BUENO, AQUÍ ESTÁ EL TERCER CAP DE MI FIC, ESPERO QUE LES GUSTE. ES MUY CORTO, PERO ES QUE YA LO TENÍA ESCRITO.

LA LUZ DE MI SALIDA

by ANDAIRA

CAPÍTULO 3

Compartiendo

Todo había cambiado. Des del día en que me fui de casa de Miroku y que hubiera desaparecido hasta el día siguiente, todo en mi vida había cambiado. Taisho, por algún motivo, no me había dirigido la palabra des de entonces. Por alguna razón, cuando me miraba, desviaba los ojos a otros puntos. Sango y Miroku me recriminaron no haber contestado a sus llamadas, alegando haberse preocupado mucho y culpando mi manía de irme a Barcelona. Nunca les dije que no había ido, por si había un próxima. Gracias a este incidente, taisho no me había dicho nada, y por consiguiente, no habíamos vuelto a discutir, según Miroku, le dio un rapapolvo por haber dicho lo que dijo y Sango se disculpó por lo que había causado.

La que estaba rara era la bicha de Kikyô. Esta no paraba de preguntarle a su novio por que pasaba de mí. Ella quería que se metiera conmigo, él nunca le contestaba. A veces creía que él se aburría de ella.

Pasaron los días y fin de año se acercaba más y más.

El día que fui a recoger las notas, me encontré en el pasillo a la pareja de moda en su demostración de amor pegajosa.

Yo pasé como siempre y ellos, al yo pasar, se me quedaron mirando. La entrega de notas transcurrió con normalidad. Yo aprobé todas las notas y me fui hacia la calle.

Me estuve un rato para hacer tiempo, ya que tenía que recoger a mi hermano, hablando con Sasuke. Para cuando el me invitaba a una coca-cola, ya que era muy pronto, taisho y la bicha interfirieron en la invitación.

-yo aceptaría higurashi- me dijo la bicha- aunque después de Situ no me extraña que no quieras saber nada mas de tíos- me quedé helada.

Eso era lo último que podía esperar que me dijera hoy. Como si de una bomba se tratara, sentí una sacudida en mi interior que me dejó como ausente. Ese dolor era como el morir pero peor, ya que el dolor no es el preludio a la muerte sino a mas dolor. Podía ser que el dolor se reflejara en mi cara, pero la urgencia de irme de allí era mas grande que la preocupación. Salí por la puerta encaminándome por la calle. Me sentía como si estuviera en un mundo paralelo en el que la gente va y viene como si tú no existieras. Bajaba la calle principal del pueblo y caminé hacia el colegio de mi hermano. El colegio tenía en su puerta un escampado, me senté allí, puse las manos en mi cara y me acorruqué. Ya era bastante difícil el pensar en lo que ocurrió para que se me recordara constantemente, por si fuera poco, la voz que oí a mi lado no me puso de mejor humor. Era Taisho.

-Por fin te paras. ¿Cómo es que no te has lanzado a pegarle? Con la mala baba que tienes, me extraña que no le dijeras nada y ya es la segunda vez que huyes- yo no le contesté, ya que con su voz, volvían a mi todos los recuerdos de lo que días atrás me dijo.

-de verdad que siento lo de otra vez.- me dijo sentándose a mi lado. Yo no le dije nada e ignoré su último comentario, estaba intentado controlar mi dolor para que pudiera volver en parte al mundo de los vivos-oye de verdad yo también pienso que lo de que Situ te pusiera los cuernos con una amiga es duro, pero el mundo está lleno de personas- aquello me dejó paralizada.

-¿cuánto sabes de lo que pasó?

-Miroku. En uno de mis interrogatorios me contó, a regañadientes, que habías salido con un tal Situ y este te había engañado con una amiga.

-¿Sabes que amiga?

-no. No me dijo el nombre. Me dejó claro que no sacara el tema contigo bajo ningún concepto. Se que te duele pero eso ha de pasar ya, hay mas tíos en el mundo.

-no me vengas con lecciones.

