¡Hola gente que lee esto! Antes que nada: Tenía pensado actualizar ayer, pero tristemente falló mi Laptop. Para compensar a los pocos lectores T-T (Inner: No seas drámatica, apuesto a que tienes más, solo que ellos no dejan review) Les dejo un capitulo algo extenso, y la introducción de nuevos personajes a la historia.
(Inner: ¿Y la canción, baka?) Hmp, creo que nadie las escucha *llorando* (Inner: I don't care! Solo da una y ya) Bueno, yo considero buenas opciones: "When I Was Your Man" de Bruno Mars o si no "Con la cara en alto" de Reik.
¡Vayamos a esto'ttebane!
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-. -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Capitulo 2: El corazón de una mujer
¿De cuantas maneras se puede romper un corazón y esperar
A que este continúe latiendo?
-Isabella Swan (Propiedad de Stephanie Meyer)
-Hmp, que el vuelo haya llegado antes es muy problemático…- dijo Temari con el ceño fruncido. Hana la miro con empatía. El sol lanzaba destellos de una brillante (y demasiado caliente) luz. Hanabi soltó una risita.
-Shikamaru-kun te ha pegado su palabrilla, Temari-chan!- dijo la ojiperla como una niña pequeña, pese a tener ya 15 años. La rubia la fulmino con la mirada.
-¡Basta! Yo solo he dicho lo problemático que me resulta esto…- dijo frunciendo mas su ceño a cada palabra. Tanto había juntado sus cejas que parecían una sola.
-Bueno, si quieren las puedo llevar a su hotel- dijo Hana con alegría y comprensión en la voz. Temari asintió con cierto pesar.
-No me preocupa el hotel en sí, Hana-chan, eres muy amable- inicio con un tono solemne de voz- El que me preocupa es Shikamaru. A pesar de verse tan despreocupado, da lo que tiene por las personas que quiere… Y… bueno… Yo soy una de ellas- acepto la chica con cierto pesar.
-No habrá mayor inconveniente- repuso la Inuzuka con una sonrisa- Puedes llamarlo y hacer que vaya al hotel en lugar del aeropuerto ¿no es así?- dijo con una sonrisa. Temari sonrió a su vez y ahora sí, asintió aceptando la propuesta de la castaña.
-Me pregunto cómo Kiba habrá llegado a tiempo- dijo de pronto, lista para ir al aeropuerto.
-Oh, debiste verlo…- anuncio Hana con pesar, lista también para irse.
.-Flashback-.
-¡Hana, Hana, Hana!- suplicaba a gritos un castaño con marcas en las mejillas. La chica lo fulmino con la mirada.
-¿Qué quieres, enano?- pregunto realmente molesta. Eran apenas las 9 de la mañana y ese niñato estaba interrumpiendo su desayuno.
-¿Qué camisa me viene mejor?- pregunto el chico, poniéndose furtivamente dos percheros enfrente de su pecho, una era negra y la otra de un color rojo apagado.
-¡Con todas eres feo!- le grito la castaña, aun en la mesa del comedor, desayunando.
-¡No es cierto! ¡En un rato vendrá Hina-chan y quiero verme presentable!- le repuso con cierta frustración en su voz. La castaña negó con la cabeza.
-¡Baka! ¡El vuelo de Hinata llega en dos horas y media!- casi grito, aun comiendo de su tazón de cereal.
-¡Nunca se sabe! ¡Tengo una hora exacta para llegar ahí!- grito el castaño, el cual era seguido por un enorme perro blanco, que tenia la pijama de su dueño en su hocico.
-¡Pues iras solo!- le grito la castaña, enfurecida.
-¡Eso no Hana!- grito una tercera voz con furia- ¡Tienes que acompañar a tu hermano, sabes que es importante para él!
-Pero mama…- intento protestar la joven.
-¡Vas porque vas!
Y así, Kiba llego casi una hora antes de lo acordado. El vuelo llego alrededor de 20 minutos antes.
.-Fin Flashback-.
-Ah, ya veo, así que Kiba-kun se adelanto mucho- dijo Temari entre risitas. Hana asintió, también riendo- ¿Hanabi-chan, no vienes?- preguntó la Sabuko no, mirando a la ojiperla, que habían dejado atrás.
