Disclaimer: todos los personajes de Naruto son de Kishimoto
El peor de los escenarios.
Cuando abandoné la mente de Naruto, mi primera tarea fue encarar a Hinata, quien al ver que regresaba, de manera instintiva lanzo dos preguntas "¿Ino-chan te encuentras bien? ¿Cómo esta Naruto?" aunque de inmediato, al darse de lo que imagino creyó fue una descortesía (la cual honestamente, no noté) se disculpó de inmediato.
―No te preocupes Hinata, no pasa nada ―le respondí con una sonrisa mientras me sacudía un poco― Naruto va a estar bien, va a despertar. ―respondí, pude ver como su rostro se iluminaba por mis palabras, decidí ser honesta de una vez con Hinata y no darle falsas esperanzas―. Pero necesitara nuestra ayuda para que pueda recuperarse por completó.
Sorpresivamente, Hinata asintió enérgica. Supuse que la noticia de que Naruto despertaría fue suficiente para compensar el hecho de que Naruto necesitaría ayuda para recuperarse… O eso creí. Tardó en caer en cuenta, regresando su mirada hacia mi persona con la intensión de preguntar pero Sakura se le adelantó a ello.
―¿Recuperarse de que Ino?
―Amnesia.
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Nuevamente, me reuní con Hokage-sama, Tsunade-sama, Shizune-san, Sakura y esta vez Hinata nos acompañaba. Presenté de inmediato mi informe preliminar acerca de la condición actual de Naruto.
La idea de que Naruto pudiera sufrir amnesia era una que Tsunade ya se había planteado, pero no había expresado como tal. Así mismo, mi teoría y deducción del posible daño cerebral de Naruto concordaba con los hipótesis de Tsunade-sama tras los y exámenes y observaciones iniciales de Tsunade-sama cuando Naruto regresó a la aldea y tras escuchar y leer el reporte de la misión. Aunque las tomografías salieron bien en ese entonces, Tsunade supuso que se debía a la habilidad regenerativa del Kyuubi sobre Naruto.
―¿Cuánto tiempo estimas para que Naruto pueda despertar? ―cuestionó el Hokage, pregunta que no pude responder con certeza. Naruto podría despertar dentro de una semana o tres años, no estaba segura de cuanto tardaría. Hokage-sama me preguntó si podría acelerar el proceso, pero la cuestión aquí no era velocidad, si no constancia; con la situación tan delicada de Naruto, prefería que la recuperación de su conciencia fuera algo paulatino y no acelerado.
Termine preguntándome porque la prisa con despertar a Naruto… No tarde mucho en dar con la respuesta. Si después de Madara, la cuarta guerra; surgió una amenaza tan grande como la sufrimos hace poco aun con el conocimiento de la existencia de personas como Naruto y Sasuke… ¿Que impedía que apareciera otro ser similar, que sufriéramos otra amenaza del mismo tipo? Me parecía triste que la existencia de Naruto en estos momentos fuera más como la de un tipo de arma… Pero por desgracia resultaba en un mal necesario. Vivíamos en calma y relativa paz… una paz muy tensa. Agradecía que el ciudadano común no se percatara de este hecho.
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Los días se convirtieron en semanas, y estas en meses y Naruto seguía sin despertar; aunque no todo era malo. Tras recibir la noticia de que Naruto despertaría a su momento, Hinata se veía mucho más animada, aún lo visitaba periódicamente, pero ya no pasaba veinticuatro siete a su lado; se veía mucho mejor, tanto Sakura como yo nos aseguramos de que no descuidara algo muy importante, sus amistades.
Naruto por otro lado, avanzaba considerablemente bien, lento pero seguro. En los tres meses que habían transcurrido, pude ver como más un sesenta por ciento de la conciencia de Naruto se había restaurado; aún no podía, ni debía interactuar con ella; pero era bueno ver el progreso.
En cuanto a mi persona… Bueno, tener un enlace mental con Kurama resultó en una verdadera experiencia, resultaba difícil aburrirse cuando tienes alguien con quien hablar todo el tiempo. No tan solo me informaba del progreso de Naruto, cada cuanto montaba una que otra conversación sobre cualquier tema… una lástima que tomo tanto tiempo entender a las nueve bestias, pudimos ahorrarnos mucho sufrimiento si jamás se les hubiera tratado como se les hizo.
