¡Hola! Dicen que "la tercera es la vencida", y acá nosotras les traemos el tercer capítulo ;D Prepárense para un lado de Rachel que no conocían, esperamos que les guste :)
DISCLAIMER: Ni Glee ni sus personajes nos pertenecen. Sólo los usamos para entretenernos escribiendo :)
CAPÍTULO III- Corazones Rotos
-No va a venir...
Las últimas palabras de Kurt resonaron como un eco por su cabeza, y aun así, Rachel no lograba comprenderlas.
¿Acaso eso estaba sucediendo? ¿En verdad Finn la había dejado plantada?
Ese no era el Finn que ella conocía. Ese no era el chico del que ella se había enamorado. En menos de veinticuatro horas, lo único que él deseaba era estar con ella para siempre. ¿Qué lo había hecho cambiar de opinión? ¿Había sucedido algo en su despedida de soltero? Sabía que aquella salida había sido una mala idea...
Sin parpadear, pero a punto de desvanecerse, Rachel respiró profundamente, y sostuvo su vientre, deseando con todas sus fuerzas no devolver.
-¡Puckerman!-gritó-¡Traigan a Puckerman, ahora mismo!
Al principio, los chicos no reaccionaron a sus órdenes, pues estaban preocupados sosteniéndola, pero la alarmante voz de Rachel no los pudo dejar pasmados por mucho tiempo.
Kurt les hizo señas a las chicas, y éstas entraron a la iglesia con rapidez.
Mike bajó del auto, e inmediatamente ayudó a Kurt a sostener a Rachel.
-Será mejor si la metemos al carro-sugirió Mike-Al menos así puedo encender el aire acondicionado...
Kurt asintió, y Rachel, que estaba prácticamente inmóvil, se dejó llevar por ambos.
Un poco después, Tina y Mercedes regresaron no sólo con Puckerman: Sam, Santana y Brittany también lo acompañaban.
-¿Qué sucede?-preguntó el judío, desconcertado.
Mercedes bajó la vista, y suspiró.
-Kurt habló con Finn...-explicó-No va a venir...
-¿Eso quiere decir que no habrá boda?-preguntó Brittany, con tristeza.
-¿Qué demonios ha pasado con él?-quiso saber Sam, mientras masajeaba sus sienes. Probablemente, aún sufriendo sus excesos de la noche anterior.
Para eso, Rachel bajó el vidrio del auto en la parte trasera, donde se encontraba, y miró a todos sin expresión alguna en el rostro.
-Puckerman...-murmuró, apenas siendo audible-Puckerman, ven, por favor...
El chico corrió hacia su encuentro, y se encorvó un poco para poder estar a la altura de ella.
-¿Qué hicieron anoche?-preguntó débilmente- ¿Por qué Finn...?¿Por qué me dejó?
A Puckerman se le hizo un nudo en la garganta. ¿Cómo explicar aquello? Para empezar, ni el mismo tenía idea del comportamiento de Finn. Estaba muy ocupado divirtiéndose como para saber el motivo de su cambio. Se sintió culpable por su irresponsabilidad, y deseó poder hablar con Finn ese mismo día, después de todo era el padrino, y su mejor amigo, pero desafortunadamente, tenía una resaca que atender.
-Yo...no entiendo que pasó-admitió, cabizbajo-pero...seguro hay una explicación. Te prometo que hablaré con él...
Y entonces, una primera lágrima resbaló por las mejillas de la adorable novia.
Puck se maldijo a sí mismo al darse cuenta de que no había dado una respuesta conveniente, pero después de todo, no podía hacer más.
Kurt se percató del llanto silencioso que se apoderó de su amiga, e hizo a Puckerman a un lado.
-Rachel, tranquila, todo va a estar bien- tomó su mano y la apretó fuertemente-Todo va a estar bien, tranquila...
Para su desgracia, ella comenzó a temblar, y tuvo que abrir la puerta del coche para así poder abrazarla.
Cuando lo hizo, Rachel se aventó a sus brazos y comenzó a llorar histéricamente.
Todos miraron la escena con lástima, impotencia, y sobre todo, desconcierto.
