Hogar.
Por Alisse.
Capítulo III.
Para Wally fue como una eternidad y una parte de él deseara que así continuara por mucho rato más. Durante los cinco años que había estado en la otra dimensión, había deseado miles de veces poder estar cerca de su tío otra vez, tener la oportunidad de hablarle y pedirle consejo. Pero si lo pensaba bien, ahora que estaba con él, no estaba seguro de lo que debía decirle.
-¿Dónde estuvieron todo este tiempo?- le preguntó Barry, devolviéndolo a la realidad. Se separó de él y lo miró a los ojos –Todos pensamos que los dos habían muerto después que los golpeara ese rayo…
-Bueno, no exactamente- replicó Wally, sonriendo levemente –Fuimos llevados a otra dimensión y hemos estado ahí hasta hoy…
En esos momentos fueron interrumpidos. La puerta se abrió bruscamente, dejando ver a un joven vestido de amarillo y rojo, cabello castaño y el logo de un rayo en el pecho. El muchacho los quedó viendo desde la puerta, ojos muy abiertos y sin moverse. Miraba a Wally fijamente, como esperando palabras que confirmaran sus sospechas.
-Pensé que nunca llegaría a ver el día que estés cerca de un minuto en silencio- dijo Wally, sonriendo ampliamente. Bart sonrió ampliamente y soltó un grito de alegría. Esa era la simple señal que el muchacho estaba esperando.
-¡Wally!- exclamó, feliz.
En menos de un segundo Wally sintió que un par de brazos lo rodeaban por a la altura del pecho (no por nada habían pasado sus buenos años) pero a diferencia de aquella vez cuando llegó el chico del futuro y se abrazó a él como si fuera una lapa, Wally esta vez respondió al gesto de la misma manera, sonriendo por la muestra de cariño de su primo.
-¡De verdad eres tú!- exclamo el chico, mirándolo con una gran sonrisa -¡Gar dijo que eras otro Wally pero yo estaba seguro que no podías ser otro!
-Tranquilo Bart...- dijo Wally, riendo un poco y en parte encantado por la reacción del muchacho, que se notaba a cada momento más emocionado. Contrario a sus palabras, Bart no parecía querer quedarse tranquilo.
-¡Y ahora eres Flash!- agregó esta vez el niño, mirándolo impresionado de arriba abajo -¿Eres más rápido?- preguntó, sus ojos brillando -¿Te gustaría que hiciéramos una carrera los dos? Podemos invitar al abuelo, si es que se atreve…
-Bart…- esta vez fue Barry el que tocó el hombro de su nieto, esperando así que se calmara un poco y al menos respiraba y tomara aire para continuar hablando, pero parecía que eso no sería suficiente.
-¿Dónde has estado todo este tiempo?- le preguntó Bart, sin escuchar las palabras de los otros dos -¿Por qué les dijiste a los otros que no eras tú?
-Bart, más lento- replicó Wally, sonriendo levemente y poniendo sus manos sobre los hombros de su primo -Ya tendremos tiempo para hablar y les contaré todo...
Fue en ese momento que Wally y los otros dos velocistas sintieron muchos pasos llegar a la habitación en la que ellos estaban. Al mirar, Wally se encontró con muchos de los que fueron sus amigos en esa dimensión, que lo miraban con sorpresa. No estaban sólo los de la Liga, sino que algunos de Young Justice que no estaba preparado para enfrentar.
Pero nada se comparó cuando notó a Artemis, sintió que su estómago se retorcía cuando sus miradas se cruzaron por algunos momentos. Ella estaba vestida como Tigress, pero sin la máscara. Lo miraba fijamente y sin querer, por la insistencia de sus ojos, se sentía ligeramente más nervioso…
Sentía miedo de tener que enfrentar a todos.
Antes que cualquiera alcanzara a decir algo, se escucharon algunos quejidos desde la cama. Al voltear, Wally se dio cuenta que Linda estaba despertando otra vez.
-¡Linda!- fue a su lado rápidamente y tomó su mano, esperando así que ella pudiera despertar. Poco a poco, después de lo que a Wally le pareció una eternidad, ella abrió levemente los ojos, mirando a su alrededor.
-Wally...- murmuró ella, cuando lo vio.
-Aquí estoy- dijo él, rápidamente. Se dio cuenta en esos momentos que, por el reencuentro con Barry, había olvidado el mensaje que ella le había dejado con los doctores -Linda, dime por favor que los chicos están con Kara...- le dijo Wally, apretando su mano.
-No... ella se retrasó, no llegó a casa- murmuró ella, con voz débil -Algo le hicieron en el camino, avisó a Jessie que necesitaba ayuda.