-No, yo voy a la Academia Sarutobi, donde debe estar Konohamaru-kun ahora –anuncio la castaña con una sonrisa. Temari asintió.
-¿No quieres que te llevemos?- preguntó la chica de ojos gatunos.
-¡No, pediré indicaciones!- dijo Hanabi riendo. Las chicas se miraron y sonrieron, yendo al hotel Chakra.
-¿Cómo le irá a Tenten ahora?- pregunto Temari al viento…
\(*-*7) (/*o*)2 (-*.*)-
La aludida por Temari caminaba por los pasillos de una enorme universidad. Los chicos ahí la miraban con cierta duda en sus rostros, mientras ella buscaba un par de ojos plateados por el lugar.
Cuando iba volteada hacia el campus, choco de frente con una sombra más alta que ella.
-¡Fíjate! ¡Tengo prisa!- le exigió la voz masculina. Y bingo, eran justo los ojos que había estado buscando.
-¡Neji!- balbuceo encantada.
-¡Tenten!- respondió el castaño.
-¿Así me recibes, Neji-kun?- preguntó Tenten, un tanto irritada. El castaño la miró con sorpresa y luego la abrazó con fuerza.
-¡Te esperaba Tenten! ¡Dios!- le replicó teniéndola en brazos- Pensaba que el vuelo llegaría en 10 minutos, iba hacia allá- le explicó. Eso explicaba también porque iba tan rápido.
-El vuelo llego un poco antes- le explicó también Tenten. Neji sonrió- Pero no importa. Estamos juntos.
-Así es... Estamos juntos...- dijo Neji, aun sujetándola en sus brazos. Y poco le importó que sus compañeros los vieran con cierta curiosidad.
Y como en toda película de amor, se besaron, momento que hubiera sido perfecto si los jugadores de futbol americano no le hubieran lanzado el balón en la cabeza por accidente a Tenten.
(/*-*)/ (*-*) (,*-*),
-Entonces… ¿Necesitan mi ayuda?- pregunto el peliblanco con una sonrisa de suficiencia. Naruto miro a Menma y este asintió con una sonrisita socarrona.
-Yo traje aquí al pequeño Naruto porque tiene problemas con Hina-chan- anuncio el pelinegro con la misma sonrisa zorruna- Esperaba que pudieras ayudarnos, Ero-sannin- añadió al ver la sonrisita del escritor.
Naruto trago saliva. Que bajo había caído. Estaban enfrente del escritorio de uno de los escritores más pervertidos conocidos hasta ahora, Jiraiya Senju. Era su padrino, esposo de su madrina, Tsunade Senju, la cual trabajaba en un hospital, y por ello a esas horas no se encontraba en casa. Naruto suspiro y el anciano rio con alegría.
-Vaya, vaya, así que el gran Naruto tiene problemas emocionales- añadió riendo, y Menma lo acompaño en sus risas. Naruto frunció el ceño a gran escala y el sabio se detuvo un rato- ¿Y Menma, podrías decirme porque te cambiaste tu bonito rubio?
-Ah, es que veras…- inicio su relato Menma, rascando su nuca.
.-Flashback-.
Menma caminaba por la calle con gran soltura. Sus mechones de cabello rubios se mezclaban con el viento mientras pasaba.
Iba a la peluquería: El flequillo de su cabello ya le empezaba a tapar y picar los ojos y por ello decidió recortarlo un poco. Tenía el cabello casi como su padre, solo que él de un rubio ligeramente más obscuro. Entro a la estética y dio sus indicaciones. Después de lavarle el cabello, oyó unas voces diciendo:
-Matsuri-chan, ¿has visto mi cubeta con shampoo especial de tinte?
-Etto, no, pregúntale a Ino-san, quizá ella sabe.
-Oh, no…- oyó decir a la chica que lo atendía al momento de enjuagar los restos de espuma- ¡OH; NO!
