Capítulo III
Aquella pregunta tan dura la dejó sin habla que no fue capaz de emitir sonido alguno. ¿Tomoe había dicho lo que creyó oír? Había sonado golpeado, grosero y sin nada de delicadeza, pero con algo de dolor en su voz mezclado con un fuerte olor a alcohol que llegó directamente a sus sentidos. Una mezcla no propia del familiar tranquilo y elocuente que conocía. Nanami no sabía cómo actuar ni que decir… Estaba confundida, dolida y sumamente enojada… Sin embargo no era capaz de expresar ni una sola palabra. Estaba congelada.
- Te vi en el balcón cuando se acercó a ti y comenzó a tocarte. Dime… ¿Cómo se sintió cuando recorrió su lengua por tu cuello? ¿Te gustó cuándo tocó tu cabello y te agarró de las caderas mientras entraban a su departamento? – Dicho esto comenzó a encaminarse desde su pierna hasta sus glúteos con una de sus manos, apretando con fuerza la delicada piel de su formado trasero femenino, el dolor que sintió cuando aquellas garras se incrustaron en su piel y la cercanía de su cuerpo contra él fue lo suficiente para hacerla reaccionar, su cuerpo se incorporó con un grito ahogado que apenas se pudo escuchar. Asustada y sin pensarlo dos veces le golpeo el pecho con todas sus fuerzas para quitárselo de encima. Sin embargo fue inútil, era ella solo una frágil humana y el… Un youkai de fuerza incomparable -
- ¡T-Tomoe tú-
- Ahh quería quemarlo en ese mismo instante, pero no pude hacer nada… - Susurró una ronca y ansiosa voz cerca de su oreja que encrespó todo su cuerpo, mientras le tomaba las manos contra la pared, imposibilitando alguna lucha. Estaba entrando en pánico, veía los ojos de un demonio sediento de sangre y lujuria. Pero no podía moverse, él se lo impedía con el peso de su cuerpo sobre ella. – No me importa lo que haya sucedido en su cama… Te demostrare que la única persona que debe tocar tu cuerpo soy yo.
Antes de que Nanami pudiese siquiera responder o reaccionar ante las acusaciones del kitsune, sus prendas fueron rasgadas con una brutalidad similar a la de un animal salvaje. El chaleco y la blusa que la cubrían del frio habían sido despojadas con tanta fuerza que comenzaron deshilacharse y brotaron ligeras líneas de sangre en sus brazos gracias a las filosas garras de Tomoe. Entre tanta tela destrozada cubriendo su delgado cuerpo se podía apreciar parcialmente un sostén que protegía a la castaña de su vergüenza. Toda su atención fue dirigida a cubrir con sus manos su íntima prenda para evitar más exposición mientras un par de fríos labios se posaron en los suyos con brutalidad, ante la impresión los abrió levemente para detenerlo utilizando su autoridad, pero aquellos seductores labios le estaban quitando el aire al adentrarse sin ninguna vergüenza a su boca, mordiendo y succionando con una necesidad casi desesperada mientras disgustaba todo a su paso. Comenzó lentamente a llevarse las fuerzas de la chica que entre jadeos no lograba utilizar el poder de las palabras. Los labios de su familiar eran hábiles y firmes, su lengua suave y tentadora. Estaba perdiendo lentamente la lucha contra Tomoe. Estaba siendo derrotada por sus brazos, sus caricias que rozaban su piel con necesidad y aquellos ojos violetas que reflejaban un profundo deseo de llevar esa situación a niveles inimaginables.
Tomoe, el espléndido familiar que hacia lo imposible por hacerla feliz, quien se esforzaba todos los días para que ella pudiese vivir una vida sencilla y tranquila. El mismo Tomoe que se volvía loco cuando se enfermaba muy superficialmente o la cuidaba sólo por un pequeño corte. Ese Tomoe, estaba en ese momento hiriéndole con horribles palabras, desnudando no solo su cuerpo, sino su control por sus acciones, su conciencia fue llevada lejos y ocasionaba poco a poco un calor abrasador en el centro de su vientre que hace mucho tiempo no era responsable de encender. Ese mismo Tomoe atento, delicado y preocupado… Estaba destrozándola de todas las formas posibles.
