Muchas veces con los amigos surgen teorías de lo más extrañas, ¿Y si esto, y si lo otro? bien, yo tengo una:
¿Y si todos los mundos inventados fueran en realidad dimensiones paralelas? ¿Y si un día aparecieran en tu casa personajes de esos otros mundos?

Advertencia: Este es un fanfic mayoritariamente Yaoi (relación chico-chico), de contenido explícito, si no gustas, no leas.
Parejas:
Dégel x Kardia; Minos x Albafica; Kágaho x Hades; Thánatos x OC; Aspros x Asmita.
Spoilers: Toda la historia de Aspros y Defteros, no sé exactamente que capítulo del manga es.
Disclaimer: Ni Saint Seiya: The Lost Canvas Meio Shinwa ni ninguno de sus personajes me pertenece; son propiedad de Masami Kurumada y Shiori Teshirogi


-¿Cómo crees que podríamos regresar?

-Ni idea.

Suspiros abatidos se expandieron por la sala. Estaban en otro mundo, en manos de una loca pervertida que se imaginaba actos carnales entre ellos, y no sabían cómo volver.

La desesperación cundió entre los presentes. Tal vez nunca pudieran volver a casa, tal vez nunca regresarían a su mundo. ¿Qué ocurriría entonces con la Guerra Santa?¿Tal vez éste era el designio de alguna fuerza mayor: LLevar a Hades a otro mundo y concluir el conflicto? Eso pensaban los Santos de Oro, los Espectros por su parte creían que era una treta de los otros, llevar a los tres dioses a otro mundo, y rogaban que Pandora no abandonase la ofensiva y destruyera finalmente a Athena.
Kagaho ya no aguantó más la ira, intervino en la conversación con toda la vehemencia que le era propia.

-¡Si pensáis que aquí tenéis alguna ventaja estáis muy equivocados!¡No vais a tocarle un sólo pelo a Hades-sama!

Kardia estaba de los nervios y lo último que le faltaba era ése imbécil montando una escena

-¡Idiota!¿Es que ya no te acuerdas de que hemos arreglado una tregua temporal?¡Además lo que yo haga es asunto mío!

El escorpiano alzó su uña escarlata, Kagaho empezó a envolverse en sus llamas negras; tanto Minos como Shion intervinieron.

-Kagaho, modérate; yo también los aplastaría gustoso, pero éste no es el momento.
-Kardia,vamos, hemos dado nuestra palabra, y la palabra de un Santo de Athena es sagrada.

Los dos estaban tan enfrascados en su odio mutuo que simplemente los apartaron a un lado y siguieron increpándose. Hasta que a Ana se le acabó la paciencia.
Sin alzar la voz, dió un paso al frente lanzando un largo suspiro que terminó en un gruñido gutural.

-Ya, basta.
-¡Ja! ¡Ni que fuera a perdonar a un Santo sólo porque lo diga una niñita!

La chica alzó entonces el rostro, abriendo los ojos y miró directamente a Kagaho, de una forma que hizo que se le helara la sangre, los huesos y su cosmos ardiente. Esa chiquilla tenía algo muy dentro de sí que era mejor no despertar, ni siquiera fué capaz de sostenerle la mirada mucho tiempo hasta que tuvo que bajar los ojos. Entonces la pequeña se giró a Kardia sin mutar el gesto, y muy bajito le dijo

-¿Vas a parar?

Kardia había estado a punto de echarse a reír cuando su enemigo se había amilanado de una niña, pero ahora que era él el objeto de su atención ni se le pasó por la mente; agachó la cabeza y dejó que su cosmos se apagara.
Un silencio sepulcral se extendió por la sala. Nadie podía creer lo que acababan de ver, una chica, de 19 años y no más de 1,60 de altura, había aplacado a dos de las personas más violentas que conocían.
A Thanatos le picaba la curiosidad, a Hypnos más aún. Habían sentido emerger de ése pequeño cuerpo un poder, manifestado a través de su mirada, muy similar al suyo propio.
Pero no les dió tiempo a cabilar cuando ya volvía a ser una encantadora anfitriona sonriente.

