El sonido del barco anuncia su llegada al puerto, el ruido provocado por el navío era sinónimo de noticias para los pobladores de la comunidad en la isla paraíso. Mientras la nave se acercaba, un señor entrado en años espera en la orilla del puerto, de cabeza rapada y arrugas en sus ojos pero con una mirada amable, junto a su bigote platinado una sonrisa; con a él se encuentran dos jóvenes, el primero de estatura media, cabeza rapada, usando su mano derecha para tapar su boca el bostezo por la pereza y una chica un poco más alta que su compañero, de cabello castaño recogido por una coleta alta y ojos grandes color castaño, miraba con dirección al barco mientras comía un pedazo de pan.

-Viejo, ¿estás seguro que ese es el barco?- responde el chico luego de bostezar

-De acuerdo con la carta del mi viejo amigo así es- responde

-Mmm…no entiendo, ¿porque los dejaste venir? A los vecinos no les gustan los extranjeros- comenta la chica luego de haber comido

-Es verdad pero no pude negarme- responde –de todas maneras, conozco a su familia desde hace mucho tiempo, estos días serán beneficiosos para ellos en especial a la joven Hanji –sonríe-

Unos minutos después de haber hablado con Eren, Hanji sale finalmente del camarote, portando sus clásicos lentes, una blusa amarilla ligeramente desgastada, con el cabello medio recogido simulando una coleta alta, pantalones de mezclilla azules y tenis negros; cargando una maleta azul marino en su brazo derecho mientras el izquierdo otra de ruedas color café oscuro.

Llevando las maletas consigo se dirige hacia la proa del barco, encontrándose con sus dos hermanos. Eren miraba con asombro el paisaje de la isla, mientras que su otro hermano, un poco más bajo de estatura que el ojiverde, cabello rubio con ojos azules como el mar le contaba con gran alegría unas anotaciones de una pequeña libreta que sostenía con mucho cuidado. Al igual que ella, tenían a su lado un par de maletas cada uno, siendo de los mismos colores de su hermana, nada más que Eren usaba las maletas azules y Armín las de color café.

Hanji deja su equipaje y comienza acercarse lentamente hacia el par, en el momento justo se lanza hacía ellos dándoles un gran abrazo por la espalda; sorprendiéndolos por el acto.

-!Hanji! No hagas eso!- dice Eren

-!Hermana! !Casi nos caemos del susto!- contesta Armín

-¿Acaso no puedo abrazar a mis dos lindos hermanitos?-

Luego de un momento de silencio -Sólo…no vuelvas hacer eso en el barco, ¿está bien? –finalmente responden los dos

-Me parece bien – sonríe la morena

Los tres siguieron observando el paisaje mientras el navío anunciaba su llegada al puerto.

-Hanji, ¿quiénes son esas personas?- pregunta Armín al ver el trío que se encontraba en la orilla del puerto

-Mmm… - observa por un momento en la dirección en la que se encuentran -Sólo puedo Distinguir al Viejo Pixis pero desconozco los otros dos, parecen que tienen la misma edad que ustedes, ¿Qué opinan?-

-Eso parece- responde Eren

-Muy bien, es hora de prepararnos para bajar – dicho eso, Hanji, Eren y Armín se dirigen a buscar su equipaje, esperando que el barco finalmente se detenga en el puerto de la isla

-¡Sean Bienvenidos a la Isla Paraíso!- saluda con gran entusiasmo el señor Pixis a los recién llegados quienes desembarcan; se acerca rápidamente hacia la morena dándole un gran abrazo –¡Hanji! ¡Tiempo sin verte!. Mira nada más, ya eres toda una mujer-

Hanji baja sus maletas recibiendo el abrazo del Pixis – ¡Ya no soy tan joven viejo!- sonríe

-Nada de eso, sigues siendo la misma criatura joven y hermosa que conozco- Sonríe

En tanto Eren y Armín bajan lentamente del barco, lo suficiente para entablar una breve conversación sin sospechas de su hermana mayor

-Pss, Armín…-

Armín se acerca un poco hacia Eren –Dime-

-¿Qué vamos hacer cuando se entere? Después de matarnos va inventar cualquier excusa para escapar-