Cuando fue llevada al piso el zorro que hace bastante tiempo había perdido la noción de la realidad comenzó a tocar aquella tersa piel con sus dedos desde sus extremos hacia su torso con una paciencia desquiciante y sin nada de tacto, mientras se encaminaba a su cuello sin dejar de rozar sus labios con la piel de su garganta, succionándola de vez en cuando creando ligeros moretones que se verían a la mañana siguiente. Cuando comenzó a disgustar aquella parte en donde el olor de la chica era más potente, escuchó un débil y doloroso sollozo que lo hizo levantar su rostro.
- Tomoe… Me duele… Tomoe…
Nanami se encontraba respirando agitadamente, ocasionando que su pecho se levantara en movimiento enloquecedor. Sus labios se encontraban hinchados, húmedos y semi abiertos por su causa. El rastro de ropa que permanecía en su cuerpo le daba un toque sumamente erótico y algo prohibido que no debía ser visto por cualquiera. Sin embargo le destrozó el corazón en mil pedazos ver que protegía los ojos que tanto amaba con uno de sus brazos, en sus mejillas se encontraban rastros de lágrimas que caían hace bastante tiempo. Sus jadeos se cortaban de vez en cuando al tratar de tomar aire, demostrando su temblor ante la expectación de que Tomoe siguiera tocándola con tanta brutalidad. Parecía frágil, débil como un animalito pequeño…Siendo violada por una bestia. Y él lo había causado.
Lo último que sintió la joven diosa luego de que Tomoe bajara hacia su cuello, fue ser levantada con sumo cuidado y ser cubierta con una prenda que caía en sus hombros que tenía el inconfundible olor de su querido familiar. Sin levantar la vista en Tomoe, cubrió totalmente su piel expuesta con la delicada tela del haori mientras con sus brazos abrazaba su mancillado torso, había detenido sus sollozos, pero sus lágrimas no terminaban de salir. Quería gritar, golpearlo, herirlo como él lo había hecho… Pero era imposible. Solo quería saber por qué Tomoe le había dañado de aquel forma, la razón de su actos… Era lo único que necesitaba saber. Lo único que atinó fue a tomar la manga del kimono del hombre quien tenía en frente con una de sus temblorosas manos, arrugando la tela.
- … ¿Por qué?... – Logró susurrar con un hilo de voz. Esperando la respuesta levantó su mirada, encontrándose con aquellos profundos ojos que solo reflejaba una profunda tristeza - …. Tomoe….
- Lo siento tanto… - Abrazó su cuerpo con una dulzura que jamás había sentido anteriormente, esta vez podía sentir claramente la cálida piel del kitsune y los latidos de su corazón cerca de su oído, relajando su postura y deteniendo sus lágrimas – Nunca más… Prometo que nunca más…
Se repetía una y otra vez en aquel lugar del templo. La voz fragmentada y ronca de un hombre adulto que parecía haber cometido el peor acto de maldad en su vida entera. Pedía el perdón de su maestra hasta que su voz comenzó a desaparecer, mezclándose con los susurros de una oscuridad total.
Lo último que se escuchó esa difícil noche del templo Mikage, fue el roce constante de una mano acariciando el cabello de una bestia divina tratando, inútilmente, de que las heridas ocasionadas en ambos trataran de cerrarse… Solo con un dulce gesto de una mano y una voz temblorosa pidiendo perdón.
- Mikage-san… ¿Usted cree que debamos permitir que Tomoe-kun permanezca al lado de Nanami-chan? - Preguntó consternado mirando de reojo al antiguo dios del matrimonio mientras se servía un poco de sake. -
- … Pues, sigue siendo su familiar. Estoy seguro que Tomoe podrá sobrellevar esta situación, por muy difícil que parezca, tengo fe en él.
- ¡Pero él no es nuestro Tomoe-kun!
Respondió con nerviosismo el joven familiar, recordando el rostro del kitsune el día anterior y como por una milésima de segundos. Pudo ver los ojos de un demonio sediento de sangre y rencor.
Flash-Back~
Ahí estaba, quieto, atento a cada movimiento y respuesta que ejercía su querida amada en brazos de otro hombre. Hace mucho tiempo el esperaba escuchar los suspiros de su boca, tocar cada porción de su tersa piel con sus garras, incluso la que jamás podía visualizar en el día a día. Pero todo lo que él esperaba desde hace mucho tiempo, lo estaba observando de la mano de ese cuervo que lo único que pensaba era como sacarle gritos de agonía y clemencia. Pero no podía moverse… Toda esa situación le parecía tan shockeante que simplemente se dio la vuelta para no seguir con esa escena. Si se quedaba lo más probable es que mataría a su amada de paso.