Tras meses transcurrieron y yo no me encontraba en Konoha, me encontraba en Kumogakure acompañando junto Choji y Shikamaru. Hokage-sama me había dado permiso para acompañar a mis amigos, y Tsunade-sama dijo que no me preocupara, cualquier eventualidad que presentara Naruto ella podría manejarla.
Mientras Shikamaru y yo atendíamos algunos asuntos con el Raikage, Choji pasaba un rato con cierta morena pelirroja, no podía evitar sentirme feliz por él; las cosas entre él y Karui marchaban muy bien.
«Ino » la voz de Kurama resonó en mi mente, debía de haber hecho algo impropio o inusual ya que el Raikage se percató de ello.
«¿Sucede algo Ino?» preguntó Shikamaru extrañado. Sacudí mi cabeza y me vi obligada a excusarme ante las repetidas llamadas de Kurama.
Salí del salón del Raikage y me dirigí a un lugar más tranquilo donde pudiera hablar con Kurama.
«¡Ya, tranquilo! ¿Qué sucede Kurama?»
«Naruto despertó.»
«¿Despertó?» pregunte extrañada, pero no sorprendida. Guarde silencio por unos segundos «¿Sucedió algo con la técnica, se disparó, aceleró, algo?»
«Nada» replicó Kurama «progresaba como siempre; los cambios no eran muchos desde que saliste de Konoha hace una semana.»
«Bueno, no es imposible que despertara a medio andar» respondí mientras tomaba asiento «considerando que gran parte de la conciencia de Naruto estaba restaurada. El que despertara se encontraba en mis pronósticos a estas alturas. Dime, Naruto está solo.»
«No, está siendo atendido por Sakura y Tsunade.»
«Ok. Dime que hay de Naruto como tal.»
«No recuerda nada» guarde silencio por unos segundos.
«¿Cómo?» pegunté intrigada.
«Exactamente eso. Naruto parece no recordar absolutamente nada acerca de quien es, ni quienes son Tsunade y Sakura» ¿Perdida completa de memorias…? No, no podía simplemente tomar eso como única posibilidad.
«¿Puede hablar?»
«Sí, si puede.»
«¿Es Naruto?»
«¿Disculpa?» cuestionó Kurama ante mi pregunta.
«Supongo que aún es muy pronto para determinar eso; me refiero que si Naruto se siente como "Naruto". Patrones de comportamiento similares a los que mostraba antes de caer inconsciente» Kurama no me respondió por los siguientes segundos.
«¿Disculpa?»
―¿¡Que si sigue siendo el mismo payaso amante de Ramen!? ―termine gritando al aire, asustando a un ninja de Kumo que pasaba frente mío… Me sonroje de la pena.
«Si lo pones de esa manera… acaba de exasperar a la chica Sakura…»
«Es un inicio» replique mientras me calmaba y sentaba de nuevo «Como dije es muy temprano para determinar qué tan profunda es la pérdida de memoria, es posible que simplemente no pueda acceder a sus recuerdos, o en realidad sufra de una amnesia bastante agravada… no lo sé. Lo examinare cuando regrese dentro de unos días, hasta entonces, mantenme informada quieres.»
«Como gustes.»
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Tarde una semana más en regresar a la aldea, y cuando lo hice, fui recibida por Sakura justo a la entrada. No tuvo que actualizarme tanto acerca del estado actual de Naruto ya que Kurama me mantenía al tanto cada cuánto.
Honestamente, la situación de Naruto no se veía del todo mala… Ok, Naruto había retrocedido algunos años mentalmente. Según lo que Kurama y Sakura me habían explicado, sentían que lidiaban con el niño escandaloso de once años que recordábamos. Salvo por eso, en esencia, Naruto seguía siendo Naruto; conservando muchas de las características que lo hacían ser el chico que conocíamos desde pequeños. Claro, el que no recordara nada de nada era un problema, pero la situación no se veía del todo mal en primera instancia.