-¿Qué pasa?- pregunto Mei Terumi, la pelirroja que era dueña del lugar, y por cierto, buena amiga de Tsunade, razón por la cuál Menma y Naruto iban ahí para el cuidado de su cabello. Era una mujer muy hermosa, pero a pesar de tener tantos pretendientes, no quería dejar su vida para casarse. Su rojo cabello estaba recogido en un tomate detrás de su cabeza y su flequillo cubría sus verdes ojos, que ahora parecían traspasar a Shizune.
-¡ME EQUIVOQUE DE BANDEJA!- lloriqueo la joven de cabellos negros, Kato Shizune, una chica que estudiaba medicina junto con Tsunade, y trabajaba ahí para poder pagar sus estudios. Mei la fulmino con la mirada y Menma al oír eso, abrió sus ojos con pavor.
-¡SHIZUNE, ES EL "AHIJADO" DE TSUNADE, TU SENSEI Y MI AMIGA!- grito a los cuatro vientos la pelirroja. Menma se levanto de un golpe y se miro al espejo; su rubio se había ido, ahora su cabello tenía un color negro muy tenue y opaco. Parecía gris.
-¡NOOOOO! ¡MI BELLO CABELLO!- grito el ahora pelinegro con lagrimas en sus ojos. Shizune se palmeo la frente y Mei intentaba calmarlo. Las chicas que quedaban, Matsuri e Ino, sofocaban sus risitas con cierta dificultad. Menma se jaloneaba sus mechones negros de cabello.
-¡Sumimasen! ¡Lo siento! ¡De veras!- gritaba Shizune con pesar. Menma se quedo bien quieto por unos segundos.
-De acuerdo…- suspiro, y negó con la cabeza- De acuerdo… Te perdono por hoy, Shizune- declaró el Uzumaki con su mirada ensombrecida. Shizune sabía que si fuera Naruto se habría reído un rato y no la miraría como si la fuera a matar- Pero ya no quiero que me atiendas… Y por favor, que alguien me apareje el color- dijo viendo que unos de sus mechones de cabello eran grises y otros negros muy opacos- Parezco anciano.
-Bien, ven aquí- le señalo Mei un asiento- Shizune, no te voy a despedir, pero procura ser más cuidadosa- le gruño la Terumi antes de tomar unos guantes y una botella con tinte negro.
Desde ese día, Menma ya no volvió a confiar en Shizune, al menos, no de la misma manera.
.-Fin Flashback-.
Jiraiya reía a carcajadas cada vez más. A Menma le salió una gotita en la nuca al más puro estilo anime.
-De acuerdo… Cada uno tiene sus problemas, unos más importantes que otros…- reconoció el hombre, sentándose en una silla cercana a una mesa e indicando a los Uzumaki que hicieran lo mismo- Así que… Ahora necesito escuchar tu historia, Naruto. Con eso me bastará para determinar tu situación.
El pelinegro miro al rubio quién carraspeó un poco para iniciar su relato, con emoción en su voz.
Sabía que Hinata tenía que hablar conmigo por una promesa que le hizo a Temari-chan, ya que era la única sin pareja en su grupo de amigas... Y pensó que yo sería perfecto para ella, porque nos complementábamos.,.
La que se suponía sería una bella historia de amor sin fin... Inició aquella tarde, mientras Temari hablaba con Hinata sobre las relaciones en pareja. La chica de ojos aperlados asentía, con gusto, le alegraba saber que sus amigas tenían a grandes chicos que darían todo por ellas, que estaban tan enamorados como ninguno otro... Y a pesar de ser relaciones a distancia, tenían esperanzas de verse que aumentaban día con día.
A Hinata le emocionaba todo eso; Era feliz viendo como sus amigas formaban sus parejas y conocían al amor de toda su vida, y con ello se sentía dichosa.
Sin embargo, Temari deseaba que la joven Hyuga experimentara esa hermosa sensación de amor, de complicidad con alguien, y al poco tiempo tomó una decisión. Le presentaría un genial chico a la tímida joven, o al menos eso esperaba. Hinata accedió a eso, solo por mera curiosidad, y es que a ella, el amor no se le daba muy bien con sus vanas experiencias en el terreno sentimental.
