"Bastardos! Déjenme salir…!" Gritaba Romano dentro de la caja de madera en la que lo habían encerrado el Francés pervertido y el asombroso Prusia.
"No crees que debimos poner algunos agujeros para que respire?" Pregunto Francia comenzando a preocuparse.
Prusia soltó un suspiro y con un taladro comenzó a hacer unos cuantos agujeros. "Romano, no te muevas! No quiero perforarte!" reía Prusia.
"Idiota! Bastardo di merda! Figlio di puttana! Déjame salir!"
"Prusia! Se cuidadoso con el regalo, Romano es una versión limitada… Para nuestro amigo español" Murmuro lo ultimo para si mismo.
A veces se ponía a pensar en que era lo que España veía en Romano, no era educado como Italia, ni bueno en las artes y el comercio, el rubio francés siempre llegaba a la conclusión de que el español hacia todo eso por soberbia.
"Frankreich! Se hace tarde! A estas horas todos deben estar en la fiesta..." Advertía Prusia quien lo sacaba de sus pensamientos. "Y el asombroso Prusia no debe perderse la fiesta! Ayúdame con la caja!" Tomo la caja de madera con sus manos tratando de cargarla.
Francia solo se limito a asentir y hacer lo mismo. "Acaso los tomates te hacen obeso mi querido Romano?" Pregunto Francia.
"Chigiii~! Cuando salga de esta caja me encargare de que paguen!" Movía de un lado a otro la caja para que perdieran el equilibrio y lo dejaran caer.
"Prusia, sostenlo bien!" Ordeno Francia, al ver que su amigo albino empezaba a perder el equilibrio dejándole todo el peso a la fuerza francesa.
"Eso intento! Si no se moviera tanto!" Se quejaba el albino.
"Ya casi llegamos!" Animaba Francia con una sonrisa aliviada al ver la casa del español cerca.
"Idiotas!" Exclamaba Romano, sin indicio de querer dejar de insultarlos.
Podría decirse que eran los últimos en llegar a la fiesta, se detuvieron en la entrada de la puerta y bajaron la caja. "Francia, iré a por Spanien, cuida a Romano" Le pidió mientras se marchaba a buscar al español.
"Esto no ha sido nada fácil..." Suspiro Francia, algo cansado.
Miro de reojo hacia la caja de donde ya no se escuchaba ningún ruido proveniente de Romano, se habrá desmayado! N-No... En la caja había suficientes agujeros para que pudiese respirar... Estará dormido?
Francia suspiro y se recargo en la caja de madera, observando como cada vez llegaban los invitados y se escuchaba música española a lo lejos... Parecía muy divertido estar en la fiesta... Y el teniendo que esperar aquí...
"Francia!" Escucho una voz femenina que lo llamaba a los lejos.
El rubio rápidamente se giro hacia el origen de esa voz femenina y sonreía al ver de quien se trataba. "Seychelles!" Camino hacia la chica y le dio unos besos en cada mejillas.
"No haz cambiado en nada...!" Soltaba una pequeña risa al final y le sonreía. "No piensas entrar a la fiesta?" Ladeo la cabeza un poco y frunciendo un poco el ceño lo cual se le hacia un poco gracioso al francés.
"Oui mon amour, pero..." Miro de reojo la caja, tan silenciosa... Prusia se podría hacer cargo o no? "...Te estaba esperando" Le sonrió tímidamente ante su mentira.
La chica rio un poco y abrazo el brazo izquierdo del francés. "Entonces vamos!" Y comenzaron a caminar hacia la entrada.
Lo ultimo que vio el francés antes de irse fue la caja de madera, sintiéndose algo culpable.
"Fondo, fondo, fondo, fondo!" Exclamaba una multitud de personas rodeando al prusiano y a su hermano menor en una competencia de quien bebía más cerveza.
Quien asombrosamente, Prusia termino con todas las cervezas que le habían dado en un menor tiempo.
"Nadie puede vencer al asombroso yo! Lo siento West..." Reía malicioso ante su hermano. 'No se por que, pero siento que olvide algo...' Pensaba el albino algo confundido por el alcohol. 'Si no lo recuerdo, es por que no será nada importante! Kesesese~' Pensó el prusiano restándole la importancia.
"Escúchenme…!" Gritaba el canadiense desde afuera de la casa. "Déjenme entrar!" Había estado intentando entrar por todas las maneras posibles, pero la seguridad que había puesto el prusiano era difícil de burlar.
El canadiense arto de tratar de entrar a la fiesta, inflo sus mejillas como un niño pequeño y se fue de ahí, no sin antes darse cuenta de que había una caja de madera en la entrada, miro hacia todos lados buscando al dueño de la caja, pero sin rastros, la caja era de madera pero de roble decorado encima con pintura, de un lado tenia pintado la bandera… Francesa? Y de otro… la de Prusia? No estaba muy seguro, ya que con la escasa luz que había no podía decir con exactitud, trato de cargar la caja pero, definitivamente era muy pesada para el!
'Que hay en la caja como para que este tan pesada!' Se pregunto el rubio.
Decidió que seria mejor abrir la caja y revisar el contenido, aunque tan difícil como era cargar la caja, era difícil abrirla… 'Si esto es un regalo… Tendría que estar dentro de la fiesta…'
Termino de abrir la caja y observo el contenido. 'R-Romano…?' Alzo la ceja y se inclino a la caja tratando de despertarlo. "Romano…" Murmuraba, al mismo tiempo que le daba ligeros golpes en la cabeza.
Su mano tiro ligeramente del rulo de cabello del italiano, lo cual fue lo suficiente para despertarlo. "Chigiii~!" Se levanto algo confundido, pero más confundido el canadiense quien se cayó al suelo por la sorpresa.
"Canadá…? Donde diablos estoy?" Murmuro el castaño frotándose los ojos con las manos, lo último que recordaba era a Prusia y Francia metiéndolo en esa caja, y sobre el bastardo español.
Canadá suspiro. "En la casa de Spain, pero no podemos entrar" Se alegraba de que Romano no lo ignorara como los demás.
Romano actualmente ya no tenia intenciones de ir a la fiesta, ni siquiera estaba invitado! Pero al menos le gustaría ayudar a Canadá a entrar a la fiesta… "Canadá, entra a la caja hare que entres a la fiesta" Por mas raro que fuera no podía decir nada malo hacia Canadá, casi no lo conocía así que no sabia sobre que burlarse de el…
El canadiense hizo lo que el castaño le pidió, por la simple razón de que Romano le daba miedo, mientras que Romano cerraba la caja y le daba unos golpes a la puerta. "Oigan bastardos! Abran la stupida puerta!" Golpeo tantas veces hasta que escucho pasos acercandose a la puerta y el italiano escapo corriendo de ahi.
"Escucha chico maple, no estas invitad…!" Comenzaba a gritar un guardia hasta que observo al suelo la caja. "Un regalo…?" Observo en la etiqueta que venia. "Del asombroso Prusia y Francia…! Rápido, ayúdenme con esta caja!" Se inclino para cargarla pero se le hizo extraño que la caja no fuera tan pesada como aparentaba. "Uh… Olviden la ayuda!"
xD~! Por que sere tan mala con Canada? D;
Ya casi viene la parte interesante...! No se preocupen x3 !
Por ahora no me desido, lemmon o no? xL
Opiniones?:P Reviews? :3
Lean mis otros fics D;!
Kesesese~!