Mizuki lo siguió un tanto consternado mientras se dirigían al templo Mikage en silencio. Para él, no es que la escena le hubiese parecido fuera de lo común. Nanami y Kurama habían sido pareja desde hace mucho tiempo, pero la actitud del zorro albino le parecía un tanto extraña. Era claro que compartía la envidia de que aquella chica no suspirara su nombre, pero sus ojos reflejaban algo diferente más que una simple envidia.
Cuando llegaron al templo, Mikage los esperaba en la entrada, antes de que pudiese decir algo. Tomoe se le abalanzo en sus brazos como si de un cachorro se tratase. Este solo lo recibió entre sus brazos mientras acariciaba su cabeza con sumo cuidado, tratando de aliviar su dolor.
- Ahora te das cuenta, ¿no es así?
- … ¿Qué se supone que sucedió?
- Tú no formas parte de esta realidad. - Susurró con dulzura al igual que un padre protector, mientras veía como sus orbes, generalmente frías y transparentes se llenaban de emociones. - Todo lo que ha sucedido en tu vida, se desvinculó en este mundo. Nanami no te ha fallado, así que no te desmorones Tomoe. Por favor…
- Quiero volver, Mikage… Déjame volver…
- Lo sé.
Flash-Forward
Lo abrazaba como si con ello pudiese despertar de aquella realidad. Le dolía verlo así… Tan débil y delicado que en cualquier momento se rompía su corazón y terminara mancillado por la desesperación de ser traicionado.
Luego de que lograra calmarlo, lo llevó hacia el templo para que pudiese descansar en las sabanas de su habitación. Fue la última vez que ambos lo vieron aquel día.
Al día siguiente, cuando se dirigió para saber el estado del kitsune no se esperó ver a su maestra acurrucada junto a él en el mismo futon. Algo dentro de él se removió, como si Nanami en cualquier momento fuese a ser herida por las garras de una bestia. Sin embargo los dejó descansar, no quería despertarla tan abruptamente, además de que tenía que tener buenas razones para estar durmiendo junto a él. ¿Quién era él para pedirle explicaciones?
Abrió los ojos con molestia cuando los rayos del sol traspasaron la luz de la ventana, estaba en una habitación que pocas veces se atrevía a entrar y una fragancia mezclada a sake y lavanda se impregnaba en su nariz. Al reincorporarse se dio cuenta que una fuerza se lo impedía, eran sus brazos, que al momento de moverse, la aprisionaron con más fuerza atrayéndola a su cuerpo.
- No te muevas… - Susurró una voz pastosa y unos ojos violetas que la dejaron sin aliento por la cercanía de su rostro - Tuve un sueño horrible… Por favor, quédate conmigo…
- T-Tomoe… Yo no debería estar aquí…
- ¿Por qué? - Preguntó con un deje de tristeza en su voz -
- ¿Por qué? Porque yo… - Trató de responder mientras se removía de su abrazo, esa mirada… Tenía que alejarse de esa mirada llena de emociones - Tomoe... Yo no debería estar así contigo… Cuando tengo a Kurama. - Esa sola oración fue la responsable que sus brazos fueran disueltos con rapidez, como si su piel le quemara ante el tacto de la chica - ¿Por qué estas actuando así? Tú no eres cariñoso conmigo… ¿De verdad eres Tomoe?
- … Lo soy. - Respondió desviando la mirada al suelo en conjunto con sus orejas. Ninguno de los dos mencionaba nada, solo existía un incómodo silencio en aquella habitación. -
- … Entonces no entiendo. Dime Tomoe… Tal vez pueda entenderlo si me lo explicas… - Respondió tocando el pecho de su familiar con una de sus manos. Haciendo que este levantara la mirada un tanto impresionado por su gesto - Tú no… Eres mi Tomoe.
- ¿Te has dado cuenta? - Dio una leve sonrisa ladeada y una mirada con cierto aire de malicia, haciendo que el corazón de la chica diese un brinco. El aún tenía algo de poder sobre ella. Y eso era lo que le asustaba. -
- P-Pero como… No entiendo cómo es posible.
- Yo he ganado un gran poder con mi segunda cola. Uno de esos poderes es la capacidad de ver y visitar diferentes líneas de multiversos que ocurren cerca de mi propio espacio.
