Lo vi, su sonrisa iba dirigida a una chica, una que se veía inquieta, era muy delgada y tenía una cascada de rizos anaranjados

Al parecer estábamos en la misma universidad, mierda. Me volteé para salir de ahí, no pensaba volver a sostener una conversación con el, así que solo di un paso atrás y caminé hasta el salon a atender la primera clase. El primer día siempre fue algo detestable, más aun con mi suerte, pero fue peor de lo que creí podría ser.

Me senté al final, a pesar de ser bajo de estatura no me molestaba, ahí nadie perturbaba lo que fuera que estuviese haciendo, además, y podía ver lo que los demás hacían -no es que fuera entrometido tampoco-. Siempre me encontré pensando que las personas tienen actitudes interesantes, que cada uno tiene una forma diferente de actuar en el mismo contexto, por ejemplo, cuando Bianca sonríe amablemente yo ruedo los ojos, o cuando ella da palmaditas en la espalda, yo solo volteo la mirada, es por eso que estaba ahí... No el lugar físico, sino en la carrera

El punto, me exalté cuando vi a esa chica entrar, a la hija de Atenea, el aula estaba vacía -como supuse estaría- y es que claro ¿Quién en su sano juicio estudia literatura en estos tiempos? Bueno... yo

Estábamos en "visión integrada de las artes"... Sí, eso estaba en mi maya curricular. Y por alguna razón, ella estaba ahí. En la biblioteca sacaba libros de arquitectura antigua, moderna o clásica, así que era mas que obvio que eso es lo que estaba estudiando, y por ello compartíamos clases. Lo pesado era que ese ramo ya el año pasado lo había cursado en Italia, oh Italia, todo era mas fácil de entender en esos tiempos -literalmente hasta cierto punto-

Se sentó al frente de la clase, pero no la quise seguir mirando, sólo porque no me dieron las ganas -hubiese sido ligeramente morboso-. Parecía una de esas personas que responden todo lo que el maestro pregunta, no es que sea malo, sólo que me causa un poco de gracia. Y entre divagación y divagación, comenzó la lección -con ello, me refiero a que entró lo que parecía ser el maestro- los pocos que estaban hablando se callaron mientras esa persona caminaba lentamente al escritorio principal

'bien... Ustedes no quieren estar acá, y yo tampoco' un inicio oscuro y muy directo 'pero todo lo que les enseñe entrará en sus exámenes, por lo que deben aprender' tenía la voz un poco rasposa, pero eso no llamó particularmente mi atención

'lleva camisa floreada' escuché a una chica susurrar más al frente, ellas se hablaban como si no las pudiéramos escuchar, pero es que no eramos ni veinte personas, y creían que no las escuchábamos 'pero es muy guapo' le siguió la otra, son sólo niñas hormónales... claro lo digo como si yo no fuera un niñato hormonal, con diesisiete en segundo año de literatura -si no es sólo por la estatura que todos se ven mayores que yo- en fin, ninguna de las chicas le despegaba la vista, mientras yo divagaba en algún lugar astral

'espero no tengamos problemas este semestre' vi una sonrisa burlesca en su cara 'ah, por cierto, soy Dionisio, sólo díganme señor D'

...

'este es nuestro año, Nico' me decía animada. Desde muy pequeños, su suave voz me podía calmar, sin importar que tan alterado o enojado estuviera. Llevábamos un rato hablando por teléfono, y toda la gente me miraba como bicho raro o como algo muy interesante -no sabría decirlo- y como no, hablando italiano en un país lleno de idiotas o trogloditas -no digo que mi país fuera mejor pero da igual- 'este año ya estamos solos... De la buena forma, claro' añadió rapidamente

'lo sé, Bianca' le dije un poco fastidiado, era la misma charla que habíamos mantenido por la mañana 'debes cuidarte' traté de convencerla

'eso lo sé, pequeño idiota' respondió con amor, una de las pocas personas que lo demuestra 'tengo que irme, hablamos en un rato' se despidió

'nos vemos' colgué la llamda y miré alrededor, estudiantes caminando de un lado a otro -normal en una universidad, duh- enseguida bajé la mirada mientras pensaba, tenía una ventana de más o menos una hora y media, así que ya no sabía que hacer con mi tiempo

'¡Oye!' Escuché una voz amable a mis espaldas '¡Tu!' se me hizo conocida, muy conocida. No quise voltear, porque sabía que me iba a encontrar con esos ojos claros y esa sonrisa deslumbrante