-Entonces...- Wally comenzó a temer lo peor con las palabras de la chica, miles de malos escenarios por su cabeza. Ni Kara (Supergirl) ni Jessie Quick lograron defenderse de ello.
-Habían dos de ellos, Wally- continuó ella -Habían dos Zoom.
-¿Qué?
-Sí, los vi- asintió ella -Uno de ellos dijo que era el que había hecho que cambiáramos de dimensión- continuó hablando Linda, con cada palabra, Wally sentía que se sentía peor -Él se llevó a los niños, Wally. El otro Zoom se quedó conmigo, trabajan juntos los dos.
Wally guardó silencio, pensando. ¿Cómo fue capaz Hunter de comunicarse con Zoom? ¿Por qué ambos se conocieron?
Según tenía entendido, en la otra dimensión no había ningún Zoom, el otro Wally West no tuvo que enfrentarse a él, entonces, ¿por qué Hunter tomó ese nombre? Se sintió tonto al no haber pensado en eso antes.
-¿Los niños?- Bart se adelantó hasta que fue visible para Linda y para Wally -¿Hablan de Irey y Jai?- les preguntó el chico del futuro. Wally lo miró con el ceño fruncido, confuso por lo que el otro le había dicho.
-¿Cómo es que tú sabes de ellos?- le preguntó Wally.
Linda también miro a Bart, y no se demoró demasiado en darse cuenta que no era el mismo al que ella estaba acostumbrada en la otra dimensión, el traje era diferente. Fue ahí que se dio cuenta de la presencia de otro Flash.
-¿Dónde estamos, Wally?- le preguntó al pelirrojo, mirando esta vez a los demás héroes que observaban en silencio cerca de ellos.
Linda pasó los ojos por todos ellos, encontrándose con la chica rubia que no tardó en reconocer. Comprendió lo que ocurrían.
Habían regresado.
Todo había pasado demasiado rápido, incluso para él (que ya es decir mucho). Había estado en su casa, con Linda y los bebés, en espera de Kara, la prima de Superman, que era la niñera "oficial" de los gemelos.
Para suerte de ambos padres, no les había costado demasiado encontrar a alguien para que cuidara a los niños cuando ambos trabajaban tenían que salir de urgencia. Una vez que lo había comentado a sus compañeros de Liga, Clark se había ofrecido a hablar con su prima sobre el asunto y ella había aceptado inmediatamente ayudarlos y, por lo que se notaba y a pesar de la edad, los chicos la adoraban.
Aparte de Kara, Iris también los ayudaba mucho con los niños, aunque a Wally no le gustaba molestarla demasiado con ello, aunque se notaba a kilómetros que ella lo hacía muy feliz.
En fin, durante esa tarde que parecía tranquila ambos esperaban a Kara que llegara cuando un llamado interrumpió la conversación que Wally y Linda tenían, una vez que habían logrado hacer dormir a Jai después de lo que parecía una eternidad.
-Es el museo de Flash- escucho decir a Terrific a través del comunicador de la Atalaya -Algo lo hizo explotar, ¿puedes hacerte cargo?
-Sí, no hay problema- contestó el pelirrojo, poniéndose de pie y cambiándose ropa. Linda lo miraba con resignación –Voy para allá.
- ¿Necesitas apoyo?- preguntó Terrific.
-Eh, no...- contestó Wally, aun tratando de procesar todo lo que estaba ocurriendo. Pensando y pensando, no podía pensar en alguien que quisiera destruir el famoso museo -Le avisaré a Jay y a Bart para que vayan conmigo, nosotros nos encargamos.
-Como digas...- dijo Terrific, terminando con la comunicación.
A Wally le gustaba esa cierta independencia que tenía con la Liga. Él y los demás velocistas se hacían cargo solos de Central y Keystone y nadie lo cuestionaba, ni siquiera Batman y mucho menos Superman. Casi nunca requerían ayuda de la Liga para solucionar sus problemas y eso era genial, ya que le daba cierta autoridad sobre la ciudad frente a los demás héroes. En cierta forma era lo mismo que pasaba con Batman en Gotham.
En muy poco tiempo, eso sí, comenzaría el desastre del día, de forma tan rápida que pareció que a él y a sus dos amigos lo golpearon muy fuerte, derribándolos sin mucho que pudieran hacer al respecto. Mientras él y Jay trataban de averiguar qué había pasado con el museo y su destrucción, de pronto al frente de él apareció. No tardó en reconocerlo.