-intento ayudar

-¿si? Pues mata a tu novia o mándala al caribe

-¿Qué tienes contra ella?

-Aparte de que es odiosa me robó al novio.

-¿Kikyô es la amiga que te quitó a aquel chaval?- le había dejado k.o.

-¿Qué te extraña? Pensaba que sabías algo de tu novia- suspiré-

"Ella había sido mi mejor amiga, bueno solo amiga. Éramos las amigas que se llevan bien, pero por fortuna yo sabía mas de su vida que ella de la mía, a pesar de ser mi amiga no me inspiraba confianza. Ella era y es la típica que tacha a los tíos como juguetes nuevos.

Situ, cuando llegó, era guapo y rico, un juguete nuevo para incrementar su fama. El problema era que él se sintió atraído por la única que no lo soportaba y que no caía a sus pies, yo. Me rondó y, como decís los hombres, caí en sus redes. Duramos dos meses, le quería, pero una tarde me lo encontré con ella en una situación un poco... bueno ya sabes. Me dejó bastante mal y ella se salió con la suya así de fácil."

Se quedó callado durante un momento. Parecía que lo que le había contado le había dejado tocado.

-¿Por eso la odias?

-Si. No se porque no lo supe, ella siempre fue, es y será así. Contigo hará lo mismo. Eres el juguete mas codiciado del pueblo, ella lo sabía y te cogió, ahora es la comidilla de todo el pueblo, cuando venga alguien mejor, te dejará. Si me dices que pasará tiempo hasta eso, bueno ella nunca ha sido una novia leal, con todos los que ha salido les ha puesto los cuernos. Tu verás- estuvimos un rato en silencio cuando de repente- ¿Por qué te estoy diciendo esto? ¿No estará preguntándose dónde estás?

-No, no tengo nada que hacer ahora. Mis padres están trabajando todo el día en Barcelona y a mi ese ritmo me mataba así que con su permiso me compraron una casa aquí para vivir yo solo. Siempre he sido independiente y responsable y por eso me dan carta blanca.

-Ah

-¿tu no te llevas muy bien con tu madre verdad?- giré la cabeza hacia él tan rápido que se pudo asta oír el crack de mi cuello. La mirada de asesina que le lancé fue mas que suficiente para que no preguntara mas, quizás por eso cambió de tema- ¿Qué vas ha hacer para estas navidades?

-nada. Solo celebro los reyes. Siempre he llevado a mi hermano a la cabalgata de reyes. Pero por lo demás, Papá Noel y campanadas de fin de año no las he celebrado nunca.

-¿Y eso?

-Siempre hemos estado solos mi hermano y yo. Para nosotros es un día como cualquier otro, los reyes los celebro por mi hermano.

-¿Y tus padres no lo celebran?

-Mi padre se la ha pasado fuera todos los fines de año y navidades en general des de que he nacido, mi madre siempre ha estado muy pegada a su libertad como para pasar las navidades con su familia en su casa, y llevarse a sus hijos a las fiestas no le hace ni gracia, demasiada responsabilidad. Por eso siempre he estado sola o con Kaede y mi hermano en estas fechas. ¿No has quedado con tu novia?

-No. ¿Por?

-A solo por que no creo que le haga gracia que te la pases conmigo, te recuerdo que no nos llevamos bien. Y que soy una falsa

-siento mucho lo que dije. Es una de las cosas que reconozco que debería haber guardado para mi. Pero lo pasamos mal cuando desapareciste. Solo me pasó que me molesta ser la única persona con la que eres borde.

-¿Eres un resentido lo sabías? Ese día, en el bus, era un día de perros para mi, normalmente soy muy amable, pero ese día y los que vinieron rebosabas una arrogancia infumable que. . .

- no soportabas y te hacia emanar sentimientos hostiles hacia mi.

-pues sinceramente, si.

- vaya que bien. Podrías llamarme por mi nombre en vez que por mi apellido?

-Quieres que te llame Inu como tu novia?

-no. Odio ese diminutivo, es muy cursi, pero ella es tonta y no se entera

-se supone que es tu novia. Dónde quedó el respeto a la pareja?