-Onegai, Hinata-chan, déjame presentarte a Naruto-kun... Es un chico genial, que tiene casi los mismos gustos que tu, solo que él es mas vivaz...- le suplico la joven de ojos esmeraldas. Hinata no se hizo más del rogar.
-De acuerdo Tema-chan... Por ti lo haré- dijo sonriendo encantadoramente la chica de ojos perlados y la Sabuko no sonrió a su vez, había ganado esa vez.
Obviamente, Hinata-chan sabía que iba a ser a distancia, ya que Tema-chan conoce a una persona en cada rincón de la galaxia... E iniciamos como buenos amigos, nada de que preocuparse, pero empecé a notar sus cualidades... Y al parecer ella las mías... Así que cada día hablábamos más...
Sabía que sería a distancia: Temari conocía a una persona en cada poblado diferente. Cumplió con el reto; le envió una solicitud de amistad por la red social conocida como Facebook, y para su sorpresa, este la aceptó de buena gana, comenzando a saludarse y siendo buenos conocidos.
Pasó el tiempo, hablaban como amigos, dándose cuenta de las virtudes que tenía el otro, las cuales los atraían mutuamente. No pasó mucho tiempo para que se enamoraran perdidamente, o al menos, uno de ellos lo hizo.
Cada día se hablaban más y más, sin dudar un solo instante de la atracción mutua que sentían. Al fin, Naruto hizo a Hinata confesarse, sin más que hablar, desde ese mismo día se volvieron pareja. Sin embargo, debajo de todo ese amor, Hinata tenía inseguridad. Con él tiempo su inseguridad se fue, y de eso se arrepintió más tarde; se enfoco en eso y finalmente, tuvo que reparar su corazón roto. Sin embargo, pudo hacerlo.
Cada día era como un hermoso destello de amor, ellos se decían palabras preciosas, su amor se volvía cada vez mejor y más dulce, logrando incluso sacar el lado pervertido de la joven estudiante.
Hice que Hinata confesará lo que sentía por mí... Que gustaba de mi, y yo de ella, y fue cuando nos hicimos pareja. Eso... Fue una gran y sabia decisión. Fue una época de felicidad enorme.
Era una época hermosa de felicidad, la cuál era dichosa, ambos se miraban con amor a pesar de los kilómetros de distancia que había entre ellos, Hinata creía que a nadie amaría como Naruto y este creía que nadie era tan perfecto como su chica.
Pero tenía que pasar eso.
Era una tarde soleada y calurosa cuando todo ocurrió, Hinata hablaba con él por medio de su teléfono, ya que aún no salía de sus clases, a pesar de que en estas épocas (a punto de finalizar el curso escolar) las horas en el colegio se le iban volando. Lo notaba cada vez más distante, menos hablador y positivo. Se dio cuenta de la dolorosa verdad: A él ya le gustaba otra chica. Al menos agradecía que se lo hubiera dicho a tiempo, antes de, si era posible, enamorarse más de él. Aún recordaba el dolor en el pecho y como inició la "ruptura".
Yo... creí estar enamorado de otra chica, Haruno Sakura, ella vivía en la misma ciudad en que Sasuke estudiaba leyes. Y ella parecía sentir lo mismo por mí. Me ilusioné... Y le rompí el corazón a Hinata en mil pedazos. Fui un imbécil...
Se lo dijo por medio de varios mensajes, empezando con las palabras de "No creo que esto llegue a funcionar realmente, Hinata... Yo conocí a una chica genial, se llama Sakura, y pues, ella me gusta, y yo le gusto". Con esas palabras le disparó al corazón de la joven Hyuga. Ella contuvo el llanto todo lo que pudo, pero se quebró. No fue una ruptura colosal, donde quisiera quitarse la vida y saltar por la ventana, sino más bien, algo pequeño, pequeño, profundo y bastante doloroso, como si una afilada aguja le hubiese atravesado el corazón justo por la mitad, con fuerza y lentamente, con tal de provocar el mayor dolor posible.