-Descuida Eren, no creo que haga eso…además sólo debemos entretenerla hasta la tarde. Si todo sale como planeamos, el barco se irá antes que ella planee salir de aquí y no podrá hacerlo dentro de 15 días-

-eso espero…costó mucho sacarla de su laboratorio para que se arruine-

-Lo sé, por eso debemos seguir precavidos; al menos hasta la noche. Además el señor Pixis sabe sobre el plan, no te preocupes – Sonríe el rubio

-Bien.- Corresponde la sonrisa a su hermano

En poco tiempo ambos hermanos llegan hasta donde se encuentra el grupo.

Pixis se acerca hacia el par de muchachos-Miren nada más, Eren ya eres todo un hombre- Lo saluda dando su mano

-Hola señor Pixis- sonríe el muchacho

-¡Armín! Tú no te quedas atrás- saludándolo de igual manera

-Buenos Tardes señor Pixis- saluda un poco apenado

-Bien, espero que ambos me acepten una copa como bienvenida-

-¡Pixis! Es muy pronto para ellos-

-Hanji ya tenemos 18- contesta Eren

-Pero siguen siendo mis hermanitos, son muy jóvenes para beber- responde Hanji haciendo un pequeño puchero

-Tranquila, sólo fue una broma; por cierto- Pixis voltea hacia atrás haciendo un ademán para que los otros dos jóvenes se acerquen –permítanme presentarles, ella es Sasha Braus y él es Connie Springer. La familia de Sasha es dueña de un pequeño restaurante de la isla y la de Connie son encargados de la comunicación del lugar-

-Mucho gusto chicos- saluda la chica de cabello castaño-

-Espero que les agrade el lugar- menciona Connie

-¿Comunicación? –pregunta Eren con curiosidad

-Sí, verás- responde Connie –Aquí no tenemos red inalámbrica, si queremos dar un mensaje afuera de la isla es por medio de radio o por teléfono fijo, mi familia se encarga de dar mantenimiento a los equipos para que funcionen correctamente pero solemos emplearlos en caso de emergencias pero la mayoría del tiempo utilizamos cartas-

-Entiendo…- Eren responde con cierta sorpresa mientras saca su celular para verificar que no recibe señal

-En fin, vinieron para ayudarles con su equipaje además de ser guías en su recorrido por la isla- indica Pixis

-No creo que sea necesario- responde Hanji

-No seas modesta Hanji, primero deben instalarse. El viaje debió haber sido pesado para ustedes-

Sasha y Connie ayudan con las maletas de los recién llegados, caminaron por el puerto hasta detenerse en una camioneta café. En la batea colocan el equipaje, Eren, Armín y Sasha se sientan en la parte de atrás en tanto Hanji, Pixis se quedan hablando en la cabina del vehículo, finalmente Connie conduce la camioneta.

Mientras seguían su recorrido por las pequeñas calles de la Isla, los dos jóvenes veían con asombro el lugar, observando los alrededores cuyo toque rustico e igualable belleza tropical da un paisaje maravilloso.

-¡Wow! es hermoso- pensó el joven rubio en voz alta

-Asombroso- dice Eren

-Me alegra que piensen eso, no solemos tener muchos turistas por aquí- sonríe Sasha

-¿Por qué?- Pregunta Armín -Tienen un gran potencial turístico- mirando a Sasha

-Bueno, más que nada es por las leyendas de la isla…no dejan que los turistas vengan aquí- responde

-¿Leyendas? ¿Qué tipo de leyendas? –iluminándose los ojos del rubio

-"oh no…" –Eren roda los ojos en respuesta al comentario de su hermano

-Yo no soy muy buena en eso pero sé de alguien quien puede contarte todo, te la presentaré más tarde, ¿Qué opinas?- contesta

-Te lo agradeceré mucho Sasha-

–No hay problema. Por cierto llegaron en buen momento, mañana será el festival por el solsticio de verano, ¿Les gustaría ir? Así les presentamos a los demás muchachos del lugar, será divertido-

-No veo porque no, ¿qué dices Eren?-

-Por mí está bien, no creo que pase nada malo- responde el ojiverde

Luego de una hora de camino llegan finalmente a una pequeña finca, esta se abre paso a través de un portón blanco, al travesarlo se muestra un enorme jardín de tulipanes tropicales hasta la casa. Siendo blanca de dos plantas, de gran tamaño y con grandes ventanales.