Antes de dirigirme a donde se encontraba, le pregunté a Sakura si no le importaba si tomaba un baño antes, no le dio importancia a ese hecho y acordarnos vernos donde Naruto dentro de un par de horas ya que Hokage-sama insisto estar presente cuando lo examinara y en estos momentos se encontraba ocupado… Y conociendo su tendencia a llegar tarde, tendría tiempo suficiente para descansar, bañarme y arreglarme.
Transcurrida las dos horas, hice presencia en los niveles bajos del hospital, encontrando frente al mirador de la habitación se encontraba Kakashi-sama de brazos cruzados y con una expresión divertida… Sin mencionar que se escuchaba un extraño escándalo proveniente de la habitación de Naruto.
―Oh, hola Ino-chan ―me saludó tranquilamente cordialmente y con una sonrisa divertida― te has puesto bastante elegante.
―Gracias por el cumplido Hokage-sama ―respondí al saludo de manera cordial. Después de pasar tanto tiempo llevando la ropa de chounin de la aldea, lo primero que hice fue ponerme una larga falda y mi top purpura sin mangas, me sentía mucho mejor en mi atuendo de siempre. De inmediato, me acerque al mirador de la habitación donde pude observar a Sakura y Shizune conteniendo a una Tsunade furiosa, mientras que Hinata escudaba a un Naruto despierto, jovial y haciendo caras a la anterior Hokage.
―Naruto siendo Naruto ―comenté aliviada al verlo despierto, riéndose y enérgico, era una buena señal.
―Así es ―asintió Kakashi― dime Ino, ¿vas a entrar?
―De hecho… me gustaría examinarlo a solas si es posible.
―¿Sola? ¿Alguna razón en particular?
―Soy la única persona de los presentes con la que no ha tenido contacto en esta última semana, prefiero poder hablar con él sin ningún tipo de distracciones para ver cómo se comporta, me será más fácil entrar en sus memorias si él me da permiso y se siente cómodo y no… ―contiene exponiendo mi punto hasta que Kakashi-sama me detuvo algo nervioso… creó que lo abrume un poco con mi explicación.
Kakashi-sama golpeó el cristal un par de veces, consiguiendo la atención de quienes se encontraban en el cuarto, salió Sakura y tras saludarla le explique lo que quería hacer; de inmediato llamó a Tsunade-sama, quien salió y nuevamente expuse mi punto. Con su aprobación, terminó por llamar tanto a Shizune como a Hinata; una vez con todas afuera, era hora de trabajar.
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Cuando abrí la puerta, pude escuchar a Naruto vociferar algunas palabras contra Tsunade-sama… Probablemente se arrepentiría después. Sin embargo, sus insultos se detuvieron cuando entre a la habitación, gire para verlo con sus ojos bien abiertos y sin habla.
―Naruto-kun ―lo salude entregándole una sonrisa. Naruto asintió.
―Si… o eso creo… ―respondió algo ido, rápidamente sacudió su cabeza y agregó nervioso― Así me llaman todos.
―Porque ese es tu nombre.
―Sí, lo entiendo, es solo que no lo recuerdo… ―respondió nervioso rascándose la nuca sentando en su cama. Me acerque y senté en una de las sillas al lado de la cama.
―Mi nombre es Yamanaka Ino, pero puedes llamarme Ino si quieres; soy una de tus amigas
―Puedo… ―la mirada de Naruto mirada se volvió esquiva y extrañamente empezó a rascarse la mejilla, no me había dado cuenta, pero Naruto se encontraba algo sonrojado―… ¿Puedo llamarte Ino-chan?
Abrí mis ojos de golpe ante su pregunta, incluso, me enderece de la impresión.
―Sabes… ¿Que significa el "chan"? ―pregunté curiosa. Naruto asintió enérgicamente.
―Hinata los usa mucho, me dijo que se llaman honoríficos y como se usan, también sus significados ―respondió para seguidamente explicarme el uso de cada uno de los distintos honoríficos. De verdad me sentía hablando con un niño pequeño en el cuerpo de un hombre. Suspire negando con la cabeza.
―Sí, ya entendí, Naruto, se lo que significan ―lo interrumpí, consiguiendo una vez más su atención― dime Naruto, ¿Sabes porque estoy aquí verdad?