-Feh

-Lo siento pero pensé que pegabais por lo de la arrogancia, parece que es lo único y necesario que tenéis en común los dos.

-Prefiero estar con ella a estar solo ¡que aburrido por dios!

-aunque tu pareja tenga menos cerebro que la cáscara de un caracol?

- tranquila la dejaré en dos días. Pensé que sería más divertida pero la falta de neuronas y la incapacidad de hacer dos frases seguidas sin decir lo perfecta que es u otra tontería me está matando

-Y según tu que cómo debería de ser una buena pareja?

-Supongo que una chica guapa, lista, responsable, que no se sienta intimidada por como soy, que sepa controlarme y pararme cuando algo que hago no le guste. . . no lo se algo así

-Vaya, que exigente. ¿La has encontrado?

-Solo alguien que se le acerca

-y por que no sales con ella?

-Por que es borde y tozuda a parte de a veces insoportable y . . .

-Vamos lo que tu buscas.

-Eres un monstruito pequeña

-¿Por qué me llamas pequeña? no soy tan bajita

-Por que tienes cara de niña

-Pues no lo soy

Nos quedamos silencio un rato hasta que preguntó:

-¿Le querías?- le miré interrogante- a Situ.

-bueno lo que sentía por él era mas que quererlo y mucho menos que amarle. Era muy joven.

-¿qué te gustaba de él?

-que nunca me preguntó por qué hacía las cosas, no me atosigaba cuando quería algo. . . no es el típico tío garrapata. Eso me encantaba.

-bueno. Yo creo que la persona con la que me gustaría estar, a parte de lo que te he dicho antes, a de quererme con mis manías y defectos y preocuparse por mi, lo contrario a lo que él hacía. Si lo hace, significa que se preocupa por ti y por consiguiente, te quiere.

No le miraba, miraba a ese cielo azul que se abría ante mi. El viento soplaba y me apartaba los pelos de la cara, en ocasiones como esa, me sentía libre, sin ataduras, me relajaba.

-Dime mas cosas de ella?- le dije- de esa chica, digo.

- Es especial. Es una de esas personas que se encierran en un caparazón y no muestran lo que sientes, una falsa. Pero yo pienso que no lo hace para que no se le note o para que no crea que es inalterable, creo que es así por que teme que le hagan daño. Es por eso que no le digo nada, temo que se niegue.

Estuvimos otro rato sin decir nada. Ambos estábamos observando las nubes pasar, al menos yo, estaba adivinando las formas de las nubes. Cuando pasaron cinco minutos, más o menos, miré mi reloj. No faltaban mas que tres minutos para que mi hermano saliera. Entonces me di cuenta de una cosa.

-¿Oye, Por qué estás aquí en realidad?- le pregunté. Me hizo gracia la manera en la que se giró hacia mi, le había interrumpido la concentración.

- para acompañarte. - se encogió de hombros. - ¿cómo es que cuidas de tu hermano? Se supone que es trabajo de los padres cuidar de los hijos. Aunque ellos trabajen mucho, como me has dicho antes. ¿Por qué tú eres la que hace su trabajo?

Ya pensaba yo que tardaba en soltar la pregunta del millón. Por qué a todas las personas que conozco les daba por preguntar lo mismo? No habían mas preguntas que hacerme supongo. Odiaba cuando me hacían esa pregunta, siempre dando donde mas duele. Me di cuenta que el seguía a la espera de una respuesta que, para su desgracia, no iba a llegar.

-pasa palabra- dije simplemente.

-¿tan comprometida es la pregunta y tan difícil es la respuesta?- no le contesté. Eran una pregunta y una respuesta a parte de complicada, incomoda.

En eso que oí mi nombre gritado por cierta personita que venía gritándolo y corriendo.

Souta ya había salido y venía con la intención de hacerme un enorme placaje.

En efecto, tal y como había dicho previamente, mi hermano se tiró, literalmente encima mío dejándome tumbada en el suelo. No me molesté, porque después de semejante golpe oí su risa cantarina, esa sonrisa que te entraba por los oídos y te alegraba el alma. Me encantaba oírle reír. Me incorporé con él en brazos y le senté encima de mis piernas.

