvió a abrazar a la joven y le dio un mordisquito en el cuello. Ésta emitió un pequeño gemido, pero se tapó la boca por la vergüenza que le daba que sus amigos la hubiesen oído. Todos rieron.

Se pasaron la tarde jugando hasta que finalizó la hora del baño, las chicas se fueron al baño a cambiarse y los chicos igual. El sol se estaba poniendo, el cielo estaba decorado con un color anaranjado, dando así paso a la noche. Kaneki y Hide salieron al encuentro de sus parejas, se percataron que en la puerta del baño había un cartel en él ponía:

Espectáculo de fuegos artificiales

Hora: 20:00

Lugar: esta piscina

Cojan los mejores sitios

Fueron con sus parejas, ya listas para irse a casa. Sacaron una de sus toallas y las pusieron sobre el suelo, una alejada de la otra.

- ¿eh? ¿Qué hacéis? – preguntó Yoriko. Hide la cogió por la cintura a su chica y la tiró hacia él sentándola al lado suyo.

- ¿pero qué hacéis? – preguntó Touka. Kaneki la cogió en brazos y la llevó hasta donde se encontraba su toalla. – ¡Me quieres soltar idiota! – intentaba bajar de ahí. La sentó en la toalla sentándose detrás de ella. - ¿me vas a contar lo que se os acaba de pasar por la cabeza o qué? – él no hizo caso a su pregunta, sólo la abrazó.

- Confía en mí – la susurró al oído, siguió abrazándola.

- la última vez que confié en ti acabé en el fondo de la piscina y varias veces –

- eso no eran pruebas de confianza, sólo eran clases de como ahogar a alguien –

- ¿y yo era tu voluntaria no? –

- Claro, en una clase siempre hay un voluntario –

- Hay veces que me pregunto cómo te aguanto – suspiró.

- Porque me quieres, aunque yo más– giró el rosto de la joven para después besar aquellos carnosos labios suyos.

- ¿Acaso estás iniciando una competición? – Kaneki le daba cortos pero intensos besos.

- tal vez…- ahora el albino besaba su cuello.

- Entonces nos habéis separado para meternos mano, por lo que veo, menudo par de pervertidos – dijo entre risas y gemidos.

- me ofendes Touka-chan, ¿desde cuándo he sido así? – puso su mejilla junto a la de ella y la abrazó fuerte.

- ¿te lo escribo o te lo cuento? – dijo sarcásticamente.

- Escríbemelo –

-Idiota-

- me llamo – la peli-azul le dio un codazo por aquel comentario - ¡auch! – se quejó el albino, aunque realmente no le había hecho daño.

- eres insoportable – refunfuñó. Kaneki se limitó a reír, de pronto miró para el cielo.

- Mira – cogió su rostro y lo dirigió al cielo – esto es lo que habíamos pensado.

Una línea de luz salió del suelo dirigiéndose hasta el oscuro cielo, explotando cuando hubiese llegado a él e iluminando la noche en miles de colores. La ghoul miró aquel cielo coloreado con los ojos como platos, aquella mezcla de colores la maravillaba, no se acordaba de cuándo fue la última vez que miró aquel espectáculo.

- te dije que tenías que confiar en mí – picó el medio ghoul.

- chss – giró el rostro, aunque volvió a girarlo para seguir viendo aquel espectáculo.

- ¿nunca me dejarás ganar? – comenzó a besar su cuello.

- cuando no seas un idiota –

- ¿Y eso cuándo será? -

- Nunca – dio la vuelta al juego de luces con el que se había maravillado, para ver otra cosa que le maravillaba aún más, el rostro de aquel albino, medio ghoul, tan idiota al cual tanto quería y él a ella.

- mala –dijo de forma pícara. Juntó su frente con la de ella. – Te quiero Touka-chan. –aquellas palabras siempre sacaban un enorme sonrojo en el rostro de la ghoul.

- y-yo también t-te quiero, Kaneki – a pesar del tiempo aún la costaba decirle te quiero, era por su culpa, ya que la hacía estremecerse por nada.

En ese momento juntaron sus labios con pasión, estaban encendidos, la pasión se notaba en cada movimiento de sus labios, en sus lenguas jugando juntas, en las manos del albino entrando en la camiseta de su amada tocando cada centímetro de su cuerpo al cual podía llegar, ella se recreaba tocando el cuerpo esculpido por los entrenamientos con Yomo, ya que desde que volvió de su captura había pedido que sus entrenamientos fuesen más frecuentes y más intensos, quería seguir siendo más fuerte, si no lo conseguía siendo en Aogiri, lo haría aquí, en Anteiku con las personas que jura proteger, sobre todo a la ghoul peli-azul, esa que tanto ama y con la cual estaba saliendo. No sabía cómo pudo estar todo aquel tiempo que estuvo con ella sin poder besarla, ni tocar su cuerpo como lo estaba haciendo ahora, ya no puede vivir sin ella.