Y Hinata sentía que contra ella no podía competir: Era hermosa, alegre, optimista, y todo lo que quizá Naruto deseaba. Con dolor y tratando de salvar su dignidad, decidió cortar esa relación con él, para que estuviera con la hermosa chica de cabello rosa. Era lo menos que podía hacer por la persona que más amaba y que le dio tan gratos recuerdos, solo quería lo mejor para él y su felicidad. Sus amigas no tardaron en enterarse de ello. Y eso fue lo peor, o al menos, eso opinaba Hinata; ella se alegró de poder darle felicidad al amor de su vida.
Después, yo no supe nada sobre Temari, Tenten, Hanabi... Ellas me odiaron tanto como Hinata en su momento lo hizo. Y me hacía sentir peor. Podría decir que éramos amigos, pero... Esa amistad no duró nada.
Temari se enfureció; Nadie le rompía el corazón a una de sus mejores amigas. Aunque debía admitir que no le sorprendía; desde hacía unos días que presentía lo que podría pasar... Y eso, aparte de enfadarla, la hacía sentir culpable. Tenten, otra de sus amigas, llegó a amenazarlo de muerte: Eso fue un gran golpe en el ego del Uzumaki. Y Hanabi, la hermana de Hinata, esa chica por poco va hacia allá y lo estrangula con sus propias manos. Ninguna quería contacto con la persona que consideraban un traicionero.
Las perdió a las tres por una estupidez. Y ni hablar de la joven Hyuga, que aunque no fue perdida como ellas, si perdió toda su confianza. Seguían siendo "amigos" pero la verdad era contundente: Donde hubo amor, jamás podría haber una amistad, al menos, no una que fuera sana... O al menos, no de la forma en que acabaron. Poco a poco, se dejaron de hablar, llegando a ser extraños, personas sin conocimientos uno del otro, solo con hermosos (Y dolorosos) recuerdos en común.
Desde ese día, el apellido Uzumaki, al igual que el nombre Naruto, fue enterrado en el olvido, al menos, según lo que ellas decían. Igual, Hinata tenía el corazón en trizas, y lo peor era que, con esas trizas, seguía amando al joven de cabellos rubios. Sus días, sin él, eran monótonos y grises, sin mucho sentido...
Supongo que después, Hinata logró conocer a "Kiba"...
Pero una nueva presencia hizo alegrar de nuevo cada día de Hinata.
Castaño, alegre, divertido y genial, por su primo Neji, logró conocer a Kiba, Inuzuka Kiba. Y fue de las mejor persona que encontró; Extrovertido y divertido. Cada día logró alegrarla hasta borrar sus sentimientos por el Uzumaki, aunque no totalmente. Cada día su amistad mejoraba a pasos agigantados, cada día se alegraban más por ellos... Hasta que un día, Kiba declaró todo lo que sentía por la jovencita de ojos lilas.
Hinata le correspondió, con amor, la emoción que empezaba a sentir por él. Cada día era nuevo, diferente y hermoso. Sin mas rupturas de corazones. Aunque Hinata debía admitir que sus sentimientos por Naruto no habían muerto; simplemente, logró hacerlos a un lado, intentó olvidarlos... Pero esa marca fue permanente.
Y Hinata lo sabía; lo sabía pero no dejaría que eso se interpusiera en su felicidad.
Y pudo viajar hasta aquí, Konoha, para verlo... Justo el mismo día en que Sakura venía, aunque ella nunca llegó.
Entonces la gran noticia aconteció; Ella podía viajar de su natal Suna hacia Konoha, el lugar que tanto esperaba y anhelaba para ver a su Kiba. Iba acompañada de Temari, Tenten y Hanabi, quienes querían ver a Nara Shikamaru, Hyuga Neji (quién vivía ahí por estudios), y a Sarutobi Konohamaru, el amor de su pequeña hermana. Al parecer todas buscaban a la persona indicada, y Hinata estaba convencida de haberla encontrado, al menos, según lo que le decía el momento. Juró que sus besos solo serían de Kiba y ya no volvería a amar de la misma forma en que lo hizo con Naruto. Sin amor, no hay dolor.
Al parecer ella aprendió que mientras más te importan las cosas, más sufres.
Pero se esforzó en alegrarse por verlo (cosa que no le resultó nada difícil), sonrió por poder estar a su lado y cumplir todos sus sueños de estudio, amor y familia... Sueños que una vez fueron planeados e ideados al lado de Naruto.