-vaya, vaya. Veo que estás contento.

-sip. Me lo he pasado muy bien. ¿Cómo estás? Esta mañana tenías tos.

-mejor ya, lo sabes, estoy mas fuerte que un roble. ¿Qué te parece si vemos hoy por la noche un peli de esas que te gustan? Tu, yo y una bolsa de palmitas de esas grandes.

-y podré cenar pizza a la noche?

-vaya que exigente- me lo pensé- vale, ¿pero después de hacer los deberes ok?

-vale, ja, ja no tengo casi nada de trabajo. ¿Crees que papá y mamá vendrán esta noche? Ya hace una semana que no veo a mamá y a papá no lo veo des de esa noche.

Durante un momento me quedé parada. Sabía que, aunque casi no habían estado con él, tenía la imagen de papá y mamá como la de seres queridos, sabía que él no lo entendía y que, como todos los niños a su edad, amaban a sus padres.

-no cielo. No creo que vengan hoy tampoco- vi la decepción en su rostro y traté de animarle- ¿eso quiere decir que no puedes ver una peli y comer pizza conmigo?

-no tata, pero es que. . . – la tensión y la decepción cruzó otra vez su rostro, pero después me sonrió contento- no pasa nada tata- me acerqué y le di un sonoro beso en la mejilla. De repente él se giró y le preguntó a Taisho, que seguía mirándonos con cara tierna- ¿tu eres novio de mi hermana?

¿pero cómo le daba a un niño pequeño a preguntar eso? ¿y qué le hacía pensar que aquello era cierto?

-no pequeño ¿dime, qué pasaría si por un caso fuera cierto lo que dices? Tu hermana es muy guapa y es mayor para tener novio- le contestó Taisho

-no es por eso. Es que si tu fueras su novio te amenazaría con la muerte si la haces daño. Pero eso también sirve si eres su amigo. No dejaré que le hagan daño como Situ.

-¿le conocías?

-si, es un desgraciado.

-estoy de acuerdo.

-entonces ¿quieres venir a casa a cenar y a ver una peli?

-creo que os habéis olvidado de algo importante- intervine enfadada- no soy un árbol, estoy presente. Y no Souta, no creo que Taisho quiera venir.

-lo cierto es que me haría mucha ilusión, pero lamentablemente tengo que hacer un trabajo que tengo atrasado y no puedo.-

Nos levantamos y bajamos la calle. Souta y Taisho al parecer, se habían caído bien, por que tenían un charla de lo más interesante. La verdad era que me había sorprendido el comentario de mi hermano. Sabía que no era tonto, pero no que el quisiera protegerme de esa manera. Supongo que algo se le había pegado de Miroku. Miroku era un persona pacífica, pero en su momento quiso ir a matar a Sito al enterarse de lo que me había hecho. Aún me acuerdo de, que de no ser por que Situ se marchó del pueblo, Miroku le hubiera matado. En aquel aspecto, Miroku había enseñado bien a Souta como ejercer el trabajo de hermano protector. Menuda me esperaba cuando el Souta de diez años fuera más grande.

Nos separamos cuando nuestros destinos lo hicieron. Souta y yo nos fuimos a casa.

La velada fue exactamente como se había previsto. Pero nos fuimos a la cama por que al día siguiente tenía que ir a clase y yo tenía un examen de Economía.

La profesora nos lo había puesto después de recoger las notas por que así no lo teníamos que hacer al volver. La clase había votado a favor. No solo nosotros, el científico también lo hacía con biología.

Al día siguiente, después de dejar a mi hermano en la cama, me encontré con Sango para ir a estudiar a la biblioteca del centro con Miroku antes del examen.

-Me ha dicho Miroku que ayer te fuiste con Taisho. Por lo que veo no os matasteis. Cómo es eso?

-bueno, de hecho él me siguió y mantuvimos una charla normal y sin violencia. Él estaba Filósofo. Pero al parecer ha hecho migas con Souta, se pasó hablando toda la noche de él. Le idolatra- Sango se rió y seguimos hablando de Taisho.