Hanji y Pixis son los primeros en bajar del vehículo, siguiendo con su plática hasta la entrada principal; Connie baja de la camioneta avisándoles a los otros tres -llegamos chicos-

Eren baja primero de la parte de atrás para entre todos descargar el equipaje, luego Armín es el siguiente y ayudan a Sasha a descender. Los cuatro hablaron un poco mientras llevan las maletas hasta la entrada de la casa donde Hanji y Pixis los esperaban.

Pixis abre la puerta de la vivienda mostrando en su interior las paredes de color nude, teniendo poca decoración a excepción de las cortinas largas de los ventanales, da un toque de elegancia y sencillez. Los muebles están hechos de mimbre, posee un pequeño pasillo que conecta hacia la cocina, al igual de la puerta para la parte trasera de la casa, a un lado del pasaje se encuentran las escaleras de la planta alta y por último dos entradas: el derecho corresponde a la sala mientras el izquierdo da paso a un pequeño estudio.

-¿Qué les parece chicos?- pregunta Pixis mirando al grupo –sus habitaciones están subiendo la escalera, al fondo está la cocina por si necesitan comer algo-

-Es como recuerdo…- piensa Hanji en voz alta mientras da un vistazo al lugar

-Bueno, vayan a ver sus habitaciones, estoy seguro que les agradará-

Hanji mira a Pixis con una sonrisa –Me encantaría pero primero me gustaría saber cuando po-Es interrumpida por sus hermanos quienes la empujan por la espalda llevándola hacia las escaleras

-Muchas gracias, con gusto lo haremos- Eren sonríe nervioso

-Sí, primero debemos instalarnos y descansar un poco, ¿verdad hermana?- Corresponde Armín

A pesar de las quejas por parte de Hanji, los dos jóvenes llevan a su hermana mayor hacia la parte de arriba dejando a Pixis, Sasha y Connie en el recibidor junto con el equipaje

-¿Qué les pasa a esos dos?- pregunta Connie

-No se preocupen por eso muchachos-

-Si Usted lo dice viejo, está bien- responde Sasha un tanto despreocupada

-¿A ustedes que les pasa? ¿Acaso les pico una mosca o qué?- pregunta Hanji luego de ser empujada por sus dos hermanitos hacia el área de las habitaciones

-No nos pasa Hanji, ¿verdad Eren?-

-Así es-

-Oigan sólo quiero hablar con el viejo Pixis para saber cuándo puedo iniciar con la toma de muestras, ustedes están conmigo por vacaciones pero a mí me asignaron este viaje como parte de mi trabajo-

Los dos chicos se miran uno al otro por un instante, Hanji vio su actitud con extrañeza ya que esa mirada simbolizaba alguna travesura por parte de ambos; antes de decirles algo aparecen Connie junto con Pixis cargando un poco del equipaje.

Al ver esto, la morena se acerca al viejo retirándole la maleta y aprovechando la situación Eren y Armín regresan a la planta baja para buscar el resto.

-Viejo, no puedes cargar cosas pesadas…-

-Lo sé pero me gusta ser un buen anfitrión- responde –vamos a tu habitación- guía a la chica por el pasillo hasta llegar al último cuarto de la planta; abre la puerta dándole el paso a la morena a ingresar.

La recamara es ligeramente espaciosa con una cama matrimonial acomodada en la pared del lado izquierdo junto con una mesita de noche, en medio del cuarto hay una ventana de gran tamaño y debajo un escritorio amplio, lo suficiente para poner diferentes objetos, por último del lado opuesto de la habitación la puerta correspondiente al cuarto de baño, que contiene una bañera además de la regadera y necesidades básicas. Hanji ingresó de forma pausada, viendo el lugar con detalle observando los colores de las paredes son iguales al resto de la casa, al igual de las cortinas (con el detalle que estas eran más cortas que las de la sala); se acercó a la cama a dejar la maleta que le había quitado a Pixis dejándolo sobre la cama.