―Eh… ¿Porque estoy enfermo?
―No estas enfermo Naruto ―replique recostándome al espaldar de la silla― No el sentido convencional ―Naruto ladeó la cabeza, probablemente confundido.
―Pero, no puedo recordar nada, ¿Eso no me hace un enfermo? ―preguntó ingenuo
―Te hace más un lesionado que un enfermo ―respondí, empujándolo por la frente y sacándole una risa… Por algún motivo sentía miradas nada discretas hacía mi persona detrás del mirador.
―Veras Naruto, hay dos posibles razones por las cuales no puedas recordar nada: o bien no puedes acceder a tus memorias como tal, o en verdad has perdido parte de ellas por alguna lesión. Yo vengo a determinar eso, y para ello necesito tu cooperación.
― ¿Cooperación…? ¡AH! Necesitas mi ayuda ―respondió con una sonrisa. Tenía que recordar de usar palabras más sencillas con Naruto. Asentí
―Dime Naruto, ¿Ya te han explicado lo que Sakura, Hinata, Tsunade, todos nosotros somos, de lo que somos capaces? ―ante mi pregunta, Naruto se mostró pensativo, era evidente que no le habían explicado.
―Nosotros Naruto, somos ninjas, y somos capaces de grandes cosas. Por ejemplo… ―nuevamente, me recosté en mi silla, forme un rectángulo con mis dedos frente a mi pecho apuntando a Naruto, usando mi técnica de control de cuerpo.
― ¿Eh? ¡AH! ¿¡Qué pasa, no puedo…?! ―se mostró tanto asustando, sorprendido al ver que sus manos y brazos se movían fuera de su control
―No te preocupes Naruto, soy yo ―le respondí con una sonrisa.
― ¡¿Enserio?, asombroso Ino-chan! ―replicó con una gran sonrisa, le sonreí de vuelta.
―Yo me especializo en el control de cuerpo de mis oponentes, así como el poder introducirme dentro de las mentes. ―explique mientras cancelaba mi técnica y le regresaba el control de su cuerpo a Naruto.
―¿De las mentes?
―Es decir, puedo meterme en tu cabeza, hablarte desde adentro de ella y controlarte a mi voluntad.
― ¡WOW Ino-chan, eres asombrosa! ―sus ojos mostraban un brillo realmente extraño, uno de asombro absoluto, no pude evitar sentirme alagada por dicho comentario, por más que era un poco incrédulo e infantil.
―Gracias Naruto-kun, pero yo no soy la única, tu también tienes habilidades especiales; no puedes entrar en las cabezas de otros como lo hago yo, pero si tienes otros talentos ―explique, nuevamente, sus ojos se iluminaron aún más― de hecho Naruto… lo creas o no, tienes un GRAN amigo viviendo dentro de ti.
― ¡¿En serio!? ―preguntó asombrado. Asentí con una sonrisa.
―Puedo presentártelo ahora mismo, después de todo, necesito hablar con él.
―Y como entremos a mi cabeza… Eso es confuso ―agregó pensativo.
―Lo es un poco, pero no tanto como crees; Kurama me contó que tú y él hablaban mucho ―expliqué con una sonrisa, esperaba que el nombre de Kurama despertara algún tipo de recuerdo, lo único que hizo fue mostrarme una expresión emocionada, y luego confusa.
Le pedí a Naruto que se sentara en el borde de la cama, obedeció de inmediato, me acerque a él y coloque mis manos en sus sienes, pidiéndole que cerrara los ojos y se relajara ―Respira hondo― fue mi última indicación activar mi técnica y embarcarme con Naruto dentro de su propia mente.
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―¡Ino-chan!, ¡Ino chan! ―lo escuché llamarme, podía verlo dar vueltas y vueltas en el vacío en medio de la obscuridad.
―Naruto ―lo llamé, viró en mi dirección, y fue entonces que la obscuridad se disipó llenando el espacio con aquella agradable luz… y revelando al enorme Kurama justo detrás de mí. Naruto sondeo con su mirada el enorme zorro con un asombro infantil.
―Asombroso… Tú… ¿Eres Kurama?