-A ver, si queremos convivir tiene que haber unas pequeñas normas:- Señaló a los espectros.- Surplices fuera. Ahora.- Kagaho y Minos miraron indecisos a Hades, quien con un gracioso gesto les indicó que procedieran.- Las Armaduras doradas, también.- El primero en desmontarla fué Kardia, visto lo visto no iba a incurrir en su ira de nuevo.- Bien. Nada de peleas. Si os queréis insultar, no es problema mío, pero no quiero violencia física. Si alguien opina de forma distinta a uno mismo mi consejos es que primero sepáis el motivo, y luego argumentéis en su contra.

-¿Por qué te tomas tantas molestias para que nos llevemos "bien"?.- Asmita sonaba realmente intrigado mientras acababa de quitarse la armadura.

Ana le miró, pudo sentirlo perfectamente, una mirada profunda e intensa que revelaba su determinación.
-Porque ninguno de vosotros es malvado, simplemente pensáis de maneras distintas.

Manigoldo lanzó una carcajada.- ¿Que no son malos?¿Los Dioses de la Muerte no son malos?¿Y qué me dices de éste traidor que se atreve a vestir de nuevo la Armadura de Géminis?.- Dijo señalando a Aspros, que pasó del tema totalmente.
-La muerte es necesaria, pese a quien pese, y ese...sus motivos tendrá. Mejores o peores, pero sin motivo no se hacen las cosas. Y te digo una cosa Manigoldo: Dioses, espectros, Santos, traidores...me da igual, como si queréis ser quien creó el Universo que para mí sois todos iguales, personas.
-Eso es muy gentil de tu parte.- Ésta vez había hablado Hypnos.

Ana no contestó, se limitó a inclinar levemente la cabecita en señal de agradecimiento, pero no pudo evitarlo y lo miró a los ojos.
Ahí estaba, esa pequeña chispa en el fondo de esos dos pequeños pozos marrones, casi podía reconocerla...¿Hécate? No, no podía ser.
Antes de confirmar sus sospechas la jóven ya había girado el rostro y hablaba de nuevo.

-Si queréis puedo bajar a casa de Lucio y traeros algo de ropa más fresquita para cambiaros.

Varios murmullos de asentimiento (entre ellos de los Dioses, que se iban a freìr en sus túnicas) le dieron el visto bueno, así que agarró a su amigo y bajaron a casa de éste a por ropa de chico.
Al volver, indicó dónde estaban las habitaciones, para que se fueran cambiando, así uno a uno fueron pasando a ponerse cómodos, alabando la ropa del compañero que volvía para hacer que todos se sintieran mejor, y habituándose poco a poco a la ropa moderna.

Cuando Thanatos volvía de cambiarse Ana instintivamente se volvió, dejando la conversación con Asmita a medio terminar. Allí, de pie en el umbral estaba él, todo vestido de negro, su piel pálida resaltada magistralmente por el color y sus cabellos y ojos platinos coronando el espectáculo.
Casi sin darse cuenta lo recorrió con la mirada, parando en ésa camiseta de lycra ajustada que se le adhería al torso como una segunda piel. Cuando subió la vista él también la miraba, en apariencia con desprecio, pero más al fondo había...¿Diversión?¿Reconocimiento? Esperaba no habérselo imaginado porque estaba que se derretía allí mismo.

El carraspeo de alguien los devolvió a la realidad y Thanatos entró finalmente en la estancia, cuando sobrepasó su posición Ana no pudo evitar mirarle el trasero, genial, pantalones ajustados. Imágenes poco pudorosas comenzaron a pasar por su mente, haciendo que se mordiera el labio inferior y apartara la vista antes de raptarlo en su habitación y no dejarlo salir nunca más.
Desgraciadamente, su gesto no había pasado desapercibido a nadie, Hades e Hypnos le dedicaron un arqueo de cejas y una media sonrisa a Thanatos, quien se limitó a mirarles con frialdad.
Como siempre, ella. Un montón de tíos guapos y el que le gustaba era un Dios de la muerte.