- Entonces… Quiere decir que eres de una realidad alterna a la nuestra... - El rostro de Nanami estaba algo confundido ante la explicación. Pero parecía entender lo más importante -
- Exacto. Y he caído justo en el maldito lugar en donde tu…. No eres mía. Nanami. - Ante lo último el zorro albino tomo su mano y la besó con dulzura, haciendo que la pequeña diosa quedara sumamente avergonzada -
- ¿¡Qué!? Espera… ¿¡Quiere decir que tú y yo estamos saliendo en otro lugar!?
- Hmp. - Desvió por un momento la mirada hacia otro lado y le dio una sonrisa amarga. Pasó un par de segundos para que volviese a verla a los ojos - Espero que entiendas que… Hacerte algún daño es imperdonable viniendo de mi parte. Si quieres que me mantenga al margen de ti hasta que pueda volver, lo entenderé
- No - Se apresuró a decir antes de que siguiera - No es necesario, creo que entiendo lo que quieres decir…. Para ti el que este con Kurama debe ser insostenible. Creo que incluso te hice mucho daño -''Para que actuara como un animal posesivo''- … No tienes por qué alejarte de mí. Volvamos a empezar. - Concluyó con una dulce sonrisa, haciendo que el demonio se la devolviese como reflejo. Incluso en aquella realidad era capaz de ver esa amabilidad que la caracterizaba - Además no sabemos cuánto tiempo tengas que quedarte, ¿no?
- Mikage dijo que en una semana seguramente podría volver. Ya que los multiversos tienen segundos exactos cuando pueden ser atravesados.
- Entiendo, entonces será un gusto estar a tu cuidado por esta semana. Tomoe~ - El nombrado la observó por un momento, haciéndolo reír por lo bajo -
- El gusto será mío. Nanami.
- ¿Entonces harás las labores del templo como siempre?
- Por supuesto. En cualquier lugar sigo siendo el honorable familiar del templo Mikage, y como tal debo hacer honor a ese título, serpiente estúpida - Respondió con autoridad mientras le entregaba una porción de comida a la joven Diosa -
- Me alegra que pudieses sobrellevar la situación de forma tan madura. - Comentó Mikage, probando un poco del delicioso almuerzo que había hecho el familiar - No te darás cuenta cuando estés en tu verdadero hogar.
- No creo que a Tomoe-kun le complique hacer las labores del templo o ejercer las labores básicas como familiar, sino a morderse la lengua mientras deje a Nanami-chan salir con Kurama.
- ¡Mizuki!
- Está bien, Nanami - Tocó el hombro de la chica para que no siguiera gritando al albino. La castaña lo miro sentándose nuevamente en su lugar - Esa realidad es parte de tu mundo. Yo no tengo por qué inmiscuirme en algo del cual me es ajeno.
- Pero…
- Está bien - Le dio una dulce sonrisa para calmarla - Termina tu comida.
''Estará todo bien. Esto aun cuando se vea igual, no es parte de mi propio mundo. ''
Trataba de repetirse una y otra vez, debía aguantarlo como el digno familiar que era mientras lavaba la loza y analizaba sus labores pendientes. Aun cuando seguía preocupado por su trabajo, aquella situación le era ajena. Por lo que tenía que relacionarlo tal y como era. Por mucho que le quisiera romper la cara a Kurama cuando viniese a buscar a su diosa, no debía interponerse en esa relación. No era permitido. ¿Cuántas situaciones tuvo que permanecer elocuente y sereno, cuando dentro de él lo único que quería era mandarlo todo al diablo? Estaría bien siempre y cuando pudiese mantener la compostura. No iba a ser difícil. Él era Tomoe después de todo.
- Nanami, te he venido a buscar. ¿Quieres ir al parque acuático?
Me miro de reojo buscando una respuesta. ¿Qué quieres querida? Ve y sal con tu novio.
Cuando tuvo una sonrisa de mi parte que era parcialmente cubierta de la mirada del tengu con mi abanico, tomó su mano con cautela. Esa asquerosa mano de cuervo.
- ¿Estaremos afuera todo el día?
- Claro, ¿por qué no? No es como tuvieses alguna entretención en este templo.
Mantenerse con la postura y elegante y refinada que lo caracterizaba, no debía sucumbir ante la desesperación de la fuerza bruta.
- ¿Por qué tu zorro esta tan callado?
- Jajajaja… Sólo vámonos Kurama.
Expresar solo una leve sonrisa para las personas quienes se atreven de mirar mi rostro directamente es la clave de la buena educación.
- Está bien, nos vemos~
- Pásenlo bien. Nanami, Kurama-kun.