Cuando sentí el toque suave en mi hombro, supe que no podía escapar

'¡Nico!' su sonrisa me destelló los ojos 'sabía que eras tú'

'mhn' no tenía ganas de hablar con el -con nadie en realidad- 'supongo'

'claro que eres tu' me apretó el hombro delicadeza '¿tienes clases ahora?' y claro, si no quería hablar, no tenía porqué contestarle

'mhn' el característico monosílabo, el siempre confiable monosílabo

Así mismo pasó un rato, y el no había parado de hablar desde que le eché una mirada '¿Por qué ya no hablas?' Preguntó con voz pastosa, no era que ya no hablara, porque la verdad, nunca lo había echo '¿tan molesto soy?' más de lo que imaginas, pensé en aquel momento. Will Solace, me había encontrado de nuevo con aquel -denominado bajo mis amargos criterios- excéntrico personaje. Una persona demasiado brillante, demasiado viva

'no, estoy enfermo' evasión, técnica ancestral a la que le debo mucho

'no lo creo' me sonrió 'no te ves más pálido que la ultima vez' y claro, como mentirle de enfermedad a un futuro doctor, bravo. Por más que lo quisiera negar, escuchaba todo lo que me decía, aunque fueran cosas sin gracia o si sólo estaba pretendiendo ignorarlo

...

No pude evitar pensar que ese chico era muy guapo, tan guapo como molesto -ups- casi valía el ruido que hacía, casi. Y por esa corta palabra, es que quería saltar por la ventana del tren en movimiento. 'no me gusta hablar con extraños' estaba seguro de que con eso el se quedaría callado, se iría y así yo podría volver a mi tranquilo universo, pero no fue así. Tenía los ojos pegados en el suelo, porque podía sentir su mirada sobre mi, y definitivamente no quería que nuestros ojos se encontraran 'no te conozco, no quiero hablar contigo' traté de cerrar esa conversación. Claro, subir, a un tren cochino en el cual tenía que estar por lo menos una hora sintiendo el calor, sólo para poder recoger a mi hermana en el aeropuesto, y como no, para rematar te habla un rarito, uy… lo que siempre quise

'a mi tampoco me gusta' había sido un comentario muy hipócrita, si fue quien me habló en primer lugar 'pero tú te ves simpático' mi mente quedó en blanco ¿Qué? Nada de lo que decía tenía sentido, y como soy el rey de la simpatía, le mandé una de esas miradas de fastidio 'con esa cara de cachorro enojado no vas a ganar nada' mierda, otra vez tontos cometarios que me sacan quicio -es que llevábamos hablando menos de diez minutos, y había sido tiempo suficiente para notar que era el tipo de personas que más fácilmente podía hacerme enojar-

'pues me da igual' quería montarme los cascos y que me dejara al fin. Iba a hacerlo, de hecho, me iba a poner los audífonos cuando sus manos cálidas tomaron las mías -cosa incómoda, por cierto- me miró a los ojos y dijo

'hablemos un poco más' no sabía exactamente que fue, pero mi cuerpo no se pudo seguir moviendo

'…vale' no me negué

...

ayyyyy lo sé aun si no lo dicen, soy la peor, pero al menos lo acepto?) sjdfksla verdad es que muchas cosas han pasado, algunas mala y feas, otras muuuuy buenas y bonitas, aunque yop creo que todo es para bien (espero)

dije que iba a actualizar en la quincena, y han pasado 84 años desde que paso esa quincena, peeeeero, el tiempo vuela la noche es joven y hay que aprovechar

tenía este capitulo escrito desde hace mucho, mas de t3 meses creo.. pero me daba lata subir este capituo y no el del jaccup, con ese estoy u poco pegada en una idea que no surge por completo :c prefiero tomarme mi tiempo y que salga decente

en todo caso, creo que advertí que me demoraría..

nuevamente perdón, esta vez sólo puedo prometer una cosa, porque se me vienen examenes de admisión universitaria, licenciatura, fista de gala etc u-u que no voy a abandonar esta historia, sólo eso

deseenme suerte por favor

muchisimisimas gracias a las personas que me mandaron mensajes preguntando si iba a seguir, o los follows, favoritos o review, quiero que sepan que deverdad por mucho que me demore no lo dejaré

besos y abrazos desde mi pequeña guarida

Chao Chao