Finn estaba más que listo para convertirse en el esposo de Rachel...¿Qué podría haberlo hecho arrepentirse?
-Ni siquiera sé cómo sentirme-sollozó Rachel, descontrolada-No lo entiendo, Kurt...
-Shh...-la calmó él-Todo tiene una explicación...
-Pensé...creí que me amaba, Kurt, y me ha dejado aquí, vestida de novia, sin nada más...
Kurt lloró con ella, no podía evitarlo. Todo había sido de lo más extraño.
Finn era un cobarde, un idiota, un...bueno, no hacía falta mencionarle todo eso a ella. Y como su mejor amigo, tenía que ayudarla. Lo mejor sería estar ahí con ella en todo momento...
Para eso, Tina se acercó, y lo tomó del hombro.
Kurt se enderezó, y soltó lentamente la mano de Rachel para encarar a su otra amiga.
-¿Qué pasa?
-Necesitamos hablar-dijo Tina-Tenemos que hacer algo...
-De acuerdo-aceptó Kurt, y volvió a mirar a Rachel.
-Ahora mismo vuelvo, estrellita, por favor tranquilízate-le pidió-Mike, por favor cuídala.
Éste asintió, e inmediatamente, encaró a Rachel, ya que no sería conveniente hablar con ella por medio del espejo retrovisor.
Carole salió con la intención de hablar con todos los jóvenes que se encontraban conversando frente a la parroquia.
-Chicos...-los interrumpió-¿Qué está sucediendo? ¿Por qué no baja Rachel? ¿Donde está Finn?
-Parece que su hijo salió corriendo como un cobarde-comentó Santana, recibiendo una mirada asesina por parte de Kurt al instante.
Por mucho que era cierto, aquel comentario estaba fuera de lugar, sobre todo si se lo decía a la madre de Finn.
-Carole...Finn me llamó-explicó Kurt-Me dijo que...no podía casarse. Se escuchaba muy distinto, además...confundido, no sé con exactitud que fue lo que pasó con él.
La mujer se llevó las manos al rostro, sorprendida, y a la vez, reacia a creer la decisión que había tomado su hijo. Estaba enamoradísimo de Rachel, lo sabía. Incluso hubo una temporada en la que todos los días le pedía consejos acerca de cómo una mujer desearía que se le pidiera casamiento, y cual sería la mejor opción para pedírselo a Rachel. Ella misma lo acompañó a Tiffany´s para ayudarlo a escoger un anillo y así entregárselo a su novia. Por un momento, supuso que el único sueño de Finn era el de formar una familia con ella...y ahora que estaba a punto de cumplirlo...¿Por qué habría renunciado a él?
Todo era de lo más confuso, y desde luego que le rompió el corazón.
Más, ver a lo lejos a la novia, que había sido plantada repentinamente, la destrozó por completo.
Y no se atrevió a acercarse a ella, desde luego, porque nunca hubiera podido encontrar las palabras para justificar a su hijo, y a la vez, hacerla sentir mejor a ella.
Así que se fue. Entró nuevamente a la iglesia sin volver a intercambiar palabra alguna con ninguno de los chicos , y con la intención de avisar que la boda se había cancelado. Era lo único que se le pudo ocurrir en el momento.
Mientras tanto, en el coche, Rachel encontró consuelo en Mike, quien la dejó desahogarse por completo, pero sin dejarla caer.
-Después de...todo-comenzó-Después de todo lo que vivimos, de todo lo que me prometió...¿Como es que las cosas terminaron así...?
Rachel aún no salia del impacto, era obvio, pero una parte de ella ya estaba comenzando a reaccionar con rabia, más que con tristeza. No lo podía creer, y no lo entendía, de ninguna manera. No podía suponer como Finn había sido capaz de dejarla, pero prefirió no recordarlo, al menos por un momento...
-Es simplemente...triste-admitió; Mike la escuchó sin interrumpirla-Porque...yo le entregué mi vida, prácticamente. Dejé mi carrera en Broadway por él, dejé Nueva York por él...y ahora, sólo tengo un ramo de flores en las manos que probablemente se marchitarán en un abrir y cerrar de ojos. Y no lo puedo creer, no sé lo que estoy sintiendo, y mucho menos sé que pensar...