La temperatura fue subiendo, ahora se encontraban como antes, él encima de ella sin separar sus labios de los suyos, con una mano sobre uno de sus muslos, mientras que con la otra acariciaba su hermosa casa. Estaban muy encendidos, pero no podían hacer nada, estaban en una zona con gente, no había mucha y la mayoría eran parejas como ellos, pero aun así esperarían al momento indicado para poder hacerlo, podría ser aquella noche en cuanto terminase los fuegos artificiales y sus amigos se fuesen, o podía ser otro día cualquiera con la mecha igual de encendida.

El espectáculo de fuegos artificiales ya había acabado, ellos no se dieron cuenta de ello, lo supieron gracias a Hide, que de nuevo soltó una de sus frases para hacer que se separasen.

- Los fuegos artificiales ya han acabado, aunque creo que la mecha sigue encendida – aquel comentario hizo que ambos ghoul se sonrojasen.

- ni que fuese el único – dijo Kaneki levantándose y ayudando a si querida ghoul a levantarse. Hide y Yoriko eran ahora los que estaban sonrojados. Todos rieron.

Recogieron las toallas y se fueron de aquel lugar. Estaban todos agotados, había sido un día corto pero intenso para todos, ambas parejas caminaba agarradas del brazo, llegaron hasta el punto en el cual sus caminos se separaban, hicieron un gesto de despedida y cada pareja se fue por su lado, Hide acompañó a Yoriko a su casa despidiéndose de ella con un flamante beso, Kaneki hizo lo mismo, aunque tenía otros planes, ya que no pensaba despedirse de ella.

- Hasta mañana, Kaneki – puso su mano en el pomo de la puerta para cerrarla, vio como Kaneki impedía que la cerrase.

- Touka-chan – dijo serio. –Quisiera dormir contigo esta noche.

- pervertido – refunfuñó – siempre buscando el momento para meterme mano -

-¡no! – su tono no había disminuido- no quiero hacerte nada, sólo quiero dormir contigo, abrazado a ti, nada más. – la peli-azul se sorprendió.

- E-está bien. – abrió más la puerta dejándole pasar. – Espera aquí en lo que me cambio, si necesitas cambiarte, hazlo aquí o ya sabes dónde está el baño. – Kaneki afirmó. Touka entró en su cuarto a cambiarse, poco después salió para decirle al albino que entrase, pero lo pilló en mal momento ya que estaba sin camiseta y sin pantalones, un color rojizo pintaba la cara de la joven.

- He pensado en dejarte este pantalón deportivo y esta camiseta ancha que he encontrado para que no durmieses con lo puesto – se lo acercó sin mirarle fijamente.

- gracias – cogió la ropa, la ghoul seguía sin mirarle, con los colores aún presentes. - ¿por qué esa cara Touka-chan? –

- p-puede que cómo estas v-vestido te diga a-algo – intentó decirlo lo más seria posible.

- Me has visto en bañador, no sé por qué te pones así –

- ¡No es lo mismo! –gritó susurrando, se acababa de dar cuenta de que Hinami estaba durmiendo en la otra habitación. - Ahora se te marca todo. Por cierto se me ha olvidado decirte que Hinami está durmiendo en la otra habitación así que susurra –

- Vale…- bajó su tono de voz – te puedo enseñar que es lo que está marcando – rio de forma pícara, eso hizo que los colores de Touka aumentasen.

- Vístete y vámonos a dormir, tengo sueño – se dio media vuelta ocultando el fuerte sonrojo.

- está bien – rio. Cuando se hubo cambiado, agarró a la joven por la cintura – ya puedes mirar – le susurró en el oído.

- e-está b-bien- dijo tartamudeando. Ambos se dirigieron a la habitación de la joven. – v-venga t-túmbate -

- yo es que prefiero de otra forma –

- ¿eh? – no la dio tiempo a reaccionar, Kaneki la había cogido de la cintura y la había echado en la cama quedando él encima.

- Así está mejor – rio

- ¡maldito pervertido idiota! Me dijiste que solo dormirías abrazado a mí –

- y eso haré, pero antes quiero algo de ti Touka-chan – bajó su rostro poco a poco dándola un beso en los labios, mientras la besaba, bajó el cuerpo y se sitió al lado de ella. – sólo quiero mi beso de buenas noches – rio, ella también. Estaban enfrente uno del otro, Kaneki pasó su brazo encima de ella y el otro por debajo de la almohada, la atrajo fuerte para ella. – Buenas noches Touka-chan.

- buenas noches Kaneki – dijo con los ojos ya cerrados. Ambos durmieron como el albino dijo, abrazados y nada más, aunque el día en el cual se unirían como uno solo no estaba muy lejos.


¿qué os pareció? Hay un poco de insinuación a Lemon, pero como no es muy insinuación pues no puse advertencia.

Espero que os haya gustado.

Ya nos leemos. ^^

Adiós XD