Capitulo 3: El rescate de los deudores

Los recaudadores de impuestos, que eran los soldados liderados por el teniente Tulbancain; fueron hacia las casas de los alrededores, algunos campesinos y mestizos gastaron todo lo que les sobraba de dinero; pero otro ni siquiera llegaban a la suma que tenían que pagar y otros ni tenían nada; ahí el teniente rugió de ira y ordeno que los encadenasen, otro se resistieron y golpearon a los soldados, pero lo que consiguieron fue acompañar a los morosos a la cárcel.

Vlad se paseaba en su coche de caballos con Victoria y veía a los pobres que eran acosados por los soldados, por la curiosidad pregunto:

-¿Qué pasa?-

-Nos están ordenando que paguemos los impuestos, y los que no pagan son arrestados-Respondió un mestizo.

-Parece que aquí no se puede vivir en paz-Dijo Victoria.

-Ya veo, debe ser obra del alcalde-Contesto Vlad.

Cuando llegaron al pueblo, vieron a varios morosos que fueron arrestados, entre los encadenados estaba un joven vaquero tuerto llamado Pip, al verlo, Victoria sentía algo por el, y de inmediato bajo del coche sin obedecer a su amo y fue a detener a los soldados:

-No lo toquen-Rugió.

-No te metas-Dijo el teniente.

-Por favor vuelve, no quiero que te metan a ti también a la cárcel-Le ordeno Vlad.

Mientras Victoria volvía con su amo, el tuerto se fijo en ella y le dijo a uno de sus compañeros de celda:

-Es fiera esa rubia-

Volviendo a la posada, vieron al sargento Jan y el cabo Luke bebiendo tragos de vino, junto con otros soldados, ahí mostraba que a los soldados les importaba un rábano los civiles, y eso que el sargento andaba acosando a una camarera.

En su habitación, le dijo a su criada:

-Lo hare por ti, esta noche el Zorro aparecerá y liberara a ese vaquero, y también a los prisioneros-

-Bien, amo-

Vistiendo de negro, salió por el pasadizo secreto y montando en el corcel negro; fue en dirección hacia el cuartel general; y en el camino, para su sorpresa, apareció Integra que andaba a caballo, ella le dijo:

-Un placer conocer al jinete enmascarado-

-Tenga cuidado señorita, no es bueno andar de noche sola-Dijo cambiando de voz-

-Como usted ordene, señor Zorro-Dijo y se fue.

Continuando con su misión; ingreso en secreto al cuartel; mientras que los soldados, en compañía de los hermanos Luke y Jan andaban de jerga, bebiendo y apostando; aunque Anderson, Hans y Tulbancain andaban durmiendo.

Aunque había guardias cerca de las celdas, el jinete negro se las ingenio para dejarlos inconscientes con sus golpes, y uno de ellos era el que portaba las llaves de la celda, se apresuro a tomarlas y liberar a los prisioneros:

-Muchas gracias, señor Zorro-Dijo Pip.

Pero cuando los prisioneros huían, uno de los soldados que hacia guardia grito para avisar a los demás, lo del escape; cuando Jan y Luke salieron de su jerga, ordenaron detenerlos y también para que atrapen al Zorro.

Pero el tuerto se enfrento a sus captores a puño limpio, sus compañeros de celda les ayudaron; pero el Zorro les dijo:

-Váyanse o los mataran-Y obedecieron.

El jinete enmascarado se encargo de enfrentar a los soldados, cuerpo a cuerpo con sables; con sus golpes dejo fuera de combate a varios, e incluso a Luke y a Jan; por el ruido de las espadas despertaron a los tenientes y al capitán.

Por perturbar la paz, Anderson les grito:

-Atrapen o maten a ese bandido-

Pero para acortar la pelea, dejo fuera de combate con sus latigazos a Tulbancain y a Hans que se lanzaron contra el, y el Zorro aprovecho a huir, y cuando salto la pared, monto a su caballo negro y se perdió en la oscuridad de la noche.

De furia por no atraparlo, y de que se hayan escapado los prisioneros, el comandante regaño a sus oficiales y soldados, en especial a Luke y Jan:

-Miren, si se vuelve a escapar ese bandido, les cortare el cuello-