-Las flores son hermosas, Rachel-comentó Mike, sintiéndose más idiota que nunca.
Todo lo que le estaba diciendo era demasiado para él, pero aún así estaba dispuesto a apoyarla.
-Es sólo que...no puedo reconocerme a mí misma ahora- las lágrimas volvieron a inundar las mejillas de Rachel-Lo dejé todo por él, y así es como él me paga...¿cómo puedo ser tan tonta?
- No eres tonta. - le corrigió - Finn será mi amigo, pero definitivamente el tonto ha sido nada más que él. Y... yo... yo sé que él te ama, Rachel. No sé qué rayos estará sucediendo por su cabeza en este momento, pero estoy seguro que no lo está pasando bien...
- ¡Eso no me importa! ¿Qué puede ser tan grave como para dejarme plantada en nuestra propia boda? ¡No tiene perdón! - sollozó, la rabia comenzando a superar su tristeza.
Mike empezó a sentirse incómodo... Finn era uno de sus mejores amigos, y por más decepcionado que estaba con él, no podía hablar mal de él a sus espaldas. Rachel le importaba, era su amiga también, mas no podía ponerse de su lado en tan delicada situación. En realidad, no podía ponerse del lado de ó entonces con todas sus fuerzas que Kurt volviera de inmediato, pues no podía encargarse de la chica por si solo.
Sin embargo, la suerte no estaba de su lado y Kurt regresó, pero con la multitud de invitados completa detrás de él.
-Oh, Dios, ya están saliendo todos-comentó el castaño, sintiendo un terrible peso sobre sus hombros-Espero que Rachel se encuentre bien...
Rachel se quedó petrificada al darse cuenta de que todos sus invitados estaban a escasos centímetros de ella, reparando, probablemente, en su situación.
Y aunque no tuviera mucho sentido, se encogió instintivamente para pasar desapercibida.
-Vámonos de aquí-le pidió a Mike, en un tono demasiado seco para su gusto, además de imperativo-Sácame de aquí...
Sin contradecirla, Mike aceleró y pronto el auto desapareció del frente de la iglesia.
Por fortuna, los invitados apenas lo habían notado, pero los demás chicos estaban desconcertados.
-¿A donde se fueron?-preguntó Tina, percatándose de la ausencia del auto.
- A donde sea que se hayan ido, creo que lo mejor es seguirlos. - sugirió Kurt.
Los demás coincidieron, y se separaron en dos coches, el suyo y el de Puck, para salir detrás del de Mike. En el camino, Rachel escuchó que acababa de llegarle un mensaje a su celular y lo buscó en su cartera. Las mujeres modernas no podían despegarse de sus teléfonos ni siquiera en el día de su boda. Tomó el aparato en sus manos, y levantó la tapa para ver de quién era el texto que en tan inoportuna situación le acababan de mandar. Al leer el nombre prácticamente sintió como si su corazón se hubiera detenido, pero no se resistió a abrirlo de todos modos.
Rachel:
Sé que probablemente no quieres saber de mí, pero hay una explicación. Voy saliendo para la iglesia y te prometo que no te dejaré ir nunca más. Por favor, perdóname, te amo...
Finn.
Rachel miró el mensaje por unos segundos, hasta que la rabia se apoderó de ella y explotó. Con el llanto presente una vez más, se acercó a la ventanilla, y la abrió, arrojando su teléfono al aire.
Mike se percató de esto por medio del espejo retrovisor y abrió los ojos como platos, dando un alto muy poco conveniente.
-¡NO, RACHEL!-gritó, entrando en pánico-¿Qué estás haciendo?
-Tienes suerte de que no fui yo la que me aventé-comentó ella, sin inmutarse.
Mike se agarró la cabeza y por un momento casi se olvidó de que estaba conduciendo. ¿Por qué tenía que pasarle ésto a él? Regresó sus manos al volante, y tomó una bocanada de aire intentando concentrarse en el camino. Quizás, así, llegar a la casa de Rachel sería al menos un poco más fácil.
Cuando por fin se estacionó afuera, no tuvo tiempo de comportarse como un caballero y abrirle la puerta pues ella se le adelantó al salir corriendo hasta la puerta de su casa y dándole una patada después. Mike empezó a creer que la chica se estaba volviendo loca.