Para Wally fue como ver a un fantasma en frente de él, tanto así que sintió que su corazón se detenía por algunos instantes. Fue después de unos cuantos segundos que se dio cuenta que éste no era el mismo Zoom por el que había terminado viajando por distintas dimensiones. Eso no lo hizo ponerse más tranquilo, la verdad.
Sobre todo porque, en sus brazos, éste tenía a Linda de rehén.
-¡Déjala!- gritó el pelirrojo, preocupado por lo que podría pasarle a ella si se quedaba mucho más tiempo así. Por su mente pasaron miles de posibles escenarios en tan sólo unos pocos instantes, ninguno con un final feliz.
-Waaaly...- dijo Zoom desde el lugar en que estaba y Wally notó que su voz sonaba demasiado extraña para su gusto -¿Coooomoestaaaasss parauna carrerrra?- dijo e inmediatamente se fue a correr con Linda de prisionera.
Wally lo siguió lo mejor que pudo, tratando de encontrar alguna explicación sobre la extraña manera de hablar que tenía, que parecía ser tan rápido que no era capaz de controlarlo.
Fue en esa pelea que Wally se enteraría que ese Zoom no era otro que Hunter, el que fuera su amigo en la policía y aliado en su papel de Flash, que al tratar de usar la cinta cósmica que estaba en el Museo de Flash prácticamente le había explotado en la cara (junto con el resto del museo, además) con las atroces consecuencias a la vista. A simple vista se podía ver que era un velocista, pero el pelirrojo no estaba del todo seguro que así fuera.
Pero dentro de todo ese desastre, no podía evitar sentirse triste y frustrado. Había tratado de actuar correctamente al negarse a ayudar a Hunter cuando le pidió que retrocediera en el tiempo, pero no era justo que Linda tuviera que pagarlo. Sentía impotencia al darse cuenta que quizás, no sería capaz de protegerla.
Después de aquella pelea en la que Wally había perdido miserablemente, él y Linda habían terminado extrañamente en la dimensión a la que ya estaba resignado que no volvería, por más que lo hubiese deseado en su momento.
Linda, que continuaba acostada, no tardó en darse cuenta de lo que ocurría, volvió hacia Wally una mirada entre confusa y algo temerosa, como tratando de confirmar sólo con ella lo que pensaba. Por alguna extraña razón se sentía muy nerviosa… y aunque no se lo deseaba reconocer, se trataba de la presencia de todos ellos, que parecían juzgarlos en silencio y duramente por lo que había pasado años atrás… o al menos esa era la impresión que a ella le daba desde la posición en la que estaba.
Sólo Bart se atrevió a romper aquel incómodo silencio.
-¿Son ellos, cierto?- insistió el joven, viéndolos con esperanza en su mirada. Wally necesitó unos momentos más para darse cuenta que hablaba de Irey y Jai. Tomó nota mental que necesitaba preguntarle acerca de ese tema, ¿cómo era posible que él conociera sobre los mellizos? -A pesar de todas las diferencias en el tiempo, igual nacieron...
-Eh...- Wally lo quedó viendo con el ceño fruncido, tratando de saber a qué se refería el muchacho con sus dichos.
-¡¿Qué está pasando aquí?!- interrumpió el momento Nightwing, que hasta el momento no se había decidido a intervenir debido a la sorpresa que le causaba todo ello. Se adelantó unos pasos del grupo en el que estaba y llamó la atención de los velocistas y de Linda –Ustedes dijeron que no eras nuestro Wally West y, que yo recuerde, él murió hace unos años.
Wally trató de ignorar el escalofrío en su espalda al escuchar las palabras del que fuera su mejor amigo en mejores tiempos, pero la verdad era que a pesar de sus palabras y lo duro del tono con que habló, Wally no se sintió ofendido ni tampoco escandalizado por las palabras que le dijo. Sabía que se debía más que nada a temor a recibir una respuesta negativa ante su pregunta no dicha.
Que simplemente era: ¿Eres el mismo Wally West que fue mi mejor amigo?
-Nightwing…- comenzó a decir Barry, que se notaba molesto por la agresividad que había en las palabras del héroe de Blüdhaven.
-Sí lo soy- interrumpió a su tío el pelirrojo, tratando de evitar algún tipo de enfrentamiento entre Barry y Dick. No lo deseaba, mucho menos en esos momentos en los que no podía olvidar a sus pequeños –Si lo negué fue porque no estaba seguro que habíamos regresado a esta dimensión o estábamos en otra, pero Barry después terminó por confirmarlo- agregó luego Wally, y se dio cuenta perfectamente de cómo Linda apretaba mas su mano desde el lugar en el que estaba, pero sin intervenir en ningún momento.