El ambiente estaba un poco tenso, lógicamente los recién llegados tenían que acostumbrarse a un mundo nuevo, ropa nueva y a convivir "pacíficamente" con sus enemigos hasta quién sabía cuando. Todas las bromas y chistes que Ana usaba para hacer que se sintieran cómodos no tenían ningún efecto (excepto en Kardia a quién había acogido con cariño). En el momento en que le gruñeron las tripas lo vió claro: Era la hora de comer, y de todos es sabido que la buena comida y la buena bebida relajan hasta al más rígido, así que se dispuso a preparar un buen banquete...

No debería haber bebido tanto vino

Éste único pensamiento se repetía en la mente de Asmita una y otra vez. Ana les había preparado una magnífica comida: Arroz con pasas y piñones, incluso para él, con una dieta tan estricta, había supuesto toda una delicia.
El problema era que mientras comía Ana le había ido rellenando la copa, y con el buen ambiente y las risas él no se había dado ni cuenta, simplemente había seguido bebiendo.
Como resultado ahora se encontraba en el baño de la casa, tan acalorado que se estaba mojando la nuca y el rostro para ver si se le pasaba. No le gustaba la embriaguez, le hacía perder facultades y le impedía centrar bien su cosmos, eso para él, que aunque ciego estaba acostumbrado a percibir su entorno, era como tener una minusvalía de verdad.

Salió a trompicones del baño, pero se quedó inmóvil, algo, no, alguien se acercaba, esa presencia inconfundible; esto era un serio problema, el aura de Aspros temblaba violentamente, él no había bebido sólo vino, sino también éso que Ana llamó "cubata" y que llevaba "whiskey".
Si Asmita no hubiera bebido tanto vino no habría supuesto un problema, no sólo por lo ya mencionado sino también porque la rojez de sus mejillas incitaba a un muy borracho Aspros.

-Oh, vaya, parece que la niña no sabe beber.

Aspros se acercaba peligrósamente a Asmita, acorralándolo.

-Apártate de mí.

A Asmita no le gustaba en absoluto sentirse tan débil e indefenso; retrocedió todo lo que pudo, pero se topó con la pared. Aspros estaba cada vez más cerca, y comenzó a intentar sujetar a Asmita; éste como podía iba apartando las manos del otro, pero el constante movimiento y la ceguera total hizo que por un momento su mente le jugara una mala pasada.

-Defteros...

Mal momento eligió la mente de Asmita para crearle la ilusión de que quien estaba allí no era Aspros, sino su hermano gemelo, porque en ése momento el antiguo Santo de Géminis lo aplastó contra la pared con todo el peso de su cuerpo para besarle, violentamente y con dureza, fué un beso tomado por la fuerza al que Asmita, en su confusión, comenzó a corresponder.

Hasta que la lucidez volvió a él ¿Cómo iba esa persona a ser su amado, cuando Defteros le trataba con dulzura, con respeto, casi como si fuera un ser divino que no debía mancillar?
Asmita reunió toda la fuerza de la que fué capaz para empujar a Aspros lejos de sí. Un súbito calor le subía desde el corazón.

-¿¡Cómo te atreves!.- Su respiración era muy agitada, su tono muy alto, casi gritaba.- Tu no eres nada ¿Entiendes?¡Nada! Le obligaste a vivir en la sombra, le negaste su lugar a tu lado; era tu hermano ¡Y lo trataste como a un perro!.- Las lágrimas comenzaron a desbordar de sus ojos, amargas lágrimas llenas de recuerdos y anhelos.- Tú me lo arrebataste ¡Tú lo apartaste de mí para siempre!

