Luego de aquello Ladybug no reaccionaba, seguía llorando, olvidándose de su alrededor.

Un trueno la alarmo, levanto su mirada de las palmas de su mano y lo supo, su mente se lo decía una y otra vez, tenía que levantarse, no era Hawk Moth que lo decía, era su propia voz, aun así, a pesar de que las palabras se repetían, sus piernas no respondían, no podía levantarse, pero tenía que hacerlo, las lágrimas aún se deslizaban por su rostro aunque estas tapaban su visión, ella no se iba a dar por vencida porque tenía cosas que hacer.

Como pudo se levantó, cuando lo hizo supo que tenía que ir donde Hawk Moth, no para entregarle el Miraculous sino para arrebatarle el que le quito.

Después de balancearse un buen rato por los edificios, llego a la guarida y lo miro retadoramente. No tenía por qué temer. Podía derrotarlo.

—Entrégame el Miraculous —Ordeno Hawk Moth alzando su mano. Sin embargo no se acercó ni un paso, siguiendo aún en el medio de la habitación.

—¡Nunca!—le grito— Nunca se lo entregare a una persona como tú.

—La mariquita se revelo… ¿Sabes que hago con los insectos que no me gusta?...los aplasto —Repuso y con un golpe al suelo con el bastón, ocasiono que miles de mariposas atacaran a Ladybug.

Provocándole rasguños por todo su cuerpo, a pesar de que se intentaba defender con su yo-yo, no era de mucho ayuda, pero lo que intentaban atacar más las mariposas eran sus cintas rojas donde se escondía el Akuma, se las quito dejándola con el cabello suelto y dejándola vulnerable al liberarla de la transformación.

—Sabes venir a atacarme con mis propias armas, es tonto —Le dijo acercándose hacia ella quien retrocedía pasos.

—Mataste a tu propio hijo —Exclamo asustada aun retrocediendo, apretando fuertemente el anillo de Chat Noir.

—No lo entenderías, no lo sabrías, pero si me das el Miraculous volveremos a ser una familia feliz —Quedando a unos metros de una temerosa Marinette.

—Nunca, como voy a confiar en una persona que mato a su propio hijo para hacer realidad sus planes —Le dijo mirándolo fijamente.

—No te equivoques, tú lo mataste y no estaba en mis planes asesinarlo—Le explico acercandose cada vez más cerca de ella.

Marinette empezó a correr al sentir su aproximación, pero Hawk Moth con su bastón la hizo tropezar cayendo al suelo, se dio la vuelta y él le agarro un brazo bruscamente, el cual su mano tenía el anillo.

—Ríndete…sin tu Miraculous no puedes pelear—Repuso intentando que abra los dedos de sus manos para quitarle el anillo.

Ella le pego una patada y siguió retrocediendo hacia atrás gateando por el suelo. Se puso el anillo que intento tomar y se transformó. Un traje negro la envolvió, con las orejas y la cola y el instrumento básico, el bastón.

—Aún tengo el Miraculous de Chat Noir y si aún puedo pelear, no me rendiré—Le dijo levantándose del suelo y corriendo hacia el dispuesta a golpearlo con el bastón, mientras sus pasos resonaban en esa habitación, como la lluvia que se había originado allá fuera.