―Ya me tenías aburrido mocoso ―respondió Kurama mientras me acercaba de nuevo a Naruto― Es bueno verte despierto de nuevo.
Naruto estaba sin palabras. Y como no estarlo; le di una palmada para regresarlo en si ―Muy bien Naruto, eso es todo pero ahora, tengo que trabajar.
― ¡¿Qué, creí que te iba ayudar?!
―Y lo hiciste ―respondí con una sonrisa― el hecho de que te relajes me es de mucha ayuda.
No sabría cómo catalogar a un hombre haciendo un puchero, pero tengo que admitir que el caso de Naruto se veía algo tierno.
―Mira, si te portas bien, no tan solo me asegurare de que te den Ramen… ―tan pronto pronuncie aquella palabra, pode ver la tonta y agradable sonrisa de Naruto iluminar su rostro―… Sino que me asegurare de que te lleven a tu lugar favorito de Ramen.
Naruto guardó silencio por un momento, suspiró y terminó aceptando. Sonreí y le pedí una vez más que simplemente se relajara y pensara en su premio por cooperar antes de sacarlo de donde estábamos.
―Solo pare eso lo querías aquí.
―En realidad, esperaba que causaras más impacto en él; pero ya vi que no fue así ―repliqué resignada. Si algo como Kurama no sacudía las memorias de Naruto, lo único más fuerte que se me ocurría para hacerlo, era el ramen ―… El que se mantenga pensando en su premió será bastante útil para ayudarme a ver en sus memorias.
―¿Solo eso? ―cuestiono nuevamente Kurama, suspire.
―No quiero que nos acompañe porque no sé en qué estado se encuentra, no quiero preocuparlo ni estresarlo, mucho menos eso último. ―respondí firme―. Si se esfuerza de más, podría hacer mucho más difícil su recuperación. Lo importante aquí no es la potencia, si no la constancia.
Giré, dándole la espalda a Kurama, haciendo aparecer el cerebro de Naruto nuevamente y por fin poder explorar sus memorias.
―¿Huh? ―una extraña risa por parte de Kurama llamó mi atención, giré y le pregunté que era tan gracioso, respondió que lo descubriría al ver las memorias de Naruto. Arqueé la ceja ante dicho comentario, y le di poca importancia… aparente, ya que me dejo con la curiosidad. Obligatoriamente debería comenzar por las memorias más recientes de Naruto para poder moverme hacía atrás..
Me acerque a un costado del cerebro frente mío, extendí la mano, y sujetándolo firmemente, saque del mismo un pergamino que se desenrolló frente de mío con las memorias más recientes de Naruto… Fue entonces que entendí la risita de Kurama. No solo porque leí la perspectiva directa Naruto… Si no sus pensamientos.
"… Es linda, también huele bien, no me grita como Tsunade-obasan… ¿Huh? Que extraño, me duele abajo… también me incomoda, ¿debería revisar? No, mejor no; si lo hago, seguro se molestaría y me pegaría como Sakura-san… ¿Por qué… "
―Causaste una MUY buena primera impresión "Ino-chan" ―se burló Kurama… con una sonora carcajada―. Mucho mejor que la de cualquier otra mujer hasta ahora ―. Vergüenza, molestia, enojo… y otras emociones que prefiero no admitir en este punto… ya que terminaría dándole la razón a Kurama cuando me llamó "asalta cunas"
Solté el pergamino un instante, chasqueé mis dedos para que seguidamente retumbara el glorioso sonido metálico y la carcajada de Kurama silenciarse y convertirse en un quejido de dolor. Admito haber soltado una risita antes de proseguir con las memorias de Naruto.
― ¿¡Que rayos fue eso!? ―lo escuche quejarse de la enorme batea de metal que deje caer sobre su cabeza.
―Estamos en la mente de Naruto… puedo moldear este espacio a gusto… ―respondí divertida.
―¿Acaso estás buscando una pelea conmigo mujer… Te das cuenta con quien estas tratando? ―no le respondí, pero sentí en su voz una extraña satisfacción ante lo que había hecho. Lo que Kurama escuchó por respuesta de hecho fue mi sorpresa al no poder retroceder más en las memorias de Naruto.