-No ha cambiado nada…-dice de forma melancólica

-Me alegra que te guste-

-Pixis antes que mis hermanos interrumpieran quisiera preguntarte ¿Cuándo podría comenzar con mi trabajo? Me gustaría tomar varias muestras lo antes posible para analizarlas con cuidado- dice Hanji con entusiasmo

-Descuida Hanji todo a su tiempo-responde

-Pero quie—

-¿Porque no tomas un baño y te relajas un poco? –Interrumpe Pixis a la morena mostrando una dulce voz –el viaje ha sido muy largo, podemos hablar de eso con calma en la cena, ¿Te parece?-

Hanji suspira por un momento viendo que Pixis no iba a cambiar su posición – ok… -

-Nos vemos entonces, mientras descansa- dicho esto, Pixis sale de la habitación dejándola sola

Muy a su pesar Hanji decidió tomarse una ducha, el agua fresca pasando por su piel aliviaba un poco el clima caluroso de la isla relajando su cuerpo; aunque odiaba admitirlo, el baño la relajó. Al terminar se vistió con un short corto y una blusa de tirantes Saliendo del baño se encontró con Sasha dejando una pequeña bandeja con una taza de té en la mesita de noche.

-Disculpe, el señor Pixis me encargó dejarle esto-

-Descuida, muchas gracias- responde mientras se seca su cabello castaño con una toalla

-Si me disculpa me retiro, ya es hora ayudar en mi casa-

-No te preocupes- sonríe

Antes de retirase Sasha da media vuelta mirando a Hanji –antes que se me olvide, le recuerdo que mañana es el festival por el solsticio del verano, Connie y yo iremos a buscarlos al atardecer, por favor no falte- dicho esto, se retira.

-"¿el festival? Mmm...y yo creyendo que Eren estaba desanimado por este viaje…bueno al parecer me equivoque"- pensó

Después de secar su cabello, decide tomar el té que había dejado Sasha. Su aroma de manzana con canela la relajaba aún más dando paso al cansancio y finalmente cayendo dormida sobre la cama.

Unas horas más tarde, Hanji abrió los ojos con algo de cansancio, al levantarse vio las luces naranjas y azules producidas por el atardecer atravesando por la ventana de su recamara, se percató que estaban sus maletas junto a su cama. –"vamos a iniciar"- pensó con una sonrisa mientras tomaba la maleta con ruedas y ponerla sobre la cama, al abrirla su expresión desapareció cambiando a una desesperada y finalmente enojo.

En tanto en la sala, los dos muchachos hablaban con el viejo Pixis sobre cualquier tema, disfrutando la charla. Los dos chicos sentados en uno de los muebles hecho de mimbre con espacio para dos personas mientras Pixis sentado en el sillón individual hecho con el mismo material.

Eren saca su celular para mirar la hora con cierto alivio –creo que funcionó-

-¿Está seguro que ya se habrá ido el barco señor?- pregunta el rubio

-Desde luego, a esta hora debe encontrarse fuera del puerto, no se preocupen muchachos, por cierto ¿les gustaría una copa? Tengo un whisky muy sabroso que les encantará ¿Qué opinan?-

Antes de siquiera responder, se escuchó un fuerte portazo, una muy enojada Hanji bajaba por las escaleras llegando a la sala

-¡¿ARMIN Y EREN YEAGER ME PUEDEN DECIR DE QUE O QUIÉN CARAJOS FUE LA IDEA DE HACERME ESTO?!-

Los dos jóvenes se abrazaron por el susto debido al enojo de su hermana mayor y Pixis soltó una fuerte carcajada provocada por la divertida escena

-Eren vamos a morir…-

-Armín un placer conocerte…-

-Qué manera más divertida de iniciar sus vacaciones chicos- responde el viejo Pixis luego de limpiarse las lágrimas por la risa.