Asmita corrió, tratando de huir de su dolor, se encerró en la habitación más cercana, pero los recuerdos de Defteros no le abandonaban, su Defteros. Dejó que las lágrimas salieran, sollozando amargamente, allí en la oscuridad, sólo, para siempre.

Para Aspros la súbita explosión de Asmita había sido como mil jarros de agua fría que habían borrado por completo los efectos del alcohol, con las palabras de Asmita repitiéndose dentro de él se dejó caer en la pared, deslizándose por ella hasta llegar al suelo; con la mirada dolida, comenzó a hablar en dirección a la puerta tras la cual se apoyaba Asmita.

-Tal vez no fuí el mejor hermano, tal vez debí haber luchado más por él ¿Pero qué podía hacer yo? Su existencia estaba maldita, decían, le obligaron a llevar ésa horrible máscara, y yo sólo soñaba con el día en que pudiera quitársela y ocupara su lugar en el mundo como Santo de Géminis.- Las lágrimas comenzaron a caer, casi sin darse cuenta.- ¿Tal vez me cegó la codicia? El día que nombraron a Sísipho sucesor del patriarca quise morir. Todos mis sueños, nuestros sueños, rotos. No hay excusa para lo que hice, utilizar a mi propio hermano, sangre de mi sangre, mi otro yo; lo único que puedo decir es que era un cobarde asustado.

Se le quebró la voz; los hombros de Aspros temblaban con su llanto silencioso. Entonces notó una gentil mano sobre su cabellera. Asmita se arrodilló frente a él y le abrazó. Ambos liberaron juntos su dolor, unidos por primera y única vez por el amor que profesaban hacia la misma persona.


Llegóooo. Al final actualice antes de lo que pensaba, mi mami se trajo su portatil.
El principio del capi es un poco sosillo, pero es lo que hay, poco a poco hay que ir adaptando a los personajes a un entorno desconocido. Sobre lo de mis cabreos, no me considereis una fanfarrona, mis amigos me suelen decir que cuando me enfado asusto y mucho, hay gente que hasta me ha preguntado "¿me vas a matar?"; yo considero que tampoco son para tanto, pero bueno, aqui he querido reflejar esa pequeña faceta de mi misma :P

Me vais a perdonar el rollito con Thanatos, pero de verdad que ese hombre/dios/loquesea me vuelve loca, su fisico, su personalidad, todo. En la mitologia clásica Thanatos es conocido como "el Dios de la muerte silenciosa" esto es porque el no mata (como hades) sino que cuando las moiras cortan el hilo de una vida el se encarga de recoger el alma. Tambien se debe a que sus muertes eran apacibles y se realizaban de noche porque su madre (y la de hypnos) es la ninfa de la noche. Se dice que odiaba profundamente a Apolo porque tenia diversos tratos con los mortales que interferian en su trabajo, y que una vez Hercules se interpuso en su camino (obviamente, mi chico se vengo llevandose el alma de Hercules cuando le llego la hora, ese es mi hombre xD).

Ah, si, he adoptado oficialmente a Kardia como mi "oniichan", asi que a partir de ahora haremos locuras, sembraremos el caos y el yaoi los dos juntitos xD.

Con respecto a lo de Aspros, queria mostrarle en cierto modo arrepentido por la manera en que hizo las cosas. En la historia del manga pasa de querer darle un futuro a su hermano a repentinamente utilizarlo para matar al patriarca y librarse él de la culpa; me parecio un poco raro, asi que me aproveche de ese lapso temporal vacio para meter la degradacion de sus ideales. Aun asi mi Aspros es consciente de que por mucho que se arrepienta ya no puede cambiar las cosas, y sigue adelante con su decision.

Bueno, y despues de un capi el doble de largo y de la retahíla que acabo de soltar en un momento os dejo tranquilitos que hagais vuestra vida.

Muchas gracias a Amary22 por la review que me dejo, me alegra de que te guste ^^.

¿Y vosotros qué hariais si los personajes de Lost Canvas se presentaran en vuestra casa?