No lo pudo evitar; recordó que ahí vivía también el joven que aún amaba, muy en su interior, no quería ni recordarlo. Se sentía dichosa de haber encontrado a el chico que nunca la lastimaría, y decidió disfrutar eso, no se dejaría llevar por nada del mundo. Había decidido ser un poco egoísta y ya no volver a preocuparse demasiado por personas que no valían la pena.
Y también creo que no supo cuando viví mi etapa "emo" por estar sin ella... Y el "destino" quiso que nos encontráramos de nuevo.
No sabía lo que había pasado con el rubio; Naruto intentó recuperarla durante años, aunque la hubiese perdido por sus propios estúpidos errores. Incluso, intentó perder la vida con tal de no vivirla sin ella a su lado. Pero acordó verse con Sakura, la cuál cancelo el vuelo, y él quedo en el aeropuerto, viendo a la joven que todavía quería a su lado. Solo tenía un obstáculo, Inuzuka Kiba...Y lo que pasó entre ellos...
El destino los volvía a unir.
Jiraiya suspiró al terminar de oír su historia. Al parecer escribía un resumen mientras el rubio hablaba y Menma lo miró atónito. Si bien sabía de su relación con Hinata, no sabía con certeza como terminó todo. Naruto se rascó la cabeza y suspiro, sus mechones rubios hacían una leve sombra en sus ojos azules, que estaban algo obscuros por la emoción.
-Estas desesperado por recuperar a Hinata- dijo el sabio, dejando su libretita de lado, mirando a ambos gemelos, el pelinegro tenía una ceja alzada y el rubio un semblante marchito, como si le acabasen de dar una noticia fulminante.
-¡De veras que si!- anuncio el rubio con fuerza en su voz.
-Pero… por lo que veo… Tu le rompiste el corazón a ella- dijo mas para sí mismo que para los gemelos. Menma miro a su hermano menor: Si, menor por 2 minutos y 13 segundos.
Naruto trago saliva.
-¿Hablaron después de eso?- pregunto el peliblanco.
-Si… Y fue bastante'dattebayo- dijo el rubio en voz algo baja. Jiraiya asintió con una sonrisa.
-Eso demuestra madurez en una chica, y que no estuvo enojada contigo por lo que pasó entre ustedes y lo que le hiciste- los ojos de Naruto se ensombrecieron ante la última frase, aunque Jiraiya no lo notó- Eso quiere decir que le importabas y que aun te quería.
-¿Y ahora?... ¿Sabes algo sobre lo que ella podría sentir por mi ahora?- preguntó el rubio con ansia en su voz y Jiraiya suspiró antes de asentir. Lo que muchas personas olvidaban aparte de su extrema perversión, era que en sus novelas aprendió a notar los sentimientos de las mujeres, y ahora podría ser una gran ayuda para Naruto.
-¿Cuándo la viste te hablo?- pregunto el escritor. Naruto asintió.
-Pero iba con otro chico.
Una sombra cruzo el semblante de Jiraiya.
-Hum… ¿estás consciente de que la decisión es suya y de nadie más?- pregunto el mayor con una extraña expresión en su rostro.
-Si… Solo quiero que sepa que yo la amo… Y que la necesito a mi lado- repuso melancólico el rubio. Jiraiya siguió asintiendo y haciendo trazos en su libreta.
-Entiendo… Ella significa mucho para ti… Y ella todavía te quiere… Así que deberías pensar como regresar a su corazón. Y tienes un grandísimo obstáculo: Un chico nuevo- Jiraiya sopesaba las nuevas dificultades que su ahijado tenía en su camino.
-¡Me voy a esforzar mucho, de veras!- dijo el rubio y el pelinegro a su lado no pudo evitar sonreír de lado al ver el entusiasmo de su hermano.
-Pero Naruto… Quizá solo estén destinados a ser buenos amigos- dijo severamente el pervertido, aun haciendo leves trazos en su libreta. Naruto enfoco su mirada en uno de sus ídolos y apretó su puño.
-Uno no acepta su destino si no quiere- le respondió.