Íbamos llegando ya al instituto cuando un Kikyô bañada en lágrimas se me acercó como si fuera un león muerto de hambre y me empezó a chillar.

-¡tú, envidiosa! ¿Qué le has dicho a mi Inu para que me dejara?

-Hey para el carro bicha. ¿Por qué habría de ser yo la culpable de algo así? Lo que a mi me parece, es que te has encontrado con una persona igual que tú. No me extraña que te pusieras así, vaya golpe para tu ego. Así sabrás que se siente el que alguien te deje- le espeté riéndome con Sango.

Eso causó que Kikyô saliera llorando y nos dejara solas a Sango y a mi, riéndonos de cómo sus súper friends la iban a auxiliar de su primera calabaza.

-Que mosca le habrá picado? No se por qué le tendría que haber dicho a Taisho que la dejara?- le comenté a mi amiga.

No habíamos ni avanzado un paso cuando una mano me agarró del brazo y me izo girar de golpe. Hablando del rey de Roma que por la puerta se asoma pensé. Taisho, con una cara de sueño que habría ganado un concurso sobre el tema, era él que me había hecho girar.

-Necesito tú ayuda- vale, yo aún no me he despertado. ¿Taisho pidiéndome ayuda?- no sabía lo de el examen de economía y no entiendo el tema. ¿puedes venir conmigo al bar ahora para ayudarme? Yo te invito.

Me lo pensé. Por un momento, su cara, me hizo decidirme de repente. Tenía ojeras de no dormir y una cara de desesperación que ni con maquillaje.

-claro- no agregué nada mas. Me despedí de Sango y le seguí.

Nos paramos en una cafetería cercana, él pidió dos cafés y empezamos a estudiar.

Habían pasado dos horas y ya habíamos repasado el tema tres veces. El estaba pendiente a todas las explicaciones que le daba y no me contradecía en nada, al contrario, me preguntaba cosas y me ayudaba a responder las preguntas en las cuales me quedaba balbuceando debido al sueño.

Al fin, pedimos nuestro tercer café y descansamos un rato. Entonces me decidí a preguntarle:

-¿cómo es que has cortado con Kikyô?-levantó la vista interrogante- es que la he encontrado y me ha venido chillando como loca que es, diciendo que yo he hecho que la dejes.

-vaya. Se lo ha tomado mal. La he dejado por que no la quiero, se me hacia insoportable y no me gustó lo que te hizo. Eso posibilita que me lo haga a mi también

-pero, la has dejado solo por lo que yo te conté que me hizo. ¿y si te hubiera mentido?

-Miroku ha corroborado lo que tu me dijiste, y yo ya te creía. ¿me cayó bien tu hermano ayer. Me pareció que vuestra relación era más que hermanos, era como madre e hijo sin serlo. ¿por qué?- no sabía si contárselo. El pareció darse cuenta de que yo dudaba si contestar o no, así que se disculpó- lo siento, no me he de meter.

Eso me hizo sentirme mal. Él había confiado en mi para estudiar, pudiendo pedírselo a otro y con lo de Kikyô me había creído antes incluso de hablar con Miroku. Me decidí a que, por haber confiado en mí, le debía una respuesta a su pregunta.