- Oye, ¿qué ocurre? ¡Tranquila!
- Esta maldita puerta está cerrada y no puedo entrar.
- Bueno... para algo existen las llaves, ¿verdad?
Rachel lo fulminó con la mirada, y le tiró la cartera violentamente. El pobre, temiendo que en cualquier momento se convirtiera en "la novia asesina" y su primer víctima fuera él, buscó las llaves en dicha cartera y abrió la puerta haciendo lo posible para no mirarla a los ojos. La morocha desapareció de su vista, arrojándose sobre su cama de inmediato para utilizar las sábanas como pañuelos y llorar más desesperadamente que nunca. Mike, a esa altura, ya no distinguía la diferencia entre los llantos y los gritos, y consideró el sonido del timbre un verdadero milagro caído desde el cielo para salvarlo.
- ¡Mike! - exclamó Mercedes - ¿Dónde está Rachel?
- En la cama... ¿dónde más?
Kurt salió corriendo a su encuentro con el resto consigo, menos Tina que se quedó con su novio en la sala intentando calmarlo después de todo por lo que el inocente chico había tenido que pasar.
- ¡SALGAN! - los echó Rachel con un grito feroz apenas invadieron su cuarto - ¡Quiero estar sola! ¡Váyanse!
- Rachel, cariño, entiendo por lo que estás pasando... - intentó consolarla Kurt, acariciándole el cabello- pero...
- ¡Pero nada! - lo interrumpió, alejándolo con brutalidad - ¡No hay nada que decir! Soy una novia a la que han dejado plantada con el vestido más hermoso de la historia, - su amigo sonrió, orgulloso, a pesar de la situación - y con la ilusión de pasar el resto de su vida con el hombre al que creía el indicado. ¡No hay consuelo alguno! Por favor, déjenme sola. - sollozó.
- Escucha, Berry. - saltó Puck - Creo que todos coincidimos en que mi amigo ha sido un verdadero idiota, pero no tienes que ponerte así. Sólo queremos ayudarte... creo.
- ¿Pueden creer que el muy descarado se dignó a mandarme un mensaje? Lo odio, juro que lo odio.¡Ya no quiero volver a saber de él ! Y ahora probablemente se encuentra llegando a la iglesia, claro, si es que se atreve a cumplir con la promesa de su mensaje...
¿Acababa de decir que lo odiaba? Ni ella misma podía creerlo... pero su alma había hablado. Su rabia y corazón en pedazos habían hablado, dejando a cada uno de los individuos dentro de esa habitación boquiabiertos y sin palabras.
- Puckerman, Sam... les voy a pedir que se retiren. Necesitamos sacarle a nuestra amiguita sus prendas.
- Mis inútiles, y para colmo costosas prendas. - agregó ella.
Los chicos obedecieron, y se unieron a la pareja asiática en el hall de la entrada.
- Bien, Corpse Bride, - emitió Santana - quédate quietecita y déjanos desnudarte.
- Kurt... ¿no podemos ser sólo... chicas propiamente dicho? - pidió Rachel.
- Oh, ¿te refieres a Britt y a mí? Descuida, no eres mi tipo. No me gustan las enanas, y tampoco es que haya en ti nada que no conozca.
Rachel puso los ojos en blanco, y aún destrozada, dejó como un verdadero cadáver que las chicas la desvistieran.
Finn estacionó afuera de la iglesia y sin siquiera tomarse el tiempo de cerrar la puerta de su camioneta salió corriendo hacia adentro esperando encontrarse con su... ¿novia? En su lugar, sin embargo, la única persona que quedaba allí era su mismísima madre.
- Mamá... ¿dónde está Rachel? - inquirió, preocupado.
- Finn, ¿dónde has estado tú? Ella ya se ha ido y créeme, por cómo la vi, no cuentes con que vuelva.
- Pero... yo le envié un mensaje y...
- ¿Un mensaje? - pronunció, ubicando una mano sobre la mejilla del muchacho - Hijo, no puedes esperar que un simple mensaje enmiende lo que ocurrió. Fue grave... muy grave.