―Como supuse… ―comenté al aire, intentando desenrollar más el pergamino que sostenía, tarea que no pude completar.
― ¿Que sucede? ―preguntó Kurama ahora intrigado.
―No puedo acceder a las memorias más antiguas de Naruto ―respondí mientras enrollaba el pergamino y lo introducía nuevamente dentro del cerebro de Naruto― Por lo visto, las memorias de Naruto se encuentran aisladas y por eso Naruto no puede recordar quien es, ni lo que ha sucedido ―explicaba mientras me elevaba para seguidamente colocarme en la cabeza de Kurama.
―¿Se puede saber qué haces ahí arriba mujer?
―Vamos a hacer un viaje Kurama ―respondí mientras formaba una combinación de sellos, el cerebro de Naruto frente de nosotros se desvaneció y el espacio alrededor nuestro empezó a quebrarse― Vamos a lo más profundo de la mente de Naruto a buscar sus memorias ―con un último sello el espacio a nuestro alrededor se quebró por completo, dejando nuevamente en la vacío y obscuridad… Fue en ese entonces que me di cuenta que algo andaba terriblemente mal con Naruto.
―Ino… ¿Esa técnica tuya funcionó? ―preguntó Kurama mientras descendía de su cabeza, colocándome frente a él.
―Si… si lo hizo ―respondí de manera autómata mientras estudiaba nuestros alrededores― y es eso lo que me preocupa…
―¿A qué te refieres?
―Ahorita mismo, nos encontramos en el subconsciente de Naruto, en su imaginación si quieres decirlo así ―respondí encarando a Kurama sin ocultar mi preocupación―. De aquí nacen los sueños que tienes cuando duermes. Este lugar debería ser un caos total, lleno de voces y figuras, recuerdos dando vueltas de un lado a otro...
―¿Como eso de ahí? ―Kurama señaló justo detrás de mí, pude ver desde la perspectiva de Naruto un momento que había leído recientemente, uno donde Hinata le entregaba un tazón de Ramen a Naruto.
―Si, como eso... ―respondí preocupada―. Incluso en pacientes amnésicos, este lugar es un caos, porque sus memorias aún existen pero no pueden acceder a ellas; pero aquí… no hay nada… Solo silencio
―¿No tienes alguna forma que podamos visualizar de manera más clara este sitio, algo así como hiciste con lo del cerebro de Naruto? ―pregunta valida de parte de Kurama, siendo un lugar tan abstracto, era difícil tener una imagen clara de la situación. Asentí y de inmediato, realice la combinación de sellos… algo de lo cual me arrepentí de hacer.
Sentímos el espació en nuestro alrededor estremecerse por un momento para luego... silencio. El suelo bajo mis pies erupcionó de manera violenta, un suelo de madera se formaba y extendía a lo largo y ancho.
Me asuste ante lo que sucedía, no se suponía que eso pasara. La mano de Kurama me envolvió y sentí como era llevada a su pecho, podría asegurar adopto una postura defensiva. No podía ver nada, solo escuchar madera quebrarse, pergaminos y hojas volar de un lado a otro y cristales romperse. ¡¿Que rayos estaba pasando!?
Cuando todo se silenció sentí como Kurama adoptaba una posición más normal, y su garra se habría, dejándome sin habla ante el paisaje que se pintaba frente a nosotros.
―Ino… ¿Que rayos se supone que esto…? ―sentí tanto asombro como preocupación en la voz de Kurama. Un estudió destrozado… El piso de madera agrietado, estantes vacíos y pergaminos desgarrados, quedamos y destruidos por todo el suelo, con solo unos pocos restantes en los estantes.
―Naruto… ―fue lo único que pude pronunciar. Digerir el estado actual de Naruto ya era por mucho difícil… Pero sabía que lo más problemático estaba por venir… Sería encarar a Naruto cuando saliera de aquí, sonreírle y decirle que todo estaría bien… sin soltar una sola lagrima al hacerlo.
Bueno, he aquí el tercer cap de este fic espero lo hayan disfrutado y como siempre, estaré a la espera de sus reviews, hasta la próxima, se despide su amigo AM :)