-Eso me gusta- dijo sonriendo y poniendo la libreta sobre la mesa. Tomo un celular cercano y empezó a teclear.
-¿Me ayudaras, Ero-sannin?- pregunto el rubio, con duda en su voz.
-Dices que Hinata es amiga de Temari, Tenten, y viene con su hermana ¿no?- pregunto el escritor, sin responder momentáneamente. Naruto asintió con curiosidad- Su hermana está saliendo con Konohamaru… Lo invite a una cena y el invitara a las otras 3 chicas con su pareja- sonrió ante lo brillante de su plan- Y es la oportunidad perfecta para que le digas a Hinata tu situación. Eso será el primer paso.
Menma vio a ambos loquillos hacer planes.
-Odio ser el amargado- inicio, llamando la atención de ambos- ¿Pero si los sentimientos de Hinata ya cambiaron?- Jiraiya lo miro como si le reprochara, pero Menma le sostuvo la mirada con firmeza- Tu una vez lo dijiste, Ero-sannin… El corazón de una mujer es demasiado cambiante…
(/*-*)/ (¬^-^)¬ (*-*)
Hanabi estaba sentada afuera de lo que parecía ser un dojo de artes marciales, pero del cual salían chicos uniformados y con mochilas. Según lo que sabía, Konohamaru pasaba ahí un tiempo adicional para ayudar a su abuelo, Hiruzen.
Le mando un mensaje desde su celular, ya le aburría estar bajo la academia y que todos la miraran extraño. Entonces, oyó un grito.
-¡Sumimasen, viejo, pero mi Hana-chan me está esperando!- grito esa voz y luego se oyeron acelerados pasos que se acercaban mas y mas.
-¿Hana-chan?- pregunto el castaño, en la entrada. Hanabi estaba cerca de ahí y se le paro enfrente.
-¡Presente!- exclamo con una sonrisa. Konohamaru la tomo entre sus brazos y la estrecho tan fuerte que la castaña jadeo un poco a causa de la falta de oxigeno.
-¡Hana-chan, Hana-chan!- Murmuraba el castaño sin parar. La joven de ojos grises estaba sonrojada y feliz de ver por fin al chico que amaba. Con una gran sonrisa, Konohamaru le beso la frente con todo el cariño del mundo.
-¡Quería verte tanto!- casi grito el de ojos negros. Hanabi rio un poco, adoraba el infantilismo de ese muchacho.
-¡Y yo a ti!- exclamo la Hyuga con alegría. Konohamaru sonrió y respiro profundo, como para darse valor a sí mismo.
-Hana-chan… ¿Quisieras ir a una cena con mi familia hoy? Solo serán mis primos y sus padrinos- anuncio, alegre- Y también están invitadas Tenten, Temari y Hinata.
-¡Me encantaría! Pero ¿Cuáles primos?- pregunto la castaña, aun sonriendo.
-Ah, mis primos, Uzumaki Menma y Naruto- respondió aun alegre el Sarutobi.
La sonrisa de Hanabi cayó hasta hacerse un ceño fruncido y una gran muestra de decepción se marco en su mirada.
-¿Uzu-ma-ki Men-ma y Naru-to?- pregunto la ojiperla, molesta, como si las palabras estuvieran llenas de un mal sabor.
Konohamaru se preguntó si debería hacerle caso a Jiraiya, o más bien, si debía ayudar a Naruto...
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-. -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-. -.-.-.-.-
¿Cómo quedo? Espero que les haya gustado, ya que ahora Naruto tiene grandes aliados, pero como dice Menma: "El corazón de una mujer es muy cambiante". (Inner: Y al parecer, Menma luego tendrá una dificíl decisión que tomar) Shhh, ¡Es secreto!
¿Me regalarían un Review? Please, es gratis y me animan muchísimo. Si quieren aclarar dudas acerca de cualquier parte del ff, no duden en mandar un PM (Inner: Yo personalmente, los contestare todos sin excepción, claro, si llegan a mandar) O si quieren, pueden expresar sus dudas por medio de los reviews.
Por hoy, hasta aquí le dejo.
Atte.
Amaya de Inuzuka (/u*)' (Ahí les dejo a Deidara)