- Lo sé, y es por eso que necesito hablar con ella. Tiene que saber por qué lo hice... por qué creí que no deberíamos casarnos. Me asusté por un momento, pero...ahora estoy listo. Aún quiero seguir estando con ella, mamá. La amo, ella es todo para mí.
- ¿Y entonces por qué no estuviste aquí a tiempo? ¿Por qué esperaste hasta último momento para arrepentirte de lo que venimos planeando hace meses?
- Es que...
- Finn, tienes que darle tiempo. La has lastimado mucho, y no se le pasará de la noche a la mañana. Se lo debes.
El joven lo consideró por un momento... no quería aceptar esa realidad. No podía darle tiempo. Tal como había dicho, Rachel lo era todo para él, su vida entera, y no podía ía como estar en coma, o de otra manera, prácticamente muerto. Pero a su vez, su madre tenía razón. Él había cometido un terrible error, y que Rachel pudiera perdonarlo podría tomarle semanas... o quizás incluso más. ¿Cómo haría, entonces, para sobrevivir a partir de ahora? Inevitablemente las lágrimas volvieron a cubrir su cara al tan sólo imaginar una vida sin ella...
Carole lo abrazó, y él se sintió como un niño pequeño buscando consuelo en su madre pues ésta era la única que podría dárselo. Su vida acababa de convertirse en un verdadero infierno y él único culpable, estaba seguro, era él mismo.
-Esta es una situación grave, señoritas-dijo Kurt, al momento que él y las chicas salieron de la habitación de Rachel, ya que, después de todo lo que había ocurrido, la chica no había podido evitar quedarse dormida. Estaba alterada...y triste. Lo mejor sería dejarla descansar...
- Sí, creo que no había visto a Rachel así desde que la invité a Fondue For Two y le dije que hasta Lord Tubbington cantaba mejor que ella. - comentó Brittany, haciendo que Santana asintiera con una sonrisa traviesa.
Kurt suspiró, exasperado.
-No podemos dejarla así...-Mercedes miró a la puerta de la habitación con tristeza-Aún no entiendo qué sucedió con Finn, porque estaba perfectamente bien en el ensayo,pero...Rachel se merece algo mejor que todo este sufrimiento...
-¿Ahora sí puedes darte cuenta de cómo son los hombres?-le preguntó Santana, enojada, a Kurt- Y todavía quieres salir con uno, son una perdida de tiempo.
-¡Basta ya!-Tina comenzó a impacientarse-Tenemos que buscar la manera de que...Rachel supere todo ésto...
-Eso sólo será cuestión de tiempo...-dijo Mercedes.
De pronto, cuando todas se pusieron a pensar en alguna alternativa para curar a Rachel, de su habitación se escuchó un brusco sonido que los sobresaltó a todos. En un nanosegundo, volvieron a escuchar el llanto de la chica.
- Ésto es serio. Siento que Berry está pasando por algún tipo de metamorfosis y se va a convertir en una criatura verde y molesta como ella, pero aun más horripilante. - explicó Santana.
-¿Y qué podemos hacer?-preguntó Mercedes- El amor de su vida la dejó plantada, no es algo fácil de sobrellevar.
-Tienes razón.-Brittany y Tina asintieron.
-¡Estoy harto de todo ésto!-Kurt gritó, molesto, sin importarle en lo más mínimo si es que Rachel o los chicos llegaran a escucharlo-¡Rachel Berry no puede seguir así! ¡HA SIDO SUFICIENTE! Así que si no decide salir de su cuarto cuando se lo pidamos por las buenas...
-¿Saldrá por las malas?-supuso Mercedes.
Kurt se liberó de su postura a la vez que soltaba un suspiro.
-Tenemos que encargarnos de ella-dijo- Y ya sé lo que vamos a hacer...
¿Quieren saber qué es lo que Kurt tiene pensado? Pues entonces les pedimos algunos reviews que defintivamente ayudarán a que subamos el próximo capítulo pronto. ¡Por favor! Nos morimos por saber su opinión. Y por cierto, gracias por sus comentarios y/o tweets hasta ahora, de veras los apreciamos :)
Faithfully,
Mari & Vale ;)