Por algunos momentos, nadie de ellos se movió ni dijo nada, tampoco Wally, que sólo los observaba fijamente, sin estar seguro de lo que debía decir o hacer en esos momentos. Aunque después de analizarlo, la verdad era mejor idea el poder ir a buscar a los bebés e intentar rescatarlos, no deseaba pensar en lo que esos lunáticos podrían estar haciéndoles en esos mismos momentos en los que él perdía el tiempo con ellos.
-Tienes que explicar- dijo de pronto una voz, que él supo identificar perfectamente que era Batman, haciéndose notar recién en esos momentos en una posición cercana a la que estaban todos en esos momentos. Sin saber del todo la razón, Wally no pudo evitar el ponerse a la defensiva a partir de ese momento.
-Lo haré, les contaré todo lo que quieren, pero no ahora- contestó él y antes que cualquiera pudiera decir cualquier cosa o moverse siquiera, él y Linda se habían ido de la sala.
Tan rápido había sido en su movimiento, que ni siquiera Barry había logrado detenerlo. Aunque la verdad era que ni ganas tenía.
Reconocido Kid Flash B-03.
-¡¿Viste abuelo lo rápido que está?!- preguntó emocionado Bart después de unos momentos -¡Definitivamente Wally ha mejorado mucho!
En el lugar en que estaba, de pronto una chica rubia dio media vuelta y se alejó de ahí, metida en sus pensamientos y tratando de ordenar sus emociones. No se dio cuenta que había sido seguida de cerca hasta el momento en que sintió que la habían tomado del brazo. Al mirar, se dio cuenta que había sido Kaldur, que la miraba con seriedad.
Ambos se quedaron mirando fijamente durante unos instantes, hasta que Kaldur suavizó su mirada y soltó un suspiro.
-… ¿Está todo bien?- preguntó después de unos momentos y, para su sorpresa y tranquilidad, Artemis terminó sonriendo sin desviar su mirada.
-Sí, Kaldur- murmuró con suavidad –Creo que estoy sorprendida, igual que todos…- contestó ella.
Kaldur terminó por asentir, para luego abrazarla. Artemis le correspondió, cerrando los ojos y tratando de no pensar en todos aquellos sentimientos que sintió dentro de ella cuando se dio cuenta que frente a ella estaba Wally, el mismo Wally que había significado todo para ella…
Pero que se había olvidado de ella y había comenzado una nueva vida en otra parte y con otra mujer. Y sólo con pensar eso le daban deseos de golpearlo.
Linda se afirmaba con fuerza de Wally, tratando de no marearse debido a la fuerza de los movimientos de la corrida que el pelirrojo llevaba. No tenía idea de hacia dónde la llevaba, pero no era que le importara mayormente.
-Wally…- comenzó a decir, pero el otro ni siquiera la miró –No puedo creer que tengas tanta dignidad después de huir tan cobardemente…
-¿Huida cobarde?- replicó el otro, sonando desentendido ante sus palabras –Para nada, sólo me preocupaba el que tuvieras que soportar todo el interrogatorio tú sola mientras yo tenía que buscar a los niños.
-Sí, claro- replicó Linda, haciendo los ojos al cielo –Hagamos que te creo…
-¿Y por qué no habrías de creerme?- preguntó Wally, deteniéndose.
-Estaba hospitalizada, dudo que se hubieran atrevido a interrogarme en esas condiciones- contestó Linda.
-Eso crees- replicó Wally, sonriendo levemente y avanzando. Linda no se había dado cuenta, pero en algún momento de su "huida" había vuelto a formar su máscara con energía de la speedforce.
-¿Dónde estamos?- preguntó Linda, frunciendo el ceño.
-Donde sé que no te molestarán mientras busco a los bebés- contestó Wally, tocando el timbre.
En el interior se escucharon algunos ruidos y luego se abrió la puerta. En frente de ambos estaba Hartley Hataway. Continuaba con el cabello largo y expresión de querer mandar todo al pudrirse que tenía las últimas veces que Wally lo había visto.
-Flash… ya le dije que…- comenzó a decir el hombre, hasta que se dio cuenta de quién era la que estaba en brazos. La quedó viendo con la boca abierta -… ¡Linda!... entonces…- miró nuevamente a Flash y se encontró con el pelirrojo, que sonreía ampliamente -¡Wally!
-Hola Hartley- sonrió Wally ampliamente al ver de nuevo a su amigo –Disculpas las molestias, pero necesito tu ayuda…
No hay mucho qué decir... sólo pedir disculpas por la demora en la actualización y agradecer a los que siguen la historia.
Nos vemos... o leemos, en realidad.