- ¡Gracias Mikage-san!
- Nanami-chan, tráeme algún bocadillo.
Recuerda que no es tu maestra. Esta no es la vida que te corresponde. Mantener la distancia lo mejor posible para no caer ante grandes errores.
Hubiese sido fácil si sólo te hubieses ido, mi estimado cuervo de mierda. Sin embargo tenías que arruinarlo con tu descerebrada actitud de incitar lo que no puedes controlar mirándome de reojo y comenzando poco a poco a acercar aquella sucia mano a la cintura de quien, comparte la existencia de mi mujer. No sólo eso, te atreviste desvergonzadamente de besar su mejilla sin quitar tu mirada de mí.
Era simple, te comportabas frente a nosotros mientras te largabas y a la mínima hacías lo que quisieras mientras yo no te estuviese viendo.
La elegancia y el buen comportamiento son propios de mi fama. Pero tu cuervo, la has jodido tentando a tu suerte sin poder evitar ser un idiota. Sólo por eso. Me divertiré viendo como pierdes lo que restriegas en mi cara.
Antes de que elevaras las alas que tanto te jactas de poseer tomé la frágil muñeca de la chica que tratabas de alejar de mi lado. De un sólo movimiento tomé su mentón y con mi mano libre le rodee la cintura con dulzura para acercarla más a mí. Si lo iba a joder todo, mínimo que fuese con grandeza. Antes de que tú, querida mía. Pudieses recriminar que era lo que estaba haciendo, te detuve con mis labios sobre los tuyos, recordando nuevamente que tan bien saben aquellas carnosas piezas que tan bien encajan con los míos. Ante la sorpresa los abriste para tal vez, detenerme, pero se te olvida que tan rápido soy yo y antes de que quisieras decir una sola palabra. Te detengo metiendo mi lengua sobre tu deliciosa boca, mordiendo de paso tus labios con mis dientes. Me dedico enteramente a saborearte con dedicación mientras que de reojo observo el interesante rostro que me dirige tu ''amante''. Ciertamente aquella mirada me hace disfrutar más este acto de indecencia de mi parte.
Me separó de ti, sin antes morder con dulzura aquel mentón de porcelana que posees. Estas congelada. No puedes decir ni una sola palabra por lo que acabo de cometer. Lo sé querida, la he cagado con creces.
- No creo que pueda darte a mi maestra tan fácilmente.
- … Quien te crees-
- Eso debo preguntártelo a ti - Lo observo esta vez, directamente. Claramente sus músculos se tensan cuando lo hago. Sabe que no puede meterse conmigo cuando me pongo serio.- Creo que me he aburrido que te metas con mis cosas. - Respondo abrazando con posesividad a la chica entre mis brazos -
- ¿Me estas retando?
- Tómalo como quieras - Respondo ya cabreado - No te lo haré fácil desde ahora en adelante. Voy a recuperar el corazón de Nanami.
Una mierda todo lo que estaba tratando de auto convencerme. Esa chica nació para ser puramente mía. Sea o no sea mi propia vida, ella no será tocada por nadie más que mis propias garras y le demostraré a ese cuervo que su corazón antes y ahora, siempre fue mio.
Es creo la primera vez que publico una actualización en la mañana. Y es porque realmente siempre me quedó hasta las tantas de la madrugada nghs Pero en fín. Creo que el proximo acto será el ultimo, esto comenzó como proyecto para acostumbrarme a el fandom y no lo quiero alargar tanto. De paso le respondere los reviews aca abajo. Asi que muchas gracias por escribir y los espero en la proxima y ultima actualizacion! ~
milexnay: Jajaja ay, espero que esta entonces no te mate XDD muchas gracias por tu review linda. Me hace muy feliz~~
tsuki girasol: ¡No es pareja crack! Soy fiel creyente que la pareja ideal de Nanami es Kurama XD no sé... Se me da la sensacion de que asi esta bien el mundo. Muchas gracias por tu review, esper te guste la actualizacion.
Guest: Muchas gracias por tus palabras, sinceramente me hacen feliz~~ espero te guste esta actualizacion!
Light Sunshine: A mi me gusta Nanami con Kurama :( creo que soy la unica jajja ay. pero para gustos los colores XD Muchas gracias por tus palabras, me animan a seguir escribiendo para este precioso fandom, espero te guste la actualizacion hecha especialmente porque tu review me recordó que lo tenia a poco de terminar XD