-"cuando yo nací, nací para atar a mi madre a mi padre. Ella se había casado con él por su dinero, no por que fuera rico, pero si acomodado. Mi madre me empezó a dejar con las vecinas viejas que tenía al yo poder alimentarme de biberón, alegando que tenía que trabajar. Fui de vecina en vecina, ya que unas morían, se iban con sus hijos o se iban a residencias. Al final me quedé con Kaede, amiga de mi madre y recién viuda. Me enseñó a cocinar, para cuando estuviera sola en casa, y otras cosas, yo a cambio, le cocinaba o la acompañaba al médico. A los seis años, sus hijos murieron en un accidente dejando a su nieto solo. Ella lo adoptó y se vino a vivir con ella, Miroku. Entre ella y yo le sacamos de la pena de la muerte de sus padres, por eso él es como mi hermano. Hace ahora diez años nació mi hermano. No había que jurar que a él le pasaría igual que a mi. Pero yo me hice cargo de él para que no sufriera como yo. Le dejaba con Kaede por las mañanas y al mediodía comía en su casa hasta la tarde, que estábamos solos en mi casa. Mis padres nunca han ejercido el papel de padres. Yo soy independiente des de pequeña, no les necesito. Pero mi hermano no es tonto, y es un niño que, como todos, necesitan a sus padres. Yo le he educado para que no sea dependiente, todo lo que él sabe se lo he enseñado yo."- Taisho no me había interrumpido ni una sola vez. Me había escuchado con atención. Hizo un intento de decir un lo siento. Pero no le dejé.- no lo sientas. Eso suena a lástima. No soporto la lástima. Me ha tocado esto y pienso salir a delante. Por eso soy como tu dijiste una "falsa". Pero no es excusa para amargarme.

-¿qué harás cuando cumplas los 18? Te irás- me preguntó.

-no sin mi hermano. Mi madre me necesita para cuidarlo. Cuando pueda tener casa propia y trabajo me iré con mi hermano.

Estuvimos en silencio mientras nos acabábamos el café. Estaba pensando en ser su amiga. El había confiado en mi y yo le había explicado algo muy importante. ¿no éramos como amigos ya?

-entonces, por lo que parece somos amigos- me dijo. ¿qué me leía el pensamiento? Bueno, de todas maneras el tema me iba bien.

-supongo, pero para que seas mi amigo tienes que aceptar dos condiciones.- el asintió como diciendo que estaba de acuerdo y que prosiguiera.-la primera es que todo lo que pase entre nosotros, cosas que te cuente yo a ti o al revés, no sale de nosotros. La segunda condición es que no quiero que hagas daño.- me miró raro, así que me expliqué.-no quiero que, si esta amistad empieza, me hagas daño o me mientas. Por experiencia, se que eso duele. Para mi una amistad es confianza, y eso para mi es muy importante, por lo tanto no quiero que eso se rompa. Estás de acuerdo Taisho?

-de acuerdo. No podría estar mas de acuerdo- dijo después de un rato- pero yo añado a la lista una condición mas, aparte de las tuyas, que tendrás que aceptar.- asentí para que siguiera- no quiero que me llames Taisho. ¿Qué amistad es una en la que los amigos se llaman por el apellido? Además no me gusta. Quiero que me llames por mi nombre.

-acepto- le dije- puedo llamarte Inu?- le dije en broma.

-si puede ser no. Odio ese diminutivo. Siempre se lo he dicho a Kikyô pero. . . bueno ya sabes como es ella. – se levantó y me tendió la mano para estrecharla- ¿somos amigos aceptando las condiciones impuestas por cada uno?

Me levanté como él y le estreché la mano con una sonrisa divertida

-Será un placer, Inuyasha.- le dije remarcando el nombre con la voz. Él inmediatamente sonrió y su sonrisa me eclipsó como el sol. Esta iba a ser una amistad que me marcaría para siempre. Era un presentimiento.


Bueno. la verdad es que este Cáp. es mas corto que el resto, pero no quita que me lo haya currado.

Quisiera saludar a los que siguen mi fic (mi-x-lubre-x-cala, a mi Ankin (muxos besos y actualiza), Angie1791)

Saludos por los revews, me ayudan en verdad. como no se que pasará en el próximo, no adelanto nada, aunque a lo mejor salen los padres de inuyasha, bueno no es seguro, mi imaginación es muy voluble.

Bueno, haber que nos depara esa amistad con condiciones. ¿Irá mal o bien?

Bueno eso no lo se ni yo, aún. Bueno para saber lo que pasará mejor que estéis atentos a nuevas actualizaciones.

DEJEN REVIEWS por favor, me gustaría que, todo aquel que se lea mi fic, me deje un review con críticas, opiniones u opciones para capítulos posteriores.

Para mi son importantes.

Bueno dicho lo importante

Hasta la próxima

Muchos besos

ANDAIRA