Capítulo 3: Primer Recuerdo y Llanto.

Al llegar a su habitación cogió su camisón y se metió en el baño

Se desnudó y se metió en la ducha dejando que el agua calmara todo su estrés y entonces se acordó de ese día...

"Flash Black"

En la sala común de Slythering una chica de pelo negro hasta los omoplatos, ojos marrones y piel morena se encontraba hablando con un chico rubio de ojos grises y piel pálida.

¿Sus nombres?

Cristina Potter y Lucius Malfoy.

De repente alguien entró y se sentó al lado de la chica, quedando esta en medio de ambos chicos.

-Y bien? ¿Qué querías decirnos Lucius?-preguntó el recién llegado de cabello negro, piel pálida y ojos negros.

El rubio sonrió.

-El Señor Tenebroso quiere que nos unamos a él.-dijo, se notaba la felicidad en su voz.

Severus y Cristina se miraron asombrados y después sonrieron.

-Por fin.-dijo Severus.

-Creí que ya no nos iba a llamar.-comentó Cristina.

-Sí, yo también llegue a pensarlo-respondió Lucius.

El moreno asintió confirmando que él había llegado a pensar lo mismo.

-Quiere que mañana recibamos la Marca Tenebrosa.-comentó el rubio, sin perder su sonrisa, después de unos segundos.

Los otros dos asintieron.

La puerta se volvió a abrir pero cuando esa persona les miro volvían a ser los mismos de siempre, serios y fríos.

El Trío Serpiente, como los llamaban.

"Fin Flash Back"

-Lucius, Severus...-murmuro la mujer con los ojos cerrados.

Al día siguiente Cristina andaba por los pasillos de Hogwarts cuando siente que alguien le agarra del brazo.

Se giró.

Ahí está...

Él.

Su sobrino.

Harry Potter.

-Harry...-dijo dejando a un lado los formalismos e intentando abrazar al chico más este se lo impidió.

-¿De verdad es Potter tu apellido?-preguntó fríamente el chico mirando a la mujer.

Para Cristina ese tono de voz fue como cuchillos para su corazón pero no dejo que se notará.

-Sí, soy la hermana menor de tú padre, mi hermano, James Potter.-respondió.

-¿Por qué no reclamaste mi custodia?-preguntó apretando los puños.

-Harry, yo..-intentó decir la pelinegra.

-¡¿Por qué degastes que me criaran ellos?!¡¿Por qué?!-gritó aguantando las lágrimas de dolor.

-Yo...-titubeo.

-¡Claro, tranquila!¡No me lo digas!¡Pero haz como si no asistiera!-le gritó dándose la vuelta.

-¡Harry, soy tú tía no puedes pedirme eso!-gritó sintiendo unos lagrimas a punto de salir de sus ojos y un fuerte dolor en el corazón.

-¿Por qué,no?Al fin y al cabo es lo que has hecho estos último quince años, no?-preguntó el chico sarcástico antes de irse y desaparecer de ahí.

Cristina se tapó los ojos con la mano derecha y por primera vez en años...

Lloró.

¡Continuara!